June Motomiya estaba detrás de él. Para mala suerte de Matt, ésta lo había alcanzado.
—Me costó trabajo seguirte el paso –dijo jadeante- pero al fin logré dar contigo.
—¿Ahora que quieres June? –preguntó con desesperación el chico rubio-, estoy de vacaciones, ¿por qué no dejas de molestarme de una vez?
—Por lo mismo, porque son vacaciones, tengo más oportunidad de estar contigo, sin tener que hacer largas filas con esas locas admiradoras tuyas.
"Si ellas están locas, cómo estarás tú" –pensó Matt con ironía
—Pero bueno, ven, acompáñame a almorzar –dijo mientras se asía del brazo de él.
—No quiero. Salí a liberarme del estrés, no a echarme más peso en los hombros –replicó éste, zafando su brazo de las manos de June.
—No seas grosero Matt, ¡ven y acompáñame! – June volvía a tomar el brazo del joven.
—¡Ya te dije que no quiero! –gritó éste, zafándose nuevamente de las garras de ella.
Mimi observaba la escena, mientras recordaba el más grande dolor de su vida, la causa por la que había vuelto a Japón. Ella odiaba esas mujeres que acosan a los hombres hasta conseguir lo que desean: tenerlos para ellas mismas.
—¿Qué no escuchaste? –gritó de repente Mimi-, él no quiere ir contigo. Déjalo en paz.
—¿Y quién demonios eres tú para impedirlo? –preguntó con enfado la joven Motomiya.
—Pues yo...yo soy...¡Yo soy su novia! –fue la primera cosa que pasó por su mente-.
— ¡¿Qué! –exclamaron June y Matt a la vez.
Mimi le dirigió una significativa mirada a su amigo, la cual éste comprendió.
—El no va a ir contigo porque quiere pasar la tarde junto a mí, con quien debe estar- dijo esto mientras tomaba a su amigo del brazo- ¿verdad que sí Matt?.
—Así es, como verás June, ya tengo con quien divertirme.
—¿Ah sí? Pues vamos a ver si se podrán divertir después de esto
June se volvió y con todas sus fuerzas gritó:
— ¡ATENCIÓN TODOS Y TODAS! ¡MATT ISHIDA ESTÁ AQUÍ! ¡MIREN, VENGAN A VERLO!
Las chicas que estaban alrededor se volvieron hacia el lugar de los gritos. June se volvió para quitarle a Matt las gafas de sol, después, sólo se escuchó los chillidos de emoción de un centenar de jovencitas.
— ¡CORRE!-le gritó Matt a su amiga.
El chico la tomó de la mano y salieron disparados sin un rumbo fijo.
Parecía no haber salida, creían que correrían hasta el anochecer, pero entonces, Mimi vio un callejón y condujo a Matt hacia allá.
Esperaron a que pasara el peligro, luego el chico dijo a su amiga:
—Ven, vamos a mi departamento, está a unas cuadras de aquí.
Mimi sólo asintió jadeante.
— ¡Uff! ¡Qué buena carrera! –decía Mimi mientras se tiraba a uno de los sillones del departamento-, hace mucho que no hago ejercicio de esta forma. En Nueva York no me daba tiempo de nada.
— Incluso el estar ocupado es ejercicio –el joven rió.
— Sí, tal vez tengas razón –dijo la chica con una sonrisa-, tienes un hogar muy bonito.
—Gracias –se limitó a decir Matt.
Tenía tres sillones, rojos, en la sala; el comedor era grande, aunque sólo había tres sillas. Mimi suponía que eran para su padre y para Takeru, su hermano menor.
—Voy por una gaseosa, ¿quieres? –ofreció el joven.
—Sí, por favor...pero que no sea de cola –agregó en el último momento.
—De fresa, espero que sí te guste – Matt extendió su mano.
—Sí, si me gusta –decía mientras aceptaba la bebida.
—Así que viniste sola, eh –tomó un trago de su refresco-, ¿por qué?
—Bueno, la verdad...-nuevamente se ponía nerviosa- es que vine por una tontería..pero cuéntame, ¿qué ha sido de los otros chicos? –agregó con la intención de cambiar el tema de su visita.
—Pues, de mí, tú misma lo has visto –ambos jóvenes rieron- Taichi está estudiando para embajador aquí en Odaiba, y Sora, diseño. Joe y Koushiro estudian en la Universidad de Tokio.
— ¡Vaya, escuché que es difícil entrar en esa universidad, pero no me extraña que lo hayan logrado, siempre fueron las mentes maestras entre nosotros.
—Es verdad. Iori está en la secundaria donde estudiamos nosotros. En cuanto a Hikari, Takeru, Daisuke, Ken y Miyako se encuentran en la preparatoria, aunque ésta última está a punto de graduarse. ¿Y tú?.
—Pues a mí siempre me ha gustado cocinar, así que me estoy preparando para ser una gran chef, ¡e incluso tener mi propio programa de cocina! –exclamó muy entusiasmada.
—Me parece bien, ahora podrás cocinarme algo delicioso.
—Cuando quieras –dijo con una sonrisa.
Mimi recordó algo: antes de partir, su amiga Sora y el chico ojiazul tenían una relación, pero desde que se fue, no supo nada más de ello. Si la relación seguía en pie, Mimi se sentiría avergonzada si Sora se entera de lo que tuvo que hacer para librarse de esa chica, June.
—Matt, ¿qué pasó con Sora, ¿sigues con ella? –preguntó algo temerosa.
—No –respondió con una sonrisa, lo que extrañó a Mimi- terminamos hace dos años, se dio cuenta de que el amor que me tenía, era como el de una fan a su artista favorito.
—¿Y tú sí la querías? ¿O aún la quieres? –cuestionó algo enternecida.
—Creí quererla, pero al igual que ella, me di cuenta de que sólo era como el cariño que le tengo a las fans. Pero quedamos como amigos, como siempre debimos estar. Si nos vieras, pensarías que nunca tuvimos algo más que amistad jaja.
Mimi se debatía entre la tristeza y felicidad, por un lado, eso le recordaba lo que pasó en Nueva York, el motivo de su regreso, por otro, se sentía aliviada al saber que no tendría que disculparse de nada. Pero Matt lo notó en su rostro.
—¿Qué tienes Mimi, te veo algo triste –cuestionó con el entrecejo fruncido.
No perdía nada contándoselo a él, a fin de cuentas, Matt había sido sincero con ella.
—Pues verás –comenzó la joven-, es que me recordaste a mí, cuando terminé una relación de 3 años, con Michael, no sé si te acuerdes de él.
—Si, gracias a él Ken y yo pudimos viajar a México años atrás.
—Esto fue hace poco, el mes pasado. El motivo de nuestro rompimiento fue una chica, alguien como June. Todo el día acosaba a Michael en la escuela, todo el día detrás de él. Hasta que un día, consiguió lo que quería: tenerlo para ella, y lo que más me dolió –su voz comenzaba a quebrarse- fue que no haya sido sincero conmigo –una lágrima recorría su mejilla-, en lugar de decirme la verdad, me dijo que sólo podía verme como una amiga, que confundió sus sentimientos –la chica soltó en llanto-. Pero yo sé que me dejó porque la otra tipa era mucho más bonita, seguramente, a lado de ella yo parezco rana. Por eso regresé, no podía estar un minuto más en la misma ciudad que él, todo me recordaba a Michael, y me dolía.
Matt siempre pensó que su amiga era una chica caprichosa, pero que también tenía sentimientos, y ahí estaba la prueba .Se sentó a su lado. Pasó un brazo alrededor de ella y la atrajo hacia él, en un abrazo para reconfortarla.
—Eso no es cierto –le decía al oído-, tu eres lo suficientemente linda para enamorar a un hombre. Si esa persona no lo sabe apreciar, entonces no te merece.
Mimi seguía sollozando
—No se te ocurra pensar que fuiste la culpable, que no te pase por la cabeza, no pienses en ello ni un minuto.
La joven asintió, a pesar de que lloraba amargamente sobre el hombro del chico, en el fondo, se sentía feliz al saber que contaba con amigos que siempre estarían ahí para ella, dándole apoyo, justo como Matt lo hacía en ese momento.
He editado un poquito este cap, porque parecía que Matt no conocía a Michael ,pero la verdad s que sí. Esque estos jóvenes tendrán recuerdos de sus aventuras pasadas,como si después de 02,no volvieron a ver a sus compañeros digimon.
