Comencemos, mmm, al avanzar la historia sabrán lo que son las chicas, o mejor dicho lo que una de ellas es, ojala les guste ^-^, xk después me deprimo si no les gusta :-( y entro en depresión total…. Jajajaja no ni tanto solo me pongo triste nah mas XD

Arigato por leeeerrr mi fic :´) jejeje

Aclaro:

Momoko –aparenta entre 18 y 19 ya verán xk lo digo

Miyako -16 va cumplir 17

Kaoru 17

Días sin fin

Chapter 3

Château

Poco a poco se podía divisar a través de la ventana un encantador palacio, pero no se lo podía apreciar muy bien, ya que el sol que era ocultado por unas nubes hace unas horas, había bajado para así dejar paso a la brillante y preciosa luna junto con un cielo lleno de estrellas, dándole al castillo sombras y pequeñas partes iluminadas.

Al estar a unos metros de llegar a la casona, observaron unas exorbitantes puertas, de un llamativo color dorado con pequeños toques violetas, que a su vez unos guardias, quietos como estatuas pero al mismo tiempo atentos, la protegían de cualquier maleante que se le cruzara por la cabeza querer entrar sin ser visto, estos al percatarse del pequeño medio de transporte dejaron su inmovilidad y se acercaron con rapidez.

El jinete al verlos, cogió las riendas con fuerza y detuvo los caballos, el hombre los veía con un cierto temor, aquellos guardias intimidaban, al ser de un aspecto de tipos malos y tamaño de casi más de un metro setenta.

_¿Ceux qui sont? sortent _ decía uno con un tono severo.

_Bueno chicas, vuelvo en un momento_ musitó para así pararse y abrir con un toque sutil las puertas del carruaje. Estas la siguieron con la mirada, empezando a moverse de sus asientos para ver y tratar de escuchar lo que su amiga pelinaranja haría, pero esta antes de bajar las miró dándoles a entender que ni se atrevieran a curiosear, ellas solo agacharon las miradas, la joven la tomó como una respuesta, así bajó y cerró las puertas sin hacer mucho ruido.

Viendo que ya se había ido, el ambiente se volvió incómodo, la muchacha rubia movía su pie impacientemente, mientras la pelinegra empezaba a idear planes de lo que harían en el palacio. Luego de unos minutos, ya tenía sus ideas ordenadas solo hacia falta compartirlas con sus amigas y preguntarles que opinaban. Pero tan emocionada estaba, que no podía esperar a que llegara la pelinaranja, entonces le diría primero a su rubia compañera.

_Y entonces… ¿que haremos ahora?_ viendo que la joven no respondía prosiguió_ tengo unas cuantas ideas que pienso que les encantará… que tal si nos hacemos pasar por la realeza, o…._ no terminó de hablar ya que fue interrumpida.

_Nada de eso, ya tuvimos suficiente con lo de hace unos meses, tuvimos que huir de ahí con a toda prisa, al haber descubierto nuestro pequeño secreto. _ Le dijo con un tono molesto, pero luego se calmo_ fue muy duro para Momo, debemos apoyarla en todo lo que podamos._ normalmente la chica no se molestaba fácilmente, pero ya estaba cansada de peregrinar a diferentes países, ciudades, pueblos, no duraban ni tres meses, ya debería estar acostumbrada, pero su cuerpo no soportaba los diferentes cambios de clima, pasando en cama una semana, estos múltiples viajes lo habían hecho mas de 50 veces en dos años.

_Y entonces…. ¿que haremos?, seguro tienes un montón de ideas, ¿no es así?_ decía algo molesta por haberle alzado la voz

_Bueno… yo…emm…_ se había quejado por la actitud de su amiga, sin embargo no tenia ni idea que iban hacer.

_ ¡Lo vez…! _de nuevo fue interrumpida por una chica que asomaba la cabeza por las puertas del carruaje.

_ Porque discuten, ¿que sucede?_

_Porque Miyako quiere ganarse el pan, ¡trabajando ¡y no escoger una de tantas ideas grandiosas que tengo. – habló ya enojada.

Momoko vio a su amiga- que la quería como si fuera su pequeña hermanita- encontrándose con unos ojos celestes tristones, la cual la pelirubia bajó la mirada, luego miró a su amiga de cabello azabache _pues eso me parece…._

_ ¿Incorrecto, una bobada, una idea alocada, horrible? _alzando sus manos demostrando su total desacuerdo, y cruzándose de brazos.

_ ¡GENIAL!_

_ ¡¿En serio?_ Miyako, alzó de golpe su vista, y Kaoru, bajó sus brazos, y así hablando las dos al mismo tiempo, Momoko solo asintió soltando una leve risa.

_ ¡SI! …. ¡Que bien!... ¡que bien!_ en el asiento mismo, la ojicelestes se puso a bailar y a cantar -Moviendo las caderas, moviendo las caderas, a la derecha… a la izquierda….- (n/a: Ni se que canción es, pero mi amiga siempre la canta cuando le da locura o cundo me gana en algo XD)

_ ¡Ya deja de bailar Miyako! – ésta se detuvo por el grito de la enojada ojiverde para después dirigirse a la pelinaranja_ Momoko, ¿que pasó? ¿Porque?_ rogándole que le diese una explicación ante tal contestación que dio hace unos momentos.

_Bueno, ya estoy cansada de vivir con lujos, toda una vida, por favor se razonable, una vez en años, quiero hacer algo correcto_ esa respuesta se volvió una orden, la cual la chica no dijo nada solo se guardó la furia que tenia adentro de su ser, que pronto saldría a la luz_ bueno, vamos, bajen._

_ ¡Oye! Cambiando de tema ¿Cómo te comunicaste, si no sabes francés?_ preguntó la ojiceleste

_ ¿Quien dice que hablé?_ dijo con un tono bulón.

_ ¡Nos prometiste que no lo volverías a hacer! _ refutó la cabello azabache.

_ ¡Que querían que haga! No domino el idioma…aun _objetó la ojirosa.

_No nos digas que los dejaste inconscientes en una esquina y…_dejó la frase al viento.

La ojirosa miró por otro lado pensativa, para luego responder_ ¿y si digo que si?_ las jóvenes la miraron con indignación.

_ nunca cambias….… y ¿ahora?_ dijo la ojiverde ya impaciente.

_No se preocupen, yo lo solucionaré, como siempre lo hago._ esbozó una sonrisa para infundirles confianza.

Las chicas solo suspiraron, las ideas de Momo, siempre eran alocadas, metiéndolas en problemas, era un milagro si salían ilesas, pero por ahora solo podían hacer una cosa…. CONFIAR en ella.

-.- -.- -.-U

Tock, tock, tock…._ una de ellas tocó con delicadeza, a través de la puerta se oyó una voz femenina _Je vais déjà un moment_ luego de algunos segundos, se abrió la puerta y aquella persona se encontró con tres jóvenes encapuchadas.

La ojigris las miraba de arriba para abajo, viendo cada detalle que poseían, comenzando por sus rostros, no las veía muy bien por lo que estaban cubiertas por las capuchas negras, solo veía unos 6 pares de ojos con distintos colores, llevaban vestidos de excelente calidad, a sus costados tenían consigo unas pequeñas maletas.

_ ¿Qui veulent?_ dijo con un tono grosero. A la pelinaranja para nada le gustó su actitud, así que continuó callada, a ver que haría tal muchacha engreída.

En cambio la sirvienta que estaba ahí parada, se preguntaba que había pasado con los 3 tigres que vigilaban las puertas del palacio, acaso ¿los príncipes estaría jugando con ellos?

-.-U-.- -.-

Viendo que las muchachas no respondían habló nuevamente la joven pelicastaña_ ¿Et bien?_ pero esta vezalzó aun más su voz, ya estaba cansada de estar parada ahí en la puerta, el frio que entraba le hacia perder la paciencia…

_ ¡Bon car il ne me disent rien! _ Esto último lo gritó enfadada, ya cerrando la puerta, la chica que se encontraba en el medio de las jovenes, dio un paso rápido poniendo su pie en una esquina de la puerta.

_ ¡Que grosera que eres! _ Ésta lo dijo con un tono totalmente serio. La capucha que ocultaba su rostro, se la sacó, luego la miró a los ojos, la chica quien quería cerrar la puerta se quedó paralizada al ver aquellos ojos sangre, había dejado de respirar, esos ojos parecían que se comían poco a poco su alma.

_ ¡BASTA! ¡Déjala, ya!_ la chica azabache gritó- quitándose así la capucha-para que su querida "hermana", la escuchará, pero no hizo caso omiso.

_ ¡Momo! _la rubia le suplicó que a su vez cogía su brazo tratando de jalarla, estaba a apunto de llorar_ por favor ¡detente!_ si seguía así tendría la certeza que la mataría.

Realmente Momoko odiaba a gente como ella, gente engreída y perversa le habían separado de su hogar y matado a gran parte de su familia, y la única solución que encontraba era eliminarlos de la faz de la Tierra.

Después de unos segundos muy largos, la joven reaccionó y se encontró con unos ojos asustados y otros sollozando, después vio que unas de sus manos se había incrustado en un delicado y delgado cuello, rápidamente abrió sus manos permitiéndole respirar a su victima.

_…..lo siento… no…no quise hacerlo…. no… me controlé, lo lamento_ recordando hace unos momentos las súplicas de su hermana, la cual la abrazó para consolarla, acariciando su cabeza cubierta por la capucha, para luego quitársela y verla a los ojos. _ no llores ¿si?_

_nee-chan…._Miyako sollozaba en silencio entre los brazos de Momoko cuando oyó otra voz desconocida, alzó su mirada.

_ ¿Qui se passe ici? _ preguntó una joven de cabellos largos y negros, acercándose a Leila que se hallaba en el suelo tratando de calmar su respiración, se agachó para ver como estaba la muchacha, luego dirigió su vista hacia la puerta_ ¿Ceux qui sont vous?_ ésta habló de un modo mas amigable, comparado con la otra.

_Disculpa, no te entendemos_ esta vez habló Kaoru.

_….. Ya veo hablan mi idioma nativo_ ésta ayudaba a incorporase a Leila, y luego las miró, la chica de pelo naranja se le hacia extrañamente conocida-_ Buenas noches, me llamo Katrina, ¿que se les ofrece?_

_ ¡Así esta mejor no entendíamos ni papa!_ dijo Kaoru más alegre, por fin alguien que hablaba su idioma.

_Kaoru, silencio_ la retó la pelinaranja, debía mostrar respeto ante sus mayores.

La pelinegra de ojos naranjas rió ante tal escena, veía que esa pequeña era la líder del grupo, lo notó porque le obedecían sin refunfuñar. _no te preocupes linda_ la ojinaranja se acercó al oído de Leila y empezó a mover sus labios carmesí, al parecer algo le había susurrado.

Momoko fue la única que oyó lo que dijo_ "ve a descansar, yo me encargo de esto"_ la muchacha solo asintió y se fue algo mareada. Las chicas la seguían con la mirada menos una.

La líder tosió para llamar la atención de la que al parecer era dueña de la casa, no estaba segura, ya que llevaba un trapo roñoso en la mano , sin embargo llevaba puesto un hermoso vestido con ampona de igual color de sus cabellos y un corset que acentuaba su cintura, era raro … ¿la dueña o la sirvienta? ¿Quién era? _ Bueno venimos porque, deseamos quedarnos aquí por un tiempo, claro si tienen habitaciones para nosotras….._

_No nos molesta compartir, y sobre la paga…._ dijo la rubia que en ese momento se había separado de su "nee-chan"

_Podemos trabajar a cambio del hospedaje._ terminó de completar la oración la chica de orbes color jade.

La joven las examinaba, luego se rió al ver como completaban la frase de la otra _ Claro que lo hay, pasen, allá afuera hace mucho frio han de estar congeladas.

_ ¡Gracias!….la verdad si_ dijo la rubia.

-.- -.-U -.-

Mientras que un chico que se encontraba cerca, escondido detrás de unas cortinas que tapaban el salón principal, había visto todo, las escenas que vio, fueron muy raras para el:

La chica viendo fijamente a la sirvienta, la cual dejó de respirar en ese lapsus de tiempo, cuando la dejó de mirar y se giró para abrazar a su… ¿hermana? Que se encontraba… ¿llorando?, dudaba ya que se encontraba a una distancia para solo ver y no oír, además esas muchachas eran casi de igual apariencia…. ¿ serán hermanas? Pensaba el chico.

La que mas captó su atención era esa joven de cabellos naranja, cogido en forma de bola, esbelta un poco desnutrida, a de ser por el corset que la tenia así, unos centímetros mas alta que Katrina, su vestido rojo con detalles negros y unas que otras piedrecillas, el escote mostraba sus hermosos hombros y su rostro pálido hacia que resaltara sus labios carmesí.

La chica que rondaba en esos momentos por su cabeza, alzó su mirada hacia donde el se encontraba, ésta le sonrió, una corriente pasó por su espalda, ¿realmente lo estaba viendo?, Como podría ser posible si estaba escondido, movió su cabeza de un lado a otro para olvidar esa absurda pregunta. Volvió a verla pero esta ya no lo miraba, esa mujer parecía perfecta de cierta forma.

Un sirviente pasó corriendo a su lado haciendo que su escondite ya no fuera tan secreto, ya que abrió las cortinas para hacerlas a un lado, luego se cerraron automáticamente, haciendo que el muchacho se quedara quieto.

¿Lo habrán visto?, se preguntaba una y otra vez, luego reaccionó y abrió una vez más un pequeño hueco para verificar, luego vio que la chica pelinaranja se encontraba en el piso siendo sostenida por sus dos hermanas mientras que Katrina tocaba su frente, y sin dudar fue a ver que sucedía.

(Saben quien era el chico ¿?)

Bueno lo de los chicos, todo a su tiempo jejejeje, ya las conocerán despuesito XD

^U^

Ojala les guste el siguiente capi, pero si dan cuenta las pequeñas pistas que les doy o les di sobre Momoko y Katrina ¿?

No se pero siento que a esta historia le estoy dando mas de misterio que la otra o no? No se x eso pregunto Jajaja :D

Por cierto château significa palacio