Disclaimer: Emmett me pertenece! Jajajajaja! Nadie lo toque! Y en ese momento despierto y me doy cuenta de que era mentira (jajajaja). Ya saben, le pertenece a Steph junto con todos esos hombres irresistibles y todo eso de los derechos de autor, solo la historia es mía.
OK, no encontraba un titulo para este cap, pero me encanto escribirlo y mientras lo escribía mi hermanita veía una película (bandslam) donde un chico le canta una hermosa canción a su ex novia y dije, voila, ahí esta el titulo de mi cap.
La canción es:
Pretend de Scott Porter and The Glory Dogs
6.— No necesito fingir más
Say, won't you stay.
We could talk about
nothing at all.
We'll sit here and
make up the words,
as we go along...
Rosalie PoV
Apareció de la nada en el desfile, en primera fila y aplaudiendo como un loco, me envió flores y luego en la fiesta se encargo de hacerme reír con sus bromas y tonterías.
Bailamos juntos varias piezas y se molesto cuando un empresario Alemán me invito a una fiesta privada a la cual accedí a ir solo si Emmett me acompañaba, no asistimos al final, terminamos comiendo un helado en la esquina del hotel, charlamos hasta la madrugada y fue lindo.
Me siguió por las siguientes dos semanas, buscándome para salir, llamándome sin motivo alguno y fingiendo compromisos que no tenía. Me divertía y me hacia sentir importante, mucho muy importante.
Acepte ir a cenar con el, solo eso habría sido, una simple cena con Emmett Cullen, pero haber aceptado que me llevara de regreso al hotel había sido un gran error, sin poderlo evitar me había dejado besar en el auto y el había hecho mas que solo besarme.
—No… no —murmure empujándolo lejos de mí.
No se sentía mal, sus manos eran grandes y fuertes y aunque por un momento temí que fuera a ser brusco, eso no paso, sus labios… sus manos… todo él era calidez y sutileza, como si yo fuera de porcelana o algo así, por eso le había permitido seguir, por eso ahora estaba subiéndome los tirantes del vestido y acomodando mi falda.
—Yo no soy como las otras —le dije en un intento de sonar a esa presumida y altiva princesa en la que me había convertido y no en esa niña asustada y temblorosa que él me había devuelto a ser con solo ponerme un dedo encima.
—Lo se… —dijo el mirándome intensamente, temblé de solo mirarme en sus ojos azules.
Tenia la mano en el volante y lo apretaba con fuerza, me concentre mas en sus dedos mientras metía mis brazos en el abrigo, estremeciéndome cada vez que mi piel recordaba como se sentían en ciertos lugares, como mi rodilla o la clavícula, solo eso, no habíamos llegado tan lejos a comparación de otras parejas, pero habíamos ido demasiado lejos para mi, ahora estaba un poco asustada por lo intenso de mis sentimientos.
Llevábamos saliendo un tiempo considerable, aun no éramos novios de manera oficial, porque eso conllevaba decírselo a su padre y mi tía, que para efectos básicos, eran padres de ambos.
—Sera mejor que no… —estaba abriendo la puerta del auto cuando su mano sobre la mía me detuvo.
—Que no volvamos a vernos? —pregunto el mirándome con intensidad —no quieres verme de nuevo? Yo a ti si.
Tome aire para decirle que no, este era el momento en que me comportaba como la cotizada y altanera modelo que se decía que era, esa que no creía que hubiera alguien en el mundo lo suficientemente bueno para ella, pero no pude.
En el mismo momento que respire el aire, este trajo consigo el delicioso aroma de su colonia y en ese momento me pregunte si quería dejar de sentir esto…
Si quería dejar de sentir como mi estomago saltaba cada vez que lo veía…
Si quería dejar de sentir ese nerviosísimo ansioso cada vez que el me llamaba e insistía por horas solo para que fuéramos al cine o para que comiéramos un helado.
—Soy un tonto —se lamento el chocando su palma contra su frente —debí habértelo preguntado antes… —se acomodo en el asiento del auto y aclaro su voz, entonces me tomo ambas anos y mirándome de frente, lo dijo… —Aceptarías ser mi novia?
Había dicho tantas veces que no, que ya no tenia ni idea de cómo decirle que si, también me ponía nerviosa que el quisiera subir conmigo a la habitación, eso era lo que hacían mis amigas con sus citas, pero yo tenia miedo, y si me dejaba como a todas las demás?
—Tu ya tienes una novia —le dije intentado escapar por la tangente —Kate Denali.
Entonces salí del auto fingiendo estar molesta, pero no era verdad, yo sabia que ellos ya no estaban juntos, desde hacia un año no estaban juntos, ni siquiera estaban en la misma ciudad.
No respondí a sus llamada, no para hacerme la difícil, solo porque sabia que si el me proponía que fuese su amante, lo aceptaría. Y yo no quería eso, yo quería más, muchísimo mas, quería una boda, una casa, una familia, hijos y ser muy feliz, eso era lo que yo más deseaba, ser feliz a su lado.
—"Voy a ir a Nueva york para resolver lo de Kate —decía su mensaje en la contestadora —y cuando vuelva a verte… espero que quieras estar conmigo".
Kate PoV
Estaba tan nerviosa que ni siquiera tenia un poco de hambre, estábamos los cinco en la mesa, mama, Tanya, Irina, Vasili y yo, desayunando como una familia feliz.
—Tu padre llamo anoche —dijo mama —quiere saber como esta yéndote en Nueva York.
—Ok —le dije a mama —lo llamare a la hora de la comida, es cuando tiene tiempo.
—Si —dijo Irina —y lo estará gastando con una saltimbanqui de 5°.
Tanya rodo los ojos y yo me limite a ignorarla, le sonreí a Vasili, era tan pequeño que no comprendía muchas cosas, me agradaba más que Irina.
—Basta Irina, respeta la nueva vida de tu padre —la reprendió mamá.
—Ahí vamos de nuevo —dijo Tanya dejando la comida de lado para disfrutar en pleno de la pelea entre mama e Irina por la reciente conquista de papa.
Pelearon un rato, era divertido verlas discutir sobre Carmen y papa.
Terminaron rápido esta vez, mama llevo a Vasili a su cita con el pediatra, mientras que yo decidí llamar antes a papa.
—Como estas? —pregunto el —tu madre me dijo que te desmayaste, no estarás sobrepasando tus limites, cierto?
—No papa.
Seguí justificando mis recientes desmayos y la visita al hospital, yo lo atribuía al exceso de trabajo, pero mi papa decidió tomar otro rumbo.
—Emmett y tu han terminado? —pregunto el guardando mas silencio de lo habitual.
—No hemos terminado oficialmente… —balbuce.
—Entonces deberías hacer la prueba antes de que eso pase y todo acabe.
No lo comprendí del todo, pero no me tomo mucho tiempo entender que mi papa se refería a una prueba de embarazo.
—Pero el y yo…
—No quiero ni saber cuando, como o en que situación Emmett pone sus manos en mi hija —sentencio —pero eres lista y si crees que debes hacerla, la harás y calmaras un poco los nervios de tu madre… y los míos.
Supe entonces porque ella había querido que lo llamara, no tenia idea de cómo o porque, pero siempre tuve más confianza con papa que con ella.
—Kate?— escuché a alguien tocar mi puerta, pero no me levanté, ya sabia que de todas formas iban a entrar, así que solo me quede ahí.
—Te sientes mejor? —cuestiono Tanya sentándose a mi lado —mama dijo que…
No la deje seguir porque me negaba a siquiera pensar en que podía estar embarazada, me esforcé en hacer cuentas, pero no iban a coincidir las fechas porque había dejado de tomar la píldora hace poco, así que mi ciclo no estaba en su lugar.
—Estúpida Kate! —Me golpee la frente con la palma.
Recordé la supuesta salida amistosa que tuve con Emmett cuando fue a visitarme con Tanya y Edward, nos habíamos puesto ebrios y lo habíamos hecho en el auto, en la sala de mi departamento y creo que hasta en la cocina. El mayor problema, era que no recordaba si él había usado un condón o no, para mi no había diferencia.
—Qué pasa?— pregunto Tanya.
—Mmm —Irina apareció en la puerta con aire pensativo —Veamos, si no me equivoco acabas de recordar en que momento se complico esta situación, cierto? —asentí de mala manera y ella entro y se sentó en el piso frente a mi —Estas cansada y te desmayaste —ella enuncio los problemas contándolos con sus dedos —vómitos?
Negué fervientemente poniéndome de pie y minimizando los comentarios de Irina porque si había vomitado, pero solo una vez y en el hospital, la enfermera dijo que era por el suero que me habían puesto para que me recuperara del desgaste físico.
—No— dije, sentándome y sacudiendo la cabeza con fuerza, como si con eso borrara las sospechas y las causas. —De ninguna manera… —Entonces comprendí que negarlo no lo solucionaba —Esto no me puede estar pasando a mi —me lamente mirando al cielo y pidiendo un poco de clemencia.
Deje caer mi cabeza entre mis manos y vi mi futuro y mi vida pasa frente a mi, diciéndome adiós con la mano.
—Que pasa? —pregunto Tanya.
—Nada —dije yo.
—Eso, nada, solo que Kate tuvo un descuido.
Fulmine a Irina con la mirada y ella sonrió poniéndose de pie.
—La farmacia ya abrió —me mostro las llaves de auto.
Decidimos ir las tres juntas, ninguna dijo nada por unos minutos, hasta que Tanya decidió entrar en acción.
—Fue la vez del vodka, cierto? —Pregunto sonriente —te dije que tomaras la píldora de emergencia.
No le respondí porque tenía razón.
—Basta Kate —señaló Irina —no hagas tanto drama, un descuido seria lindo —dijo sonriente —Vasili tendría con quien jugar y tu situación con Emmett se arreglaría, hasta podrían casarse, eso seria lindo. Me gustaría emparentar con los Cullen —agrego como comentario extra.
No le respondí, solo escuche las risas de mis hermanas, ellas no entendían esto. Irina no hacia absolutamente nada relevante en los últimos años, además de modelar en algunas ocasiones y casi siempre para la beneficencia. Tanya tenía más sueños que nosotras juntas, iba a ser una gran bailarina de ballet, ella nunca tentaba a la suerte, cuidaba mucho los detalles, mientras que yo me ponía ebria y abría las piernas apenas ese estúpido sexy—quarterback de soltaba el cinturón.
Lo odiaba, en estos momentos lo odiaba.
No quería ser una de "esas" que se casaban porque estaban embarazadas, además yo tenia mi empleo, mi nuevo puesto como directora de operaciones financieras y estaba ese chico Kevin, que no me gustaba tanto como Emmett, pero que estaba de novio con Lauren Mallory y que me moría de ganas por quitárselo.
Me imagine coqueteándole embarazada y me dieron ganas de llorar.
Compramos la prueba y egresamos más rápido a casa, mama aun no regresaba y subimos a la habitación.
—Esta hecho —dije al salir del baño —que empiece el conteo y deséenme suerte.
Ellas me abrazaron todo el tiempo, apoyándome.
—Harías muy feliz a los señores Masen —dijo Tanya mientras analizábamos lo malo y lo bueno de esto —ellos quieren un bisnieto, seguro que hasta te pagarían por que lo llamaras Edward o Elizabeth.
Nos reímos de los histéricos y excéntricos abuelos de los Cullen, ellos si que estaban locos.
—Creo que deberías llamar a Emmett —me aconsejo Tanya.
Negué, ellas insistieron y volví a negar, hasta que no pude más y me puse a llorar.
—El no quiere un bebe tampoco —dije histérica —ya tuvo un episodio parecido con Jane cuando tenia 17, seguro que se va a poner histérico… va a querer casarse cuanto antes y arruinaremos lo poco que queda de nuestra relación… además ha estado saliendo con Rosalie.
Ellas me miraron sorprendidas, seguro que no lo sabían porque Emmett se había encargado de que ninguna revista publicara nada sobre ello, pero yo lo sabia, no había otra razón para que el estuviera en Londres, el odiaba Londres.
Intentaron convencerme de que nada pasaría y entonces fue la hora.
—Gracias Dios! —Exclame tirándome a la cama con la prueba en mi mano —negativo.
Ellas me abrazaron.
Le dije a mama esa misma tarde y eso la tranquilizo, llamo a papa enseguida.
Mientras estaba en mi habitación, pensé en llamar a Emmett, pero no lo hice, tal vez esto era lo mejor, tal vez necesitábamos tiempo. Yo lo quería, lo amaba todavía y si bien no me sentía lista para un bebe ahora, este pequeño malentendido, me hacia pensar en que tal vez, en un futuro, me gustaría tener un hijo con el, casarnos.
Pase lo que quedaba de mis vacaciones en Denali con mis hermanas, luego regrese a Nueva York y seguí con mi vida normal.
Un viernes regrese tarde a casa y encontré un mensaje de Emmett en la contestadora, quería que nos viéramos, le llame de inmediato al hotel.
—Pensé que vendrías directo al departamento —le comente extrañada.
—No quería… molestar. Vine para que habláramos, creo que ha pasado el tiempo suficiente, al menos para mí.
—Para mí también —le respondí y estuve tentada a comentarle el incidente, pero no lo hice, no tenia caso.
—Puedo ir mañana? —cuestiono.
—Claro —le respondí —te preparare la cena.
El sonrió y se despidió de mí, me envió un beso y dijo que le había dado gusto escucharme.
No estaba bien, esto no estaba para nada bien, había cambiado, si las cosas fueran como siempre, el habría vendió aquí desde el aeropuerto, se habría quedado esta noche y me habría hecho el amor.
Las cosas estaban peor de lo que pensé y lo supe al día siguiente mientras cenábamos.
—… Y como esta ella? —le cuestione poniendo una estoica sonrisa.
—Disculpa… quien? —pregunto el distraído.
Le había hecho mil preguntas, su padre, Esme, Alice, Edward por supuesto y había finalizado con Jasper, desde ese punto el camino hacia Rosalie era apenas un paso.
—Rosalie —pronuncie su nombre con odio, con celos… y me extraño sentirlos, nunca loa había sentido, no con Emmett, pero a este punto mi corazón ya sabia lo que seguía y el estaba en todo su derecho.
—Más hermosa que nunca —su respuesta fue como un gancho al hígado y su sonrisa la puñalada final.
—La he visto en las revistas —le comente como ausente —llevan mucho tiempo juntos?
—Un mes… tal vez menos —el miraba sin mirar, estaba recordándola a ella, mirándola en el vacio, tal vez imaginando que estaba con ella y no conmigo.
Peor yo era Katherine Denali y ese tipo de humillaciones no iban conmigo, así que guarde la compostura y deje la comida de lado y lo mire fija y atentamente, el supo que yo estaba lista para oírlo de sus labios, me lo merecía.
—Me gusta Kate —confeso mirándome directo a los ojos, poniendo en practica esa sinceridad que tantas veces había usado yo con el —me gusta mucho, creo que hasta me enamore…
Ese fue mi limite, le sonreí y vacié mi copa de un trago, luego me use de pie y camine hacia la ventana, una vez ahí, donde no podía mirarme, me puse a llorar, porque por fin, lo había perdido, después de haber jugado con el por años, el había encontrado lo que buscaba, el amor que necesitaba.
—Kate… —sus manos recorrieron mis brazos suavemente y me abrazo.
Y llore un poco mas, deseando que esa prueba hubiese dado positivo y que en este momento nosotros estuviéramos haciendo el amor para celebrar, yo con un anillo en mi dedo… el con esa misma sonrisa… solo que por mi.
—No te atrevas a arrepentirte —me limpie las lagrimas mientras hablaba —Ya no quiero estar contigo —le dije como si con eso pudiera recobrar un poco de felicidad —No si piensas en otra... en ella.
El me abrazo aun mas fuerte, yo solo me puse a llorar, porque sabia que el tenia derecho a esto y lo mas importante de todo, era que tenia razón.
Lo nuestro ya no funcionaba, yo lo había dejado morir.
Deje de llorar un poco después y le di un beso en los labios, el mas casto y desinteresado que le había dado en mi vida.
—Espero que ella te merezca —recite solo la mitad de la frase, la otra la guarde en mi corazón "No como yo, que solo pretendí y nunca te ame de verdad".
Pero si lo amaba, justo ahora que el se iba de mi vida, me daba cuenta cuanto tiempo lo ame en silencio, cuanto tiempo pase a su lado sin verlo en realidad.
Rosalie PoV
Una semana después los camerinos del desfile de la ultima colección de Alexander McQueen estaban rebosantes de rosas, todas rosas y blancas, solo había un ramo de rojas y estaba justo en mi espacio.
Todas ahí habían gritado emocionadas como si nunca hubieran visto tantas flores juntas, en realidad yo tampoco y mucho menos que fueran para mí.
Luego de eso había seguido un romántico secuestro después del desfile, me vendo los ojos y me llevo hasta un hermoso barco, cenamos en el y cuando me pidió que bailara con el, fue cuando volvió a decirlo.
—Aceptarías ser mi novia? —esta vez me lo murmuro al oído y yo sentí que eran las palabras mas dulces que había escuchado en toda mi vida.
—Si —le dije entonces, porque no había nada mas que pudiera decirle.
OK, espero y les este gustando la historia, la escribo con mucho cariño para ustedes.
Ahora llego el momento de una decisión.
Hay tres opciones y lo someteremos a votación:
a).— Remember all the rest: La historia sigue tal cual, violan a Rosalie y pelean, el final seria su reencuentro después del accidente.
b).— Happy ending: Ustedes creen que es demasiado sufrimiento y fingimos que todo fue un mal sueño y Emmett la rescato de (las bestias malditas, hijas de su…#$%&/&…) y no la violan. El final cambiaria, pero creo que seriamos un poquito mas felices.
c).— ####: Les encanta sufrir: La violan y todo pasa igual, pero ella se lo confiesa el día de su boda…
Alguna otra variante que deseen?
