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Título: ¡Llegaré!
Pareja: Iruka & Kakashi (Ko!).
Género: Romántico.
Advertencias: Shota.
Palabras: 1283.
Resúmen:
Porque si quiero, puedo.
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¡Llegaré!
Porque si quiero, puedo.
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Es una tarde calurosa de verano. El sol está pegando realmente fuerte. ¿Dónde demonios están las nubes? ¿Por qué ninguna de esas mierdas blancas no se interponían entre el astro rey y su piel? ¿Quién había sido el imbécil que le había dado al reportero del clima ese trabajo? Porque, si, había vuelto a equivocarse.
Él quería que lloviese. Que el cielo se tiñera de gris; que los relámpagos sacudieran la tierra; que el sonido de la lluvia fuera más fuerte que las voces que lo atormentaban; que el agua se llevara consigo la sangre, la suciedad de su cuerpo. Porque para donde mire es rojo: rojo en sus piés, rojo en su estómago, rojo en sus manos. Y si mira su rostro por un espejo, también debe de estar salpicado de ese color. De ese color que lo tiene harto.
Sus músculos aún están tensos. La misión terminó hace pocos minutos. Su respiración se niega a volver a la normalidad. El río carmín sigue saliendo del agujero en su brazo y cae al piso haciendo un repiqueteo que rompe el silencio. Agradable, melancólico. Le gusta estar allí, solo, en la copa de ese árbol, sentado tranquilamente, esperando a que una caprichosa nube tape los incómodos e inoportunos rayos de febo.
El ANBU frunce el seño, molesto.
Alguien se aproxima.
Lenta, perezosamente, abre uno de sus ojos, el azul, y mira a su alrededor. Ni se molesta en ocultar su chacra: el individuo que se acerca a él no representa una amenaza. Entre los altos pastizales verdes que rodean su viejo roble, un muchacho joven, sale. Lleva ropa ligera, el cabello largo, café, atado en una coleta. Piel bronceada transpirada y mejillas ruborizadas por el calor. Ojos negros, ocultos casi totalmente por un rebelde flequillo marrón. Cicatriz que cruza el rostro. Una sonrisa que podría competir con el sol para saber cual de los dos brilla más. Seguramente ese chico ganaría.
He perdido demasiada sangre, piensa el joven de cabellos plateados, acomodándose en su lugar.
El recién llegado se percata de que no esta solo cuando oye el suave murmullo de la corteza del árbol al resentirse. Eleva la vista. Sus pupilas quedan estáticas en la figura que reposa en la copa: es joven, como el, lleva puesto un traje ANBU, de una de sus manos está por desprenderse la máscara de Perro. También nota como algo cae, es un líquido, es espeso, es…
¡Sangre!
—Oi, ¿estas bien? —voz suave, insegura, preocupada.
El ulular del viento y otra gota estrellándose contra el suelo es lo único que se oye.
El chico tiene la intención de preguntar de nuevo, pero es interrumpido.
—Vete.
Directo, engreído, bardero. Pero quiere estar solo, solo. Él, sus heridas, su dolor, y los putos rayos ultravioletas que no dejan de quemarle hasta los huesos.
Maldito verano, malditas nubes, maldito su chacra que se estaba empezando a agotar, maldita la misión en la que casi falla, maldito el infeliz que –con precisión de bisturí- le dio con el kunai en el nervio central de su brazo ¡haciéndole doler hasta el culo!
¡Maldito, maldito niño que me mira con lástima!
—Vete.
—No me iré —la contestación sobresalta al ANBU. ¿Qué cojones?—. No me iré hasta saber si estas bien. Sangras, necesitas ir al hospital. Te debe de doler mucho —dice, a medida que se acerca con paso seguro a el—. Me llamo Iruka…
Y otra vez esa sonrisa, ese blanco inmaculado haciendo juego perfecto con ese bronceado exquisito y ese sonrojo irresistible.
—Vete.
Su vocabulario de genio se resume a eso, a esa palabra de cuatro letras y contradictorio significado.
Quiero estar solo. Vete, vete. No necesito a nadie. Duele, joder, duele mucho. Quiero que llueva. Quiero que te vayas. ¿Dónde están las nubes? Que calor. Odio el verano. Eh, tú, ¿sigues allí?
No se da la vuelta para fijarse si el chico se marchó. Pero lo presiente, ya que no le ha contestado. Su chacra no se siente, su respiración tampoco. Inteligente. Se ha ido, genial. Del modo contrario, le hubiera tenido que arrancar la len… ¿Qué mierda?
Rubí y cielo se abren sorpresivamente, y miran hacia abajo.
Si, el sigue allí. Y está intentando subirse al árbol.
—Oye, niño, te he dicho que te vayas.
—Y yo te he dicho que no lo haré.
Sus manos, aún pequeñas, se aferran al tronco con decisión, las uñas se clavan y los piés, junto con muslos y pantorrillas, se enroscan en la superficie cónica del roble. Tal cual mono. La ropa blanca que lleva se ensucia, las astillas se entierran bajo su piel, en la punta de sus dedos. No se rinde. No lo hará hasta que este en la cima.
— ¿Por qué no usas chacra? —pregunta el ANBU. Se está divirtiendo de lo lindo viendo caer a Iruka una y otra vez.
Desde abajo, el menor parece cohibirse y apartar la mirada.
—No sé como hacerlo. No nos han enseñado eso aún en la academia.
— ¿Cuántos años tienes?
—Diez.
—Ya deberías saberlo, aunque no te lo hayan dado —e Iruka iba a responderle con un lógico: "¿Cómo voy a saberlo, si nadie me lo ha enseñado?", pero el chico de cabellera plateada continuó: —. Sin chacra no vas a poder subir este árbol. Mejor vete.
Difícil iba a ser, seguro. El imponente roble le lleva sus largos tres metros al chico, y no poseía ninguna rama con la cual pueda ayudarse. La más cercana está ocupada por el mayor. Era un tronco liso, con algunas espinas dispersas que ni de impulso servían; solo causaban daño. Pero aún así, Iruka negó con la cabeza. Llegaría.
El ANBU ve como el chico se aleja a una distancia considerable, y luego, tomando aire, se acerca corriendo velozmente al árbol. Salta y se aferra a la corteza, esta vez, como un felino. Coordina manos y pies con precisión. Y tras dar varios pasos consecutivos, con una de sus manos se sujeta con todas sus fuerzas a la rama en la cual descansa el otro muchacho. Lo logré. Pero antes de que pueda seguir escalando, sus dedos se patinan de la superficie y cae. Iruka se ve en el piso, con un par de huesos rotos.
Sin embargo…
Una mano sujeta la suya. Unos dedos largos, cubiertos por unos guantes negros, de garras afiladas, se apoderan de su muñeca. El ANBU lo eleva con gracia, facilidad, hasta que Iruka puede abrazarse a la rama del árbol con ambos brazos. Sus ojos abiertos. El muchacho vuelve a apoyar su espalda en el tronco. Lo ha ayudado.
—Debería haberte dejado caer, por terco —expresa—, pero no tengo ganas de oírte llorar —dice ¿excusándose?
Iruka sonríe, más abiertamente. El ANBU agradece llevar la tela que lo cubre hasta por arriba de la nariz.
—Te dije que llegaría.
El moreno infla el pecho con orgullo, y se sienta en la rama, con los brazos cruzados.
—Con ayuda.
— ¿Llegué, o no? —pregunta, sus ojos y sus labios entornados en una pícara sonrisa.
Un suspiro. Silencio. Los dos están sonriendo.
—Solo tocaste la rama. Eso no es llegar…
— ¿Ehhh? ¡Llegue limpiamente…!
Su brazo ya no sangra. El sol está oculto tras una nube pasajera. Ya no le importa el jodido clima; pero sopla una suave brisa, constante. Se siente cálido, se siente bien, en paz. Ese chico es gracioso. Y tímido. Y se preocupa demasiado. Y le gusta hablar. Y es sincero. Al ANBU le agrada su compañía. Le agrada mucho, en verdad.
—Kakashi.
— ¿A dónde?
Risas, miradas confundidas, ojos negros buscando algún espantapájaros en la lejanía.
—No, tonto; ese es mi nombre…
Sentados en ese viejo roble, entre sonrisas, sonrojos y baka's, el primero de muchos atardeceres. Juntos.
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-Ende-
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Notas:
Prometí que este sería más largo, pero creo que me pasé –risita- Esto sería un Mini-short.
Iruka&Kakashi se niños son tan moe (L).
k2008sempai; idea apuntada ;) No puedo decirte que el próximo que haga sea ese, pero si trataré de tenerlo lo antes posible. Btw, tenía pensado hacer algo similar, de todas formas. Thanks por la sugerencia~
El siguiente drabble tardará un poco en llegar. A mi pc le dio un coma profundo y creo que no despertará :( Tenía como 8 de estas cortas historias terminadas, pero, si no me equivoco, se borraron. Junto con todo lo que tenía –secortalasvenas- Estoy tentada a venderle mi alma al Diablo para recuperar a mi Hija, y algo de información u_u
Gracias otra vez a toda la hermosa gente que lee y me deja saber sus opiniones.
¡Se los quiere mucho! :3
& KakaIruKaka rulz –hearts-
