-woow...

Una exclamación general se escuchó, Shaoran abrió sus ojos algo sorprendido. Y no era para menos.

La hermosa muchacha parada ahí les miraba con una tierna sonrisa, sus enormes ojos verdes brillaban dulcemente, era casi inexplicable. Era esbelta y de bonita figura. Tenía un fino rostro, perfilado con su piel blanca y sus mejillas ligeramente sonrosadas, sus labios rosados. Su larga cabellera estaba suelta y daba algo más por debajo de sus caderas, ligeramente rizado y su tonalidad castaña despedía brillos dorados con la luz que entraba por la ventana. Pero tenía un corte curioso sobre el fleco que cubría su frente, como dos cortos mechones que enmarcaban su precioso rostro.

Era como un ángel caído del cielo… el más bello que había. Desprendía delicadeza, gentileza y amabilidad; además de frágil y dulce.

Los alumnos no prestaban atención a nada más que la figura frente a ellos. Incluso la persona que podía ser más indiferente ante todo, Shaoran. El único sonido que había era el de la tiza.

Li desvió su vista hacia el pizarrón, sus ojos se abrieron como platos, su boca se entreabrió, su corazón también se había detenido. Cuando el profesor terminó de escribir les habló a sus alumnos de nuevo:

-ella es Kinomoto Sakura.

Oh...

Todas las miradas estaban atentas a la joven frente a ellos, ésta solo les regresaba el gesto con una sonrisa llena de ternura, sus ojos entrecerrados, y les regaló una reverencia

- soy Kinomoto Sakura, espero que nos llevemos bien.

¿Kinomoto... Sakura?

Título: Realidad

Card Captor Sakura

"Pequeña distracción"

...Shaoran...

su voz era sutilmente diferente a como la recordaba, había dejado ese tono infantil y ahora era fino y demasiado femenino, dudó por un momento que fuera la misma persona, después de todo, Sakura era un nombre popular... aunque Kinomoto...

¿ne, Shaoran?

...Sakura...

ella está aquí, Shaoran... ¿qué harás?

¿deberías estar feliz?

Era de nuevo su fría voz dentro de su cabeza, la misma que le había advertido la adivina.

Ella solo traerá más tristeza... amargos recuerdos...

Y tormento, Shaoran...

"haz escuchado otra parte de tu corazón… pero es vital que no la escuches nunca más…"

Ella debe irse...

No, ella tendrá sus motivos para haber vuelto... ella no me hará daño, ella es Sakura

Seguramente te odia

Podría ser, pero no quiero averiguarlo...

¿tienes miedo, Shaoran?

...Si...

La mente del joven castaño se paralizó un momento; esa sensación le recordó al día anterior, cuando avanzaba por el pasillo para llegar a su clase de informática. Entonces... ¿había sido ella?

Si, eso era definitivo.

Sakura había sido la persona que caminaba en dirección contraria y que lo había dejado con la mente en blanco, sin darle oportunidad de reconocerla o ver su rostro detenidamente. Se sintió bastante estúpido.

Nadie le respondió a la jovencita de mirada verde, aun seguían algo sorprendidos. Sakura parpadeó algunos segundos, confundida.

¿Tan rara se veía?

Sus mejillas se tiñeron de rojo y bajó el rostro avergonzada.- siéntate en ese lugar vacío.- indicó el profesor señalando una banca que aunque no estaba hasta atrás no estaba hasta adelante.

Ella asintió y sintió la mirada de todos sobre ella, la seguían sin ningún tipo de discreción.

Lanzó un silencioso gemido de satisfacción mientras se sentaba, al oír lo que decían unas chicas cercanas a ella.

-¡es preciosa!

-¡...pero que bonita!

Miró al frente fingiendo no escuchar nada, o no darle importancia, pero en realidad era como música para sus oídos, algo de lo que disfrutaba cada vez más, a diferencia de sus circunstancias del pasado.- "de la misma manera, caerá Li... y ésta vez, seré yo la que le deje..."-pensó, sonriendo para si misma, en una postura que para los demás lucía inocente y tierna.

Como una ilusión.

Shaoran sentía su corazón latir con fuerza inusitada, su respiración se volvía pesada y los que se sentaban a su alrededor se percataron.- ...superior Li... ¿está bien...?-susurró uno.

-si.-dijo cortante, fingiendo poner atención a lo que decía el maestro.

Ella estaba ahí, de regreso...

¿por qué?

Seguramente no esperaba encontrarse con él, así que no arruinaría su momento y no la perturbaría dándole a conocer su presencia. Quizás así era mejor. La miró de reojo unos minutos, los separaba una chica, sino estaría justamente a su lado.

Lucía despreocupada y parecía querer recabar toda la información que le fuera posible, escribía y borraba algunas veces, mordía el lapicero y después jugaba con él. Frunció el ceño levemente.

No. Esa no era Sakura...

El aura de tranquilidad que desprendía no pertenecía a ella, parecía como si Tomoyo Daidouji fuera la que estuviera ahí, con su expresión ligera y radiante. Esa no era Sakura.

¡no era Sakura!

Lanzó un gruñido inaudible, de pronto se sintió tenso. Esa sensación permaneció en él todo el resto de la clase. Cuando la campana sonó los chicos se acercaron sin titubeos a la joven castaña que les sonreía delicadamente.

Lo único que querían era su número de teléfono.

Shaoran lanzó un suspiro cansado al notar aquello. Quizás era el mismo cuerpo, ahora perfeccionado pero no era la misma niña a la que conoció, llamó su atención cuando la vio sonrojarse furiosamente ante alguna pregunta de uno de los muchachos.

Por lo menos no se le había quitado lo tímida. Eso era un consuelo.

-¿tienes novio?

-etto... n-no...

-¿por qué no? ¡eres muy linda!

-a-ah, gracias...

Antes de que el interrogatorio continuara, un muchacho de una altura sorprendente, y que era el triple de ancho que cualquiera, con su camisa que a penas le cerraba y el pantalón que iba debajo de su cintura y esa horrible expresión en su rostro, agresivo, así le pareció a Li.

Se levantó lentamente al ver como se acercaba al grupo que rodeaba a Sakura. Si ese tipo se atrevía si quiera... un brillo fiero se asomó en sus ojos castaños y una intensa rabia corrió por sus venas.

-aléjense.-gruñó Kisuke a los demás, los chicos se apartaron, dejando sola a Kinomoto con el sujeto. Este le miró severamente varios segundos, que fueron eternos para la jovencita.- si necesitas mi ayuda, no dudes pedírmela, primor...

Sakura parpadeó y frunció el ceño, casi con una expresión infantil. Ahora lo recordaba, el que la había interceptado una vez en el camino a su casa, el mismo día en que Li... en que él... la había tratado tan mal...- ¡déjame en paz!-gruñó con su femenina voz. Li sonrió tenuemente, ella se defendía sola.

-pero...

-¡no quiero que estés cerca de mí!

-oye---

-¡aléjate!

Shaoran volvió a sentarse y observó con cierto orgullo a la jovencita y como Kisuke se iba, con la cabeza gacha.

-¿cómo pretendía que Kinomoto lo mirara?

-está gordo.

-je, y feo...

Sakura les lanzó una mirada acusadora, levantó el rostro con aire arrogante.- ustedes también, no los quiero cerca.

Los dos chicos se señalaron entre ellos.- los dos.-aclaró la bella jovencita. Shaoran lanzó una pequeña sonrisita. Parpadeó extrañado cuando ya no pudo verla pues era rodeada ahora por las chicas del salón, una gotita corrió por su nuca.

No solo era popular entre los hombres, sino también entre ¿las mujeres?

-¡kyaaaaaaaaaaaaa! ¡Kawaiii!

-¿hoeee?

-mira su cabello, es tan suave...

-y su rostro... ¡es tan bonita!

-¿tu estilista es francés? ¿italiano?

-a...ano... no...

-¡kireeeiii! ¡mira como se sonroja!

Shaoran observaba la escena algo asombrado. Sin duda antes no pasaba desapercibida por su físico, pero ahora, no solo era eso, sino también que era acosada... pobre. Rió divertido al ver la escena, las chicas cepillaban su cabello con sus dedos con todo el atrevimiento posible, y acercaban su rostro al de ella, haciendo que Sakura retrocediera asustada.- e-ett-tto---

-¿has vivido antes en Tokio?-preguntó otra chica, con curiosidad. El silencio se apoderó de todas al ver la seriedad repentina de la castaña de ojos verdes. Shaoran levantó el rostro levemente al escuchar la cuestión.

¿qué respondería ella?

La observó con fijeza, su bello perfil y el brillo antes desconocido de sus ahora enormes ojos, recordaba que antes a penas y se le veían. Su cabello conservaba aun parte del corte original, cuando lo llevaba corto, los dos mechones aun enmarcaban su blanco rostro. Bajó un poco la mirada y sintió sus mejillas hervir cuando se dio cuenta donde miraba, Sakura estaba adquiriendo suaves curvas...

-si...

-¿y por que te fuiste?-Shaoran hizo un mohín muy extraño en él, Sakura siguió en silencio.

-yo...

todas esperaban atentas su respuesta.

-y-yo...---

-¡mira...!-gimió bajito una de ellas.- ¡el superior te está mirando!

-¿s-superior...?-Sakura levantó una ceja, parecía tener la edad promedio del salón. Lo examinó en silencio. Tenía un rostro atractivo y hasta elegante, cabello castaño corto bastante alborotado, como si hubiera corrido. Y unos sorprendentes ojos mieles enmarcados con sus pobladas cejas.

Se le hacía conocido... ¿lo había visto en algún lugar antes?

Shaoran pasó saliva dificultosamente, tratando de fingir que no se daba cuenta de que era examinado por Sakura.

Sakura parpadeó pensando.- "es...él..."-lanzó una sonrisa... era él... ¡no podía ser otro!

Era el chico que iba por el pasillo junto con sus compañeros, lo había mirado de reojo por simple casualidad y si que la había impresionado... todos parecían hablar con él, pero parecía que el muchacho no escuchaba a ninguno, como si ni siquiera se diera cuenta de que era rodeado por los demás.

Ella había pasado al lado del grupo, sin darle mucha importancia.

-¡que envidia!-susurró otra, Shaoran sintió una gotita de sudor correr por su nuca, todas las chicas, incluida Sakura, lo miraban expectantes.

-...nadie le sabe ninguna novia...

-ni que le interese alguien...-murmuró pícaramente otra a la castaña, Sakura sintió hervir sus mejillas. Bajó ligeramente el rostro pero siguió mirando al muchacho de reojo.

Él se sintió nervioso con todas esas chicas observándolo, pero en especial sentía fijos los únicos ojos verdes sobre él, se sintió incómodo.- "¿no... me ha reconocido...?"

-es tan atractivo...-suspiró una.

Shaoran que poseía un buen oído sintió la sangre subir a su cabeza.- es capitán del equipo de fútbol, cuando puede ayuda al equipo de tiro y también al de tenis, y tiene muy buenas notas...

-pero parece que a los profesores no les agrada...

-¡es que no lo entienden!

Shaoran no sabía que hacer al escuchar todos aquellos comentarios, fingía mirar sin interés por la ventana y que no había oído nada, pero su rostro rojo podría delatarlo. Frunció levemente el ceño; que fácil había sido para esas chicas olvidar su pasado como un muchacho problemático y a veces acusado injustamente por los maestros en la primaria, en la secundaria e incluso había veces que lo señalaban como sospechoso ahora en la preparatoria.

Nadie se enteraba de eso... a nadie le interesaba eso...

Recordó inminentemente el rostro del director de Jimbo, al día siguiente de la partida de Sakura.

-la señorita Kinomoto... tuvo que cambiar de residencia a otra ciudad de Japón.-refunfuñó el hombre.- me pidió que no le comentara nada.

-¿ah si?-preguntó con su voz de niño, en esa época.

-por eso dejó la escuela...-la mirada acusadora del profesor cayó sobre el ambarino, pero este no se inmutó, solo lanzó un gruñido impotente. Él sabía la razón, pero si Sakura no lo había delatado, no lo haría él mismo.- quisiera dejar de pensar que tuvo algo que ver...

-sería bueno.-respondió cortante.

-yo sé que la señorita Kinomoto tuvo un motivo aun más fuerte para irse... y seguro usted está vinculado... cuando descubra la verdad...---

-no sucedió nada.-interrumpió Shaoran.- usted mismo me acaba de informar que se fue de la ciudad.

El director se cruzó de brazos y le dio la espalda.- por esta única ocasión lo deslindaré... pero si yo descubro...---

Shaoran hizo un gesto con su mano, restándole importancia.- ya entendí. ¿puedo regresar a clases?

El director le miró por encima de su hombro.- vete ya.

Li lanzó un suspiro y pasó distraídamente una mano por su cabello, haciendo que un suspiro escandaloso se escapara de las bocas de las jóvenes, excepto de la castaña, la cual aun parecía tímida de ver directamente al muchacho o hablarle.

-mira eso...-dijo cerca de su oído una, Sakura notó como una chica entraba al salón con un almuerzo envuelto en una servilleta con diseño bastante masculino. Se acercó al superior que no se había dado cuenta aun de la presencia de la visitante.

-etto... superior...

-¿eh?-inquirió distraídamente el chico, la jovencita desconocida tenía las mejillas teñidas de un suave rosa.

-b-bueno... es que...

-el superior es también muy popular en los otros salones.-explicó otra chica, con voz severa, Sakura asintió.

-¿por qué lo llaman superior?-preguntó llena de curiosidad la ojiverde - ¿no es un chico más de su clase?

Todas se le quedaron mirando extrañadas, Shaoran alcanzaba a oír perfectamente la conversación. Esa era una buena pregunta, y nunca se la había hecho pues con el tiempo se había acostumbrado a que le llamasen así... sintió sus mejillas hervir, expectante por la respuesta.

-¡por que es genial!-gimió una.

-¡es el mejor!

-no hay nadie de su categoría... no en esta escuela.

Shaoran lanzó un suspiro pesado. Esas chicas no lo conocían ni una pizca.

-ehm... ¿superior?-la voz de la chica a un lado de él hizo que Shaoran regresara su atención a ella.

-¿si? ¿me decías?-le lanzó algo parecido a una sonrisa, la chica se sintió abochornada.

-yo... b-bueno... me gustaría que probara este almuerzo que he hecho especialmente para usted.-Shaoran mantuvo su mirada profunda sobre ella y miró la caja que la joven había puesto sobre su mesa. Captó, suspiró.

-oye, yo te lo agradezco pero...-los ojos mieles miraron directamente los marrón de ella.- no puedo aceptarlo...

las chicas que rodeaban a Sakura lanzando una exclamación, como si estuvieran viendo algún tipo de espectáculo. La joven Kinomoto miraba atentamente el cortés rechazo que aquel 'superior' hacía, le supo mal por la chica.

-ano... está bien... pero por favor... cómalo...-pidió con una reverencia, haciendo revolar su cabello negro que casi golpeó la nariz del chico.

-ah... está bien...-la joven se alejó con la cabeza gacha, Shaoran la siguió con la mirada.- ¡oye!-la chica se volteó rápidamente, extrañada.- ¡de nuevo, gracias!-sonrió.

La joven desconocida asintió felizmente, con una sonrisa de oreja a oreja. Y salió del aula. Sakura miró con cierta admiración al muchacho castaño, el cual ya no le miraba y examinaba con ojos curiosos su almuerzo.- "espero que no esté envenenado... o sea algo extraño"-pensó resignado.

-"cuando termine mi asunto con Li... quizás podría conocer mejor a ese superior..."-se sonrió a si misma y asintió a la nada.

La campana sonó indicando el cambio de clase, las chicas se alejaron de Sakura la cual seguía mirando a Shaoran, pero este parecía no darse cuenta.- "más tarde me presentaré con él"-pensó ella. Pero su plan fue frustrado cuando a la hora del descanso no lo encontró, pues había salido con su habitual prisa.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Tomoyo avanzaba mientras iba leyendo sus partituras, junto a ella Naoko Yanagisawa, el violín principal del coro, hacía lo mismo.- esta canción es más complicada que la del concurso nacional.-murmuró la castaña frunciendo levemente el ceño.- es solo un concurso de distrito...

-las demás escuelas se hacen cada vez más fuertes.-comentó despreocupadamente Daidouji.- recuerda que perdimos contra Osaka... para la maestra fue un fuerte golpe para su orgullo...

-es verdad, generalmente nos enfrentamos a Okinawa pero este año fue Osaka, un coro desconocido venció al famoso coro de Tokio que nunca le ha podido ganar al aun más famoso coro de Okinawa.

Caminaron en el pasillo de los salones de primer año de preparatoria, donde un tumulto se formaba para entrar al 1-A, Tomoyo parpadeó extrañada.

-¿qué sucede?-se preguntó, pero no esperó a que Naoko le contestara.

-¿no te has enterado?-inquirió algo divertida Yanagisawa, normalmente era ella la que no se percataba de las cosas y Tomoyo siempre terminaba contándole.- ha entrado una nueva alumna... pero no es como cualquiera...

-¿ah no?-preguntó extrañada, levantando una de sus cejas.

-nop, dicen que es muy bonita...-se encogió en hombros.- extremadamente bonita...

Tomoyo le miró atentamente, esperando a que agregara algo más, Naoko vacilaba, y con cansancio rodó los ojos.- ya, dime...

-¿qué?-preguntó fingiendo desconcierto.

-¿qué más sabes?-su delicada voz la hacía sentirse acorralada, lanzó un suspiro.

-muchos... la han comparado contigo...

Tomoyo parpadeó más desconcertada.- ¿conmigo?-se señaló a si misma.

-dicen que tiene cierto aire que recuerda a ti... pero supongo que solo podrías darte cuenta si la ves... yo no he tenido la oportunidad así que no podría asegurarte nada.-Tomoyo miró al frente con el ceño fruncido ¿quién sería esa niña?

-¡entonces vamos a verla!-sonrió, tomó su mano y la arrastró junto con ella, los chicos que la vieron avanzar hacia allá le abrieron el paso, Naoko sentía como las mejillas le hervían por la vergüenza de verse en esa situación. A Tomoyo no le importaba lo que pensaran de ella, tenía una popularidad por las nubes, pero ella tenía poco prestigio que cuidar, y parecía que a la joven amatista no le importaba.

Entraron al aula sin ningún problema y encontraron a muchas personas rodeando a la nueva alumna, Tomoyo se siguió abriendo paso. Quedó frente a frente de la chica, esta le miró un momento extrañada por su repentina aparición, Tomoyo le miró pensativa. Las demás chicas se alejaron, dejando a ambas, extrañas bellezas, en una reexaminación más íntima.

-tú...-susurró Sakura, sus ojos verdes fueron de arriba para abajo, su sonrisa se amplió.

Tomoyo permaneció en silencio y acto seguido, sonrió radiante.- eres tú... ¡Sakura!

La joven de mirada verde se levantó y salió del aula con la mirada de todos sobre ella, era seguida de cerca por Tomoyo.

-¿se conocían?-preguntó una chica cercana a Naoko, esta se encogió en hombros después de mirar la escena impresionada.

-si la conoce no creo que la haya conocido aquí... toda su vida a estado en Jimbo y esa chica es nueva...

-Kinomoto vivió antes aquí.-comentó la otra

Naoko trató de recordar a alguna amiga cercana de Tomoyo que se pareciera a esa chica con la que acaba de salir, pero no encontró nada.- seguramente se conocen de otro lugar... no recuerdo haber visto a esa niña antes aquí...

Ambas llegaron hasta el jardín trasero, donde no había mucha gente. Daidouji la siguió inspeccionando.- "vaya... ha cambiado..."-Sakura sin que su sonrisa desapareciera corrió a abrazarla, Tomoyo parpadeó y sonrió divertida.

-¡sigues siendo tan bajita!-gimió feliz, colocando su cabeza sobre la de Sakura, como si abrazara una muñeca.- ¡¡kawaaaii!

-hoe... no me digas eso...-murmuró avergonzada, separándose.

-¿cuánto mides?-le preguntó curiosa, se sentaron en una jardinera cercana.

El rostro de Sakura enrojeció.- 1.52-respondió jugando nerviosa con sus manos, Tomoyo era más alta que ella con su metro y 65 centímetros.

Tomoyo le lanzó una sonrisita triste.- ¿a esto te referías cuando me dijiste que era tiempo de cambiar?-Sakura asintió con la cabeza, con vergüenza.

-tenía que encontrar una manera efectiva, para llevar a cabo lo que quiero hacer...-Sakura le miró largamente, así como Tomoyo.- y necesitaba aun más refuerzo...

-no entiendo...

Kinomoto cerró los ojos y sonrió de manera arrogante, cosa que sorprendió a la de mirada amatista.- mi venganza contra Li llegará muy pronto... y como soy ahora será seguro que lo conseguiré...

-¿sigues con esa idea?-la voz delicada de Tomoyo parecía un gemido de preocupación.

-si... y no descansaré hasta cumplirla...-se cruzó de brazos y piernas con un gesto victorioso.- espero que no le hayas dicho.

-no podría... ni siquiera estaba segura de que hablaras enserio-respondió, Sakura la miró incrédula.- aun no te creo capaz...

-¿no? ¿y por que no?-estaba molesta. Tomoyo cerró sus ojos calmadamente y respiró profundamente.

-ni siquiera creía que regresarías, pensé que todo esto estaba olvidado.-Los ojos amatistas de Tomoyo se cruzaron en los verdes de Sakura, ambos pares con un brillo tintineante en ellos.- yo misma le dije a Li que había perdido el contacto, cuando me lo pediste...

silencio.

-y cuando me di cuenta, realmente lo habíamos perdido... no volví a saber de ti, hasta hoy.-Sakura asintió.

-¿entonces por que me apoyaste cuando te dije que me vengaría de él?-preguntó levantando una de sus cejas castañas, Kinomoto.

Tomoyo rió- no recuerdo haberte apoyado, te dije que no te delataría y que no me metería en tu vida, de nuevo.-aclaró, Sakura hizo un mohín y refunfuñó.

-pensé que serías mi aliada...

-a pesar de lo que sucedió, seguimos siendo amigos... no podría hacerle algo así a Li...

silencio.

Sakura miró el cielo pensativa, después de reojo observó a Daidouji. Ella seguía siendo tan bella como siempre, no había cambiado nada significativamente, quizás solo llevaba el cabello un poco más corto, incluso ella lo llevaba más largo. El cabello negro cubría poco más de la mitad de la espalda de la chica albina. Y su rostro era más fino también.

-¿y... que sucedió con... Eriol?-preguntó cuidadosamente la castaña, Tomoyo sonrió levemente.

-¿no te conté?-Sakura negó.- se fue a Inglaterra... después del incidente...

Kinomoto se levantó sobresaltada.- ¡¿y no me lo dijiste!-inquirió molesta, con las mejillas rojas de la rabia.- ¡pero... pero...!-gimió frustrada.

-yo tuve la culpa por tomar una decisión tan precipitada...-aseguró tratando de calmarla pero Tomoyo pensó que incluso con el tiempo Sakura había adquirido más energía. Ahora no lucía como la sumisa niña que había sido, sino todo lo contrario.- cuando llegué a la mañana siguiente tenía toda la intención de disculparme con él...-sus mejillas se encendieron.- incluso le pediría que fuera mi novio de nuevo...-su voz entrecortada hacía sentir mal a Sakura.

Lanzó un suspiro.- y todo comenzó desde que llegué... vaya problema...

-eso no es verdad.-se apresuró con decir, Tomoyo se levantó y tomó las pequeñas manos de Kinomoto entre las suyas.- sino hubieras aparecido seguiríamos viviendo los tres en una mentira...

-¿a que te refieres?-preguntó exasperada, odiaba cuando Daidouji hablaba con una sola intención pero parecía que había tantos sentidos...

Tomoyo la miró tranquilamente, ella jamás se hubiera enterado de los problemas entre Eriol y Li, Li no se hubiera dado cuenta que en realidad nunca estuvo enamorado de ella y Eriol también seguiría pensando que Li quería algo con ella y estaría intranquilo.

-eso no importa...-sonrió cerrando sus ojos.- ¿y... como vas con tu plan?

-la primera parte está lista...-confesó alejándose un poco de su amiga, la que realmente había resultado ser una amiga. Levantó el rostro para mirar el cielo sin una sola nube, entrecerró sus ojos esmeraldas.

Se sentía bien al estar de regreso en Tokio...

-¿y cual es?-preguntó extrañada Tomoyo.

Sakura le miró de reojo, de nuevo esa sonrisa arrogante aparecía en su bonito rostro. Tomoyo se inquietó un poco. ¿qué sucedía con Sakura?

-he logrado parecerme más a ti...

Los ojos amatistas se abrieron en toda su extensión, Sakura se giró lentamente en su dirección.- no tienes que mirarme con suficiente detenimiento para darte cuenta...-añadió al encontrar a Tomoyo inspeccionándola, la joven Daidouji llevó una mano a su boca con un gesto de horror en el rostro.

Quizás Sakura era más bajita que ella, pero había ciertas similitudes entre ellas, la joven se había dejado crecer el castaño cabello a la misma altura que ella cuando estaba en la secundaria. Aunque ahora ella lo llevara un poco más corto, buscando cambiar su apariencia.

Sus rostros aunque no idénticos eran bastante similares resultado de que sus familias fueran de la misma zona geográfica en Okinawa, como después lo habían descubierto y hasta encontraron que tenían algún lazo familiar lo bastante lejano para no ser detectado sencillamente, como no sabían que eran exactamente optaron por pensar que eran algo así como primas y así concluyeron.

Era delgada y el uniforme le quedaba de maravilla resaltando la figura femenina que se formaba día a día. Sus ojos eran grandes adornados por las pestañas largas y rizadas. Si que tenían cierto parecido y con la altura que tenía parecía una chica de secundaria, fácilmente se hubiera camuflado entre las chicas menores.

-¿parecerte a mí...?-murmuró Daidouji con cierta tristeza.

-como Li está enamorado de ti, me tengo que parecer a ti para que se enamore de mi.-explicó como si fuera lo más obvio del mundo. Tomoyo suspiró con una ligera sonrisa.

Eso tampoco se lo había contado...

Shaoran y ella habían aclarado que ninguno estaba enamorado del otro, y que serían tan buenos amigos como siempre... si, ese había sido el trato. Recordó con cierta melancolía la escena de aquella deprimente tarde.

-¿y que haremos ahora?-había preguntado Tomoyo, Shaoran caminaba a su lado pues se había ofrecido a acompañarla a su casa.

-tenemos que seguir.-afirmó Li, tranquilo, miró de reojo a Daidouji que se abrazaba a si misma con las mejillas sonrosadas.- ¿sabes? Ayer estuve pensándolo un poco... sobre... todo lo que pasó ayer...

-¿s-si?-se encontraba nerviosa, no podría soportar la situación si finalmente Li se le declaraba, jugó torpemente con sus manos, Shaoran sonrió al verla tan inquieta.

-disculpa todo lo que escuchaste... y también sobre... lo que yo...

-a-ah ¡claro, no hay problema!-su sonrisa salió torcida y apuró el paso tratando de huir de cualquier cosa que Li le fuera a decir, pero antes de que Tomoyo pudiera alejarse lo suficiente, Shaoran le había tomado por el codo y la había regresado hasta tenerla frente a él con su profunda mirada miel.

-Daidouji...

-es que... de verdad no me gustaría que me dijeras algo así... no en este momento.-comenzó con la respiración agitada, Shaoran levantó una ceja.- me costará reponerme de lo de Eriol... y yo jamás había pensando en la posibilidad... o si quiera en la idea de que tú y yo...----

-¿de que hablas?-interrumpió el castaño con una risa

Tomoyo le miró vacilante.- ¿no ibas a...?

-¿declararme? No, claro que no.-hizo un gesto con su mano, restándole importancia. Tomoyo le sonrió agradecida.- te iba a decir que... me confundí un poco, es todo...

-¿estás diciendo que no estás enamorado de mí?-preguntó alegremente, Shaoran la miró como si estuviera loca, varios segundos.

-eso mismo... pero tampoco me gustaría que dejáramos de hablarnos o algo por el estilo... nos necesitamos más que nunca...

Tomoyo asintió con una bella sonrisa en el rostro.- ¿amigos?

-si...-susurró él.

Se dieron un apretón de manos, con la mirada fija en los ojos del otro.- ¿entonces? ¿estabas enamorado de Sakura?

El rostro rojo del Shaoran de antaño hizo que la Tomoyo actual riera con mucha fuerza, y rió más fuerte al recordar su sonora respuesta.

-¡¡¿estás loca!-le había gritado.- ¡¡¡claro que no!

-¿y... ahora que te pasa?-preguntó extrañada Sakura, al ver que Daidouji reía sin ningún motivo.

-nada, nada, nada.-apretó su estómago, pues le dolía por la risa.- pero... cuéntame...-murmuró cuando estaba más calmada.- ¿qué harás cuando se enamore de ti?-preguntó haciendo un énfasis burlón en "enamore".

Sakura le miró seria, no sonrió al responder.- lo rechazaré... y al día siguiente, conseguiré a alguien que finja ser mi novio...

Tomoyo levantó una ceja.- él y yo nunca fuimos novios... no hay igualdad en la situación.- Sakura se encogió en hombros.- tampoco supe que tuviera una...

-no me importa...

-vaya, que cruel.-susurró Tomoyo, que en el fondo estaba divertida.- le romperás el corazón...

-así como él lo hizo conmigo.-confirmó.

-te recuerdo que yo lo obligué...-trataba de hacerla retroceder, pero Sakura con una mirada tranquila le hizo entender que no cambiaría de opinión.- podrías arrepentirte...

-ya verás que no...

-¿salimos en la tarde?-preguntó Tomoyo cambiando abruptamente de tema. Sakura asintió alegremente.

-¡tengo ganas de comer un helado del centro!

-nos veremos en la entrada... ¡que tengas un bonito día!-se despidió Tomoyo y se alejó del lugar, dejando sola a Sakura.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Miraba el cielo azul con detenimiento, después de todo no había nada mejor que observar. Conocía como la palma de su mano el paisaje que se extendía desde la azotea del edificio de la preparatoria y se asombró al descubrir a la pequeña figura de Sakura Kinomoto avanzando hacia el lugar ¿había salido a comer?

Miró con algo de pereza el trasto donde la chica le había entregado el almuerzo, estaba bastante bueno. Salió del lugar para ir a su aula, pues no tardarían en tocar la campana, caminó por el pasillo y se encontró con que estaba vacío. ¿se le había hecho tarde o se estaba perdiendo de algo?

Miró por la ventana una vez más antes de entrar al aula, hasta que se sintió observado, se giró levemente, y no se equivocó, ahí estaba la alumna nueva con su intensa mirada sobre él.

Era tan... hermosa...

Agitó un poco su cabeza ante el pensamiento.- "recuérdalo, Shaoran... esa no es Sakura... esa no es mi amiga..."

La observó detenidamente, seguía siendo bajita... muy bajita... una gotita de sudor corrió por su nuca, él no era muy alto, no como los de segundo o tercero, él a penas medía 1.75 pero se notaba la gran diferencia de estatura entre él y ella, que debía estar en los cincuenta. Además él estaba creciendo aun, seguro que para tercero ya estaría en los ochenta.

Su estatura y su cabello largo y rizado, le hizo recordar a la Tomoyo Daidouji de secundaria, y tampoco pudo dejar de compararla con una niña pequeña por su angelical actitud ante él. Sus manos estaban entrelazadas delante de sus piernas y le miraba con sus ojos verdes entrecerrados.

-mhm...

-etto... creo que no nos hemos presentado.-sonrió con dulzura Sakura, extendiendo su mano hacia él, el chico la miró un momento.

Shaoran levantó una ceja.- soy Kinomoto Sakura... he oído que te llaman supe---

Pero antes de que pudiera decir algo más, Shaoran se dio la vuelta y entró al salón dejando con la mano extendida a Sakura. El muchacho se dio la vuelta con una punzada de culpabilidad, cerró los ojos y luego cuando llegó a su puesto y se sentó, miró distraído por la ventana. Esa niña era una extraña.

Era lo único que tenía claro.

Sus ojos mieles se toparon con el reflejo de la bella Sakura, con su mirada triste. Lo estaba mirando a él. A ËL. Y ella..., Shaoran bajó la mirada hacia sus manos sobre su mesa, frunció el ceño, molesto.- "ella ni siquiera me reconoció..."

¿ves que era mejor olvidarla, Shaoran?

Al final ella si lo hizo contigo

Cállate de una maldita vez, Shaoran

Gruñó varias veces el resto de las clases, miraba de reojo a Sakura, pero esta parecía haber olvidado el incidente y que él si quiera existía. Cuando sonó la campana para el fin del día, se apuró, tomó sus cosas y salió lo más rápido que pudo.

No hubo nada que lo detuviera.

-Sakura... Sakura... ¿estás bien?-le preguntó Tomoyo a su amiga, cuando caminaban por las calles. El rostro de Sakura parecía perturbado, ella parecía distante...

-ah si... es solo que...-miró a su alrededor los locales y a toda la gente, muchos se le quedaban mirando por su singular belleza, así como a Tomoyo.- Tokio... extrañaba estar en Tokio...

Hasta cierto grado era verdad, pero no por que extrañara la ciudad, sino por que extrañaba a cierta persona que vivía ahí. Suspiró resignada, no importaba cuanto rencor hubiera acumulado con el paso del tiempo... ella solo quería volver a ver a Shaoran Li... sino lograba concluir su venganza estaría conforme con que lo hubiera visto.- "no, ya no estoy enamorada de él... aprendí la lección... "-miraba el cemento debajo de ella mientras avanzaba.- "para él yo no era nadie y para mí él era lo era todo... aprendí la lección de que siempre hay alguien mejor que yo..."

...Yo no soy suficiente...

yo tengo que ser diferente para ser amada

él no pudo amarme por quien era

-¡estos helados son deliciosos!-aseguró Tomoyo arrastrándola al negocio, Sakura algo confundida se dejó llevar.

Se sentaron en una de las mesas del lugar, y fueron atendidas de inmediato por un chico que les recomendó todo tipo de presentación de sus helados.- solo quiero uno de fresa.-dijo Sakura pasándole la carta al muchacho.

-yo uno de vainilla...-pidió, el chico se alejó para ir por su orden.

-vamos Sakura, cuéntame... ¿qué hiciste para...?-peinó su cabello negro de manera vanidosa y lanzó un largo y fingido dulce pestañeo, Sakura rió con ganas.- ¿...ser como yo...?

La joven de ojos verdes sonrió.- me mantuve en una dieta muy estricta, con un médico muy gruñón...

-me imagino que muy caro.-comentó Tomoyo, la castaña asintió.

-pero en menos de un año, era la mitad de lo que fui... así que estaba feliz.-sentía sus mejillas hervir por tocar aquel tema, nunca terminaría de avergonzarse.- dejé que mi cabello creciera e iba cada mes con un...-rodó su mirada y la mantuvo en el techo por varios minutos.

-¿estilista?

-no estoy segura de si era hombre o mujer.-Tomoyo rió junto con ella.- también entré al club de porristas de la otra preparatoria...

-¿y entrarás al de Jimbo?-preguntó con ansiedad, Sakura se encogió en hombros.

-hay muchas cosas que me gustaría hacer... y no es que no quiera ser modesta pero aprendí a hacer muchas cosas mientras me ejercitaba para compensar mi dieta-sus mejillas de nuevo rojas.

-¿a... a que te refieres?

-cuando llegué entré al coro, aprendí a tocar algunos instrumentos como el piano y el violín.-la boca de Tomoyo se entreabrió.- nah, es mentira, solo aprendí el piano...

-ah...-suspiró

-en segundo entré a atletismo... gané algunas competencias, pero me aburrí pronto.-Tomoyo parpadeó extrañada.- en tercero ingresé al club de tenis, pero nunca le pude pegar a la pelota así que opté por natación...

-¿y te gustó?

-¡si, me gusta mucho nadar!-comentó animada, Tomoyo le sonrió con gentileza.- pero estuve a punto de ahogarme cuando decidí entrar a la alberca profesional...-rió avergonzada y por su nuca resbaló una gotita, igual sucedió con Tomoyo.- ya ves que estoy muy bajita...

-eh...

-¡después me pidieron ingresar al de porristas!-continuó con su enorme sonrisa. Tomoyo la miró con detenimiento. ¡ahí! ¡ahí estaba la verdadera Sakura!- como yo ya lucía como ahora no dudaron si quiera en integrarme

-vaya... tienes razón.-le sonrió delicadamente, como era SU naturaleza.- yo solo he estado en el coro... aunque hemos llegado a las nacionales, perdimos contra Okinawa...

-ah..., que mal.-murmuró triste, pero después sonrió.- ¿y que pasó con el consejo estudiantil?

-sigo en él, pero menos vinculada...-agitó su mano de manera despreocupada.- después de lo sucedido no me quedaron ganas para seguir haciendo más "obras de caridad"-Sakura rió de buena gana.

Los helados llegaron, ambos con una cereza en la punta, lucían muy cremosos.

-¿qué hay con tu dieta?-preguntó divertida Tomoyo cuando la vio degustar sin ninguna culpabilidad el postre.

-¡ah! ¡el médico dijo que mi estado se debía a que no hacía nada de ejercicio!-comentó sin dejar de lado su buen humor.- no era por que comía... de hecho pensaba que tenía serios problemas con algunos nutrientes... solo de esa manera se explican mi estatura.

-vaya... pero que complejo.-parpadeó Tomoyo, después sonrió.- ¡entonces, gracias por la comida!

-ah... jaja... etto... ¡g-gracias!-ya llevaba medio helado y aun así hizo la inclinación.

Guardaron silencio mientras comían.- oye... ¿y donde está Sha—etto... Li?

Tomoyo le miró sin comprender.- ¿cómo? ¿no lo has visto?

-¿nani?

-pero si está en tu salón.-dijo divertida.- todo mundo le llama superior ¡y no sabemos por que! ¡es el único de primero al que llaman así!

-...q...q-que...—

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Esa era su tarde libre, y estaba dispuesto a disfrutarla al máxima, durmiendo.

No había nadie en su casa, así que todo estaba en completo silencio pero mientras dormitaba ruidos extraños desde la planta baja se escucharon, y alertaron al joven castaño, se levantó algo extrañado.

-¿habrán llegado?-se preguntó, bajó las escaleras y buscó por la casa.- ¿madre? ¿Fuutie?

Nada.

El sonido de unos pasos subiendo las escaleras advirtió a Shaoran de nuevo, subió despacio y en busca de la persona que había entrado a su casa, un ladrón. Con el ceño fruncido inspeccionó cada una de las habitaciones pero al igual que en su búsqueda anterior, no encontró nada.

Resignado avanzó a su propia habitación y al encontrarla vacía dio por hecho que no había nadie que se escondiera, cerró las cortinas de su ventana y se metió a la cama. Aun su ceño fruncido no desaparecía...

El bello rostro de Sakura apareció de la nada.

¡Maldición!

-"no habrá ningún problema mientras ella no me reconozca..."-pensó tranquilamente.- "y no me pienso disculpar ante esa extraña... solo lo haré cuando Sakura regrese"

Esa no era SU Sakura.

Cerró los ojos y cayó inmediatamente dormido, con el cansancio acumulado de noches atrás, pero a pesar de eso estaba perturbado y se movía agitado. Abrió los ojos y encontró todo en penumbras, miró su despertador y marcaban 19:30.

¿tanto había dormido?

Sus ojos se abrieron de par en par al sentir un bulto a su lado, era uno pequeño, con velocidad lo descubrió, y vaya sorpresa que se llevó. Un gato de pelaje castaño claro y unos finos bigotes adornando su nariz; dormía a su lado, despreocupadamente.

-¿pero que...?

El animalito abrió los ojos y lo miró penetrantemente, como si lo estuviera examinando.

-¿cómo entró esto aquí?

Sonrió levemente al ver como el gatito se juntaba más a él en busca de calor, lanzó un tierno ronroneo.- bueno... no me haría daño tener una mascota...-se dijo rascando su nuca, pasó una mano por sobre el gatito, este inmediatamente abrió los ojos. Unos expresivos ojos azul celeste.- vaya...-susurró sonriendo el castaño.- ¿tienes hambre?

El gato no hizo ningún gesto para confirmar las sospechas del chico, este se levantó y el animal lo siguió, llegaron a la cocina. Abrió el refrigerador y en un tazón le sirvió un poco de leche.- ¿cómo podríamos llamarte...?

El gatito tomaba la leche con cierta delicadeza, se quedó sentado observando a Li, moviendo su larga y peluda cola de un lado a otro, como esperando el veredicto.- Karupin...

El gato movió inclinó su cabeza hacia a un lado, en un gesto bastante tierno.- creo que le gustarás a... a... a...---

La respiración se le fue al chico.- ¡¡achist!

Karupin siguió observándole, pasivamente.- ¿alguien hablando mal de mí?-murmuró por lo bajo el castaño, recostándose en la sencilla mesa de la cocina.- no... eso no existe, Shaoran... quizás soy alérgico a los gatos...-añadió mirando a Karupin y como este comenzaba a jugar con su cola, queriendo atraparla.

En una mansión en Tokio... una hermosa jovencita lanzaba todo lo que tenía a su alcance, su rostro rojo lleno de furia y unas enormes lágrimas contenidas. Kero miraba todo con sus ojitos dorados desde debajo de la cama de su dueña, no parecía momento para molestarla.

-¡¡es un cínico!-gimió Sakura, lanzando un oso de felpa, uno que le habían regalado... en un juego de callejero...- ¡¡me dejó hablando sola... y además...--¡! ¡¡arghhhhhh!

Abrió sin nada de sutileza la puerta que daba al balcón de su habitación, su largo cabello estaba recogido en un moño, y vestía unos pantalones cortos y una playera aguada, apretó con sus manos el barandal y miró el cielo estrellado.- ¡como te odio, Shaoran!

-¡kyaaa!-gimió, dejando correr las lágrimas que se negaba a soltar, como una vez se había prometido.- ¡me las pagarás, Shaoran!

CONTINUARÁ

Jajaja! Me he divertido mucho escribiendo este capítulo! La hermosa Sakura no reconoció al guapísimo Shaoran... y eso que no ha cambiado mucho, quizás es el tiempo... jajajaja. He pensado que los comentarios sobre los capitulos los voy a poner en el profile, para no robar espacio al fic y que cuando lo comiencen a leer no se ilusionen con un capítulo larguísimo, yo generalmente eso hago y me decepciono mucho por que hay autores que escriben más comentario que fic (podría incluirme, pero cambiaré xD) –muchas gracias a la persona que me mandó su correo con el comentario-

¡¡muchas gracias por su apoyo! La verdad no pensé que les fuera a agradar tanto el capítulo anterior, pero me alegro por que haya sido asó. ¡¡muchas gracias por sus reviews! También he pensado que podría contestar los reviews en el profile, de eso si no estoy segura. Creo que lo haré, por que hay muchas cosas que quisiera comentarles de puntos de este capitulo y también sobre mis vacaciones, sé que a nadie le importa pero yo quiero hacerlo.

Espero que en este capitulo, también me dejen review xDD (cuando se me quitará lo vanidosa?)

Nos leemos pronto!

Los quiere Lady.