Ya habían entrado en la habitación,Mimi se acostó, estaba muerta de cansancio y muy mareada por todo lo que cruzó de alcohol.Matt tenía muchas ganas de dormir junto a ella,pero sabía que ya había hecho demasiado en un día,y no quería que su amiga lo tachara de aprovechado.Así que sólo se conformó con darle un beso en la mejilla y darle las buenas noches.
Tendría que dormir nuevamente en el sillón grande,pero antes se cambió de ropa para estar más cómodo,además de que la que usó tenía un tremendo olor a cigarro. Se puso una playera blanca y quedó en boxers, acomodó los cojines del sofá y se recostó.
Ese día sucedieron muchas cosas,pensó el chico, besó tres veces a Mimi y aparte bailó muy cerca de ella,por no decir el lugar en el que estuvieron sus manos por unos minutos. Y apesar de todo, la chica dijo que se la pasó muy bien con él, ¡y esperaba que lo volvieran a hacer!. Si eso se repetía, quizá Matt ya no tendría control de sí mismo. Él se río del ese último pensamiento, y entre muchos otros, cayó rendido a los brazos de Morfeo.
Matt abría los ojos y se encontraba con la cara de Mimi frente a la suya; ella estaba en ropa interior encima de él,con las piernas a ambos lados de su cadera. Sin previo aviso, ella le fue quitando lentamente la playera,parecía que los brazos de él tenían vida propia,porque se movían sin su consentimiento,el muchacho sólo podía observar. Una vez retirada la prenda,su amiga procedió a quitarse el sostén,al igual que la playera,lo hacía lentamente. Matt no se podía mover,estaba sudando y el brasier estaba a punto de caer...
Y cayó,dándose tal golpe en la cabeza que creyó que las neuronas le retumbaron.Se llevo una mano a la sien,tratando de calmar el dolor.Se levantó y se sentó en el sofá,con sus codos apoyados sobre sus piernas.Ya era de mañana, más bien, de tarde, porque alzó la vista a un reloj que estaba colgado en la pared,marcaba las 12:30 pm.Se levantó y al instante se sintió húmedo,miró su boxer y cual fue su sorpresa al ver que estaba manchado.Matt se reprendió así mismo mentalmente.
¡Vaya manera de soñar,se dijo Matt,dirigiéndose al baño,necesitaba ducharse.Se despojó de su ropa y se cubrió con una toalla,quería hacer una cosa antes de bañarse.Buscó entre su colección de CD y agarró uno que grabó hace algún tiempo con su banda.Lo introdujo en su stéreo y lo puso a un volumen considerable.
El sonido de una armónica se dejó escuchar,produciendo una melodía,al terminar, los demás instrumentos hicieron su entrada.
Matt ya había vuelto al baño,estaba en la regadera,también había tina,pero quería ducharse rápido,abrió los grifos y el agua empezó a caer como cascada,al mismo tiempo que su propia voz comenzaba a cantar al otro lado:
Mada, muri darou? Hora miro yo
Atatte maji de kudakecha
Imi ga nai daro?
Él acompañaba el canto desde el baño.
Maa, yaritakya tomerarenai kedo
Atsuku narya nan demo
Ii wake ja nai
Sukoshi kuuru ni nare
Atama wo hiyase yo
Donna geemu datte
Kateru chansu wa aru sa
Ore hitori de daijoubu sa
Naifu no ue darou ga aruite yaru
Enseguida hubo una parte instrumental,que Matt aprovechó para bailar mientras le caían las refrescantes gotas de agua y se lavaba el cabello. Después volvía a cantar.
Mada, deeta ga mitsukaranai
Dakedo ore wa ore ni
Natte miseru
Dakara kuuru ni nare
Jibun ni makeru na
Donna ruuru datte
Tsukiyabureru sa kitto.
Kanou, fukanou
Demo, oretachi
Erabareta kodomo nara
Dekiru hazu sa
Hubo un solo de guitarra,del cual Matt hizo la mímica,mientras el líquido enjuagaba su cuerpo.
Atsui haato nanka
Ore ni mo aru kedo
Tate ni suru you na
Tsukaikata nanka dekinai
Ore hitori de daijoubu sa
Naifu no ue darou ga aruite yaru
Naifu no ue darou ga aruite yaru
La canción finalizó,al igual que el baño.
Él esperaba la siguiente rola mientras se secaba,pero no se oyó nada. Volvió a cubrirse y abandonó el baño. En la sala,se encontró a Mimi,le había puesto stop al stéreo y se había sentado en uno de los sofás chicos.
— Disculpa —dijo ella volviéndose a él—,pero es que traigo una cruda que parecen dos.
—No importa —le dijo haciendo un gesto con la mano—, yo también la tenía,esta es mi forma de quitármela.
—Yo no tengo idea de cómo quitármela—confesó la chica—,es la primera vez que pongo de esta manera.
Matt se sorprendió con la noticia,creía que si ella se pudo poner así,era porque ya lo había hecho antes.
— ¿De verdad, ¿y por qué hasta ahora?—quiso saber él.
— Porque no hay nadie que me pueda reclamar —su amiga sonrió.
— ¿No quieres una cerveza, eso hacen mis amigos de la banda y dice que sí se les quita.
—Bueno...
Y fue a la cocina,dentro de su frigorífico había una que otra cerveza,su padre le llevaba algunas de vez en cuando,las veces que se ponían a platicar, y otras se las daban sus amigos,siempre les sobraba después de una fiesta. Las cervezas "Corona" eran sus favoritas.
—Toma —le entregó la lata a a Mimi—,espera,me voy a cambiar.
Entró en su habitación,vió que la chica había tendido la cama. Sacó unos boxers limpios,una playera que compró en Okinawa en uno de sus conciertos y un short playero.No tenía ganas de hacer algo ese día,aún tenía ligeras molestias en la cabeza. Se cepillo el cabello y después,volvió a la sala,notando que su amiga se trasladó al comedor.Estaba comiendo un emparedado.
—No quería tomar teniendo vacío el estómago —dijo Mimi—,por eso me preparé algo pequeño.
— ¿Y no me hiciste a mí?—preguntó haciéndose el ofendido—,qué mala eres.
—Como sabía que me ibas a salir con eso,también te hice uno.Esta en la cocina.
Matt se soprendió,en tan poco tiempo su amiga preparó dos emparedados."Definitivamente debe tener su propio restaurant",pensó el chico yendo a la cocina por su almuerzo.Seguidamente,se sentó a la mesa con su amiga.
Pasó media hora y los jóvenes habían terminado, Mimi se quejó de que seguía oliendo a cigarro,pero no quería salir con ese aspecto de el chico le propuso que se bañara también,pero ella replicó:
—Aja, ¿y qué se supone que me voy a poner, ¿la misma ropa apestosa?.
—Pues lávala—contestó Matt.
—¿Y tienes con que?.
—Claro,no creas que porque salgo de gira no tengo ropa que lavar...al contrario,y siempre que regreso la lavo.Tengo una pequeña lavadora detrás de la puerta frente a mi habitación.
—No me había fijado en ella—confesó la chica—,pero de todas formas,¿qué me pongo mientras tanto,además no...—se ruborizó—,no tengo...no tengo bragas—dijo al fin.
—Pues no te pongas—dijo con unas tremendas ganas de reír—,lo que quiero decir— aclaraba al ver que la chica abría la boca para reclamar—, es que te presto ropa como la que traigo yo,para que estemos en "igualdad de condiciones",cuando laves tu prenda interior la vuelves a usar y ya.
Parecía que a Mimi no le agradaba la idea,pero el olor a cigarro ya le comenzaba a fastidiar,así que con algo de duda,aceptó.
—Bien,te voy a buscar ropa.
—Pero que la playera sea negra, por favor.
—¿Por qué?.
—¡Tú solo trae una negra y ya!—exclamó Mimi,roja hasta las orejas.
Matt no entendía porqué, hasta que recordó que su amiga, al llevar una blusa tan escotada,no se puso sostén, y seguramente ella no quería que se trasluciera con ropa blanca o de colores bajos. Esto sólo provoco más risa en el ojiazul. Sacó lo necesario y se lo llevó a Mimi.Después, la chica se metió a bañar.Tardó unos diez minutos en hacerlo,después de vestirse, se dispuso a lavar su ropa,ya sabía cómo hacerlo,en su casa de Estados Unidos ella era la que lavaba ,tanto sus prendas como las de sus padres.Todavía vivía con ellos,ya que la universidad a la que iba quedaba cerca,pero aún así,ella era dependiente sólo de sí misma.Una vez hecho todo,se presentó ante su amigo:
—Parezco machorra—dijo Mimi.La verdad era que la playera le quedaba grande y el short le quedaba bombacho.
—No desesperes,deja que tu ropa seque y ya podrás estar tranquila.
—Eso será como en dos horas—dijo cansinamente la chica.Se fue a sentar junto a Matt,en el sofá grande.
—Que pasan volando,así que relájate—se recostó en el sillón,subiendo sus pies en el brazo al otro extremo del mueble.
Y para su sorpresa,la chica lo imitó,colocó sus pies sobre los de él y la cabeza hundida en su cuello.El sofá no era muy amplio,así que estaban muy apretados.A Matt se le congeló la mente.
—¿Sabes? —habló Mimi con la voz muy queda—,desde que llegué,te has convertido en mi gran amigo.
Su mente volvió en si,como si el hielo que se formó se hubiera roto en pedacitos.
—No pensé en poder conocerte así,cuando niños raramente entablábamos conversación.Y mi opinión siempre fue la misma,que eras un chico rebelde y aparentabas que nada te importaba.Pero tenía el presentimiento de que en tu interior las cosas no pasaban desapercibidas.
—Y no te equivocaste—dijo volviéndose hacia ella—,todo me importaba y sufría si no podía hacer nada.La verdad era que me sentía muy sólo,por eso siempre decía que Takeru me necesitaba,cuando era yo el que no podía estar sin él.Llegué sobreprotegerlo,y cuando empezó a ciudarse por su cuenta,sentí que ya no servía para nada,lo cual me llevó a tomar decisiones equivocadas.
—Sí,lo recuerdo bien.
—Y al final pude comprender,con ayuda de mi inseparable compañero, que todos tienen un camino que seguir,desde entonces soy más alegre y no tengo miedo a decir lo que pienso,me sentía realmente feliz de tener a tantos amigos.Ahora que lo pienso,quizá fue eso lo que me atrajo a Sora,compartíamos cierta oscuridad en nuestros corazones,recuerdo que la ayudé a eliminarla,junto con Joe.
—Pero parece que ese sentimiento que compartían no era lo suficientemente fuerte.
—Así es,con el tiempo,nos dimos cuenta que no debimos ir más allá de una amistad.Porque el dolor lo puedes compartir con un amigo.
—Así como yo lo hice contigo—admitió felizmente.
—¿Sabes qué pensaba yo de tí,que eras una niña caprichosa.
—¡Oye!—exclamó la chica entre risas.
—Jajaja,pero después cambió,al verte sufrir por los demás me di cuenta de que tienes unos sentimientos muy puros,casi incorrompibles.
—Eso está mejor.¿Y sabes,ahora lamento no haber sido una amiga más cercana a ti cuando éramos chicos,tal vez nos hubiéramos divertido mucho,¿no crees?.
—Sí,por cierto,tú también te has vuelto alguien importante para mí.
Matt enseguida se arrepintió de haberlo dicho,ni siquiera estaba seguro si era verdad.Mimi lo miró sorprendida.
—Lo que quiero decir es que—dijo ruborizándose mucho—,yo...yo..te he llegado a apreciar mucho.
—¿De verdad?—preguntó dando una cándida sonrisa.
—De verdad.
No sabía cómo,pero sus rostros se habían aproximado mucho,sus narices se rozaban y sentían la respiración del otro.Mimi había dejado de sonreír y se quedó mirando fijamente a Matt,quien hacía lo mismo.Él sonrió y dijo.
—Hazlo.
La chica arqueó las cejas.
—Sólo hazlo—dijo entusiasmadamente.
Mimi soltó una risita,y después,besó a su amigo con mucha ternura.
