Hola a todos, antes que nada quiero agradecerles su paciencia, estoy a punto de concluir mis estudios en Inglaterra, sin embargo no pude esperar hasta mi regreso a México para subir este nuevo cap. Espero que sea del agrado de todos y ya saben si algo que no les gusta, se aceptan comentarios constructivos para mejorar lo mas posible y brindarles calidad en todos los fanfics que escriba para su entretenimiento ^o^

Pasando de eso, quiero dar mis mas sinceros agradecimientos primeramente a L´amore di Sophie, Morte Black Rose y BeBu por siempre estar al pendiente de mis fics y tenerme tanta paciencia, chicas este cap es para ustedes ^o^

También quiero agradecer a todas esas personitas que aunque no dejan reviews leen la historia, espero que logre cautivar a mas lectores de fanfics con este y mis futuros trabajos y por supuesto seguir entreteniendo a mis ya frecuentes lectoras ^o^

Bueno aquí viene lo de siempre:

Aclaraciones: los dialogos son los que estan entre guiones -...-

los pensamientos los pondre entre comillas "mmm"

los diálogos que encuentren de esta manera: -h.o.l.a-, son los diálogos de Keichii para tratar de enfatizar su parsimonia cuando habla.

si tienen alguna duda sobre la historia por favor dejen un review y con gusto les contestare.^-^

Disclaimer: los personajes de La Corda D´oro no me pertenecen, le pertenecen a su autor, pero los tomare prestados un tiempesito para poder dar rienda suelta a mis locos pensamientos.^-^'

Bueno creo que eso es todo, por favor leanla y dejen reviews ^-^

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Capitulo 6: Mayo. Entre lagrimas y sonrisas se crea un nuevo ser

Abril le había brindado a Kahoko recuerdos muy valiosos, que sin duda permanecerían en la mente de todos por mucho tiempo y eso le hacia feliz. Mayo por otro lado, llego inundando el aire de un dulce aroma a rosas, pues ese mes en que se le retribuía a las madres todo su esfuerzo, las rosas eran las flores predilectas.

Los chicos ya habían acordado que les festejarían juntos a sus mamás, harían un almuerzo ligero, después junto a los padres harían la comida en la misma villa donde habían ido de campamento el año anterior (me refiero a la villa del cap 26 del anime, me pareció un lugar hermoso ^-^) y finalmente, para la velada harían los postres que mas les gustaban a sus mamás, los acompañarían con uno de los cafés de mejor calidad del mundo, (cortesía del pelimorado ^-^'), mientras ellos tocaban sus melodías favoritas, claro que para eso le habían pedido ayuda a sus padres. (Aunque Azuma sea rico, no podían aprovecharse tanto de el jeje)

10 de Mayo en alguna casa de un hermoso lugar de Japon

Ya estaba todo listo, sus padres deberían llegar a las once de la mañana con sus mamás, ellos habían llegado dos días antes para limpiar y arreglar la casa, lo cual había sido un desastre cortesía de Lili, pero al final lograron tener todo a tiempo, ahora solo se estaban arreglando.

"No es posible, no es posible, no es posible" se repetía una y otra vez Kahoko, "debo calmarme o los chicos se preocuparan, sobre todo Len y qué decir de mis padres, pero…" pensó la pelirroja desesperada, ya que el día anterior había sentido mareos y ese día se había levantado con nauseas, además que su periodo debía haber empezado una semana atrás, sin embargo en aquel momento no podía hacer nada más que suponer, rogar porque no fuera lo que se imaginaba y tranquilizarse para no preocupar a los demás, "Esta bien, por hoy adiós problemas, mañana me preocupare todo lo que quiera, además la única farmacia cerca de aquí está en el supermercado y queda a dos horas de aquí y ya no tardan en llegar" la pelirroja pensaba en aquello cuando las chicas tocaron a su puerta.

-Kahoko ¿ya estas lista? Ya hablo el papá de Ryoutaro para avisar que llegan en diez minutos- grito Nami.

-Solo me termino de peinar y bajo, a y por favor saquen las galletas del horno, ya deben estar listas- contesto Kahoko sentándose frente al espejo, rápidamente se cepillo el cabello y se hizo una cola alta que dejaba ver la blanca piel de los hombros de la chica que tenia puesto un vestido blanco sin tirantes y que le quedaba un poco mas arriba de las rodillas, con unas flores de cerezo adornando la parte de abajo, con unas zapatillas blancas a juego, la fina cadena que Len le regalo y unos aretes de oro que le hacían juego, sin duda se veía hermosa.

-Bien respira y olvida todo, por hoy todo está bien- dijo la pelirroja para si misma sonriendo antes de salir de la habitación.

Len estaba esperando a su novia junto a las escaleras, cuando la vio bajar se quedo absorto contemplándola, se veía hermosa y entonces lo recordó, lo que Kahoko les había dicho cuando estuvo en el hospital, no entendía cómo era posible que un ser tan hermoso tuviera que morir por una enfermedad. Recibió a la pelirroja con un abrazo antes de besarle delicadamente y con todo el amor que solo él podía brindarle.

-Te ves hermosa, ¿Qué es lo que haces para estar siempre tan cautivadora?- le dijo el peliazul sonriéndole.

-Solo ser yo y tu también estas muy apuesto cariño, sin duda los trajes blancos te sientan muy bien- le contesto la pelirroja sonriéndole alegremente, Len siempre lograba hacerla sentir mejor, aun sin saberlo.

-Bueno, bueno ya basta ustedes dos tortolos, ya van a entrar- les dijo Kazuki espantándolos por el alboroto que armaba.

-Si ya vamos Kazuki, pero no tienes que gritar- le contesto Len, se dirigieron a la entrada donde ya estaban todos esperando la llegada de sus padres.

Cuando tocaron la puerta, Azuma rápidamente abrió la puerta dejando entrar a sus madres seguidas de sus padres.

-¡Okairinasai!- dijeron todos al mismo tiempo dirigiéndose con sus madres para llevarlas al jardín.

Después del agradable almuerzo y de entregar los obsequios los chicos tocaron algunas piezas para el disfrute de las madres, quienes tenían lagrimas en los ojos por el día tan especial que les estaban haciendo pasar. Después del pequeño concierto todos entraron a la casa y los padres junto con las hijas hicieron la comida mientras las madres platicaban amenamente entre ellas y eran atendidas por los chicos.

Después de la comida hicieron algunas actividades junto con sus madres y finalmente en la noche dieron un último concierto mientras las madres tomaban café y los postres que habían preparado los chicos. Fue un día fantástico para todos, pero lamentablemente no todo era color de rosa.

2 semanas después

Len se encontraba en la oficina de Kyouya, estaban sentados el uno enfrente del otro y ambos se notaban demasiado tensos, ninguno apartaba la mirada del otro, la situación que se les había presentado era demasiado difícil y dolorosa por un lado y por el otro era la mejor noticia que ambos habían recibido en sus vidas, sin embargo necesitaban hablar seriamente sobre ello.

-Y bien ¿Cuál es tu respuesta final?- pregunto seriamente Kyouya con voz cansina debido al estrés que todos estaban viviendo en esos momentos.

-Me hare cargo, de todo- respondió el peliazul mirándole fijamente con una mirada llena de determinación.

-Debes saber que es una carga demasiado pesada y aun más a tu edad, además debes tener en cuenta las circunstancias en que estas aceptando esto- dijo el doctor asombrado por la determinación de Len.

-Ya he sopesado todo en conjunto Señor Hino y ya he tomado mi decisión, es y será la misma que tome desde el primer momento que lo supe- contesto el peliazul reafirmando su posición respecto al tema que estaban tratando.

-En ese caso solo me resta decirte que contaras con el apoyo de Azumi y mío en todo momento y en verdad lo siento hijo, si es difícil para nosotros, debe serlo aun mas para ti- dijo Kyouya levantándose de la silla y posando su mano sobre el hombro del chico como un gesto de apoyo, se tallo la cara con las manos y volvió detrás del escritorio a revisar todo lo que tenía pendiente.

-Gracias señor Hino, lo tendre en cuenta- dijo Len levantándose y saliendo de la oficina para dirigirse a una de las habitaciones del hospital, al entrar no pudo evitar que el corazón se le oprimiera y que algunas lagrimas furtivas rodaran por sus mejillas.

Se acerco a la cama donde la violinista de orbes dorados yacia desde hacía tres días, tomo suavemente una de sus manos y deposito un suave y delicado beso en la frente de su amado, todo con sumo cuidado para no despertarla.

-Mi amada Kahoko ¿Por qué? ¿Por qué no lo dijiste antes?- susurro el chico mientras sus ojos se anegaban en lagrimas. Hacía cuatro días se había enterado de la horrible verdad y de una forma bastante dolorosa, aun para alguien como el…

Flash back

Dos días después del 10 de mayo

"¡¿Positivo? No es posible, no es posible ¿Qué hare?" pensó Kahoko mirando por enésima vez la quinta prueba de embarazo, unas lagrimas furtivas empezaron a caer de sus ojos, "¿Qué voy a hacer? No quiero abortar pero… ¿Por qué?" pensó la pelirroja tocando su vientre, se arrodillo en el suelo mientras se preguntaba porque el desino era tan cruel con ella, sin poderlo soportar más, se entrego al llanto abrazándose así misma y gritando todo su dolor. Total, no había nadie que le viera, por lo que podía tirarse a llorar incluso en medio de la sala y cuanto le placiera.

Después de rato se tranquilizo y decidió ir a caminar al parque para espejarse un poco y pensar mejor las cosas y el que ese día ni sus padres ni sus amigos estuvieran en la ciudad le aliviaba bastante y le daba cierta libertad.

Camino un rato por el parque hasta que se canso y decidió sentarse en el césped debajo de un gran árbol que se encontraba en un lugar apartado donde casi no transitaba la gente. Estuvo así un rato hasta que después de tanto pensar en el problema que tenía unas lagrimas empezaron a correr por sus mejillas, cerró los ojos con fuerza y deseo poder no sentir, pues en esos momentos le era bastante doloroso.

.o. c.h.a.n. ¿p.o.r.q.u.e. l.l.o.r.a.s.?- pregunto Keichii sacándola de sus pensamientos, la chica rápidamente abrió los ojos asustada, se suponía que nadie estaría en la ciudad.

-Ke-keichii-kun ¿Qué haces aquí? No es que no quiera que estés aquí, pero ¿no se suponía que no estarías aquí hoy?- pregunto la chica tratando de componer su expresión.

-M.e. q.u.e.d.e. d.o.r.m.i.d.o. y. m.e. d.e.j.a.r.o.n.- dijo Keichii como si fuera lo más normal del mundo "Vaya creo que nunca terminare de entender a Keichii-kun" pensó la pelirroja con una gota en la cabeza mientras el chico se sentaba a su lado.

-P.e.r.o. ¿p.o.r.q.u.e. l.l.o.r.a.b.a.s. K.a.h.o-c.h.a.n.?- pregunto el rubio nuevamente haciendo doler el corazón a Kahoko sin saberlo, la pelirroja no pudo más y abrazo al ojimiel parsimonioso soltándose a llorar, Keichii simplemente la abrazo tratando de consolarla.

-Keichii-kun estoy embarazada, tendré un bebe de Len, tengo miedo Keichii-kun- soltó la pelirroja entre sollozos haciendo que el chico espabilara (una noticia así haría despertar a cualquiera o_o)

-T.i.e.n.e.s. q.u.e. d.e.c.i.r.s.e.l.o.- dijo Keichii cuando Kahoko se tranquilizo, la chica se separo de el y le miro horrorizada.

-No puedo, no aun, por favor Keichii prométeme que no le dirás nada a nadie de esto, por favor aun no estoy lista para decírselo, por favor Keichii-kun- dijo la violinista empezando a sollozar, el rubio al verla en ese estado no tuvo más remedio que aceptar.

-E.s.t.a. b.i.e.n. K.a.h.o-c.h.a.n. n.o. d.i.r.e. n.a.d.a. a. n.a.d.i.e.- prometió el violonchelista mientras Kahoko le abrazaba nuevamente

-Gracias Keichii-kun y siento todo esto, pero aun no estoy lista- el chico le sonrió diciéndole así que no se preocupara por nada, Kahoko se sintió mejor y le dedico una sonrisa, caminaron un rato mas por el parque y después cada quien se fue a su casa.

Lunes, una semana después

Kahoko había estado bastante decaída desde su encuentro con Keichii en el parque y aunque al chico no le gustaba verla de aquella manera, le había prometido no decir nada así que no podía hacer nada. Todos estaban muy preocupados por ella, porque aunque tratara de sonreír y disimular, todos sabían muy bien que algo le pasaba.

Ese día al salir de clases Len acompaño a Kahoko como todos los días a su casa, sin embargo se detuvo en el parque ganándose una mirada extrañada por parte de la pelirroja.

-Len-kun ¿sucede algo?- pregunto la dueña de los orbes dorados a su novio.

-Más bien soy yo el que te pregunta eso, Kahoko por favor dime que es lo que te pasa, desde hace una semana has estado muy decaída, por favor dime que te sucede- pidió el violinista suplicante tomando a su novia por los hombros y mirándole fijamente, sin embargo Kahoko no pudo sostenerle la mirada y agacho el rostro haciendo que su cabello cubriera su rostro mientras sentía como su corazón se oprimía y preocupando a su novio.

-Lo… lo siento Len, en verdad que lo siento- susurro la chica mientras las lagrimas empezaban a formarse en los ojos del peliazul, "Debo decírselo de una vez, sino solo se complicaran más las cosas" pensó la pelirroja antes de alzar el rostro y ver al chico a los ojos.

-Lo siento, no tuve el valor de decírtelo antes, pero…pero yo…- las palabras se agolpaban en su boca queriendo salir, pero el nudo que se había formado en su garganta le impedía reproducir ningún sonido.

-Len… estoy embarazada…- pudo decir finalmente dejando en shock al peliazul que no podía creer lo que escuchaba, tardo unos minutos en digerir completamente lo que le habían dicho, pero cuando lo hizo una sonrisa asomo a sus labios y cargo a Kahoko dando unas cuantas vueltas haciendo que la chica se confundiera.

-¿Por qué no me lo dijiste antes Kahoko? Es una de las mejores noticias que me han dado en la vida, Te amo tanto hermosa- dijo el violinista antes de besar dulcemente a su novia, sin embargo cuando se separaron noto que Kahoko no parecía en absoluto contenta como el, al contrario las lagrimas adornaban ya su rostro mientras sus ojos reflejaban una mirada asolada.

-Kahoko, linda ¿Qué sucede? Acaso no es algo para alegrarse- pregunto el chico devastado al ver a su hermoso ángel en aquel estado (aclaremos que la mente de ambos estaban en lugares totalmente distintos y Kahoko solo pensaba en que moriría tal vez sin poder conocer a su hijo o hija).

-No lo entenderías, lo siento Len… en verdad lo siento…- sollozo la pelirroja antes de soltarse de los brazos de Len y salir corriendo hacia su casa, Len se quedo pasmado por el comportamiento de su novia, para cuando reacciono ya no podía alcanzar a la violinista.

De la frustración que sentía al no poder entender la causa del comportamiento de Kahoko dio un puñetazo a un árbol que se encontraba cerca causándose daño, Lili que había escuchado y visto todo inmediatamente llego donde el y curo su mano.

-No deberías hacer eso, si te llegas a lastimar ya no podrás tocar el violín nunca más- regaño el ojilila mientras le miraba triste.

-Y eso que importa, si no puedo proteger a quien más me importa en la vida, demonios no entiendo qué rayos le sucede a Kahoko, demonios- gruño el peliazul dejando salir lo que sentía.

-Pero lastimándote le ayudaras menos- contesto el pequeño rubio.

-Tú lo sabes ¿no es así? Sabes que le sucede a Kahoko, dímelo Lili- dijo el peliazul agarrando al hadita.

-No te puedo decir nada, no debo decirte nada- dijo Lili tratando de zafarse del agarre de Len.

-Lili sera mejor que me lo digas tu o me obligaras a forzar a Kahoko para que me lo diga ella- dijo el chico casi gritándole, si algo le molestaba era ver que su amada violinista sufria y el no podía hacer nada.

-¡No! No puedes hacer eso- grito el hadita soltándose del agarre.

-Bien entonces no me dejas opción- dijo el peliazul empezando a caminar en dirección a casa de su novia, Lili no podía dejar que su protegida pasara por un sufrimiento innecesario.

-¡No! No puedes preguntarle nada…- dijo el hadita gritando desesperadamente mientras comenzaba a jalarle el cabello para que se detuviera.

¡Kahoko esta así porque en diciembre morirá!- soltó Lili de la desesperacion jalando a Len del cabello haciéndolo detenerse.

Al escuchar aquello la sangre se le congelo, la respiración se le corto, sintió como su corazón se paraba y se oprimía hasta dolerle y un terror como nunca había sentido se hizo presente en su ser, Kahoko, su Kahoko, su amada violinista, su ángel de la música ¿moriria?, no era posible, seguramente estaba teniendo una pesadilla, su amada Kahoko no podía morir y menos en diciembre. Su corazón palpito finalmente haciéndolo despertar de aquel estado se volteo hacia Lili y lo tomo con ambas manos.

-Dime que no es cierto, dime que esto es solo la peor pesadilla que he tenido en mi vida, Lili dimelo- exigió casi al borde de la histeria, pero Lili solo pudo mirarle con profunda tristeza derramando algunas lagrimas amargas. Len entonces lo soltó comprendiendo que era verdad, se dejo caer y soltó un puñetazo al suelo causando mucho daño en la mano, el hadita rápidamente le curó y le detuvo de golpear otra vez.

-¡Basta Len!, basta si te lastimas solo incrementaras el dolor de Kahoko, por favor ya no te hagas daño- chillo el hadita sosteniendo el brazo de Len en el aire para que no golpeara nuevamente.

-Pero… rayos ¿Por qué? ¡¿Por qué? Kahoko es demasiado joven… ¡maldita sea!... Kahoko…- soltó el peliazul mientras las lagrimas empezaban a correr descontroladas por sus mejillas, el dolor que sentía en ese momento era tan insoportable que pensaba que morirá, Lili solo podía verlo mientras lloraba amargamente también.

Después de tranquilizarse ambos se dirigieron a casa de Kahoko, Len necesitaba aclarar todo con ella. Cuando llego nadie contesto a la puerta, por lo que supuso que Azumi no estaba en casa, volvió a tocar y no recibió respuesta nuevamente, por lo que respiro profundamente.

-Kahoko, se que estas ahí, por favor ábreme linda, necesitamos platicar- dijo Len con voz suave, pasaron unos minutos que se le hicieron eternos hasta que la puerta se abrió despacio dejando ver a una pelirroja con ojos hinchados.

-Len por favor hoy no, no me siento bien- dijo la pelirroja con voz quebrada abriendo completamente la puerta, se notaba cansada tanto física como mentalmente, lo cual hizo que Len se sintiera peor, se acerco a ella y tomo el rostro de su amada con ambas manos delicadamente para que le viera.

-Kahoko no debes sufrir sola, no hay nada que pueda hacer para disipar tu dolor, pero pesa menos cuando lo compartes con alguien, por favor linda- pidió suplicante Len, la violinista entonces le dejo pasar se sentaron en la sala y ahí Kahoko se entrego a los brazos de su amado empezando a llorar nuevamente, el peliazul simplemente le aferro a su cuerpo fuertemente y empezó a acariciarle el cabello para tranquilizarla, después de una hora Kahoko ceso de llorar.

Len la separo un poco y seco las ultimas lagrimas que rodaban por el rostro de su ángel y le dedico una tierna sonrisa, Kahoko se sintió mejor después de eso.

-¿Cuando planeabas decírmelo?- pregunto el chico mirando a la pelirroja fijamente.

-Lo supe hace una semana, así que en realidad no ha pasado tanto tiempo- respondió tratando de sonreír.

-No me refiero a eso Kahoko- dijo el peliazul sin dejar de mirarla, a Kahoko se le corto la respiración, "Como es que lo sabe, conozco a kazuki, se que no le diría nada pero entonces…" en ese momento vio al hadita detrás de Len.

-Sabía que kazuki no diría nada, pero ¿Por qué Lili? ¿Por qué se lo dijiste?- pregunto la pelirroja sollozando.

-Yo… lo siento Kahoko, pero no tuve otra opción- respondió el pequeño derramando algunas lagrimas.

-No le culpes, solo hizo lo que tenía que hacer y además tarde o temprano iba a tener que saberlo y aun mas con lo del embarazo- dijo el peliazul con voz suave para no hacer sentir mal a Kahoko, quien le volteo a ver con los ojos anegados en lagrimas (a esta tia no se le acaban las lagrimas, a es cierto es por mi culpa jeje que cruel soy jeje ^-^' creo que estoy loca ¬_¬ pobre Kahoko la hago sufrir demasiado T-T bueno continuemos con la historia -_-)

El peliazul limpio las lagrimas de la chica y le abrazo conciliadoramente mientras extendia una mano hacia Lili para que se acercara, el hadita se sentó en la palma del chico quien le brindo una sonrisa, Lili sonrió tristemente y se abrazo a Kahoko, quien sintió el consuelo que dos de sus personas más amadas le transmitían, entonces sus labios se adornaron con una linda y leve sonrisa.

-¿Qué sucederá Len? No quiero abortar, pero moriré seguramente sin conocerlo, ¿qué pasara con este bebe? Se quedara solo y no quiero que sufra lo que yo, tengo miedo…- dijo sollozando la pelirroja, entonces Len tomo su decisión.

-No se quedara solo- dijo haciendo que Kahoko le viera sin comprender, entonces Len la abrazo con fuerza y derramando algunas lagrimas, porque esa respuesta terminaba de sellar el terrible destino de su amada violinista.

-Yo le cuidare y le educare, siempre me tendrá a mi- dijo con determinación el chico, que sintió como una parte de el se rompía al aceptar de la próxima perdida de su ser más amado.

-Y también a mí, te prometo que yo siempre le cuidare Kahoko- dijo el hadita abrazando cuan fuerte podía a su amiga.

Kahoko les vio y les brindo una gran sonrisa sintiendo sus miedos disipados.

Fin flash back

Después de eso los chicos se enteraron por Keichii de que Kahoko estaba embarazada, le habían regañado hasta el cansancio pero al final les felicitaron, sin embargo en ese momento Kahoko tuvo un colapso causado por su enfermedad, causando que todos desesperasen y pegaran el grito en el cielo al enterarse de la cruel verdad por boca de la misma Kahoko.

Sin duda Kahoko representaba el centro de su mundo, pues fue por ella, que todos se conocieron y habían llegado a formar una familia, una muy dispareja, pero al fin y al cabo una gran familia.

Ahora el deseo de todos era que la pelirroja se recuperase para poder plagar esos últimos meses al lado de la violinista, de hermosos recuerdos que quedarían grabados en la mente de todos por siempre…

-Kahoko recupérate pronto…- dijeron todos al mismo tiempo mientras se acercaban a Len y se paraban alrededor de la cama donde yacía su ángel…

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Uff termine el cap en tiempo record ayer por la noche, jeje es que se me fue el sueño y de pronto me vino la inspiración para escribir el cap, aunque estuve trabajando en el hasta cerca de las 4 de la madrugada, espero que les haya gustado y por favor dejen muchos Reviews ^o^ les prometo que en cuanto vuelva a México subiré los siguientes dos caps de Y cuando la nieve se derrita…, hasta pronto mina cuídense y suerte kisses for everybody ^o^ sayo!