Capitulo 4 – De secretos y muerte.

Habia pasado una media hora desde que Sakura Haruno había salido de Las tres gatitas guiada por Neji Hyuga.

Sasuke no se sacaba de la mente que tenía que encontrarlos lo más rápido posible. Él no podía permitir que la existencia de ella amenazara la suya. Debía encontrar a Sakura Haruno y asesinarla él mismo, no sin antes sacarle información sobre su existencia.

Cuando Ino por fin levanto la barrera, con más miedo del que había tenido en toda su vida, Sasuke paso de ella y se fue directo a la salida, seguido por Naruto y Taka que seguían confusos.

Karín, Suigetsu, Jugo, retírense – Les ordenó Sasuke de malas pulgas. Apenas podía controlar la furia de su voz, lo que fue un incentivo para Taka para no hacer preguntas.

Todo lo que deseés, mi Sasuke-kun.- Aceptó Karin, con una mirada melosa, orbitó. «Como me saca de quicio esa mujer» Pensó Sasuke, molesto por la insistencia de Karin en hacerse la sexy frente a él. Si no fuera por sus habilidades que le habían ayudado mucho en el pasado, hacía mucho la habría corrido del equipo.

De acuerdo, Sasuke-sama – Dijo Jugo,- Vamos, Suigetsu – le ordenó al chico de dientes afilados. Suigestu se limito a sonreir, ambos desaparecieron orbitando tal cual había hecho la peliroja del grupo.

Naruto – Habló Sasuke, el rubio, a pesar de no entender nada, estaba serio, esperando la orden del moreno. Conocía a Sasuke lo suficiente para saber que algo serio estaba pasando. - ¿Tienes su olor?.-Naruto lo miro, con la confusión aún en su mirada, pero asintió.

Si, Sasuke – Naruto cerró los ojos, frunció el ceño, parecía concentrado, luego abrió los ojos de golpe. Levantó el brazo señalando una dirección.- Se fueron por allá. ¿Vamos?

¡Vamos! – replicó Sasuke. Naruto hecho a correr en al dirección que había indicado, Sasuke lo siguió al trote por varias calles. Se le hacia lenta la carrera, estando acostumbrado a orbitar, pero necesitaba a Naruto de guia, él no tenía el olfato tan desarrollado como su amigo rubio.

Teme, una vez más, ¿Qué está pasando? – Hizo una pausa, no era fácil correr, seguir el rastro, y hablar a la vez.- Y ¿Por qué seguimos a esa chica y al chupa sangres?.- Naruto estaba serio.- Soy tu mejor amigo, ¿No crees que al menos denerías explicarmelo a mi?.- Se veía ofendido, Sasuke suspiró, después de todo, él tenía razón.

Le reconocí, Naruto – explico Sasuke- El lunar de la chica...

¿Eh? ¡Pero que pervertido! ¡Teme pedófilo! ¡Te acostaste con esa niña y la reconociste solo cuando le viste una nalga! Y ahora estas montándole cacería porque el Hyuga se la llevó. Los celos no son buenos compañeros, Sasuke... No me extraña que esa chica saliera huyen... ¡Ouch! ¡Eso me dolió imbécil!

¡Sigue diciendo idiotes como esa y no te vas a quejar del dolor porque los muertos no sienten!.- Le gritó Sasuke, a veces no entendía porque Naruto y él eran amigos.- El lunar de esa chica es el mismo lunar que tenía Takumo Haruno en su brazo, ¿No lo entiendes? ¡La chica es la hija de Takumo! ¡Es un ángel blanco!.- Sasuke soltó su frustración con esos gritos, resoplaba de amargura y desespero. ¿Cómo había sobrevivido esa niña a la purga que hicieron en la Mansión Haruno? ¿Cómo no sabía de su existencia hasta ahora? ¿Por qué Karin no la sintió?

¿Qué quieres decir? ¿No acabamos con todos los ángeles blancos? – Miró a Sasuke a la vez que éste asentia.- No puedo creerlo... – dijo lentamente, luego su expresión cambio a una de entendimiento.- Ahora todo tiene sentido, por eso Hyuga, uno de los eternos defensores de los ángeles blancos tomo a la chica, la hija de su mejor amigo muerto. Lo que aún no entiendo es el por qué le permitió ir y trabajar en un lugar tan peligroso como ese, con el riesgo que había de que la descubrieran.

Pienso que él tampoco sabía de su existencia – compartió Sasuke.- Y eso es lo que me parece más extraño.

Se habían detenido en un callejón, entre una casa y otra de la urbanización St. Mawi, en frente de este, al cruzar la calle, había una casa de dos plantas que les resultaba familiar.

Y esto va de extraño a loco, allí están la chica y Hyuga, pero no están solos, hay... hay alguién más, Sasuke, alguién que creíamos muerta. – le dijo a su mejor amigo con rostro sombrio.

Habla de una buena vez – le urgió el Uchiha.

Es Tayuya, Sasuke – los ojos del pelinegro se abrieron de par en par, eso no podía ser posible.

¿Tayuya está en esa casa con Haruno? – Y la comprensión lo golpeo- Esa vieja bruja debe haber hecho algo para ocultar, algo para que no pudieramos rastrearla. Maldita traidora, debí matarla cuando tuve la oportunidad.

¿Ahora que hacemos, Teme? No podemos entrar si nadie nos invita. Seguro esa bruja habrá puestp toda clases de conjuros para bloquearnos la entrada.- Opinó el rubio.- No podemos esperar a que salgan porque estoy seguro que Hyuga está conciente que estamos aquí. Hace siglos que debe habernos olido.

Esperaremos aquí, él no puede estar allí eternamente.- Sugirió Sasuke.- Ella tendrá que quedarse sola en algún momento.

Sasuke y Naruto se quedaron allí, en las sombras, vigilando la casa desde ese oscuro callejón.

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Neji subió a Sakura a un auto plateado, él mismo le abrochó el cinturon de seguirda, ella estaba avergonzada por su vestimenta, se acomodó en el asiento del copiloto y cayó en cuenta que se habia dejado su ropa y bolso en el bar.

Neji-kun, debo regresar al bar, he dejado mi ropa y otras cosas, no puedo irme de aquí en estas condi...ciones – Neji parecía no oírla. Acereló de golpe, asustando a Sakura, iba demasiado rápido, y la chica se agarraba de su asiento.- Neji-kun vas demasiado rápido.- Protestó.

¿Eh? – el chico parecio salir del hilo de sus pensamientos, se veía muy concentrado. Constantemente miraba por el retrovisor, como esperando que alguien los estuviera siguiendo.

¿Po-podrias bajar la velo...cidad? – le dijo aterrada por la sola idea de chocar con algo o alguien.

Tranquila, Sakura-san – le dijo con voz calmada, miro otra vez por el retrovisor. Tenía el ceño fruncido.- Soy un excelente conductor, y con respecto a regresar al bar por tus cosas, me temo que eso no sería posible ni apropiado en estos momentos.

Pero.. ¿Por qué? ¡¿A donde vamos? – Sakura no entendía aún que era lo que pasaba. Iba a formularle una pregunta, pero entoces Neji dijo:

Necesito que confíes en mi, no soy una mala persona, ni pienso hacerte daño. – le dijo con urgencia.- Ahora necesito que me confirmes algo, si eres tan amable, ¿Vives en una casa en la urbanización St. Mawi?

¿Eh? Pues si, en la calle Grunings de la urbanización St. Mawi – Contestó con aprensión, no entedía como Neji sabía eso, ni por qué actuaba de ese modo. En cambio, cuando ella confirmo su dirección una chispa de entendimiento se encendió en la mirada del ojiperla.

«Es el mismo lugar al que debía ir hoy a medianoche según la carta de esa mujer. Tayuya, ¿Qué fue lo que hicist?»- pensó Neji. Llegaron a pocos minutos para la media noche a la casa donde vivían Sakura y su abuela. Las luces estaban apagadas, la abuela seguía dormida.

Ahora me explicarás... – comenzó a decir Sakura.

Adentro te lo explicaré.- Accedió Neji. Sakura se sonrojo, «Ne-eji-kun, ¿Quiere entrar en mi casa?». Neji rio al ver la carita roja de Sakura.

Muy bien, Neji-kun, entra por favor – dijo Sakura una vez abierta la puerta.- Ahora ¿podrías explicarme que está sucediendo?.- Le pidió Sakura. Neji entró a la casa, mirando a todas partes, empezaba a sentir el olor de hombre lobo. La miró ceñudo, no quería tener que explicarle nada hasta que él supiera exactamente que era lo que estaba pasando. Pero ella era digna hija de Safira, la testadurez le manaba por los poros.

Sakura encendió las luces, iluminando la habitación, estaban en una sala bastante acogedora. Sakura miró el reloj de pared. Eran las doce en punto. Sonrió con alegría. Neji la miro extrañado por el cambio de actitud.

¿Por qué el buen humor? – Indagó.

Es que ya es media noche, lo que quiere decir que estoy cumpliendo diéciseis años.- Anunció la pelirosa, sonrió timidamente y miro a Neji que le dedicaba una sonrisa arrogante.

Felicitaciones.- le dijo, y le dio un abrazo. Sakura se sonrojó mas. Neji se separo de ella.- Te debo un regalo por eso.

Gracias.- dijo.«Oh Kami, ¿Hay alguien mas encantador que Neji-kun?»

Aún así, sigues siendo una niña.- le comentó Neji sonriendo. Sakura hizo un mohín.«¡Idiota!». ¬¬*. En ese momento Sakura recordo la petición de su abuela, la carta que había en el desván que era para ella.

Neji-kun, ¿Te molestaría esperar aquí unos minutos? Hay algo que debo ver.- Preguntó timida a Neji.

No, en lo absoluto.- contestó éste. Sentía el olor de Uchiha y Uzumaki en el callejón de en frente. Sakura asintió y se fue por el tramo de escaleras que conducía al primer piso.

Primero paso por su cuarto, caminando despacito, para no despertar a su abuela. Una vez dentro se dirigió al armario, donde tomó, de la tabla suelta, la llave que su abuela le había dejado. Abandonó su habitación caminando con cuidado otra vez, y subió el último tramo de escaleras que la llevaría al desván. Una vez frente a la puerta, tomo la llave y la introdujo en el cerrojo, tras un suspiro, la giró y la puerta se abrió. El lugar estaba lleno de cajas de distintos tamaños con capas de polvo, ademas de distintos objetos de colores que ella jamás había visto. En el medio de la habitación se encontraba una pequeña mesa redonda, donde un sobre descansaba con «Para Sakura» escrito en él. Sakura no aguantó mas y lo abrió en seguida, una cadena de oro con un hermoso dije con forma de Sol cayó de él. Sakura saco la carta y comenzó a leer.

Querida Sakura

Hoy es un día muy importante para ti, y no sabes cuanto, déjame desearte primero un muy feliz cumpleaños aunque sé que no lo vas a tener. Tengo que pedirte disculpas por no haberte contado nada antes, y mas por hacerlo por medio de una carta, no tenía el suficiente valor para ver tu rostro cuando te hablara y te contará toda la verdad, espero que algún día me perdones.

Lo primero que tengo que decir es que toda tu vida has estado inconciente de un mundo del que eres parte, una parte importante debo decir...

Hace unos mil años, se desató una guerra entre cuatro especies, vampiros contra hombres lobo, ángeles blancos contra ángeles negros, sí Sakura, existen, son reales. La guerra se desató por la más básicas de las excusas: el territorio. Un vampiro casó en territorio de lobos, estos lo mataron por eso, y los vampiros se enfurecieron, y atacaron la aldea de los hombres lobo que había matado a su compañero. Los lobos también tomaron represalias, y los encuentros contra vampiros fueron haciéndose numerosos, un ángel negro, el hermano del rey, Madara, ofreció ayudar a los hombre lobos a cambió de un pacto, los hombres lobos estarían obligados a ayudarlos si los ángeles negros le pidieran ayuda en cualquier situación. Los lobos accedieron y Madara envió a sus hombres a matar a los vampiros con estacas envenenadas con sangre de muertos puestas en ballestas, y funcionó, los hombre lobos empezaron a ganar todas las batallas, y los vampiros no podían hallar una cura o vacuna contra ese poderoso veneno, ya que solo la estaca dejaría vivo al vampiro y si lograba huir, sobreviviría. Desesperados, pidieron ayuda a los ángeles blancos, expertos en medicina, su reina en ese entonces, Tsunade, dudaba ya que no quería estar en guerra pero los vampiros explicaron la intrusión de los ángeles negros y molesta por esta injusticia, accedió a ayudarles.

Los ángeles blancos no mataban, solo curaban a los vampiros, y desarrollaron un antídoto contra la sangre de muerto, los ángeles negros molestos arremetieron contra los blancos y les ordenaron a los lobos matarlos, y así empezó la más grande de las guerras en la que solo las brujas y hechiceros podían escoger un bando. Hace unos cien años, hubo una batalla tan terrible que todas la especies tuvieron bajas exageradas, y ahí decidieron crear un grupo de sabios que los gobernará y ayudará a mantener la paz hasta ahora inexistente, fueron llamados "Los supremos", y tu abuela, tu verdadera abuela, Tsunade era la representante de los ángeles blancos, Madara el de los ángeles negros, Kakashi el de los vampiros y Jiraiya el de los hombre lobos.

Sakura tus padres eran los reyes de los ángeles blancos, sucesores de Tsunade, tu madre era princesa por herencia mientras que tu padre lo era por unión, al convertirse Tsunade en suprema, le dejo su reino a ellos, y tú eres la princesa, la nueva sucesora ya que ellos lamentablemente no están con nosotros.

Yo era una bruja Sakura, la mejor de todas, fui una de las mejores amigas de tu madre, y Neji Hyuga fue el mejor amigo de tu padre, que si no está aquí ya, debe estar en camino.

Hace 15 años cuando tus padres murieron y me quedé a tu cargo hice un hechizo, un poderoso hechizo con un precio, las brujas no somos inmortales pero tampoco completamente humanas, cumplimos años cada cuatro años, debes saber que para cuando te acogí, yo solo tenía 17 años.

El hechizo que hice bloqueaba tus poderes, por lo tanto, eras inexistente para los rastreadores de ángeles blancos. También borro tu recuerdo de la mentes de las personas que supieran tu existencia. Solo si tuvieran una influencia muy fuerte podrían recordarte. Mis poderes pasarán a ti una vez yo muera.

Lamento decirte mi pequeña, que la protección que te otorgue durante todos estos años desaparecerá ahora. Tuve que pagar un precio alto, a mi cuerpo se le sumaron los años que no había cumplido, así fue como me hice vieja de un día para otro. Tu madre fue traicionada por una de sus amigas, está se enamoró de uno de los príncipes de lo ángeles negros y junto al él, llevaron a tus padres a una trampa donde encontrarían la muerte.

Cuando comprendas que te digo la verdad, sé que querrás vengar a tus padres, hazlo mi niña, eso es lo mínimo que puedes hacer, yo no estaré, porque mientras lees esta carta, yo agonizo.

Te quiero Mucho. Sakura. Sé fuerte y Valiente, y mucha suerte en tu cruzada, la necesitarás…

Con Amor.

Tu querida Tayuya.

Las lágrimas corrían por las mejillas de Sakura, que ahora comprendía todo. Su pobre abuela estaba tan enferma que había escrito una sarta de incoherencias en esa carta. Dejo el desván para reunirse con Neji.

Pero... Si ella no le había hablado de Neji Hyuga a su abuela, ¿Cómo es que ella sabía de él? ¿ Lo habría visto en la televisión? Pero entonces, ¿Cómo podía saber su abuela que él estaría ahí esa noche? Porque de hecho Neji Hyuga estaba en el piso inferior, tal y como ella dijo que pasaría en su carta.» . Con un setimiento de deshazón que no tenía nada que ver con la decepción de la carta, Sakura empezó a bajar más rápido las escaleras.

Andando por el pasillo decidió que solo le hecharía un vistazo a su abuela, para estar mas tranquila, y bajaría para atender a Neji. Para su sorpresa, se encontró a sí misma corriendo al cuarto de su abuela.

Al llegar abrió la puerta con cuidado, segura de que por el ruido que hizo con su carrera, su abuela se abría despertado. Su abuela estaba en la cama, dormida, con una expresión de paz. Sakura suspiró y la observó por unos segundos más.

Pero entonces se dio cuenta que el pecho de su abuela no bajaba, tampoco subia. Ella no parecía estar respirando. Con el corazón en un puño, Sakura caminó lentamente hasta la cama de la abuela, atravesando la habitación. Contó diez segundos, en cualquier momento bajaría o subiría, veinte segundos, el pecho de su abuela seguía sin moverse. Comenzaba a desesperarse.

La abuela esta pálida, mientras mas cerca estaba Sakura, más podía notarlo. Entonces se asustó al ver sus labios resecos, como morados, y comenzó a llamarla.

-¿Abuela? - llamó, llegando a su lado, toco su hombre para despertarla.- ¿Abuela? Despierta, ¡Es mi cumpleaños! – dijo con falso júbilo, se le acababa de ocurrir un terrible pensamiento. «La abuela no mentía». No, ella debía apartar esos pensamientos de su mente, pero ¿Por qué la abuela no respondía a sus llamados? ¡¿Por qué no parecía respirar? ¡¿Por qué corrían lágrimas de sus propios ojos?.- ¡ABUELA! ¡ABUELA! ¡DESPIERTA! ¡NO ME CAUSA GRACIA! ¡DEJA DE ASUSTARME!

Sakura la zarandeó para que abriera los ojos, tenía que abrirlos, pero el cuerpo de su abuela estaba frió y tieso.

Sakura produjo un grito tan espeluznante que daría miedo a cualquiera. Pisadas comenzaron a oírse en el pasillo, corriendo hacia allí y Neji irrumpió en la habitación.

¿Qué sucede? ¿Por qué gritas de esa manera? ¿Qué.. – Neji miraba a Tayuya.- No... no puede ser... no puedo creerlo.- susurró atónito.- Tayuya, ¿Qué fue lo que hiciste?

¿Có-cómo dices? ¿Tú co-conocías a la abuela?.- «Oh por dios, ¡La carta era real¡ ¡La carta era real¡ La abuela está... la abuela realmente está...»

¡No! ¡No! ¡No! – Sakura se hecho sobre el pecho de su abuela, buscando latidos.- ¡Vamos abuela, no me dejes! ¡No me dejes, no puedes dejarme! – Alguien la tomo de la cintura y trataba de separarla de su abuela.

Ya no puedes hacer nada por ella, pequeña – Le decía Neji con voz apesumbrada, a pesar de odiar a Tayuya en esos momentos en los que al fin lograba recordarlo todo, el corazón se le hacia trizas al ver a Sakura desesperada de aquella manera. A Sakura no le hizo ninguna gracia que tratara de alejarla de su abuela.

¡Suéltame! – gritó a todo pulmón, sus bramidos fueron ensordecedores, escuchaba ladridos de perros, incluso podía oír quejidos que a lo lejos. Neji se arrodilló y con dificultad se tapó los oídos, sangre comenzaba a salir de su nariz.

Sakura quería detenerse pero no podía, los cristales de la ventana explotaron, cayendo sobre Neji y el cuerpo de su abuela. Los gritos que venían de ella misma cesaron, lo único que se lo ocurrió a Sakura fue correr, correr para alejarse de todo.

Bajo corriendo las escaleras, la puerta se abrió antes que ella llegara, sin saber como había pasado. Salio al jardín de la casa, escuchó a Neji llamandola. Pidiéndole que regresará, ella no planeaba seguir sus ordenes, pero entonces...

¡Sakura detente ahí! ¡Si sales morirás! – Sus palabras la polarizaron, volteó a verlo y se sintió culpable, Neji se veía débil. Saltaba la vista que el ojiperla hacia esfuerzo para mantenerse de pie sosteníandose con ayuda del marco de la puerta, pero no resisto y cayó.- Si Sales, ellos te atraparán.- continuó él.

Gotas comenzaban a caer del cielo, ella estaba parada a un par de pasos de la verja. Las gotas fueron haciendose más y más, se volvió al frente, intentando ver algo el la repentina oscuridad de la calle. El sentimiento de amargura y tristeza por la abuela la embargó, cayo de rodillas y le gritó a la noche...

¡Abuela! ¡Regresa! – Se tapó el rostro con las manos y comenzó a llorar.

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Capitulo editado, mañana seguiré editando... xD