Capitulo 2: UNA INVITACIÓN SORPRENDENTE.
La verdad es que la idea de Bulma había sido brillante, pero aún quedaban algunos asuntos que resolver. Los namekianos aún seguían allí, en aquel apartado lugar de la tierra y lógicamente no podían volver a su planeta, ya que había desaparecido, y aún habiendo quedado intacto eran demasiados para poder viajar todos juntos al espacio. Pero Bulma haciendo valer de nuevo su inteligencia, la verdad que eso no le faltaba a la chica, volvió a dar una solución - ¡Os quedareis todos en mi casa hasta que nuestros amigos regresen del más allá!- dijo sonriendo.
Si algo tenía Bulma, además de belleza, inteligencia y un carácter demasiado fuerte, era dinero. Sus padres eran dueño de Capsule Corporatión, una empresa dedicada a fabricar cápsulas de todo tipo, y esa corporación además de ser su trabajo también era su casa, una inmensa casa en la que, sin lugar a duda, había sitio para todos ellos.
La treintena de namekianos que allí se encontraban quedaron asombrado ante esa invitación, aunque inmediatamente aceptaron, ya que era el único lugar donde no llamarían la atención.
Aunque el asombro no quedaría ahí, Bulma sonriente se dio la vuelta y dirigiéndose al orgulloso y malvado guerrero le dijo - ¿Y tu que pequeño? –(la verdad es que no mintió pues aunque Vegeta tenía muchas cualidades físicas su estatura no destacaba)- Te llamas Vegeta, ¿verdad?.
La cara de todos los que estaban escuchando esas palabras se volvieron pálidas inmediatamente, Picoolo y Gohan se miraban sin salir de su asombro, "esta chica esta loca de remate" pensaron todos al ver como se dirigía a unos de los guerreros más temido del Universo.
Vegeta en ese momento se quedo de cuadros, su cara era un poema, y lo único que salió de su boca fue un –Hnmm?...¿¡me ha llamado pequeño!-en un tono casi inaudible. Ni siquiera dentro de él estaba enfadado, pues jamás nadie le había hablado con tanta insolencia...simplemente no salía de su asombro.
La joven le siguió hablando – También puedes venir a mi casa, a no ser que tengas pensada otra cosa – le dijo con un poco de burla.
-Je!...- Vegeta seguía confuso y su único gesto fue el de volver la cara para no mirarla.
Sin embargo Bulma, que era bastante charlatana, no terminó ahí – Te pondré bien de comer, ¡Seguro que comes tanto como Goku! – (hay que decir que ambos venían del mismo planeta, el planeta Vegeta, donde los guerreros eran llamados saiyajin, y a parte de ser una tierra de hombres poderosos también se distinguían por tener como estomago un pozo sin fondo)- ¿a que llevo razón? – La chica pego una gran risotada y prosiguió- ¡Ahora bien! No quiero que te aproveches de mi hospitalidad, así que no intentes hacer ninguna de las tuyas.
Las caras de sus amigos cada vez cambiaban mas de color, ¿cómo podía hablarle de esa forma despreocupada a quien había matado a tanta gente?.
Por su parte Vegeta empieza a reaccionar, cerrando bien los puños la miraba con unos ojos de asesino que hasta al mas fuerte de los guerreros haría temblar, sin embargo solo dijo - ¡Oh! ¡Que impertinente!...¡Que se habrá creído!- y aunque su odio había crecido, su voz no llego siquiera a los oídos de Bulma. Al fin y al cabo él no tenía donde quedarse a esperar a Goku, así que esa oportunidad le vino bien. -"¡Ja! Estúpida humana...me aprovechare de su confianza hasta que acabe con Goku, luego ni ella ni ninguno de este planeta quedara vivo...jajajaja" -siguió pensando mientras su rostro mostraba enfado.
Bulma se giro hacia los demás y con una gran sonrisa dijo:
- ¡Bien! ¡Llamaré a mi padre para que venga a recogernos!
