RESUMEN.. ..en ese momento, silenciosamente tanto Gray cómo Styles prometieron proteger a ese niño...
NOTAS... "Grey y Styles se hacen una promesa, cuando conocen a su "pequeño comandante".
(Va después de "Recuerdos en Dagobah" .. Cap. 5 "Batalla contra el tiempo")
En el poco tiempo que llevaba entrenando con la maestra Billlaba, Caleb había notado que a su maestra le encantaba ser tan enigmática como el maestro Yoda, a menudo Caleb encontró esa forma de expresarse un tanto confusa, sus enseñanzas aunque le brindó serenidad le parecían a menudo indescifrables y lo llevaba a preguntarse si al ser un caballero entendería sus extrañas lecciones, él quería creer que si, por lo que se esforzó por ser paciente aún si no lo comprendía todo, pero está vez no podía ser paciente..
Desde que Caleb había contado a su maestra las profecías jedi que había encontrado y su intuición de contribuir en el rescate de Skywalker, su maestra aunque había permanecido callada y en una leve meditación… Caleb no quiso interrumpir, la inacción lo estaba impacientando, aún así Caleb confiaba en que actuarían, de alguna forma simplemente lo sabía.
En un intento de hacer pasar el tiempo, Caleb fue al comedor encontrándose con algunos amigos, aunque sus insistentes preguntas en otro momento le habrían mantenido con los pies en la tierra hablando sobre la maravilla de ser un Padawan y su reciente aventura, Caleb no podía dejar de pensar en la misión que emprenderían... las profecías jedi penetraban su mente como un sable de luz a un droide de batalla, después de lo que horas para Caleb parecieron ser pero no pudo ser más de una, su maestra le busco en el comedor… con el corazón acelerado ante su próxima aventura Caleb se levantó dejando a sus amigos y siguiendo a su maestra por los poco concurridos pasillos del templo jedi... Caleb caminó detrás de ella, mientras millones de preguntas se adherían a su mente, sin poder contenerse más Caleb preguntó, — ¿iremos a respaldar al maestro Kenobi? —.
Depa no respondió, colocando una mano en su hombro y haciéndolo caminar con ella, de alguna forma Caleb entendió... el templo jedi no era el mejor lugar para hablar de ello, un sentimiento de preocupación le invadió de pronto.. ni un mes como un Padawan y ya estaba desobedeciendo al consejo, ¿Que pasaría si no estaban felices con sus acciones?, ¿Le quitarían si rango de Padawan y lo creerían aún demasiado joven para merecerlo?, ¿Le darían un maestro que pudiera disciplinarlo?, ¿ Sería el maestro Windu?, un escalofrío lo recorrió y entonces algo peor vino a su mente… ¿Lo echarían de la orden y lo mandarían a los cuerpos agrícolas?.
La pronta parada de su maestra lo devolvió a la realidad parándose al lado de ella.
— ya no hay vuelta atrás — murmuró su maestra, Caleb pensó que lo decía más para sí mismo por lo que no respondió y se sintió consternado al sentir la ansiedad de su maestra.
Caleb entonces notó que el lugar a donde lo había dirigido era el hangar y entonces lo comprendió.
— estamos yendo a Alderaan — dijo emocionado, procurando dejar sus preocupaciones atrás, como su maestra había dicho no había vuelto atrás.
— no solos — añadió Billaba mientras miraba el hangar en busca de alguien.
—¿Quién más va? — preguntó él, por la implicación de la misión, Caleb había pensado que no incolucrarian a nadie más, pero parecía estar estar equivocado.
— nuestros refuerzos — respondió ella sonriendo cuando encontró a sus refuerzos.
Con una mano en el hombro de Caleb lo condujo a través del hangar que parecía totalmente desierto (afortunadamente).
Y finalmente después de lo que pareció un largo momento Caleb y Depa fueron frente a dos hombres firmemente parados con su mano derecha en un saludo militar perfectamente funcionado.
— Caleb te presento al Comandante Gray y al Capitán Styles, dos de los clones más leales que podrás encontrar — dijo ella.
Caleb los miró, primero a uno y luego al otro… sus rostros firmes no delataban ninguna emoción más que puro respeto.
— Comandante, Capitán, les presento a mi Padawan, Caleb Dume — anunció ella aún sosteniendo el hombro de su estudiante.
— ¡Comandante Señor! — dijeron ambos clones al mismo tiempo en una sincronía perfecta. Una sonrisa se formó en el rostro de Caleb ante su duradera, estos eran sus hombres... al menos dos de ellos, con ellos pelearía codo a codo y de alguna forma, Caleb sabía que eran más que simples soldados... quizás se volverían amigos, después de todo su lealtad a su maestra ya era un punto para empezar. Caleb sonrió con orgullo a ambos soldados copiando su saludo militar, este era el día que había esperado... finalmente se uniría a la guerra antes de que terminara y Caleb no pudo elegir una forma mejor, ni tampoco personas mejores a su alrededor para hacerlo …..
El comandante Gray y el Capitán Styles eran lo que quedaba de su batallón, todos sus hermanos con los que habían combatido, reído y llorado se habían ido... al menos casi todos. Tras una trágica matanza a manos del General Grievous, sus fuerzas habían sido diezmadas dejando únicamente una docena de hermanos y una General Billaba al borde de la muerte... seis meses después, su general se había recuperado y cuando se les preguntó si querían volver bajo su mando, solo Gray y Styles habían regresado... ellos no pudieron culpar a sus hermanos, sin embargo, ellos tampoco pudieron culpar a Billaba por la tragedia de su batallón, después de todo sin ella, ellos tampoco habrian vivido... esa forma de pensar los llevó a aceptar una misión clandestina a Alderaan, las aplicaron les impedían ir encontrá del consejo jedi, sin embargo,
Gray y Styles acudieron al hangar sin dudar y entonces ella llegó y vieron al bebé jedi por primera vez (bueno, el pequeño comandante)... al instante Gray y Styles le saludaron respetuosamente y solo un riguroso entrenamiento en Kamino, le impidieron a Styles despeinarse el cabello al niño juguetonamente.
— Comandante, Capitán, les presento a mi Padawan Caleb Dume — anunció la general, sosteniendo el hombro al pequeño jedi quien sonrió un poco tímidamente, resaltando los aún marcados rasgos infantiles... por un momento tanto Gray como Styles se preguntaron cómo los jedi permitían a un niño tan pequeño salir a la guerra. Gray grabó a sus hermanos menores, aún resguardados en la seguridad de Kamino siendo sometidos a rigurosos entrenamientos para cuando estuvieran listos para la guerra... ver al pequeño jedi listo para enfrentar la maldad de una galaxia en guerra, solo los hizo afianzar su determinación de luchar con sus jedi hasta el final... aunque probablemente fuera mucho más capaz que ellos en muchos aspectos, con sus poderes, que tan a menudo era aún sorprendentes en su general.
— ¡Comandante Señor! — dijeron Gray y Styles al uniso. En un instante, el Padawan jedi les sonrió y les dirigió un saludo militar a cada uno... en ese momento, silenciosamente tanto Gray cómo Styles prometieron proteger a ese niño… aún si perdieran sus propias vidas. Fue una promesa que no iban a romper...
