ENTRE ROSAS Y DESEOS
Caminamos por el sendero?
II
Oliver, se llamaba el pequeño de 13 años, era de la misma conflexión que su hermana, sólo que sus labios no era gruesos eran finos y podía decirse que era apuesto, a Lucy parecía serle apuesto. Él Chico iba para sus catorce dentro de unas semanas, no era muy pequeño para Lucy pero Lucy parecía ser pequeña, una pequeña de 6 años.
En la cena, una docena de faunos preparon la mesa, encendieron velas, dejaron 4 copas de vinos y 6 de jugo de uva, un gran pavo humeado exquisitamente, ensalada, puré de papas, verduras, centenares de platillos, los finos cubiertos de plata reluciendo en un mantel de terciopelo rojo oscuro y platos dorados. todos se sentaron. Peter en la cabecera por ser el máximo rey, a su izquierda Edmund, frente a Edmund: Susan a lado de la castaña Rose frente a Ella Lucy y Oliver a lado de su hermana.
Como era costumbre y Taylor lo recordaba muy bien, en la hora de la cena, comida y desayuno solían hacer bromas, más entre Edmund y Lucy pero en aquellos instantes él estaba callado, picando con su tenedor la verdura que había e su plato y no se atrevía a mirar más allá que no fuera sus manos.
Escuchaba como tambores las risas de Rose tocar todo el comedor mezcladas con las de Sus hermanos, hasta Susan reía, no cabe decir que Taylor la cambió, ya no era una amargada reprimida por el sistema, el sistema de querer tener la razón, ahora era una Susan relajaba aunque a veces le hacía falta practicar un poco pero no se podían quejar, era diferente.
— Te has perdido de muchas cosas, Rose —dijo Lucy con una sonrisa aflorando en sus labios—. Conocimos a una chica —Edmund se atrangantó.
— ¿Enserio? ¿Cómo era? ¿Quién es? ¿La conozco? —preguntó con interés.
— Creo que deberías dejar de preguntar y esperar a que ella lo diga —la reprendió su hermano con una sonrisa sorna.
— Sí, Emm… Grandiosa, Taylor y no —Rose frunció el ceño con regocijo.
— Cuéntanos.
— Como dije se llama Taylor —Edmund trato de lucir relajado pero el tema le revolvía el estómago—, viene del mismo lugar que nosotros… Londres, sólo que de un Londres moderno.
— ¿Londres moderno?
— Cuando llegamos en Narnia era alrededor de los años 1940's pero es raro ¿Saben? Ella viene del siglo XXI. Visten diferente y piensa diferente. Como iba diciendo. Era grandiosa, tenía sentido del humor aunque se llevaba mal con Susan —ésta de sonrojó— por ciertas cosas que más tarde explicaré. Estuvo aquí un buen tiempo, no mucho pero sí. La enseñamos a andar a caballo (le temía a los caballos) —La pelirroja rió como si se tratara de un chiste interno—, no podía montarlos, era como si le pusieras un mino-tauro frente a sus narices. Después hizo una apuesta con Edmund.
Rose le dirigió la mirada y le sonrió Edmund sintió aquella mirada. No se atrevió a mirar, ni siquiera por el rabillo, su mirada iba a su plato destruido por el tenedor.
— Edmund Perdió la apuesta y le tuvo que dar clases de pelea en campo. No era nada buena en las espadas pero la puntería le iba bien —Rose asintió con interés—, pero… Susan descubrió que se había estado mensajeando con Tisroc.
— Si —hizo una mueca—, Yo le había estado advirtiendo pero éstos dos no se pueden controlar frente a una dama —fue raro aquello, Susan diciendo un chistes, todos estallaron en risas, Edmund tuvo dificultad en guardarse la suya.
— Tenía lo suyo, que puedo decir —Peter se encogió de hombros—, bueno, prosigue Lucy —acotó las risas.
— Nos había traicionado… le envió estrategias de batalla a Tisroc y luego… quiso envenenar a Edmund pero la atrapamos, hable con ella y me lo contó todo… luego de disculparse… desapareció y hasta ahora no ha vuelto, ya han pasado meses casi un año —todo terminó en un triste relato, la voz melancólica y apagada de Lucy logró crear silencio. Rose quería comentar, dar su opinión pero no lo creyó lo más prudente puesto que la chica realmente le había disgustado. Ella sabía perfectamente que jamás traicionaría a nadie, prefería ganarse las cosas a mano limpia que a sucia.
OOO
Al día siguiente...
El día era fresco, 20C° a las meras 12 pm. Rose salió al lago en compañía de su hermano Oliver y Lucy.
Se quedaron reposando en un árbol, todos con los ojos cerrados sintiendo en viento pegando en sus rostros, un viento frio pero agradable.
— Me gusta Narnia, es más fresco que Archeland. Odio que tengamos frontera con Calormen, con el desierto de Calormen, a veces hace los veranos muy calurosos —dijo Rose.
— Archeland me gusta —dijo Lucy.
— Eso lo dices porque eres de Narnia y casi no visitas Archeland —defendió Oliver.
— ¡EDMUND! —gritó Rose. Edmund iba pasando cabizbajo por la orilla del lago, pateaba una piedra, luego la chillante voz de Rose lo hizo estremecerse. Se atrevió a mirarla, ella sonrió más que nunca pero él se sentía incomodo.
— Hola —dijo casi inaudible.
—Rose de levantó y caminó hacia él castaño, tomo su brazo y le dijo—: Vamos a caminar —no era una pregunta si no una orden, el asintió con temor.
Se alejaron varios metros, dejando atrás a la pelirroja y al rubio que hablaban o discutían de algo absurdo pero sin perder la postura. Cuando se hubieron alejado lo bastante para que nadie los oyera Rose comenzó—: Te he notado distante… pienso que es mi imaginación… ¿Es mi imaginación? —lo miró a los ojos. Edmund adoraba el azul.
— Em… No…bien… no he tenido de que hablar —se encogió de hombros, la rubia sabía que mentía, lo conocía.
— Pero solíamos ser grandes amigos, nos llevábamos tan bien, para estas horas ya deberíamos haberle jugado una broma a Susan o a Peter…
— Sí, tienes razón —intentó sonreír pero no puedo. Algo le dolía, se incomodaba, la había besado y hablado de ella con Taylor y después habÍa besado a Taylor… no sabía realmente a quien amaba… pero Taylor era solo una ilusión, un espejismo para él, sabía que jamás regresaría, no podía hacerlo, las cosas en Narnia marchaban muy bien no había porque pedir ayuda.
N/A: Ésto es todo lo que tengo, seguiré escribiendo pero ahora mi agenda esta demasiado saturada :/ vamos dejen reviews, no sean tímidas ;) a la gente le gusta saber lo que piensas a m me gustaría saberlo, soy un entrometida :DDD. Bien Ustedes perdonarían una traición? Yo la verdad siendo sincera no, pero es algo que me sale de naturaleza fingir que no me importa y seguir con mi vida. Por ejemplo: alguien habló mal de mí, me hizo mucho daño, pero si alguien me preguntara de esa persona le diría lo que me hizo, pero sin embargo la trato como alguien más del corral xd. Aun que sí me desquitaría con cosas insignificantes como no sé, darle mal una tarea, no ayudarla en algo, en fín a lo que voy: Edmund actua en forma parecida, es un traidor y lo sabe pero hay algo que no está en la naturaleza de las personas: Perdonar del todo. Tu puedes decir: Te perdono, pero sabes muy bien que en realidad te afecto, aun que sea minimo te está afectando y mientras no se vaya eso, no dejes de sentir eso no podrías haberlo perdonado del todo, eso es lo que siente Edmund. Y ahora Rose, esa chica, Cómo te sentirias si hicieras una tremenda estúpides frente a un chico que de verdad te gusta? Vergüenza, pena, te harías chiquito, Por qué? porque sigue presente y no es fácil olvidar las cosas que de verdad importan, creo no se olvidan, siempre están presentes, ahora entiendan a Edmund, ese chico es un traidor quiera o no y se topó con alguien que lo traicionó y ahora se siente dolido, por lo que hizo y le hicieron... Tarde o temprano iba a llegar... pero llegó de la manera más cruel... y más porqué el creía amarla... hombres ¬¬ se detienen frente a las primeras piernas bonitas.
