LA CÓLERA DE DOS DRAGONES
Bueno, está decidido. De aquí al final del fic pondré una frase al principio de cada capítulo, y el que acierte de dónde la he sacado será informado en exclusiva de ciertas tramas de un futuro no muy lejano.¡Viva los fics interactivos!En esta ocasión, el ganador o ganadora conocerá el lugar dónde transcurrirá la mayor parte de mi fic secreto. Atención a la frase, pues esta llena de sutiles matices, si no la léeis con atención, se os podría escapar alguno de ellos. La frase de hoy es:"Ante la duda, folla"
¡Qué lírica!¡Qué métrica!¿Puede decirse más con menos palabras?¡Sublime!Espero respuesta en un review. Por cierto, si usáis google por mí vale, estas frases son cultura, que nos pertenece a todos(no así los derechos de digimon, por desgracia). Al final del fic revelaré la procedencia de todas.
Ah, y este capítulo va de Daisuke, Ken y sus respectivos digimons.
Ken Ichijouji y su fiel compañero, Wormmon, caminaban juntos en la soledad de la noche. El portador de la amabilidad tenía un mal presentimiento. No eran solo las palabras de aquel digimon, Quetzalmon, sino que podía sentir algo dentro de sí. Algo malo.
Estaba bastante seguro de que estaba de algún modo relacionado con las Semillas de Oscuridad. La sensación que tenía le recordaba a esos tiempos en los que creía disfrutar con el sufrimiento ajeno, pero sufría sin saberlo por todas las víctimas inocentes que había causado. Pero no sabía como era eso posible, si Oikawa se la había extraído. En los últimos meses, Ken había aprendido a fiarse de su intuición, y esta le decía que la clave de su futuro se hallaba en su pasado. Y solo había una parte del pasado de Ichijouji en la que pudiera estar, y era la única a la que no podía, o no quería, acceder por sí mismo.
El inquieto joven paró de caminar.
-¿Qué te pasa, Ken?-quiso saber el abnegado Wormmon.
-Wormmon...¿Nunca te has preguntado...como hubiera sido mi vida sin la Semilla de Oscuridad?
Al digimon insecto aquella pregunta le pillo de improviso.
-Creo no tiene sentido hacerse esa cuestión. Si las cosas han pasado de una determinada manera no queda otro remedio que asumirlo y seguir adelante.
Ken se sentó en un banco cercano y se sumió en sus pensamientos.
Daisuke le esperaba en su casa. Ken recordaba con claridad la primera vez que XV-Mon y Stingmon ADN-digievolucionaron. Sin la confianza que Daisuke y XV-Mon depositaron en él mismo y Stingmon respectivamente en aquel momento, su vida habría transcurrido por otros cauces. Sí, Ken Ichijouji había llegado a muchas encrucijadas en su joven vida, y a veces había errado al elegir el camino, pero ahora estaba en la senda correcta. Sin embargo, no hubiera llegado hasta ella sin sus malas decisiones. Eso quería decir que haber sido Digimon Emperador había contribuido a su felicidad actual, y eso asqueaba al más reciente de los digidestinados. Probó a enfocar su dilema desde un ángulo distinto. Había sido muy afortunado. Sin sus amigos no hubiera llegado al punto dónde se encontraba, pero él era el arquitecto final de su destino. Al final, tras la muerte de Wormmon, había cambiado su actitud, pero todavía conservaba la Semilla de Oscuridad. De hecho, cuándo Oikawa le quitó la Semilla de Oscuridad su actitud no varió de la que tenía justo antes. Eso le llevó a preguntarse si realmente Oikawa le había extirpado la Semilla de Oscuridad. ¿Entonces ese desasosiego interior que sentía era la Semilla de Oscuridad?¿Significaba eso qué corría el riesgo de volver a ser Digimon Emperador?O peor aún¿Había regresado de nuevo Myotismon?
Mientras el novio de Miyako se comía el coco con esa y otras cuestiones, Daisuke miraba impaciente el reloj de la pared de su casa, y también tenía una duda existencial que le atormentaba.
-¿Se molestará mucho Ken si me como el bocadillo que mi madre ha preparado para él?Está tardando mucho, y tengo tanta hambre...
Tumbado en el sofá estaba su compañero digimon, V-Mon, a quién iba dirigida la pregunta, que le respondió con otra cuestión.
-¿Estás seguro de que va a venir?Debería haber llegado hace una hora.
-Pues claro que vendrá. Lo sé.-afirmó el menor de los Motomiya con seguridad.
-¿Y qué hacemos mientras tanto?
-No tengo ni idea.-contestó Daisuke mientras se sentaba en una silla frente a V-Mon, con el respaldo por delante y apoyando en él los brazos.-¿Qué tal lo tuyo con Gatomon?
-Fatal-contestó el digimon azul-Últimamente Takeru está muy raro y no deja que Patamon vaya con él, por lo que Patamon se pasa el día con Gatomon, y así no hay manera.
-Es verdad, algo le pasa a Takeru. No puede ser solo una adicción al pinball, hay algo más.¿Crees que deberíamos haberle invitado, como a Ken?
-Creo que dijo algo sobre ir al psicólogo o algo así.-contestó V-Mon.
-Sí, es cierto. Seguramente ese psicólogo sepa más que nosotros. Pero no es solo Takeru. Todos tienen "algo".
-¿De qué hablas?-se extrañó V-Mon.
-Hablo de que vencimos a MaloMyotismon, y después a Armaggemon. Todo está bien ahora. Ken incluso se ha trasladado al colegio aquí a Odaiba. Todos deberíamos estar juntos y felices.
-Y lo estamos-dijo su compañero.
-Eso es lo que parece, pero yo no lo siento así. Fíjate en Sora y Yamato. Ahora prácticamente solo hablan con el capitán Taichi. Son pequeñas cosas, pero no me gusta como nos separan.
-Pero tú mismo has dicho que son cosas pequeñas, tal vez solo sea cuestión de tiempo.
-Es posible, pero miranos. Hoy es nuestro día especial, y cada uno va por su lado. Imagínate que le pasase algo a uno de nosotros. Estaría solo, como tú y yo ahora.
-¿No has dicho que estabas seguro de que vendrían Ken y Wormmon?
-Sí...-a Daisuke no le gustaba pensar en que incluso Ken le dejase plantado, y optó por desviar el tema-¿Jugamos a algún videojuego?
-Vale.-respondió V-Mon, siempre dispuesto a jugar videojuegos.
Decidieron jugar al Digimon Rumble Arena. V-Mon escogió a Imperialdramon modo Paladín y Daisuke a Imperialdramon modo Guerrero. Estuvieron jugando unos diez minutos, pero Daisuke estaba descentrado, ya que cada poco miraba la puerta, esperando que Ken y Wormmon entrasen por ella. Eso hizo que perdiera todas las veces.
-¡Ja!¡Mi dominio de mis propias técnicas no deja de sorprenderme!-se jactó V-Mon.
Pero Daisuke estaba absorto mirando la puerta.
-Vamos a buscarles.-declaró, decidido.
No muy lejos de allí, Wormmon hablaba con su compañero.
-Ken, dime en que estás pensando. Me preocupas.
-Pienso...pienso que todo esto no debería haber sucedido.
-¿El qué?
-Todo. Mis amigos, mi relación con Miyako...es fruto de la Semilla de Oscuridad.
-¿Qué tonterías dices?¡Todo eso se debe a que eres un chico amable!
Ken sonrió. Wormmon siempre le solucionaba la situación. Aunque no lo supiera.
-Sí, pero es que últimamente estoy pensando...que va a pasar algo malo.-le confesó Ken.
-Eso es ridículo. ¿Es por lo que dijo Quetzalmon?
-No. Le he dado vueltas a todo un poco, y algo no termina de encajar. Si esos digimons malvados han desaparecido, la pregunta no es solamente a dónde, sino por qué allí.
-No te entiendo¿Qué insinuas?
-Creo que todo está conectado. Myotismon, la Semilla de Oscuridad, este presentimiento de estar en peligro. No es posible que sea mera casualidad.-Ken miró a la luna, tratando de recordar-Muchas veces pregunté a Arukenimon y Mummymon porque me eligieron, pero estaba equivocado. Oikawa dijo que al verme en el funeral de Osamu, supo que tenía una Semilla de Oscuridad, no que fuera él quién me la pusiera.-Ken se puso de pie y apretó los puños-si quiero estar preparado para lo que me depara el futuro, debo comprender porque soy quién soy. Y por mucho que me pese, he llegado a donde estoy ahora por la Semilla de Oscuridad. Dime, Wormmon¿Sabes tú como la recibí?
-No estoy seguro, pero creo que fue la primera vez que fuiste al mundo digital. Derrotamos a Milleniummon, pero antes de morir te lanzó algo.-contestó el digimon gusano.
-No.-dijo Ken tocándose la parte de atrás del cuello.
-¿Cómo estás tan seguro?-se sorprendió Wormmon.
-No recuerdo aquello, pero no me equivocó si digo que, cuando Milleniummon fue derrotado, yo miraba hacia él.
-Es cierto.
-Pues entonces explícame como entraron la Semillas por mi nuca.
-Pues...-Wormmon hizo un esfuerzo por recordar-Te lanzaste hacia las Semillas.
En ese instante una fugaz imagen de aquel instante le vino a la mente. Ken empezó a gritar y cayó al suelo. Sentía que su cabeza iba a explotar.
-¡Ken!¡Ken!-oyó gritar a Wormmon junto a él.
-¿Qué te ocurre Ken?-preguntó con preocupación una voz. La voz de su amigo.
Ken alzó la mirada para contemplar al dueño de aquella voz. Era él.
-Ry...Ryo...
-¿Ryo?¿Quién diablos es Ryo?-preguntó Daisuke con extrañeza, mientras ayudaba a incorporarse a su amigo.
-No lo sé.-contestó Ken, apoyándose en Daisuke- Pero sea quién sea, él tiene la clave para comprender mi pasado.
-Haré como que he entendido lo que has hecho¿Qué hacíais aquí?
-Pues...
-Estaban pensando el motivo por el que os tenemos que destruir.-dijo una voz desde lo alto.
Los cuatro, humanos y digimons, miraron hacia arriba. No había nadie.
-Aquí abajo.-se oyó la voz, esta vez a su altura-Oh, disculpadme.
De la nada cobró forma un digimon, diferente a todos los que habían visto hasta entoces. Medía dos metros. Tenía forma aparentemente humana, pero su cabeza delataba su naturaleza draconiana. Estaba protegida por una cubierta transparente en forma de V, y tenía una mata de pelo rojo. Su cuerpo estaba cubierto a su vez por una armadura mecánica de cromo digizoide azul, salvo una cola orgánica, también azul, que terminaba en una afilada cuchilla. De sus hombros nacían unas extrañas piezas de metal grisáceo sin función aparente. Tenía piezas similares, pero más pequeñas, a la altura de la cadera. Sus pies eran garras de dragón, mientras que su mano derecha era humanoide, con un refuerzo metálico en el antebrazo. Su mano derecha era muy diferente. Podría decirse que carecía de ella. Su antebrazo tenía un refuerzo metálico mucho más voluminoso que el izquierdo, del que nacía una imponente aguja, o más bien lanza, de medio metro, rodeada por tres agujas de unos quince centímetros.
-¿Quién se supone que eres tú?¿Y de dónde has salido?-preguntó Daisuke, amenazante.
-Mi nombre es Darkdramon, y llevó aquí casi media hora observando a tu amiguito sin que se diera cuenta.
-¿Por qué?-quiso saber Ken.
-He sido enviado para destruirte...-contestó Darkdramon.
-¡Lo sabía!¡Vamos, V-Mon!-gritó Daisuke.
-No, espera...-intentó retenerle Ichijouji.
-V-Mon digievoluciona en...¡XV-Mon!
El portentoso dinosaurio azul se lanzo a saco sobre Darkdramon. Para sorpresa de todos, XV-Mon atravesó a Darkdramon como si allí no hubiera nadie.
-¿Pero qué...?-se preguntaron al unísono Daisuke y XV-Mon.
-Debe de ser alguna especie de holograma.-intervino Ken.
-No, mucho más fácil. Me he movido y he vuelto a mi posición rápidamente.-explicó Darkdramon.
-Imposible...-dijo Daisuke.
-¿Ah, sí?-dijo una voz tras él. Darkdramon estaba allí, pero ninguno le había visto moverse. Antes de que pudieran sobresaltarse, ya había vuelto a su posición inicial.
-¡Eso no demuestra que no seas un holograma!-protestó Wormmon.
-¿Y qué tal esto?-Darkdramon desapareció de la vista de los presentes. De repente, XV-Mon recibió un fortísimo golpe en la parte derecha de su mandíbula de lo que parecía un ente invisible. Antes de que pudiera hacer nada, recibió otro golpe atroz en la parte baja de la espalda, y otros dos en ambas rodillas que le dejaron postrado en el suelo. Cuando Darkdramon se hizo visible, con su mano izquierda sujetaba la cabeza de XV-Mon, mientras que con la lanza de su brazo derecho apuntaba justo debajo de su barbilla.
-¡XV-Mon, no!Wormmon digievoluciona en...¡Stingmon!
Stingmon se lanzo contra Darkdramon sin pensárselo dos veces. Este nuevamente se movió con extraordinaria rapidez en el último momento, y Stingmon chocó estrepitosamente con su compañero de ADN-Digievolución. Darkdramon los miro con desprecio y luego hablo a Ken y Daisuke.
-Bien, como iba diciendo, he sido enviado a destruiros, lo que no implica necesariamente que lo vaya a hacer.
-Explícate.-pidió Ken. Tal vez ese digimon podría arrojar algo de luz a sus confusas ideas.
-¡No, Ken!¡Es alguna clase de truco!-le advirtió Daisuke.
-Confía en mí, Daisuke. Esto podría ser más serio de lo que podamos imaginar.-comentó el portador de la amabilidad.-Habla, Darkdramon.
-Por fin alguien sensato.-dijo este-He estado ausente durante mucho tiempo, encerrado por las usurpadoras Bestias Sagradas en un lugar llamado Área Oscura. Pero hoy fui liberado, junto a otros cuatro reos, por un poderoso digimon oscuro, que lo único que nos pidió a cambio fue destruir a los niños elegidos. Creedme si os digo que no es el tipo de digimon con el que puedas permitirte ser ingrato.
-¿Quien era ese digimon?-quiso saber Daisuke.
-Su nombre no importa ahora. Aunque su poder es increíble. No es más que el lacayo de un ente aún más diabólico.
-Pero si es tan poderoso, y su amo lo es más¿Por qué os necesita a vosotros?-inquirió Ken.
-Esa es la pregunta que no he dejado de hacerme, y por eso en vez de liquidarte te he espíado discretamente. Al oírte hablar sobre las Semillas de Oscuridad, supe que la realidad es más compleja de lo que sospechaba.
-¿Las Semillas de Oscuridad?Creo que me he perdido...-anunció Daisuke.
-¿Qué sabes de las Semillas de Oscuridad?-preguntó Ken, ignorando a su confuso amigo.
-Sé lo que hacen a los humanos. Les mejora con el poder de la Oscuridad. Sé también que al geminar, las Flores de Oscuridad pueden darte pleno control de dicho poder. Pero sé cosas que pocos seres saben sobre ellas. Sé lo que realmente son. He oído que derrotaste a Milleniummon¿Es cierto?
-Eso creo-contestó Ken, pues no estaba seguro de los eventos que ocurrieron durante su primer viaje al digimundo.
-¿Quién es Milleniummon?-preguntó Daisuke, siendo nuevamente ignorado.
-Pues crees mal. Nada puede destruir a Milleniummon, pues es el más antiguo de los digimons ancestrales, el Primer Digimon.
-¿Digimons ancestrales?¿El Primer Digimon?No sé nada de eso.-admitió Ken.
-Yo tampoco.-agregó Daisuke, como si todos los presentes creyesen lo contrario.
-No me extraña. Sois las marionetas de las Bestias Sagradas, os habrán ocultado sus terribles crímenes.
-¿De que narices hablas?-pregunto Daisuke, harto de que le ignorasen-¿Quién te has creído que eres para juzgar a las Bestias Sagradas?
-Alguien que lucho junto a ellas para salvar al digimundo, y que fue encerrado como recompensa.-escupió Darkdramon con desprecio-Volviendo a Milleniummon, cuando en el digimundo no había digimons, apareció él. Los seres que habitaban el digimundo por aquel entonces dejaron escrito que vino de otra dimensión. Fue adorado como a un dios. Otros digimons vinieron tras él. Ellos fueron los digimons ancestrales. Los habitantes del digimundo sustituyeron a Milleniummon por un nuevo dios, llamado Fanglongmon. El depuesto dios desapareció a otra dimensión, donde imperaba el poder de la Oscuridad, y a su regreso, se enfrentó a los digimons ancestrales. No pudo ser derrrotado, pero Fanglongmon logró algo parecido. Le dividió en dos partes, a costa de su propia vida. Pero ambos dejaron un legado en el digimundo. Milleniummon dejo Semillas de Oscuridad, de las que nacimos nosotros, los digimons oscuros, y Fanglongmon dejó las Piedras Sagradas, que dieron origen a las Bestias Sagradas.
-¿Qué tiene que ver esa historia conmigo?-preguntó Ken.
-Estaba escrito que Milleniummon regresaría, pero encontraría a su némesis, con la que lucharía durante toda la eternidad. Si realmente entró en ti a través de las Semillas de Oscuridad, tal vez seas el entrenador legendario profetizado por los antiguos habitantes del digimundo.-concluyó Darkdramon.
Ken recordó aquella imagen que había recordado hace unos momentos. No sabría decir muy bien porque, pero estaba completamente seguro de que aquel chico, Ryo, era de quien hablaba Darkdramon.
-¿Por qué nos dices esto?-preguntó.
-Desde los cinco años me pongo a escondidas la ropa interior de mi hermana.-reveló Daisuke, haciendo un último intento de que le hicieran caso, sin éxito.
-Dígamos que soy un coleccionista. Hay cosas que deseo tener en mi poder, y si otros las consiguen antes que yo, no lograré obtenerlas.
-¿Te refieres a...las Semillas de Oscuridad?-preguntó Ken.
-¿No has escuchado nada?Yo mismo nací de un digihuevo infectado con una Semilla de Oscuridad, que germinó hace mucho. No, el poder de la Oscuridad no guarda secretos para mí. Yo anhelo un poder mucho mayor. El infinito poder de los digimons ancestrales, con él que lograré mi venganza sobre las Bestias Sagradas.
-¿Por qué íbamos a ayudarte a conseguirlo?-inquirió el ex-Digimon Emperador. Aquello estaba tomando un rumbo que no le gustaba.
-Porque no tenéis alternativa. El Diablo se acerca más y más a este mundo, y solo con el poder de los digimons ancestrales puede ser derrotado. Y yo soy vuestra mejor opción de conseguirlo. Cuando todo pase, tal vez nos enfrentemos, pero hasta que eso suceda, el enemigo de mi enemigo es mi amigo.¿Qué dices?-dijo Darkdramon tendiendo su mano izquierda a Ken.
-Dice que te largues antes de que nos hagas enfadar.-dijo Daisuke, atrayendo, esta vez sí, todas las miradas hacia él. Etaba rascándose la nariz sonriente-Mira, no sé mucho de Semillas de Oscuridad, entrenadores legendarios o digimons ancestrales. Siendo sinceros, no sé nada de todo eso. Pero si sé una cosa- Daisuke apuntó con su mano a Ken-¡Sé que mi amigo nunca hará tratos con digimons como tú!¡Díselo, Ken!
El portador de la amabilidad sonrió y retrocedió ante Darkdramon.
-Olvídalo, Darkdramon. Seguiré mi propio camino, pero siempre será al lado de mis amigos.
-XV-Mon...
-Stingmon...
-...ADN-digievolucionan en...¡Paildramon!Paildramon ultradigievoluciona en...¡Imperialdramon!
Imperialdramon depositó a sus compañeros en un lugar elevado y habló a Darkdramon.
-Ríndete. La altura me da ventaja.
Darkdramon sonrió y negó con la cabeza. Las extrañas piezas metálicas de sus hombros y su cadera se iluminaron. Imperialdramon, Ken y Daisuke asistieron atónitos a como a Darkdramon le salían dos pares de alas de energía. Se elevó hasta estar a la misma altura que Imperialdramon.
-Tu ventaja se ha ido corriendo¿Por qué no vas tras ella?
-¡Maldito!¡No dejes que se burle de ti, Imperialdramon!-animó Daisuke.
Este hizo un gesto de asentimiento con la cabeza.
-¡Láser positrónico!
Del cañón alojado en su espalda emergió su portentoso ataque. Darkdramon no hizo ademán de esquivarlo, sino que simplemente colocó su brazo derecho delante de su cuerpo. El láser positrónico de Imperialdramon chocó con su refuerzo metálico. Cuándo Imperialdramon detuvo su ataque, contempló como Darkdramon no había sufrido ningún daño. De hecho, ni siquiera había cedido un milímetro a la enorme potencia del láser positrónico.
-¿Qué...qué has hecho?¡Mi láser positrónico es imparable!-dijo el sorprendido digimon dragón.
-¿Qué pasa cuando una fuerza imparable choca con un objeto inamovible?-Daisuke se puso a pensar una respuesta, pero Ken le indicó que era una pregunta retórica-Supongo que no eres tan poderoso como crees ser. En cambio yo...-la lanza que era su mano izquierda comenzó a brillar con intensidad -soy letal.¡Garra definitiva!
Darkdramon se lanzó a por Imperialdramon con su garra-lanza en ristre. Imperialdramon le imitó y se lanzó contra él, dispuesto a despedezarlo entre sus garras. Ambos se cruzaron en el aire, aparentemente sin tocarse, y la garra-lanza de Darkdramon se apagó.
-¿Eh?¿Qué fue lo que pasó?-se extrañó Daisuke-¿Esto es bueno o malo?
La respuesta le llegó en forma de gruñido de dolor de Imperialdramon. Una herida recorría su cuerpo allí por dónde había pasado la garra-lanza de Darkdramon. Intentó sobreponerse al dolor, pero le flaquearon las fuerzas y la concentración, cayendo a tierra y destrozando la carretera.
-¡Imperialdramon!-gritaron Ken y Daisuke al unísono.
-No tenía porque ser así, pero no creáis que tendré misericordia. Ahora que vuestro amigo está derrotado, os toca a voso...
-¿Quién ha dicho que este derrotado?-dijo Imperialdramon, enderezándose con bastante dificultad.
-No puedes tenerte en pie, y mucho menos pelear. Deberías haberte quedado tumbado y me hubiera olvidado de que seguías vivo.-dijo Darkdramon.
-Imperialdramon se transforma en...¡Modo Guerrero!
En su nueva forma, Imperialdramon dirigió una mirada amenazante a Darkdramon. Voló hacia él dispuesto a arriesgarse a un combate cuerpo a cuerpo, puesto que si hubiera usado su láser positrónico y Darkdramon se hubiese apartado hubieran sido Ken y Daisuke los que hubieran recibido el ataque. Darkdramon aceptó tácitamente entrar en un combate así, sabedor del gran poder de su garra-lanza. Cuándo Imperialdramon trató de darle un puñetazo, su oponente se escudó con su brazo derecho. El golpe dolió más a Imperialdramon que a Darkdramon. Este último agarró la dolorida mano de Imperialdramon, lanzando a su rival nuevamente hacia el suelo, aunque esta vez fue capaz de frenar y estabilizarse en el aire antes del choque. Allí, con Darkdramon por encima de él, trató de sorprenderle con su láser positrónico. Al verlo venir, Darkdramon optó por intentar esquivarlo, lográndolo, pero por muy poco.
-Un momento, yo creía que este tipo tenía hípervelocidad o algo así.-advirtió Daisuke.
-¡Pues claro!-exclamó Ken, para acto seguido gritarle a Imperialdramon-¡Con esas alas activadas es mucho más lento!¡Lanzale golpes veloces!
Imperialdramon miró a Ken y asintió. Pocos digimons le superaban en velocidad, y Darkdramon no era uno de ellos en aquel momento. Sí quería conservar la ventaja de la capacidad de vuelo, debía renunciar a su gran velocidad, cosa que Imperialdramon no tenía que hacer. En cuánto ascendió a la misma altura que el digimon oscuro, empezó a girar en torno a él, cada vez más deprisa hasta coger suficiente velocidad. Cuando solo fue una mancha negra azul y naranja, descargó una lluvia de golpes sobre Darkdramon, similar a la recibida como XV-Mon. Sin embargo, la resistente armadura de Darkdramon absorbía el grueso del impacto. Imperialdramon agarró entonces la única parte orgánica al descubierto de Darkdramon: su cola. Empezó a girar sobre sí mismo, con Darkdramon bien sujeto, y cuando juzgó que había tomado suficiente impulso, arrojó a su oponente con fuerza, destrozando la pared del edificio contra el que chocó. Imperialdramon no le permitió coger aire y descendió hasta allí, propinándole un feroz puntapié que mandó a Darkdramon hacia el edificio de la acera de enfrente, destruyendo su fachada. Darkdramon se puso en pie.
-¡Garra definitiva!
Con decisión firme y su garra-lanza iluminada, se lanzó contra Imperialdramon. Este logró golpearle con el dorso de su puño, desestabilizando a Darkdramon, que cayó sobre una azotea cercana, hundiéndola por el impacto.
-¡Genial!-exclamó Daisuke-¡Imperialdramon hace lo que quiere con él!
-No.-replicó Ken con gesto serio-Es Darkdramon quien fuerza a Imperialdramon a lanzarle contra los edificios. Sabe que su armadura es resistente. Y eso no es todo, mira allí.
De los edificios dañados salieron, aterrorizadas, las personas que vivían en ellos. De los cercanos también, alarmados por el ruido de la batalla. Incluso un chico no mayor que ellos dos grababa la pelea con una cámara digital. Mientras Darkdramon se alzaba de nuevo, Imperialdramon pensaba a marchas forzadas en como atacarle sin poner en peligro a la gente de alrededor.
-¡Miserable!-protestó Daisuke, dándose cuenta de que Darkdramon había buscado eso desde el principio.
-¡Imperialdramon, lleva el combate a las alturas!-dijo Ken.
Imperialdramon se dirigió hacia Darkdramon, aprisionándole con sus manos, y voló lo bastante alto para que la pelea no afectase a ningún inocente, a pesar de los dolorosos cortes que le infligía Darkdramon con su garra-lanza.
-Ahora debemos hacer que la gente se aleje de aquí.-dijo Ken.
-Es verdad. Pongámonos a ello.-coincidió Daisuke.
Imperialdramon subió hasta que el dolor de sus manos fue tan atroz que no le quedó otra opción que liberar a Darkdramon.
-¡Láser positrónico!
Imperialdramon puso todo su corazón en este ataque pero, para su sorpresa, el ataque paso tres metros por debajo de su rival.
-Yo nunca...nunca había fallado un disparo antes.-dijo, incrédulo.
Darkdramon empezó a reírse de él y le advirtió:
-Creo que tus manos no tienen suficiente fuerza para sujetar tu patético cañoncito.
Imperialdramon se miró las manos. Le temblaban, y le dolían horrorosamente. Podía sentir como el cañón le pesaba cien veces más que antes. No estaba en condiciones de usar su láser positrónico, pero no podía acercarse a Darkdramon y arriesgarse a que le machacara con su garra-lanza. Tendría que afinar su puntería y resistir el dolor de sus manos si quería conservar una oportunidad.
-¡Láser positrónico!
Esta vez el ataque estuvo más cerca, a dos metros de su objetivo.
-¡Láser positrónico!
A un metro esta vez.
-¡Láser positrónico!
Esta vez iba directo a Darkdramon, no podía fallar. Por desgracia el digimon oscuro se escudó con su brazo derecho, haciendo inútil el ataque.
-¿Por qué no lo dejas?Has necesitado cuatro intentos para no hacerme nada. Mírate, apenas puedes mantenerte estable en el aire.-se jactó Darkdramon.
Era cierto. Imperialdramon resoplaba una y otra vez. Estaba exhausto. Sudaba como no recordaba haber sudado en su vida. Y había disputado combates muy duros. Pero nunca uno como aquel. Le vino a la mente la batalla contra Demon. En aquella ocasión estaba con Sylphimon y Shakkoumon, además de contar con la valiosa ayuda de la luz de Azulongmon. BlackWarGreymon siempre fue un oponente formidable, peleaba como si no hubiera mañana, y realmente su último encuentro finalizó en tablas, pero sin WarGreymon, la cosa podría haber sido muy distinta. Contra MalomMyotismon fue el apoyo de todos los niños elegidos del mundo y sus digimons lo que le permitió usar su Choque Imperial para eliminar su temible oscuridad. Y en su última pelea, contra Armaggemon, fue con el poder de Omnimon con el que alcanzó el modo Paladín. Pero ahora estaba solo. Solo, dolorido y cansado.¿Lo estaba?¡No!Tenía el apoyo de Daisuke y Ken, y sabía que podía contar con el de todos los demás. Y con un apoyo semejante, no podía fallar.
-No puedo fallar...-murmuró.
-¿Decías algo?
-Digo que no puedo fallar. ¡No puedo fallar!¡Y NO FALLARÉ!¡LÁSER POSITRÓNICO!
El ataque iba directo a Darkdramon, pero tan potente y veloz que no le dio tiempo a escudarse, impactando de lleno en su pecho. Cuándo el ataque cesó, esa parte de su armadura estaba quebrada. Y dolía. Mucho.
-¡¿Cómo te atreves?¡He luchado contra oponentes que solo podrías imaginar en tu peor pesadilla!¡Durante mi encierro en el Área Oscura, me batí con los más impresionantes digimons oscuros!¡Y ninguno llegó a dañarme tanto!¡Los vencí a todos, sin excepción!-escupió Darkdramon, pero Imperialdramon permaneció imperturbable-¡¿Así que te gustan los cañoncitos?¡Pues juguemos a los cañoncitos!
En ese momento, la lanza de su garra derecha se retrajo. La parte metálica de su antebrazo se dividió en cuatro secciones longitudinalmente, que a continuación se unieron de forma inversa, formando un largo cañón.
-¿Que vas a..?-empezó a decir Imperialdramon con los ojos como platos.
-¡Cañonazo Oscuro!
Del cañón salió una esfera negra que impactó con una gran explosión sobre Imperialdramon. Este quedó inconsciente al instante, y cayó en picado.
-Bueno, ya no queda nadie.-dijo Daisuke, aliviado.
-Sí, ahora deberíamos...-empezó a decir Ken, pero paró en seco al ver lo que caía del cielo.
-¿Eh?¿Pasa algo ahí arriba?-quiso saber el compañero de V-Mon. Pero antes de poder mirar por sí mismo, fue empujado al suelo por Ken, deslizandosele el móvil de su bolsillo y cayendo por entre unas rejas de alcantarilla. Y es que Imperialdramon arrasó completamente en su caída el edificio sobre cuya azotea creía haberlos puesto a salvo no mucho antes, y, de no haber estado Ken ágil, les hubiera aplastado en el camino.
-Bueno, este ya no nos molestará más.-dijo Darkdramon.
-¡No!¡No puedes rendirte ahora!-gritó Daisuke mientras corría hacia Imperialdramon con lágrimas en los ojos.
-Olvídalo, no puede oírte. Está acabado.-declaró el artífice de su derrota.
Ken estaba parado, mordiendose el labio inferior mientras trataba de que sus lágrimas no se hiciesen patentes. Finalmente se volvió hacia Darkdramon y gritó:
-¡¿Por qué?¡¿Por qué no nos dejáis en paz?¡¿Tan vacía está tu vida que solo puedes llenarla con muerte y destrucción?
-¿Vacía...?-preguntó Darkdramon extrañado.
-¡¿Quieres poder?¡¿Para qué?¡¿Qué harás, cuando tengas la oportunidad?¡¿Te unirás a la lista de fracasados que intentaron dominar el mundo?
-¡No sabes con quién hablas...!
-Hablo con alguien que ya ha perdido antes de empezar a combatir.-sentenció Ken, mientras de su pecho salía un resplandor fucsia.
-¿Lo has oído?-preguntó Daisuke al inconsciente Imperialdramon-¡Levántate y gana!
En ese momento, en las alcantarillas, el teléfono de Daisuke sonó, con la melodía Target.
Imperialdramon abrió los ojos y se puso en pie. Darkdramon no podía creérselo.
-He vuelto.-anunció lo evidente, Imperialdramon. Apenas se tenía en pie, pero sabía que ganaría-¡Cañón Iónico!
La boca de la cabeza de dragón en su pecho se abrió, y de ella emergió un cañón secreto. La boca de este cañón se iluminó, y salió una esfera blanca hacia Darkdramon. Antes del impacto, Imperialdramon protegió con su cuerpo a sus compañeros.
Cuando la esfera impactó en Darkdramon, se produjo una enorme explosión, que vaporizó árboles, farolas, y edificios, por fortuna evacuados. Imperialdramon involucionó en unos agotados DemiV-Mon y Minomon, pero salvó a los chicos de su propio y arrasador ataque.
-Se acabó todo.-dijo Daisuke, satisfecho.
-Eso parece.-confirmó un sonriente Ken, que recordó algo en ese momento-¿Te pones la ropa interior de tu hermana?
-Yo...eh. O sea...¡Mira, un mensaje de Hikari en mi D-Terminal!¿Se habrá enterado de mi victoria y querrá un beso mío?-dijo Daisuke.
-¿Qué dice?-preguntó Ken mientras apartaba de su mente la perturbadora visión de su amigo con un sujetador puesto.
-Dice que nos reunamos con ella en el parque. No está muy lejos.¡Tranquila, Hikari mía, yo te salvaré!-anunció Daisuke, en su mundo. Un mundo en el que no tenía que responder ciertas preguntas sobre ropa interior femenina.
No muy lejos, un digimon descansaba apoyado en un trozo de pared.
-Vacío...¡No cuándo posea el poder de los digimons ancestrales!
DIGIMON ANALYZER
¡Por fin!, diréis.¡Por fin cuentas algo de lo que pasa!, diréis. Tras daros ciertas migajas de por dónde van los tiros, por fin os dejo entrever mis tramas ocultas. De eso nada, ya os aviso que la mitad de lo que dice Darkdramon es una vil patraña. Pero en ciertas partes si dice la verdad, aunque no os diré en cuáles¡Muajajajajá!
Aquí se inicia una de las tres tramas maestras no solo de este fic, sino de toda mi línea Adventure: los digimons ancestrales.
No puedo revelaros mucho por el momento. Los he inventado yo, vivieron antes que los digimons normales, y durante un breve espacio de tiempo, llegaron a coexistir. Tal vez, solo tal vez, alguno siga con vida. Si queréis más información, hablo de ellos en mi fic La guerra de Myotismon, siendo exactamente el mismo concepto, sin alterar.
Aparte de los digimons ancestrales, se ha hablado de las Semillas de Oscuridad. He ubicado su origen en Milleniummon, según Darkdramon el Primer Digimon, pero, como digo, eso puede no ser cierto. Y estando Milleniummon, Ryo Akiyama, el verdadero entrenador legendario, no está muy lejos. Ya dije en el prólogo del fic que era probable que en el futuro hubiera crossover con Tamers, así que ni que no os extrañéis. Si queréis saber la historia de Ryo tal como yo la veo, pedidmelo en vuestro review. De momento, no es importante ni para este fic ni para sus secuelas.
Ken Ichijouji. No es emo. Al menos no en mi fic. Solo es introspectivo, y no sabe como enfocar su vida dado su trágico pasado, como Shinji Ikari, de Evangelion.¡Un momento!¡Shinji es peor que emo, es directamente idiota!Correcto, amigo/a lector/a, y por eso he combinado esa faceta con la de Yami Yugi, de Yu-Gi-Oh!Un pasado que no recuerda es la clave de un futuro que no entiende.
A Daisuke no le trago, no se como ponerle, así que tiraré por el típico tópico de hacer que sea el tonto del grupo. Su rol de líder debió ser para Takeru, su único mérito fue tener el encefalograma lo suficientemente plano para que MaloMyotismon no le metiese una fantasía en la cabeza(dicho desde el cariño).
Por cierto, lo de Daisuke y V-Mon jugando a videojuegos no es más que mi torpe homenaje al divertido fic de SpyTaku299, Una nueva Aventura. El juego Digimon Rumble Arena forma parte de mi trinidad de videojuegos de Digimon junto al clásico Digimon World, y el genial Digital Card Battle.
Y sobre Darkdramon, deciros que es un bicho de Lego Wars, digo, Xros Wars, bastante molón. Y para que yo diga eso de un bicho de Lego Wars, tiene que ser molón. En carta, que es como le conocí, es PÉSIMO en defensa y en capacidad digievolutiva, pero me fascina porque su ataque A, rojo, O(cualquiera de las tres formas vale) es...¡1170!¿Y?Que el máximo es 990, y eso ya es una burrada. Por decirlo de otro modo, si se atacase a sí mismo¡Se destruiría en un solo turno!No conozco ninguna otra carta que le pase eso, sin autodestrucción de por medio, es muy, muy bizarro. En el fic, hábeis visto que es duro de pelar. De hecho, es el único que ha sobrevivido.
No quiero irme sin hablar un poco del Cañón Iónico de Imperialdramon modo Guerrero. Buscaos un vídeo de la pelea con Armaggemon, antes de ser modo Paladín(Buuuuu...), y véreis que es B-R-U-T-A-L, aunque no le haga ni un rasguño a Armaggemon.
Eso es todo, hasta otra. Pero antes de irme os recuerdo una cosa.
"Ante la duda, folla"
