Capitulo 4: Nuevos Aires


Ni Shugo Chara ni sus personajes me pertenecen, sino a Peach Pit.

"pensamientos"

- Diálogos –

Amu PoV

*Narración dentro de Amu PoV*


La pelirosa mostró cierta preocupación en su rostro y bajo su mirada, ¿Acaso estaba hablando de ella?

- Pues, se necesita valor suficiente para aceptarlo… - contestó el rubio – y vivir con ello… - agregó. La pelirosa levantó su mirada nuevamente y miró a los chicos.

- Es… solo que… si ella es feliz, yo seré feliz por ella, si ella sonríe, yo sonreiré… si ella llora, yo también lo hare… - decía el pelinegro. La pelirosa lo miró asombrada, y le dedico una calida y gentil sonrisa, a la que el chico respondió.

- Eso es de admirarse, Aoi – contestó la chica.

- Es mas admirable poder sonreír y recordar entre tantos problemas – bajó la mirada el pelinegro.

- ¡Aoi! – Lloriqueaba la castaña mientras palmeaba la cabeza del pelinegro - ¡eres un buen chico! – Decía con ojos llorosos, aquello rompió el ambiente – ¡Debes esforzarte por ser feliz! – decía la castaña conmovida.

- Yo creo que todos nos merecemos eso, la felicidad – decía la peliazul.

- ¡Si que si! ¿Y a ti que te hace feliz, Nagi? – pregunto la castaña, dejándose llevar. Pero los demás al escuchar el nombre quedaron pasmados, todas las miradas se dirigieron al peliazul.

- ¿N-nagi? – preguntó insegura, incrédula la peliazul.

- ¡Lo siento! ¡De pronto sentí… que estaba hablando con Nagi, lo siento Nade, te confundí! – intentaba disculparse la castaña. Pero la peliazul comenzaba a entrar en un ataque, aquella pregunta le venia una y otra vez a la cabeza "¿Qué te hace feliz, Nagi?" ¿Por qué confundirlos? Posó sus manos en su cabeza.

- Nadeshiko… ¡perdón! No fue mi intención – insistía la castaña.

- ¡Nadeshiko! ¡¿Estas bien? Fue solo un malentendido – decía la pelirosa apresurada – Tadase, ve por Shiro – indicó, el rubio asintió y se fue enseguida; el pelinegro se quedo a cuidar a las chicas por cualquier cosa que pudiera surgir, finalmente el afectado seguía siendo un chico.

- Yo… - decía la peliazul, mientras comenzaba a temblar - ¿Q-Q-Qué me hace feliz a mi? – preguntó por lo bajo.

- Nade… ¡olvídate de eso! – decía la castaña desesperada.

- ¿Q-quien soy? – comenzaba a perder la cordura.

- Nagihiko… tranquilízate, ¡tranquilízate! – la pelirosa comenzaba a desesperarse también, mientras que el peliazul entraba en estado alterado, el pelinegro antes de que algo mas pasara tomó acción, se acerco al chico y golpeó con fuerza justo en la boca de su estomago, provocando así sacarle el aire al afectado.

- ¡Aoi! – dijo preocupada la pelirosa al ver que aquel golpeo al peliazul.

- Calma… solo le saque el aire… si funciona… - decía el pelinegro.

- Yo… - musito el peliazul por falta del aire – g-gracias… lo que… me hace feliz… convivir… ustedes – decía entrecortado el peliazul, para después caer inconciente por la falta del aire.

- ¡Esta muerto! – lloraba la castaña, mientras sostenía la cabeza del peliazul.

- Solo… esta inconciente… - decía nervioso el pelinegro – no se puede matar a una persona de un golpe en el estomago – explicó.

- Ah… que alivio… ¡No vuelvas a asustarme así! – decía la castaña al pelinegro.

- ¿Escucharon lo ultimo que dijo? ¿Era Nagihiko no? – decía sorprendida la pelirosa. En ese momento llegaron apresurados el rubio acompañado de dos castaños enfermeros.

- ¿Qué paso? – preguntó un tanto preocupado el castaño.

- Esta inconciente… - contestó la castaña.

- Empezaba a entrar en un ataque – contaba la pelirosa – pero Aoi le saco el aire, y este fue el resultado – agregó.

- vaya… es un tanto rudo el método – rasco su mejilla el castaño, mientras que el ojiverde solo se limito a ver la escena – pero funcionó, ahora me lo llevare a su habitación y ya veremos como responde cuando despierte – agregó, mientras el ojiverde se dirigió por una camilla.

- Shiro, él… creo que volvió, no le vayas a dar ningún medicamento – suplicó la pelirosa.

- Pues, eso ya no depende de mi… un doctor valorara su estado cuando despierte, esperemos que sea él mismo… - contestó el castaño, el ojiverde regresó, subieron al chico a la camilla y se lo llevaron.

- Demonios… todo por mi culpa – se lamentaba la castaña.

- No te preocupes Yaya, tenia que pasar… - intentaba reconfortarla la pelirosa – Gracias Tadase, gracias Aoi – agradeció por lo que cada uno hizo en aquella situación.

- Moooooooooooo, ya ha pasado una semana y aun no sabemos nada de Nagi… ¿Estará bien? – decía preocupada la castaña mientras abatía la cuchara que se encontraba frente a ella.

- No te preocupes Yaya, él debe de estar bien… las malas noticias se esparcen mas rápido – contestó la pelirosa para tranquilizar a la castaña.

- Aunque es raro… una semana es mucho tiempo ¿No? – dijo el rubio.

- ¿Será mi culpa? – el pelinegro se notó preocupado.

- No se preocupen… debe ser que lo tienen en observación, solo espero que sea como Nagihiko – intentaba tranquilizarlos la pelirosa – Hoy me toca terapia… intentare averiguar algo – agregó.

- Moooooo, ahora no solo estaremos sin Nagi, sino que sin Amu-chi también – lloriqueaba la castaña. Pero tras tanto alboroto un enfermero se acercó a silenciarlos, recordándoles la regla durante el desayuno. Aquellos guardaron silencio y se dedicaron a ingerir sus alimentos, una vez terminaron sacaron a los pacientes nuevamente al jardín, con excepción de algunos a los que le tocaba psicoterapia, entre ellos, la pelirosa.

- Bienvenida, Amu Hinamori – sonrió aquella de cabellos rubios.

- Ah… gracias – dijo un tanto desconcertada, ningún doctor hasta ese momento la había recibido de tal manera.

- A partir de hoy yo seré tu nueva doctora, Rima Mashiro, gusto en conocerte Amu – se presentaba la nueva doctora, que mas bien parecía tener un aire informal, como si conociera a la chica de mucho tiempo atrás.

- Oh… el gusto es mío – decía extrañada la pelirosa, aquel trato era diferente a todos.

- Y bien Amu… - la rubia sensei tomó su lugar, colocó la grabadora de sonido y la invito a sentarse – háblame de ti – sonrió.

- ¿Eh? – mas desconcertada no podía estar, ¿Qué no tenían que hacer la sesión de preguntas y respuestas? ¿No miraría los protocolos? ¿Así nada más? Un sin fin de dudas se vinieron a su cabeza - ¿Qué debería decir? – preguntó desconcertada, nunca se le había dado la libertad de escoger de que hablar.

- Pues… lo que tu me quieras contar de ti – sonrió la rubia – Yo ya se muchas cosas de ti… así que puedes decirme lo que tu quieras – estaba entusiasmada por aquella "entrevista".

- ¿Cómo es que sabe cosas de mi? – preguntó confundida.

- Pues… me han hablado de ti – la miraba expectante.

- ¿Eh? ¿Quién? – ahora se mostraba sorprendida la pelirosa.

- Ah… - la rubia se dio cuenta que estaba hablando de mas, no conseguiría su objetivo de esa manera – Pues con las grabaciones de las terapias anteriores – contestó justificando aquello – ¡Tantas preguntas! ¡Siento que te conozco de mucho tiempo ya! – decía relajada.

- Ah… debí haberlo pensado antes – sonrió la pelirosa - ¿Escuchó todas las grabaciones? – dijo sorprendida nuevamente, pues sus terapias consistían una por semana y llevaba mas de un año tomándolas, la rubia asintió, sinceramente se encontraba emocionada por poder conocer a la pelirosa, finalmente, después de tanto escuchar de ella.

- ¿No te parece aburrido y monótono tantas preguntas iguales? – decía la rubia al recordar aquellas grabaciones.

- Si… - contesto desganada, recordó tantas veces que escucho repetirse aquella pregunta "¿Quién es Ikuto Tsukiyomi?".

- Por eso… cambiaremos la dinámica, me hablaras de ti en cada sesión, porque vamos a llamarla sesión, y me contaras lo que quieras que yo sepa, lo que sea – habló la de rizos dorados - ¿Esta bien? – agregó.

- Lo… lo intentare… tiene una manera distinta de trabajar Mashiro-sensei – decía la pelirosa – no estoy acostumbrada a esta libertad de expresión en las terapias, y talvez lo que diga no es lo que quiere escuchar… solo acostumbro a hablar libremente cuando estoy con mis amigos – agregó casi disculpándose por no saber que decir.

- Por favor Amu, puedes llamarme Rima, y si es así, considérame como una mas de tus amigas, podemos hablar de lo que sea, no importa qué, siempre será importante lo que tengas que decirme y yo lo escuchare – le dedicó una sonrisa, a decir verdad el ambiente en aquel momento se podía sentir agradable.

- ¿Esta bien que yo la llame por su nombre? – decía un tanto apenada, pues recién se conocían.

- Claro, para que te sientas mas en confianza te hablare de mi… - decía la rubia – Bueno… ya sabes que mi nombre es Rima Mashiro, estudie en la universidad Tohoku en Sendai, ahí hice mi especialidad también, vengo de una familia de padres separados y soy hija única, me gusta ir a tomar un café de vez en cuando con mis amigas y conversar un poco de todo, me encanta mi trabajo, hasta hace unos días estuve viviendo en Sendai, pues fui transferida aquí, no vivo sola, soy soltera… mmm... ¿Qué mas? – Pensó un poco – Ah, tengo un primo que vive aquí, siempre me pide favores y nunca me he podido negar – sonrió la chica.

- Oh… - la pelirosa se sentía sorprendida, se suponía que la relación doctor-paciente no debía llegar mas allá que eso, y sin embargo tenia frente a ella una doctora que pasaba aquellos limites, incluso le pidió considerarla como una amiga mas ¿En realidad todo esto esta bien? – y… ¿Qué edad tiene Rima-san? – pregunto curiosa y a la vez apenada.

- ¡¿san? Solo Rima, Amu – fue lo primero que contesto – Pues tengo 24 años – sonrió de nuevo la rubia, ¿Era normal que se mostrara tan amigable con un paciente? O talvez era por su edad… nunca la había atendido una doctora tan joven.

- Ah… yo tengo 23 años – contestó la pelirosa, finalmente empezó a hablar de ella – Y… también soy hija única, mis padres fallecieron hace un año y medio en un horrible accidente… - guardó silencio y se encontraba indecisa si contarle aquello a la doctora.

- ¿Quieres contarme sobre el accidente? – pregunto dudosa la rubia.

- Pues… ¿No sabes ya sobre el tema? - preguntó suponiendo que había aceptado el echo tal cual lo plasmaron desde el principio, desde que llegó a aquel lugar.

- Se sobre un incendio, y que fuiste la única que sobrevivió a él… pero me gustaría escuchar tu versión – la miro directo a los ojos – Debo analizar todos los puntos de vista ¿No crees? – sonrió de nuevo.

- pues… - Pensó en explicar detallado aquello, pero seria un problema si mencionaba a Ikuto… hasta ahora los únicos que creían en su existencia eran sus amigos.

- Vamos, tengo que saber como lo viviste, que fue lo que viste, quien fue la ultima persona con la que hablaste, no omitas los detalles, que todo es importante – sonrió la rubia para animar a la pelirosa, después de unos minutos de silencio, la pelirosa comenzó a contarlo todo, desde que se fue a dormir esa noche, hasta cuando cayo inconciente y despertó rodeada de paramédicos, habló de todo lo que aquello le provocó y especialmente por primera vez, en mas de un año, habló de Ikuto frente a un doctor, extrañamente la doctora presente no intento negarle su existencia, ni quiso hacerla entrar en razón en que estaba equivocada, ni le pregunto porque insistía en mencionar a una persona que no existía, ni mucho menos la trataron de loca, era la primera vez que se sentía cómoda hablando con los doctores y de echo por la mirada que le rubia le sostenía parecía estar fascinada escuchándola.

- Gracias Amu, hasta ahí dejaremos la sesión de hoy – decía la rubia después de casi dos horas de sesión, apagó la grabadora de sonido.

- ¿Qué? ¿Ya? – pregunto desconcertada, el tiempo se le fue volando.

- Si, ya casi son las dos horas establecidas – sonrió la rubia – no podemos pasarnos – señaló con el dedo índice.

- Se me fue el tiempo, no me di cuenta – decía sorprendida la pelirosa, generalmente aquellas dos horas se le hacían eternas

- En la próxima sesión te daré mis observaciones y escuchare mas de ti, nos veremos la semana que entra – anunció la rubia.

- Este… disculpa R-Rima – decía un tanto apenada, pero había un tema importante que no la dejaba estar – Veras… hace una semana un amigo sufrió de un ataque y no hemos sabido de él… - explicaba – y… me preguntaba… si… tu no sabrías nada al respecto – finalmente lo dijo.

- Mmm… pues… hoy es mi primer día aquí, pero si me das su nombre puedo investigar algo – guiño un ojo.

- ¿De verdad? – dijo emotiva la pelirosa.

- Claro, si es algo que te preocupa me concierne como tu doctora – decía orgullosa – además, Para eso son los amigos ¿no? – agregó.

- ¡Muchas gracias Rima! – Hizo una reverencia – pero… ¿Me harás esperar una semana más para saber que investigaste? – preguntó curiosa la pelirosa.

- Uh… - la rubia no se había percatado de aquello – ¡Ah! Te enviare a mi primo, el trabaja aquí también y podrá decirte lo que yo investigue – problema resuelto.

- ¡Muchas gracias otra vez! Su nombre es Nagihiko Fujisaki, ¡Estaré esperando! – decía la pelirosa para después despedirse y salir del consultorio…. "Uh… debí de preguntar quien era su primo…" pensó la pelirosa mientras era escoltada por aquellos pasillos que ya bien conocía.

La chica fue llevada al lugar donde se encontraban ahora los pacientes, aquella era la sala audiovisual, una vez al mes era proyectada una película clasificación A, elegida por los doctores. La pelirosa llego justo a tiempo, al entrar buscó con la mirada a sus amigos, desde la fila ultima vio a la castaña agitar su mano, sonrió y subió los escalones hasta llegar a la fila.

- ¡Te guardamos un asiento Amu-chi! – señaló aquel lugar vacío que quedaba entre ella y el pelinegro, el rubio se encontraba a la derecha de la castaña.

- Gracias, Yaya – decía mientras se acomodaba en su lugar.

- ¡Ya estoy ansiosa por que empiece la película! – habló emocionada la castaña, la pelirosa sonrió, el rubio giro su mirada a la pelirosa.

- ¿Y como te fue hoy? – preguntó curioso el rubio.

- Cierto, hoy te cambiaban de doctor ¿no? – afirmó el pelinegro, entonces toda la atención se fue a ella.

- Si, me fue bien – sonrió la pelirosa, aquellos se encontraban extrañados, hacia un tiempo que no recibían esa respuesta, nunca a decir verdad, y más aun con una sonrisa.

- ¡¿Bien? – Dijo sorprendida la castaña - ¡Cuéntamelo todo Amu-chi! ¡¿Te pusieron a un doctor joven y guapo? – decía emocionada, la pelirosa se echo a reír.

- Que cosas dices Yaya… - decía entre risas – lo cierto es que es joven… y es de buen ver… - reía la pelirosa.

- ¡Oh! ¡Lo sabia! – asentía la castaña, y los chicos se encontraban sorprendidos, aquellos pensaban que la chica no tenia ojos para nadie mas, que no fuera cierto peliazul.

- Pero no es hombre – no paraba de reír – a decir verdad, es una doctora joven, es linda y… tiene un método diferente, no me hizo ni una sola pregunta y me trato como si me conociera de toda la vida, me sentí bien – sonrió la pelirosa.

- ¡Oh! Así que era eso… - decía un tanto desilusionada de no tener un nuevo doctor joven y guapo.

- Amu-san… si no es mucha indiscreción… - decía el rubio.

- ¿Cómo es ese método diferente? – se adelantó a preguntar el pelinegro.

- Para nada es indiscreción – sonrió – Pues diferente, como ya les dije, no me hizo ni una sola pregunta… desde que nos conocimos actúo agradable, solo se sentó y me dijo "Háblame de ti, Amu", obvio que no sabia que decir, de estar acostumbrada a las mismas preguntas de repente me dan a elegir de lo que quiero hablar – explicaba la pelirosa mientras los demás la miraban interesados – como no me animaba a hablar, ella me habló de si misma, incluso me dijo que la considerara una amiga mas – agregó.

- ¡¿Qué? – dijeron los tres al unísono.

- Así es… yo también me quede como ustedes, pero ella dijo que estaba bien… - sonrió de nuevo y guardó silencio por unos segundos, mas las miradas expectantes de sus amigos la hicieron hablar nuevamente – Le conté sobre el accidente… - decía con la mirada baja – y… - aquellos la miraban atentos – le hablé de Ikuto, me pidió que no omitiera detalles y le conté todo lo que viví hasta caer inconciente – terminó de hablar la pelirosa. Los ojos de quienes la veían se abrieron de par en par, ella habló de Ikuto… con una doctora, ¡y se encontraba bien!

- ¿Y no te dijo nada Amu-chi? – finalmente preguntó la castaña.

- No, no trató de disuadirme… ni me dijo que estaba mal… incluso no trató de negarme su existencia, solo dijo que me daría sus observaciones en la próxima sesión – dijo satisfecha por ello. Aquellos aun seguían sorprendidos, pero estaban feliz de que finalmente un doctor comprendiera a la pelirosa, o por lo menos simulaba hacerlo, aquello la mantenía tranquila. De pronto las luces se apagaron, la pantalla se iluminó y aquella esperada película comenzó a proyectarse, todos guardaron silencio.

La pelirosa dejo salir un gran suspiro y se relajo en su asiento, giro su mirada a la derecha y vio a la castaña feliz de la vida viendo la película, pudo ver al rubio sonreír con algunas de las escenas, y sonrió ella también, por ultimo giro su mirada a la izquierda y vio al pelinegro concentrado en aquella película, se quedo observándolo unos segundos… "Dios… Realmente Aoi se parece a Ikuto… ese semblante serio… su cabello oscuro un tanto rebelde… sus ojos azules, aunque de un azul mas claro…" pensó la pelirosa, giro su mirada al frente nuevamente mas no ponía atención a lo que se proyectaba.

- Flash Back –

- ¿Me explico? – terminaba de explicar un problema el peliazul

- Si, ya lo entendí – sonrió la pelirosa – ¡Ah! Descansare un rato de esto – decía cerrando el libro y echándose boca arriba a la cama.

- ¿Segura? ¿No tienes este examen mañana? – preguntó dudoso.

- Si… pero ya lo entendí, gracias a ti – se sentó para regalarle una sonrisa al chico, ya habían pasado varios días desde aquel incidente, el peliazul sonrió de lado y acerco su rostro al de la chica.

- ¿Quieres descansar? – Dijo con voz ronca, la chica asintió un tanto extrañada - ¿Quieres hacer algo para liberar el estrés? – volvió a decir el peliazul, al instante la pelirosa se ruborizo, el chico no pudo contener la risa - ¿En que estas pensando? – decía mientras reía.

- ¡E-en nada! ¡Pervertido! – contesto de inmediato alejando su rostro de el del chico.

- ¡Ja! Y me llamas pervertido… ¡hubieras visto tu cara! – decía divertido el peliazul.

- ¡P-Pues tu! ¡Qué andas diciendo las cosas de esa manera! – decía aun sonrojada la pelirosa.

- Bueno, ¿Quieres hacer algo? – preguntó de nuevo el peliazul parando las carcajadas.

- ¿Cómo que? – preguntó dudosa, no sabia si saldría con alguna otra cosa.

- Pues… hay un estreno en el cine… - decía el peliazul.

- ¿Me estas invitando? – una sonrisa se colocó en su rostro.

- Si, si quieres ir… pienso que todavía hay funciones – contesto serio el peliazul.

- ¿Es una cita? – volvió a preguntar la pelirosa con cierta emoción en su rostro.

- S-si… - contestó el peliazul, ahora empezaba a sentirse nervioso - ¿No quieres ir? – volvió a preguntar

- ¡Claro que si! Es solo que… - abrió la puerta de su armario - ¿Qué debería de ponerme? – decía un tanto preocupada.

- Ah… - dijo aliviado – No deberías de preocuparte por eso, te ves bien justo como estas ahora – habló relajado, provocando un nuevo sonrojo en la chica.

- ¿De verdad? – Lo miró entusiasmada - ¿Piensas que me veo bien? ¿Qué soy bonita? – aquella mirada ambarina fue directa a sus ojos.

- No – dijo seco para ponerse frente a ella, causando una pequeña desilusión a la chica – No pienso que te veas bien, te ves muy bien… y no pienso que eres bonita, eres hermosa – dijo tomando el rostro de la chica, a quien se le ilumino de nuevo la mirada.

- Ikuto… - musitó antes de abrazarlo, el peliazul respondió su abrazo y después de algunos segundos habló.

- ¿Nos vamos? – apresuró el chico, la pelirosa asintió y salieron de la casa de los Hinamori.

Una vez en el cine, el peliazul pidió los boletos en taquilla para después entrar a la sala. Cuando la película comenzó a proyectarse, el peliazul posó su mano sobre la de la chica, aquella giro su ruborizado rostro para verlo, aquella mirada fue correspondida con una sonrisa de medio lado, entrelazaron sus dedos y siguieron viendo la película, de vez en cuando se miraban, mas nunca soltaron sus manos.

Salieron del cine, y para que la primer cita no terminara ahí, acordaron ir a cenar, pasaron un rato ameno mientras cenaban, platicaban de todo un poco, mientras mas pasaba el tiempo mas se adentraba la noche, la pelirosa debía presentar un examen al día siguiente, por lo que el peliazul consideró prudente llevarla a su casa.

- ¿No vas a pasar? – decía un tanto apenada.

- No, ya es tarde y debes descansar – contestó el peliazul mientras acariciaba dulcemente su pálida mejilla.

- Pero… - no quería insistir, pero la compañía del chico le hacia tanto bien que no quería dejarlo ir.

- Shhh – dijo el peliazul pasando su pulgar por los labios rosados de la chica, más que silenciarla pareció acariciarla, con el resto de su mano que quedaba sobre el rostro de la chica, la jaló hacia él lentamente.

Era evidente que aquello seria un beso, su primer beso, no era la primera vez que la besaban ni mucho menos la de él, pero si la primera vez que fundirían sus labios con los del otro, cada milímetro que sus rostros se acercaban era un latido mas en el ritmo descontrolado de su corazón, no tardaron mas de tres segundos en unir sus labios, pero desde el momento en que la cercanía comenzó hasta que sus labios se juntaron pareció un momento eterno, aquel beso fue dulce, calido, delicado, húmedo, con amor, con deseo escondido detrás de aquellos labios fuertes y suaves a la vez, calidos y ardientes, aquella ambigüedad embriagó a la chica, su aroma, su calor, sus manos sobre su cintura, su respiración pausada, todo aquello era una bomba para sus sentidos, permitiéndole así dejarse llevar por aquel, aquel quien con su solo aliento la mantenía cautiva, la falta de aire se hacia presente, pero aquel beso había llegado a tal profundidad que se negaban a separarse, cuando la necesidad de sentirla mas cerca llego al peliazul se detuvo inmediatamente, separando así, finalmente, sus labios.

- Tengo… tengo que irme… - dijo el peliazul tomando aire, la pelirosa pareció entender aquello.

- E-esta bien, ¿vendrás mañana? – lo miro directo a los ojos.

- Claro, tenemos que estudiar ¿no? – contestó el peliazul, la chica asintió.

- Gracias por todo – todo había sido perfecto, le regalo una amplia sonrisa.

- Gracias a ti – contestó el peliazul mientras acariciaba su mejilla.

- ¿A mi? – dijo extrañada la pelirosa.

- Si, a ti, por tu sonrisa, por tu mirada, por tus labios, por tu calor, por tus palabras… - decía el peliazul mientras tomaba el rostro de la chica entre sus manos – Gracias, gracias, gracias – por cada gracias deposito un suave beso en sus labios. Una vez mas se despidieron y el chico salio del lugar, había una estación de metro cerca, por lo que su mejor opción era caminar hasta su casa, que en aquel entonces quedaba un tanto retirada de la de la chica. La pelirosa lo vio dar vuelta a la derecha y lo perdió de vista, se apresuró a su habitación, tal vez podría verlo desde arriba, y así fue, lo vio alejarse, mientras pasaba sus dedos por encima de sus labios, aquella sensación seguía presente…

- Fin del Flash Back –

- ¿Amu-chi? – preguntaba curiosa la castaña, mas la pelirosa no contestaba.

- ¿Amu-san? – se unió el rubio al ver que la chica no contestaba, aquella tenia la mirada fija hacia algún punto bajo, y mantenía sus dedos índice y anular en sus labios, pero seguía sin responder.

- Amu… - el pelinegro la tomó del brazo y se acerco un poco mas a su oreja al hablarle, finalmente la pelirosa reaccionó girando su mirada hacia quien la había llamado, pero era tanta aquella cercanía que sus rostros quedaron a centímetros de separación, aquello causo que las mejillas de ambos se chapetearan.

- ¡¿eh? – dijo sorprendida al notar su situación.

- Lo… lo siento – el pelinegro giro su rostro de inmediato, aquello lo había agarrado por sorpresa, nunca se lo imagino.

- Pobre Aoi, ¡Es que no contestabas! – decía la castaña.

- ¿Eh? – Aun seguía en shock - ¿P-Para que me hablaban? – dijo atolondrada.

- ¡Dah! – Contestó la castaña - ¿Ya viste a tu alrededor? – señaló, mientras el rubio se reía de la situación.

- ¡Y-ya acabo la película! – dijo sorprendida y poniéndose de pie.

- ¡Hace como 10 minutos! – decía apurada la castaña.

- L-Lo siento chicos – decía la pelirosa para unírseles en las escaleras, para ser seguida por el pelinegro – Lo siento Aoi – lo miró.

- N-no… no hay problema – contesto el chico aun ruborizado.

- Ya solo nos falta la cena, y nos enviaran a dormir – decía el rubio, salieron del lugar y ya había un enfermero afuera esperándolos para escoltarlos al comedor.

- ¡Kukai! – saludo emotiva la castaña.

- Shhh… - silencio el ojiverde.

- Se supone que debo estar en la cocina, pero vine por ustedes – decía guiñando un ojo, entonces todos guardaron silencio para seguirlo.

- ¿Y a que se debe? – preguntó finalmente la pelirosa.

- Me enviaron – contestó el ojiverde.

- ¿Te enviaron? – preguntó curiosa la castaña.

- Si, Hinamori-san quería saber de Fujisaki… - contesto en voz baja el ojiverde.

- ¿Tu eres el primo de Rima? ¿Cómo esta Nagi? – se apresuró a preguntar la pelirosa, el castaño asintió.

- Esta bien, dice Rima que… es él mismo, que lo estaba tomando con calma, que ya sabia los procedimientos y que por eso estaba tranquilo, solo lo tienen en observación para ver si… - pensó un poco la palabra correcta – si no tiene una recaída, y creo que pidió llevar su caso, y talvez para mañana o pasado mañana ya este reintegrado al grupo de nuevo – informó el ojiverde.

- Ah, que bien – sonrió la pelirosa – Entonces si esta bien – quedó satisfecha.

- Por fin veremos a Nagi – celebró la castaña en voz baja.

- Gracias, Kukai y agradece a Rima de mi parte también – habló la pelirosa.

- Y de la mía también – asintió la castaña

- Si, ella se retiró temprano – decía el ojiverde – Pero espero verla mas tarde – llegaron hasta el comedor y ahí, se separaron del castaño.

- Ya lle… gue – decía la rubia entrando a su nueva casa, pero al notar a su compañero dormido en el sofá, guardó silencio, se sentó en el sofá de al lado y se relajó en su lugar, suspiró hondo, vio que el chico empezó a sudar y se apresuró a la cocina por un trapo húmedo, lo uso para secar el sudor del rostro del chico y lo dejo sobre su frente. Después de algunos minutos se levantó de golpe y con pulso acelerado.

- ¿Otra pesadilla? – preguntó finalmente la rubia.

- Peor… - contestó el chico – Un recuerdo… - habló de nuevo. La chica no sabia que hacer en esos casos, solo le quedaba animarlo con lo que fuera.

- Tranquilo… lo que ya pasó, se queda atrás y tu sigues avanzando – sonrió – Llamare a Kukai, ya debe de estar en su casa ahora – se levantó para tomar el teléfono y mirar por la ventana.

- ¡Rima! ¡Pensé que se quedarían con nosotros! ¿Dónde estas? – preguntaba del otro lado de la línea el castaño.

- No Kukai, seria mas problemático si nos quedáramos con ustedes, de cualquier forma no estamos lejos – decía la rubia – Asómate por la ventana – agregó, el castaño hizo caso de la indicación y pudo ver en la casa de enfrente a la rubia saludando por la ventana y con una gran sonrisa.

- Uh… bueno, te perdonare ésta, solo porque tu casa esta justo frente a la mía, pero tenemos muchas cosas que hablar – decía el ojiverde.

- Claro, por eso prepare cena para cuatro, así que ven y dale la bienvenida a tus nuevos vecinos – contestó la rubia.

- Esta bien, solo dame unos minutos, en lo que Utau esta lista, y vamos para allá – dijo el castaño.

- Aquí los esperamos – sonrió la rubia, para colgar la llamada y dirigirse a la cocina.


Chan chan channnnn~!

Y aquí, el nuevo capitulo (Con atraso de una semana -_-… ya lo se, no tengo perdón ;w;!)

No les dejare preguntas~ mas que… ¿Qué pasara ahora? :O!

Y ya :D! jaja me disculpo de nuevo por otra semana mas de retraso ;w;! es que he tenido una semana muy movida ;w; pero ya… espero subir el próximo a tiempo!

Muchas gracias por agregar este loco fic a sus alertas, a favoritos y sobre todo agregarme a mi como autora favorita *w*!

Espero que este capi les agrade… y… ¡Se van descubriendo algunas cosas!~

Muchísimas gracias por sus hermosos y animadores reviews a:

Anahi Uchiha ~ Arigato Gozaimasu! – hace reverencia – Por aquí quedaran algunas cosillas en claro :D! espero te guste el capi n.n!

amu824 ~ ;w; acá me volví a atrasar ;3;! Y… Kira? D: te refieres a Aoi? ;w;! yoru? ;O;! y… ;w; en la u? ;w; creo que Amu824-chan se equivoco de historia ;w;! pero Arigato por tu review! :3!

Sabii-chan ~ Sabii *w*! sabes… yo creo que tus amenazas no están dando resultados, habrá que ser mas rudas esta vez o_ó! xD jaja muchas han pensado que Aoi es Ikuto, pero no no no, Aoi no es Ikuto :3 el lleva mas tiempo internado y… se parece físicamente pero no es~ jaja y no, no te preocupes Amu no ha puestos sus ojitos en él xD jaja *3*! Espero te guste el capi!

Sui24 ~ jajaja xD aquí arribita explique un poquito de Aoi :P y… sobre mi cosplay :3 hice a Kanade Tachibana de Angel Beats! :D! Arigato por tu review nwn!

Iza-Chan ~ Lo siento por demorarme tanto en dejar capi! ;w; (Ahhh verdad ¡¿que se siente? Jajaja nah ntc xD!) Si debe ser triste ;w;! jaja xD lo de locos xD y siiiii ash iza-chan tu siempre como grinch del amor ;w; lo que dijo Aoi es cierto! Cuando amas a alguien deseas por sobre todas las cosas su felicidad, aun si no es contigo lo único que quieres es verlo/a feliz ;w; y al contrario alguien egoísta seria si la retuviera a su lado cueste lo que cueste (hasta su felicidad) solo por que TU lo quieres así ;w; ósea que si esta bien hacer tu luchita, y dar todo de ti por intentar hacer feliz a esa persona pero si tu vez que nomás no puedes con el paquete pues… hay que dejarlos ir, si realmente era feliz contigo pues no se ira o al menos regresara ;w; (hay que profunda con el tema xD) ¿Verdad que están buenos los Flash backs? *w*! y noooo no las dejo abandonadas ;O;! nunca! Y libro… jajaja no era un libro D: mi ma estaba viendo una telenovela y yo estaba ahí, así que solo pasó la loca así y yo O_O! y se me ocurrió jajaja xD Espero te guste el capi :D y Arigato gozaimasu por tu review y leer esta laaaaarga respuesta xD

Dadita's-iNeko ~ jaja ya seeee Aoi es así como que awww ;w;! xD jaja y no, Ikuto no es Aoi :3 y la relación entre ellos ya la veras :D la desgracia o_ó! Aoi sabe muchas cosas~ porque investiga jaja xD no lo he puesto pero ya lo pondre :3! Jajaja nooooooo daditaaaaaa no te tires del balcon! Aquí esta ya el capi! ;w;! Espero te guste :3!

Sheila Sevigne Sakurai ~ Shei-chan! (Esta bien que te diga así? xD) ya te extrañaba ;w;! Me alegra que te haya gustado el capitulo :D! y espero este también te guste nwn Arigato gozaimasu – Hace reverencia – por tu review :D! *3*!

Y weeeeeno, ahora les mando el beso enorme para todas/os que siempre les mando *3*!

Nos leemos en el próximo capi :D!

Bye :3!

P.D. :O! Fanfiction esta estrenando interface :O! xD!