Aun seguía confundida en mi cama, con las mejillas en rojos y el cabello alborotado. No quería que el regresara en la noche, dispuesto a cobrarme mi virginidad, pero, no podía negar que, esas caricias y su particular olor me volvían completamente loca. Abrí mi mano, halle su corbata. No recuerdo exactamente en que momento se la había quitado pero, el simple hecho de que yo le había respondido a sus caricias, me hacia ruborizarme desde la raíz del cabello hasta los pies. El regresaría, de eso estaba casi segura. Recordé la imagen de ese pobre gato, de seguro seguiría en mi mesita. Error. El ya no estaba, en su lugar halle una navaja de oro, en vez de la daga, una rosa roja y, de nuevo, una nota, pero más larga. En letras color rojo sangre y la caligrafía perfecta que las caracterizaba, podía leer:
Madeleine:
Estoy seguro de que esas caricias te gustaron tanto como a mi ¿no es verdad?, tu cuerpo tan delicioso se veía tan bien en ese vestido…quisiera que hubiera durado un poco mas pero, a alguien se le ocurrió llegar cuando estaba a punto de cumplirse todo tu castigo. Bueno, yo prometí que seria gentil contigo, y lo seré; siempre y cuando dejes de asociarte mucho con Charlie Lekker. Tu, mas que nadie debes comprender que ese gusano podría arruinar mis planes…y si no me conviene dejarlo en mi tablero de ajedrez, conviene sacar esa pieza. Te permito una amistad normal con el: pero no un desliz como el de hoy. Entenderás muy pronto mis prioridades. Tu me debes algo…te trajiste algo de mi mundo al tuyo, ya sabrás a que me refiero. No te lo pido de regreso, pero, solamente cuídalo bien, te puede agradar. Me comprenderás cuando sepas en realidad que es. En cuanto a la daga que en un principio te entregue, ahora es una navaja, te diré por que: es más funcional. Esa arma es tuya, utilízala como quieras, nunca olvides que, las calles de Londres son peligrosas para alguien como tu, mon Adour…y, recuerda que Lekker no es inmortal, la forma de navaja es muy funcional, pero, puede ser tan mortífera como tú lo desees. Solo basta desearlo…pronto comprenderás lo que digo. Analiza bien las cosas, Madeleine Johnson.
Cuídate mucho, pronto nos veremos. Recapacita lo que dije.
Mr. Darkness
Guarde la nota en mi escritorio. Al parecer el no tenia planes de regresar a terminar con lo dicho. Pero, aun estaba confundida con todo lo que me dijo. Tome la navaja; descifraría que pasaba con ella. Su filo era demasiado bueno. La deje en la mesita y, Cogi la corbata. Apenas la sostuve entre mis manos, se volvió una rosa blanca. Pude darme cuenta que, cambiaba de color según mi estado de ánimo, siempre y cuando la tocara. Además, por ser un obsequio de Darkness estaba segura de que, nunca se marchitaría. No tendría que preocuparme por el agua, además, tendría que esconder estas cosas del alcance de mi padre. Guarde todo en un cajón con llave de mi escritorio. Con la misma, caí como tronco en la cama, enseguida me dormí y no supe del mundo hasta el día siguiente. En sueños, una brillante luna se vino a mi mente, esa noche seria perfecta.
La débil luz del sol que se colaba por la ventana entreabierta, el olor a humedad del ambiente y; el sonido de la lluvia, hicieron el trabajo de despertarme. Me levante de la cama directo al baño. De nuevo, hice mi rutina de llenar la bañera con agua tibia y meterme en ella. Esta vez no hubo ilusiones. Solo, a veces recordaba el olor de Darkness mezclado con el olor a metal de la sangre. Ambos me volvían loca, estaba segura de que, esa combinación estaba llena de feromonas, como no. Después de un rato, Salí de bañarme y, procedí a escoger mi ropa: Un pantalón de mezclilla pegado, una blusa negra con estampados en colores Chillanes y; mis converse negras. Ya vestida, puse delineador negro en mis ojos y labial rojo mate. No necesitaba ponerme base; seria como desperdiciarla por mi tez blanca. Baje las escaleras de mi cuarto encontrándome con William, mi padre. Estaba en la cocina, trabajando en un intento de desayuno que, por supuesto yo no comería.
- ¿Qué pasa Maddy, a donde tan arreglada?- decía mientras forcejeaba con la sartén y unos huevos.
- Solo voy a buscar el desayuno, con Charlie…- calle enseguida; me arrepentí de haber dicho Charlie por que, mi papa era algo celoso conmigo.
- ¿Charlie? ¿Te refieres a Lekker, el del numero 10?
- Si, ese mismo, ¿tiene algo de malo?- pregunte temblorosa
- nada, cariño pero… ¿vas a despreciar así el desayuno de tu padre?
- Papa – dije acercándome a la sartén y dándole un beso en la mejilla – Seria buena idea cocer los huevos sin restos de cáscara, ¿no crees?
- Ya sabes que no soy bueno, Maddy
-Eso lo se de sobra- dije dirigiéndome al perchero, me puse mi suéter negro - ¡nos vemos al rato!
- ¡un momento Madeleine Johnson! – yo regrese con el.
- ¿dime?
- ¿A dónde es que vas a desayunar?
- ah, eso, una vez fui a Pinneaple, pero, ayer fui a Black Cat.
- tres días llevamos y ya sabes mas de tabernas que yo…me gustaría que frecuentaras mas Black Cat que Pinneaple…Black Cat esta mas cerca.
- No te preocupes por eso, voy bien acompañada.
- De todos modos, cuídate.
Seguido de esas frases me despedí de el y Salí con mi paraguas hacia Black Cat. Menuda sorpresa que, al torcer en una esquina, me encontré de frente de nuevo con Charlie. Salude y; me propuso ir a una nueva taberna, Cinnabar. Estaba tan lejos como Pinneaple, pero, en dirección opuesta. Me sorprendí de lo grande y limpia que era. Pero, oh desgracia, a la salida, Charlie, al voltear al edificio continuo endureció el rostro.
- ¿que pasa? – Pregunte confusa, sin obtener respuesta- ¿Charlie?
- D-discúlpame...nunca Debí traerte aquí- dijo mientras me tomaba de la muñeca y empezábamos a caminar hacia Cloud Bank Buildings.
- No te entiendo nada- dije quedándome plantada en mi sitio- explícate, Lekker.
- Blond Passion…- dijo el mientras bajaba la cabeza- discúlpame Madeleine por favor yo no…
- ¿Qué es Blond Passion?- pregunte interrumpiendo, pero, no necesite explicación.
Antes de que Charlie pudiera abrir la boca, una prostituta medio sucia ya lo había abrazado por detrás y; metido una mano en el bolsillo.
-Ven conmigo, cariño…-susurro con una voz melosa- solo por ser tu te costara barato –decía la prostituta barata mientras acariciaba la entrepierna de Charlie, provocando que el mismo endureciera el rostro y se sonrojara. Me encolerice hasta mis raíces.
- ¡Déjalo maldita zorra patizamba!- le grite mientras que, de un fuerte tiron de pelo la alejaba de Charlie. Adolorida, se levanto hacia mi pero, Charlie se le interpuso. Al ver frustrados sus planes solo dijo encolerizada un: "esta estupida no te dará lo que yo puedo darte", dio media vuelta y, regreso al burdel.
-Perdóname, Maddy…y-yo no me acorde que este burdel estaba aquí y…- yo lo interrumpí poniendo un dedo en sus labios.
-Basta ya, no te disculpes…de todos modos no me hubiera pasado mucho, por que vengo contigo- dije sonriéndole.
Charlie al verse perdonado, apretó el paso junto conmigo de vuelta a casa. Todo el día me la pase tratando de descifrar como podría devolver la navaja de Darkness a ser una daga, hasta que mire el reloj. 9:00 P.M. Charlie vendría a buscarme para ir a Black Cat.
Todo salio como yo esperaba, conversamos de todo, hasta que, fue hora de regresar. Una vez pagada la cuenta, regresamos a casa. Estábamos a punto de entrar a Cloud Bank Buildings cuando, Charlie me propuso ir a su jardín, a ver si podía ayudarlo a traspasar un rosal. Acepte. Cavamos el agujero para plantarlo y por fin estuvo hecho.
- Espera un segundo, Maddy, voy por un poco de limonada
- Claro Charlie- una vez dicho esto, me senté en el pasto que había. Como la lluvia había cesado, estaba en unos shorts pegados y algo cortos. Me acerque al rosal y olí una de las rosas cuando, Charlie regreso.
-Siento haberme tardado- dijo ofreciéndome el vaso
-Gracias- dije dando un trago, Seguido de eso, el se acerco al rosal y corto una rosa, seguido de esto, me la ofreció.
-Maddy…eres muy linda…-dijo mientras se sentaba junto a mi, yo tome la rosa y aspire su aroma, cerrando los ojos. Cuando quite la rosa y abrí mis ojos, el poso suavemente su palma en mis ojos, haciendo que los cerrara y; unió mis labios con los suyos, fundiéndonos a ambos en un beso. El delineaba con su lengua mis labios, como pidiéndome el paso, yo cedí y entreabrí mis labios, el empezó a ganar la partida en mi boca. Suavemente dirigió sus manos a mis muñecas, de las cuales se apodero y puso contra la pared, a la altura de mis hombros, sujetándome fuertemente. Me despegue de el, buscando oxigeno, pero, el bajo y aspiro el olor de mi cuello.
- me vuelves loco, Ma-de-leine- arrastro las silabas de mi nombre, mientras me susurraba seductoramente al oído.
De nuevo, bajo a mi cuello y empezó a repartir besos, mordidas y lengüetazos muy bien dados, y mezclados. Yo solo gemía y entre susurros le pedía que parara. El seguía con esas caricias, hasta que, poco a poco me fue empujando y ambos caímos en el paso, el encima de mi. Una de sus manos se coló por debajo de mi blusa, delineando mi cintura y haciendo círculos imaginarios en mi abdomen. No podía perder la virginidad ahí, aunque estaba sedada por el placer recordé a Darkness…oh dios, mi castigo seria eterno. Agarre valor y le pegue un rodillazo a Charlie en el estomago, seguido de esto, me salte la valla y dije a correr al numero 19.
Llegue a mi casa, mi respiración estaba agitada. No tuve tiempo ni siquiera para serenarme cuando, ya estaba en una habitación elegante, atada de pies y de manos en una cama. Darkness, vestido como de costumbre sostenía una daga de plata. Yo estaba vestida como la vez anterior, lo supe por ver mi reflejo en la bien pulida daga. Parado frente a donde yo estaba, jugaba con el arma entre las manos. Su mirada esta serena, como siempre pero, supuse que estallaría en cualquier momento.
-Supones bien- dijo el mientras paraba en seco su jugueteo y chasquea los dedos- jugaste con una bomba de tiempo, Madeleine
- Y-yo no quise…
- ¡Claro que si quisiste, maldita!- azoto la daga en la mesita de noche – pero de esta no te vas a salvar
- N-no…alcance a susurrar antes de que se quitara el saco, se sacara la corbata, las tirara al piso y; por supuesto, se abalanzara contra mi.
Un lengüetazo y una profunda mordida recibí de su parte, a la vez que, con la daga aprisionaba los tirantes del corsé y los rasgara sin liudado alguno, rasgándome la piel. Ahogue un grito y empecé a forcejear contra el.
-Entre mas forcejees, menos cuidado tendré- dijo tan secamente que, me erizo la piel.
Sus caricias seguían, me daba placer y a la vez dolor, pero, el estaba herido de celos. De esta no me podría librar tan fácil. Recordé la daga que me había dado, que ahora era navaja. La traía conmigo. Como pude corte las cuerdas que me ataban y le propicie un fuerte puñetazo en el estomago, provocando que me dejara en paz. Había caído a un metro más o menos de mí. Se limpio el hilillo de sangre que bajaba de su boca, se levanto y; me miro. Hecho una furia se acerco lentamente a mí, yo retrocedí pero me encarcele a mi misma: había terminado entre dos paredes.
Hola banda!
ya actualizando n.n bueno, haha
¿que va a pasar? ¿maddy seguira siendo virgen despues de este encuentro con darkness?
lo sabran en el siguiente capi ;DD
bueno, dejen review si les gusto el suspenso :DD
sayonaRa!
