-€€€- Cap 3: Memorias -€€€-

Era de mañana pero aún no amanecía, el sol dudaba en mostrar su cara oculto tras las colinas, esperando pacientemente a que la luna se marchara, temía ver su rostro, temía encontrarse cara a cara con ella, por eso esperaba, esperaba pacientemente.

Hace aproximadamente un mes que había comenzado el verano y con él los días eran mucho más largos y calurosos, el sol acostumbraba a brillar con gran fuerza, por lo que la sombra de los frondosos árboles se transformaba un buen refugio, el mundo parecía estar lleno de vida, tanto a la luz del sol como a la de la luna…

Y en medio de la penumbra que se formaba durante la transición del día y la noche, en esa calida mañana de verano, dos despreocupados jóvenes comenzaban a despertar después de un placido sueño.

- Está amaneciendo…- susurro ella volviendo a cerrar con pereza los párpados al mismo tiempo que se acurrucaba, abrazándose aún más al cuerpo del joven que se encontraba junto a ella.

- Parece que se nos hizo algo tarde…- le comento él sin abrir los ojos, atrayéndola aún más a su cuerpo con la ayuda de sus brazos, sin tomar mayor atención a las palabras de la princesa.

- ¿Estas arrepentido? – lo interrogo ella repentinamente, sintiendo que algo en su pecho se oprimía a la espera de la respuesta del chico.

Link guardó silencio durante unos cuantos segundos, que a la princesa le parecieron una eternidad. Él, antes de decidirse a responder, abrió los ojos y apoyando sus codos contra el césped se levanto un poco al mismo tiempo que alejaba solo unos centímetros el cuerpo de la joven del suyo, con una de sus manos tomo suavemente el mentón de ella y levanto lentamente su rostro, obligándola a mirarlo.

- Lo estaría, si ahora no te encontraras a mi lado – le respondió sonriéndole con ternura, para luego depositar un dulce beso sobre los labios de la joven – además… usted señorita, me debe muchas noche en vela – le susurro junto a su oído de manera provocadora.

- ¿Yo? – le pregunto ella haciéndose la desentendida.

- A si es… - le respondió mientras con un rápido movimiento cambiaba de posición, dejando atrapada a la joven entre el suelo y su cuerpo -… me pierdo noches enteras buscando tu silueta en medio de la oscuridad, escuchando el susurro de tú voz haciendo eco en mis pensamientos… -hizo una breve pausa, acercando su rostro al de la joven, para poder susurrarle a su oído -…esperando sentir la dulce caricia que me otorgan tus labios… estrechar tú cuerpo contra el mío…

Zelda no pudo evitar que un tenue rosa cubriera sus pálidas mejillas al escuchar la inesperada confesión del joven, a pesar que muchas de las cosas que él había descrito ella también las había sentido, no podía negar que más de una noche se la paso soñando con él, incluso había noches en que llegaba a sentir su presencia junto a la de ella.

- Link… - lo llamo ella en un suspiro casi imperceptible, cerrando sus ojos al tiempo que se dejaba llevar por las sensaciones que recorrían su cuerpo al sentir como los labios de Link hacían un lento y tortuoso recorrido subiendo por su cuello, besando con dulzura sus mejillas, deteniéndose un instante sobre la comisura de sus labios para luego apoderarse finalmente de sus labios.

El joven sentía como Zelda seguía el ritmo lento y pausado de sus labios, en un perfecto compás. Con cuidado coloco una de sus manos sobre la nuca de la chica, para poder profundizar el beso, mientras ella recorría lentamente su espalda.

- Eres hermosa… - le susurro una vez que sus labios se habían separado solo por escasos centímetros.

- ¿Esa es tú manera de decir buenos días? – le pregunto ella de manera coqueta mientras con una de sus manos apartaba el rebelde flequillo que caía sobre la frente del chico.

Link solo le dedico una sonrisa a la chica como respuesta, permanecieron durante largo rato en silencio, observándose, perdiéndose en la mirada del otro, de pronto volvieron a sus mentes los recuerdos de la noche que habían dejado atrás… aún no podían creer que el tiempo pasara tan rápido y que, sin darse cuenta, habían permanecido toda la noche en medio del campo de Hyrule, cubiertos solo por un bello manto de estrellas, teniendo como única testigo silenciosa de sus actos a la luna…

-€€€- FLASH BACK -€€€-

Caminaban tranquilamente por el campo de Hyrule, iban de regreso a la ciudad después de un divertido día en el lago Hylia. Era algo tarde, por lo que el sol ya se había ocultado y ahora el cielo oscurecido estaba cubierto de hermosas y brillantes estrellas.

- Zelda, creo que debemos volver al castillo… tú padre va ha preocuparse – le dijo el joven sin soltar la mano de la chica, que desde que se alejaron del lago, mantenía sujeta a la suya.

- No quiero – le dijo ella de manera coqueta abrazándose repentinamente al brazo del joven – aún no deseo regresar.

- Pero... ya… es muy tarde… y… - comenzó a decir con algo de dificultad.

A pesar de que ya llevaban varios meses desde que se habían declarado sus sentimientos, a él aún le costaba trabajo controlar sus nervios cuando se encontraba junto a ella, y el repentino acercamiento de la chica lo había sorprendido un poco.

- ¿Y qué? – lo interrogo ella deteniéndose para poder mirarlo fijamente a los ojos.

- Es peligroso… caminar por estos lugares a estas horas… - le respondió desviando la mirada, para que ella no pudiera notar el sonrojo de sus mejillas.

La intensa mirada de la joven lo ponía aún más nervioso, además la luna llena hacía que los azules iris de los ojos de la joven destacaran aún más en la noche, esos hermosos ojos que siempre lo habían cautivado y que ahora que podía contemplarlos de cerca no dejaban de encantarlo.

- ¿A que le temes, no me digas que te asustan los fantasmas… - le comento riendo divertida.

- Se ve tan linda sonriendo – pensó mirando embobado a la joven olvidando por completo que sus mejillas aún le ardían.

La joven lo observo durante unos segundos y se percato de que el también la observaba fijamente, pero parecía como ido, además la luz de la luna dejaba al descubierto el rosa en la mejillas del chico, ella que no sabía el motivo de su sonrojo interpreto mal la situación.

- ¿Le temes a los fantasmas? – le pregunto sorprendida.

Link salio de su ensoñación al ver la cara interrogante de la chica, de hace un buen rato que no había estado escuchando lo que ella le decía.

- ¿Qué? – le pregunto al fin.

- Te preguntaba si te atemorizan los espectros – le volvió a repetir mirando extrañada al joven.

- No, claro que no – le respondió al fin esbozando una sonrisa - ¿Por qué piensas eso?- le pregunto algo confundido por la suposición de la joven.

- No… por nada – le respondió bajando la mirada sin soltar el brazo del joven, ahora era ella la que se sentía algo apenada - entonces… ¿Qué es lo que te preocupa? – le pregunto al fin, aún mirando fijamente el suelo.

- No quiero que el rey se alarme, además de noche los Wolfos salen a cazar – le respondió sintiendo como ella apretaba su brazo contra su pecho.

- Esas… no son buenas razones – le dijo ella – tú sabes mejor que yo que ahora los Wolfos habitan los bosques, donde hay mayor abundancia de alimento…

- Zel… yo…

- Si ya estas cansado y deseas regresar a casa puedes hacerlo – continuo ella interrumpiéndolo – conozco el camino al castillo perfectamente y puedo regresar sola – dijo separándose de él, comenzando a avanzar.

- No espera, yo no quise decir eso – dijo deteniéndola, tomando una de sus manos – solo… no quiero que por mi culpa tengas problemas con tú padre…

La chica se detuvo, pero aún no se decidía a mirarlo, estuvieron de pie, detenidos durante varios segundos él aún sosteniendo su mano y ella dándole la espalda al joven, hasta que al fin la joven se decidió ha hablar.

- Quiero permanecer a tú lado… - le dijo aún sin mirarlo – es por eso, que no quería regresar…

Link se quedo mudo ante las palabras de la joven, no se había imaginado una respuesta así de su parte. Con delicadeza la atrajo hacia su cuerpo, pasando sus brazos por la cintura de ella, abrazándola por la espalda.

- Lo siento… - le susurro al oído apoyando su mentón sobre el hombro de la joven, respirando su dulce fragancia -… por favor… te pido que te quedes un momento más… aquí, junto a mi – le volvió a susurrar estrechándola con más fuerza – la verdad es que no me gusta estar lejos de ti.

- Gracias… - murmuro ella, posando sus manos sobre las del chico, sintiéndose reconfortada por sus palabras.

El silencio volvió a reinar entre ellos. Ambos se mantuvieron quietos en la misma posición, con los ojos cerrados, escuchando el silbido del viento. Link volvió a abrir los ojos y levanto la mirada para observar el oscurecido cielo. Era noche de luna llena, una bellísima luna rodeada por un halo luminoso especialmente grande.

- La luna está muy hermosa esta noche… - comento la joven, que también había abierto los ojos y como él miraba admirada el cielo y la luna que lo adornaba.

- Si… tienes razón… - dijo él sonriendo, al tiempo que se separaba un poco de la chica solo para poder ponerse frente a ella – aunque… no más hermosa que la joven que me acompaña – le dijo tomando el rostro de la chica entre sus manos.

Zelda se sonrojo por el comentario y la intensa mirada que le dedicaba el joven, él sonrió satisfecho al notar que su repentino acercamiento había tenido el efecto que había esperado.

- Te había comentado lo linda que te ves cuando te ruborizas – le dijo dedicándole una mirada enternecida.

- Link… - susurró ella observando encantada el brillo de la luna reflejado en los azulinos ojos de él.

Sin perder el contacto visual, el chico fue acortando lentamente la distancia que separaba sus rostros e inclino un poco su cabeza, hasta que al fin sus labios lograron hacer contacto con los de ella. La joven, al sentirlo cerró sus ojos, dejándose que Link la guiara. El beso, lento y prolongado, fue profundizado con la ayuda de las manos que él, aún tenía sobre las mejillas de ella.

- Tal vez… está noche… - le susurró al oído –… no sea capaz de dejarte escapar…

La joven se estremeció al sentir el cálido aliento del chico rozando su piel… aún permanecía con lo ojos cerrados cuando se percato que las manos del chico recorrieron lentamente su figura, deteniéndose sobre su estrecha cintura, juntando sus cuerpos.

- No deseo que lo hagas… - le aseguro al mismo tiempo que se aferraba al cuerpo del chico.

Link no pudo evitar sonreír al escuchar las palabras de la joven, se sentía feliz de tenerla y saber que sus sentimientos eran correspondidos.

- Aunque… - continuó colocándose de puntillas para poder acercar sus labios hasta el oído del joven -… no creo que seas capaz de atraparme – le susurró juguetona, para luego separase definitivamente de él.

- Con que esas tenemos – dijo él comprendiendo las intensiones de la joven.

- ¡A que no me atrapas! – lo desafió antes de comenzar a correr por el campo sin un rumbo definido.

- ¿Eso crees?... pues ya lo veras – se dijo antes de comenzar a correr, siguiendo a la chica.

La luna hacía brillar los dorados cabellos de la chica, que se agitaban a medida que ella avanzaba. El chico se detuvo por unos segundos solo para admirar la armoniosa silueta, en medio de esta cálida noche de verano.

- No dejare que te escapes – le advirtió él, quien ya había conseguido alcanzarla.

El chico parecía estar divirtiéndose, tratando de atrapar a la chica, quien se las ingeniaba magistralmente para que este no lo consiguiera.

- Eres rápido – le comento ella, sorprendiéndose de la gran agilidad del chico – pero eso… no será suficiente – le dijo riendo divertida.

Zelda se detuvo un momento para tratar de recuperar el aliando. Link aprovecho esta oportunidad y se acerco sigilosamente hasta ella.

- Te tengo – le digo atrapándola por la espalda, sobresaltando a la joven por su repentina aparición.

- Eso es trampa – se quejo ella, fingiendo disgusto, tratando de librarse inútilmente de los brazos del chico.

- Claro que no, además… me lo debías – le contradijo él, sonriendo triunfante – ahora eres mía… - le dijo elevándola, comenzando a dar vueltas.

- ¡Link, detente, vamos a…!

Pero antes de que la joven pudiera terminar, ambos cayeron al suelo, completamente desorientados. Link había amortiguado la caída de la chica, por lo que ahora ella se encontraba sobre él.

- ¿Estas bien? – le pregunto preocupada, separándose del joven, sentándose a un lado de él para poder observarlo - ¿Link? – insistió al no recibir respuesta alguna.

- Zelda… - susurró el chico sin abrir los ojos.

- ¿Te encuentras bien? – lo volvió a interrogar, aún más preocupada por el tono de su voz, llevando una de sus manos hasta el pecho del chico.

Pero Link no respondió. Zelda preocupada acerco su rostro al del joven, examinándolo con cuidado y cuando menos se lo esperaba el chico abrió los ojos y con sus brazos consiguió atrapar nuevamente a la joven, quien quedo recostada sobre su pecho.

- ¿Estabas preocupada por mi, verdad? – le pregunto con voz pausada sin soltarla, mientras con una de sus manos acariciaba con suavidad los largos cabellos de ella.

- Claro que no – le respondió molesta, sin separarse ni mirar al joven – eres un tonto… no se porque me preocupo por ti… - pensó aforrándose al cuerpo del chico.

- Lo lamento… no quise preocuparte… - le dijo al notar que ella le mentía, acariciando con suavidad los largos cabellos de la joven.

- Yo no estaba preocupada por ti… - lo contradijo tratando de aparentar estar molesta.

- Sabes… - comenzó a decirle con voz pausada, levantando con cuidado el rostro de la chica -… eres muy mala mintiendo… - le termino de decir sonriéndole con ternura, para luego depositar un fugaz beso sobre los labios de la chica.

Zelda se quedo paralizada por las palabras del joven, cuando logro reaccionar se dio cuenta que le era imposible estar enfadada con él, por lo que no pudo evitar devolverle una linda sonrisa al chico, quien se sintió muy feliz al verla. Ella volvió a recostarse sobre el pecho del joven, mientras él recorría lentamente la espalda de la joven, con sus manos.

- Es una noche muy linda… - comento ella, mirando el cielo, después de un largo momento en silencio.

- Y muy tranquila… - dijo él, también observando el gran número de estrellas que cubría el oscurecido cielo.

- ¡Mira eso, Link! – Exclamo la chica separándose del joven y incorporándose – Es… hermoso – dijo encantada al ver como el cielo de pronto parecían caer brillantes estrellas, dejando al pasar un largo rastro luminoso.

- Nunca había visto algo como eso – comento el chico, también incorporándose, rodeando a la joven con uno de sus brazos, atrayéndola hacia su cuerpo, sin dejar de observar el verdadero espectáculo que les brindaba esa lluvia de estrellas fugaces.

- Pidamos un deseo – le dijo con calma al mismo tiempo que cerraba los ojos tomando las manos del chico entre las suyas.

- Es una gran idea… - dijo también cerrando los ojos imitando a la joven, entrelazando sus dedos con los de ella.

- ¿Qué fue lo que pediste? – lo interrogo ella con curiosidad, después de unos segundos, girando para poder quedar sentada frente al joven.

- Es…un… secreto - le susurró, acercándose nuevamente a la chica, acariciando una de las mejillas de ella con su mano.

- Vamos Link, no te cuesta nada decírmelo – le pidió esbozando un puchero.

- No vas ha conversarme con esa miradita – le reprocho desviando la vista.

- Tú te las estas buscando… - pensó observando con detenimiento al joven, antes de decidirse a actuar - Link… - lo llamo con suavidad al mismo tiempo que pasaba sus brazos por los hombros del joven - ¿por qué no me miras? – le pregunto fingiendo estar ofendida.

El chico enfrento la mirada de la joven y trago saliva nervioso al ver la intensa mirada que esta le dedicaba. La joven notó el nerviosismo del chico, por lo que se aventuro a continuar.

- Dime… ¿Cuál fue tú deseo? – le susurró al oído de manera provocadora, al mismo tiempo que jugaba con los cabellos del joven.

- Yo… - comenzó a decir sintiendo como su corazón se aceleraba.

- ¿Cuál fue tu deseo? – le volvió a preguntar de la misma manera que la vez anterior, recorriendo con una de sus manos el torso del joven.

- Mi deseo… - empezó ha hablar de manera pausada, cerrando los ojos intentando regular su respiración sintiendo un leve cosquilleo que recorría su cuerpo con cada una de las caricias que le proporcionaba la joven.

- ¿Cuál es? – le pregunto comenzando a impacientarse.

- Desee… - dijo al mismo tiempo que volvía a abrir los ojos, solo para poder observarla -… desee tener el valor… para… pedirte que fueras mi novia…- le termino de decir tomando a la chica de los hombros, sin despegar un segundo su mirada de la de ella.

Zelda se quedo paralizada ante las palabras y la intensa mirada del joven, un leve rubor tiño sus mejillas, de pronto se sintió acorralada, a pesar de que durante meses habían estado saliendo como "amigos", ella y Link aún no habían declarado una relación realmente sería y ahora por primera vez, él de una manera algo indirecta se lo estaba pidiendo.

- ¿Aceptarías salir conmigo? – le pregunto con algo de nerviosismo también sintiendo como sus mejillas comenzaban a arderle.

Ahora la pregunta había sido directa, por lo que no cabía la posibilidad de que fuera ella la que estuviera mal interpretando la situación. La joven bajo la mirada y se separo un poco del chico, llevando ambas manos a su regazo, tratando de calmar su inquietud.

- Zelda… no quiero obligarte a nada, ni presionarte a responder… - comenzó a decirle llevando una de sus manos hasta el rostro de la joven, tomando con delicadeza su mentón, obligándola a mirarlo – solo… quiero que sepas los que siento… pero si tú prefieres dejar las cosas como estás yo…

Las palabras del joven fueron interrumpidas por un repentino y efusivo beso de parte de la princesa, quien sin pensarlo se había abalanzado contra el chico. Link no parecía preparado para una reacción como esa, por lo que no pudo evitar perder el equilibrio y caer de espaldas al césped, aunque ninguno de los dos pareció darle gran importancia a este hecho, porque continuaron y prolongaron el beso hasta que la falta de aire los obligo a separarse.

- No seas tonto… claro que acepto… convertirme en tú novia – le respondió al fin la chica volviendo besar al joven, como si de ello dependiera su vida.

Link correspondió gustoso al fogoso beso que la joven había comenzado, con sus manos comenzaba a recorrer el cuerpo de la chica, disfrutando sentir como ella se estremecía con cada roce de sus dedos. Claro que ella tampoco se quedaba atrás y escuchaba satisfecha los incontenibles suspiros que sus carias ocasionaban.

- Zelda…- suspiro agotado el joven, abrazando a la chica de manera protectora.

- Te amo Link… - le susurro ella, rozando con suavidad los labios del chico con los suyos para luego acurrucarse junto al joven, aforrándose a su cuerpo.

- Y yo a ti… - le dijo acariciando con suavidad los cabellos de la chica, sintiendo como lentamente su respiración y la de ella se iban normalizando.

Zelda fue cerrando lentamente sus ojos, sintiendo como el chico jugaba con sus cabellos, relajándola.

- Descansa… - susurro notando que ella se había dormido.

Y mirando el cielo estrellado, sin darse cuenta, lentamente el también fue abandonándose al sueño.

-€€€- FIN FLASH BACK -€€€-

De pronto Link pareció percatarse de algo y volvió de golpe a la realidad, dejando de lado los recuerdos que le traían la noche ya pasada.

- Es cierto… está amaneciendo – dijo separándose rápidamente de la joven.

Zelda lo miro confundida al chico, recordaba perfectamente haberle comentado que estaba amaneciendo hace ya un buen rato y no entendía porque solo hasta ahora parecía darle importancia.

- Ven… - le dijo extendiendo una de sus manos para que ella pudiera tomarla.

- ¿Qué sucede? – le pregunto aún confundida, mientras con la ayuda de Link se incorporaba.

- Está amaneciendo y muy pronto saldrá el sol… deseo que veas junto a mi ese espectáculo…- le respondió sentándose junto a ella, pasando uno de sus brazos por los hombros de la chica - ¿Vez esas montañas? – le pregunto él, apuntando hacía el frente.

- Si, claro que las veo – le respondió sin notar nada fuera de lo común.

- Bueno, en ese caso… cierra tus ojos… - le indico mientras se colocaba de tras de la espalda de la joven y con ambas manos cubría los ojos de ella, al mismo tiempo que apoyaba su mentón sobre uno de los hombros de la joven – ahora… solo hay que esperar un momento… - le susurro.

La chica recargo su espalda en el cuerpo del joven, sintiendo la suave respiración de él sobre su cuello. Ella disfrutaba enormemente el momento, se sentía tranquila y relajada. De pronto recordó lo que había vivido junto al joven durante la tarde anterior y no pudo evitar sonrojarse.

- ¿Qué estas pensando? – le pregunto él, al notar el rubor en las mejillas de la chica.

- No… no es nada – le respondió un poco nerviosa, tratando de apartar las imágenes que se agolpaban en su mente.

El chico la miró con algo de recelo, estaba seguro que algo estaba pasando por la mente de la chica. Zelda sabía que su respuesta no había sido nada convincente, pero en estos momentos no podía decirle a Link los momentos que estaba reviviendo su mente…

-€€€- FLASH BACK -€€€-

La tarde era calurosa, casi sofocante, pero a orillas del lago corría una suave brisa refrescante. El agua transparente y tranquila incitaba a darse un buen chapuzón. El cielo completamente despejado atestiguaba lo hermoso del día.

- ¡Es increíble!- exclamo la chica notablemente sorprendida al ver el hermoso paisaje que los rodeaba.

- ¿Te gusta? – le pregunto él abrazándola por la espalda.

- Claro que si – le respondió feliz – hace muchísimo tiempo que no visitaba el lago…

- Me alegra que te agrade – le dijo besando con dulzura la mejilla de la chica – en especial después de lo difícil que fue engañar a los guardias – le comento divertido guiñándole de manera cómplice.

- Ni lo digas… - le dijo ella riendo divertida – me estaba cocinando bajo esa capucha.

Link esbozo una gran sonrisa al escuchar la melodiosa risa de la joven, el hacerla feliz lo hacía reconfortaba infinitamente. Con un rápido movimiento, hizo que la joven girara, quedando ahora frente a frente y sin poder esperar un segundo más, el chico unió sus labios a los de ella.

- ¿Y eso? – lo interrogo ella lamiendo sus labios gustosa.

- Es mi forma de agradecerte el que hoy estés conmigo – le respondió esbozando una linda sonrisa.

- En ese caso… - le comenzó a decir colocándose de puntillas, entrelazando sus brazos sobre el cuello del chico – yo también debo agradecerte por traerme hoy hasta este lindo lugar – le termino de decir, uniendo nuevamente sus labios a los de él.

Link coloco ambas manos sobre la estrecha cintura de la joven, sintiendo su calida piel a través de la delgada tela, del sencillo vestido que la chica traía puesto.

- Deberíamos… salir más seguido – le comento él una vez que se separaron – ven… vamos – le dijo luego tomando una de sus manos con la suya, comenzando a caminar.

El chico guió a la joven cerca del laboratorio, en donde cruzaron los dos puentes hasta llegar a una pequeña islita que se había formado en medio del lago, en ella se encontraba solo un grueso tronco de un enorme árbol que no había florecido y junto a él una lapida sobresaliente con una escritura sobre ella.

- Mira… - le dijo acercándose hacia la orilla, apuntando hacia el agua – esta es la parte más profunda del lago, pero el agua es tan cristalina, que aún así es posible ver el fondo.

- Si… tienes razón…

El silencio volvió a reinar entre los dos, ambos miraban como embobados el fondo del lago, imaginándose lo refrescante que debía ser el agua, en especial en esta sofocante tarde de verano.

- ¿Tienes calor? – le pregunto ella mirando con algo de malicia al chico en espera de su respuesta.

- Pues… la verdad es que si… - le respondió cerrando los ojos, llevando ambas manos detrás de la nuca – hoy hace un calor infernal…

- Pero también es un excelente día para bañarse – le comentó ella sonriente.

- ¿Qué quieres decir? – le pregunto, abriendo los ojos buscando a la chica con la mirada.

Pero ya era demasiado tarde, ella lo había empujado y él al encontrase demasiado cerca de la orilla y tratando de mantener el equilibrio, solo alcanzó a sostenerse de uno de los brazos de la joven antes de que ambos cayeran al agua.

Al salir a la superficie ambos se echaron a reír de la cara de sorpresa que tenía el otro. El nunca se espero que ella intentara arrojarlo al agua, mientras que ella no se imagino que él la arrastraría al agua.

- Eres… una princesa muy traviesa – le comento el acercando a la chica.

- Y tu eres un tramposo… se suponía que solo tú debías caerte – le dijo ella fingiendo estar molesta, tratando de ignorar la cercanía del joven.

- Me las vas ha pagar…

- ¿A sí?... pues… yo no pienso permitirlo – le dijo lanzándole agua.

- Con que esas tenemos – le dijo aparatando el mojado flequillo que se adhería a la piel de su frente, antes de regresarle su ataque.

De esa manera comenzaron una verdadera guerra, en la que ninguno de los dos parecía darse por vencido, pero en el que ambos se estaban divirtiendo. De pronto chico desapareció, Zelda comenzó a buscarlo, pero este fue más rápido y la atrapo por la espalda.

- Ríndete – le dijo sin la menor intensión de soltarla.

- No lo haré – le dijo desafiante, tratando de liberarse de sus brazos.

- En ese caso… - comenzó a decirle al tiempo que comenzaba a besar el cuello de la chica – te obligare a hacerlo…

La chica no pudo contener los suspiros que se escapaban de sus labios con cada uno de los ardientes besos que el joven depositaba sobre su cuello.

- Link… detente… - le dijo conteniendo un gemido deseoso.

- ¿Admites tu derrota? – le pregunto susurrando al oído.

- Nunca… - le respondió de manera agitada, aún luchando por liberarse.

Con ayuda de sus manos el chico giró a la joven solo para poder observarla, embobado… se veía hermosa, sus cabellos mojados caían rebeldes sobre su rostro, sus mejillas levemente sonrosadas, sus labios entreabiertos y sus ojos, esos maravillosos ojos que parecían dos cristales de aguamarina que no dejaban de observarlo, con deseo.

- Se ve… muy guapo… - pensó la chica tratando de resistirse a la intensa mirada que él le dedicaba.

Sin notarlo ambos fueron acercando sus rostros, hasta que el fin sus labios hicieron el primer contacto y no tardaron en profundizarlo. Al separarse nuevamente, ambos se sumergieron y bajo el agua volvieron besarse apasionadamente. Zelda mantenía ambas manos sobre la nuca del joven, mientras él se aferraba a su cintura. Luego de un corto tiempo, ambos se vieron obligados a separarse a causa de la falta de oxigeno. Al salir a la superficie ambos respiraron aliviados, sintiendo como lentamente sus pulmones volvían a llenarse de aire.

- Será… mejor que salgamos… - le dijo la chica de manera agitada, aún con sus brazos entre el cuello del chico.

- Si…- le respondió él, de la misma manera, comenzando a nadar hacia la orilla, aún manteniendo a la joven atrapada con uno de sus brazos.

Al llegar a la orilla Link ayudo a Zelda a salir del agua. Una vez en tierra ambos se mantuvieron en silencio, algo avergonzados por lo que acaba de ocurrir. Ahora las ropas de ambos, completamente empapadas se les adherían a sus cuerpos.

- Tú ganas… - dijo la joven, rompiendo el silencio.

- Zel…

- Admito mi derrota – le volvió a decir, dedicándole una sonrisa.

- Esperemos a que nuestras ropas se sequen… – le propuso él sentándose sobre el suelo, desviando su mirada para no quedarse embobado mirando a la joven empapada.

La chica se sentó junto al joven y apoyo su cabeza sobre el hombro de él. Link sintió como su corazón volvía a acelerarse con el solo hecho de tener tan cerca de la joven, con cuidado paso uno de sus brazos por la cintura de ella, estrechándola contra su cuerpo.

- Me gustaría… volver a repetir ese beso… - le confeso ella algo avergonzada a causa de sus propias palabras.

El chico se sonrojo al escuchar las palabras de la joven, pero aún así decidió responder.

- A mi… también… - le susurró estrechándola contra su pecho – aunque… me gustaría mucho más, tenerte siempre a mi lado…

La chica correspondió el abrazo del joven y se mantuvieron así, durante largo rato, mientras esperaban que sus humedecidas ropas se secaran. Luego tendrían que partir, el día se estaba acabando y ellos debían regresar al castillo.

-€€€- FIN FLASH BACK -€€€-

Al fin los primeros rayos del sol comenzaban a divisarse entre las montañas y Link lo notó enseguida.

- Ahora puedes ver… - le dijo al mismo tiempo que aparataba sus manos de los ojos de la chica.

- Es el primer amanecer que veo a tu lado… - comento la chica observando como los colores del cielo comenzaban a cambiar y las nubes se coloreaban de rosa y anaranjado.

- ¿No crees que es hermoso? – le pregunto abrazándola con ternura.

- Si… es… muy hermoso… - le respondió viendo admirada el sol que al fin comenzaba a mostrar su rostro.

- Con este lindo amanecer hemos conmemorado nuestro primer día como novios – le dijo el volviendo a besar la mejilla de la chica.

- Nunca olvidare los bellos momentos que he pasado a tu lado… - le dijo con dulzura girando su rostro para poder besarlo.

Admirando el bellísimo amanecer, ambos recordaron los momentos que habían marcado su vida juntos, los instantes que se quedarían grabados en sus memorias y atesorarían en sus corazones como valiosos recuerdos… Hoy comenzaba un nuevo día, no sabían que cosas les esperaban en el futuro, pero por ahora sabían que eran felices, la simple compañía del otro bastaba para llenar los vacíos de sus corazones y para ellos eso era lo que realmente importaba…

Continuará…

Como tal vez ya se habrán percatado, no soy buena escribiendo romance -.-UU, no puedo escribir algo mmm normal XD o me queda muy cursi o muy pervertido XDD, u.u definitivamente no sirvo para esto, pero bueno, como dicen por ahí… es lo que hay no más XDD. De todas formas tienen que haber notado que durante estos tres capis toda parece perfecto, lindo, romántico, de color de rosa o como quieran llamarlo, y como ustedes tal vez sepan mejor que yo, no siempre todo es así, es por esto que para el siguiente capitulo las cosas cambiaran un poco ¿Qué sucedería si es acordada una cita importante y uno de los dos no se presenta, tal vez ahora no entiendan a lo que me refiero, pero cuando tenga la oportunidad de subir el siguiente capitulo entenderán de que estoy hablando ;D

Antes de despedirme quiero aclarar algunas dudas n.n, la primera es referente cuanto tiempo a pasado desde el primer capi hasta este, pues son aproximadamente unos nueve meses, tomando en cuenta que cada estación del año dura tres meses, aunque ahora que lo pienso creo que son diez meses, ya que si no estoy errada en este capi he escrito que ya había pasado un mes desde que empezó el verano; la segunda es referente a los reviews anónimos, me gustaría mucho que me dejaran sus mail para poder responderlos n.n, y lo último tiene que ver con el desorden de este último capi, la verdad es que este capi parte del final, pero cualquier consulta que tengan ;D no duden en preguntar.

Un saludo a Dialirvi, Guenhwyar, Naruto Ikari de Hyrule, Fox McCloude y Savyna, en verdad lamento mucho la tardanza -.-UU, espero que puedan disculparme.