¿Hola?, ¿hola?... ¿hay alguien aquí?, ¿me escuchan?...

¡Ha...!, hace mucho que no me paso por aquí, me pregunto si habrá alguien que haya esperado todo este tiempo por un nuevo capítulo, ¿hay alguien aquí?

Realmente no tengo una justificación, simplemente... no hubo tiempo de actualizar, y ciertamente muchas veces me gano la decidia... Pero acabo, desde hoy esta historia, y muchas otras que deje en pausa se ponen nuevamente en marcha.

¿Como lo haré?, quien sabe, ¿podré mantener el ritmo?, ni siquiera yo lo se, ¿como sabía el que invento el reloj cual era lo hora exacta?... bueno, eso es otra cosa XD

En fin, pues por ahora dejaré de hablar nuevamente, se que ha pasado casi año y medio, pero espero nuevamente le puedan dar una oportunidad a esta historia.

Disfruten el capítulo, ¿vale :) ?


CAPÍTULO IV

NATURAL TALENT

Lead Guitar IV

Aquella habitación era como la de cualquier chica normal de preparatoria, con la pequeña diferencia de que en ella no habitaba una chica del todo normal y eso se notaba a simple vista apenas entrando a la recámara.

El lugar estaba plagado de cosas curiosas y extravagantes, algunas de ellas para dar un ejemplo, eran unos llaveros con formas peculiares aunque graciosas, peluches de todos los tamaños y colores, varias tiras de pegatinas con formas tiernas e incluso algunas imágenes pegadas en los muros pintados con un tono verde claro, pero de entre todos esos artilugios destacaban dos cosas en particular: aquel muñeco con forma de pollo color verde azul y expresión curiosa, y su inseparable guitarra apoyada sobre la base que había "comprado" a un excelente precio gracias a la ayuda de su rubia amiga, impecable como siempre.

A pesar de todo el desastre en la habitación, producto de todas las cosas que permanecían tiradas en el suelo y regadas sobre el pequeño escritorio de madera a un lado de la cama, el lugar estaba relativamente limpio, por supuesto, eso no dependía de nadie más que de la tierna hermana de la castaña, que justamente en esos momentos se encontraba preparando el desayuno en la cocina ya vestida con el uniforme de la escuela y un mandil para evitar cualquier accidente que pudiese manchar el traje.

En cambio, la mayor de las Hirasawa aún se encontraba admirando en su subconsciente aquellos pasteles de todos los sabores y colores posibles, los cuales disfrutaba a mas no poder, por supuesto todo era parte del maravilloso mundo de sus sueños, un mundo que ella gozaba cada noche a tal grado de quererse quedar en ese sitio por el resto del día siguiente... a no ser por un pequeñísimo detalle que quizá por estar tan abrumada en sus fantasías olvidaba normalmente.

¡Yui… Yui… despierta Yui! — a su lado una minina de color negro con una marca en forma de media luna en su frente la movía (con toda la fuerza que tenía) intentando que esta dejara por fin de dormir, algo que no había conseguido por más de veinte minutos de insistencia, los mismos en los que el reloj había sonado tres veces sin conseguir ningún resultado.

¡Mmm... quiero otra rebanada...! — balbuceaba con una expresión alegre la pequeña castaña, incluso la saliva le escurría levemente, la gatita solo se le quedo viendo por unos segundos más, esta vez un poco fastidiada de la situación.

¡Rayos!, por eso es que le dije que no se desvelara — dijo para sí misma, recordando como la noche anterior, luego de la cena, Yui regreso a su habitación con un gran trozo de pastel de fresa para ella y después de aquello ambas se quedaron por varias horas conversando.

Cada respuesta de la gatita desencadenaba en una nueva pregunta de la guitarrista, no podía quejarse pues ella hacia lo mismo, en poco tiempo cada una sabia ya muchas cosas de la otra, lo malo es que toda esa charla se extendió hasta casi las doce de la noche, hora en la que Luna prácticamente le ordeno a la niña que se durmiera y bueno... ahora la misma gatita estaba ahí a su lado tratando por mil maneras de hacerla despertar.

¡Yui, ya despierta, vas a llegar tarde a la escuela... otra vez!

¿Eh... Luna-chan? — contesto al fin la guitarrista entre abriendo sus somnolientos ojos avellanados, aunque solo por un instante en lo que se acomodaba más bien en su cama —Luna-chan... hoy no hay escuela... hoy es domingo...

¿Domingo? — agrego la gatita con ligero tic en el ojo —¿de verdad crees eso?

¡Si... hoy es domingo!

Luna se relajó un poco al escuchar su última respuesta, aunque no porque realmente Yui tuviese la razón, solo lo hizo para después tomar un poco de aire, acercarse al oído de la castaña y susurrarle levemente:

Yui, hoy es jueves... — hubo un silencio de segundos, Luna se quedó viendo como la pequeña guitarrista se quedaba inmóvil por uno segundo... dos... tres... y...

¡AH, VOY A LLEGAR TARDE! — de un brinco se levantó de su cama super apurada, aunque era su habitación se notaba pérdida, iba de un lado para otro buscando sus cosas, su uniforme y demás para arreglarse, cabe decir que en dos o tres ocasiones tuvo que levantarse del suelo tras cada caída.

Al final consiguió vestirse en un tiempo récord para ella, solo faltaba tomar algo ligero para el desayuno y salir corriendo junto a su hermanita rumbo al colegio, justo bajaba las escaleras hacia la cocina cuando algo la hizo detenerse en seco y dar media vuelta.

Luna-chan, ¿quieres venir conmigo a la escuela?

¿Eh, yo?

¡Si! — reafirmo la pequeña castaña, parada frente a su nueva amiga con una sonrisa reconfortante en el rostro, aunque en tono bajo para no ser escuchada accidentalmente por Ui —te vas a aburrir bastante si solo te quedas aquí encerrada, ¿no quieres mejor venir y conocer la escuela?

¡Ah!... — Luna quedo sorprendida por un momento, ¿de verdad todo lo que le había explicado anoche ya se le había olvidado?, aun así la expresión alegre de su rostro le impedía poder molestarse con ella —suena bien pero, ¿qué va a pasar si alguien me ve?, con la marca de mi cara destaco mucho...

¡Oh, tienes razón! — agrego Yui, dándose al final cuenta del hecho, y al parecer recordando las instrucciones que la gatita le había dado —aun así, estar aquí todo el día...

No te preocupes, estaré bien, además — volteo levemente hacia la recamara de la guitarrista, poniendo atención en cada detalle —es imposible que me aburra aquí, este lugar tiene demasiado de ti por todos lados...

Ante esta afirmación las mejillas de Yui se pintaron levemente de rojo mientras daba un risita que reflejaba la pena que sentía ante el alago.

Mas importante, ¿no deberías estar desayunando justo ahora?

¿Eh?

¡Onee-chan apúrate, se nos hace tarde! — se escuchó desde la planta baja la voz de su hermana menor, esto la hizo recordar el apuro en el que se encontraba.

¡Ah... sí, ya voy! — contesto mientras baja nuevamente las escaleras —¡te vere en la tarde, Luna-chan!

¡Si, que te vaya bien!

Así por fin las hermanas Hirasawa partieron rumbo a la escuela, era una suerte que ese día a Ui no le hubiese tocado el aseo del salón, de otra forma era seguro que Yui hubiese llegado con retardo... otra vez...

Las clases y el almuerzo pasaron con toda normalidad, sin nada peculiar o fuera de lo común, ni siquiera las conversaciones extrañas que a veces son tenían Yui y Ritsu resultaban fuera de lo normal, lo curioso es que ninguna de las chicas haya notado el nuevo accesorio que portaba la guitarrista en una de sus manos.

La escuela termino al fin y las cinco integrantes del Club de Música Ligera se dirigieron hacia su salón, esta vez gracias a la presentación especial que tenían en puerta la hora del te duro un poco menos de lo usual, aun con las quejas y pucheros de las tres castañas del grupo (tres, si contamos a Sawa-chan).

Bien, entonces comencemos — espeto Mio afinando por última vez su bajo, en eso se escuchó un nuevo reclamo por parte de la presidenta del club:

Pero... todavía tenemos bastante tiempo hasta el día del concierto, ¿no podríamos solo un poquito...? — comenzaba Ritsu a hacer una miradita tierna y a imitar una voz delicada, cuando fue callada en seco por su amiga de toda la vida.

¡Dije que no!, en la última presentación hiciste lo mismo y casi se nos va el tiempo, así que deja de holgazanear y comienza a tocar.

¡Ok! — respondió de mala gana la chica de ojos ámbar, raramente esta vez Yui no la secundo en sus reclamos, incluso a las demás les pareció curioso el hecho, aunque solo lo dejaron pasar.

La castaña esta vez decidido no apoyar a su compañera, no por que en verdad no estuviese de acuerdo en lo que decía, sino porque al sostener a Giitah entre sus manos sentía una extraña sensación.

Venga pues... uno… dos… tres… cuatro…

El chocar de las baquetas y las primeras percusiones producidas por la batería marcaron el inicio de la canción, la armonía del teclado, la base rítmica del bajo y los acordes de ambas guitarras se habían sincronizado casi a la perfección, inclusive la letra que compartían Mio y Yui hacían que la melodía sonará todavía más melosa de lo que ya era...

Ya era impresionante que "Watashi no Koi wa Hotch Kiss" estuviese saliendo tan perfectamente, no hubo necesidad de detenerse en ningún momento para rectificar, ni siquiera en la parte más difícil que era el riff de guitarra de Yui... en verdad ella se había hecho muy buena desde que entró al club, ¡pero ese nivel de concentración al momento de ejecutar su parte tenía sorprendidas a sus amigas e incluso a Sawako-sensei!

Una vez que sonó la última nota de la canción todas voltearon a ver atónitas a la chica de las horquillas, esta a su vez solo respondió con una mirada curiosa.

¿Eh, que pasa? — pregunto inocentemente la pequeña.

Lo mismo digo, eso fue...

Casi perfecto — completo Azusa viendo detenidamente a su senpai.

¡Ah, gracias!, supongo que he mejorado un poquito — contesto esta con cierta pena.

Si, mejoraste demasiado... — Ritsu estaba prácticamente encimada a Yui, viéndola fijo con una expresión seria.

¡R-Riichan, estas muy cerca...!

¡Oye!, ¿puedes tocar otra vez esa parte?

¿P-para qué?

Por nada, solo quiero escucharlo de nuevo — a decir verdad las demás también querían volver a oír aquel riff, en el fondo sospechaban algo, quizá...

O-ok — así lo hizo, Yui interpreto nuevamente su parte, sin un solo error, es más, parecía que fuese una verdadera profesional la que estaba tocando esa guitarra. Al terminar, por segunda vez las chicas estaban asombradas, fue cuando las dudas de la presidenta se hicieron más grandes —¿q-que tal lo hice?

Estuvo excelente...

¡Gracias!

Y bien, ¿Qué sucedió con Yui esta vez? — esa fue una repentina pregunta para la que la castaña no estaba preparada, o mejor dicho, ninguna de las chicas de esa aula lo estaba…

Cierto que todas habían pensado en esa misma pregunta luego de la primera canción del ensayo, pero ninguna se había atrevido a mencionar nada al respecto, ninguna excepto la peculiar presidenta del club…

Mientras tanto, la aludida no salía de su shock, "¿Cómo que qué paso conmigo?, si yo estoy aquí mismo?", pensaba hasta cierto punto de manera inocente, pero sin comprender lo que sucedía.

¿Eh?... ¿q-que estás diciendo Riichan?, yo estoy aquí, ¡mira! — mientras decía lo último apachurraba levemente sus mejillas (según ella, eso era prueba de su existencia) —¿Por qué preguntas eso?

Si, ya se que estas aquí pero, ¿eres realmente tu? — volvió a cuestionar la pequeña ojiambar, para entonces el resto de las integrantes del club ya estaba prácticamente rodeando a su guitarrista principal.

P-por supuesto que soy yo, ¿Quién más seria? — contesto la niña un poco nerviosa al verse casi acorralada por sus amigas —P-pero, ¿Por qué me miran todas así?, ¿Qué esta pasando?

Ya, dinos la verdad, te prometemos que no nos vamos a molestar con Yui — menciono seriamente la bajista del grupo.

¿Le sucedió algo a Yui-chan? — pregunto Mugi un tanto preocupada.

¡Dinos, por favor!, sabes que puedes contar con nosotras para lo que sea — dijo ahora Azusa en una forma bastante peculiar, no como si se dirigiera a su senpai, si no a una de sus amigas del mismo año escolar, si de por si ya estaba bastante "sacada de onda" con la actitud de sus amigas, el siguiente comentario de la pequeña peli negra termino por dejarla aún más confundida —no tienes por que volver a asumir el rol de Yui-senpai otra vez, ¡esa no es tu responsabilidad, Ui!

En ese momento los ojos de la guitarrista se abrieron, o más bien su mente al fin pudo entender lo que estaba pasando. Recordaba como alguna vez unos cuantos días antes de un concierto, a causa de una enfermedad, su hermanita tuvo prácticamente que reemplazarla en uno de los ensayos de la banda, justamente para no preocupar de más a sus amigas… pero este no era el caso, era ella misma quien estaba en aquella aula (o al menos eso se decía), y no entendía el por que ahora todas las integrantes del Club de Música Ligera pensaban que quien estaba delante de ellas era nadie más que la pequeña Ui.

N-no, ¡esperen!, ¡Soy yo, Yui!, se los prometo — contesto la chica un tanto alterada, el resto de las chicas simplemente se le quedaron viendo con algo de dudas.

¿De verdad?

¡D-de verdad!

En ese caso, no tendrás problema en responder una sencilla pregunta — continúo diciendo Ritsu, todavía sin creerse lo que decía la de ojos almendrados.

¿Eh?

Si de verdad tu eres Hirasawa Yui — siguió la baterista del grupo, usando un tono clásico de interrogatorio —entonces responde: si tuvieras que elegir entre un enorme pastel de tres pisos y..

¡El pastel!, ¡quiero el pastel! — respondió al instante la pequeña castaña, incluso dando pequeños saltitos y con un gran brillo en los ojos.

¡Al menos espera a que acabe la pregunta! — grito a su vez Ritsu, un poco molesta por la reacción.

Ahora el resto de las chicas estaban confundidas, esa sin duda sería una actitud muy propia de Yui, sin embargo aún quedaba la duda de como había mejorado tanto en la guitarra así de la nada.

Es cierto, si es Yui-chan — expreso Mugi con una cara de sorpresa.

Pero, ¿Cómo? — musito levemente Mio —digo, no es que Yui no haya mejorado bastante en su técnica con la guitarra… pero de esto es bastante repentino…

Es cierto, de verdad es increíble cuanto ha mejorado Yui-senpai — dijo ahora por lo bajo la segunda guitarrista del grupo, también se notaba bastante sorprendida.

A-ah, bueno, yo… — contesto la Hirasawa con algo de pena, ignorando por completo el hecho de que ninguna creyese que había mejorado por cuenta propia.

Pues yo sigo teniendo mis dudas — contrarresto Ritsu, aunque la verdad también estaba bastante sorprendida, pero bueno, teniendo un antecedente como el que ya les conté, en cierta forma es entendible que haya dudas —puede que si sea Ui, pero que solo este actuando para que no nos demos cuenta, que tal si…

Te equivocas — dijo de pronto Sawako, quien hasta ahora había permanecido en silencio, solo disfrutando de su té de la tarde, se notaba bastante tranquila y segura de lo que decía —ella de verdad es Yui — mientras decía esto volteaba a ver levemente a la castaña, más específicamente a la zona de su pecho —la diferencia entre ellas es muy notoria, a simple vista te das cuenta.

Ese comentario termino por confirmar lo que todas ya suponían pero que de alguna manera no terminaban de creer, esta vez la expresión de sorpresa se extendió al resto de las integrantes de HTT.

¿Pero como?, si Yui no es tan… ¡agh! — de no ser por el codazo que "discretamente" le dio Mio a su amiga de toda la vida, esta hubiese dicho algo de lo que quizá después se hubiese arrepentido aún más.

¡Es fantástico!, de verdad que has mejorado bastante en todo este tiempo — menciono ahora la peli negra, haciendo como si nada hubiese sucedido.

¡Felicidades, Yui-chan! — agrego la rubia sumamente feliz por el logro de su amiga.

¡Lamento haber dudado de ti, senpai! — inclusive Azusa se notaba apenada por su actitud anterior, y lo demostraba con aquella reverencia que ejecutaba justo delante de la castaña —es que enserio me sorprendió, no… bueno, no pensé que hubieses progresado tanto, y menos en tan poco tiempo y sin…

Al instante la pequeña de ojos rojizos dejo de hablar, aunque de nueva cuenta todas en aquella aula sabían exactamente que es lo que estaba por decir, incluyendo a la castaña de las horquillas.

Sin haber ensayado — completo justamente ella, dejando enmudecidas por un instante a sus amigas.

B-bueno, sí — siguió diciendo la bajista —d-digo, no es hemos practicado lo suficiente en estos días, no al menos todas juntas, por eso es un poco sorprendente ver el nivel que has alcanzado en tan poco tiempo.

Lo se — afirmo nuevamente la Hirasawa, también se notaba en ella cierto asombro —la verdad, siendo honesta a mi también me sorprendió un poquito el que no me haya equivocado en casi nada.

Sin el casi — agrego la maestra, incluso poniéndose de pie (una vez que terminó con el té de su taza) —lo que hiciste fue perfecto.

E-eso creo… pero, ¿Por qué? — se pregunto seriamente mientras observaba detenidamente su mano derecha, justo la mano en la que tenía puesto el amuleto —¿será por lo que me dio Luna-chan ayer? — pensó con cierta curiosidad, estaba tan concentrada volviendo a ver aquella esfera plateada en su muñeca que no atendía el llamado de la peli negra mayor.

Yui… Yui… ¡Yui!, ¿me estas escuchando?

¿Eh?... ¡ah!... ¡eh!, si, ¡perdón!, me perdí un poco, ¡je, je! — respondió la chica apuradamente.

¡Vaya!, de verdad que si es Yui-senpai — agrego la más joven del grupo, suspirando.

Bueno — siguió diciendo la bajista —es genial que hayas alcanzado… de alguna manera, ese nivel, pero eso no significa que debemos dejar de ensayar, las demás también tenemos que dar el 100 para el día del concierto, ¿de acuerdo?

¡Si! — respondieron al unísono el resto de las integrantes del club… y si, nuevamente el par de castañas no se notaban muy animadas ante esa propuesta.

En fin, pasaron unas cuantas horas más hasta que llego el momento de regresar a casa, cabe decir que toda esa tarde fue simplemente espectacular para el grupo, las nuevas habilidades de la guitarrista principal habían hecho que aquella sesión de ensayos fuese prácticamente perfecta, ¡vaya pues!, que Mio y Azusa estaban tan de buen humor ante tal resultado que no habían objetado nada cuando casi al final de la práctica se hizo un nuevo receso para tomar té.

Aún con todo eso, y con las felicitaciones que recibió de cada integrante, de alguna manera la Hirasawa mayor seguía sintiéndose un tanto extraña, recordaba mientras volvía a casa aquella peculiar sensación de cuando sostenía a Giitah entre sus manos y tocaba algunos acordes, ciertamente no fue algo desagradable, todo lo contrario, fue algo espectacular, simplemente… ¡mágico!

Iba sola nuevamente, su mejor amiga de toda la vida había tenido que quedarse un poco más en la escuela debido a las actividades del Consejo Estudiantil, el resto de sus compañeras habían tomado caminos diferentes desde hacía un rato, cada una con rumbo a sus hogares, y su pequeña hermanita seguramente ya había llegado a casa hacía algunas horas, y muy probablemente ya tendría la cena lista para cuando Yui llegase.

El caso es que aquel tramo de vuelta a casa le dio el suficiente tiempo para pensaren varias cosas, una de ellas y la que más le importaba por ahora (junto con el concierto que se avecinaba en unas cuantas semanas), era saber quienes serían las siguientes portadoras del resto de los amuletos que Luna le había mencionado la noche anterior. De primera, y casi de manera un tanto obvia, había pensado en otorgar los amuletos a sus amigas, sabía que todas ellas cumplían con los requisitos necesarios para ser las portadoras, el más importante de ellos: el de mantener un fuerte lazo que las unía.

Sin embargo aún tenía dudas al respecto, todavía estaba vigente la promesa que le había hecho a la misma gatita de no mencionarle nada a ninguna de ellas hasta que no fuese tiempo, así que básicamente estaba en una encrucijada… tan compleja era su situación que en cierto momento del camino comenzó a marearse de tantas cosas que tenía en la cabeza…

¡Ah!, ¿Qué hago? — se preguntaba preocupada y un tanto estresada —no puedo quedar mal con Luna-chan, al menos no por ahora, pero tampoco se me ocurre a quien le podría dar el resto de los amuletos… ni siquiera se cuando es que debería de usar el mío — al mismo tiempo que decía esto volteaba nuevamente a ver la pulsera en su muñeca, la piedra en el centro le seguía pereciendo bastante linda, ni siquiera la perla más bonita del mundo se le podría igualar, o al menos eso es lo que decía.

Era tan hermosa aquella piedra que le parecía extraño que ninguna de sus amigas le hubiese preguntado o al menos comentado algo respecto a ella, no al menos de manera directa.

Antes de darse cuenta llego a un pequeño paraje en el que había una banca de madera, aún no era muy tarde para llegar a su destino, así que decidió sentarse en ella, aún admirando el amuleto lunar.

Por cierto, ¿será gracias a esto que me volví tan buena en la guitarra de la noche a la mañana? — se pregunto con curiosidad, a decir verdad dentro de su cabecita esa sonaba como la explicación más lógica (claro que también influía el hecho de que la mayoría de las noches se desvelaba ensayando por cuenta propia).

La cosa es que todas esas dudas y pensamientos la mantenían sumamente concentrada, tanto que casi no se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor, no escuchaba para nada los sonidos de aquella tarde, las aves cantando preparadas para dormir, la gente paseando por la zona en pareja o en familia, los autos pasando por la avenida, el tren arribando a la estación listo para dejar a sus pasajeros, nada, incluso el ruido de aquellas personas corriendo alteradas y de las patrullas con sus sirenas encendidas eran inexistentes para ella…

Fue solo hasta que, sin querer, una de esas personas tropezó levemente con ella, sacándola por fin de su mundo.

¡Ah… ah!, ¡perdón! — decía aquel hombre mientras se reincorporaba y continuaba con su paso apresurado, justo al mismo lugar donde iban aquellas patrullas.

¿Qué pasa? — pregunto dando por fin cuenta de todo el barullo que se estaba generando, algo raro, pues aquella ciudad no solía ser muy ruidosa a decir verdad.

¿Qué estará sucediendo? — dijo ahora una señora que por simple casualidad pasaba por aquel paraje, iba acompañada de otra mujer más o menos de su edad.

¿No te has enterado? — respondió su compañera un poco sorprendida —al parecer acaba de haber un asalto en un restaurante de aquí cerca.

¡Oh vaya!

Si, y eso no es lo peor — continuo la segunda señora —tal parece que el ladrón tomo como rehenes a los dueños, y justo ahora la policía esta intentando que los liberen.

¡No puede ser! — exclamo asustada la mujer a su lado, se notaba bastante preocupada —pues esperemos que todo salga bien y que no vaya a suceder nada grave.

Si, esperemos que no…

La castaña únicamente había permanecido al margen simplemente escuchando la conversación de las mujeres, no recordaba en todos su años de vida que su pequeña ciudad hubiese pasado algo similar antes, si había escuchado de robos y asaltos, como en cualquier otro lugar lamentablemente, pero nunca algo como una toma de rehenes.

¡Que feo!, no imagino como deben de sentirse los señores del restaurante — dijo para si misma entre preocupada y triste por la situación, aunque también cono una rara sensación de ardor en su pecho —ojala que la policía pueda solucionarlo por si sola… pero… la verdad… ¿Por qué me siento así? — extrañada, se quedo viendo sus manos por un momento, notaba un cierto temblor y la misma sensación de ardor en ambas —yo… yo quiero… quiero ayudar…

Una curiosa expresión de determinación apareció de pronto en su rostro, casi sin pensarlo tomo su bolso y el estuche de su guitarra y corrió con rumbo hacia donde el resto de personas se dirigía.

Paso poco hasta que llego a aquel sitio, era justamente un pequeño restaurante de ramen en el centro de la ciudad, y alrededor ya se podían ver a varios policías junto a sus patrullas y uno que otro curioso que se detenía para ver que estaba pasando.

Al llegar, lo primero que hizo la castaña fue esconderse en un pequeño callejón cercano a al lugar del alboroto —recordaba como en un programa de televisión el héroe hacia lo mismo para cambiarse a su identidad secreta y no ser descubierto, en fin—, desde ahí pudo ver un poco de movimiento dentro del local, notaba como un hombre se asomaba levemente por la ventana, seguramente era aquel malhechor.

Tal vez — pensó para si misma mientras se reponía del esfuerzo por correr tanto —tal vez pueda ayudar en algo si utilizo el poder del amuleto — decía mientras observaba aquella piedra plateada, con la misma expresión determinada —quizá funcione, según lo que me contó anoche Luna-chan…

Ese nombre sonó fuerte dentro de su mente, al recordarlo también vino a su memoria la advertencia de la minina obscura de no usar el amuleto a menos que fuese sumamente necesario.

¡Ah, lo había olvidado!, Luna-chan me dijo que todavía no era tiempo de usarlo — casi grito mientras se sujetaba la cabeza —p-pero si no hago nada… b-bueno esta la policía… p-pero de verdad quiero ayudarles, pero no quiero romper mi promesa con Luna-chan…

Era una verdadera encrucijada la que estaba viviendo, tantos pensamientos estaban lentamente colapsando su mente al punto de hacerla sujetar aún más fuerte su cabeza y ponerse de canclillas mientras revolvía sus cabellos.

¡Ahhh!, ¿Qué de hacer ahora, Luna-chan?

¿Qué es lo que quieres hacer ahora? — pregunto de pronto detrás de ella una voz suave, muy familiar a su parecer, la responsable: su muy peculiar y más reciente amiga, quien se encontraba sentada a unos metros de ella, viéndola serenamente con una pequeña sonrisa en la cara.

¡Luna-chan! — contesto un tanto asustada la mayor de las Hirasawa mientras se ponía de pie y veía directamente a la pequeña gatita —¿c-como… cuando… de donde…?

Eso no importa ahora — respondió esta sin inmutarse —de momento quiero que me respondas, ¿Qué es lo que quieres hacer, Yui?

A pesar de su sorpresa —pues todavía no comprendía de donde ni cuando había llegado la minina a ese lugar—, poco a poco fue recobrando la conciencia, hasta que pudo articular nuevamente las palabras, incluso su expresión determinada regreso, tomo aire y respondió a la pregunta.

¡Quiero ayudar!

Entonces hazlo…

Pero… tu me dijiste que no usara el poder del amuleto a menos que fuese necesario — contesto Yui, aún con algo de dudas.

No — contrarresto Luna, aún manteniendo su sonrisa tranquila —lo que dije es que te darías cuenta de cuando sería el momento en que deberías usarlo, y me parece que este podría ser "ese" momento.

Definitivamente lo era, lo sentía profundamente en su pecho, su corazón estaba sumamente acelerado, y sus pensamientos estaban enfocados únicamente en querer salvar a aquellas personas dentro de aquel lugar.

Entonces, ¿Qué dices? — volvió a decir Luna —te lo preguntaré de nuevo: ¿Qué es lo que en realidad quieres hacer, Yui?

¡Si, quiero ayudar!

Entonces dilo, es el momento de salir a la luz también es momento de que el plan se ponga en marcha— pensó para si misma la gatita.

No había tenido tiempo aún de procesar todo lo que estaba pasando, ni siquiera tenía una preparación previa o algún tipo de instrucciones que le ayudarán a comprender y usar el poder que ahora portaba, salvo por algunas cuantas cosas que Luna le había contado la noche anterior, aún así se sentía segura, aquel deseo por ser de ayuda a alguien había borrado cualquier pizca de duda dentro de sí.

Es hora de brillar, Sailor Moon.

¡Si! — aquella mirada era nueva en ella, ni siquiera cuando se concentraba para dar su mejor versión dentro de los conciertos de la banda se llegaba a ver aquel brillo determinado dentro de sus ojos avellanados. Sujeto fuertemente su mano, aquella donde portaba el Amuleto de la Luna, el cual lentamente comenzó a emitir un intenso brillo plateado mientras un aura plateada a su alrededor se empezaba a formar.

Cerro los ojos lentamente, tomo un último respiro y dijo aquellas palabras que sin saberlo, le cambiarían por completo la vida…

¡Transfórmame, Luz de Luna!


Por ahora continuaré re-editando y actualizando el resto de mis historias, aunque debo decir que me enfocaré principalmente en las cuatro más recientes que he publicado.

Así es, además de esta, muy probablemente este fin de semana regresa también "Bocchi: The Heroines of Rock", también estaré resubiendo "Crossing Worlds" a partir de este mes (traté de simplificar un poco la historia)

Y sí, para los NaLu fans que se han llegado a pasar por aquí: "Código 143" también estará de regreso...

Tengo un montón de historias en mente, no se si todas las pueda llegar a compartir, pero haré mi mejor esfuerzo para que pase.

De momento es todo, pueden dejar sus dudas, comentarios o criticas en donde ya saben ;)

Nos veremos pronto... y Sky High!