Capitulo 3: Marzo. Las flores tienen mas vida que yo

Una ambulancia llegaba al hospital con una pelirroja inconsciente, en cuanto la ambulancia estaciono Kyoya la llevo a una de las mejores habitaciones del hospital para poder estabilizarla, y debia hacerlo rapido pues no sabia a ciencia cierta cuanto tiempo habia pasado inconsciente, pues habia estado sola en casa hasta que Azumi llego la casa y de eso hacia solo 20 minutos.

Flash back

Len habia ido a visitar a Kahoko pues queria darle una sorpresa, le llevo un ramo de hermosos tulipanes de diferentes colores que encantaron a Kahoko. Len habia pensado que estarian un rato solos, pero como era la costumbre de sus amigos, llegaron en el momento menos oportuno interrumpiendo su momento a solas.

A pesar de todo pasaron una linda tarde llena de sorpresas, pues Azuma les informo que se casaria terminando el period el period escolar, pero sin duda quienes los sorprendieron fueron Ryotarou y Nami quienes les dijeron que ya eran novios.

Despues de una maravillosa tardeada sus amigos se despidieron, en esta occasion Kazuki no se quedo pues le habia prometido a Manami que la llevaria al cine, despues de muchas disculpas por parte de Kazuki, Kahoko les despidio a todos, Len tambien se disculpo por no poderse quedar a ayudarla a recoger pero tenia que ir a recoger a sus padres que regresaban de Inglaterra., Kahoko le dio un tierno beso en los labios y le despidio diciendole que ella estaria bien.

Despues de que todos se fueron ella se puso a limpiar la casa, estaba lavando los trastes cuando sintio una fuerte punzada en la pierna derecha, sin embargo el dolor paso y no le dio importancia, despues de unos minutos sintio un fuerte dolor en todo el cuerpo, casi no podia moverse, cayo al piso respirando con dificultad, al final perdio la consciencia.

Azumi habia ido a visitar a su Hermana, cuando llego noto que la casa estaba recogida y que no habia nadie en la casa por lo que penso que Kahoko habia salido con sus amigos, se dirigio a la cocina para preparer un poco de Te , sin embargo al entrar, su mundo dio un giro de 180 grados.

-Kahoko! Kahoko por favor responde !- dijo Azumi mientras le daba vuelta para poder tomarle la temperatura.

-Por dios Kahoko estas hirviendo!- el termometro habia dado 40 de temperatura, inmediatamente llamo a Kyouya para que enviara una ambulancia, ni bien habia contestado Kyouya colgo para mandar la ambulancia y arreglar todo para atender a su hija.

Fin flash back

Kahoko ya estaba estable, la temperatura habia disminuido y ya podia respirar sin dificultad, sin embargo aun estaba inconsciente, Kyouya sabia que el tiempo de su hija se estaba agotando, cada dia que pasaba la acercaba mas a su muerte inminente, le destrozaba el Corazon, pero el lo sabia desde que la conocio.

Sin embarho despues de aquellos años viviendo juntos llego a tener la pequeña esperanza de que su hija podria vivir hasta una edad avanzada, que dificil habia sido ver los resultados que indicaban que a la pelirroja no le quedaba mas de un año de vida.

-Como esta Kahoko Kyouya?- pregunto temerosa su esposa.

-Esta estable y no te preocupes la enfermedad no avanzo, que es el unico consuelo que nos queda- le contesto mientras ajustaba la medicacion de la chica.

-Kyouya porque? Porque nuestra hija debe morir tan pronto?- dijo Azumi mientras se soltaba a llorar, al principio no habia estado muy de acuerdo en que viviera con ellos, pero la niña era muy linda y siempe le ayudaba en todo ademas demostro tener un gran talento con el violin por lo que al final termino queriendola como a su propia hija, despues de todo ella no podia tener hijos.

Kyouya abrazo a su esposa tratando de reconfortarla, pero sabia que era imposible, incluso a el no habia nada que le brindara consuelo alguno, su hija s moria y no podia hacer nada, sin embargo sabia que de todos quien mas sufriria por la muerte de la violinista seria el prodigio del violin Len Tsukimori, pues el sabia perfectamente que el peliazul habia amado a su hija desde el primer memento que la conocio.

Al dia siguiente en el hospital

Kazuki habia hablado a casa de Kahoko el dia anterior por la noche para invitarla a dar una vuelta el dia siguiente, ya que hacia tiempo no salian solos a platicar cosas de las que solo el sabia y que sabia que Kahoko no le diria a nadie mas, llamo al menos unas cinco veces pero nadie contestaba lo cual le dijo que seguramente alo habia pasado, intento comunicarse con el padre de su amiga el doctor Kyouya, pero no lo localizo.

Esa era la razon por la que estaba en aquel lugar tan temprano, cuando llego la recepsionista lo reconocio e inmediatamente le dijo la habitacion donde se encontraba su amiga, cuano llego vio a la mama de Kahoko acariciando suavemente el cabello de su hija mientras le cantaba una cancion de cuna, como hacen siempre las madres cuando sus hijos se enferman, se le notaba que habia pasado una mala noche, estaba desarreglada, tenia ojeras y los ojos hinchados por el llanto. A Kazuki se le destrozo el Corazon al ver aquella escena.

Se acerco lentamente donde la madre de Kahoko, Azumi al verlo le sonrio y le abrazo, el major amigo de su hija habia ido a verla, el nunca le fallaba.

-Vaya a tomar algo y a descansar un rato yo me quedare a cuidarla- le dijo el peliverde mientras Azumi salia de la habitacion para irse a descansar a la oficina de su esposo, entonces el peliverde se acerco a la cama donde reposaba Kahoko le tomo la muñeca y sin querer unas lagrimas empezaron a surcar su rostro.

-Kahoko por favor resiste pequeña, aun no es tiempo de que dejemos de escuchar tu violin- dijo el chico mientras las lagrimas acudian con mas fuerza y un nudo enorme se le formaba en la garganta.

En ese momento Kahoko desperto encontrandonse a su amigo llorando, Kazuki al verla despertar la abrazo efusivamente, esta correspondio el abrazo, su amigo siempre habia estado alli para ella y ese dia no era la escepcion lo cual la alegraba mucho pero tambien le recordaba que pronto dejaria de verlo.

-Kahoko lo siento, no debi haberte dejado sola, al menos debi haberte llamado para ver como estabas, oh Kahoko lo siento en verdad- dijo el peliverde mientras la abrazaba mas fuerte. Aquello le hizo doler el Corazon a Kahoko, ya no podia callar era hora de decirselo.

-Kazuki, voy a morir, morire dentro de nueve meses y no haya nada que nadie puede hacer para evitarlo, Kazuki tengo miedo!- dijo la ojiambar mientras dejaba salir sus lagrimas y su dolor.

Kazuki no podia dar credito a lo que escuchaba, eso no era cierto, Kahoko no podia morir, no tan pronto, definitavemente estaba teniendo la mas horrible pesadilla de su vida, su amiga no podia morir, no podia dejar de tocar el violin no, no aun.

Kahoko lo abrazo con mas fuerza pues no soportaba el dolor de su Corazon, el solo pudo abrazarla lo mas fuerte que podia sin lastimarla y lloro junto con ella, su Corazon estaba desecho. El sabia que eso sucederia pero jamas creyo que fuera tan pronto, realmente se sentia devastado, pero mas que nada impotente, su amiga moria y el solo podia observar como eso sucedia.

Despues de un rato de llorar, ambos se tranquilizaron, Kazuki le sonrio a su amiga y le acaricio la cabeza como a una niña pequena.

-La verdad no hay nada que pueda darte un Consuelo y no se puede evitar tampoco, pero si de algo te sirve, yo estare contigo hasa el final- dijo el peliverde mientras le sonreia.

-Muchas gracia Kazu-chan, es cierto no hay ninguna palabra que pueda darme un Consuelo, pero realmente me reconforta y significa mucho para mi que vayas a estar a mi lado todo este tiempo- respondio la pelirroja mientras le abrazaba.

-Creo que deberias decirselo a los demas, se que no es facil pero ya es tiempo de que lo sepan, sobre todo Len- le dijo el trompetista mientras correspondia el abrazo.

-Tal vez tengas razon Kasu-chan, pero no tengo el valor para decirselos, menos a Len, pero creo que se los dire, solo prometeme que sea lo que sea que les diga no interferiras, por favor Kazu-chan- le dijo la violinist mientras miraba suplicante a su amigo.

-Esta bien Kahoko, te prometo que no interferire si eso te hace sentir mejor- le dijo su amigo mientras posaba su mano sobre la cabeza de la pelirroja.

-Gracias Kazu-chan- le dijo con una sonrisa en los labios

-Bueno cambiando de tema, cuanto tiempo estaras en el hospital? Te traigo algo?- pregunto el peliverde un poco mas animado.

-Pues la verdad no se, pero supongo que por lo menos todo el fin de semana, o si no mi padre no estara tranquilo, y sip si puedes traerme algo, Len me dio un ramo de tulipanes ayer, me los podrias traer? Por favor es que me encantaron- dijo con una gran sonrisa. "Sin duda Len es el mejor remedio para Kahoko" penso su amigo mientras asentia energicamente como era su costubre y salia de la habitacion.

En casa de Kahoko

Kazuki habia llegado diez minutos atras para recoger lo que Kahoko le habia pedido, Azumi le habia prestado las llaves de la casa, confiaban mucho en el y no era para menos, pues el siempre habia demostrado ser un amigo leal de Kahoko…

Len se sentia mal por haber dejado a su novia sola el dia anterior, pero le habia prometido a sus padres que iria a recogerlos y no podia fallarles. Sin embargo ese dia le recompensaria despues de todo tenian todo el dia y esta vez sus amigos no podrian interferir.

Kazuki salia de la casa de Kahoko, llevaba una maleta con su ropa y los tulipanes que Len le habia regalado, sabia que le esperaba un largo fin de semana en el hospital, pero lo que no esperaba era toparse con Len en la puerta de la casa de Kahoko.

-Buenos dias Kazuki, que haces exactamente?- pregunto el peliazul con total seriedad y tranquilidad, despues de todo no podia desconfiar de su amigo pues jamas haria algo malo, pero sabia que le estaban ocultando algo.

-Ahh, Len-kun, ehh ahh jeje, que curioso que estes aqui- respondio el peliverde nervioso, pues habia prometido no decir nada a nadie, pero que podia decirle "solo voy a sacar a pasear esta maleta y los tulipanes que le diste a Kaho-chan para que tomen aire fresco, no no puedo decirle eso, pero si le digo talvez Kahoko me mate, mou que complicado, pero en fin sera mejor decirle, aunque no todo"

-Bueno veras Len- dijo mientras pensaba la mejor manera e decirle que su novia estaba en el hospital, no estaba seguro de la reaccion que podria tener su amigo.

-Te escucho Kazuki- dijo Len cruzandose de brazos mientras esperaba oir la respuesta de su amigo.

-Len se que esto sera fuerte para ti, pero debes prometerme que conservaras la calma y no haras nada precipitado- dijo de pronto el peliverde adoptando una extraña actitud seria nada caracteristica en el, lo cual preocupo al violinista. (el pobre ya estaba pensando que lo estaban engañando, pobrecito, que mala soy buajajaja)

-Len…- dijo el peliverde hacienda una pausa

-Veras… lo que pasa es….- la espera estaba carcomiendo a Len.

-Kaho-chan…. Kahoko… esta en el hospital- solto finalmente el trompetista dando un largo suspiro, Len al oir esto quedo pasmado, su Kahoko, su pequeña, estaba en el hospital.

-En que hospital? Kazuki en que hospital?- pregunto Len casi gritando, su querida Kahoko estaba en el hospital y el estaba parado en la puerta de su casa, eso no lo podia dejar pasar, de la desesperacion que sentia estaba sarandeando a Kazuki para que le contestara lo que queria saber. (pobre tan deseperado que no sabia que muerto le ayudaba menos)

-Len, Len, Len!, calmate por favor, eso no sirve de nada, antes de llevarte con Kahoko debes tranquilizarte o no le ayudaras en nada, solo te llevare si me promotes no armar un escandalo y guarder la calma- dijo Kazuki severamente mientras Len se tranquilizaba (guau ahora el maduro es Kazuki guau)

-Esta bien ya esto tranquilo, pero por favor llevame a ver a Kahoko, es lo unico que quiero- dijo el peliazul suplicante, sin embargo en ese momento los demas llegaron, pues tambien se sentian mal por haber dejado sola a Kahoko, eso le complicaba las cosas a Kazuki.

-Muy bien chicos, que bueno que llegan Len y yo ya nos ibamos a ver a Kahoko, vamonos- dijo mientras pasaba su brazo por el cuello de Len y empezaban a caminar, era mejor no decirles nada o perderian mas tiempo.

Hospital

Cuando llegaron todos dieron por hecho que Kahoko estaba ahi por su padre, pero cuando llegaron y vieron a Kahoko en cama en aquel hospital, casi les da un infarto y aun mas por lo maduro que se habia portado Kazuki en aquella situacion.

-Kazu-chan te dije que no les dijeras nada- le reclamo Kahoko cuando vio entrar a todos a la habitacion.

-Lo siento Kaho-chan, pero no fue mi culpa enserio, Len llego cuando yo iba saliendo de tu casa y enseguida llegaron los demas, no te enojes conmigo- dijo el trompetista mientras hacia un melodrama.

-Kazuki dice la verdad yo lo vi cuando salia de tu casa y en todo caso somos nosotros quienes debemos estar enojados contigo por no habernos hablado, sit e sentias mal me lo hubieras dicho o al menos avisarme que estabas en el hospital en vez de ocultarmelo- le reclame Len mientras la abrazaba protectoramente y derramaba algunas lagrimas, nunca habia sentido mas miedo en toda su vida que ese dia, cuando kazuki le dijo que su amada novia estaba en el hospital se le helo la sangre.

-Lo siento Len-kun, pero no queria que me vieran de esta manera, lo siento- dijo Kahoko sintiendo como una herida mas se abria en su Corazon, dejo caer algunas lagrimas para despues separarse y saludar a sus demas amigos.

-Kahoko esta vez estas en serios problemas, acaso estas loca? Si te sentias mal tenias que habernoslo dicho, esta vez te has excedido- dijo Shouko bastante molesta, algo que sorprendio a todos incluso a Keichii, pues nunca la habian visto molesta mucho menos enojada coma en ese memento. "el mundo se esta volviendo loco, primero kazuki actua maduramente y despues Shouko se enoja" penso Ryoutarou mientras regañaba tambien a su amiga.

Bueno para no hacerlo tan largo todos regañaron a Kahoko y despues de un rato de hablar, Kahoko se armo de valor para decirles lo que estaba pasando.

-Chicos yo… la verdad es que… desde que tengo memoria he padecido una rara enfermedad para la que no hay cura y que tarde o temprano me matara, de vez en cuando la enfemedad me causa descompensaciones y termino en el hospital como ayer en la noche- explico Kahoko, les habia dicho parte de la verdad, pues aun no tenia el valor para decirles que solo le quedaban nueve meses.

La noticia les cayo como balde de agua fria a todos, ahora entendian la razon por la que a veces Kahoko faltaba a clases y supusieron que Kazuki ya lo sabia pues habia dias que Kahoko faltaba en los que Kazuki tampoco iba a clases, se sintieron un poco enojados con su amigo por no haberles dicho nada pero adivinaron que kahoko le habia pedido no decir nada.

Despues de un rato de platicar y tratar de animar a Kahoko se retiraron para dejarla descansar, excepto Len, Kazuki habia planeado quedarse tambien, pero decidio dejarlos solos, despues de todo necesitaban hablar a solas.

-Qieres algo en especial Kaho?- le pregunto Len mientras coria las cortinas de la habitacion para que su pequeña descansara mejor.

-en realidad si, kazuki hizo el favor de traeme mi violin, podrias tocar el Ave Maria para mi?- dijo Kahoko mientras se sentaba, el ojiambar le sonrio dulcemente y asintio con la cabeza.

Despues de preparer el violin empezo a tocar el Ave Maria, la melodia resono por todo el piso, lo cual, a diferencia de lo que creian las enfermeras, calmo las dolencias de todos los pacientes tanto fisicas como sentimentales, aunque fuera por un momento.

Cuando acabo noto que Kahoko le sonreia mientras unas lagrimas corrian por sus mejillas, dejo el violin en el buro que estaba al lado de la cama, se sento en la cama a su lado y la abrazo con amor y ternura transmitiendole la calidez y el Consuelo que su pequeña necesitaba. Inmediatamente Kahoko se sintio reconfortada, sin duda no habia nada mejor para ella que sentirse amada y protegida por Len, estuvieron un rato de esa forma, sin decir nada, pues no lo necesitaban, hasta que Len decidio romper el silencio.

-Por que no me lo dijiste antes? Por que esperar hasta estas alturas para decirlo Kahoko?- pregunto suavemente mientras le depositaba un beso en la cabeza.

-Porque…porque tenia miedo de que si lo sabias me rechazaras por estar enferma, o peor aun, que decidieras andar conmigo por lastima- respondio Kahoko escondiendo aun mas su rostro en el pecho de su novio.

-Kahoko, por favor mirame- pidio Len mientras la separaba un poco para poder verla a los ojos.

Kahoko volteo a verlo y lo que encontro fue una Mirada sincera llena de amor y adoracion hacia ella.

-Kahoko yo jamas haria algo asi, yo te he amado sinceramente desde el principio y el que estes enferma es lo que menos me importa, a mi lo que me importa es que he podido pasar mucho tiempo a tu lado disfrutando de tu musica y tu presencia, pero sobre todo que en estos momentos puedo amarte y tu a mi, Kahoko "Te Amo" y siempre lo hare- le dijo Len para despues posar sus labios sobre los de ella.

Un beso donde ambos transmitian sus sentimientos, poco a poco fueron profundizandolo convirtiendose en un beso apasionado cada vez mas y haciendo que el calor de sus cuerpo subiera hasta quemarlos.

Fueron desprendiendose de la ropa que les impedia tocar el cuerpo de su amante, se llenaron de caricias miles, se besaron con amor y pasion, y finalmente se entregaron en cuerpo y alma al otro en el mas sublime acto de amor que dos personas pueden compartir.

Len cayo rendido sobre el pecho de su amada Kahoko, sus respiraciones aun eran agitadas y los corazones de ambos latian aceleradamente, en ese momento no habia nada mas para ambos que ellos y el hermoso momento que estaban viviendo.

Len se levanto un poco sobre sus brazos para poder ver a su amada violinist y besarla dulcemente.

-Te amo Kahoko- le susurro Len al oido antes de recostarse nuevamente sobre sup echo.

-Y yo a ti tambien Te amo Len- dijo la pelirroja mientras le abrazaba tiernamente

Ambos se quedaron dormidos prendidos el uno del otro y todo se sumio en silencio, mientras Lili, la pequeña hadita de la musica y gran amigo de Kahoko, velaba el sueño de los amantes llorando en silencio por el destino tan cruel de su amiga.

La habia conocido cuando era pequeña en uno de los jardines del hospital, estaba buscando alquien que pudiera verlo pero no hallaba a esa persona, hasta que se poso enfrente de la pelirroja y ella le miro fijamente, desde ese dia el la acompañaba enseñandole lo bello de la musica, por esa razon sabia desde hacia mucho de la verdad que ocultaba Kahoko, pero no podia hacer nada.

A la mañana siguiente Len desperto antes que Kahoko sonriendo al verse entre los brazos de la persona que mas amaba, se acomodo y dejo que su pequeña durmiera un poco mas sobre su pecho, despues de un rato Kahoko desperto sonrojandose un poco al saberse desnuda igual que el, sin embargo se sentia tan feliz que le resto importancia.

-Ohayo, kaho-chan- dijo Len mientras le sonreia y le besaba la frente, aunque lucia un poco palida, para el era el ser mas hermoso que jamas existiria.

-Ohayo Len-kun- le respondio Kahoko mientras le sonreia calidamente, despues de unos minutos mas se levantaron y se vistieron, cuando terminaron Len ayudo a Kahoko a acomodarse para despues el sentarse a su lado y abrazarla, en ese momento entraron Azumi Y Kyouya que les llevaban el desayuno y para ver como seguia si hija. Despues de checarla hablaron un rato con ambos y despues salieron dejandolos solos nuevamente. (y no hablaron de lo que habian hecho la noche anterior, pero se dan cuenta como en los hospitales son irresponsible, muy mal muy mal, jeje ^-^')

-Kahoko te sientes bien?-le pregunta al ver cabizbaja a su novia.

-Len… yo… estoy palida y debil, no me gusta como me veo ademas, mira los tulipanes que me regalaste…- le dijo Kahoko mientras volteaba su Mirada hacia el ramo de tulipanes que estaba en la repisa de la ventana. Len tambien los miro y no entendio a lo que se referia.

-Que es lo que tiene?- pregunto suavemente Len, un dia anterior habia sonreido tanto al verlos, pero en ese momento los miraba con tristeza y pudo adivinar que tambien un poco de envidia.

-Los tulipanes que me regalaste… tienen… tienen mas vida que yo- dijo Kahoko quedamente bajando la Mirada y dejando escapar unas lagrimas.

Len se acerco y le aferro a el mientras acariciaba su cabeza, despues le separo un poco le miro susurro un Te amo y le beso dulce y delicadamente.

-A mi no me lo parece pero si tu lo crees, entonces dejame decirte que esos tulipanes y cualquier otra cosa jamas seran tan hermosos como tu- le dijo mientras le abrazaba protectoramente, Kahoko sintio como su Corazon se reconfortaba y auque fuera un poco sus heridas sanaron…