Capitulo 3: Encontrada


Ni Shugo Chara ni sus personajes me pertenecen, sino a Peach Pit.

"pensamientos"

- Diálogos –

Amu PoV

*Narración dentro de Amu PoV*


- Se cruzaron por casualidad, o el destino quizás – contaba el pelinegro - uno de los enfermeros llevaba al chico de regreso, mientras que yo… je je – sonrió nervioso – ese día se me había hecho un poco tarde, así que yo llevaba a la chica hacia el jardín, era el turno de las chicas – explicaba – no pensé que nos fuéramos a cruzar con nadie mas, así que… - estaba ahondando en el tema

- Flash Back –

Aquellos escoltas se notaron desde los extremos opuestos del pasillo, era solo un camino, no quedaba mas, sus miradas se cruzaron y pactaron aquella complicidad en silencio, cada uno tomó a su paciente por los hombros y los pegaron en orillas opuestas del pasillo, para así poder pasar todos juntos al momento de cruzarse.

Aquellos que vestían de blanco, concientes de su situación, casi podían sentir el alivio de que nada fuera de lo común pasara al cruzarse, pero en el preciso momento en que sus espaldas quedaron de frente, la pelirosa que estaba siendo escoltada se giro para tomar por el brazo al chico que igual era escoltado, aquello causo el shock por parte de los dos enfermeros, el pelinegro que fue retenido estaba apunto de entrar en un ataque de manía.

La pelirosa quien había tenido una mirada apagada hasta ese instante, lo miro a los ojos, aquellos de color azul que la miraban desquiciados con miedo y sorpresa.

- ¿No me reconoces? – Balbuceó la pelirosa, aun los efectos de los calmantes estaban presentes en ella – Soy yo… - dijo la chica mientras abrazaba al pelinegro, reposando su cabeza en el pecho de este. Extrañamente el calido y desesperado abrazo de la pelirosa calmó aquellas ansias locas del pelinegro, no había explicación, dejo caer sus brazos relajados a los costados y recargó su mentón en la rosada cabeza de la chica – Te he estado buscando… - las lagrimas empezaron a derramarse sobre sus mejillas, se aferró al pecho del chico. Por inercia, el pelinegro sostuvo entre sus brazos a la frágil chica, quería detener su llanto pero no sabia como ¿Acaso era posible que en su estado pudiera hacerlo? – Ikuto… - susurró finalmente la pelirosa.

- Yo… - musitó el pelinegro – no… - tampoco él se encontraba del todo conciente, no estaba en condiciones de ser racional, era normal, después de todo había perdido la razón hacia tiempo, no esperaban mas que una reacción violenta de su parte, por lo que los enfermeros se apresuraron a separarlos – ese no es mi nombre… - finalmente habló, al separarlos aquel pudo ver su rostro, diviso aquella mirada ambarina, perdida, desconsolada y se grabo en su cabeza, así como el calor de su abrazo se grabo en su cuerpo. Los enfermeros desesperados se los llevaron a sus respectivos lugares y el día transcurrió como si no hubiera pasado nada.

Aun su corazón palpitaba rápidamente, aun seguía pensando en aquel chico "ese no es mi nombre" resonaba en su cabeza, estaba tan desesperada por volver a verlo que había caído en aquel estado, si seguía en aquello, probablemente nunca mas lo vería y tal vez, solo tal vez… olvidaría su rostro, cayendo en la falsa creencia de que no existía, como todo el mundo se lo decía; y en la oscuridad de su frío cuarto, reaccionó.

Pasó una semana antes de que pudiera ser transferida, exámenes, análisis, terapias, todo lo que fuese necesario para probar que aquella chica aun conservaba la razón, nadie se explicaba como ni porque, pero finalmente fue transferida.

- Fin del Flash Back –

- Ya veo… - contestó el castaño maquilando mentalmente "Así que de verdad esa es Amu… ¡Finalmente la encontré!" se entusiasmó un poco, "Es verdad, Aoi Shinta se parece un poco a Ikuto… es por eso que me pareció haberlo visto antes…" cavilaba – ¡Pero que descuidado! – agregó el ojiverde para amenizar aquel relato.

- Je je… pero tal vez gracias a ese incidente… es que estos dos pacientes están recuperándose – se excusaba el pelinegro – digo, no quiero tener el merito ni mucho menos… - rascaba su cabeza.

- Ciertamente… ¿Pero que habría pasado si hubiera ocurrido todo lo contrario? ¡Tienes que ser más cuidadoso Akimoto-san! – decía el castaño metiéndose con el pelinegro.

- P-pues… - decía nervioso el de mirada ambarina. La rubia se encontraba escuchando cerca de ahí, y soltó un gran suspiro de alivio. Después de algunos minutos y una cortés y nueva invitación para otro día, el invitado finalmente se retiro, quedando así aquella pareja, satisfecha y aliviada.

- ¿Escuchaste todo? – preguntó el castaño.

- Claro… - contestó la rubia con una gran sonrisa. De pronto se escuchó el timbre del teléfono, el castaño se levantó y tomó la bocina.

- ¿Si diga? – Atendió la llamada – ¡Oh! ¡Querida prima que bueno que te escucho de nuevo! – Saludó a quien llamaba - ¿Eh? ¡Ah, si! ¿Te lo contó Utau? Si así es, una semana ya, y con muy buenos resultados – aquella ultima frase la dijo mas serio – Claro, si… ¡¿Por quien me tomas? – Contestaba las preguntas - ¡¿De verdad? ¡Esa es una magnifica noticia! Entonces primita, nos vemos la semana que entra – terminó la llamada.

- ¿La semana que entra? – preguntó curiosa la rubia.

- Si, será transferida… por fin – sonrió el castaño.

- Este día ha estado lleno de buenas noticias ¿no? – decía la rubia mientras recibía al castaño entre sus brazos para quedar acostados los dos juntos en el sofá.

- Así es… gracias a dios, todo va tomando su rumbo – contestó el castaño antes de cerrar los ojos, la rubia besó su frente y lo sostuvo así hasta que quedo dormido.

Del otro lado de la línea, se encontraba una chica sentada en un sofá, dejo la bocina en su lugar y sonrió satisfecha.

- La encontraron… - anunció.

- ¡Amu-chi! – La abrazaba la castaña - ¿Qué te pasa hoy? Has estado bastante callada – hacia un puchero.

- No es nada, es solo que estoy preocupada por Nagihiko – contestó la chica.

- Si, con este es el segundo día que esta como Nade… – contestó en voz baja la castaña – Tal vez Amu-chi… pueda ayudar… - decía mientras fue interrumpida.

- ¿Qué cosa? ¿Ayudar a quien? – preguntó curiosa la peliazul.

- ¿Eh? – se sorprendió la pelirosa.

- ¿Ah? ¡Nada! Estaba queriendo convencer a Amu-chi que nos contara sobre Ikuto – decía disimulando la castaña.

- ¡Oh! Si, tiene tiempo que no hablas de él – decía la peliazul.

- ¡Si Amu-Chi! Cuéntanos como fue que te enamoraste de él – sonreía amplio la castaña, la pelirosa nostálgica miró al piso para después sonreír.

- La verdad es que no se cuando fue, desde que mi padre nos lo presentó, él empezó a frecuentar la casa, se quedaban trabajando hasta altas horas de la noche, tal vez fue cuando mi padre lo nombró mi tutor de estudios… no, creo que sucedió antes de eso… cuando yo a escondidas vigilaba a ese par… - decía con aquella mirada nostálgica.

- ¿Eh? Así que Amu-Chi puede llegar a ser ese tipo de persona – decía sorprendida la castaña.

- No no no, para nada, no pienses que soy una acosadora, la verdad es que siempre tenia en mente ayudar a mi padre con la empresa, ayudarle a hacerla crecer, a mantenerla, quitarle peso de encima… pero con la llegada de Ikuto todo aquello se relevó a él… entonces lo único que yo podía hacer, era observar, aprender… - contaba la pelirosa.

- Flash Back –

- Oh, Ikuto, que gusto verte – decía la señora Hinamori. La pelirosa que estaba cerca de la entrada de su casa paró oreja al escuchar aquel nombre, no era que le interesara, si no mas bien le carcomía saber que en esos momentos aquel chico estaba mas involucrado con la empresa de su padre que ella misma, que su padre estuviera encantado con el chico como con sus habilidades, ¿Qué tenia de sorprendente? ¿Acaso era tan genial? Resopló el flequillo que caía sobre su frente y se decidió a fisgonear. – Pasa, mi marido debe estar en el estudio ahora – decía gentil la señora.

- Gracias Señora Hinamori, el gusto es mío – contestaba el peliazul mientras entraba a la residencia de los Hinamori.

- Espera un momento, iré a llamarlo – volvió a decir la señora mientras subía las escaleras. El chico obedeció y esperó en el recibidor, no tardó en darse cuenta que estaba siendo observado, la pelirosa era buena espiando, pero mas bueno era él al descubrirla, el peliazul sonrió de lado y comenzó a dar vueltas por el lugar, mas bien parecía estar modelando, paso su mano por entre sus cabellos rebeldes y miro hacia el lugar donde la chica se "escondía".

- ¿Te gusta el espectáculo? O… ¿Es que simplemente te gusta espiar a la gente? – sonrió de lado, no había nadie mas en aquel lugar, obviamente la pelirosa había sido descubierta y sin mas su rostro se torno rojizo, jamás lo aceptaría, no contestó ni una palabra y se hizo como la que no escucho nada, mas aquel rostro sereno del chico, un tanto intimidante, la cautivó, dejo salir una sonrisa, no supo si para provocarla o en señal de que había ganado, pero la chica no apartó ni un segundo la mirada.

- ¡Ikuto, Muchacho! Pasa, pasa, adelante, Ahora mismo estaba revisando los documentos que me enviaste – el momento fue interrumpido, afortunadamente, por el padre de la chica, quien bajaba las escaleras acomodándose la solapa del saco.

- Muy buenas tardes Hinamori-san, he venido como me ha indicado, tenemos muchas cosas por hacer – saludó educado el peliazul, aquella faceta también la observaba con detenimiento la chica, no era feo después de todo ¿no?

- Nada de Hinamori-san, estamos en confianza hijo – decía el padre de la chica mientras palmeaba el hombro del peliazul – Hasta podrías llamarme "Oto-san" – decía riendo el hombre. "¡¿Hijo? ¡¿Oto-san?" pensó la chica alarmada, aquel le estaba quitando su lugar.

- Discúlpeme señor, pero la única manera de que yo lo llame así seria casándome con su hija – contestó el peliazul, mirando claramente el lugar donde se escondía la chica, causando que su rostro nuevamente se coloreada de un color rojo brillante, casi podía jurar que salía humo de su cabeza. El hombre quien lo tenía tomado del hombro dejo salir unas grandes y exageradas carcajadas.

- ¡Que buen chiste Ikuto! ¡Que buen chiste! – Decía mientras palmeaba una y otra vez el hombro del chico – Al menos llámame Tsumugu, y vamos a trabajar – agregó mientras caminaban hacia el estudio.

- Claro Tsumugu-san – contestó el peliazul mientras le seguía, no sin antes ver por última vez el lugar donde la chica se encontraba y guiñarle un ojo.

¡¿Q-Que fue eso? ¡Definitivamente esta loco! … Aun así… ¿Por qué siento que el corazón se me quiere salir del pecho? ¿Casarme… con Ikuto? *Y el rubor se mantenía en sus mejillas, aquel tema le abochornaba*

- Fin del Flash Back -

- ¡Ciertamente Te estaba provocando! – decía la castaña emocionada.

- Lo mas seguro… y caí redondita – sonrió la pelirosa.

- Que lindo Amu, ojala pudiéramos conocerlo – decía la peliazul, aquella feliz sonrisa desapareció del rostro de la pelirosa y su mirada bajo hasta el suelo.

- Si… - musitó la de mirada ambarina.

- ¡Ah! ¡Pero de seguro algún día lo conoceremos! ¡Él de seguro debe andar buscándote! – decía la castaña para romper aquel momento triste.

No puedo aceptar aun… que lo único que me quede de ti, son mis recuerdos… y que solo por dejarme llevar casi los pierdo… casi me daba por vencida… ¿Estarás bien? ¿Dónde estas? ¿Cómo fue que desapareciste? … ¿Por qué? …

La pelirosa se quedo absorta en sus pensamientos.

- ¿Y te sirvió de algo mi ayuda? ¿Encontraste lo que buscabas? – preguntó el menor de los castaños.

- Me sirvió de mucho, gracias Shiro-kun, y al parecer si encontré lo que buscaba – agradecía el ojiverde mientras sonreía.

- Que bien – sonrió de regreso el castaño.

- ¿Hoy no revisaremos al chico de ayer? – preguntó curioso, se preguntaba si esta vez seria capaz de encontrarse con la pelirosa.

- Ah, claro, de echo… para allá vamos – decía el castaño mientras tomaba algunos medicamentos. Salieron del cuarto en el que se encontraban y se dirigieron al jardín. Una vez ahí, no fue difícil identificar a este grupo de chicos, se acercaron y…

- Buenos días chicos – saludó gentil el castaño.

- Buenos días – secundó el ojiverde.

- ¡Oh! ¡Shiro-tan! Has andado muy seguido por aquí – decía la castaña, entusiasmada por ver al chico, extrañamente se llevaba muy bien con él. Los demás contestaron el saludo, mas sin embargo la pelirosa se quedo mirando al ojiverde, quien la veía también.

- ¿Te conozco de algún lado? – preguntó con duda la chica.

- ¡Ah! Amu-Chi, ¡él es Kukai! Ayer lo conocimos, es nuevo – explicaba la castaña mientras se abrazaba por atrás del cuello de su amiga.

- Lo siento, mi nombre es Kukai Souma… y no creo que nos hayamos visto antes – se presentaba el ojiverde, "Así que esta es Amu Hinamori…" pensó aliviado.

- Ah, me pareció haberte visto antes, mi nombre es Amu Hinamori – sonrió la pelirosa.

- Un gusto conocer Hinamori-san – "finalmente…" decía el ojiverde.

- ¿Y que andan haciendo por aquí? – decía la castaña curiosa.

- Bueno… vinimos por… - contestó el castaño.

- Me lo imagine – dijo un tanto preocupada la pelirosa – Por favor Shiro, ¿podrías posponer el medicamento un día mas? – agregó.

- Pero, Hinamori… no puedo hacer eso, son ordenes de arriba – platicaban apartados de la peliazul.

- Shiro-tan ¡por favor! – lloriqueaba la castaña.

- Solo un día mas… - suplicó la pelirosa – Esos medicamentos son demasiado fuertes… y pienso que Nagihiko no tardara en volver esta vez… - agregó – Solo dale hasta mañana, por favor – decía la chica.

- Me meterás en problemas, Hinamori – contestaba el castaño.

- No si nadie dice nada – sonrió la castaña.

- Hey, por mi no se preocupen, yo no diré nada – guiño un ojo el ojiverde en señal de apoyo.

- Nosotras tampoco… - susurró la castaña. La pelirosa miro al castaño de quien dependía todo esta vez.

- Esta bien… dios… me despedirán si alguien se llega a enterar – decía resignado, pero igual estaba de acuerdo con ellas, él solo seguía ordenes.

- Haremos todo lo posible para hacerlo volver – decía animada la castaña.

- Gracias Shiro – lo tomó de las manos y le regaló una amplia sonrisa – No te arrepentirás, ¡ya veras! – agregó la pelirosa.

- Así que esa es la chica que le regreso la razón a Aoi Shinta… - dijo casi para si mismo el ojiverde.

- Si, creo que me deje llevar por esa mirada de nuevo – rascó su cabeza el castaño.

- ¿De nuevo? – preguntó curioso el ojiverde.

- Si… siempre me hace peticiones extrañas, solo que esta vez… aunque la comprendo, Fujisaki es su amigo y se preocupa por él – contestaba el menor.

- ¿Eh? ¿Peticiones extrañas? – Aun no terminaba de entender el ojiverde - ¿Cómo cuales? – agregó interesado.

- Pues, la mayoría de las veces me pide cosas para sus compañeros, veras… aquí todos deben llevar la misma ropa, mismo color, pero Yaya… hubo un tiempo en que quería llevar ropa rosa, fue tanto su capricho que Hinamori lo quiso cumplir y me pidió un tinte para ropa de color rosa, como esta vez, no me pude negar – decía el castaño.

- ¿Y pinto la ropa de Yaya? – preguntó curioso el ojiverde.

- Eso pensé que haría… pero no se como fue a dar a la lavandería del hospital… - suspiró el chico – y toda la ropa de los pacientes quedo color rosado, aun no me explico como lo hizo, fue un gran alboroto, claro, Yaya estaba súper feliz – contaba con una sonrisa irónica el menor, el ojiverde que escuchaba el relato se echo a reír.

- Pues más bien parece ser que se deja llevar por el ritmo de Yaya – decía entre carcajadas el ojiverde.

- Si, a veces eso parece, en otra ocasión me pidió fotos de los cerezos florecidos, y se sentaron en el jardín con ellas alrededor simulando que habían ido a verlos – rascaba su mejilla el castaño.

- Eso si es cosa de locos – decía entre risas el ojiverde.

- Para nada, mas bien es cosa del encierro, si yo estuviera en su lugar… no se que haría todos los días encerrado, siguiendo las mismas rutinas, sin poder saber si quiera algo sobre el exterior, creo que es por eso que los complazco – sonrió nuevamente rascando su mejilla.

- Pues es Admirable, Shiro-kun, te preocupas mucho por ellos, espero serte de ayuda – decía con una amplia sonrisa en su rostro el ojiverde – Oye… y… ¿De verdad Hinamori padece algún trastorno? Yo la vi muy normal… - nuevamente el tema volvió a la chica.

- Gracias Souma-kun – sonrió el castaño, pero al escuchar la pregunta su rostro se volvió serio – No podría contestar tu pregunta… como ya te mencione antes, para mi, Hinamori es la mas normal de los pacientes, nunca la he visto en algún tipo de ataque – repetía el castaño – No podría asegurarte si es justo que ella permanezca aquí… pero viniendo del ala oeste… yo solo soy un simple enfermero, no puedo hacer nada mas que amenizar su estadía aquí, la de todos… - agregó.

"¿Justo? ¿Amenizar? ¿Será que Shiro… sospecha de algo? ¿O sabe algo?" se preguntó el ojiverde.

- ¡Ah si! ¡Cuéntanos Amu-chi! ¡¿Cómo fue que se hicieron novios entonces? – decía entusiasmada la castaña, la peliazul no decía nada pero en su rostro se mostraba la misma expresión que la castaña tenia. La pelirosa sonrió.

- Pues, deje de espiarlos cuando mi padre me hizo parte de aquello, creo que Ikuto fue quien le sugirió que serviría para mi formación profesional, a mi padre le pareció una magnifica idea y empecé a asistir a sus reuniones de trabajo, iba de vez en cuando a la empresa y mi padre lo nombro mi tutor, ya estaba yo en el ultimo semestre de la carrera, así que era lo mas pesado – contaba la pelirosa.

- Flash Back –

- Ah, Ikuto, ¿Estudiaran hasta tarde también hoy? – la señora Hinamori recibía gentil al chico. A pesar de vivir en una mansión, siempre era la familia quien atendía la puerta, aquella era una de las costumbres de humildad que conservaban, para ellos era importante recibir a sus invitados personalmente.

- Buenas tardes Señora Hinamori, si, se aproxima el periodo de exámenes – saludó el peliazul y contestó.

- Después de tantos años vuelves a ser estudiante – sonrió la señora Hinamori – Disculpa por todas las molestias que esto te pueda causar – agregó.

- Al contrario, esto no es ninguna molestia, yo me ofrecí a ayudar – sonrió gentil el chico.

- Gracias, si es contigo creo que Amu estará bien – aquella calida bienvenida, ¿Acaso se dio cuenta de sus intenciones?

- ¡¿Q-Qué? ¿De que hablan? – decía ruborizada la pelirosa mientras bajaba las escaleras.

- Ah, Ikuto me contaba que estudiaran hasta tarde – sonrió la madre de la chica.

- Ah… - decía la chica – Hoy estudiaremos en mi habitación, mi padre esta usando el estudio – decía un tanto apenada la pelirosa.

- ¿Esta trabajando? ¿Debería yo..? – decía el peliazul.

- No te preocupes Ikuto, mi marido estará bien, ahora lo importante es que Amu estudie, ya solo le falta la mitad del semestre – decía orgullosa de su hija.

- Esta bien – aceptó el chico, nunca antes había entrado a la habitación de la pelirosa. Los chicos subieron las escaleras y llegaron al cuarto de la chica, ciertamente estaba nerviosa, nunca había llevado a un chico a su habitación, lo peor del caso es que era Ikuto quien la ponía mas nerviosa, habían ocurrido algunos incidentes en estudios anteriores como que se tomaron de las manos, por accidente, o que él mantenía su mirada fija en ella mientras se concentraba leyendo… o que… se colocara detrás de ella y le señalara algunas cosas del libro o de sus ejercicios ¿Acaso no era eso un abrazo indirecto?

- P-Pasa… - indico la pelirosada, entraron a su habitación, había un escritorio al lado de la cama, la cual se encontraba bien tendida, le brindo la silla del escritorio mientras ella se sentaba en la cama.

- Si te sientes incomoda… podríamos posponer el estudio para otro día – habló el peliazul notando tensa a la chica.

- N-no… mañana es el primer examen – contestó nerviosa.

- ¿Mañana? ¿Es por eso que estas tensa? – la miró de lado – O… ¿es por mi? – acercó su rostro al de la chica, provocando así un repentino rubor en las mejillas pálidas de la pelirosa.

- ¿P-p-por ti? ¿Pues quien te crees que eres? – contesto indignada, aunque la verdad era esa.

- No me creo nadie más que yo, Ikuto Tsukiyomi – tomó el mentón de la chica para levantar su rostro y poder verla a los ojos - ¿Acaso te desagrado? – sonrió de lado.

- D-déjame – volteó su mirada - ¿A que viene todo esto de repente? – nunca había sentido al chico tan "agresivo".

- Pues… lo mismo pregunto… - contestó el peliazul, retomando su asiento, pero sin dejar de estar frente a ella – Nunca habías estado tan incomoda conmigo… - agregó con tono serio.

- Ni tu tan agresivo… - decía aun con la mirada en el suelo.

- ¿Agresivo? – soltó una carcajada.

- ¡No te rías! ¡Para mi no tiene gracia! ¡Esta es la primera vez que un chico entra a mi habitación! – decía viéndolo con sus mejillas chapeteadas. El peliazul paró la carcajada enseguida, puso su mano derecha sobre su frente y miro hacia abajo.

- ¿Entonces eso era? Pensé que yo te desagradaba… y que era el último chico a quien quisieras meter a tu habitación – aquello sonó mas a desahogo. Aquel comentario tomó por sorpresa a la pelirosa, ¿Qué se suponía que significaba aquello? ¿Qué debía responder?

- N-no… - intentaba armar una frase – No me desagradas Ikuto… - agregó la pelirosa, viendo aquella nueva imagen del peliazul, nunca lo había visto así antes, inseguro.

- ¿De verdad? Pensé que me odiabas porque piensas que te quite tu lugar… pensé que te forzabas a ti misma al convivir conmigo – contestó el peliazul en aquella misma posición.

- Estas equivocado… jamás te he odiado… es cierto que al principio estaba celosa de ti… - comenzó a ser sincera – pero con el tiempo he entendido el porque de muchas cosas… no me has quitado mi lugar, te ganaste el tuyo propio y convivir contigo no es para nada molesto… al contrario – se ruborizo, y tomo la mano del chico que cubría sus ojos – he aprendido muchas cosas gracias a ti… yo… te admiro mucho – decía viéndolo a los ojos – tu… me gustas Ikuto – se dejo llevar por el momento y dijo lo que jamás pensó en decir, siempre pensó que un chico seria quien se le declarara y no al revés. Podía sentir el calor que recorría todo su rostro, pero finalmente lo había dicho, estaba enamorada de Ikuto de hace ya algún tiempo, pero no sabia si el peliazul sentía lo mismo.

"Me gustas" resonaba en su cabeza, sus ojos se llenaron de sorpresa, su mano calida aun tomaba la suya, la miró incrédulo y por un impulso la abrazó, estrechó su pequeña figura a su cuerpo y acarició su cabeza, aquello tomo por sorpresa a la chica, que se quedo inmóvil.

- Pensé que era solo yo el que sentía esto… - dejo descansar su mentón en la cabeza de la chica, quien correspondió calidamente aquel abrazo, se embriago de su aroma y se aferro de su espalda. El peliazul besó su frente, y aquel ambiente tenso definitivamente se había esfumado, pasaron la tarde estudiando que era lo importante, solo hubo algunas miradas y sonrisas.

- Fin del Flash Back –

- ¡Wow! ¡Amu-chi fue la que dio el primer paso! – decía emocionada la castaña.

- Yo… yo definitivamente no podría hacer eso con un chico – decía ruborizada la peliazul.

- Aunque debió ser lindo para Ikuto escucharlo – decía levantando sus cejas la castaña.

- Si yo fuera chico… definitivamente me gustaría escucharlo de la chica que me gusta – decía la pelirosa.

- Mmmm… si yo fuera chico ¡Se lo hubiera dicho desde el primer instante en que me gustó! ¡Para que perder el tiempo! – sonreía la castaña.

- Si… si yo… si yo fuera chico… - decía dudosa la peliazul – definitivamente seria vergonzoso que sea ella quien se me declarara… porque no habría tenido el suficiente valor para decirlo yo… aunque… si estuviera inseguro de lo que ella siente por mi, definitivamente me daría miedo ser rechazado y guardaría silencio… así que pienso que en ese caso… yo también hubiera sido muy feliz de escucharlo – la peliazul se había metido demasiado en el tema, la pelirosa y la castaña la miraron con esperanza, tal vez Nagihiko estaba tomando el control de la situación.

- Yo pienso igual que tú – decía determinado el rubio.

- ¡¿Tadase? ¿A que hora llegaste? – preguntó curiosa la castaña.

- Tenemos bastante tiempo aquí… - contestó el pelinegro.

- ¡¿Aoi? – sorprendida la castaña.

- Estábamos tan concentradas que no nos dimos cuenta a que hora llegaron – sonrió despistada la pelirosa.

- ¡¿Y tu que piensas Aoi? – pregunto la castaña

- Yo… - puso su mano en su mentón, cerró los ojos y pensó un poco – Yo… definitivamente no me declararía a nadie… en mi estado… no me atrevería, serian demasiados problemas, solo con verla feliz me basta… aunque no sea conmigo… - aquella profunda respuesta silenció a todos, quienes lo miraron sorprendidos, la mirada ambarina de la pelirosa y la azulada del pelinegro se cruzaron, y el chico no pudo mas que mirarla con nostalgia.

- E-Eso es… - decía emotiva la castaña – muy noble de tu parte – agregó con ojos llorosos.

- Si que lo es – decía la peliazul apoyando las palabras de la castaña, mientras intentaba consolarla.


Chan chan chaaaan~!

Y… ¡¿Ahora que pasara? No les dejare mas preguntas esta vez :D jaja

Me disculpo porque me retrase una semana u_ú la verdad es que estuve bastante ocupada, y no me dio tiempo de terminar el capitulo, ¡pero ya! ¡Aquí esta! Espero les guste :3!

Muchas gracias por agregar el fic a sus favoritos, alertas y por agregarme a mi como autora favorita ;w;!

Y muchísimas más gracias por sus hermosisisisimos reviews a:

Sabii-chan ~ Ósea que llegue justo a tiempo :D! jaja pobre Marii y Harini u_u todas amenazadas… se lo merecen por no comentar o_ó jajaja nah un cierto! Las quiero niñas :D! Y si… fue técnica porque tenia que explicar las enfermedades xD y sobre tus suposiciones~ jaja no contestare o_ó ya las iras viendo en los capis xD! Pero no te equivocas en muchas partes :3

Izumi Miyu O.O ~ Jaja espero te guste este capi tmb :3 no se desesperen xD! Todas queremos a Ikuto ;w; ¡¿Dónde estas? ;O;! Si tienes dudas, pregunta! Intentare responderlas o si son cosas que se aclararan con los capis siguientes pues te avisare :D

Marii-chan owo ~ Oh! Esta bien, no te mereces ser amenazada porque ya me dejaste review :D! jaja xD yo tmb las extrañe ;3;! Y ahora soy yo la que pide disculpas por no subir capi en una semana ;w; y… ahora lo subí en martes! Quien me entiende! xD

Iza – Chan ~ jajajaja xD pretextos D:! xD Jajaja a mi tampoco se me había ocurrido como problemas psicológicos, pero la inspiración llego a mi justo cuando veía una novela donde aparecía una loca y yo así de "O-O locos… me gusta la idea!" Y empecé a maquilar este extraño y loco fic xD escogí muy bien a los personajes que sufrirían de trastornos y me instruí (claro que si :D, Wiki rulz! xD) sobre el tema, jaja y bueno… lo de los registros~ ya veras :3!

Dadita's-iNeko ~ Okairi! :D jajaj pobre de ti D: y awww gracias :D! hago lo que puedo xD Espero te vaya gustando el fic :3! *3*!

Anahi Uchiha ~ Awwww me da una alegría que te guste *w*! espero te guste este nuevo capi tmb n-n! Arigato gozaimasu por tu review! *w*!

Katy'm ~ Supones bien :D! espero te guste el capi n3n!

Sheila Sevigne Sakurai ~ jaja eso es bueno! La idea es dejarlas pensando, maquilando y que cuando lean el prox capi digan ¡Si! ¡Lo sabia! O… ¡Oh! ¡no me imagine eso :O! n-n que bien que te vaya gustando :D y ojala te guste este nuevo capitulo n-n!

Sui24 ~ Aw! A mi me encantan tus reviews *w*! y mira que me has dejado varios en mis otros fics :D Arigato gozaimasu *O*! por el cumplido ;w;! ese sombrero me encanta *w*! jaja espero te guste este capitulo nOn!

Y weno… me disculpo nuevamente por la tardanza, les explico acá: Hubo un evento que se llama FrikiFest :D entonces es como una convención de anime y esas cosas, una amiga y yo apoyamos haciendo eventos, juegos, y pues nos teníamos que preparar bien, hicimos premios, los juegos, organizamos nuestros cosplays (si, hice cosplay! xD) y todas esas cosas ;w; el evento fue este sábado así que ya estaré un poco mas libre, supongo yo o_ó!

Un beso enorme para todas/os *3*!

Nos leemos en el próximo capitulo :D!

Bye :3!