Disclaimer: No me pertenece Hetalia.
Advertencia:Lemon. Cursiva y entre comillas son "pensamientos" (Una despdida algo triste)
Pareja: RusiaxChina / IvánxYao
Con el pasar del tiempo…
Capítulo VII: Despedida.
Luego de aquella conversación acordaron que el niño se quedara en casa del ruso hasta que el problema con el cuerpo de Yao se solucionara. Ocasionalmente este les visitaba, y ese día no sería la excepción.
- Yao... aquí esta Adrik... aunque esta algo dormido aun da~ - Iván le llevo el niño aun dormido en sus brazos.
- ¡Por fin aru! ¡Mi niño aru! - lo tomo en brazos y lo acurruco en su pecho.
- Sabes cómo es… - comento Iván con una sonrisa.
- ¿Como es qué? - pregunto incrédulo - Iván... - Se sonrojo, ya habían pasado días ya no andaba con... "eso" que le llega a las mujeres - Iván... vine a quedarme…
- Sonrió y lo abrazo - entonces dormiremos juntos - lo abrazo fuertemente sin darse cuenta.
- El niño despertó y miró a su papá - ¡he-hey! ¡Me aprietas, papá!
-... Claro, dormiremos juntos - besó la frente de Adrik y luego la de Iván.
- P-Perdón da~ - soltó a ambos tomando un poco de distancia.
- Ha... Adrik, perdón, solo quería verte, duérmete ¿si aru? - fue hasta su habitación para recostarlo, era muy tarde.
- Yao... - le espero fuera de la habitación del niño hasta que salió - ¿cómo te sientes?
- ¿Eh?... me siento bien aru, ¿por… por qué lo preguntas aru? - le miró con ojitos algo brillosos, al parecer su parte baja le hacía parecer... mas tierno, más lindo, mas…
- Lo tomo por una mano y lo jalo hasta la habitación del más alto, dentro del lugar y después de cerrar la puerta lo abrazo mas cuidadosamente - China... se uno conmigo.
- De nuevo estas con eso aru... yo... no seré uno contigo aru - se dio media vuelta - pero si quiero hacer el amor contigo aru - le besó los labios.
- Da~ - sonrió, a pesar de la situación podía mantenerse tranquilo conservando ese rostro y voz infantil - entonces... seremos uno... - desabrocho su ropa sin perder mucho tiempo, dejo su torso descubierto y quito sus pantalones y ropa interior.
- Lo besaba en el rostro y luego paso a repartir besos por su cuello y luego procedió a quitarle ese abrigo.
- Tu... ¿vas a... hacerlo... conmigo... con... ese cuerpo aru? - pregunto sonrojado hasta las orejas escondiendo su rostro en su pecho.
- ¿Por qué no?... - sonrió, se acerco a su oído y utilizo un tono de voz incluso más suave que el usual - sigues siendo mi Yao…
China sonrió de medo lado enternecido y luego lo beso en los labios sus manos desvestían al ruso y a si mismo se desvestía para él. Por otro lado Iván besaba su cuello y lo mordía con suavidad, mientras sus manos le recorrían.
- Ah... - estaba sensible, aunque no entendía porque, cada roce con el albino - ven... vamos a la cama - sonrió de medio lado y le tomo la mano hasta guiarlo a la cama.
- Hueles dulce - recostó de espaldas al chino y se posiciono sobre este oliendo su pelo.
- ¿Dulce? - pregunto dejándose hacer por el ruso - es raro, no me he echado nada nuevo aru - se dio media vuelta, quería mirar al ruso cuando estuviera haciéndolo con el - tu... hueles a Rusia - rio un poco haciéndole espacio entre sus piernas.
- ¿He?... y ¿cómo se supone que huele Rusia?
- A pino de invierno aru - sonrió nuevamente y abrazó a Iván por el cuello atrayéndolo y besándolo profundamente rozándose con la pelvis de su amante.
- Pino... pues... tu hueles como el Melocotonero... da~
- Jajaja… no me digas esas cosas aru - cerro los ojos y sonrió de medio lado - Iván... tócame... aru.
- En sus labios se formo una sonrisa traviesa antes de descender su mano - ¿por aquí?
Era extraño, se sentía extraño debajo suyo, otro tipo de cosquilleo y el nerviosismo lo agobiaba.
- Hun... hazlo... aru.
El euroasiático descendió su mano hasta posarla en su entrepierna, era extraño sentir o no sentir el miembro del oriental en ese lugar pero aun así le agradaba.
- Hn... - mordió su labio y cerro sus ojos paseando sus manos por la espalda del chico ondeando su cadera para ejercer más roce con la mano del euroasiático.
- Introdujo un dedo a aquella desconocida cavidad, ya que sabía que el otro estaba nervioso procuraba hacer todos sus movimientos con sumo cuidado - ¿duele?
- Ah... un poco aru - le miro entre la oscuridad riendo por lo bajo - tienes... una cara extraña aru - volvió a reír empujando los dedos de Rusia más adentro - ahn...
- Yao... - murmuro ante la acción del asiático, deslizo un segundo dedo en su interior.
- ¡Ah! - encorvó su espalda cerrando sus ojos nuevamente aferrándose a la espalda del ruso - hng... du-duele... un poco aru - le miro sonrojado y lo acerco para besarle.
- Creo... que has sangrado... - susurro en su oído - eso es emocionante da~
- Ah... ¿c-como puedes decir... que es emocionante aru? - se medio sentó mirando la mano y los dedos de Rusia incrustarse dentro suyo - ah... si... estoy sangrando...
- Descuida... se va a detener... no es mucho da~ - con su otra mano acaricio su rostro, mientras hundía ambos dedos.
- Ah~ - comenzaba a sentir placer, aquellos dedos entrando y saliendo por su (ahora) vagina, era simplemente placentero.
Abrió los ojos mientras se recostaba en la cama nuevamente acariciándose sus pezones, estaba tremendamente lascivo.
Rusia observo aquella escena y luego el cuerpo de Yao, sin poder evitar lamer su labio inferior, descendió hasta su pecho y lo recorrió entre besos hasta bajar a su entrepierna.
- Ah... - acarició los cabellos de Rusia mientras lo aprisionaba mas a la parte de donde estaba, - ahn... Iván... t-te amo...
El euroasiático no contesto por la posición en la que estaba su boca, solo esbozo una sonrisa traviesa antes de comenzar a jugar con su lengua.
Yao cerró los ojos disfrutando de aquella lengua, se retorcía en la cama mientras sus manos apretaban las sábanas. Gemía y jadeaba una y otra vez, sintiendo aquellas punzadas de placer que recorrían su cuerpo por completo.
- Ah... y-ya... no... Aru...
- Se separo de su entrepierna limpiando el liquido de su boca - lo siento... ya no resisto...
Abrió los ojos y lo trajo hacia si para besarlo, ese sabor algo saladin que tenía en sus labios completamente diferente a como era el otro.
- Y-Ya... Iván... - se sentía raro, otro agujero, estando mojado, algo incomodo abrazó con sus piernas a Iván y le besó la cara. - T-Te quiero... ahora aru...
- Descendió una de sus manos y tomo su miembro para acercarlo a su nueva entrada - puede... que sea doloroso... - aun así introdujo su miembro de forma lenta.
- ¡Ahhh! - era un poco doloroso, pero este nuevo agujero era más grande, por lo que en realidad el dolor se fue con las embestidas del otro. Ayudo a Rusia moviendo su cadera mientras enterraba sus uñas en la espalda del albino.
- Yao... Yao... - repetía con cada embestida, su cuerpo sudaba y sentía el calor acumulado en su estomago.
China escuchaba la voz de Rusia a lo lejos mientras tenía los ojos cerrados, no sabía como llegaría al clímax, pero si sentía que el placer se desbordaba, su cadera se movía en contrario a la de su amante.
- Ahh - su estomago comenzaba a doler por la mala respiración y sus cabellos estaban sudados, pegándose a su frente, abrió sus ojos mirándolo hacia arriba... - ¡ahh Iván! - lo beso nuevamente enredando su lengua con la de su compañero.
- ¿Te... estoy lastimando?... - pregunto con preocupación, era la primera vez que lo hacían con esa condición en el oriental y no sabía si era lo mismo.
- N-No… - respondió agitado mirándolo hacia arriba y sonriendo quedito - e-esta bien aru... ¡ah! - se estremeció en la otra embestida, ya no podía más del placer.
- Ah...China... - soltó un gemido ronco - eres todo mío da~
- ¡Hng! - encorvó su espalda y de pronto llego al orgasmo, el espasmo ultimo de la noche donde murió el placer y los gemidos y jadeos quedaron atrás. - Ah - suspiro mirando hacia el rostro de Iván.
- Rusia salió de su interior antes de venirse, luego se recostó un momento sobre el cuerpo del asiático apoyando su cabeza en el pecho de este - da~
- ¿Que... pasa aru? - pregunto aun tratando de regular su respiración.
- Nada... ¿por qué lo preguntas? - dijo nuevamente recuperando ese tono infantil que extrañamente desaparece.
China sonrió y luego besó su frente acariciando sus cabellos, sonrojándose y rascando su mejilla.
- Fue... estuvo bien... aru - miro a un lado y luego hacia abajo sonrojado hasta las orejas - ignórame aru.
- Jajaja... - rio con suavidad - eres extraño... - cerro sus ojos sin darse cuenta.
- Hunm... Si soy extraño aru... - acepto al fin su condición con un poco de tristeza, acariciando sus cabellos quedándose así, cansado y dormido.
Una mañana al despertar Yao noto que Rusia ya no estaba, pero encontró a Adrik a su lado.
- ¡¿Q-Que?
- Buenos días~ - entro el más alto con una bandeja con desayuno para tres.
- Hola aru... - se levanto con el cubrecamas puesto, su hijo aun estaba a su lado y el estaba desnudo.
- ¿Por qué mama no tiene pechos? - pregunto de pronto el niño - las mamás de los otros niños tienen pechos y las profesoras también.
- Rusia mantuvo su sonrisa pero una de sus cejas tembló levemente - pues... tu le dices mamá a Yao... - fue su única respuesta.
- Pero mamá no tiene pechos ¿por qué mamá no tiene pechos? - insisto el pequeño en saber.
- Porque... son muy pequeños da~
- Ohh ya veo... - se acerco a Yao y le toco los pechos - pero es igual que papá, ¿papá también tiene pechos?
- No... No tengo pechos...
- Adrik deja de preguntar tantas cosas aru, ve a bañarte...
- Yao... el desayuno se enfría... - recordó Iván.
- ¡Ah!... si, lo siento... - frunció la boca - aquí... ven aquí Adrik... - llamo a su pequeño y tomo el desayuno que le ofrecía Rusia, aunque su cuerpo aun estaba desnudo.
- Rusia solo tomo bocadillo y lo comió con desgana - disfrútalo...
- ¿Que pasa aru? - le pregunto a su amante con cara de duda - ¿no te quedaron bien los bocadillos aru? - sonrió y tomo uno para dárselo a Adrik y después comer él.
- ¿Eh? - le dedico una sonrisa - claro que están bien... no es nada...
- ¿En serio aru? Estas desganado - le dijo sin más y después de tomar desayuno se fue a bañar con el niño - Iván, ven a tomar un baño con nosotros aru.
- Lo siento Yao... ahora no puedo... - tomo la bandeja y les dedico a ambos otra sonrisa - será para la próxima - salió de la habitación.
El oriental lo miro con cara de duda y luego se metió a la tina con su hijo que chapoteaba felizmente en el agua, le encantaba bañarse con sus padres, fuera Iván o Yao, daba igual. Luego que salieron del baño ambos fueron a buscar a Iván, el niño ya no iba a clases ya había crecido mucho.
- ¡Iván!... Iván aru...
- ¡Papá!
- Este estaba en su patio mirando lo vacio que se veía su jardín, era el comienzo del invierno - el mes de espera que dijo Inglaterra se cumplirá mañana... - murmuro a la nada.
- ¿Mes de espera? - Yao apareció a su lado afirmando la mano de Adrik - ¿qué mes de espera? - Adrik se soltó de la mano y se fue a jugar por algún sitio.
- Se giro mirando al oriental - mañana volverás a la normalidad... me lo ha dicho Arthur hace unos minutos…
- Oh... ¿en serio? ¡Eso será grandioso aru!, ¡por fin volveré a ser yo aru! - empuño sus manos y las alzo a la altura del pecho sonriendo, sus ojos brillaban, estaba realmente feliz.
Adrik se había ido hacia un árbol y para jugar le tiro una rama a su mamá.
- ¡Ouch! ¡Adrik!
- Rusia sonrió pero su sonrisa fue tan apagada que ni él mismo lo noto - jaja...
China miro a Rusia, dolía verle de esa forma porque a él le encantaba la sonrisa de Rusia.
- Iván, ¿qué pasa aru? - tomo su mano y le miro realmente preocupado.
- Yao... - lo abrazo hacia si - hay una condición... si no se cumple... comenzaras a cambiar nuevamente...
-... - abrió los ojos de sobremanera, realmente sorprendido, no quería que eso volviera a pasar, no lo...
- ¡Ah! - el grito de Adrik lo despejo de esos malos pensamientos, cuando lo vio el niño estaba en el suelo.
- Iván se alejo de Yao y camino hasta el niño ayudándolo a levantarse - debes tener cuidado... si te pasa algo... ¿quién cuidara de Yao?
- Papá siempre cuida de mamá más que yo... pero cuando papá no esté ¡mamá será mío! - dijo el niño mirando a los ojos de su padre - ¡eso es! Le quitare a papá mi mamá - el niño se levanto pero sintió un dolor punzante en el tobillo - ¡ay! - se agacho nuevamente.
- Adrik... - China prácticamente corrió donde el niño haciéndole cariños y levantándolo - Adrik... ¿estás bien aru? ¿Te duele algo...?
- Me... duele mi tobillo mamá...
- China... siéntalo en el patio voy por el botiquín... - camino al interior de la casa.
Lo sentó en un banquillo que había en el patio y luego le reviso el pie, le haría acupuntura cuando tuviera sus materiales, no confiaba mucho en la medicina occidental.
- Mamá será mío ¿verdad?
- Tú eres una parte de mi Adrik - rio China despejando la mente del niño.
- Déjame ver... - abrió el botiquín y trato la herida desinfectándola, luego vendando su pie. - Ya esta da~
- ¡Papá es un tonto da! - le miro el niño - mamá será mío ¡jeje…! - el niño se levanto y volvió a entrar en la casa, iría a la sala de juegos felizmente.
- Esta extraño últimamente aru - sonrió y luego miro a Rusia - aunque... sea una mujer... seguirás a mi lado, ¿no?
- No serás mujer Yao... - sonrió el euroasiático sentándose a su lado - la condición ya se a cumplido... tu mañana regresaras a la normalidad...
- Pero si no es así... yo... yo seré mujer finalmente aru - le miro de reojo nuevamente y de pronto sintió sus lagrimas caer.
- Yao... - se acerco al oído del asiático - ¿cuidaras bien de Adrik verdad?
Se abrazo a Iván y lloro, lloro mucho, no podía contestar solo asintió con su cabeza ¿Que era ese sentimiento? ¿Por qué ese dolor desgarrador? Ese dolor... como si el mundo, no, su corazón se fuera a caer en mil pedazos.
- Yao... - lo apego aun mas a su cuerpo como si fuese a perderlo - desde mañana... todo será diferente...
- ¿P-Por qué lo dices aru? ¿Qué pasa aru? ¿qué sucede aru? - le miro a los ojos, sus cafés aun llorosos no podían mirar claramente la cara que tenia Rusia en ese momento.
- Yo... - no podía mirar su rostro, solo oculto este en el hombro del mas bajo - a partir de mañana tomaremos caminos separados...
- ¿Tu... estas terminando conmigo aru? - dolor, rabia, melancolía, y el color amarillo de las hojas de otoño acompañaban aquella despedida - ¿por qué aru? ¡¿Por qué haces esto aru?
- Desde... mañana desaparecerá todo sentimiento... que tenga hacia ti... - tomo su rostro y lo miro fijamente a los ojos - Yao... quiero que seas feliz...
No entendía nada, y tampoco sabía si quería entender.
- No... No lo hagas, ¿por qué? ¿Por qué haces esto aru? ¿Es por mí? ¿Es por... es por mi cuerpo aru? - sus lagrimas seguían saliendo limpias y cristalinas, puras como el amor que sentía por el ruso.
- Negó con la cabeza... - su sonrisa se apagaba sin notarlo - el hechizo no estaba completo... Arthur descubrió que eso consumiría tu vida por completo apenas la transformación se consumara... - lo volvió a abrazar, claro, si fuera por él nunca dejaría a Yao ya que le pertenecía - China no puede desaparecer... no te lo permitiré.
- ¿Que quieres decir entonces? ¡¿V-Vas a dar la tuya? - hizo una mueca y sus piernas no pudieron mas con el shock, finalmente cayó de rodillas al suelo. - V-Vas... ¡no aru! ¡Dime que es mentira aru!
- No... No desapareceré... - trato de tranquilizarlo - pero lo que siento aquí... - tomo la mano de China y la llevo a su pecho - morirá...
- ¡No quiero eso!, ¡no!... ¡No aru! - su llanto ya no se podía detener - ¡no quiero perderte aru!... pre-prefiero... quedarme así… que perder esto aru... miro el suelo sus manos estaban empuñadas, realmente prefería ser una mujer a perder años, siglos de lo que tenía con Rusia.
- Rusia lo tomo por los hombros, lo apretó y lo obligo a mirarle - ¡¿no entiendes que si no lo hago te mueres? - dicho esto lo soltó, se puso en pie y se marcho al campo de girasoles para intentar calmarse.
- Yao entro a la casa, no podía con el dolor, fue al baño a limpiar su rostro y cuando estuvo más calmo fue donde Adrik.
- Adrik, hijo ven, haz tus maletas, nos vamos a China aru - le sonrió al niño y le acaricio los cabellos.
- ¿Nos vamos con papá? - pregunto inocente el niño.
- No, papa estará ocupado, rápido, haz tus maletas y vámonos a China ¿ok?
- ¡Ok! - el niño corrió a su cuarto y se puso a hacer maletas al igual que su madre.
- El cielo se había nublado, pronto comenzó a nevar, Iván ceso sus pasos y se dejo caer de rodillas frente a aquel campo que amaba tanto - siempre solo... - apretó sus labios, y pudo notar como aquellas lágrimas prisioneras durante tantos años se habían liberado y caían por sus mejillas.
Yao estaba listo al igual que Adrik, afirmaba su mano fuertemente, no iba a llorar, no enfrente de su niño. El único recuerdo que quedaría de su amor.
- Vámonos.
- ¿No nos despediremos de papá? - volteo a ver a Yao.
- N-No, papá está ocupado, vamos - le dijo y por fin dejaron aquella casa tan acogedora, donde habían compartido los tres por más de un año.
"Nos veremos pronto Rusia"
N/A: Bueno... primero que todo lamento la tardanza... estos ultimos dias no han sido los mejores u_u segundo... este capitulo es algo triste (hasta puede que muy dramatico) espero no les moleste. Y finalmente Hermanita querida gracias por leerme siempre da~
¿Review's?
Para un proximo y mejor capitulo da~
