Pocos minutos más tarde, llegaron los otros muchachos, Joe y Koushiro cargaban a Taichi entre ellos, mientras que Miyako y Sora platicaban muy animadamente.
— ¿Po qué no tenemo que ir ia? —se quejaba Taichi una vez dentro del vehículo,ya casi no se entedía lo que decía.
— Porque eres un irresponsable —replicó Joe en el asiento de enfrente,el conduciría—, tú nos trajiste en tu camioneta y debiste regresarnos igual, pero no, fuiste y tomaste como loco.
— Joe tiene razón Taichi —dijo Miyako,ocupando su lugar a lado de él—,pero ya no importa,de todas formas me la pase muy bien contigo, eres muy buen bailarín jajaja.
— Me alega es..HIC!..cuchar eso..—soltó una risita—,oie, ¿me pueds dar un besito, prometo que no se lo diré a Ken...
— ¡Ay, claro que sí, es un beso de amigos, además Ken y yo no somos nada, parece que el muy tonto no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor —dicho esto se abalanzó hacia Taichi y le plantó tremendo beso, tanto que él cayó de espaldas con Miyako encima.
Matt trató, sin éxito, de no imaginarse que eran él y Mimi en lugar de sus dos amigos.
— Oigan, no quiero interrumpir pero se están agarrando todo el espacio —reclamó Sora al ver que sus amigos no paraban y la estaban casi sacando del lugar.
—Pues pásate atrás—dijo apenas separando los labios de su compañera.
—No puedo,Mimi está dormida y ocupa mucho espacio, así que vamos, ya párenle.
Taichi y Miyako dejaron de besarse y seguidamente se acomodaron.
— Así cualquiera querría ser tu amigo —dijo Taichi.
— Tiene suerte de que vivan solos ahora —decía Koushiro al frente del vehículo,parecía no haberse percatado de lo ocurrido—,porque habríamos tenido problemas con sus padres si llegaran así ante ellos.
— Eso si hablas por nosotros, porque Miyako sigue viviendo con los suyos —observó Matt.
— No importa Matt,a esta hora ya están todos dormidos —declaró Miyako—,así que no hay problema, también tengo llave para abrir.
— De acuerdo chicos—habló Joe—, ¿a quién debo llevar primero?.
—A mí —contestó Matt—, vivo más cerca, me llevaré a Mimi, no está en condiciones de irse por su cuenta.
— Aja, sí cómo no —dijo Taichi con sarcasmo—, no creas que no ví cómo bailaban ustedes dos —señaló a Matt y su dormida amiga—, luego dices que no te la agasajas.
— ¡Porque no es así!—exclamó el chico,rojo hasta las orejas—, sólo estábamos bailando muy cerca, nada más.
— Si claro, y yo me tiré a Paris Hilton.
— Bueno ya, ya muchachos —dijo Joe—,iremos primero a dejar a Matt,así que tranquilos.
Acto seguido encendió el motor,al hacerlo,el chico ojiazul notó en el reloj digital del radio que eran exactamente las dos de la mañana.
Después de veinte minutos, llegaron al edificio donde vivía Matt, despertó a Mimi para que se bajaran, ella lo hizo pero seguía adormilada.Se despidieron de sus amigos y se dispusieron a irse al departamento. Subieron las escaleras con trabajo, ya que Mimi se tropezaba mucho, él la sujetaba de la cintura para ayudarla. Cuando al fin lograron llegar, abrió la puerta, entró y cerró tras de sí, apoyándose en la misma cansado por el esfuerzo que hizo,aún sujetaba a su amiga, que estaba recostada en el pecho de él.
— Me la pase muy bien contigo —dijo Mimi de repente.
Matt se sintió halagado, con temor alzó su mano para ponerla sobre la cabeza de ella y acariciarla, ante este gesto, la chica levantó el rostro y lo miró.
— Espero que se repita —dijo ella con un sonrisa.
Su mano pasó de la cabeza pasó a su mejilla, quedándose estática en ese lugar. La muchacha agradeció el gesto cerrando los ojos,en señal de gusto. Viendo su rostro de cerca, le parecía una chica inocente; "ella tiene de inocente lo que yo de un don nadie",pensó Matt. No,inocente no era la palabra para describirla."Pura" se dijo para sus adentros, es así como la describiría él; ahora se daba cuenta de porqué a ella le tocó "Pureza" en sus aventuras de niños...
Él nuevamente se sentía atraído por los labios de su amiga; "Ya basta,no seas un aprovechado", se reprendía así mismo, pero era una fuerza más grande que su voluntad, como una especie de magnetismo. En ese instante, Mimi abrió los ojos:
— Hazlo -dijo ella.
Matt abrió los ojos como platos, cualquiera diría que la chica le leyó la mente, ¿acaso era tan fuerte su deseo que hasta ella lo percibía?.
—Sólo...hazlo.
—Mimi,eres tan...
Pero la muchacha no supo qué lo que era,ya que él había unido su boca con la de ella.Otra vez estaban fundidos en un beso, tanto que el sabor a alcohol lo embriagaba,pero de pasión.
Una vez separados sus labios,se abrazaron.
— Vamos a dormir—le susurró Matt al oído.
Mimi sólo asintió.
Tomados de la mano,se encaminaron a la habitación de Matt.
