COLD CASE
Por LadyLovelyMoon
Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer
Capítulo 3
El Sospechoso
Edward POV
-Maldición Emmett- grité cuando nos encontrábamos atorados en pleno tráfico, perdimos el taxi en el que iba Swan.
-No puedo hacer que vuele el carro Edward- me contesto bastante tenso.
-Dame el celular de Alice- dije mirando hacia donde estaba Rosalie.
-No me contesta, lo he intentado mil veces-
La ignore, no iba a marcar lo que necesitaba era localizarla y entre más rápido mejor. Con el teléfono del auto marque a la compañía de celulares y puse el altavoz
-Si, me acaban de robar mi celular el número es el 632 345 211-
-Lo reportaremos como robado-
-No podrían localizarlo?-
-Lo siento señor, pero esa información no podemos proporcionársela-
-Cómo te llamas?-
-Rachel, señor-
-Te voy a ser sincero Rachel, mi novia me está siendo infiel en este preciso momento, realmente necesito localizarla para acabar con esto de una buena vez-
Rosalie y Emmett comenzaron a reír
-Señor, lo siento de verdad pero…-
-Vamos Rachel, ponte en mi lugar, que tal si tu pareja te estuviera haciendo lo mismo, no quisieras caerle en la movida-
-Pero por supuesto, está bien, solo porque tiene una voz encantadora y no se me hace justo que le quieran ver la cara, espere un segundo y le paso la localización-
-Te has ganado el cielo, espero y gracias-
-Me lleva, por qué nadie se te resiste?- dijo Emmett
-Espero que me aprendas algo- le contesté
-Según el sistema el celular esta en Central Park, es toda la información que puedo darle-
-Gracias Rachel- y colgué inmediatamente
-Emmett estamos cerca pero con este tráfico tardaremos en llegar, los veo alla- y sin más salí corriendo al parque.
Bella POV
-Lo siento Alice, pero me quede de ver con él en 10 minutos, te llamó después para decirte como salió todo, vale?- y sin más termine la llamada.
No sé por qué pero algo me decía que el esposo era el culpable de la muerte de la joven y que algo tenía que ver con los otros casos, era como un presentimiento. De una vez por todas les iba demostrar a mis compañeros de trabajo que yo era buena en esto, y que más les valía tenerme respeto. Sin pensarlo dos veces tome mis cosas y fui a reunirme con el sospechoso.
Cuando estaba por abordar el taxi que me llevaría, un gritó me sacó de mis pensamientos.
-Swan- era Cullen, que venía directo hacia mi.
-Seguramente quiere llevarse el crédito- pensé y sin más me subí rápidamente al carro.
-Arranque- le dije al taxista al mismo tiempo que Cullen daba un golpe en la cajuela.
Mi celular no dejaba de sonar, era el número de Alice, no pensaba contestar, quizás a ella tampoco le parecía que actuará por mi cuenta y no la hubiera llevado conmigo a la cita.
Según la llamada que tuve con el esposo de la joven, me esperaría en la fuente Bethesda. Su nombre era James Witherdale, ya se encontraba ahí, era el único parado junto a la fuente. Tome un poco de aire y poco a poco me fui acercando. Como si hubiera notado mi presencia inmediatamente se giró hacia mi dirección y sin que me diera cuenta me paré en seco. Era sumamente atractivo, rubio, ojos claros y a pesar de llevar un traje se podría notar que tenía un cuerpo muy bien trabajado. Su presencia me impactó desde el primer instante. Cuando pude reaccionar ya lo tenía enfrente de mí.
-Tu eres la agente Swan? Me preguntó mientras me recorría con la miraba.
-Sr Witherdale, espero no haberlo hecho esperar mucho, mi nombre es Isabella Swan y trabajo en el departamento de Casos no Resueltos.
El hombre no dejaba de dar vueltas alrededor mío, me sentía incomoda, parecía estarme analizando.
-Te puedo llamar Isabella- dijo de pronto muy cerca de mi oído
-Como usted guste, le parece bien que vayamos a la banca de allá, me gustaría hacerle unas preguntas- le dije mientras comenzaba a caminar. No me dijo nada simplemente me siguió muy de cerca. Una vez que tome asiento saqué de mi bolso las fotografías de los casos anteriores.
-Conoce alguna de estas jóvenes?- le pregunté mientras le enseñaba las fotografías. El las tomó, las vio por un momento y solo dijo: ninguna de estas es mi esposa.
-Dónde está su esposa Sr Witherdale?-
-Pensé que tú me lo dirías, por eso estamos aquí no?- dijo mientras cortaba distancia entre nosotros.
-Bien, entonces dígame, cuándo fue la última vez que la vio?-
-Hace años que no volvió a casa, la reporté como desaparecida, pero ninguno de tus colegas dio con ella.-
-Su nombre era Jessica Stanley, puede describírmela por favor-
-Isabella, no puedo creer que alguien como tu se dedique a esto- dijo mirándome directamente a los ojos
Decidí ignorarlo y continué con mis preguntas.
-Sr Witherdale..- pero me interrumpió
-Dime James- dijo mientras sacaba de su cartera una fotografía y me la entregaba.
-Ella es Jessica, si te sirve de algo tener su fotografía para tu colección-
El tipo me daba muy mala espina, no solo por su comportamiento hacia a mí, si no que veía un hilo de tristeza en su mirada o sentimiento alguno cada vez que hablaba de su esposa pérdida. Había algo en él que para mí lo convertía en el culpable, aunque no pudiera decir en si qué era lo que me impulsaba a acusarlo.
-Aunque quisiera quedarme, tengo negocios que atender Isabella-
-Pero no hemos terminado, no se puede ir- me tensé y por instinto le agarre el brazo para detenerlo.
-Seguiremos con nuestra plática otro día, llama a mi oficina y tendremos una cita- dijo mientras tomaba mi mano entre las suyas
Pero qué era lo que le pasaba? Una cita? Esto no era una cita, me molestó el grado de confianza que estaba mostrando.
-ya le dije que no se puede ir- dije sin pensar y mientras quitaba mi mano de su agarre.
¿Por qué no me puedo ir? Vas a impedírmelo? Me dijo mientras me tomaba del brazo- acaso tengo que llamar a mi abogado Isabella?
Su agarre era muy fuerte, sin duda me estaba haciendo daño, su mirada cambió, había enojo, tenía la mandíbula bastante apretada. Estaba en problemas, pero esto también era seña de que estaba ante un hombre violento y que perdía la compostura rápidamente.
-Suélteme- dije con un hilo de voz, los nervios me estaban traicionando, no tenía con que defenderme. Pero incremento la fuerza de su agarre.
-Hermosa Isabella- dijo mientras me atraía hacia él y aspiraba profundamente –no estoy acostumbrado a que mujeres como tú me digan que puedo o no puedo hacer-
-Suéltela- gritó alguien, tarde en reaccionar pero conocía esa voz, era Cullen pero cómo me había encontrado?
Edward POV
Maldije una vez más que se hayan citado en Central Park, era inmenso, cómo diablos la iba yo a encontrar? Me preguntaba mientras continuaba corriendo por el parque.
-Tonta Swan- decía mientras comenzaba a sacar mi arma, si realmente este hombre era el sospechoso tendría que estar preparado.
La suerte me acompaño el segundo lugar en el que busque fue en la fuente Bethesda, ahí estaba parada hablando con el sospechoso, me tranquilice e intente recobrar la compostura, las personas a mi alrededor comenzaron a alarmarse cuando vieron mi arma.
Mientras caminaba para acércame vi como de la nada la sujetaba del brazo, y por la reacción de Swan la estaba lastimando, algo dijo ella e inmediatamente después la jalo hacia él.
Acelere mí paso y de nueva cuenta saqué mi arma, y sin pensarlo dos veces apunte hacia él mientras grite: Suéltala
-Se me hacia raro que no vinieras en pareja Isabella- le dijo mientras me miraba
El fulano no obedeció así que corte cartucho y de nueva cuenta le dije que la soltará. Pero nadie me había preparado para lo que estaba por suceder. En cuanto la soltó Swan se fue hacia mi.
-Qué estás haciendo aquí? Cómo me encontraste? Baja tu arma, no pasa nada- y no sé cuantas cosas más comenzó a gritarme, mi vista seguía en aquel hombre, por lo que no le hice caso.
-Mejor dime qué es lo que estaba pasando aquí, por qué te estaba jaloneando?- la esquive acercándome al hombre sin bajar el arma.
El me veía con una sonrisa en el rostro, estaba disfrutando el momento.
-No ha pasado nada, simplemente nos estábamos despidiendo verdad Isabella?-
E increíblemente Swan le dio la razón, me exigió bajar el arma, me llamó loco, que como era posible que fuera por el parque apuntando a la gente, se puso entre el sospechoso y yo y no dejaba de gritar. El hombre comenzaba a alejarse. Quite a Isabella de en medio y le grité
-Espere- y lentamente me le fui acercando, el hombre se giró a mi encuentro.
-Puede irse pero no con esto- y le arrebate de la mano un folder.
El hombre solo se rió y dijo- Isabella ya sabes dónde encontrarme, espero que sea pronto-
Me quedé viendo hasta que me aseguré que estaba lo bastante lejos, me giré buscando a Swan, no sin antes gritarle a los mirones que siguieran con lo suyo. La nueva se encontraba recogiendo sus cosas de la banca.
-Swan- comencé a decir
Me ignoró y comenzó a caminar
Su actitud me estaba sacando canas verdes, sin más me le pare enfrente.
-Ya estarás contenta?- le dije
-No sé de qué hablas- me dijo empujándome para poder pasar
-Novata- dije mientras la tome de la muñeca
-Suéltame Cullen- dijo
-Camina, los demás deben de estar esperando-
-Que me sueltes, no sé qué estás haciendo aquí- me dijo mientras jaloneaba para que la soltará
-Qué estoy haciendo?, salvándote el pellejo y por si fuera poco salvando la investigación- le dije mientras le ponía en sus narices el folder que le había quitado al hombre.
Ella comprendió en el instante que estuvo a punto de echar todo a perder si ese hombre hubiera logrado llevarse parte del expediente, simplemente ya no me discutió más.
Sin soltarla seguimos caminando, marque a Emmett para saber donde estaban estacionados y me dirigí hacia allá.
-Solamente a ti se te ocurre traer tacones- dije cuando note que su paso era lento.
-Ese no es tu problema- me contestó a gritos
Cuando llegue al carro simplemente le abrí la puerta trasera y la encamine para que se subiera
-Puedo hacerlo- dijo sin más pero decidí no contestar.
-Niña tonta- dijo sin más Rosalie en cuanto Swan se acomodó pero para mi sorpresa la nueva no contestó decidió no hablar en todo el camino hacia la oficina.
Emmett nos dejo frente al edificio mientras él iba a estacionar el carro y aprovechar un momento a solas con Rosalie, de verdad que no podían estar separados. Jasper y yo nos pusimos a ambos lados de Swan respectivamente mientras cruzábamos la calle. De la nada salió Alice y abrazó a la novata.
-Gracias a Dios que estas bien-
-no te preocupes Alice, no paso nada- le contestó
-Gracias a que llegue a tiempo- dije mientras seguía mi camino.
Alice siguió al pendiente de Swan mientras íbamos en el elevador, en cuanto pusimos un pie en nuestra área de trabajo todas las miradas se nos fueron encima, el jefe nos hizo su ya tan conocida seña y nos fuimos a uno de los cuartos para interrogatorios, eran a prueba de sonido, por lo que al parecer esto se iba a poner bueno.
Llegaron Emmett, Rosalie y para mi sorpresa Jacob Black, qué diablos estaba haciendo él ahí? Una vez que todos estuvimos sentados el jefe se paro enfrente de todos nosotros.
-me pueden explicar qué rayos fue lo que pasó para que todos estuvieran fuera de su lugar de trabajo? Señalando a todos menos a Alice y a Black.
Todos permanecimos callados, era a Swan a quien le correspondía hablar, no a nosotros.
-Yo le puedo explicar- dijo Swan poniéndose de pie
-Te escuchó- le contesto el jefe
-Alice y yo avanzamos en la investigación…-
-No metas a Alice en tus rollos- la interrumpió Rosalie
Yo estaba disfrutando este momento, la novata se tensó aún más con el comentario de Rosalie, juraba por un instante que se le iba a ir a golpes, y eso no me lo quería perder por nada del mundo. Pero no sucedió, Swan respiro y continuó explicándole al jefe todo lo que había pasado.
-Estaba teniendo la plática con el Sr Witherdale cuando de la nada llegó Cullen y lo echó todo a perder-
-Mal agredecida- pensé para después ponerme de pie y comenzar mi versión de la historia. –Swan, claramente llegue a salvarte el pellejo, o ya se te olvido- discretamente lance una mirada al expediente asegurándome que ella lo notará, obviamente ella entendió todo y dejo de alegar- Jefe si ella no hubiera actuado impulsivamente y hubiera seguido el procedimiento normal ante estos casos, créame que tanto Emmett, Rosalie, Jasper y yo estaríamos en nuestro lugar de trabajo y no corriendo a salvar a la nueva.
-Me interrumpió y estoy segura que hubiera podido sacar información valiosa para el caso- dijo mirándome directamente a los ojos
Es que acaso me estaba retando? No sabía realmente con quien estaba tratando. Así que sin más camine hacia el jefe. –Will, tu siempre has dicho que no debemos forzar las situaciones, el dichoso sospechoso de Swan estaba por irse, no iba a poder sacar absolutamente nada, no se cita uno con el sospechoso en pleno Central Park, cuando llegué la estaba jaloneando y yo hice lo correspondiente y por si fuera poco a Swan le dio el síndrome de Estocolmo- dije mientras la miraba. Mi último comentario hizo que todos en el cuarto se les saliera una risa involuntaria.
Swan iba a contestar algo pero el jefe habló primero.
-Ya basta, estoy cansado de escuchar alegatos sin razón. Swan no puedes actuar de esa forma, aquí no se trabaja por cuenta propia, siempre tienes que informar pero sobre todo pedir autorización para ir hablar con un testigo, sospechoso o lo que sea. Y en cuanto a ustedes cuatro le van bajando a su actitud de rechazo para con Swan, sean profesionales, si siguen con sus niñerías serán sancionados. Swan tienes prohibido salir a enfrentar sospechosos, lo harás cuando tengas acreditado tu permiso para portar armas así que mientras te dedicarás tiempo completo a tus lecciones con Black y el caso lo llevará Alice entendido?
-Si señor- contestamos todos menos Swan, quien se veía realmente agobiada. Si realmente quisiera hacerle su novata le hubiera dicho al jefe que sacó el expediente y que estuvo a punto de ser robado por el sospechoso, ahí si que hubiera estado en problemas. Pero me conformé con el hecho de saber que estaría en el edificio todo el tiempo y no metiéndose en problemas.
Una vez que el jefe salió Swan se puso de pié pero Black la alcanzó, de verdad que ese no pierde el tiempo, me dije mientras salía del lugar. Necesitaba tranquilizarme un poco pero casi me voy para atrás cuando veo que un repartidor estaba colocando un enorme arreglo de flores en mi escritorio.
-qué diablos es esto- le dije mientras me acerqué, el pobre se quedó helado, por lo que sin más tome la tarjeta y leí: Para la mujer más bella que me ha citado en Central Park, James!.
-Te equivocaste de escritorio- le dije al repartidor
Genial, ahora el supuesto sospechoso le mandaba flores, los problemas definitivamente no se iban a terminar pronto. Sin darme cuenta de mi reacción ya me encontraba de nueva cuenta rumbo al cuarto de interrogatorios, seguido por la mirada de todos gritando SWAN!
BUENO AQUÍ TERMINA ESTE CAPITULO
ESPERO SUS COMMETS
GRACIAS POR LEER
