Disclaimer: Por desgracia Hetalia no me pertenece da~

Advertencia: Como siempre la cursiva y entre comillas son "pensamientos" Iván tiene revueltos sus sentimientos u_uU

Pareja: RusiaxChina / IvánxYao RusiaxCanadá / IvánxMatthew


Con el pasar del tiempo…

Capítulo IX: Regreso.

- ¡Iván!... Iván despierta ¡IVAN! ¡Despierta aru! - sus lagrimas inmediatamente comenzaron a caer llamo a Adrik y a los criados a gritos, que le trajeran las cosas calientes que encontraran - Iván, no... Me dejes... así aru - tomaba su mano y la apretó contra su pecho.

- "¿Quién eres? ¿Por qué lloras?... está tan cálido aquí..." - su cuerpo estaba recostado en un campo, un campo desconocido, pero no le importaba, el sol caía sobre su cuerpo, el cielo estaba azul.

Le habían arropado y puesto distintos capas cálidas a Iván, China no dejaba de tomar su mano, no lo dejaría tampoco, y se quedo a su lado, toda la tarde.

Adrik miraba desde la puerta, esa dedicación de su madre a su padre, desde que lo abandono, había deseado que muriese, pero ahora se sentía mal, pensaba que él había ocasionado eso. No podía decirle a mamá o él se enfadaría, no quería eso.


Una semana transcurrió con el ruso en ese estado, Inglaterra que recibió la noticia de China no comprendía que sucedía, y aseguro al oriental que él no tenía nada que ver.

- "Ahora... que lo pienso... ya no esta tan cálido, ¿qué sucede?" - abrió sus ojos y miro a su alrededor, estaba completamente nevado, comenzaba una tormenta y una pequeña figura se distinguía a poca distancia - "¿es un niño?" - se acerco a la figura, sollozaba, cuando lo observo detenidamente se dio cuenta que era alguien familiar, de cabello platinado y ojos violetas - "tú eres..."

- "Tu eres yo... - le tomo una mano - yo soy tu... - se abrazo a su cuerpo - no me abandones..."

- Rusia se agacho y abrazo a aquel niño aferrándolo a su cuerpo - "no... no quiero abandonarte" - sintió aquella calidez. Aquella que le hacía sentir el pecho lleno...

China una vez que hablo con Inglaterra pidiendo que le buscara alguna respuesta se acerco al lado de Rusia, tomando su mano y dándole un beso, acariciando sus cabellos, no se había movido de su lado en toda la noche y tampoco lo haría en el día. Le llevaban la comida a la habitación mientras a Rusia debían alimentarlo a base de suplementos.

Adrik había quedado de lado, escondido entre los roperos para no ver a su madre, lo evitaba cada vez que salía de esa habitación.

- "Tu eres mi..." - la tormenta ceso de pronto, ningún ruido se distinguía, solo un montón de imágenes llenaron su cabeza, su pecho latía, y dolía a la vez - Yao... - movió débilmente sus dedos antes de abrir sus ojos y cegarse por la luz cerrándolos de nuevo, luego de unos segundos los volvió a abrir distinguiendo el rostro de China frente a él - Yao... - levanto su mano fría y la poso en su rostro.

- ¡Iván! - aparto con suavidad la mano en su mejilla tan fría y la tapo con la cálida suya, no sabía que decir estaba mudo en emoción pura y de pronto sintió como su corazón volvía en sí - Iván... - sus lagrimas cayeron sin poder evitarlo y por fin pudo abrazarlo - lo siento Iván, no quise obligarte a nada...

- Ya... no importa... - le rodeo débilmente con sus brazos - ya estoy de vuelta... - sonrió a duras penas.

No lo creía, que Iván estuviera de vuelta era prácticamente un sueño, un sueño hecho realidad después de tantos meses su mirada ahora volvía a ser suya.

- Lo se... - sus lagrimas seguían cayendo mientras ocultaba su rostro en el pecho del menor.

- Oye... China... - dijo con suavidad, cuando este levanto su rostro para mirarle acerco su rostro y le beso los labios.

- I-Iván... - se sorprendió por el beso que este le dio y sin embargo sonrió dándole otro beso ahora más profundo, por fin era de quien se enamoro.

- Yao... siento lo que te hice...

Negó con la cabeza pues en realidad ya no importaba nada, el seguía siendo su amado, nunca lo había dejado de amar, en ningún momento.

- No importa... Rusia sigue siendo Rusia, y para mí... Iván sigue siendo mi niño grande aru - le sonrió y se seco las lagrimas besándolo de nuevo - ahora descansa.

- Sonrió una última vez antes de cerrar sus ojos - Adrik... está preocupado por ti... - comento antes de caer dormido.


Habían pasado varios días desde que Rusia había despertado, ahora Yao le llevaba el desayuno a la cama y Adrik lo seguía, pues, aunque lo negara se preocupaba mucho por su padre.

- Buenos días~ - sonrió el euroasiático, pues había despertado hace unos segundos y ahora se acomodaba en la cama para sentarse.

- Buenos días... - se sentó a su lado como si nada, besando su mejilla - Adrik tiene que decirte algo.

- Yo... papá... lo siento - se disculpo el pequeño mirando de reojo a su padre, tenia vergüenza por lo que había dicho antes de que el europeo cayera en ese profundo sueño.

- Iván solo esbozo una sonrisa y le llamo para que se acercase, una vez el niño estovo a su alcance lo abrazo con fuerza y susurro a su oído - has cuidado muy bien de mamá...

- S-si... p-porque soy un niño grande… - contesto con firmeza sonriendo y abrazando por el cuello a su papá - papá... me ahogas... no respiro...

- Da~ lo siento... - lo soltó de su abrazo y revolvió sus cabellos.

- Iván, come... tenemos reunión hoy... ¿te sientes bien para ir? - le miro de reojo y se levanto, Matthew estaría allí, y sabia que le dolería el hecho de que volviera con la persona que amaba.

- Si... ya estoy bien... - sonrió y empezó a comer gustoso.

- Adrik, ve a preparar el baño para papá... - el niño salió, había crecido un poco y por ende madurado.

- Iván... con Matthew... bueno... al final no se en que terminaron las cosas con él.

- Descuida... - desvió ligeramente su mirada a la comida que tenia - recuerdo la mayor parte de lo sucedido...

- ¿Cómo es eso aru? - comenzó a sacar una ropa para prepárasela cuando fuera a la reunión.

- Estoy al tanto de todo... lo que hice... - dejo la bandeja a un lado y salió de la cama.

- Hum... - dejó la ropa de Iván en la cama y le miro de reojo acercándose a su espalda abrazándolo. - ¿Nos bañamos juntos aru? - sonrió como antes, algo coqueto, sin vergüenza a descubrirse ante su gran amante.

- Claro... - tomo una de sus manos y lo llevo consigo al baño.

Yao siguió al otro sin más, entrando ambos al baño, se sentó en la taza del baño occidental que tenia y se dispuso a desvestirse.

- Quito sus ropas y se metió, era una bañera bastante grande y el agua estaba perfectamente cálida - da~ - se apoyo en la orilla observando con una mueca infantil al oriental - extrañaba observarte...

Se sonrojo hasta las orejas mientras quitaba sus pantalones, viendo de reojo al otro.

- P-Pero que dices aru... es vergonzoso... - le reclamo mientras ahora terminaba de desvestirse sacando su playera.

- Yao... ¿tú me odias? - pregunto de pronto, sin permitir que su sonrisa desapareciera.

Se dio vuelta a mirarlo sorprendido y luego se paro frente a él, olvidando que estaba completamente desnudo, alzo su mano y le pegó una cachetada.

- ¿COMO PUEDES DECIR ESO ARU? Si te odiara no estaría contigo ahora, tonto Iván aru... - se agacho y beso su mejilla, donde lo había golpeado y luego su nariz - tonto Rusia.

- A pesar de que te hice tanto daño... - tomo su rostro y lo beso - gracias... - luego lo arrastro al interior del agua donde se bañaron.

Llegaron a la reunión de países, efectivamente Matthew estaba allí pero como siempre nadie parecía tomarle en cuenta.

China realmente no quería que le tuviera odio, de hecho sentía cierta lastima por él. Se sentó en frente del canadiense e Iván lo siguió a su lado.

Adrik se había sentado en las piernas de su madre y dibujaba algo en un papel.

Matthew miro a Iván y le sonrió saludándole con la mano y luego hizo lo mismo con China, hasta que el alemán rompió el silencio.

- Bueno como ya saben hoy nos hemos reunido para Fomentar una asociación mundial para el desarrollo. Como uno de los tantos objetivos propuestos para las Naciones Unidas este año... blablabla...

Matthew no participaba nunca y ahora de verdad no tenía ganas de participar.

China miraba toda la reunión como si fuese un verdadero disparate daba sus opiniones y luego miraba a Matthew.

- ¿A quien miras? - se escucho la voz de España a su espalda.

- Antonio - sonrió el ruso al hispano cerca de ellos - ¿como estas?

- Oh... muy bien... hablaba con Yao... - le dijo mientras se hincaba al lado del Chino pues Romano, quien no debía de estar allí, estaba, sentado, en su puesto - ¿entonces? ¿Que ves? - realmente no quería interesarse en la absurda reunión por "unir para el desarrollo" era una bobería.

- ¡Hey ustedes dos! - se escucho la voz de Ludwig y todos los rostros se voltearon a mirar a la dirección a la que miraba el alemán - si quieren charlar háganlo después de la reunión...

China y España se crisparon y finalmente dejaron de hablar escuchando toda la latosa reunión. Al salir Adrik estaba en los brazos de Yao dormido mientras que Matthew se le acercaba a Iván para conversar.

- Hola Matvey... - dijo suavemente alzando una mano en señal de saludo.

- Ho-Hola... Iván... ¿puedo… hablar contigo, a solas? - miro a China y a Adrik.

- Oh, claro, no hay problema aru - China salió rápidamente de la habitación ahora lo que menos quería hacer era molestar.

- Matvey... - poso su mano en el rostro del canadiense.

- Iván... - le contesto el americano mientras el otro pasaba la mano por su rostro. - Y-Yo... yo sabía que podías... - dijo bajito.

- Matthew... - beso su frente - gracias por haber permanecido a mi lado...

Sonrió de medio lado, tímido, quedito y le abrazo por la cintura ocultando su rostro en el pecho de Iván.

- Y-Yo... solo espero... que te vaya bien... además... sé que solo era un reemplazo - se soltó y le miro a los ojos, solo un segundo y sonrió.

- ¡No! - alzo un poco la voz - nunca fuiste un reemplazo Matvey...

-... - no sabía que responder a aquellas palabras, pero de alguna forma se sentía feliz - Iván... e-eres... una... persona muy amable...

- A pesar de todo aun permaneces a mi lado Matthew... - lo estrecho entre sus brazos - te debo mucho...

- E-Eso es... por... por otra cosa... - se sonrojó un poco y cerro sus ojos recordando aquellos momentos en que su piel vibraba con el toque del ruso - ah... Iván... me voy a morir... si...si sigues así...

- Eres... tan dulce... Canadá... - lo supo en aquel momento, aquel amor que sentía hace siglos por Yao y aquel que había nacido junto a Matthew cuando olvido al oriental, ambos permanecían dentro de su pecho - podría... romperte... - acaricio sus cabellos luego se alejo de este. "¿Como podría hacerle daño a ambos, solo por amarlos?"

- "Yo... ya siento que me he roto"… Espero que seas feliz... con tu familia - sonrió una última vez - de verdad lo quiero - esas palabras fluidas salieron de su boca y sin mas salió de aquella habitación.

- Lanzo una silla a un costado y luego golpeo la mesa con sus puños "¿cómo es posible que te confundas?", "Rusia nunca se confunde, siempre sabes lo que quieres" - Проклятие. (Maldición)

- Adrik... ¡Adrik! - Yao corría por los pasillos buscando a su pequeño en cada habitación, sin embargo no podía encontrarlo.

-... - salió de un armario que estaba en la habitación donde estaba su padre, mirando con sus violetas los golpes que había hecho. Lo miraba atento, sin decir una palabra, no porque no quisiera, no sabía que decir, era como encontrar a su padre engañando a su madre, se sentía confundido y no sabía que hacer frente a eso. Se echó hacia atrás botando un candelabro de una mesa. - ¡Ah!

- Rusia en ese instante alzo su cabeza y se giro en dirección al ruido para encontrarse con el pequeño - ¿qué haces aquí? - lo observo molesto sin notarlo.

Adrik salió corriendo de la habitación, aun no sabía qué hacer o que decir, salió de la casa topándose con un trió de naciones, y sin más se perdió.

- ¡Adrik! ¡Adrik! - Yao seguía buscándolo, no aparecía hace un buen rato y eso ya era preocupante. Decidió correr a donde estaba Iván - ¡Iván!... ¿has visto a Adrik aru? desapareció de mi lado aru, ¡no está aru! - como madre, estaba desesperado.

- Si... al parecer se fue a casa... - camino en dirección a la salida - de todas formas iré por él.

El pequeño se había escondido en las ramas de un alto árbol, no quería que nadie lo viera en ese estado, estaba llorando.

- Está bien yo iré a casa para ver si ha aparecido - se fue corriendo hacia China para saber si el niño estaba escondido en algún lugar de la casa.

- Camino con tranquilidad hasta los pies de un árbol, se quedo unos segundos ahí y luego alzo la mirada - Adrik... Yao está preocupado por ti...

No le contesto, no quería verle, estaba encogido de piernas y brazos mientras lloraba, ni siquiera quería alzar la vista, si lo hacía seguro se encontraba con los ojos de Iván, y otra vez le miraría de esa forma tan severa.

- Adrik... ya sé que estás molesto conmigo... - apoyo su espalda al tronco del árbol - pero no deberías preocupar de esta manera a mamá.

- No... No estoy molesto... con papá... - alzo su vista llena de lagrimas y su nariz sucia - estoy... no sé porque estoy así... pero... no me gusta esta sensación... duele... adentro - escondió nuevamente su cabeza.

- Quizás... decepcionado... - soltó un suspiro - por eso lloras...

Mordió su labio y luego de unos minutos pudo calmarse, el dolor aun seguía en su interior pero ya estaba más tranquilo. Bajo del árbol y estaba junto a su padre, sin embargo aun miraba el suelo.

- ¿Papá... ¿amas a mamá?

-... - aquella pregunta la esperaba por parte del pequeño, pero la respuesta no estaba - ya... no lo se... - se sentó aun apoyado en el tronco y tomo ambas rodillas - el pecho de papá esta... partido a la mitad...

- Pero... pero mamá es más lindo, es pequeño y... y... no usa lentes... y... es muy delgado... y... - se le acababan las escusas para defender a su madre - y... es mamá... - dijo sin más, ahora si mirando los violetas del mayor.

- Tienes razón... - lo observo y le sonrió - China es muy lindo... - miro el cielo, comenzaba a oscurecer - es mejor... irse a casa...

- Hum... - tomo la mano de papá - ¡ya sé lo que le pasa a papá! ¡Papá está enfermo! ¡Necesitas que mamá te cuide! ¡Por eso estabas sostenido a ese rubio! - ahora sonrió tomando las manos de su papá - ven vamos, mamá te va a curar el corazón, ¡si está dividido hay que juntarlo!

- Abrió los ojos sorprendido - has... crecido bastante... da... - comento antes de que ambos llegaran a casa del chino.

El niño solo sonrió y entro a la casa con Iván de la mano.

- ¡Mamá!

- ¡Adrik! - lo abrazo inmediatamente - ¿dónde estabas? ¡Estaba preocupado!

- Lo...lo siento... pe-pero... ¡papá está enfermo! ¡Tienes que curarlo!

China volteo a mirar a Rusia y se levanto, poniéndose de puntitas para tocar su frente, al menos no tenía fiebre.

- ¿Qué pasa? ¿Te sientes decaído? - le observo un momento - quizás no debiste levantarte e ir a la reunión.

- No es eso... - negó con la cabeza, luego miro al pequeño - Adrik... ve a darte un baño... China y Rusia deben hablar...

Miro a su papá con un puchero y luego se fue arrastrando los pies al baño.

- ¿Qué pasa? ven, vamos a sentarnos - le tomo la mano guiándolo al living.

- Y-Yao... - miro unos segundos al rostro de China luego desvió su mirada -... aun... siento atracción por Matvey...

Abrió sus ojos de sobremanera y luego soltó su mano. Miro el suelo juntando sus palmas y luego lo miro nuevamente soltando un suspiro.

- Debería haberlo sabido aru - suspiro nuevamente - ¿solo atracción aru?

- Negó con la cabeza y apretó sus manos esperando que el oriental comprendiera. - Lo que siento... es mucho más intenso que una atracción...

-... - no sabía que responder, ¿que se supone que tenía que hacer él con esa confesión? suspiro nuevamente - Iván yo... no sé qué decir aru, creo que las respuestas están en tu cabeza y en tu corazón aru, no soy quién para decir que te quedes conmigo o con él aru... por eso... ¿quieres un tiempo aru? - le dirigió una mirada de reojo.

- ¡No mamá!, ¡tienes que unir el corazón de papá! si no... ¡Papá nos va a abandonar otra vez! - hizo un puchero, nunca se había ido a bañar.

- Adrik... - se puso en pie y se acerco al muchacho - ve a darte el baño...

- Si papá - de nuevo su puchero y se fue a bañar, esta vez sí se escucho la puerta del baño cerrarse.

- Está... muy asustado ¿no crees aru? - sonrió algo melancólico, aunque no quisiera aquello le dolía.

- Es natural... después de todo es hijo de China... - miro la ventana el cielo estaba completamente oscuro - creo que es hora de ir a casa...

- Es mejor aru... - lo acompaño hasta la puerta - cuídate - sonrió y le dio un beso en la frente - no hagas boberías aru.

- Está bien... cuida de Adrik... - dicho esto el ruso emprendió el camino a casa.


N/A: Bueno... este es el penúltimo... las cosas daran un giro en el último capitulo... espero no haberlos decepcionado gracias hermanita por seguirme hasta el final... lo otro... es a mi amiga que escribe conmigo... Thanks You! my friend!

¿Review's?

Para que el final sea un Happy Ending...