COLD CASE

Por LadyLovelyMoon

Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer

Capítulo 4

Atando Cabos

BELLA POV

Había pasado una semana desde lo sucedido con James, y aún recibía comentarios molestos por parte del equipo estrella del jefe. Se estaba cumpliendo la sentencia, me la vivía en el edificio, entre papeleos y mis lecciones de tiro. El caso lo estaba manejando Alice pero me era imposible acercarme para poder platicar con ella y ver como marchaba todo. De lo único que estaba segura es que había dado un giro la investigación y James no era el sospechoso. Yo seguía con el presentimiento que él sabía demasiado del caso, que era el culpable, pero cómo demostrarlo si estaba enclaustrada en las oficinas? Todos los días recibía un ramo de flores en mi escritorio, con el mismo remitente de la primera vez, James. Se las había arreglado para conseguir mi número de celular, y a pesar de que conteste la primera llamada, en la que me insistía que nos viéramos, las llamadas posteriores nunca las atendí. Me sentía acosada y sus acciones no estaban ayudando en mi trabajo, sabía que todos hablaban a mis espaldas y hacían caras cada vez que llegaban las flores, por más que le decía al repartidor que se las llevará y que no trajeran más solo me contestaba que él estaba cumpliendo con su trabajo.

En cuanto a mis lecciones de tiro, no ha habido gran avance, Black ha tenido bastante paciencia conmigo, no me he atrevido a tomar el arma entre mis manos y hacer siquiera un tiro. Todo lo que he aprendido hasta hoy es el tipo de armas, balas, componentes y demás, digamos que un poco de la teoría, el estar parada en el salón de tiro simplemente me pone la piel de gallina y me trae recuerdos no muy agradables. Creo que Black empieza a notar que algo no anda bien, siento que me analiza mucho y por más que me anima no hemos avanzado nada, le he pedido tiempo que no le fuera a contar al jefe que vamos atrasados, no quiero preguntas, no quiero recordar y contar esa parte de mi vida a gente que apenas conozco.

Si acepte encantada venir a trabajar a Nueva York, es porque tenía pensado reabrir el caso de mi padre, pero lo primero que quería hacer era tener acceso libre al expediente, pero sin que alguien se enterará aún. Como bien te enseñan para cualquier agente es difícil y poco objetivo llevar un caso personal, a veces gana el sentimiento que la razón. Por eso aprovechaba la hora de comida para bajar a la zona de archivo y empezar a buscar entre los miles y miles de casos, el de mi padre, a escondidas claro esta pero sin gran éxito hasta ahora.

Esta situación tampoco me ayudaba mucho a integrarme al ambiente laboral. Black y Alice eran con los únicos que convivía pero no lo suficiente como para llamarlos aún mis amigos. Mi vida estaba poniéndose bastante gris en Nueva York y lo estaba permitiendo. Todo era rutina, de mi departamento al trabajo y del trabajo a mi departamento, completamente sola, sin nadie con quien hablar.

-Ya te vas Bella?- me dijo Alice sacándome de mis pensamientos.

-Si, ha sido un día bastante largo- dije mientras terminaba de recoger mis cosas y tomaba mi abrigo.

-Nos vemos mañana, yo seguiré aquí un rato- me dijo mientras comenzaba a marcar un número de teléfono.

-Cómo va el caso?- pregunte sin más, la verdad es que ya no podía con la curiosidad.

-No es de tu incumbencia- me dijo esa voz que tanto conocía, era Cullen. Me gire para contestar algo pero ya había comenzado a caminar lejos de mi.

-Lo siento Bella, pero tengo que hacer esta llamada, hasta mañana- me dijo Alice que comenzaba la conversación en el teléfono.

La situación de no saber absolutamente nada del caso de Jessica y las otras chicas comenzaba a molestarme. Sin duda alguna tendría que hacer algo al respecto. Camine hacia los elevadores, decidida a que en mi departamento y con internet buscaría lo que fuera posible del caso. Cuando reaccioné las puertas de uno de los elevadores comenzaban a cerrarse por lo que corrí y en un movimiento bastante ágil, algo poco usual en mí, logre colarme. Pero en el momento que las puertas se cerraron y vi el reflejo de las personas que estaban ahí quise que la tierra me tragara. Para cerrar con broche de oro mi día estaba en el mismo elevador que el equipo estrella. Emmett, Rosalie, Jasper y Edward me lanzaban sus tan conocidas miradas de desaprobación. Decidí ignorarlos, mi mirada se centro al frente pero era inevitable no verlos, por qué los elevadores tenían que tener paredes como de espejo? Y más aún maldije que mi oficina estuviera hasta el piso número 25, y para colmo de mis males, casi en cada piso hacia parada y entraba más gente por lo que sin darme cuenta estaba casi pegada a Cullen, podía sentir su respiración cerca, si me movía un poco más o si entraba más gente el roce de nuestros cuerpos sería inevitable. Estaba nerviosa, pensando en que en cualquier momento lanzaría un comentario al aire y tendría que contestarlo, odiaba cada uno de sus comentarios hacia mi persona, no estaba dispuesta a dejarme pisotear por él, pero para mi sorpresa no dijo nada, de reojo podía ver su reflejo y estaba con su vista hacia el frente, un poco por encima de mi cabeza, pero notó que lo miraba y entonces me enfrentó, me sostuvo la mirada y una media sonrisa comenzaba a dibujarse en su rostro. No podía dejar de mirarlo, sus ojos me impactaban eran de un color tan hermoso, que me estaban hipnotizando, al ver que le sostenía la mirada simplemente se acerco más hacia mi cuerpo y de la nada solo me dijo al oído, casi en un susurro -¿quién eres?- pero antes de que pudiera reaccionar el elevador llegó a la planta baja y todos comenzaron a salir, al verme libre yo hice lo mismo, intentaba controlarme, se me había puesto la piel de gallina. Caminaba pero el equipo estrella venía a unos cuantos pasos atrás de mi.

-Por qué no contestas mis llamadas Isabella- gritó una voz haciendo que me parará en seco.

Era James, que estaba recargado en uno de los coches que estaban estacionados en la acera frente a mi trabajo. Cuando me giré para verlo, el ya venía hacia mi dirección. ¿Qué diablos estaba haciendo aquí? En cuestión de segundos sentí como tomaba mi mano y la besaba.

-Es un verdadero placer verte de nuevo Isabella-

Tragué en seco, la mirada de James era desconcertante, por instinto mire hacia el equipo estrella, pero ellos de nueva cuenta tenían esa mirada de desaprobación, se pararon a unos cuantos metros de nosotros, sin lugar a dudas estaban de chismosos.

-Qué hace usted aquí?- dije al fin

-Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma, me permites llevarte a tu casa?- dijo sin soltarme la mano.

Los nervios los tenía a flor de piel, mi sexto sentido me decía que no, que evitará estar con él, pero esta era mi única oportunidad para seguir investigando, de salir de las cuatro paredes en las que estaba y sacarle la sopa a James. Me arme de valor y solo asentí a su petición con un movimiento de mi cabeza. De reojo vi como Cullen comenzaba a caminar hacia nosotros pero Rosalie lo jaló, lo cual agradecí eternamente, no quería que me echara a perder esta gran oportunidad. Me condujo hasta donde estaba su carro, me abrió la puerta, me subí y mientras él iba hacia el lado del conductor mire en dirección de mis compañeros de trabajo, ahí estaban los cuatro viéndome marchar con James, me centre en los ojos de Cullen y lo que vi en ellos fue completamente distinto a lo que vi en el elevador, estaban cargados de irá.

Simplemente le di otra dirección a James, a escasas tres cuadras del trabajo, no quería que supiera donde vivía, aunque una parte de mi pensaba que quizás ya había mandado a investigarme. No dijo nada simplemente se dirigió hacia donde le indiqué.

-Gracias por las flores, pero podría dejar de mandar más?, no es un situación buena para mi trabajo- dije para romper el silencio.

-Isabella, tú tienes la culpa por no contestar mis llamadas, yo siempre obtengo lo que quiero-

Qué rayos significaba eso? Definitivamente este hombre es un acosador.

-Es una pena que vivas tan cerca de tu trabajo, tendremos que vernos de nuevo para poder platicar- me dijo sin apartar la vista del camino.

-Puedo preguntar por qué tanto interés en mi persona?-

-Me recuerdas mucho a mi querida Jessica, te pareces tanto a ella-

Ese comentario me dejo helada, físicamente no era nada parecida a ella, pero por qué le recordaba a su esposa muerta, eso no podía significar nada bueno.

-Gracias- fue lo único que salió de mis labios.

-Eres hermosa, me has impactado Isabella, las mujeres como tu me vuelven loco, hacen que pierda el sentido..-

Tenía que parar esa situación, era demasiado incomodo estar ante la presencia de este señor, sus comentarios empezaban a generar miedo en mí, sin más cuando paro el coche, me quité el cinturón abrí la puerta y solo dije- gracias por traerme- pero de la nada me tomo fuertemente de la muñeca antes de poder bajarme del auto –nos vemos muy pronto- me dijo y me soltó. Rápidamente comencé a caminar, no sabía bien donde estaba pero quería salir de ahí, escuche como el carro arrancó hasta que lo dejé de oír.

Estaba alterada, trataba de analizar todo lo que me había dicho, tenía un presentimiento que no me dejaba nada tranquila, de momento me llegó la sensación de que alguien me seguía, miraba en todas direcciones pero no reconocía ningún rostro de la gente que caminaba por ahí, comencé a acelerar mi paso, trataba de ubicar algún nombre en las calles, y justo cuando doble en una esquina me estampé con alguien y fui a dar directamente al suelo. Mi abrigo y mi bolsa salieron volando, caí de sentón y un dolor comenzaba a manifestarse.

-Estas bien?- oí una voz que me transmitió la tranquilidad que necesitaba en esos momentos. Alce mi vista y me encontré con una señora ya grande, llevaba una bolsa de pan en los brazos, al parecer rebote con esa bolsa y a la señora no le había pasado nada.

-Si, gracias, discúlpeme no me fije al dar la vuelta- dije mientras intentaba incorporarme pero mi falda me lo hacía más difícil. La gente que pasaba por ahí intentaba esquivarme pero me lleve uno que otro golpe con bolsas, piernas y demás. Estaba hecha un desastre y mi pelo estaba completamente alborotado.

-Déjame ayudarte, vivo en este edificio, pareces perdida, puedes arreglarte y pedir un taxi que te lleve a casa-

La sensación de que me seguían no se iba así que sin pensármelo dos veces acepte la ayuda de la señora. Eran unos departamentos. La señora no dejaba de hacerme plática en el trayecto, era muy amable para estar con una completa extraña como yo. Prometió prepárame un rico chocolate caliente para calmar el frío que estaba haciendo. Mi estomago comenzó a hacerse ilusiones y mi boca comenzó a salivar. Me ofreció un pan también para el susto, al parecer mi cara seguía reflejando el miedo después de lo que pasó con James.

En cuanto abrió la puerta de su departamento me quedé impresionada era increíble que una señora de edad mayor tuviera tan buen gusto para decorar su departamento. La increíble simetría y los pisos de madera color miel fue lo primero que llamarón mi atención, simplemente increíbles y la lámpara que cuelga también se ve increíble en el living. El comedor reflejaba una calidez impresionante, sin lugar a dudas gracias a la señora y mi mente comenzó a imaginarse los platillos que ahí preparaba. Los ventanales de la cocina dan muy buena luz natural además de una gran vista a la hermosa ciudad de Nueva York. Frente al living estaba una terraza que no pude apreciar muy bien por ser de noche. El estilo era contemporáneo, algunas ideas me iban a servir para decorar mi departamento.

-Ponte cómoda niña, prepararé el chocolate- me dijo la señora que se ponía a trabajar en la cocina.

No me lo pensé dos veces y sin más me acomode en uno de los sillones blancos que contrastaban con lo sombrío de la alfombra pero justo cuando comenzaba a relajarme la puerta del departamento se abrió y escuché aquella voz que hizo que me tensará de nueva cuenta.

-Qué haces aquí´?-

EDWARD POV

La investigación iba muy lenta para mi gusto, Alice condujo a otro sospechoso, por lo tanto la nueva se había equivocado, pero algo me decía que ese James tenía algo turbio pero me era imposible investigarlo así como así. El desfile de rosas para Swan no paraba y realmente comenzaba a molestarme, decía que era el culpable pero salía con él? Eso no es de una mente sana! Dormir con el enemigo, sonaba como a trama de película.

Todos seguíamos evitándola, especialmente yo, su presencia me incomodaba, aunque aun no entendía muy bien el por qué. Solo me relajaba cuando desaparecía para sus clases de tiro y para comer. Y eso mi cuerpo lo agradecía, bien dicen que los instintos nos ganan y con ella cerca no podría controlar mis instintos, no con esa ropa tan ajustada que se pone y menos con ese olor que desprende, me pone al cien.

Pero como era de esperarse quería seguir metiendo sus narices en el caso, rondaba mucho a Alice, la verdad no es nada discreta, por lo que decidí no quitarle los ojos de encima, por ningún motivo iba a dejar que volviera a comprometer la investigación con su necedad.

Cuando estaba por irme vi que se platicaba con Alice, me acerqué y como sospeche acababa de preguntar sobre el caso. Sin más interrumpí -No es de tu incumbencia- y con la misma me seguí de largo.

-Emmett y yo vamos a ir a cenar Edward gustas?- me dijo Rosalie mientras esperábamos que llegará el elevador.

-Lo siento pero no estoy de humor para ver como derrochan miel, tú qué harás Jasper?-

-Sentarme afuera a esperar a Alice-

-Que divertido- dije en sarcasmo mientras subíamos

-Yo creo que ya es hora de que salgas con alguien Ed- dijo Emmett

-y con quién lo haría? Con la primera que aparezca- me estaba comenzando a alterar la plática pero con la misma me trague mis palabras. Justo cuando el elevador comenzaba a cerrar sus puertas Swan se deslizo adentro. Mire a mis amigos y todos torcieron la boca antes su presencia.

La mire y creo que a la pobre tampoco le agradó mucho la idea de tomar el mismo ascensor que nosotros. Se le notaba lo tensa que estaba. Conforme comenzábamos a bajar y el elevador hacia paradas en cada piso, más personas entraban, sin darme cuenta Swan quedó a escasos centímetros de mi, su olor a fresas me golpeo de momento haciendo que mi cuerpo sintiera una descarga eléctrica recorrerme de pies a cabeza. Era embriagante, intenté mirar al frente y pensar en otra cosa pero por instinto me sentí observado y en cuando vi el reflejo de nosotros en mi lado izquierdo me tope con esos ojos chocolates, me miraban fijamente, y volví a notar ese sonrojo en su rostro. No sé por qué lo hice pero me acerqué, mi cuerpo reaccionaba ante ella y eso mi cabeza no lo podía controlar, era como un imán que me atraía. Sin más me acerque a su oído y escupí a los cuatro vientos -¿quién eres?- pero para mi mala suerte el elevador se abrió y se fue de mi alcance.

-Todo bien Edward?- dijo Rosalie, al parecer no había perdido detalle de lo que pasó. La ignore. Comenzamos a caminar hacia la salida. Swan iba delante de nosotros, apretó el paso al sentirnos cerca -Vaya forma de menear las caderas al caminar! Con esa falda se le marca el trasero, ya estoy duro- pensé pero el encanto lo rompió una voz que la llamó. Me gire para buscar el dueño de su voz y era el imbécil de James. Al parecer la nueva tenía otra cita con su nuevo galán. Me hervía la sangre. Como si fuera algo de lo más normal la nueva aceptó irse con el supuesto sospechoso, no había congruencia entre el actuar de Swan, señalarlo para después enredarse con él. Sin que me diera cuenta en cuanto iban hacia el carro del imbécil camine hacia ellos, pero Rosalie me detuvo, qué diablos había sido eso? No era mi problema. Simplemente apreté lo puños en cuanto vi que el carro arrancaba.

–Ya estas grandecita Swan- pensé decidido a no preocuparme pero algo no me dejaba tranquilo.

-Bueno al parecer mañana tendremos un día agitado, así que hay que aprovechar el poco tiempo libre que tengamos, nos vamos amor?- dijo Rosalie mientras comenzaba a despedirse de Jasper

-Seguro que no quieres ir- me dijo Emmett

-Ya dije que no, nos vemos mañana- y sin más comencé a caminar rumbo a casa. Mis pensamientos iban centrados en el caso, las pistas que teníamos pero algo me seguía llevando hacia James, seguía sin saber por qué Swan había llegado a la conclusión de que él era el principal sospechoso, la verdad es que no me había detenido a escuchar la versión después de lo que sucedió en Central Park. Y por qué tanto interés de James en Swan? Eso era algo que tampoco entendía. De algún modo me las tenía que ingeniar para averiguar por mi cuenta.

-Buenas noches Sr Cullen- me saludo el recepcionista del edificio de mi departamento.

-No sé qué tendrán de buenas- dije mientras camine hacia el elevador.

-Le informó que tiene visita, su nana subió con una joven-

En cuanto escuche eso, mi corazón dio un brinco, acaso ella había regresado? El elevador aun no llegaba así que sin más subí por las escaleras, tenía que llegar, tenía que verla. Por los nervios no podía abrir la bendita puerta, mis manos se volvieron torpes con las llaves. En cuanto logre abrir la puerte mire a mi nana que me regalaba la típica sonrisa para darme la bienvenida, mi cabeza giró en dirección al living, ella tenía que estar ahí pero mi sorpresa fue otra. Ese color de cabello era diferente y de golpe me llegó ese olor que no me había dejado tranquilo desde su llegada.

-Qué haces aquí´?- dije mientras azotaba la puerta tras de mi

Ella se paralizó y no respondió, yo no entendía que diablos estaba haciendo ella en mi departamento.

-Que bueno que ya llegaste, estoy preparando el chocolate que tanto te gusta- dijo mi nana.

-Qué hace ella aquí- dije mientras caminaba a dirección de mi nana, estaba de lo más tranquila ante la presencia de Swan, de dónde la conocía?

De reojo vi como Swan pegó un brincó y comenzaba a tomar sus cosas, me gire y le impedí que avanzará hacia la puerta.

-Te hice una pregunta-

-Yo no sabía que tu… que este es tu depar..-

-Eddie, qué modales son esos- interrumpió mi nana

-¿Eddie?- dijo Swan mientras intentaba que la risa no se le escapara

-Nana, por qué invitas a una desconocida?

-Me topé con ella, pero yo creo que estaba escapando de alguien, no es así niña?

Miré a Swan, de su rostro había cambiado completamente, se volvió a tensar, si se fue con James, qué diablos hacia en mi departamento, qué era lo que pasaba?

-Muchas gracias por todo, señora, será mejor que me vaya-

-La niña no va a ningún lado hasta qué me explique qué es lo que pasó para que terminara en mi departamento si se fue del trabajo con su "sospechoso"- intente remarcar esa última palabra.

-Ya decía yo que ustedes dos se conocían, esta tensión no es normal entre dos desconocidos, déjame adivinar tú debes de ser…-

-Nana, por favor retírate- la interrumpí, me hizó caso y se fue dejándome solo con Swan.

Ella me miraba fijamente y de nueva cuenta ese rubor comenzaba a manifestarse en sus mejillas.

-Le has contado de mi, Eddie?- dijo sin más

Sabía que iba a odiar a mi nana por llamarme Eddie y más por haberle contado alguna vez de ella.

-Qué diablos haces aquí?-

-Fue un accidente que terminará aquí, ahora si me permites me voy de aquí y asunto arreglado-

Me esquivó y abrió la puerta para salir apresuradamente de mi departamento. No sé qué fue lo que me impulsó hacerlo pero cuando reaccione yo también había salido detrás de ella. Me sacó ventaja al tomar primero el ascensor, por lo que tuve que tomar de nueva cuenta las escaleras, pero no logré alcanzarla, tomo un taxi así que decidí seguirla en otro.

-Perseguimos a su novia?- me dijo el taxista

-Conduzca quiere?- le respondí sin más

Intentaba ordenar todas las piezas del rompecabezas pero no tenía ni la más remota idea qué era lo que estaba pasando. Tenía que investigarla, quién diablos era Isabella Swan, cuál era su relación con James? Por qué mi nana dijo que escapaba de algo? Y por qué rayos toda esta situación con la nueva me ponía al cien?

El taxi de Swan se paró y ella bajo para después entrar a un edificio. Le pagué al conductor y me quede en la acera de enfrente. Su departamento daba a la calle, acababa de encender la luz y pude verla por la ventana. Era todo un misterio para mí pero sin duda algo me atraía de ella.

-Mañana te sacaré la sopa Swan, conocerás una de mis habilidades para hacer hablar a la gente- dije mientras sonreía al ver que comenzaba a bailar y se alejaba de la ventana.

Tendría que tomar el metro para regresar a casa, comencé a caminar y de pronto me di cuenta que conocía bien ese lugar. Había estado en esa estación de metro varios años atrás, en cuanto llegue a las escaleras para bajar al metro un recuerdo me vino a la mente.

Estaba con mi padre de visita en Nueva York, estábamos en esa estación de metro cuando mi mirada se fijo en unos ojos chocolate inmensos que me observaban, era una pequeña muy linda, pero se le veía preocupada, su padre la jalaba escaleras abajo.

De momento todo sucedió muy rápido, estábamos parados detrás de varias personas que esperaban la llegada del metro, yo vi como el señor dejaba a la niña detrás de uno de los pilares detrás de toda la multitud. Al mismo tiempo dos hombres con pistola en mano se abrían paso entre la gente y le dieron alcance.

Entre el alboroto me aleje de mi padre y me acerque a la niña.

-Estas bien?- le dije mientras la miraba, estaba llorando y no dejaba de llamar a su papá.

En ese momento escuchamos disparos, la abracé, eso no pintaba nada bien para su papá, quise intentar que ella no mirara, se libró de mi abrazo pero no se movió del lugar.

Me miró y solo dijo –me pidió que no me moviera de aquí, vendrá por mi- y me sonrió. Era una sonrisa hermosa

Eso me partió el corazón, su padre estaba muerto a escasos metros de ahí, algo en mi cambio para siempre. Quise quedarme ahí, pero mi padre llegó a gritos diciendo que teníamos que salir de ahí, me jaló pero mi mirada seguía prendida en la de ella mientras me alejaba.

-Vas a subir? Si no quítate- me dijo un hombre trayéndome a la realidad

-Qué habrá sido de ti?- pensé y de pronto mi mente comenzó a atar cabos, esos ojos eran como los de Swan, y sentí de nueva cuenta esa descarga eléctrica recorrerme el cuerpo. ¿Acaso Swan era esa niña? Tengo que averiguarlo! Dime mientras abordaba el vagón del metro.


AQUÍ TERMINA ESTE CAP.

ESPERO ACTUALIZAR PRONTO, SI HAY REVIEWS NI SE DIGA, EN UN DÍA PONGO EL SIGUIENTE CAP!

GRACIAS POR LEER