Título: Realidad

Card Captor Sakura

"ella y él"

Capítulo Final

Dedicado a Gaba

Por su amistad incondicional

¡Gracias miguis!

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La lluvia no cesaba de caer y ella no tenía esperanza en que terminara pronto, cada vez que se asomaba por la ventana veía más nubes en el cielo, cubriendo a la pálida luna. La neblina estaba bajando y el frío se iba filtrando aun cuando estaba encerrada entre cuatro paredes, con la luz artificial que brindaban las lámparas del lugar.

La casa a simple vista parecía acogedora, sin embargo estaba rodeada de esa aura de frialdad, de soledad que no llenaba nadie, era como si ni siquiera ella estuviera ahí presente. Miró el principio de las escaleras esperando a que alguien bajara, pero nadie aparecía, el ruido en la cocina la hizo despertar de sus reflexiones.

Se sentía ansiosa.

-deberías relajarte un poco, Kinomoto-san.-dijo con una sonrisa la joven mujer que llevaba una bandeja con lo necesario para servir un té para la invitada y del cual su olor inundaba la estancia, pero eso no era suficiente para que dejara de sentir esa desesperación.

Desesperación por verlo.- "necesito verlo..."-La chica de grandes ojos verdes asintió mecánicamente y se sentó en uno de los tres sofás que adornaban la sala de espera.

En tanto la joven embarazada comenzaba a servir la bebida, de vez en cuando la miraba, y como jugaba nerviosamente con sus manos sobre su regazo.- mi hermano estará bien.-murmuró fingiendo hablar para sí, aunque más bien eran palabras de ánimo para Sakura.

Ella la miró fijamente con una sonrisa intensa.- él se ha estado descuidando mucho... desde que entró a la preparatoria...-La castaña prestó atención a cada palabra que pronunciaba esperando encontrar algún detalle que le ayudara a entender por que Fuutie decía todo eso.

¿Por que a ella...?

Fuutie no tenía por que estarle contando todo eso, ella, Sakura, no tenía ningún derecho de conocer los secretos de esa familia, si ni siquiera estaba segura de conocer tan bien como ella creía a su mejor amigo.

-todo comenzó a empeorar desde que él terminó la secundaria.-susurró sentándose en el sofá frente a ella.- de pronto madre ya no tenía trabajo, y Jimbo resulta muy caro... así que decidió utilizar todos los ahorros para que mi hermano pudiera terminar este curso... Madre confiaba en que encontraría trabajo rápidamente así que no se preocupó... sin embargo, Shaoran no creía tanto en esa posibilidad.

Sakura parpadeó repetidamente.- no puedo creerlo... y-yo... ni si quiera lo imaginé...

Fuutie asintió

-eso quiere decir...

La mujer pasó una mano por su lacio cabello tratando de controlar su nerviosismo.- él no estará en el siguiente curso... por lo menos no en Jimbo.

Sakura sintió como un balde de agua fría caía en su nuca... ¿en Jimbo sin Shaoran¡si era tan difícil aun estando él! ...era verdad que podrían verse a pesar de eso, si es que querían verse... pero definitivamente no sería lo mismo...

-mi hermano insistió mucho tiempo en ser dado de baja en Jimbo antes, para poder seguir guardando todos los ahorros... sin embargo madre se negó...-continuó la otra quien cerró los ojos tristemente.

- ...las cosas se complicaron aun más cuando... yo...-Sakura detectó el movimiento de sus manos sobre la barriga que comenzaba a ser más grande con el transcurso del tiempo.- ...cuando por fin descubrí que iba a tener un bebé... y... bueno... no tengo trabajo, por que ni siquiera he terminado los estudios.-se rió de si misma.

Silencio...

-¿entonces que pasó?-preguntó pacientemente, Fuutie agrandó sus ojos con sorpresa y sin esperarlo o quererlo sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.

Era tan extraño encontrar consuelo en una desconocida, una chica que se acercó a ella y se sentó a su lado, tomando gentilmente sus manos en un toque lleno de calidez.

-S-Shaoran... intentó por todos los medio dejar Jimbo... y como fue desde el principio; madre no se lo permitió, lo obligó a quedarse...-llevó las manos a su rostro en un gesto de angustia, soltando las de la castaña.- mi pobre hermano estaba en una encrucijada, obedecer y esperar a que quedáramos en la calle o...-el llanto no le permitió seguir hablando.

-¿qué hizo?-cuestionó Sakura, se imaginaba vagamente de lo que era capaz de hacer Shaoran por su familia pero ¿qué tan en lo cierto estaba?. Una de sus pequeñas manos dio en el hombro de Fuutie para darle ánimos para continuar.

-él desacató las ordenes de mi madre, y entró a trabajar... por las noches...

-¡pero eso es ilegal!-dijo sorprendida la muchacha, pensando en los graves problemas que pudo haber tenido Li en el camino.

¿y si lo hubieran atrapado?

¡no quería imaginárselo!

¿si su madre se hubiera enterado?

Ya se imaginaba la decepción que hubiera sufrido la señora Ieran, y además un nuevo dolor de cabeza con miles de problemas legales. Pero eso, no había sucedido.

-¡claro que lo sabía!-gimió la joven Li, tratando de controlar su nerviosismo mientras pasaba sus manos por su vientre frenéticamente.- él... me dijo que no permitiría de ninguna manera que mi hijo quedara desamparado y que madre tuviera una preocupación más... así que todas las noches ha ido y venido a escondidas... me ha entregado el dinero y yo he mentido acerca de su procedencia sin darle crédito alguno a mi hermano...

Sakura entrecerró sus bellos ojos, acentuando el brillo que había en ellos, atrapado entre el verde de la pupila y el negro de sus pestañas espesas. El brillo único y precioso que nacía cuando sus pensamientos se concentraban en esa sola persona...

En su persona especial,

Shaoran...

La joven Li continuó.

-después... para él vinieron más problemas... reproches de todos los que sabían su secreto, incluso míos... luego, algo sucedió: yo lo noté diferente...-la castaña no comprendía a que se refería la hermana de su amigo.- él... comenzó a encerrarse en su habitación... y a estar más distraído... supongo que ha de estar enamorado...

El latido del corazón de la chica se detuvo...

¿él... estaba enamorado?

Eriol afirmaba que ya no amaba a Tomoyo... entonces... ¿quién...?

Su flequillo ocultó su mirada, e intentó ser discreta a la hora de ocultar su dolor y consolar a Fuutie al mismo tiempo.

No... podía creerlo...

-quien quiera que sea ella, tuvo un efecto arrollador en él...-murmuró con una sonrisa, limpiando las lágrimas de sus mejillas sonrojadas por el llanto.

Era verdad, ahora entendía por que se había vuelto tan gentil de la noche a la mañana, por que le había pedido perdón... de repente todo tenía sentido: solo una persona con el orgullo del tamaño del mundo podía pedir una disculpa estando enamorada.

El silencio se prolongó más de lo que Kiinomoto hubiera deseado, los castaños ojos de la joven Li que tanto se parecían a los de su hermano le miraron.

- disculpa si te lastiman mis palabras...-la castaña pasó distraídamente un mechón de cabello por detrás de su oreja derecha.

-¿p-por que tendría que lastimarme?-cuestionó, desviando la mirada; sintiéndose descubierta.

-te gusta mi hermano ¿no es así?-su voz traviesa hizo que los colores subieran a las mejillas de la chica menor.

Pom pom!

Pom pom!

Tuve un sueño ayer
Que me dejó con el alma rota
Algo en ti cambio
¿Que no lo ves?

Solo escúchame esta vez
Porque por ti puedo existir
Porque por ti puedo morir

-y-yo…-sintió como de pronto su esperanza fantasma de marchitaba.

Me gusta mucho

...Pero…

él no podría corresponderle

a alguien como yo

que resultó ser una farsante

...una mentirosa...

¿...cómo podría...?

...Ahora…
Me tiembla el corazón
Solo de ver
que ya no me abrazas mas
Que de tu vida me aleje
Sin apenas comprender
Porque tu amor es cruel,
Quizás, no eres feliz estando junto a mí

Quizás las cosas son mejores así

Es justo que él busque

A alguien importante

Él merece amar

Y que lo amen en correspondencia

Con la misma intensidad

..Yo soy demasiado egoísta...

no merece que lo ponga en una encrucijada

...entre la espada y la pared...

por que

...somos amigos...

-lo siento; seguro te incomodo...-sonrió la hermana de Shaoran; la jovencita negó enérgicamente.

-n-no hay problema...-repuso, con una sonrisa fingida pero igualmente bella.

-Shaoran... es un niño muy bueno-dijo quebradizamente Fuutie regresándole el gesto.- y merece que una niña igual lo quiera... a veces creo que siempre estará solo... –la pausa prolongada hizo pensar a Kinomoto que Fuutie había terminado.

...solo...

como yo

si dos personas solas quieren estar juntas

no tienen por que estar solas nunca más

¿será nuestro caso?

No lo creo

De nuevo la voz de la chica la interrumpió.

-me gustaría... que tú fueras la que lo cuidara...

Sus ojos se abrieron grandes como dos platos, Sakura sonrió ligeramente con las mejillas rojas, sin poder ocultar más su vergüenza.- e-etto... ¿puedo hacer una llamada? Seguro se preocuparán en mi casa si no me comunico...

-seguro.-la otra chica asintió y le señaló el aparato que se encontraba en otra habitación, Fuutie permaneció sentada esperando a que ella regresara.

¿Ella?

¿con Shaoran?

¡imposible!

-"debes tranquilizarte..."-pensó, tratando de normalizar su respiración que se había agitado, una sonrisa se asomó por sus labios infantilmente, mientras iba entre nubes.-"vamos Sakura, se realista por primera vez en tu vida..."- Respiró profundamente y liberó su cabeza de cualquier pensamiento...

Por que el amor

En realidad

Nunca existió

¿cómo podría llamarse amor si solo una persona ama?

¡Sakura baka!

¡Tierra llamando a Sakura!

Marcó rápidamente el número y sonó bastante rato hasta que le contestaron.- Producciones Kinomoto, buenas noches.-la voz parecía muy amable.

-buenas noches, Kano.-respondió con la misma gentil voz que ella acostumbraba usar.- ¿podría comunicarme con mi padre?

-él no se encuentra en estos momentos, señorita Kinomoto.-respondió más familiarmente la secretaria de las oficinas centrales

-entiendo...

-pero su madre está aquí

-por favor, pase la llamada.-pidió con urgencia la muchachita.

-¡al instante señorita!-dijo efusivamente la mujer al otro lado de la línea.- y que pase buenas noches...

-gracias, igualmente.-se despidió sonriendo, comenzó a sonar una cancioncita, que era parte de la propaganda de la empresa.

-hola Sakura-la melódica voz de su madre se escuchó y llenó sus tímpanos con un hermoso sonido, aun así su voz se tornaba preocupada sin poder disimularlo- ¿dónde estás hija? Me llamaron de la casa para informarme que aun no habías llegado...

-ah, estoy en casa de Shaoran-susurró avergonzada al pronunciar el nombre de aquel chico.

-¿Shaoran?-inquirió asombrada.- ¿no es el chico que---?

-¡si! Pero... las cosas se arreglaron, finalmente.-trató de sonar convincente, y en todo caso, era verdad pues nada tenía que ver ella en que él estuviera enamorado... ¡ella era su amiga y lo apoyaba a pesar de todo!

-pasaré a recogerte en un rato ¿de acuerdo?-Sakura asintió sin protestar, aunque ella hubiera deseado permanecer más tiempo a lado de Li.

-está bien...-murmuró.

-tengo que colgar, cuídate mucho.

-lo haré.-si, estaba dispuesta.- adiós...

-por cierto, Sakura...-interrumpió, antes de que la chica pudiera cortar la llamada.- te quiero, hija.

Los ojos de la castaña brillaron con emoción contenida.- ¡y yo a ti, mamá!

Ambas colgaron y ella no pudo más que regresar con Fuutie con una sonrisa regenerada, quien parecía más calmada.- ¿te encuentras bien?-preguntó al ver que ella parecía pálida.- no te preocupes, ya verás que pase lo que pase, todo estará bien.-dijo optimista.

Aquellas palabras le habían servido mucho, una vez.

Una vez en que había sido herida por la persona más importante para ella...

-ojala fuera tan fácil-respondió Li.

Los pasos de alguien bajando las escaleras llamó su atención e interrumpió su momento de tranquilidad, en que pensó que de la nada todo estaba arreglado para Shaoran Li y que todo estaba solucionado, pero aun faltaba algo...

Lo más importante, la salud de él.

Ieran bajó con la cabeza gacha, detrás de ella el que parecía ser el médico de cabecera de la familia.- e-etto...-la castaña se acercó sin pensarlo dos veces, Ieran sonrió al verla ahí.- S-Shaoran...

-está bien, aun tiene algo de fiebre pero pasará...-dijo con toda la calma del mundo.- ya es algo tarde, deberías...

-llamé a mi madre... y... me dijo que estaba bien...-de pronto se sintió nerviosa, y sintió los efectos en sus mejillas.- vendrá por mí...

Ieran la miró incrédula. ¿una mujer tan importante como Nadeshiko Kinomoto se presentaría en su casa?

La madre de Sakura salía constantemente en periódicos, con comentarios muy favorecedores no solo acerca de su buen aspecto, sino también de su buena labor en la empresa de su marido. También su fotografía solía frecuentar las revistas de sociedad, en las que recibía las mejores críticas en cuanto a moda, presencia y actitud.

Y Sakura estaba siguiendo sus pasos...

La señora Li sonrió un momento al imaginar a una chica mayor, castaña y de ojos verdes en las portadas de revistas internacionales. Sakura Kinomoto tenía un futuro prometedor... pero... ¿sería capaz de cambiarlo por...?

Miró un momento en dirección a las escaleras, que era donde estaba enfocada la chiquilla distraídamente.

-con su permiso señora.-se despidió el hombre que poco interesado miró la escena.- será mejor que cuiden bien del jovencito, sino recaerá y será más grave... si se hubiera cuidado desde el principio, no hubiera sido más que un simple resfriado...

-muchas gracias por todo, doctor.-con una respetuosa reverencia Ieran lo despidió. Las tres mujeres guardaron silencio, las dos mayores mirando a la amiga del único varón bajo ese techo.- ¿no te gustaría ver a Shaoran? Está dormido pero no creo que le haga daño la buena compañía...

Sakura le miró entre sorprendida y feliz.- ¡si!-asintió y subió las escaleras, tan espontáneamente y con tanta familiaridad que parecía como si estuviera en su propia casa.

-¿madre?-notó como la viuda de Hien Li sonreía tranquilamente.

Fuutie parpadeó extrañadísima...

¡hacía tanto que no la veía hacer eso!

Ieran anhelaba que su hijo fuera un importante personaje, así que si finalmente Sakura lo elegía y todo salía como lo había planeado junto con Hien... la chica no tendría nada a que renunciar. Aunque no entendía del todo la situación de ambos jóvenes, pues hacía tan solo un rato Sakura le había aclarado que no se llevaban del todo bien.

Y ahora... era como si la muchacha hubiera cambiado de rostro y un aura diferente la rodeara.

Melancolía disfrazada de alegría

-"estoy segura que ella es la felicidad para mi hijo"-levantó una ceja, y su gentil sonrisa se volvió burlona.- "me pregunto si Shaoran será capaz de darse cuenta..."

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Tocó esperando a que le respondieran que podía pasar, sin embargo dicha contestación jamás llegó.

Abrió la puerta con delicadeza, asomando primero la cabeza para cerciorarse de que podía entrar, no tardó en encontrar a su amigo recostado, con las mejillas rojas y bañado en sudor.

No se fijó en que la habitación lucía perfectamente ordenada, como él tenía costumbre.

-¡¿y ya estaba bien?!-se preguntó asombrada, tapó instantáneamente su boca pero notó que Shaoran no se dio por enterado, su respiración aunque lenta era dificultosa.

Se acercó lentamente y se sentó en la orilla de la cama, junto a él, a pesar de que no estaban muy cerca, ella podía sentir la calidez que su cuerpo masculino desprendía.

Tenía un paño empapado con lo que se suponía debía ser agua fría sin embargo parecía que intentaban agregarle calor con él.

Lo miró con ternura mientras retiraba la toallita y la volvía a empapar en un platillo que estaba en la mesita junto a la cama, la colocó suavemente sobre la frente de él que solo lanzó un quejido, pero aun seguía inconsciente.

Kinomoto no pudo evitar que su mano resbalara lentamente por el contorno del rostro del muchacho, sintiendo su piel ardiente y húmeda.

¡le encantaba!

Era tan bueno... que era increíble creer que había hecho lo de años atrás, de pronto todo lo del pasado le parecía un mal sueño que había tenido hacía mucho tiempo, tanto que ni siquiera lo podía recordar con claridad.

Quizás todo se debía a darse cuenta como se encargaba de proteger a sus seres queridos... verlo sacrificarse de esa manera... y a la vez y sin intención ser tan perfecto.

¿ese no era motivo suficiente para que le gustara?

¿...para que lo quisiera?

-¿por qué no me lo habías dicho?-le susurró sin dejar de acariciar su rostro, con toda la delicadeza que sus pequeñas manos permitían.-¡ah! Es verdad... yo fui demasiado terca... si me hubiera dado cuenta antes...

De pronto se sintió arrepentida: una cosa llevó a la otra y después de todo lo sucedido..., ahora Shaoran estaba postrado en una cama, consumiéndose por la temperatura.

-no te preocupes por que de ahora en adelante todo estará bien...

¿será un sueño?

-no lo es.. esa es su voz-

¿qué sucedió?

-lo importante es que ella está aquí-

...estoy tan cansado...

Miró fijamente sus párpados como si los ojos avellanas de él estuvieran observándole, pero no era así, ella lo sabía. Parpadeó desesperadamente cuando de verdad se sintió alucinarlos, con un brillo cansado y estando semi cerrados.

-S-Sakura...-dijo en un susurro.

-¿hoee?-sus mejillas se pintaron de carmín, pero aun así no se retiró de su lado, estaba ligeramente inclinada hacia él... hacia su rostro, pues antes se encontraba mirando cada una de sus facciones.- ¿t-te sientes mejor?-preguntó tímidamente por encontrarse en esa situación tan embarazosa.

Aunque él ni siquiera entendiera en ese momento.

Es tan bella

Y es mi mejor amiga

...Es mía...

-mhm...-fue lo que respondió él, sentándose en el lecho, ella instintivamente apretó sus dos brazos como si fuera a caer en cualquier instante, lista para sujetarle.- estamos en...

-tu casa...-dijo bajito, para no aturdirlo.- te desmayaste cuando veníamos de regreso...

De la frente de Shaoran cayó el paño, lo sostuvo en sus manos un momento, observándolo pensativo.- seguro... t-te preocupaste...

La chica de ojos verdes asintió y el aire se fue de sus pulmones cuando lo escuchó de nuevo.

-lo siento

Ella rió de buena gana, pero nerviosa.- no hay problema... pero no vuelvas a hacerlo...-él mantenía la cabeza gacha y Sakura no entendía por que.

Un silencio espeso se interpuso entre ambos, ninguno encontrando que decir.

-sería mejor que descanses.-la chica hizo algo de presión en sus brazos, intentando obligarlo a que se recostara de nuevo pero la mano tibia de él la detuvo, posándola con suavidad sobre una de las suyas.

...No puedo contenerme...

no puedo esperar más

la amo

la amo

la amo

-y-yo... me alegro mucho de que estés aquí...-sus ojos parecían adormilados, tenía la pinta de alguien enfermo y eso nadie podría negarlo. Sakura sonrió sintiéndose importante y necesitada por él.

Por él, quien era quien más le importaba.

-nunca creí... verte aquí...-las pupilas de ella se dilataron sin entender lo que quería decir... eso no le había dicho en casa de Tomoyo... quizás lo había olvidado.- ...de nuevo...

Shaoran no solo estaba bajo el efecto de una fuerte gripe, sino también de un medicamento, quizás dijera cosas que no quisiera decir en sus cinco sentidos. Sakura intentó alejarse un poco de él, sin embargo el chico no la soltó.

No era ni el momento, ni el lugar.

Y vine a decirte adiós
No puedo engañarme más
Tus besos no saben igual
En tu vida hay alguien más

Y nunca te podré olvidar
Porque por ti aprendí amar
Aunque a ti te de igual
Se muy bien que hay alguien mas

-tú...-él sonreía tenuemente, sin embargo para la jovencita castaña era la sonrisa más hermosa que pudiera haber sobre la tierra.- d-de verdad me...

Ella no sabía que responderle¿por qué estaba diciendo todo eso¿por qué la tenía apresada? Quizás Li ni siquiera había contemplado la idea de que ella aun seguía enamorada de él...

Y que él estaba enamorado de una desconocida para ella.

Sintió de pronto un fuerte vacío en su pecho, agachó la mirada sin poder enfrentarse a él... ¡y eso que estaba enfermo¿por qué tenía que ser tan débil¿por qué tan sumisa...?

-m-me gustas mucho...

¿Qué?

Me he vuelto el fantasma de tu voz
La que no recibe amor
Y aun así no me importo

Reencarnaste en mi otro yo
Y es irrepetible
Y es irreversible
Como terminó

El tiempo se detuvo en ese instante.

De pronto sintió mucho calor cerca de su rostro, y no era precisamente que ella estuviera avergonzada, sintió la cálida respiración de muchacho frente a ella, y como esta chocaba con su nariz haciéndole una delicada caricia.- m-mucho...

Sin poder decirle algo más, Sakura sintió la presión contra sus labios, de algo suave y bastante caliente, miró con ojos enormes el rostro cansado de Shaoran frente a ella, con ojos cerrados. Más que un solo beso, el joven castaño depositaba suaves y cortos besos a lo largo de los finos labios de ella, de extremo a extremo.

Y vine a decirte adiós
No puedo engañarme más
Tus besos no saben igual
En tu vida hay alguien más

Y nunca te podré olvidar
Porque por ti aprendí amar
Aunque a ti te de igual
Se muy bien que hay alguien mas

Para estar medio consciente lo hacía bastante bien.

Atrapó con facilidad ambos labios, besó con devoción el superior y después el inferior y ella, ni siquiera podía respirar por la impresión.

Aun aturdida cerró los ojos solo pudiendo sentir a Shaoran gracias al contacto que compartían, ella se inclinó lentamente hasta que Li quedó recostado y sin ningún esfuerzo sus manos cayeron cada una en su costado, a pesar de eso, ella no despegó sus labios aunque él ni siquiera la estuviera ya besando.

...Lo hice...

...finalmente..

-te arrepentirás, Shaoran; yo lo sé-

ya no importa

lo necesitaba

¡la necesito!

...Sakura...

No quería que terminara...

Pero todo eso solo había sido efecto de su temperatura...

En que te falle
No lo sabré
Y duele

Sakura cubrió su boca recién besada con una de sus manos, siendo que no resistiría más el llanto. Él dormía plácidamente, sin ningún tipo de preocupación. Ahogó un chillido de angustia cuando llevó su otra mano hacia su boca.

¿qué era lo que acaba de decir?

-"¡Compréndelo Sakura, él está enfermo!"-cerró los ojos con fuerza, crispó los puños contra sus labios aun ansiosos por su toque. ¡Pero la había besado!-"pero está enamorado..."-¿y si hablaba enserio?

Su mirada se perdió en el verde del edredón del chico, y las sabanas del mismo color pero en un tono más suave.- "¿por qué?"-las lágrimas se fueron acumulando poco a poco en sus ojos, y con impotencia las dejó caer.- "¿por qué... no puedo creerle?"

Y vine a decirte adiós
No puedo engañarme más
Tus besos no saben igual

En tu vida hay alguien más
Y nunca te podré olvidar
Porque por ti aprendí amar

Aunque a ti te de igual
...Se muy bien que hay alguien mas...

Estaba claro;

¡Que le gustara no era lo mismo a que la quisiera...!

Gustar y querer no es igual... él solo hablaba de un vago sentimiento...

Estaba claro... él, que no la había amado antes, no tenía ningún motivo para amarla ahora...

Seguramente había tenido una alucinación como ella en su larga estancia en Inglaterra, cuando confundió la intensidad del cariño que sentía por Eriol con la de su sentimiento por Shaoran, y sin embargo ¡no había comparación!

¿a quién había visto el joven Li a través de ella?

...Alguien más...

Sonrió forzadamente, tratando de apaciguar el duro golpe que su corazón lanzaba cada vez que palpitaba herido. Había dicho que no creía volver a verla en esa habitación¡seguramente la niña que le gustaba había ido constantemente!

¿Shaoran no era correspondido?

¿habían discutido?

Acarició el sedoso pero húmedo cabello marrón que cubría y se pegaba a la frente del chico, hasta que apartó los mechones y ella pudo vislumbrar su atractivo rostro con mayor claridad.

Li no había cambiado nada, quizás estaba un poco más alto y también un poco más grueso. Quizás lo encontraba cada día más varonil, más gallardo... Con los ojos chocolates llenos de seriedad que frente a ella se volvía ternura.

-"no debo confundir las cosas... por nuestro bien..."-sonrió tratando de contener la tristeza.- "somos amigos y las cosas tienen que permanecer así... ¡somos amigos¡no hay ninguna regla que diga que los amigos deben salir¡nadie dijo que él estaba obligado a amarme!"

Se levantó sin poder resistir estar más, tocó la fría perilla de la habitación. Giró levemente el rostro pero se arrepintió así que no pudo mirarlo, por que no quiso hacerlo.- "las cosas... son mejores así..."

No echaré a perder todo lo que hemos construido juntos

Dejó que su cuerpo resbalara por la puerta ya cerrada, con las lágrimas surcando sus mejillas y comenzando a llegar a su barbilla, y por más que trataba de normalizar su respiración el llanto no le daba tregua, algunos de sus cabellos se pegaron a su rostro pero ella los retiró.

No podía estar relajada, por que aparecía una pregunta tras otra... atormentándola.

Pasaron varios minutos...

Se dio prisa a tranquilizarse cuando escuchó como alguien subía por las escaleras, secó su rostro, talló sus ojos, pero nadie podía disimular su hinchazón.

Se puso de pie tan rápido que la cabeza comenzó a darle vueltas.- ¿Sakura-san¿está bien?

Sakura sintió un nudo en el estómago y en la lengua cuando vio que se trataba de Ieran, la cual llevaba en una bandeja un poco de té y la medicina de su hijo.

- s-ssi... solo e-estoy algo... cansada.-intentó sonar lo más convincente posible, pero dudó de haberlo logrado cuando Ieran levantó una ceja.

Y su intensa mirada azul chocó contra la suya verde.- ¿está segura¿no querrá hablar de algo?

Sakura sonrió de lado mientras miraba al suelo, sintiéndose intimidada- estoy muy bien... –pasó una mano por su cabello, la señora de la casa miró con algo de incredulidad que esa maña se parecía mucho a la de su hijo, el mismo movimiento, el mismo estilo, aunque en la jovencita se notaba más grácil.

-venía a avisarle también que, su madre acaba de llegar... está en la sala...-Sakura levantó el rostro.- ha aceptado tomar una taza de té...

La muchacha asintió.- voy a dársela a Shaoran, en un momento estaré con ustedes.-explicó estirando levemente la bandeja para comprobar lo que había dicho, así la pasó de largo y entró a la habitación de su hijo.

Kinomoto bajó las escaleras con mayor calma a como las había subido, no tardó en encontrar a Fuutie conversando sobre su tiempo de gestación con Nadeshiko, la mujer de cabellera oscura sonrió al verla entrar en el salón.

- hola...-saludó quedamente Sakura, la empresaria le miró detenidamente tratando de leer su estado de ánimo en su rostro.

-hola hija, vengo por ti, pero Li-san me ha invitado a pasar un rato.-dijo graciosamente, era como si su voz, su cuerpo, su cabello; toda ella estuviera en completa armonía. Sakura la admiró en silencio...

Fuutie se retiró diciendo que iba por el té recién preparado.

¿por qué no podía ser como su madre?

Ella era todo un desastre, no tenían que pararse a mirarla más de dos minutos para darse cuenta. Si hubiera sido como su madre, probablemente Shaoran se hubiera enamorado instantáneamente de ella... Sintió angustia.

¡no necesitaba ser otra persona para ser amada por alguien!

...eso ya lo había entendido muy bien...

¡por que a pesar de haberse transformado en alguien que no era, Shaoran no lograba amarla...!

¿cómo sería la chica de la que estaba enamorado?

¿sería bonita¿rubia, pelirroja, castaña, pelinegra¿albina o morena¿tendría ojos azules, negros o castaños como él¿sería alta¿sería...?

Seguramente era algo completamente diferente a ella... Sakura no lograba considerarse una persona hermosa, aunque muchas personas en el instituto se lo repitieran con ahínco.

Era una castaña que se había cortado el cabello que tanto había cuidado, era blanca pero no en exceso, tenía ojos verdes que muchas personas decían eran lindos por ser grandes y brillantes, pero no era muy alta...

¡se debía ver muy graciosa a lado de Shaoran que era todo lo contrario!

La hermana del chico chino regresó y sirvió con mucha educación.- ¿gusta azúcar? -Fuutie le miró nerviosa. ¡que persona tan importante! Y era mucho más linda en persona que como lo mostraban los medios, ahí parecía una persona fría y rica como cualquier otra.

La esposa de Fujitaka parpadeó.- si, muchas gracias...

Los preciosos ojos de Nadeshiko, que heredara Sakura viajaron por la casa captando cada detalle, no se notaba que fuera familia con mucho dinero, recordó que en la entrada estaba un montón de periódicos, algunos rayados con colores fluorescentes.

- ¿está buscando trabajo, señorita Li?-preguntó seriamente.- en su estado no es lo más aconsejable... ya está algo avanzada...

-¡oh no, es que...!

-soy yo quien busco trabajo.-dijo una voz serena, desde detrás de Fuutie. Miró a su madre asombrada por todo el orgullo que cargaba aun cuando no fuera un mérito estar desempleada.

-hoee...-La castaña también parecía algo impresionada.

Nadeshiko compartió su mirada y después sonrió delicadamente, como tenía acostumbrado.- muy bien...-la bella empresaria se puso de pie.- ¿sabe? He estado buscando a una persona de confianza... a mi esposo le urge hacerse de un asistente personal...

Fuutie y Sakura miraban a ambas adultas, luego se miraron la una a la otra con una sonrisa. Después de todo, pase lo que pasé todo estará bien.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-quiero el vuelo de las diez...-dijo por el auricular, tan tranquilamente que causaba los nervios de quienes estaban a su alrededor.

Al otro lado le hicieron la confirmación.

De un momento a otro agradeció la atención y colgó.- está todo listo...

Un hombre mayor se acercó al muchacho, el cual con su elegante ropa estaba sentado en el único sillón de la habitación, frente a una chimenea, hasta el otro extremo estaba su lecho, sin embargo no dominaba el lugar.- joven Hiragizawa...

El mayordomo le pasó la taza de té, una vez en las manos blancas de su jefe, éste dio por terminada su labor.- me gustaría que se encargara de enviar la mudanza y mi equipaje a mi departamento en Inglaterra...

-¿cree que sus padres aceptarán que regrese?-preguntó el hombre que parecía algo intranquilo.- después de todo, la central de la empresa de los Hiragizawa fue trasladada a Japón por que usted lo solicitó...

-solo así hubiera podido hacerme cargo, como lo quería mi padre.-dijo, mirando el baile de las llamas.- ahora ya no tengo nada que hacer aquí.

-seguramente sus padres querrán instalarse definitivamente en Tokio...-trataba de convencerlo, Eriol le dedicó una de sus afables sonrisas.

-deben entender que no viviré por siempre con ellos... además, admito que estoy más identificado con Londres...-parecía divertido de su situación.

-es una pena... que la señorita que usted pretendió todo este tiempo...

Eriol endureció su expresión.- si gustas puedes viajar a Londres después de haber mandado la mudanza; tendrás trabajo seguro...

El mayordomo entendió que, había sido demasiado entrometido.- muchas gracias, señor. Lo consideraré.-y con eso salió de ahí.

-"no vale la pena permanecer más tiempo aquí..."

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Mañana se lo diría... le pediría una sincera disculpa... y le pediría salir...

Si, eso haría.

La jovencita sonrió con sincera ilusión, sus ojos no podían estar más brillantes y su corazón latía ansioso, se miró en el espejo varios minutos, tendría que verse linda y conservar la calma. ¡pero no podía contenerse!

-pero...-murmuró para sí, cayendo en cuenta.- él se irá... seguramente no lo veré...

¡¿por qué no se había dado cuenta?!

Miró el reloj de pared que estaba cerca.

Se apuró a levantarse del banco donde estaba sentada de forma tan relajada, no lo pensó dos veces cuando pidió a su sirvienta más cercana que avisara al chofer que saldría; buscó en su armario un abrigo para no sentir frío ya en la calle.- es un poco tarde para salir ¿no crees, Tomoyo?

La albina se detuvo de golpe, no esperando escuchar esa voz.

Apretó con fuerza la prenda que supuestamente iba a usar, agachó la cabeza y giró completamente para divisar a la mujer de expresión severa. La de ojos amatista la esperaba más tarde o que no llegara. ¿por qué justamente ese día había escogido ser como los padres normales y llegar a tiempo a casa?

-m-madre...-su voz quebradiza llamó la atención de Sonomi.- yo... iba a ver a un amigo...

-¿con ese atuendo?-cuestionó levantando una ceja, crítica.- me parece que no es lo más apropiado... para ver a "un amigo".

su pijama de una sola pieza era delicado, hecho con seda muy fina y era muy femenino, tanto que si saliera llamaría la atención de más de un hombre. La amatista entendía las palabras en doble sentido de su madre, pero no podía dejarse intimidar, no en ese momento.- tengo, que hablar urgentemente con él...

-me parece que esta vez no podrá ser... me gustaría que te vistieras decentemente y bajara a saludar a unos socios... les comenté que tenía una hija muy elegante y me propusieron conocerte...-su voz inyectada de orgullo no pudo conmover a Daidouji.

-por favor madre, en otra ocasión yo podría...----

-no está en discusión, Tomoyo.-sonrió acercándose al mueble donde su única hija guardaba su ropa, lo abrió y comenzó a buscar entre todas las prendas hasta encontrar el vestido más infantil que la chica tuviera..- así que por favor, cámbiate lo más pronto posible.

-pero madre...----

-Tomoyo-ahora sí parecía una orden. Sonomi cerró la puerta dejando el vestido en brazos de la jovencita, la cual impresionada se había quedado de pie, sin poder pensar algo.

Una vez sola Tomoyo miró su ropa, la dejó caer con los ojos brillantes por las lágrimas.- n-no...

¿era demasiado tarde para remediar lo que había hecho?

Parecía ser que si...

-E-Eriol...

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Sentía como de pronto la oscuridad comenzaba a desvanecerse para dar lugar a una claridad que no se explicaba de donde llegaba, ni por que lo perturbaba de esa manera si lo único que él quería era descansar.

...Shaoran...

la dulce voz de la flor de cerezo retumbó en su cabeza... lo estaba llamando...

...Shaoran...

...despierta ya...

Como si fuera su más fiel esclavo comenzó a abrir los ojos, los cuales se cegaron un instante ante la luz que se filtraba por las cortinas que le brindaban privacidad a la habitación. Parpadeó repetidamente cuando cayó en cuenta de que el rostro frente a él no era el de la chica castaña de ojos verdes, que esperaba ver.

El rostro pálido de su madre era el que le miraba con una semi sonrisa...

Alto ahí... ¿su madre¿sonriendo?

Se sentó en el lecho mientras sus músculos comenzaban a estirarse y su vista comenzaba a ser más nítida.- veo que has amanecido mejor... ¿podrás ir a la escuela?

Los ojos castaños de él observaron de arriba abajo a su madre quien vestía elegantemente con una maletín a la mano.- ¿por qué viste así?

-encontré trabajo.-dijo con tranquilidad, Shaoran abrió los ojos de par en par.

-eso... es...

-espléndido, lo sé...

-pero... ¿cómo?-no entendía la situación, un día estaba deprimida por que no tenía trabajo, y al siguiente estaba sonriente estrenando empleo.

-Nadeshiko Kinomoto me contrató como asistente personal de su esposo-dijo, como si llevara mucho tiempo en el empleo, tan eficazmente y respetuosa de sus nuevos jefes.- entro a trabajar en una hora, que es el tiempo de trayecto de aquí a la empresa... ¿irás a la escuela?

-espera un segundo...-Shaoran no alcanzaba a captar toda la información.- ¿Nadeshiko Kinomoto no es...?

-la madre de Sakura-san-confirmó mirando a su hijo pasivamente.

-¿entonces...---?

-ella vino ayer por la noche, por Sakura-san; supongo que se dio cuenta de nuestra situación y...

Shaoran parpadeó confundido.- ¿por Sakura¿Sakura estuvo aquí?

Ieran lo miró intrigada.- claro que estuvo aquí, incluso pasó un rato aquí cuidándote... estabas bastante mal, hijo.-la dama se sentó a la orilla de la cama, observando siempre el rostro asombrado del muchacho.- ¿no lo recuerdas?

-solo recuerdo que veníamos de casa de Daidouji...-tocó su cabeza, si tan solo la movía un poco conseguía que le doliera.- ...pero nada más...

-será por que pasaste todo ese rato durmiendo hasta hoy...-no le dio mucha importancia por que ignoraba todo lo que había sucedido en esos minutos en que Sakura había estado en el cuarto.- ¿irás a Jimbo?

Lo meditó un momento, no se sentía tan mal como para perder un día de clases...

Como para perderse un día sin ver a Sakura...

-estoy bien, en un momento me levanto.-respondió, la señora Li se abalanzó sobre el varón para besar con suavidad su frente, gesto inesperado y que dejó anonadado al castaño.

-pero date prisa que se te comienza a hacer tarde... nos veremos después.-se levantó y con eso salió del cuarto. Shaoran la siguió con la mirada y los ojos como platos.

¿qué había sucedido con Ieran Li?

-vaya...-susurró sin saber bien que sentir por la acción pasada de su madre.

-¡hermanito, buenos días!-esa era la voz de Fuutie, que como siempre entraba sin tocar la puerta.

-¡te he dicho miles de veces que no entres así!-refunfuñó el chico con el ceño fruncido.- ¿por qué tan contenta?

-¿no te diste cuenta¡madre recibió una muy buena oferta de trabajo!-canturreó como si el trabajo fuera de ella.

-¿es verdad que Sakura estuvo aquí?-preguntó severamente.

-si, se fue algo tarde.-dijo comenzando a salir con esa sonrisa enorme en el rostro.- no te tardes ¿si? Tu desayuno está listo y se está enfriando...

-"que raro..."-pensó mientras sacaba las piernas de todo el revoltijo de cobijas. Observó la apariencia de su cuarto y se levantó.

De pronto todo se parecía a aquel día... el primer día de secundaria...

Caminó hacia su baño personal mientras se rascaba la cabeza, extrañado por esos sentimientos tan raros y desabrochaba el saco de su camisa para dormir. Ya frente al espejo del cuarto de baño se miró interminables minutos, su gesto desconcertado y su cabello revuelto, como siempre.

Humedeció su cara tratando de quitar esa sensación de ya haber vivido ese momento y se lavó las manos a la perfección, después se retiró de ahí.

Abrió su armario donde no tardó en encontrar el bonito y elegante uniforme de la preparatoria Jimbo que era idéntico al de la secundaria. Era un traje de color negro, con camisa blanca que llevaba una corbata que iba a juego, tenía un corte bastante elegante y digno de un muchacho de preparatoria.

Tenía un rostro de piel marfil, de rasgos bastante atractivos y muy varoniles, su cabello rebelde de color castaño y sus cejas pobladas y oscuras no se habían perdido a través del tiempo. Era muy alto y tenía espalda ancha con una cintura estrecha pero masculina de alguien que ya es todo un hombre.

Un joven muy atractivo y que hacía honor a su nombre y apellido.

Li Shaoran.

Cuando terminó de arreglarse o por lo menos de intentarlo, como pensaba él, bajó las escaleras con aparente calma pero esa desesperación de no entender que le sucedía, con su portafolio en una mano y la otra dentro de uno de los bolsillos de su pantalón oscuro.

Se topó con la boca de su hermana casi hasta el piso, abierta de la impresión... pues nunca lo había mirado con detenimiento.

-¡te ves guapísimo!-chilló su hermana al verlo al pie de las escaleras, corriendo a abrazarlo, Li solo pudo protestar con gemidos por la falta de aire ante los fuertes apretones a los que era sometido.- vamos, desayuna...

-si tan solo lo permitieras...-murmuró aturdido.

Mientras Shaoran comenzaba a probar bocado sintió la intensa mirada de su hermana mayor, se asustó al ver como sus ojos estaban llenos de lágrimas de felicidad que él confundió con las de dolor.- ¿estás bien?-le preguntó alarmado, comenzando a ponerse de pie para cualquier signo que diera su hermana.- ¿el niño...?

-es solo que... ya...-tomó una servilleta y comenzó a secar su llanto.- ...estás tan grande... eres todo un hombre, hermanito...

-entonces no me llames hermanito...-gruñó por lo bajo, sentándose de nuevo.- no sé que le sucede hoy a todo el mundo...

Era como si el hecho de que Sakura hubiera pisado la casa la hubiera revolucionado, transformado.

-"¿será mi imaginación?"-se preguntó con una sonrisa.- "no debería extrañarme... ella es capaz de esto y mucho más..."

-tengo que irme, ya es tarde.-dijo apurado mirando su reloj de pulso, de correa de cuero negro y detalles plateados.- cuídate-pidió tomando una tostada rápidamente pues ya no le daría tiempo de comer todo el desayuno.

-si te sientes mal no dudes en llamarme, iré por ti.-le dijo tiernamente, por la nuca de Shaoran corrió una gotita, ...menos mal que ya lo veía grande...

Pero en fin, así era su hermana... ¡que contradicción!

-está bien.-respondió sonrojado causando una enorme sonrisa en su hermana que se lanzó a darle efusivos besos en las mejillas.- ¡Fuutie, ya basta¡Fuutie... tengo que...¡Fuutie...!

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Sintió sus ojos hinchados por el llanto, ese día a pesar de ser soleado no iba nada bien con como se sentía. El mundo se había acabado en un minuto. Por más que había intentado escabullirse de casa, no pudo, el chofer con miedo a ser despedido no la había llevado a donde Eriol, el portero tampoco la dejó salir, así que no le quedó más opción que conocer a los socios de su madre, como ella quería.

Era una cobarde.

Si de verdad hubiera querido, hubiera encontrado un modo para salir de esa mansión y hablar con el muchacho inglés... ¿por qué tenía miedo a desobedecer en todo caso?

Nunca lo había hecho, y estaba segura que si esta vez hubiera sido diferente su madre la hubiera perdonado, quizás la hubiera entendido si le hubiera explicado que significaba Eriol Hiragizawa para ella y todo lo que tenía que perder si no hablaba con él.

Su rostro lucía más pálido de lo normal y no ayudaba el color del uniforme, se revisó con una mirada perdida en el espejo de cuerpo completo que había en su habitación, con su cabello suelto y bien peinado como siempre. Salió de sus aposentos con esos ojos amatistas brillando de tristeza.

-buenos días, en un momento sirvo su desayuno; señorita.-anunció con una sonrisa la sirvienta que la esperaba en el comedor, Daidouji asintió.

-¿y mi madre?-cuestionó, buscando en algún lugar a la mujer, pero no había rastros de ella.

-ha salido temprano, parece que tenía un desayuno de negocios con los mismos socios de ayer.-explicó la joven encogiéndose en hombros y saliendo de ahí.

Tomoyo se sentó tratando de oprimir el sentimiento que en su pecho se embargaba.

No era odio, pero tampoco era tranquilidad, paz o serenidad.

Quizás si estaba molesta... ese era el pago que merecía por no enfrentar a Sonomi, que la empresaria al día siguiente ni siquiera desayunara con ella y que Eriol, finalmente se marchara sin escuchar un explicación y una súplica de su parte.

-"no quiero que suceda..."-se dijo, mirando su rostro gracias a lo pulido de la mesa.- "no quiero que él se vaya..."

La sirvienta se acercó con una bandeja llena de todo tipo de comida para la mañana, pero la chica al final solo se levantó, tomó una de las frutas que le habían llevado y se retiró.

¿nadie notaba lo afectada que estaba?

Nunca lo había pensado... ¿con quien podría contar en esos momentos en que no encontraba consuelo o solución a sus problemas?

Solo tenía a Sakura y a Li, pero ellos ya tenían suficientes problemas con ellos mismos y su relación como para agregarles los de ella. Ya mucho habían hecho con abrirle los ojos para darse cuenta de que, no podría olvidarse de Hiragizawa por mucho que ese fuera su deseo.

Miró al frente y se encontró con la fachada de Jimbo que le esperaba como siempre, muchos compañeros comenzaban a avanzar; importándoles poco que ella estuviera de pie en medio del camino y obstruyendo el paso, mirando taciturnamente el edificio.

-¿Tomoyo-chan?-la voz de Sakura interrumpió sus pensamientos, la amatista volteó para encontrar el rostro preocupado de la joven castaña.- ¿te encuentras bien?

-es solo que... ayer no pude hablar con Eriol... y probablemente parte hoy, así que será imposible...-suspiró tristemente.- disculpa que tu esfuerzo no haya valido la pena, amiga.

Sakura tomó sus manos entre las suyas.- lo siento mucho... pero seguro habrá una manera... ya verás...

Tomoyo sonrió queriendo creerle, pero sabía que era imposible.- no te preocupes, estaré bien...-se soltó educadamente de su amiga y le sonrió tratando de demostrarle que no había ningún problema, que lo superaría.- ¿vamos al salón?

-si...-respondió no muy segura.

Avanzaron por los pasillos, llamando la atención de muchos de los muchachos que por ahí transitaban, después de todo eran dos de las chicas más bonitas de Jimbo. Saludaron a quien se les puso enfrente hasta que llegaron a su aula, ahí también les saludaron y ellas sonrientes, o pretendiendo estarlo, llegaron hasta sus asientos.

-¿cómo te fue ayer con Shaoran?-preguntó de la nada Daidouji, cuando estuvieron sentadas una a lado de la otra esperando el comienzo de la primera clase.

-ah.. y-ya sabes...-Sakura ocultó la mirada con su flequillo tratando de disimular su sonrojo.- l-lo mismo de s-siempre...

-¿entonces por que tartamudeas y estás roja?-preguntó divertida la amatista, tenía que distraerse con algo... no podía dejar que la partida de Eriol ensombreciera su vida para siempre.

¡la vida continúa, Tomoyo!

Aun cuando tus amigos se hayan ido, tienes que sobreponerte.

-e-es solo...-giró su rostro hacia la ventana al otro lado, apoyó su mejilla en su mano, guardó silencio pues la interrumpieron.

-buenos días, Daidouji.-esa voz...

-buenos días-respondió ella de buena gana.

...solo podía ser...

-b-buenos días, Sakura.-...de él...

-h-hola, S-Shaoran-ella se tensó en su lugar y entrelazó sus manos en su regazo pareciendo muy inocente, sin embargo no volteó.

¡somos amigos!

¡no quiere decir que tengamos que salir!

¡es mi mejor amigo!

¡no quiero perderlo!

Tomoyo levantó una ceja, sospechando que algo estaba pasando... algo muy extraño... la mente de Kinomoto estaba maquinando ideas que ella desconocía, y eso si era de temer.

-¿t-te sientes mejor?-inquirió Sakura aun en la misma posición, Shaoran se sentó en su sitio, detrás de ella, él la miraba algo serio.

¿qué sucedía?

Era como verla por primera vez...

Tan bella... tan delicada y divina... con una timidez que lograba que pareciera incluso misteriosa.

-si... mi madre me comentó que me desmayé anoche cuando íbamos de regreso.-La mirada verdosa de Sakura se perdió...-disculpa si te asuste, no sé que me sucedió.

-entonces... ¿no recuerdas nada?

Shaoran le sonrió.- no... –al ver que ella ya no dijo más, siguió.- ¿sucedió algo malo?- Sakura negó enérgicamente tratando de controlar el rojo que se disparaba en sus mejillas.

-mera curiosidad.-dijo ella con una débil sonrisa, el joven Li miró extrañado a Daidouji pero esta se encogió en hombros.

-¡a sus lugares!-esa voz era de la del profesor Motomochi, quien les diera ciencias en secundaria y que se convertiría en la preparatoria en su maestro exclusivo de química que traía verdaderos dolores de cabeza a Kinomoto.

-tengo una noticia muy triste que darles...-eso logró llamar la atención de todos los alumnos que parecían algo inquietos.- Eriol Hiragizawa partirá en el vuelo de las diez a su natal Inglaterra... solo me ha dicho que les agradezca el grato recibimiento que recibió de su parte y los ratos agradables...

Tomoyo estaba sorprendida... ¿las diez?

Giró levemente hasta darse cuenta de que Shaoran miraba su reloj de pulso, haciendo la cuenta del tiempo que faltaba para la partida de su amigo.

-¿qué hora es, Li?-preguntó con angustia. Era lógico que aun faltaba tiempo para las diez.

-las ocho en punto...-respondió en voz baja, para no ser descubierto.

Tomoyo pasó una mano por su mejilla, preocupada mientras un sudor frío corría por su frente.- "no llegaré..."-pensó frustrada.- "queda muy lejos de aquí... a menos que..."

-¿señorita Daidouji?-inquirió asombrado Motomochi. Se había puesto de pie y sin decir algo a alguien había salido del aula, todos miraron asombrados como Tomoyo desapareció por la puerta sin voltear a ver a nadie, con la mirada fija y decidida.

Ya no había más lugar para la cobardía.

-¡señorita Daidouji!-Motomochi salió siguiendo a la amatista, llamándola, pero no se detuvo.

Sakura miró impresionada el camino por el que su amiga había desaparecido, Shaoran también, sin pensarlo ambos se miraron, los demás, se levantaron para salir del aula y enterarse de la repentina huída de la chica nívea.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-¡Daidouji!-Motomochi intentaba seguir el paso de la jovencita, pero estaba claro que las edades marcaban las diferencias de velocidad, aun cuando Tomoyo no fuera muy buena deportista.- ¡deténgase!-ordenó con una severa voz, misma que era increíble que estuviera dirigida para esa chica en especial.

Aun así, Tomoyo no se detuvo.

Exhausto Motomochi se detuvo, apoyando sus manos en sus rodillas y doblándose; intentando recuperar algo del aire que se había escapado de sus pulmones en aquella carrera.- deténgase ahora, o irá directo a la dirección con una nota de expulsión.

Daidouji no pudo continuar, se detuvo abruptamente dejando que la brisa matutina meciera sus largos cabellos oscuros, pero no volteó.

-lo que realmente me hace feliz... está apunto de marcharse...-dijo con voz suave, así que Motomochi no la escuchaba desde donde estaba, dio por hecho que la chica se había rendido.- no puedo permitirlo...-crispó los puños, y frunció el entrecejo.- ¡¡no puedo permitirlo!!

El profesor se quedó estático al ver como ella volvió a emprender el camino aun más rápido que antes, sería inútil seguirla.- "ella es una buena chica... quizás solo por esta vez..."

Solamente pudo ver como la hija de la famosa Sonomi Daidouji salía de Jimbo.

¡No había tiempo¡no había tiempo para arrepentirse ni para pensar en consecuencias, en regaños!

Su felicidad dependía de éste último esfuerzo, y lo conseguiría.

Lo conseguiría por que lo amaba.

-muchas gracias.-con rapidez Tomoyo sacó de su cartera el dinero para pagar al chofer del taxi que la había llevado hasta el aeropuerto Narita.

Bajó rápidamente, tanto que casi termina en el piso. Miró en ambas direcciones antes de cruzar, una vez en las puertas principales del lugar se encontró con que sería muy difícil localizarlo.

La gente iba y venía con maletas de todos tamaños y colores, con llantas y en sus hombros. Daidouji recibió más de un golpe, pero ¿eso que más daba en ese momento?

Miró el tablero con angustia

9:45

¡quizás ya había abordado!

El vuelo 00567 con destino a Londres ha sido retrasado, les rogamos a todos los usuarios esperen en la sala 1 a de vuelos internacionales, gracias.

Sintió como su alma caía a sus pies y volvía a subir, violentamente; sentía su cabeza explotar por la euforia.- "aun hay tiempo".- no tenía tiempo, no tenía, no tenía.

Diez minutos... eso había tardado en llegar hasta dicha sala.

Se encontró con la sorpresa de que una pared con enormes ventanas se interponía entre el interior de la sala y el resto del aeropuerto.- ¿me permitiría...?-pero antes de que la chica pudiera terminar de formular su pregunta, la mujer vestida con el uniforme de la aerolínea británica negó.- es que... tengo que hablar con---

-las reglas aplican exactamente igual para todos.-dijo con voz fría la mujer. Tomoyo negó desesperada con la cabeza, se acercó al cristal, las personas estaban formadas con boleto en mano.

Lo vio, estaba ahí, sin conciencia de que ella se encontraba en el mismo lugar.

Bajo el mismo techo, mirándolo solo a él.

Golpeó con fuerza el cristal, pero el chico no la escuchaba.

-¡Eriol¡Eriol!

El muchacho de cabellera oscura parpadeó extrañado, escuchando su nombre llevado por el ¿viento?. Ahí no había viento... giró la cabeza y se encontró con la señorita que les dio la bienvenida, jalando a otra chica, mucho más chica.

La reconoció.

-¿Tomoyo?-se preguntó, los demás pasajeros miraron curiosos la escena. Una chica loca tratando de pasar, solo eso.

Pero para aquel chico, que ella estuviera ahí decía más que mil palabras.

Quizás... ¿quería solo despedirse?

-¡por favor Eriol, no te vayas!-Daidouji estaba siendo arrastrada prácticamente por la portera de la sala, Hiragizawa salió de la fila y se acercó hasta ambas.

-suéltela... si usted la lastima no dudaré en demandarla.-la fiera mirada azul del apuesto muchacho fue suficiente para que la empleada desistiera. Se hizo a un lado.- ¿q-que...?-preguntó mirando hacia todos lados, con las mejillas coloreándose.- ¿q-que haces aquí?

-b-bueno...

-s-señor... está retrasando el vuelo.-dijo nerviosa la empleada.

Eriol la miró y regresó rápidamente su atención a Tomoyo, esperando que esta hablara...

-y-yo...

-¿cómo te enteraste?-cuestionó el chico, seriamente.

-es que...

-no puedo creerlo...

Ella agachó el rostro, no le mostró sus ojos en los cuales se iban acumulando lágrimas.- ¡no me has dejado hablar!-se quejó ella.- ¡yo quería decirte que de verdad te quiero¡que lo que dije antes no era verdad¡que nunca he querido que te vayas, que me dejes!-Eriol sonrió afablemente ante la extraña confesión, en tan extraño lugar...

-¿hablas en serio?-preguntó con voz dulce el Hiragizawa, mirando su cabellera que caía por su espalda, él intentaba buscar su rostro pero ella no se dejaba, escondida entre los sedosos y oscuros cabellos.

El movimiento de afirmación era la respuesta.- ¿de verdad no quieres que me vaya?-preguntó serenamente Eriol, adentrando su mano entre la melena oscura de Tomoyo, hasta que sus dedos atraparon suavemente su barbilla y pudo levantar su rostro, sus cabellos cayeron a un lado, dejando al descubierto el hermoso rostro de la heredera de los Daidouji.

Estaba llorando...

Llorando con fuerza.

-y-yo... sé que me equivoqué pero...-frunció el ceño y miró en otra dirección.- ¡e-estaba tan...!-cerró los ojos con fuerza.- ¡...tan c-celosa!

-¡señor, se hace tarde!-gritó uno de los policías que esperaban impacientes al último de los pasajeros de ese vuelo. Eriol volteó a verlos y Tomoyo notó su mirada confundida, pues miraba a los hombres y luego a ella.

-no quiero que me dejes...-gimió desesperada al ver aquella indecisión.- ...pero si tú no quieres estar aquí lo comprendo...-sonrió tristemente.- tienes que estar en el lugar donde seas... más feliz...

-yo soy feliz si estoy contigo-murmuró acariciando su barbilla y sin previo aviso acercó sus labios traviesos a los finísimos de ella.

La estaba besando... ella con los ojos dilatados se apresuró a cerrar sus ojos, él aumentó la intensidad y sus brazos rodearon instintivamente su cuerpo, ella quedó atrapada y sin salida...

Y le gustaba...

Te amo, Tomoyo

Con dificultad él se separó de ella, la chica aun con los ojos cerrados esperaba impaciente un nuevo acercamiento.- ¿q-quiere decir que... te quedas...?

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-me pregunto si lo habrá alcanzado...-susurró la chica de ojos verdes observando con atención el objeto que era el centro de atención de ambos, el reloj de piel negra.

Las diez en punto.

-ya lo veremos después...-respondió el chico castaño pasando una mano por su cabello, una clase libre por que el maestro estaba resfriado, después de que hubo una aburrida clase de inglés y antes una clase tortuosa de química con el aun desconcertado Motomochi.

- ¿quieres salir a tomar aire?-le preguntó amablemente, con el rostro rojo Sakura aceptó.

Mientras salían todos los alumnos los miraron... ¿Kinomoto y Li?

¿saliendo juntos?

Iban por los solitarios pasillos

No recuerdo nada

Seguro estuve muy cansado

...pero ella está tan rara...

Ella con sus manos enlazadas, él con las manos en los bolsillos.

Ella con la mirada en las puertas cerradas que iban pasando, él con la mirada en el jardín delantero que se veía a través de las ventanas del pasillo.

Pero ambos al mismo paso... uno junto al otro.

Se perdieron por el camino, todo el salón estaba estupefacto:

-¡¡el superior Li ha elegido bien!!-dijo un chico, con entusiasmo.

-que suerte tiene Kinomoto...-suspiró decepcionada una chica.

-¡no puedo creerlo!-decía otro.

Mientras tanto afuera, bajo el frondoso árbol que ellos frecuentaban y que había sido testigo de algunas confesiones que parecían lejanas, estaban ambos castaños, silenciosos.

-¿tienes sed?-preguntó, buscando su mirada pero ella la mantenía en el suelo, Li pensó que Sakura no le había escuchado y cuando estaba a punto de repetirle la pregunta ella respondió:

-a-ah... s-si... un poco...-murmuró con las mejillas tiernamente sonrojadas, Shaoran sonrió tenuemente.

-¿quieres algo?-le preguntó, insistente.

¿qué sucedía con Sakura? Desde la mañana estaba muy extraña, evasiva... y eso dolía.

-a-ah... y-yo... yo...-¿por qué no tenía fuerzas¿por qué no podía mirarlo?

No dijo más y fue por las bebidas, regresó con dos latas, una de jugo de fresa y otro de limón, se la pasó tranquilamente, pero ella la tomó rápidamente en sus manos, mirándola fijamente como si fuera lo más interesante que ver, tampoco había agradecido.

Shaoran parpadeó repetidamente.

-...Sakura...-llamó acercándose.- ¿qué pasa?-le cuestionó inquieto, y su preocupación aumentó cuando ella retrocedió, ...alejándose de él... siguió buscando sus bellos ojos verdes pero ella lo estaba esquivando...

¡esquivando!

Frunció el ceño.- Sakura...-bufó, pero ella pasó por un lado cuando notó como Li trataba de tocar su hombro, no podía retroceder más pues estaba el árbol.

¿la lastimé?

¿seguirá herida?

-era lógico que no pudiera perdonarte, eres un ingenuo yo te lo dije

pero no quisiste escucharme; Shaoran-

ella nunca volverá a ser la misma conmigo, está claro

-tú eres el único culpable-

...lo sé...

-¿t-te puedo hacer... una pregunta...?-ella miraba al frente, como si estuviera mirándolo, pero no podía ser así pues él miraba hacia el frondoso árbol, a espaldas de ella.

-claro.-

ninguno de los dos había probado su jugo.

-¿p-por que... por que no me habías dicho que te enamoraste?-su voz triste hizo que Shaoran reaccionara, sus mejillas se tiñeron sin remedio...

-¿e-enamorado?-en su voz se notaba el nerviosismo.

-ayer... conversé un poco con tu hermana... y... me dijo que...

-Fuutie es una tonta...-rugió el castaño, frunciendo el ceño seriamente.

-no deberías llamarla así...-reprochó Kinomoto.- s-solo... q-quiero saber quien es...

Shaoran se giró, para encontrar su delicada espalda...

La admiró en silencio, de figura delgada con la brisa moviendo su uniforme y balanceando sus sedosos cabellos, con sus hermosos ojos verdes abiertos y protegidos del sol por sus espesas pestañas, un aire de armonía la rodeaba casi como si fuera una ilusión de su mente.

...Ella es mi mejor amiga...

-Ella no merece que la vuelvas a lastimar-

...Yo no la merezco...

-¿no querrás perderla de nuevo, o si?

...prefiero quedarme callado...

-e-es...-bajó el rostro, y rascó su nuca, buscando que decirle, alguna excusa, algo, pero no una mentira.

Mentiras ya no.

Sakura comprendió que él no podía hablar, no podía responderle.

-¡estás mintiendo!-

¡no quiero!

...pero, no puedo evitarlo...

...por que si fuera sincero, ella huiría de mi lado...

-y-ya veo...-sonrió quebradizamente, volviéndose para no hacerlo sentir culpable pero sus esfuerzos fueron en vano por que de inmediato volvió su cabeza a su dirección original.- ¡s-será mejor que regresemos, podrían regañarnos!

-si...

Sakura iba silenciosa y solo el sonido de sus pasos era lo que se escuchaba por el pasillo.

No le diré lo que sucedió ayer

No vale la pena

Si él no lo recuerda es por que

no fue importante

...en realidad...

...Ya no importa..

Cuando llegaron al aula, ya de regreso sintieron la mirada de todos sobre sí.- ¿no tienen nada mejor que hacer?-preguntó molesto Li. Que Sakura se comportara rara con él ya era suficiente para aguantar, no soportaría mucho tiempo las miradas interrogantes de todos.

-¡lo sentimos superior!

Y aparentemente todos regresaron a sus actividades normales...

Las clases hubieran resultado muy normales para el joven ambarino de no ser por... esos pequeños incidentes que le dejaron perturbado...

La clase de química en el laboratorio pudo haber sido muy entretenida...

-¿me pasas el ácido?-Shaoran miraba fijamente uno de los tubos de cristal, la joven castaña asintió y tomó dicho elemento sin embargo el irremediable contacto de sus pieles hizo que la muchacha soltara el tubo nerviosa.

- ¡¿estás bien?!-cuestionó alarmado tratando de tomar su mano para revisarla pero ella no lo permitió.

-t-todo bien.-dijo fingiendo una sonrisa. Li frunció el ceño.

Esto cada vez es más raro

-Ella no suele comportarse así-

No conmigo

-Preferiría su actitud arrogante-

Su actitud infantil

Incluso, que se comportara como Daidouji

-¿serías capaz de amarla siendo otra persona?-

La clase de matemática pudo haberle resultado satisfactoria y pudo haber levantado su ego...

Shaoran terminaba de resolver la ecuación en la pizarra, con sus pulcros números y su desarrollo ordenado; perfecto.

Sakura a su lado miraba perdidamente la pizarra como si esta fuera a darle las respuestas.

-multiplícalo...-susurró sin que nadie se percatara, ella solo dejó caer la mirada hasta el suelo pero no movió ni un músculo más.

-¿no sabe resolverlo, Kinomoto?-preguntó el encargado de la clase.

-no...-respondió, con las mejillas rojas.

-pase a su lugar...-dijo tenso el hombre.- bien hecho Li...

Sakura avanzó hasta su asiento y se sentó con rapidez, cuando él iba pasando por su lado ella no hizo más que girar discretamente el rostro para no toparse con su mirada.

él crispó los puños.

-te está evitando-

Pero ¿por qué?

¿hice algo malo?

Quizás la hice enojar

Tal vez debía responderle

Pero no puedo arriesgarme

Ni a ella ni a mi

La clase de deportes pudo haber resultado divertida...

-los equipos podrán ser mixtos, pero solo de cuatro integrantes.-explicó el profesor.

Todos asintieron entusiastas, con una sonrisa Li tomó uno de los balones y se acercó hasta la castaña.- muchas gracias, Shaoran.-le sonrió torcidamente tomando la pelota, aparentemente distraída. Y se dio la vuelta avanzando hasta otras tres chicas.

-yo pensé que...

-me pidieron estar en su equipo...-aseguró antes de que él pudiera terminar, entonces ya no le habló el resto de la clase.

Era el colmo...

¡¿qué demonios le pasa?!

...Además de evitarme...

-...Te está ignorando...-

Shaoran bajó la mirada.

-Quizás las cosas deban ser así-

Somos más que amigos

Pero menos que novios

las cosas no pueden estar bien en esta situación

Yo... no podría..

-ni siquiera lo pienses-.

Una vez había sonado la campana que daba fin a las actividades, Sakura guardaba sus cosas aparentemente tranquila, Shaoran la miraba de soslayo. Todos se habían retirado ya y solo quedaban ellos... era el momento perfecto...

-¿te acompaño a casa?-preguntó, tratando de sonar casual.

-¡oh! No es necesario...-contestó, pareciendo segura de lo que decía...

...lastima que no era verdad.

Silencio...

-¿estás molesta por que no te respondí allá abajo?-preguntó seriamente el chico, sin mirarla.

-la asustarás-

quiero estar seguro de algo

por primera vez en mi vida

La respiración de Sakura se cortó.- n-no... no estoy molesta ni nada por el estilo...

Pero ella era demasiado obvia y solo bastaba con notar que lo evitaba para saber que eso era realmente lo que molestaba a la chica.

-pues pareciera que si...-comentó indignado el ambarino con su mirada fija en ella, logrando intimidarla.- entonces ¿por qué estás así conmigo?

Sakura cerró torpemente su bolso.- n-no me pasa nada, son alucinaciones tuyas...

-¡no son alucinaciones!-rugió enojado, tanto que sobresaltó a la chica cuando habló.- ¡dime que te pasa!

-¡te digo que nada!-respondió recurriendo a toda su fortaleza, la necesaria para enfrentarlo y darse la vuelta, dispuesta a salir de ahí.- absolutamente nada...

El fuerte agarre que el chico hizo en su muñeca la lastimó, pero eso a él ya no la importaba por que estaba desesperado

¡desesperado por entenderla!

¡por quererla!

¡La necesito!

¡La necesito!

¡La necesito!

¿¡que no era lo suficientemente obvio para que se diera cuenta de lo que sentía por ella!?

La jaló cerca de él, donde ella podía escuchar con toda intensidad el latido de su corazón acelerado y podía ver sus facciones endurecidas por la furia que estaba sintiendo.

-¡¡eres una mentirosa!!

-¡tú también!

Ya no hubo lugar para las palabras.

La fuerte presión de sus labios contra los de ella era tan extraño que pensó que era irreal... y ella se dio cuenta de que no estaba siendo tierno como la noche anterior, sin embargo, no lo detuvo... él se separó levemente, inclinado visiblemente por la diferencia de altura, sus cabellos mezclados, castaños en diferentes tonos.

Los ojos avellanas buscaron a los esmeralda.

-¿estás seguro de lo que harás?-

Nunca he estado más seguro

Estoy listo

-¡no lo hagas¡todo terminará!-

...eso es justo lo que quiero...

aun cuando ella no me ame

necesito decírselo

- te quiero-

sintió como el aire se escapaba espontáneamente por sus labios y fue casi irreal el sonido de su voz retumbando en sus oídos, finalmente, lo había hecho.

Ella abrió lo más que pudo sus ojos, Shaoran sintió como dejaba de sentir su respiración sobre su rostro.- sé... que debí decírtelo desde hace mucho tiempo... yo...-delicadamente apoyó su frente contra la de la joven.- yo no sé desde cuando siento esto... solo sé que existe... y...

Su mano viajó hasta la mejilla suave de la jovencita que le miraba estupefacta.

Como si hubiera visto a un muerto...

-yo...

Shaoran sonrió taciturnamente, era lógico que ella no se lo esperara... por que jamás podría creer algo como eso. Si una amistad no había sido sincera ¿por qué el amor tenía que serlo?

Una vez lo había querido. No significaba que tenía que seguir sintiendo lo mismo por él.

No tenía derecho a que le correspondiera.

Sakura movió su boca pero ninguna palabra había salido de sus labios, Shaoran la miraba impasible.

You and me
We used to be together
Everyday together always
I really feel
That I'm losing my best friend
I can't believe
This could be the end
It looks as though you're letting go
And if it's real
Well I don't want to know

-disculpa si te molesto…-susurró Li, supuestamente divertido.- supongo que no dejaremos de ser amigos ¿no?

Pero ella estaba repentinamente muda.

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me cause it hurts
Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me cause it hurts

Le tendió amablemente la mano, ella la miró sin entender; la sonrisa del muchacho se fue desvaneciendo al ver que su "amiga" no respondía al gesto.

Comenzó a bajarla lentamente pero ella lo detuvo y la apretó con fuerza, mientras en su bonito rostro se hacía una mueca graciosa, producto de su ansiedad y su desconcierto. Li volvió a sonreír, más tranquilo.

Our memories
Well, they can be inviting
But some are altogether
Mighty frightening
As we die, both you and I
With my head in my hands
I sit and cry

El movimiento sorpresivo de ella le dejó sin palabras, el cálido aliento sobre sus labios masculinos, con la única visión de ella y sus ojos cerrados.

Besándolo...

En ese momento pudo descifrar el complejo lenguaje de esa chica castaña, con una alegría difícil de contener también cerró los ojos y fue cuando le respondió con ternura a cada caricia que recibía de su parte...

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me cause it hurts (no, no, no)
Don't speak
I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me cause it hurts

Se separaron por la obvia falta de aire… Sakura había atrapado sus dos manos entre las de ella y con cariño las enlazó.- nosotros...

-¡en realidad yo no soy muy cariñoso, así que------!

Kinomoto le sonrió y sin decir algo apoyó su frente en el pecho de él.- ...yo solo quiero estar contigo...

It's all ending
I gotta stop pretending who we are...
You and me I can see us dying...are we?

¿ser novios sería un esfuerzo sobrehumano?

Quizás alguna vez había pensado que sí

Pero al parecer, Sakura me hará cambiar de opinión

Don't speak
I know just what you're saying
So please stop explaining
Don't tell me cause it hurts (no, no, no)

Don't speak


I know what you're thinking
I don't need your reasons
Don't tell me cause it hurts
Don't tell me cause it hurts!
I know what you're saying
So please stop explaining

Desde afuera dos personas miraban la escena, sin poder casi creerlo.

-¿son ellos?-preguntó con voz temblorosa.

-no hay duda...-respondió sonriente Eriol.- creo que se te adelantaron...

-y yo que pensaba en todo un plan para que se declararan...-suspiró con desilusión Daidouji llevando una mano a su mejilla, el muchacho a su lado rió.

-creo que es tiempo de que dejes eso de los planes... –murmuró divertido besando su frente, la chica le abrazó por el torso mirando conmovida como ambos castaños dentro del aula se sonreían.- no se te dan tan bien...

-¡oye!

Don't speak,
don't speak,
don't speak,
oh I know what you're thinking
And I don't need your reasons
I know you're good,
I know you're good,
I know you're real good

-por si no te has dado cuenta, mi plan funcionó a la perfección...-dijo orgullosa e si misma, esbozando una sonrisa triunfante.

Eriol levantó una ceja, interrogante.

Tomoyo miró sus profundos ojos índigos.- ¿qué no los ves?

El chico giró levemente para contemplar la escena, entre risas nerviosas y rostros rojos; Sakura y Shaoran se acercaban para abrazarse, mientras se preguntaban si era así como unos "novios" debían comportarse.

Oh, la la la la la la La la la la la la
Don't, Don't, uh-huh Hush, hush darlin'
Hush, hush darlin' Hush, hush
don't tell me tell me cause it hurts
Hush, hush darlin' Hush, hush darlin'
Hush, hush don't tell me tell me cause it hurts

...Ahora todo acabó…

debí sospechar que así sería el final

¿por qué no me di cuenta antes?

¡ella era tan obvia y yo también!

...somos unos distraídos...

pero ahora, tengo una misión más importante

y es

...hacerla feliz...

...Entonces...

¿es verdad que el amor existe?

Shaoran Li no solo se convirtió en el milagro

que yo esperé por tantos años

se convirtió en la persona a la que le entregaría mi corazón

...pero...

los más importante

se convirtió en la persona

...que me confió su corazón...

FIN

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