COLD CASE

Por LadyLovelyMoon

Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer

Capítulo 9

Hola Extraña

BELLA POV

Un repentino pinchazo hizo que me despertara, al abrir mis ojos me di cuenta que no había soñado, me encontraba en el departamento de Cullen, Brenda me estaba inyectando algo en el brazo.

-Siento mucho despertarla, pero es casi medio día y le toca sus antibióticos para evitar infección-

Vaya que había dormido entonces, pero aún me sentía cansada, mi mirada evitaba a toda costa el lugar donde había recibido el balazo. Yo no había nacido para lidiar con heridas y mucho menos con ver sangre, odiaba el olor a sangre.

-Cómo está la herida?- pregunté

-En dos días tendré que quitarle los puntos, va cerrando poco a poco, fue una herida grave, pero tiene buena pinta, no se ha infectado y esa es muy buena señal-

-Brenda cuándo podré levantarme?-

-En unos días, tiene que entender que su cuerpo aún está en recuperación-

-Pero entienda, me quiero levantar, me quiero bañar, y si me dan ganas de ir al baño?

La enfermera me miró por unos segundos y luego sonrió, dejó en una charola la jeringa con la cual me había inyectado, se inclino un poco y levanto algo

-Tiene puesta una sonda, así que eso no debe de preocuparle, ni sentirá ganas de ir al baño con ella-

Me ruborice pero al mismo tiempo se sentía impotente, no me gustaba estar tendida en una cama, depender de alguien más. Por muchos años estuve sola, completamente sola, y el simple hecho de estar en ese cuarto rompía mi rutina, mis hábitos y la forma en que llevaba mi vida.

-Tengo que dejarla, el joven quiere entrar a hablar con usted, si necesita algo no dude en llamarme por favor-

Antes de que pudiera quejarme o tratar de impedir que se fuera ella salió de la habitación cerrando la puerta. Me tensé pero sobre todo me puse nerviosa, miré en todas direcciones pero no puede encontrar nada en donde poder ver mi reflejo, qué aspecto tendría? Rápidamente levante el respaldo de mi cama con el control remoto, con mis manos intente aplacar mi cabello y pellizque un poco mis mejillas, no quería verme mal.

-Tranquila Bella- me dije y justo en ese momento se abrió la puerta. Quería seguir echándole la culpa a los medicamentos, se veía atractivamente guapo, el hecho de no usar el traje lo hacía ver más jovial, más sexy, llevaba unos jeans y una camiseta polo en azul, el pelo despeinado y una mirada diferente. Cullen me veía de otra forma, hacia que sintiera calor, esos ojos verdes eran mi perdición, una invitación a explorar mis deseos más escondidos, más...

-Hey, me alegra que estés bien- dijo sacándome de mis pensamientos, en qué momento se había acercado tanto? Ahora lo tenía sentado en la cama, puso una mano al otro extremo de la misma, a la altura de mi cintura rozando mi brazo izquierdo. Me quedé sin habla, Cullen me quitaba el aliento, algo había cambiado en su actitud hacia mí, pero necesitaba que alguien me explicara porque no podía creerlo. O de verdad mis medicamentos me hacían percibir cosas que no eran verdaderas?

-Por qué… por qué estoy aquí?- dije al fin intentando hundirme más en la almohada para poner distancia a su cercanía.

-Necesitas cuídanos que en un hospital no pueden darte- dijo sonriendo, maldición esa sonrisa escondía algo

-Y se supone que en tu departamento el servicio médico es el mejor de todo el mundo?-

-Te ha hecho falta algo?-

-No, pero no entiendo por qué estoy metida aquí, hace unos días no parecía agradarte mucho mi presencia en tu hogar-

-Eso era antes- dijo tomando un mechón de mi cabello para acomodármelo tras la oreja

-Y de qué me perdí? Qué es lo que ha cambiado? Digo es inevitable sentir una buena vibra de todos ustedes hacia a mí, acaso ya pasé el periodo de prueba? Es todo lo que tenían? Mira que..

Inesperadamente Cullen puso una vez más su dedo índice sobre mis labios, mi cuerpo sintió un escalofrió ante su roce dando un pequeño brinco como reflejo de la corriente eléctrica que me atravesó. Lo peor no fue que me calle, sino que al parecer el había notado esa reacción, esa endemoniada media sonrisa comenzaba a dibujarse en su rostro, mi cuerpo me había delatado.

-Hablas mucho Bella-

Bella? De nuevo me llamaba Bella? Qué pasó con Swan, "la nueva" y demás?

-Explícame Cullen, porque no entiendo nada-

-Qué quieres saber? Vamos, estoy seguro que tú puedes entenderlo todo sin necesidad que te diga algo- Y su mirada se clavo en mis ojos

-No, no sé nada, solo recuerdo que estaba con James, disparos y desperté aquí-

-Quizás tengas que ir un poco más atrás-

Seguía sin entender nada, me sentía incomoda, no quería recordar cosas que estaban fuera de lugar, así que decidí cambiar el tema, no me gustaba hacia donde estaba llevando esta conversación.

-Puedo pedirte algo?- me preguntó

-De verdad no entiendo el cambio de actitud además Cullen yo no…-

-Pausa ahí, eso lo que te iba a pedir, dime Edward por favor, vas a estar viviendo aquí un tiempo, el formalismo del trabajo nunca lo práctico en mi casa-

-Vivir aquí? Que no es hasta que me sane la herida?- dije algo alterada

-Tendrás que quedarte aquí un tiempo- dijo mientras se levantaba, mi respiración se fue calmando gracias a ello –Hemos traído todas tus cosas- dijo mientras abría el closet que estaba enfrente –Ropa, zapatos- La imagen de Cullen abriendo el cajón de mi ropa interior hizo que los nervios volvieran a manifestarse –trajimos todo lo que pudimos- se inclino y abrió una de las cajas que estaban guardadas en el closet, tomó algo, camino hacia el tocador y coloco un portarretratos que yo conocía perfectamente, era una fotografía con mi padre, y comenzó en mi un dolor en el pecho que no era causado por la herida, me tensé –Si hemos olvidado algo dinos y lo traeremos para acá-

Yo estaba sin habla, habrá reconocido Cullen a mi padre con el caso que del metro?, sabía que estaba perdida si el preguntaba

-Todo bien Bella?- dijo mirándome directamente

-Si Cull… si Edward, todo bien, gracias-

-Tengo algo tuyo, te lo quitaron en el hospital junto con todo lo que traías encima- dijo mientras se sentaba en la misma posición de antes, mi corazón latía muy rápido e instintivamente me lleve la mano a mi pecho, mi relicario no estaba.

-Buscabas esto?- y en cuanto alce la vista, mi relicario colgaba de una de las manos de Edward –Te lo pongo- dijo cortando todo espacio que había entre nosotros, me incline un poco hacia delante, nuestros rostros estaban muy cerca, peligrosamente cerca, el atrajo mi vista, su sonrisa estaba ahí, podía respirar su aliento, olía demasiado bien. –Listo- dijo retrocediendo lentamente

El silencio se apodero del cuarto, los dos nos mirábamos pero ninguno decía nada, era como si él estuviera esperando oír algo que saliera de mi boca, yo estaba muy confundida y no sabía qué hacer ni qué decir, sentía un cosquilleo en las manos.

-No debiste hacer el interrogatorio, si hubieras hecho caso no tendrías esa herida- dijo rompiendo el silencio

-Era mi trabajo y tenía que hacerlo-

-Jasper o yo siempre hacemos ese trabajo-

-Pues deberías estar agradecido, gracias a mí, no estás postrado en una cama como yo-

Su rostro cambio ante mi comentario, se puso serio y apretó sus puños, ese era el Edward que yo conocía, con el que me sentía tranquila y no lograba otra reacción en mi cuerpo que no ser el de estar a la defensiva.

-Y piensas que te daré las gracias?. Vamos Bella, acepta que todo se salió de control, incluso para nosotros que estábamos afuera, no debimos exponerte tanto con James-

-Vaya, pero si ninguno de ustedes creyó en mi cuando comente sobre mis sospechas hacia él, dudaron de mi capacidad, como lo estás haciendo ahora, como lo hiciste ese día al gritar a los cuatro vientos que "no estaba preparada", tú que sabes Edward? Tú que sabes de lo que soy capaz de soportar o no?

-De eso se mucho, más de lo que te imaginas, y tienes razón, pero créeme que haré hasta lo imposible para que no vuelva a pasar algo así, eso te lo aseguro-

-Pues claro, si ese es tu trabajo no Edward? Cumplirás con tu trabajo, que para eso tienes experiencia no?-

-Eres tan…- para mi sorpresa se contuvo, se llevo las manos hacia su cabello y luego las alzó como en plan de rendición y me sorprendí a mi misma cruzada de brazos y mirando hacia la ventana.

Pero sorpresivamente Edward me tomo por la barbilla con una de sus manos y giró mi rostro hacia él.

-Quizás no me exprese bien, no voy a dejar que esto vuelva a pasarte nunca más-

Me miraba mientras sonreía, el rubor me estaba delatando, de momento mi enojo se fue y otro sentimiento me golpeo de pronto, realmente había escuchado bien? Se preocupaba por mi? Esa declaración era un te voy a cuidar? O qué significado tenía que darle?

-Gracias pero se cuidarme sola, no creo que vuelva a estar en una situación así, además en cuanto esté mejor seguiré con mis clases de tiro con Jacob para poder portar un arma y…-

-No creo que eso sea posible, las instrucciones del jefe son otras-

-Que rayos estas diciendo?-

-Lo siento Bella, pero Jacob no podrá seguir enseñándote, no puedes ir al trabajo por un tiempo-

-No, yo tengo que trabajar, tengo cosas pendientes-

-Que yo sepa el caso en el cual trabajamos ya está cerrado-

-Si, pero tenemos una bodega enorme con miles de casos sin resolver-

-Habrá gente que los resuelva-

Resople hacia mi frente, siempre que decía algo el tenía la forma de ponerme freno, acaso siempre nos la pasaríamos discutiendo, acaso no podíamos tener un acuerdo? Comenzaba a estresarme esta situación.

-Tengo cosas pendientes que no pueden esperar, tengo que hablar con Will-

-Vendrá en la noche, pero te aseguro que no cambiara de parecer; pero dime Bella, que es lo que tienes pendiente?-

Guarde silencio, pensé mi respuesta por un momento pero antes de responder, Edward se levantó, rodeó la cama, levantó algo del piso y de nueva cuenta se sentó en la cama

-Creo que dejaste caer a "extraño"- y de repente alzó el teady bear que mi padre me había regalado unos días antes de su muerte. Pero como era posible que el supiera el nombre?

-Te sorprende Bella, o porque tienes esa cara?-

-Gracias, pero no crees que "extraño" es un nombre raro, no se llama así- dije mientras tomaba el oso en mis brazos

-Raro? Puede ser, pero entonces su nombre es Edward-

Levante una de mis cejas en reacción a ese comentario, el me miro directamente a los ojos.

-Yo se que se llama "extraño", aunque en realidad querías ponerle el nombre de otra persona, pero no sabias su nombre-

Cerré mis ojos, el recuerdo de aquellos ojos verdes vino a mi mente, como era posible que él supiera el nombre de mi oso?, ya me había investigado o a qué estaba jugando?. En cuanto abrí los ojos me di cuenta que se había acercado y antes de poder decir una sola palabra el sonrió mientras acariciaba una de mis mejillas y dijo –Hola…extraña, cuánto tiempo sin verte-

Mi corazón latía muy rápido, y entonces lo reconocí, esos ojos me miraban igual que aquel día, era él, Edward era quien me consoló y evitó el que viera como mataban a mi padre. Simplemente me quede sin palabras.

EDWARD POV

En su mirada podía ver el cambio, sabía que me había reconocido, desde que había entrado en la habitación quería gritarlo a los cuatro vientos, me fue difícil contenerme pero ya estaba hecho. Sin embargo alguien nos interrumpió abriendo la puerta.

-Hola, Bella cómo estás?- era Alice que rápidamente se acercó, Bella seguía sin habla y yo seguía mirándola, sosteniendo su mirada llena de confusión.

-Hola Enana, no te enseñaron a llamar antes de entrar?- dije al fin girando para ver a Alice

-Acaso he interrumpido algo? Dijo mientras se sentaba en el otro extremo de la cama

-Donde están tus modales Alice?- dije pero vi que el rostro de Alice cambiaba.

-Bella, qué pasa, por qué lloras amiga?- dijo

-Les dejo para que hablen- dije mientras trataba de levantarme pero algo me lo impidió

-No te vayas por favor- dijo Bella que me sujeto de forma demandante del brazo

-Ok, entonces la que se va soy yo, pero cualquier cosa grita fuerte y vendré a salvarte de este bruto- dijo Alice como insinuando que yo le había hecho algo a Bella

-Gracias Alice, estaré bien, solo tengo que hablar con él-

Alice salió y de nueva cuenta mi mirada se centró en la de Bella

-Pensabas dejarme después de lo que me dijiste?- me dijo entre lagrimas

-Por qué reaccionas así?, no quería esto, no llores, mi intención no era..-

-Desde cuándo me reconociste?- me interrumpió

-Creo que no lo has tomado bien, trata de calmarte-

-Contéstame- dijo mientras con la mano se intentaba secar las lágrimas

Había conocido gente terca y después estaba Bella, tome un poco de aire antes de contestar

-Mis sospechas cobraron forma después de lo que dijo James-

-Lo que él dijo es mentira, tú deberías saberlo, tú estuviste ahí-

De nueva cuenta las lágrimas salían de ella y sentía una enorme impotencia

-Dónde lo tienes?- dijo

-Qué cosa Bella?, trata de calmarte, hablaremos todo lo que quieras

-El caso de mi padre, tú lo tienes, déjame verlo-

-Creo que estas aún débil para ver el expediente, pero puedes estar tranquila, estamos trabajando en él-

-Están investigando sobre el caso de mi padre?- dijo sorprendida –Por qué?-

-Por ti, te lo debemos Bella, ayudaste a resolver el caso de James desde el inicio y..-

-Por qué? Acaso creen que mi padre era malo?-

-Hey tranquila, no pongas palabras en nuestra boca, no creemos eso, pero efectivamente yo estuve ahí, y las personas que te arrebataron a tu padre tienen que pagar por ello no crees? Confía en nosotros, vamos a encontrarlos-

-Me pides que confié en ti? Después de que tú y tus amigos han hecho hasta lo imposible para que presentará mi renuncia?-

-Eso era antes- dije al ver que ella tenía razón, me había portado mal con ella y muchas veces

-Antes de que Edward?, de saber que yo era esa niña que conociste en el metro?-

-Precisamente por eso, yo tampoco puedo creer que después de tantos años nos hemos vuelto a encontrar-

-Pues déjame decirte que tú no eres aquel joven, eres prepotente, egoísta, ególatra, nada que ver con el que yo conocí-

Eso dolió y sin pensarlo dos veces la tome de un brazo –te equivocas- le dije mientras acercaba mi rostro al de ella –Eso no es verdad, y lo sabes, mírame Bella, mírame bien, veme a los ojos y repite lo que acabas de decir- Lo hizo, no dejaba de mirarme, su rostro cambio y de repente se soltó de mi agarre y sucedió. Como aquel día, Bella se abalanzo sobre mí y me abrazó, yo la recibí inmediatamente y lleve una de mis manos hacia su cintura y la otra hacia su cabello para después hundir ahí mi rostro, ese olor a fresas me llegó de golpe, era el mismo olor de hace 15 años, agradecí infinitamente a los creadores de las batas de hospital, mi mano entró en contacto con la piel de su espalda y me sentí morir cuando me susurró al oído –hola extraño- y en respuesta la atraje más hacia mí, sin soltarla fui separando poco a poco mi rostro para poder verla, estaba de nueva cuenta llorando y mi mirada se centro en su boca, se estaba mordiendo el labio inferior, no lo pensé dos veces y me acerqué para besarla.

-Ok, creo que ahora si interrumpo, pero Will está aquí y quiere hablar con Bella-

-Alice, no eres de mi agrado- dije mientras soltaba a Bella, quien ahora sonreía

-Buenas tardes jóvenes- dijo Will que acababa de entrar a la habitación

-Te dejo para que platiques con Will- dije mirando a Bella

-Tenemos algo pendiente- me dijo en cuanto me levante y no pude evitar sonreír. Sin más salí cerrando la puerta del cuarto tras de mi

-Vaya vaya, será mejor que vayas a echarte un duchazo- dijo Alice sacándome de mis pensamientos

-Enana, cállate-

-Si no lo digo solo por decir, de verdad creo que tienes que poner solución a algo- dijo mientras salía corriendo de mi alcance

Y Alice tenía razón, mi pantalón apretaba y aquella zona comenzaba a doler, así que hice caso a su sugerencia y me dirigí hacia mi habitación para tomar un baño.

BELLA POV

Era de madrugada, y yo no podía conciliar el sueño, mi plática con Will se había extendido toda la tarde y Edward no se había vuelto a aparecer en mi cuarto. Estaba más tranquila, al menos en el lado del caso de mi padre, Will me explicó en lo que estaban haciendo para resolverlo y me sentía agradecida que lo hicieran. Aunque seguía teniendo preguntas sobre el por qué tenía que permanecer y vivir un tiempo bajo el mismo techo que Edward, Will casi no me había explicado, solo me pidió que hiciera caso y me concentrara en recuperarme pronto.

Mi mente se centró en Edward, yo tenía tantas preguntas que hacerle y no podía quedarme tranquila, sin pensarlo muy bien tome una decisión, iría a hablar con él.

Lentamente me incorpore, tome la aguja del suero y sin mirar la saque de mi mano, sentí un leve mareo, apreté mi mano para evitar el sangrado, hice lo mismo con la sonda, lo cual si me dolió bastante. Sentía mis piernas algo débiles, pero logre ponerme de pie, encendí la luz, aún no estaba familiarizada con el lugar, de pronto sentí mucho frio y recordé que estaba en bata por lo que me acerque al closet y tome un pants, me costó trabajo ponérmelo, la herida comenzaba a doler por el esfuerzo. Abrí la puerta, observe que la enfermera estaba profundamente dormida en uno de los sillones del living. Cruce hacia el otro lado del departamento en completo silencio. Estaba en aprietos, había cuatro puertas y no tenía ni idea de saber cual era de Edward. Abrí la primera y pude escuchar unos ronquidos, por lo que deduje que ese era el cuarto de la nana. En el siguiente que abrí un olor me golpeo de pronto, era el perfume inconfundible de Alice. La tercera era un baño, había perdido tiempo cada vez me sentía más débil, la puerta que quedaba era la más grande y se encontraba al fondo del pasillo, sin dudas esa era el cuarto de Edward. Abrí la puerta y decidí encender la luz de inmediato, pero para mi sorpresa no había nadie, Edward no estaba, lo cual me desanimo un poco. Cerré la puerta y decidí esperarlo me dirigí hacia su cama y me senté, realmente me sentía cansada, fue entonces que recorrí con la mirada aquella habitación, sin duda tenía muy buen gusto. De momento mi mirada se centró en lo que al parecer era un vestidor, me levante y fui hacia allá, encendí la luz y casi me caigo ante lo que descubrieron mis ojos. Mi corazón se aceleró, en el vestidor había ropa de mujer, varios vestidos que a simple vista se veían demasiado finos, blusas, faldas me fije en el piso y había gran cantidad de zapatos, abrí uno de los cajones que tenía más próximos y me sorprendí más, si eso era posible, había varios baby dolls. Apague la luz, tenía que salir de ahí, pero de nueva cuenta algo atrajo mi atención, en una de las mesitas de noche había un portarretrato, sin pensarlo me acerqué y lo miré. Ahí estaba él, sin mirar a la cámara, estaba abrazando a una hermosa joven, la cual si miraba a la cámara, el amor se proyectaba, se reflejaba en la sonrisa de él y en la mirada de ella, por un breve instante sentí envidia de ella. –Tonta Bella- me dije mientras colocaba el portarretrato en su lugar. Edward no era un hombre libre y me dolía descubrirlo ahora que era demasiado tarde, ahora que tenía sentimientos hacia él. En ese momento escuche como abrían la puerta

-Qué haces aquí- dijo esa voz que yo conocía muy bien


AQUÍ TERMINA ESTE CAP

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