Mi predicción había sido cierta, pues esa noche fue la más dulce de mi vida. ¿Por qué? Porque no pude hacer mas que recordar todo lo que había pasado en la feria. Pero, justo cuando iba a darle un beso a Dark, la ruidosa alarma me hizo regresar al infierno. Me desperté echando pestes y me fui a bañar. Me vestí con lo primero que encontré y baje a desayunar. Iba bajando las escaleras cuando recordé…el oso que me había regalado Dark. Oh no…subí lo mas rápido que pude y si, ahí estaba, recostado en mi mesita de noche, tapado con el mantel y dormido. Era muy pequeño, y chistoso. Lo tome entre mis manos y lo acaricie provocando con eso que abriera sus ojos.
- … ¿M-madeleine?- me pregunto mientras se paraba en la palma de mi mano y bostezaba.
- Si, soy yo- le dije acariciándole la cabeza; mi oso tenia una voz suave y relajante.
- Buenos días- me saludo, mientras yo iba bajando las escaleras
- Buenos días- le contesté acariciando su cabeza; era el mejor regalo que nunca pude tener.
- ¿Qué haremos hoy? ¿Iremos a la escuela?- me pregunto, sus ojos brillaban.
- Si tu quieres puedes ir conmigo- dije completamente feliz mientras lo dejaba en la mesa- es mas, podrías ayudarme con algunas cosas…
-¡Claro! Solo dime que hago…
- Por ahora nada, al rato… mucho- le dije mientras abría mi bolsa- escúchame con atención- su mirada cambio por una seria- necesito que entres en mi bolsa y te estés quietecito, iremos a clases
-¡que bien! Si, prometo estar muy quieto- dijo para después pegar un brinco hacia mi bolsa
- Si quieres algo solo basta con que jales el cierre, le pondré este cascabel para que pueda oírlo.
- No necesitare nada, lo prometo… ¿A que hora nos vamos?
- seis y media…
-….son las seis cuarenta
-¡¿Qué?- tome la bolsa y me dirigí a toda velocidad a la puerta
-¡E-espera! ¡Madeleine, las llaves!
Y regrese por las llaves. Al fin y al cabo, ni siquiera desayune. Y para colmo llegue a la escuela justo a tiempo. Y con una taquicardia de susto. Mi primera clase era Química. Aula 14…maldición. Entre con Charlie y seguía platicando con el cuando se abrió la puerta. Todo el mundo paró en seco sus acciones y de nuevo las chicas sufrieron orgasmos instantáneos. Cabello largo aun mas que el de Dark color negro y rizado, sus ojos eran de un color rojo brillante y su expresión serena. Y este, a diferencia de Dark olía a muerte. Oh no…
-Desde este momento- de nuevo hubo orgasmos instantáneos y envidia- seré su profesor de química. Mi nombre es Valentin Strandhome. ¿Alguien quiere preguntar algo?
Nadie alzó la mano. Sus ojos rojos nos hicieron estremecer a todos cuando empezó a dar la clase. Pero su voz nos tranquilizo cuando empezó a dictar, por lo menos, ya no tendríamos que verlo a los ojos. Oh Darkness… tengo tanto miedo; ¿Será que puedas venir a cobijarme, gentil caballero? Esa fue la plegaria que alce al cielo rogando que la clase acabara.
Cuando por fin acabo y sonó el timbre anunciando el muy ansiado receso; todos salieron rápidamente del aula. Me pase buscando a Darkness por todos lados, pero de pronto sonó una voz que decía: "La salida de hoy Será a las diez de la mañana".
Abrí mi bolso y le pregunte al oso: ¿que horas son?, el me respondió: Son las 9:50 A.M. Madeleine.
¡Joder! Todo se acaloro más cuando vi a Valentin detrás de mí. Me venia siguiendo. Me la pase 10 minutos dando vueltas por toda la escuela para que no me alcanzara hasta que sonó el timbre. Salí rápidamente de ahí y me metí a un centro comercial. Pero el seguía detrás de mi. Esta vez, como venia pisándome los talones me metí en una bola de gente y de ahí, hasta una bodega. Estaba escondida tras una pila de cajas cuando una respiración serena y unas manos en mi cintura me tranquilizaron. Me voltee para darme cuanta de que…no era mi demonio, si no Strandhome.
-¡¿Q-Que quiere de mi? ¡¿Por qué hace esto?
-Deberías tener la respuesta clara – su voz resonó en mi cabeza y el sonrío. Un par de colmillos se asomaron por su boca y saltaron a mí yugular.
Solté un gruñido de dolor y protesta pero el me aprisiono con sus manos. Yo estaba aturdida y no sabia que hacer ni que desear, mi profe besaba mi cuello y relamía las heridas, sus manos paseaban por todo mi cuerpo y el calor que sentía era infernal. Yo estaba completamente aturdida, tanto que ni siquiera noté las lagrimas que surcaban por mis mejillas.
-D-Darkness…ayúdame- alcance a susurrar
Un fuerte golpe me fue propiciado de parte de el. Pero, inmediatamente después lo apresó un tipo de magia de color rojo, que lo alejo de mi. Cuando voltee a ver quien era mis ojos se iluminaron de felicidad; era Darkness. Corrí hacia el y me eche a llorar. El me dio un beso y me dijo que se encargaría de eso.
-Nos volvemos a encontrar, Darkness- dijo el mientras que de su mano surgía una poderosa bola de fuego.
-Pero será la última vez, Dorian- dijo Dark mientras que sus manos se envolvían en electricidad. Ambos corrieron hacia su oponente y lanzaron su ataque. Los dos salieron disparados, cada uno para su lado.
-¿Quieres que le diga tu nombre real a tu novia?- le pregunto mientras lo atacaba con una serie de fuego.
- Mantente muerto Dorian; ¡Así de muerto como estamos ambos!- le dijo Darkness para sacar una bola de electricidad aun mayor. Al ver que Dorian puso un escudo para su parte superior la disolvió en el piso. Dorian salio disparado y rendido.
-Nos volveremos a ver…- dijo para después desaparecer y dejarme confundida
El solo lanzó un bufido de molestia y se encamino hacia mí para darme un abrazo. Yo le correspondí pero estaba dispuesta a exigir una explicación a todo esto. El lazó mi barbilla y dirigió su mirada a las dos heridas punzantes que había en mi cuello. Respiro en el y lamió las heridas haciendo que soltara un quejido de dolor. Luego saco su pañuelo del bolsillo y limpió la sangre que escurría, después me vendó el cuello. Cuando terminó me vio a los ojos y antes de que pudiera hablar lo soltó de repente:
-Te enseñaré la verdad- dijo mientras daba un suspiro- por que lo que viste no podría explicarlo.
-Esta bien- dije algo temblorosa
Seguido de decirme esto hizo un ademán con su mano; un agujero negro salio del suelo. El me tomó de la mano y me hizo saltar junto con el.
-¡Darkness! ¡Estas demente!- dije gritándole
-Estas conmigo Mad, no te preocupes.
-Pero dime, ¿A dónde vamos?
- A mi mundo- me respondió para que ese remolino negro nos devorara
Por fin, caímos en tierra. O mejor dicho, nieve. El se levanto y se sacudió el traje, después me tendió la mano y me ayudo a levantarme. Había una espesa niebla y solo podía apreciar unas pequeñas luces a través de ella.
-Mad…- dijo mientras tomaba suavemente una de mis manos y sonreía- bienvenida al mundo de la obscuridad- me dijo mientras emprendía el paso hacia delante, dispuesto a adentrarse en ese profundo mundo.
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¡Dios! Lo siento por no haber actualizado pero había estado ocupadísima. En el próximo capitulo ya vendrá la emoción pura…ya saldrá a luz toda la verdad sobre el pasado que liga a Darkness y a madeleine. Actualizare pronto, ahora si lo prometo. De nuevo, pasen a mi blog para ver las imágenes de Dorian y el mundo de Darkness.
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