CAPITULO 2
LOS SENTIMIENTOS DE SAOTOME RANMA
La tierra firme que necesito para vivir, la halle en tus ojos, esas pupilas color tierra que hacen que me estremezca día y noche al verlos tan interesados en descifrar las miradas llenas de amor que te mando disfrazadas de rechazo y repulsión, tengo miedo, mucho miedo, tengo muchos enemigos muy extraños, que por alguna razón siempre terminan hiriendo a lo que mas amo, a ti Tendo Akane, aunque yo niego para todos, lo que para todos precisamente es evidente, Ryoga ya desistió de conquistarte, aunque no olvido todas las atenciones que le brindabas a el, creo que en parte es mi culpa, siempre te insulto y cada vez que lo hago siento como una espina se clava en mi corazón, pero ninguna es tan dolora como cuando te creí perdida, en el monte Fénix, si no hubieses regresado a mi, yo te hubiera seguido en el mas allá, no concibo la vida sin ti, si ti no me interesa, cuando volviste fue la alegría mas grande de mi vida, aunque la alegría duro poco después de descubrir que oíste todo, después la boda fallida, si no hubiera existido problema alguno en este momento estuviéramos abrazados en este mismo techo viendo las estrellas en santa paz, pero no.. yo y mi gran bocota, en ocasiones aun despierto en medio de la noche a causa de pesadillas constantes en las que sueño que te pierdo, que te alejas de mi caminando al lado de tu madre, si vi a tu mama en sueños, y sin duda eres la mas parecida a ella, pero… tengo miedo… y no se porque, valla ya se hizo de noche, no tarda Kazumi en llamarnos para la cena, solo espero verte ahí y que con una mirada me entiendas el amor y el orgullo que siento por ti, si me duele un poco el pecho aun, a causa del golpe por haberte defendido, pero me duele mas por los insultos que te dije después…
El chico estaba apunto de bajar el tejado cuando sintió un ki conocido disminuir a paso acelerado, asustado se coló por la ventana de la joven que parecía que estaba durmiendo en su escritorio, en su mano sostenía una fotografía de la familia compuesta solamente por Soun tomado de las manos por una Nabiki y Kazumi pequeñas, Noriko sosteniendo a Akane de bebe, la otra fotografía era de el mismo, seguro una venta de Nabiki, esa era una foto en donde el sonríe de una manera dulce y encantadora, recordó después que esa foto fue tomada por la misma Akane, como si un balde de agua fría le cayera enzima, el ki bajo aun mas, mas que el limite de cuando nos encontramos en estado de reposo, al ver mas detenidamente el escritorio apoyado con la lámpara de escritorio se dio cuenta de lo que sucedía, ¡Demonios Akane que estupidez cometiste! Gritaba el joven de la trenza mientras los demás integrantes miembros de la familia llegaban a la habitación
Ranma tomo entre sus brazos a la desfallecida chica y salto por la ventana, y así fue saltando de techo en techo hasta llegar al consultorio del doctor tofu…
