De nuevo aquí con otro capítulo de How To Flirt With Sakura Kinomoto.
Disclaimer: CCS no me pertenece, les pertenece a las CLAMP. La canción tampoco es mía, es de Sum 41. Los nombres mentados tampoco son míos, son de sus correspondientes creadores.
Summary: Ella, la típica nerd, nunca significó nada para nadie, hasta que una apuesta le obligó a él, el chico popular, a conocerla a fondo.
How To Flirt With Sakura Kinomoto
Capítulo 2: Pieces
(Syaoran)
–¡No entiendo nada! –gritó Takashi.
En menos de una hora teníamos un examen global de física. Como siempre, ninguno había estudiado y decir que nos sabíamos algo era exagerar. Y mucho (bueno, algo sabía, pero nada más lo que se me había quedado una de esas veces -muy pocas- que había estado escuchando en clase -¡milagro!- al profesor de física).
–¡Ya sé quien puede ayudarnos! –saltó Kero, mientras se levantaba.
Nos arrastró –literalmente– hacia la zona de los árboles de cerezo. Se paró justo cuando se iban a acabar, mirando en derredor, como si comprobara que no había nadie. Eso me desconcertó. ¿No se acababa el límite del recreo ahí? Para mi sorpresa, cruzó muy despacio la zona, para salir a una especie de planicie con una figura humana tendida en el medio. ¿Desde cuando estaba ese sitio allí?
–¡Saku! –no hubo respuesta.– ¡SAKU!
–¡¿Qué quieres? –gritó la figura.
Kinomoto se había levantado del suelo hasta quedar sentada, mirándolo con supuesta rabia. La mueca que tenía era bastante graciosa y tuve que contener las ganas de reírme.
–¡No me hacías caso! –espetó él.
–¡No te hacía caso porque no te escuchaba! –le replicó ella, enseñándole unos auriculares.
–¡Necesito ayuda Saku! –le miró como si fuera la peste– Anda, por fa... –ella se giró con los brazos cruzados sobre el pecho.– No entiendo física. –él hizo un puchero y puso cara de corderito degollado.
Lo miró y suspiró, rendida.
–¿Qué no entiendes, exactamente? –le preguntó.
–Lo de la mecánica clásica y la mecánica relativista. –le contestó él.
Volvió a suspirar de nuevo con una cara de resignación que me permitió ver cansancio en sus facciones delicadas. Tenía ojeras no demasiado apreciables, pero podías verlas si fruncía el ceño, justo como lo hacía en ese momento. Mi vista voló más arriba, a sus ojos. Verdes esmeralda llenos de matices de diferentes tonalidades: verde hierba, verde oliva...Incluso creí haber visto algunas gradaciones de verde pistacho.
–La mecánica clásica establece que los objetos se mantienen sobre una linea recta y la mecánica relativista establece que los objetos se mantienen sobre una linea geodésica. –dijo ella de memoria.
Takashi y Kero ladearon la cabeza hacia la izquierda, sin comprender. La cara que ambos pusieron fue tan graciosa que Kinomoto, Eriol y yo comenzamos a reír a lo bestia, mientras los otros dos se hacían los ofendidos.
–Linea geodésica es igual a linea curva. –ellos no cambiaron su cara de papanatas, lo que hizo que nos volviéramos a reír.– Tú pon eso en el examen, ¿vale?
Ellos dos asintieron y ella sonrió mientras le acariciaba el pelo rubio a Kero.
–Tu compañía es muy grata Saku, pero tengo que repasar física si no quiero suspender con un uno. –le guiñó un ojo y ella se rió, mientras asentía.
Se levantaron para irse –yo me había quedado de pie– cuando sentí que alguien me empujaba hacia el suelo de una manera brusca, haciéndome acabar sentado en él. Dirigí una mirada aturdida hacia arriba, encontrándome con Eriol que me dedicó una sonrisa cómplice mientras miraba a Kinomoto. Le devolví la sonrisa y me acomodé más al lado de la chica, que hablaba animadamente
con Kero y no se dio cuenta.
Después de que Eriol y los otros dos se despidieran forzadamente, Kinomoto se giró hacia mí y me sonrió.
–¿Querías algo, Li?
Cambié el rumbo de la conversación, no sabiendo exactamente que contestar a esa pregunta.
–¿Qué escuchabas? –le pregunté.
Me tendió su Ipod y uno de los auriculares. Me pegué más a ella, para poder escuchar bien –sí,claro,
seguro que era por eso– y sentí el contacto de su muslo contra el mío. Se adivinaba suave y firme, y tuve que dirigir mi vista hacia el aparato de sonido si no quería quedarme embobado demasiado tiempo.
Empecé a pasar canciones y me sorprendí al ver canciones tan distintas las unas de las otras. Encontré desde Jay-Z, Eminem y Rihanna hasta Nirvana, The Smashing Pumpkins y blink-182.
Puse una de The Strokes que vi y me gustó y la escuchamos juntos, mientras pensaba que esa chica era alguien peculiar.
Sí, muy peculiar
(Sakura)
Después del examen de física teníamos una especie de prueba práctica de química que les –nótese el artículo les– ayudaría a subir la nota media después del último examen.
–Tenéis una hora para sobresaturar una mezcla, con todos los recursos que podéis encontrar en este laboratorio. –dijo el profesor de química, moviendo repetidamente su bigote a lo Adolf Hitler.– Poneos por grupos que yo uniré, es decir, dos grupos irán juntos.
Todos se pusieron por grupos y yo, como siempre, iba con Tomoyo, Chiharu, Meiling y Azuka. El profesor empezó a juntar grupos y yo me fui a sentar a una de las mesas, sin ganas de prestar atención.
–El grupo de la señorita Kinomoto con el grupo del señor Mizuki.
Salté al escuchar mi nombre, pero me relajé al ver que seguía con la lista. Se nos acercaron Kero y sus amigos y se sentaron en la mesa.
Una vez había unido todos los grupos, nos dio un vaso con agua y azúcar, para que las mezcláramos. Chiharu y Tomoyo comenzaron a mezclar los componentes hasta que no pudieron meter más azúcar en la solución y yo me puse a pensar; mis ojos vagaban por todo el laboratorio, buscando algo con lo que cumplir el propósito que el profesor había planteado.
Observé desde los miscroscopios y las muestras de una sublimación de yodo hasta los fogones.
Mi vista siguió recorriendo el espacio hasta que algo pareció golpear mi cabeza.
¡Los fogones!
Le quité a Hiiraguizawa la mezcla de la mano y me la llevé pitando en dirección a los fogones. Los encendí a toda prisa y puse el vaso graduado sobre el fuego, a la vez que iba echando azúcar en el agua.
Tenía la vista fija en la mezcla y, por consiguiente, la cabeza ligeramente agachada. Los mechones de pelo luchaban por meterse en mis ojos y en mi boca y, cuando iba a apartarlos yo, alguien lo hizo por mí.
Giré la cabeza y me encontré a Li.
–Se te iba a meter en la boca, preciosa. –me dijo, acentuando la última palabra.
Un color rojo carmín se extendió a roso y velloso por mi cara y él me regaló una sonrisa ladina, que no contribuyó en nada a relajarme.
¿Qué era esto, una broma de Kafka?
Primero baila conmigo, después se queda todo un patio de cháchara y ahora me llama preciosa. Necesitaba que alguien me explicara, porque yo no entendía nada: años y años de ser compañeros de clase y de indiferencia mutua y de un día para otro todo se vuelve patas arriba y me presta atención. ¡¿Voilà, cómo se supone que tengo que reaccionar?
Tenía la misma sensación que alguien que acaba de chupar un sapo venenoso y está teniendo alucinaciones y convulsiones, así que para salir del lapsus me concentré en la solución hasta que estuvo acabada.
Una vez la habíamos acabado, el profesor nos felicitó –ja, que os pensabais– y nos dejó el resto de hora libre. Yo me limité a mirar mientras las locas –ésas a las que suelo llamar amigas– le pedían permiso al intento de Führer alemán que nos dejara bajar al patio un rato. El tipo tenía mucha química conmigo y con las otras locas, así que era probable que nos dejara.
Al final cedió y, no muy ordenadamente, recogimos las cosas y todos salimos en tropel hacia el recreo.
Me senté en las raíces de un árbol de cerezo, abrí la maleta y saqué un ejemplar de Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet, un libro bastante gordo, lo suficiente para calmar a mi cerebro cansado y ávido de palabras. Comencé a leer, olvidándome de todo lo que me rodeaba.
"Tras pronunciar estas palabras, Jack se inclinó y besó a Aliena. Sus labios la rozaron tan levemente que ella apenas se percató. Sucedió todo con suma rapidez y Jack ..."
Unas voces chillonas me sacaron de mi lectura y miré hacia arriba con la mirada más furibunda que pude encontrar en todo mi amplio repertorio.
–¿Qué haces tu aquí? –me replicaron Min y las estúpidas de sus amigas.– No deberías estar aquí, molestas la visión de nuestros preciosos ojos.
Las miré con asco, mucho asco.
–¿Qué haces tú aquí? –le dije, furiosa.– No deberíais estar aquí, molestáis a mi precioso campo de lectura.
–Oh, la huérfanita se ha enfadado, ¡qué miedo! –ahí mis ganas de discutir se fueron al traste y me levanté con todas mis cosas en las manos y a paso ligero.
Corrí hasta las taquillas y saqué mi guitarra, cerrando la puerta de un portazo.
Me encerré en el gimnasio, a hacer lo único que me recordaba a ellos. Y es que: no vale la pena enterrar en pasado, porque éste se abre paso a zarpazos
I tried to be perfect
But nothing was worth it
I don't believe it makes me real
(Syaoran)
–¿Quién consiguió que nos dejaran bajar? –dijo Eriol, muy sonriente. – ¡Hay que darle un aplauso!
Kero sonrió. –Seguro que fueron Sakura y Tomoyo –dijo él; su sonrisa ahora pícara– Esas dos le gustan mucho al profe de química.
Todos rieron y yo me quedé muy sorprendido. ¿Por qué yo no me daba cuenta de esas cosas?
–Piensa que también nos hemos llevado un diez gracias a ellas. – dijo Takashi, extrañamente serio.
Me levanté, enfadado conmigo mismo por mi pésima capacidad de observación para esas cosas.
–¿Dónde vas? –me preguntó Eriol.
–A dar una vuelta. –respondí simplemente.
Me alejé de ellos y de sus caras de sorpresa a paso tranquilo y holgado, ignorándolos por completo; ignorando todas las miradas que se posaban en mí al caminar y a las que estaba patéticamente acostumbrado. Miré por encima del hombro, queriendo saber quién me miraba. Respuesta sencilla: Min y sus amigas las bobas, ¿quién sino?
Ella pareció darse cuenta y me sonrió, haciéndome aligerar el paso antes de que viniera a incordiarme junto con su manada de seguidoras idiotas. Inconscientemente y sólo con ese propósito en mente me metí en el instituto. Me di cuenta de que allí estaba a salvo y comencé pasear tranquilamente.
I tried to be perfect
But nothing was worth it
I don't believe it makes me real
Oí el punteo de una guitarra y una voz femenina muy dulce cantando. Encantado con la melodía, seguí caminando hacia la fuente de donde manaba la música, dando pasos con la cabeza en las nubes.
I thought it'd be easy
But no one believes me
I meant all the things I said
Caminé y pasé las aulas de primero y segundo y el laboratorio. Estaba por pasar el gimnasio cuando me paré y escuché:
If you believe it's in my soul
I'd say all the words that I know
Just to see if it would show
That I'm trying to let you know
That I'm better off on my own
Me paré en la puerta y la abrí meticulosamente. Juro que en ese instante lo que vi me dejó tan sorprendido que mi boca estuvo a punto de tocar el suelo. Kinomoto, sentada en uno de los bancos tocando una guitarra negra acústica. Me acerqué lentamente mientras ella seguía a lo suyo, sin percatarse de mí y del hecho de yo estar ahí.
This place is so empty
My thoughts are so tempting
I don't know how it got so bad
Sometimes it's so...
La música cesó, y tardé unos segundos en darme cuenta de que era porque ella me estaba mirando y la había asustado.
–Perdona. –me disculpé.– No quería interrumpirte, pero te oí y entonces... –ella se sonrojó y yo sonreí.– ¿Podrías...continuar?
Su rostro adquirió un rojo muy furioso y giró la cabeza. Pensaba que no iba a cantar cuando, por alguna misteriosa razón, asintió con la cabeza y agarró de nuevo su guitarra.
Sometimes it's so crazy
That nothing can save me
But it's the only thing that I have
El sonrojo se mantenía todavía en su cara, pero observé también otro sentimiento. Sus ojos habían perdido su brillo; su expresión era triste y lúgubre, como si le hubieran recordado algo doloroso.
If you believe it's in my soul
I'd say all the words that I know
Just to see if it would show
That I'm trying to let you know
That I'm better off on my own
Bajó la cabeza hacia las cuerdas, escondiéndome su cara. Su voz era dulce y melodiosa, como la voz de un ángel, y llegaba desde los tonos agudos a los graves con una perfección sorprendente. Ladeó la cabeza, enseñando parte del cuello. Tenía una especie de mancha negra justo debajo de donde se acababa la raíz del pelo, en la parte más alta del cuello. Me acerqué más a ella y vi que eran palabras.
–Tienes un tatuaje... –fue más una afirmación que una pregunta.
Ella asintió, pero siguió tocando.
On my own
I tried to be perfect
It just wasn't worth it
Nothing could ever be so wrong
It's hard to believe me
It never gets easy
I guess I knew that all along
Agucé la vista y leí: "I miss you more than words can say, 2/4/2000". Era un mensaje extraño, como un recordatorio a alguien.
Miré a su cara, y me fijé en sus ojos, llorosos, y algún tipo de fuerza aliena a mi conocimiento me impulsó a poner mis manos sobre sus hombros y acariciarlos, suavemente y despacio, intentando calmar algo de su supuesto sufrimiento, del que yo desconocía por el momento la razón.
If you believe it's in my soul
I'd say all the words that I know
Just to see if it would show
That I'm trying to let you know
That I'm better off on my own
Acabó de cantar y dejó la guitarra en el suelo con mucha delicadeza; tenía la cabeza gacha y el labio le temblaba. Bajé mis manos que ocupaban sus hombros hasta su cintura y la abracé. La sentí estremecer en mis brazos y tras unos segundos, empezó a llorar. La consolé mientras lloraba, intentando calmarla.
–Yo... –balbuceé.– No tienes porque contarme nada...pero...
(Sakura)
–Yo... –balbuceó.– No tienes porque contarme nada...pero...
Asentí con la cabeza.
–El día dos de abril del 2000 fue el día en que mis padres fallecieron. –lágrimas traicioneras se escaparon de mis ojos mientras le explicaba.– Vivo con Kero, porque nuestros hermanos se casaron.
Él asintió, mientras me acariciaba la cara. Me levantó de mi asiento el el banco y me sentó sobre sus rodillas. Enrojecí por completo y me quedé rígida y tensa, muy tensa. Él solo me miró. Sus ojos eran compasivos algo que derrumbó por completo el muro de protección que me había tomado tantísimos años a construir. Nunca nadie en el instituto se había preocupado de mi situación (sin contar a mis amigos), salvo que fuera para obtener otro motivo más de burla cuando no tenían argumentos para rebatirme.
Con sus brazos acercó mi cuerpo hacia el suyo, apoyándolo. Me abrazó, aún más fuerte, y eso me desconcertó.
–Te entiendo. –dijo.– Te entiendo perfectamente.
Se desabrochó el botón de la manga de su camisa y levantó su mano, enseñándome su muñeca; un dibujo de una espada y algunas letras que supuse estaban en chino cubrían casi toda la superfície, en tinta negra.
–Mi padre también murió cuando yo era pequeño. –señaló las extrañas letras.– Éste es su nombre. Se llamaba Hien Li.
Dijo su nombre con tanta nostálgia que me conmovió. Le acaricié la cara de vuelta, haciendo que me mirara. Sus ojos no estaban vidriosos, ni mucho menos, pero su expresión era resultado de muchos sentimientos distintos, de los que pude reconocer unos cuantos. Lo abracé con todas mis fuerzas, llenando la curva de su cuello de lágrimas que no había querido derramar antes, por no dejarme vencer, por orgullo. Por mamá y por papá, las personas más importantes de mi vida y que no estaban conmigo desde los siete años.
La siguiente hora de clase nos la saltamos, estando allí quietos y en silencio, sintiendo el apoyo del otro.
N/A: ¡Hola gente! Siento actualizar de tanto en tanto, pero estoy pasando un mal momento personal (tengo a alguien grave en el hospital).
En cuanto a Cambiando de opinión, sepan que estoy intentando arreglar por todos mis medios el problema (yo y el equipo de la página). ¡Como pille yo al error 404 se va a enterar! (?) Mientras no pueda publicar el otro, publicaré en éste, así no los dejo abandonaditos.
Ayer empezaron mis vacaciones, así que supongo que no tardaré tanto en publicar.
Sobre la lectura, pueden ver que hay un momento tierno entre S&S, que traerá muchas consecuencias (se quedarán con la intriga xD)
Por ahora pueden ver a Syaoran como malo o bobo, pero déjenme decirles que eso cambiará. Ya saben, el roce hace el cariño ;)
Sé que me odiarán por hacer de Saku una huérfanita pero ya entenderán...Además, habrá cierto personajillo que le revolverá el mundo xD
Me gustaría darles las gracias por sus comentarios a las habituales (cough cough Daany-chan cough cough) y a las nuevas lectoras. ¡Millones y millones de gracias! (?)
Comenten lo que quieran y no se corten. Se aprecian mucho sus reviews.
Canción: Pieces
Intérprete: Sum 41
Album: Chuck
¡Nos leemos!
