"La justicia, como el rayo...". Descubrir el origen de esta frase y hacérmelo saber mediante un review os permitirá averiguar al digimon protagonista de mi fic secreto.
En este fic, os indicó que de aquí al final aparecerán todos los personajes, incluido el Diablo.
SÉ MI LUZ
Gennailatinlover69:Quetzalmon es un digimon sagrado. Si él está inquieto es posible que algo malo ocurra.
Kousiquemola666:¿Y qué sabe usted de esos digimons oscuros?
Gennailatinlover69:Hasta tu mensaje de esta tarde nada, pero he mandado a Piximon a investigar el Área Oscura y muchos digimons habían desaparecido. Los que quedaban dijeron a Piximon que los cinco más poderosos de ellos habían abierto un breve nexo con el Mar de Dragomon, tras el cuál empezaron a destruir a los digimons allí encerrados. Hubo un fogonazo de luz y desaparecieron.
Kousiquemola666:¿A dónde pueden haber ido?
Gennailatinlover69:No lo sé.
Kousiquemola666:Entonces dígame que digimons son.
Gennailatinlover69:Eso tampoco lo sé.
Kousiquemola666:No me está siendo de mucha ayuda.
Gennailatinlover69:Supongo que tendremos que esperar acontecimientos.
Koushiro cerró la conexión, dejando a Gennai en su casa meditabundo. Aquello no auguraba nada bueno, pero no era una situación irresoluble. Si lograban encontrar la grieta entre el digimundo y el Mar Oscuro, solo habría que usar la Llave de Luz y Oscuridad para cerrarla, y aunque no lo lograran, Dragomon no permitiría que nada abandonase su mundo. Al fin y al cabo, era uno de los escasos digimons ancestrales supervivientes y había jurado dedicar su existencia a controlar el poder de la Oscuridad. La principal preocupación de Gennai estribaba en como habían escapado aquellos digimons. La única explicación posible era que un digimon muy poderoso les hubiera ayudado, pero Gennai ignoraba quien querría hacer algo así, y porqué. Tal como estaba la situación, lo mejor sería alertar a las 4 Bestias Sagradas para que trataran de ponerse en contacto con Quetzalmon.
-¡Gennai!¡Gennai!¡Esto es importante, pi!-se oyó la voz de Piximon. Debía haber descubierto algo.
-¿Qué ocurre?¿Has averiguado la identidad de los digimons fugados?-quiso saber Gennai.
-Todavía no, pi. Pero acaba de ocurrir algo muy...estraño, pi.-contestó Piximon.
-¿De qué se trata?-preguntó Gennai con preocupación.
-Se trata del sello de BlackWarGreymon, que cerraba la puerta digital de Hikarigaoka, pi. Ha sido destruido, pi.
Gennai frunció el ceño. Desde la caída de MaloMyotismon, había tantas puertas digitales abiertas que la presencia de aquel sello resultaba indiferente. Pero solo un digimon de excepcional poder podía haberlo roto.
-¿Ha sido alguno de los digimons fugados?
-No, pi. Ha sido WarGreymon, pi.
-¿Cómo?¿Por qué WarGreymon haría algo así?
-No lo sé, pi. Pero lo más extraño de todo es que tras eso absorbió la fuerza de la Oscuridad de BlackWarGreymon, pi.
-¿Estás seguro de ello?
-Completamente, pi. Y no solo eso, sino que además usó la Tempestad del Caos Negro, pi.
Gennai reflexiono sobre aquello. La Tempestad del Caos Negro, la técnica creada hace eones por Milleniummon, que permitía a aquel que la usara liberar en un único y devastador ataque todo el poder de la Oscuridad de su interior. ¿Tenía aquello relación con la Profecía Oscura?En ese caso, los digimons fugados solo serían una pequeña pieza de un terrorífico rompecabezas.
-¿Contra quién la usó?
-Se dice que contra el malévolo Barbamon, pi.
Barbamon. Hacía mucho que no se sabía de él. Era perfectamente capaz de abrir el Área Oscura. Si estaba implicado en ese asunto, todo apuntaba en el mismo sentido. Pero si WarGreymon había dominado el poder de la Oscuridad, todo pasaba a un segundo plano. Puede que incluso los planes de Barbamon jugaran en su beneficio.
-Dejemos a Barbamon y a los digimons fugados a los niños. Nosotros debemos elegirle.
-¿Elegir a quién, pi?
-Al niño elegido de la Oscuridad.
.
-¿Les habéis llamado a todos?-preguntó por enésima vez Taichi, en el parque de Odaiba.
-Sí, a todos.-repitieron, también por enésima vez, Takeru, Hikari, Patamon y Gatomon.
-Excepto a Mimi.-replicó el mayor de los Yagami.
-¡Está en EEUU!-le reprochó su hermana.
-Ya, ya lo sé. Mejor.
El líder de los digidetinados prefería tener que tratar con el mínimo de gente posible que hubiera aparecido en su infierno personal. Aunque sabía que solo había sido una ilusión causada por Barbamon, no podía dejar de sentirse culpable por haberlo disfrutado al principio. Para él, la paliza recibida era más que merecida.
-Viene alguien.-anunció WarGreymon. Había estado muy callado desde ese momento, y no les había querido decir como había espantado a Barbamon.
Los seis miraron al lugar desde el que venía el sonido de una cadena, y no tardó en aparecer Jyou montado en bicicleta. Lamentablemente para él, trató de salvar la pendiente entre la calle y el parque, sin éxito, y tanto él como Bukamon y la bicicleta aterrizaron estrepitosamente frente a Taichi. Rápidamente se recompuso y saludó a Taichi como si ese suceso jamás hubiera tenido lugar.
-¡Taichi!¡Estás horrible!¿Quién te ha hecho eso?¿Un digimon malvado?
-Sí, podríamos decirlo así...¡Un momento!-se interrumpió a sí mismo Taichi al darse cuenta de que Gomamon había involucionado a Bukamon.
-¿Eh?¿Qué te pasa?-se extrañó Jyou.
-Dime...dime que Bukamon no esta así por haber alcanzado el nivel hípercampeón.
-Pues casualmente sí.¿Qué?¿Preocupado de que te haya salido competencia?
-¡Estúpido!¡Has hecho justo lo que querían!-protestó Taichi.
-Eso es lo mismo que dijo Plesiomon antes de morir.-recordó Bukamon.
-¿Plesiomon?-inquirió Taichi.
-Sí. Era un digimon muy poderoso que nos atacó. De todas formas, Agumon también ha ultradigievolucionado.-indicó Jyou.
-Es cierto.-admitió Taichi.
-¿Sabes tú lo que pasa?Si es así dímelo, por favor.
-Esperemos que lleguen los demás.
Se quedaron en silencio un minuto más, hasta que oyeron la voz de Yamato.
-¡Taichi!¡Takeru!
Entonces apareció Garurumon y, montados en él, Yamato, Yokomon y Sora.
Cuando estuvieron cerca, Garurumon involucionó en Gabumon, y Yamato se acercó a Taichi, que para su sorpresa se cubrió la cara como si fuese a golpearle.
-Tranquilo, amigo. Veo que te han dado una paliza. ¿Quién fue?
-Mejor que no lo sepas.-contestó Taichi.
-¿Estás bien?-preguntó Sora con preocupación.
Taichi la miró. Estaba preciosa con su vestido. Desde que supo que le gustaba Yamato la había apoyado. Siempre. Pero su subconsciente le jugaba de vez en cuando malas pasadas, antes incluso de la ilusión de Barbamon. Un eco de lo que pudo ser y no fue. Apartó la mirada sin decir nada.
-¡Hikariiii!¡Ya estoy aquí!
De repente aparecieron corriendo Daisuke y Ken, que llevaban en brazos a DemiV-Mon y Minomon, respectivamente. Tras verlos, Taichi echo una mirada a Yokomon. Si todos habían activado el poder de sus emblemas debía prepararse para lo peor.
Daisuke se acercó, agotado, a Hikari.
-¿Estás bien, Hikari?-preguntó el goggle boy.
-¿Y tú, Gatomon?-agregó su azulado compañero, al ver las heridas del digimon felino.
-Sí, no es nada.-contestó el digimon de la luz, aún algo aterrada tras vivir su infierno personal.
-Yo también estoy bien, al final aquel digimon se marchó.-fue la respuesta de Hikari.
Daisuke suspiró aliviado y dijo:
-No te preocupes, yo te prote...
-¡NO!
El grito de la portadora de luz atrajo hacia ella todas las miradas, lo que la ruborizó, aunque no tanto como a Daisuke.
-Hikari...yo...
-Lo siento. Pero es que ahora mismo hay cosas más importantes en juego.
Daisuke recobró el vigor perdido y, colocándose en una pose heroica, declaró:
-¡Pues no existe juego que Daisuke Motomiya no gane!
-Salvo si es contra mí.-añadió DemiV-Mon.
En realidad los pensamientos de Hikari distaban mucho de su situación actual. No dejaba de pensar en que el infierno causado por el Señuelo de Muerte de Barbamon no estaba lejos de hacerse realidad. Recordaba nítidamente los sufrimientos padecidos por su familia y amigos por protegerla de Myotismon, y como eso acabo con la vida de Wizardmon. No sería la última vez que la gente que amaba se pusiera en peligro para salvarla. Solo era cuestión de tiempo que alguien muriera por su culpa.¿Quién sería?¿Su hermano?¿Gatomon?...¿Takeru?
Takeru también reflexionaba sobre su reciente experiencia infernal. Se estaba mirando el corte de la mano, que Hikari le había vendado. Un corte destinado a ella. Había estado a punto de hacerlo. Los últimos meses habían sido muy confusos sentimentalmente, pero eso era tan...maligno. Él había considerado siempre que los seres malignos no merecían existir, pero no había pensado que atravesar la fina línea entre el bien y el mal fuera tan sencillo, incluso inconscientemente. Tal vez la respuesta correcta hacia la Oscuridad no era el castigo, sino la comprensión. Hikari le había dicho que no había sido culpa suya, pero el portador de la esperanza no estaría satisfecho hasta expiar el crimen que había estado a punto de cometer.
-Mmm. Miyako, Koushiro y Iori se están retrasando.-expresó Taichi con preocupación.
-Espero que no les haya pasado nada. ¿Qué opinas?-quiso saber Yamato, pero su amigo rehuyó darle una respuesta y se alejó de él. El portador de la amistad frunció el ceño. Hace algunos años la escena hubiera sido justo al revés. En ese momento observó a Takeru, ensimismado en sus pensamientos. Yamato había estado más alejado de su hermano que nunca a causa de su relación con Sora, pues creía que ya no le necesitaba. Era evidente que se equivocaba, pero lo iba a compensar.
-¿Qué te ha pasado en la mano?-le preguntó.
-Nada de lo que quiera hablar.-contestó Takeru.
-Otro igual. ¿Estabas con Taichi o qué?
-La verdad es que sí.
Yamato observó sus ojos. Su mirada...era la misma mirada de culpabilidad que la de Taichi, incluso peor. Pasara lo que pasara, debió ser algo muy gordo. Pero lo suyo no era precisamente una nadería.
-Sora ha estado a punto de morir.-reveló el mayor de los hermanos, provocando que el menor le prestará atención.
-¿Qué ocurrió?
-Estábamos atrapados en el puente que une Odaiba y Tokio cuando un tal AncientMegatheriumon lo cubrió con una ventisca. Si Biyomon no hubiese ultradigievolucionado seguramente estaría congelada. Ahora te toca a ti.
-Algún día, si estoy listo, te lo diré, pero no ahora.
-De acuerdo. Pero prométeme una cosa.
-¿El qué?-le preguntó Takeru, pero al mirarle, observó como le resbalaba una lágrima por el rostro.
-No estés solo. Por favor.
-No lo estaré.-dijo Takeru mientras observaba como Patamon charlaba animadamente con Gatomon y DemiV-Mon.
Simúltaneamente, Sora observaba a Taichi. Parecía que la evitaba. ¿Era posible que lo que le dijo sobre Yamato y ella le hubiera afectado más de lo que decía?A Sora no se le escapaba que, en cierto momento de sus vidas, le gustaba a Taichi. Realmente a ella también le gustaba él, pero pensó que ambos habían pasado página. De hecho, sin el apoyo de Taichi, Sora jamás se habría atrevido a confesarle sus sentimientos a Yamato. Pero la verdad era que ella no había apoyado a Taichi como él a ella.
-Parece que todos hemos tenido una noche movida.¿Eh?-le decía Jyou a Ken.
-Sí. Solo espero que Miyako esté bien.-dijo el antiguo Digimon Emperador. Nunca se perdonaría a sí mismo que Miyako sufriese algún percance, especialmente si todo aquello estaba relacionado con él.
Pero todos los allí reunidos cesaron sus dilemas cuando un siniestro rugido hendió la noche. Pocos segundos después se vieron rodeados por no uno ni dos, sino tres Devidramons. Pero no eran Devidramons corrientes, eran los presuntamente extintos Devidramons gigantes,cuyo tamaño y poder rebasaba con creces los de un Devidramon corriente. Lo cuál no impidió que WarGreymon se riera.
-¿Devidramons?Por muy grandes y fuertes que sean, no podrán resistir mis temibles matadramons.-dijo el digimon del valor mientras alzaba su garra izquierda y corría hacia el oponente más cercano con la clara intención de ensartarle, pero su matadramon se vio detenido por una afilada lanza surgida de la nada.
-Tal vez ellos no, pero yo sí.-dijo un digimon recién materializado.
-¡Es Darkdramon!¡Es el digimon que nos atacó a Ken y a mí!¡Ha sobrevivido!-alertó Daisuke.
-¿Cómo?¡Fuisteis vosotros quienes me atacasteis pese a ofreceros mi generosa ayuda!-protestó Darkdramon- Aunque ahora sí, voy a mataros.
-Yo no estaría tan seguro.-interrumpió WarGreymon, aún con su matadramon entrelazado en la garra-lanza de Darkdramon- Tú también eres sensible a mis matadramons, y no pareces estar en muy buena forma.-indicó el compañero de Taichi al fijarse en la agrietada armadura del digimon oscuro.
-Tienes razón.-admitió Darkdramon- Pero no tengo porque vencerte, solo mantenerte ocupado mientras mis Devidramons liquidan a tus amigos.
Dicho eso, el digimon dragón comenzó a vibrar a tal velocidad que se hizo invisible para los presentes, y los Devidramons se abalanzaron contra los niños elegidos y sus aparentemente debilitados digimons. Y es que estos sacaron fuerza en su flaqueza para digievolucionar nuevamente.
-Yokomon digievoluciona en...¡Biyomon!¡Fuego mágico!
-Bukamon digievoluciona en...¡Gomamon!¡Adelante, peces!
-DemiV-Mon digievoluciona en...¡V-Mon!¡V-Cabezazo!
-Minomon digievoluciona en...¡Wormmon!¡Red pegajosa!
-¡Disparo de Aire!
-¡Golpe de Gato!
Pero los ataques de cinco meros digimons principiantes y uno campeón no hicieron mella en los fuertes Devidramons gigantes.
-¡Rayos!-se quejó Gatomon, la más fuerte de ellos-En este nivel no puedo hacer nada. Gatomon superdigievoluciona en...¡Gatomon!¿Eh?
El digimon felino no había logrado alcanzar el nivel mega, lo que la confundió momentáneamente, volviendola un blanco fácil para la Garra Carmesí de uno de los Devidramons.
-¡Gatomon, no!-gritó Patamon-Patamon digievoluciona en...¡Angemon!
-¡Son demasiados!-hizo notar Yamato-¿Estás listo para ultradigievolucionar nuevamente, Gabumon?
-Sabes que sí.-contestó el digimon de la amistad.
-¡No!¡No lo hagáis!-les prohibió Taichi.
-¡Pero nos están masacrando!-protestó su amigo.
Justo en ese momento uno de los Devidramons lanzó su ataque contra el rubio y el castaño.
-¡Círculos láser!
El ataque surgido de la nada detuvo la Garra Carmesí de aquel enemigo.
-¡No os preocupéis, niños elegidos!-dijo una voz desde las alturas-¡Miyako Inoue os protegerá!
En efecto, Aquilamon había llegado, y sobre él estaban Koushiro, Motimon y, por supuesto, la aspirante a única y fenomenal, la siempre animosa Miyako.
-Permitidme que me una a vosotros.-solicitó el digimon del conocimiento -Motimon digievoluciona en...¡Tentomon!¡Minitrueno!
Sin embargo, ni los ataques del elegante Aquilamon, ni mucho menos los del atractivo insecto(N/A:según Kunemon)conocido como Tentomon, parecieron afectar a los Devidramons gigantes.
-¡Esto ha durado más que suficiente!-declaró Angemon-¡Mano del Destino!
El ataque del digimon sagrado no iba dirigido a ningún enemigo concreto, sino al negro manto de la noche, que de repente se ilumino, y fue esa luz celestial la que acabó al instante con los tres Devidramons.
-Estáis empeñados en no morir¿Eh?-dijo una voz cercana al lugar donde WarGreymon daba zarpazos al aire- Supongo que ya no tengo nada que hacer aquí.
Todos se calmaron. Parecía que, efectivamente, Darkdramon había abandonado el lugar. El silencio duro unos segundos, hasta que fue roto por, quien si no, Miyako.
-¡Keeeeeeen!-exclamó, corriendo hacia él a cámara lenta como si de un anuncio de compresas se tratase-¿Te ha hecho algo ese bruto?
-No, Darkdramon no pudo hacerme nada.-dijo Ken mientras su efusiva novia se aferraba dramáticamente a su cuello.
-¿Darkdramon?¿Quién es Darkdramon?-preguntó Miyako, confusa.
-Pues el digimon que nos atacó...espera¿A quién te referías tú?
-A Daisuke, por supuesto.-contestó la compañera de Hawkmon como si fuese evidente.
-¿Cómo qué Daisuke?-protestó el susodicho-¡Qué sepas que he sido yo quien salvó a tu novio, lista!
-¡Pero seguro que fuiste tú quién le metió en el lío!-replicó Miyako.
-Eh...yo...-Daisuke sabía que en el fondo no andaba muy desencaminada-¡Échame un cable, Ken!
Pero el portador de la amabilidad no dio la razón a ninguno de ellos, sino que comenzó a reírse. Risa que, poco a poco, se apoderó del grupo, excepto de tres de ellos: los hermanos Yagami y Gatomon.
-Chicos, no es que la situación no sea cómica, pero tenemos otros asuntos que atender.-dijo Taichi.
Todos se pusieron serios, por fin sabrían con certeza lo que estaba ocurriendo.
-Aún no ha llegado Iori, tal vez le haya ocurrido algo.-dijo Takeru, preocupado.
-No lo creo.-dijo el líder-Si mis suposiciones son correctas, no hay nada que temer en el mundo digital.
-Pero ni siquiera ha respondido a mi mensaje.-replicó el portador de la esperanza.
-¡Si el capitán Taichi dice que está a salvo, es que está a salvo!-apoyó Daisuke a su modelo a seguir.
-Espero que tengáis razón.-concluyó Takeru.
-¿Y bien, Taichi?¿Sabes lo que ocurre?-preguntó Jyou.
-Creo que sí, pero para estar seguro me gustaría saber cuantos de vosotros habéis activado el poder de vuestros emblemas esta noche.-levantaron la mano Yamato, Sora, Koushiro, Jyou y Ken-Bien, contándome a mí, y presumiblemente a Mimi, somos siete. No es bueno.
-¿Por qué no?Nuestros digimons son ahora más fuertes.-repuso Koushiro.
Taichi suspiró. Realmente él tampoco comprendía la situación por completo, pero trataría de explicarse lo mejor posible.
-Los digimons a los que se refería Quetzalmon solo eran una excusa para que activáramos el poder de nuestros emblemas.
-No lo entiendo.¿Quién quería que eso pasara?¿Y para qué?-preguntó Sora.
Todos esperaban expectantes la respuesta de Taichi, y esta fue clara y concisa.
-Demon.
-¿Demon?¡Pero si está atrapado en el Mar Oscuro!-indicó Daisuke.
-¡Claro!-exclamó Koushiro, y cuando todos le miraron agregó- Gennai me dijo que los digimons fugados habían producido un nexo entre el digimundo y el Mar Oscuro.
-No estoy tan seguro de que esa grieta la haya hecho con el digimundo.-dijo Ken- Recordad cuando nos enfrentamos a él. Vino a por mí. Entonces pensé que quería las Semillas de Oscuridad, pero cuando Darkdramon nos dijo que había un poder mucho mayor que el de la Luz y la Oscuridad, el poder de...
-...los digimons ancestrales. Demon es uno de ellos.-concluyó Takeru.
Todos se quedaron en silencio. Hasta ese momento habían pensado que conocían casi todos los enigmas del digimundo, pero ahora eran conscientes de lo equivocados que estaban.
-¡Un momento!-exclamó Miyako-¡Eso no tiene sentido!Si Demon es tan poderoso y la puerta al Mar Oscuro está abierta¿Por qué no ha aparecido?
-Ahí es donde entran los emblemas.-explicó Taichi- Demon está atrapado por el poder de la Oscuridad, y el activar el poder de nuestros emblemas, que derivan del poder de la Luz, se debilitan los grilletes que retienen a Demon en el Mar Oscuro.
-No comprendo, creí que Demon controlaba el poder de la Oscuridad.-indicó Jyou.
-En principio sí, pero al parecer la Oscuridad de ese lugar es tan pura que ni siquiera Demon puede controlarla.-anotó Takeru.
-¡Sigue sin tener sentido!-insistió Miyako-¿Para que querría Demon invadir el mundo real?
-¿Por venganza?-sugirió Sora.
-No, no creo que sea eso.-negó Ken- Al menos, no exclusivamente. Darkdramon habló de varias cosas. Entre ellas, de una antigua profecía que relaciona las Semillas de Oscuridad con alguien llamado el entrenador legendario.
-¡Blablabla!-protestó nuevamente Miyako- Eso es palabrería barata. Aunque tú fueses ese entrenador legendario, eso sigue sin estar relacionado con Demon. Yo sigo pensando que si Demon ha vuelto, volverá al lugar de donde salió la primera vez, que, por cierto, nunca supimos de donde fue.
-Pero Miyako...-intentó razonar Ken.
-¡Pero nada!Y aún me atrevo a ir más lejos.¿Qué sabemos realmente?Todo el tiempo hemos seguido el curso trazado por Gennai o Azulongmon, pero si ocurre algo que no prevén, lo que nos dicen se queda en nada. ¿O no, Koushiro?¿Te dijo Gennai alguna vez de donde salió Demon?
-La verdad es que siempre que le he preguntado sus respuestas han sido muy vagas...-admitió el portador del conocimiento.
-¿A dónde quieres ir a parar, Miyako?-inquirió Taichi.
-Creo...creo que somos marionetas. Aparece un enemigo de las Bestias Sagradas, y allá vamos creyendo lo que nos dicen, pero pasa algo como esto y estamos solos. Ocurrió igual con Armaggemon. Las Bestias Sagradas ni siquiera se pusieron en contacto con nosotros.
-¡Eso es ridículo!-exclamó Daisuke-¡Hablas igual que Darkdramon!
-Perdona, Daisuke, pero es lo que creo.-se defendió Miyako.
El goggle boy no lo aceptó y se volvió hacia el mayor de los Yagami.
-¡Capitán Taichi!¡Dila que se equivoca!
Taichi reflexionó unos momentos. Lo que decía Miyako tenía sentido. Y él estaba harto de librar batallas de otros. Confiaba en Gennai, pero las 4 Bestias...en su momento sacrificaron sus emblemas para liberarlas. ¿Les había convertido eso en sus lacayos?
-Este no es el momento ni el lugar para hablar de ello.
-¿Qué significa eso?-preguntó el goggle boy, no satisfecho de aquella respuesta.
-Eso¿Qué significa?-repitió Miyako, a la que tampoco le gustaba como sonaba eso.
-¡Significa que estamos en una maldita situación de emergencia!¡Hemos estado a punto de morir, y no es hora de debatir, es hora de patear culos!-exclamó Taichi, centrando nuevamente a todos- Sabemos quién, y sabemos cómo. Solo me interesa saber dónde, y terminaremos de una vez. ¿Qué hacemos?
Nuevamente fue Miyako la primera en dar su opinión.
-Por lo que dicen Daisuke y Ken, solo hay alguien que sabe algo y es ese tal Darkdramon. Creo que deberíamos buscarle y hablar con él.
-¡Nunca!-se opuso Daisuke-¡Ese digimon nos usara para sus fines, y entonces nos matará!
-¿Tienes alguna otra sugerencia, Daisuke?-preguntó Taichi.
-No...-admitió el compañero de V-Mon.
El sonido de un teléfono interrumpió la discusión de los niños elegidos.
-Es el mío.-confesó Sora-¡Es Mimi!-la pelirroja contestó- Mimi, que casualidad que llames...¿Qué?¿A ti también?¿Estás bien?...todos, salvo Iori...¿Cómo?...sí, claro que sí...allí estaremos.-Sora colgó el teléfono y con una sonrisa anunció.-Sé el dónde.
.
-¡Iori, Iori!¡Despierta!-dijo Armadillomon.
El niño del digivice amarillo despertó. Lo último que recordaba era un cegador destello al tocar la Llave de Luz y Oscuridad.
-¡La Llave!-exclamó el joven Hida.
-Tranquilo, aquí la tengo.- dijo su compañero, a cuyo lado había una gran llave de más de un metro.
-¿Dónde estamos?
-Estáis en el Templo Jumbo.¡Y Gawappamon os liquidará si osáis molestar el reposo del Rey Jumbo!
Iori miró con detenimiento dónde se encontraba. El lugar era un cilindro de 15 metros de altura y 12 de diámetro, lleno de agua hasta una altura de 11 metros. En la parte sin agua, pegados al techo, había tres espacios cúbicos de 2 metros de lado. Armadillomon y Iori se encontraban en uno de ellos, Gawappamon se encontraba en otro, en el que además había dos digihuevos, mientras que el tercero estaba ocupado por varias piezas mecánicas.
-¿Templo Jumbo?No lo conozco.-dijo Iori, demostrando que el bar...uy, eso ya lo dije en el capítulo 7. Pero centrémonos.
-¡Esta es la morada donde reposa el Rey Jumbo desde la Guerra Infinita!¡Gawappamon no tolerará agresiones contra el Rey Jumbo!
-No venimos a hacer nada a ese Rey Jumbo, solo veníamos a por la Llave de Luz y Oscuridad, ahora que la tenemos nada nos retiene aquí.¡Vámonos, Armadillomon!
-Eh, eso no será tan fácil.-dijo el, ejem, compañero de ADN-digievolución de, ejem, Angemon.
-¿Por qué?Solo tenemos que volver por donde vinimos.
-¿Recuerdas ese destello?
-Sí.
-Pues resulta que tras ese destello, la cañería por la que entramos...desapareció.
-Oh, no. La Llave debe haber cerrado esa apertura, debemos encontrar otra...
-Es inútil, ya he mirado y no la hay.-dijo Armadillomon.
-Debe haber alguna.¡Gawappamon!
-¡No te acerques al Rey Jumbo!
-Vale, vale. ¿Cómo entras y sales de aquí?
-¡Gawappamon no entra ni sale!¡Gawappamon y sus compañeros-el digimon señaló a los digihuevos- nacen y mueren en el interior del Templo Jumbo desde el fin de la Guerra Infinita!¡Al fin y al cabo, el Rey Jumbo es el más poderoso del Trío Real!
-¿El Trío Real?¿Qué es eso?
-Los tres generales que dirigieron a los digimons en la Guerra Infinita. El Rey Jumbo, señor de las aguas; el Rey de los Insectos, señor del relámpago; y el Rey del Espejo Eterno, señor de los metales. Pero el Rey Jumbo es el mejor.
-Nunca oí hablar del Trío Real ni de esa Guerra Infinita. Solo quiero encontrar una salida.
-No hay salida.-dijo Gawappamon-¡Sino, los malvados intentaríais controlar al Rey Jumbo!
-De este tipo no sacaremos nada en claro, mejor será que excave una salida, no creo que de este lado haya más agua.
-Está bien.¡Digihuevo Evolución!
-Armadillomon armodigievoluciona en...¡Digmon, del conocimiento profundo!¡Romperocas!
Digmon comenzó a excavar una ruta de escape del otro lado del acuífero, mientras Gawappamon daba brincos de alegría.
-¡Eso es!¡Huid!¡Huid del poderoso Gawappamon, protector del Rey Jumbo!
-Date prisa, por favor.-pidió Iori desesperadamente. Aquel tipo era peor que Piddomon.
No tardo mucho Digmon en abrir un túnel hasta la superficie, desde donde salieron ambos, ante la ilusión de Chikara, pero Piddomon fue más expeditivo.
-¿Téneis la Llave?
-Por supuesto.-dijo Iori entregándole la Llave de Luz y Oscuridad.
-Genial¿Dónde estaba?
-En un sitio muy raro llamado Templo Jumbo...
-¡¿Qué?¡¿Este túnel lleva al Templo Jumbo, lugar de reposo del Rey Jumbo?
-Sí...
Rápidamente, Piddomon dirigió la Llave de Luz y Oscuridad al recién creado túnel que, tras un fogonazo de luz, quedó sellado.
-Entonces¿Lo del Rey Jumbo, el Trío Real y la Guerra Infinita era verdad?-preguntó Iori.
-Esto...eh...yo...-Piddomon no estaba autorizado a revelar aquella información-¿Quieres ver algo guay?
-Eres un cerrajero, los cerrajeros no son guays.- repuso Iori, centrando hacia él la aversión de Piddomon.¡Vamos, Piddomon, ciérrale la boca!
-¿Ah, sí?Piddomon ultradigievoluciona en...¡ClavisAngemon!
-¡Mola!
-No está mal para un cerrajero. Ahora, a cerrar esa grieta al Mar Oscuro.
.
-Y dime, Whamon.¿Cómo te trata la vida?-preguntó la única y fenomenal.
-Voy tirando. No hace mucho, me colé sin querer en una puerta digital y aparecí en los blancos acantilados de Dover, de los que torpemente se había caído Jenson. Le salvé, apareció un dispositivo sagrado, y desde entonces surcamos juntos los siete mares.
-¡Con el espíritu de Sir Francis Drake, primer hombre en circunnavegar el globo!
-Segundo.-corrigió Whamon.
-¿No fue un cruel pirata y asesino?-preguntó Mimi.
-Sí.-dijo Whamon.
-Tonterías.-protestó Jenson- Excusas de los infames españoles a causa de la patética derrota de su Armada Invencible, nombre un tanto pretencioso en mi opinión.
-Pues el primero en dar la vuelta al globo, Juán Sebastián Elcano, era español.-comentó Whamon.
-¡Pero como osas, Whamon!¡Los españoles son los peores enemigos de la noble Inglaterra, solo superados por franceses, portugueses, escoceses, irlandeses, argentinos, alemanes, bóers, estadounidenses, chinos, italianos...!
-¡Atención!-interrumpió Tanemon-¿No es ese el Remolino de Oscuridad?
En efecto, habían llegado al lugar donde mundo real y Mar Oscuro se unían. Whamon se atrevió a acercarse un poco.
-¡Caray!Sea lo que sea lo que viene, es grande, poderoso y malvado. No creo que tarde mucho en aparecer.
-Llamaré a Sora.-dijo Mimi, marcando en su móvil el número de su mejor amiga. No tardo en contestar
-Mimi, que casualidad que llames...
-¡Ay, Sora, no sabes que miedo he pasado!¿Te puedes creer que un digimon maligno vino solo para destruirnos a Palmon y a mí?
-¿Qué?¿A ti también?¿Estás bien?
-Sí.¿Es que a vosotros también os ha pasado?¿Por un casual no estaréis todos juntos?
-Todos, salvo Iori.
-¡Genial!Resulta que en el Océano Atlántico ha aparecido un Remolino de Oscuridad...
-¿Cómo?
-Sí, ha venido Whamon a avisarme, y dice que algo muy malo y muy fuerte se acerca desde el fondo. Creo que deberíais venir.
-Sí, claro que sí.
-Bien, las coordenadas son, eh...-Mimi escuchó lo que le susurraba Jenson- las tal y cuál(N/A: en mitad de ninguna parte, vamos).
-Allí estaremos.
.
-V-Mon, Wormmon.¿Podéis ultradigievolucionar en Imperialdramon y llevarnos a las coordenadas tal y cuál?
-No, al menos en un par de horas.-dijo V-Mon.
-La pelea con Darkdramon fue muy dura, y tal y cuál está demasiado lejos.-añadió Wormmon.
-Es posible que con la energía que nos queda pudieramos hacer un viaje corto, pero nunca hasta tal y cuál.-agregó el compañero de Daisuke.
-En definitiva, estamos demasiado lejos de tal y cuál.-concluyó Wormmon
-Tenemos que hallar el modo de ir, no podemos dejar que Mimi se enfrente sola a Demon.-dijo Sora.
-Supongo...-empezó a hablar Koushiro- Supongo que podríamos ir al mundo digital y desde allí intentar cambiar el enfoque de la puerta digital a tal y cuál. En el peor de los casos, solo tendríamos que trasladarnos al sector anexo y desde allí abrir una puerta a tal y cuál.
-Pero en tal y cuál no hay ningún ordenador.-hizo notar Jyou.
-Está el móvil de Mimi.-dijo Koushiro.
-De acuerdo, prepara el laptop.-pidió Taichi- Iremos todos excepto Miyako.
-¡¿Cóoooomo?-se sorprendió la interfecta-¿Y eso por qué?
-Demon es un rival muy poderoso, y es más que posible que sea más fuerte aún tras su estancia en el Mar Oscuro. Creo que Angewomon será más útil que Sylphimon.
-¿Estás seguro, Taichi?-preguntó Yamato- Antes Gatomon no pudo superdigievolucionar.
El mayor de los Yagami se volvió hacia su hermana y su felino digimon.
-¿Podréis hacerlo?
-Sí...-contestó Hikari. Al menos eso esperaba. Porque la portadora de la luz llevaba dándole vueltas a la digievolución fallida todo el tiempo, sin abrir siquiera la boca. Era muy consciente de lo que había pasado. Tras el infierno que la hizo vivir Barbamon, había perdido la confianza en su emblema. También había sido aquella ilusión la que la había incitado a aceptar, temerosa de que a causa de no ir, Demon acabase con sus seres queridos.
También Gatomon reflexionaba sobre lo sucedido y sobre el infierno de Barbamon. En él había sido incapaz de proteger a Hikari del poder de la Oscuridad. Ahora, no era capaz de usar el poder de la Luz para superdigievolucionar. Si se descuidaba, Hikari podría pagar un alto precio.
-¡Pero yo quiero iiiiiiiiiiiiiiiir!-seguía protestando Miyako. Pero entonces unos brazos la rodearon desde detrás. Los brazos de Ken.
-Quédate. Alguien tiene que vigilar el laptop. Aún no sabemos las implicaciones de todo esto, y si algo se descontrola, tú serás la última defensa.-la susurró al oído. Aunque ambos eran conscientes de que Ken quería alejarla del peligro.
-¿Y tú?Wormmon dice que está débil...
-Débil para un viaje largo, no para pelear. Por favor, quédate.
-Lo haré.-dijo Miyako mientras una lágrima resbaló por su mejilla-Por ti, lo haré.
-Protegela, Aquilamon.
-No te preocupes.-dijo el digimon ave.
Los dos se acercaron junto con los demás al laptop. Ken quiso animar a su novia.
-Adelante.
Miyako sonrió. Se acercó al laptop y enfocando hacia él su D3 dijo:
-¡Puerta digital abierta!¡Adelante, niños elegidos, en marchaaaaa!
Y observó como se iban todos al mundo digital.
-Bueno, ya no tenemos nada que hacer.-dijo Aquilamon.
-Oh, te equivocas. Nuestra tarea está lejos de concluir.-Miyako miró a su alrededor y dijo-¡Sal, Darkdramon!
Frente a ella se materializó el más terrible preso del Área Oscura que, sonriente, dijo:
-Eres lista. Eres muy lista.
.
Mientras, en una estepa digital, hacían su aparición Taichi y WarGreymon, Yamato y Gabumon, Sora y Biyomon, Koushiro y Tentomon, Jyou y Gomamon, Daisuke y V-Mon, Ken y Wormmon, Hikari y Gatomon, y Takeru y Angemon.
-Bien, ahora solo tengo que resintonizar el televisor y...perfecto.-dijo Koushiro- Listo para llevarnos a tal y cuál.
Los allí reunidos no perdieron tiempo y nuevamente entraron a través de aquel televisor, sin percatarse ninguno de ellos de la pequeña ventana que había aparecido en una esquina de la pantalla. En ese momento, Mimi estaba mirando lo bien que le quedaba su nuevo color de pelo observando su reflejo en la pantalla de su móvil cuando esta se ilumino y de ella salieron la mayoría de los niños elegidos y sus digimons, algunos de ellos cayendo justo encima de la portadora de la inocencia.
-¡Aaaaah!¡Quitaos de encima!-grito la única y fenomenal, golpeando las cabezas de Taichi y Jyou.
-¡Whamon, cuánto tiempo!-dijo Gomamon, ignorando su deber de proteger a su compañero.
-Me alegra que hayáis llegado. Lo que sea que se acerca por ese Remolino de Oscuridad está a punto de aparecer.
-Parece que con los emblemas activados de momento no le vale.-dijo Koushiro-Creo que estaremos a salvo mientras Takeru e Hikari no activen los suyos.
-Así que ya sabéis...-empezó a decir el doblemente dolorido Taichi, deteniéndose al percatarse de algo-¿Dónde están Takeru y mi hermana?
.
Takeru, Hikari, Angemon y Gatomon habían ido a parar a una jungla tropical, tras ser absorbidos por la ventana surgida de repente en el televisor.
-¿Qué ha pasado?¿Cómo hemos venido a parar aquí?-se preguntaba el rubio.
-En el último momento, percibí una energía oscura que nos desvío.-dijo Angemon- Creo que era Barbamon.
Quedaron todos en silencio. El Señuelo de Muerte les había afectado mucho a todos los allí presentes y lo último que querían era afrontarlo de nuevo.
Tal vez quien peor lo pasaba en ese instante era Gatomon. Su infierno se hacía realidad, las fuerzas de la Oscuridad raptaban a Hikari y ella era incapaz de hacer nada para evitarlo.
-¿Dónde estás, Barbamon?-bramó Takeru, furioso-¡Da la cara, cobarde!
Una risa fría hendió el ambiente y penetró en lo más profundo de sus corazones. Barbamon se hizo presnte allí.
-No eras tan valiente cuando creías haber matada a la persona que más amabas.-los azules ojos del portador de la esperanza clamaban venganza-Ah, comprendo, estás enfadado.
-¿Qué pretendes?¿Por qué nos has traído aquí?-quiso saber el también furioso Angemon.
-¡Por qué nunca nadie ha escapado de mi Señuelo de Muerte y ha salido indemne!¡No puedo usarlo dos veces con la misma víctima, así que debo mataros!¡Si no os mató ahora, mi vergüenza será insufrible!
-¿Es por eso?-dijo Takeru enarcando una ceja. Entonces, para sorpresa de todos, empezó a reírse con ganas, lo que irritó enormemente a Barbamon.
-¿De que te ríes?¿Acaso la inminencia de tu muerte te ha hecho perder la razón?
-¿Muerte?¿Tú?Eres patético. Si desearas vengarte habrías ido a por WarGreymon, pero eres demasiado cobarde para enfrentarte a él. No das miedo, solamente das pena.-se burló el rubio.
-¿Cómo...cómo te atreves a desafiar mi terrible poder?La única explicación es que deseas morir¡Pues cumpliré tu deseo!¡Llamas carmesís!
-Angemon superdigievolucina en...¡MagnaAngemon!
El recién digievolucionado digimon protegió a su compañero con el escudo que cubría su brazo izquierdo, haciendo inútil la flamígera ofensiva de Barbamon.
-MagnaAngemon. He oído hablar de ti. Se dice que puedes derrotar con facilidad a enemigos de nivel mucho mayor al tuyo.-dijo Barbamon al cesar su ataque.
-¿Ah, sí?-dijo MagnaAnemon mientras del brazalete dorado de su mano derecho emergía una hoja de pura energía sagrada-Compruébalo tú mismo¡Excalibur!
MagnaAngemon trató de cortar a Barbamon, pero este retuvo el ataque con su macabro cetro. Ninguno quiso ceder. Las fuerzas eran muy parejas.
-¡Yo te ayudaré, MagnaAngemon!-exclamó Gatomon-Gatomon superdigievoluciona en...¡Gatomon!¡No!¿Por qué no puedo superdigievolucionar?
Hikari miraba la escena completamente horrorizada. Creía que todo aquello era culpa suya. Todo. Siempre le había gustado la Luz. Era su portadora, y tenía una conexión casi mística con su poder. Ello le había hecho temer a la Oscuridad. También había hecho que la gente la protegiera, e incluso algunos habían muerto por ello. El infierno provocado por Barbamon lo había trastocado todo. Hikari era ahora plenamente consciente de los peligros a los que se exponían sus seres queridos por su culpa. Por culpa de ser la portadora de la Luz. Ahora temía tanto a la Luz como a la Oscuridad. Las dos destruían su mundo. Pero si no podía controlar el poder de la Luz, solamente era un lastre para sus compañeros. Tal vez siempre lo hubiese sido.
MagnaAngemon y Barbamon seguían igualados. El poder de Excalibur y el del Cetro de la Calavera era prácticamente el mismo, y la destreza en su manejo por parte de ambos contendientes también era similar. Los dos pusieron toda su fuerza en sus armas, eran conscientes de que el vencedor de aquel choque sería también el vencedor del combate. Si fuera una competencia limpia aquello sería un empate. Pero Barbamon no era conocido por luchar limpio.
-¡Resplandor Sangriento!
De la esfera del Cetro de la Calavera manó una brillante luz escarlata que descentró durante algunos instantes al digimon de la esperanza, justo el tiempo que necesitó para dar un giro sobre sí mismo y, con el impulso logrado, asestar un brutal golpe en la parte derecha del casco de MagnaAngemon, agrietándolo y arrojando lateralmente al compañero de Takeru. Este se puso en pie con dificultades y declaró:
-¡Hace falta mucho más que eso para terminar conmigo!¡Puerta del Desti...!
-¡No lo harás!¡Pandemonio Perdido!
De la boca del Cetro de la Calavera salió una intensa llamarada negruzca que cubrió por completo a MagnaAngemon antes de que esté pudiese completar la Puerta del Destino.
-¡MagnaAngemon!-gritó Takeru horrorizado.
-Tiembla, necio humano, ante el terrible poder de mi Pandemonio Perdido. Esa llamarada oscura es el lamento de todos los digimons oscuros muertos en el Área Oscura. Pero tranquilo, parece que tu amigo es fiel a su reputación y ha sobrevivido.
Era cierto. Al despejarse las llamas negras, apareció Patamon, inconsciente. Takeru fue corriendo hacia él y le tomo en brazos.
-¡Patamon, háblame!¡Estoy aquí contigo!
-Oh, que tierno.-se burló Barbamon- Creo que os dejaré vivir un poco más.-el digimon oscuro se volvió hacia Hikari- Así que es tu turno, niña.
-¡No!¡No te dejaré!-exclamó Gatomon poniéndose enfrente de Hikari con los brazos abiertos.
-Vaya, y supongo que serás tu quién me lo impida.-dijo Barbamon, divertido.
-¡No me subestimes!-dijo Gatomon mostrando sus afiladas garras con fiereza. No permitiría que su infierno se hiciese realidad. Ninguna criatura oscura se llevaría a Hikari, como Myotismon se llevó la vida de Wizardmon. Y si ella tenía que morir protegiéndola, lo haría sin dudar-¡Golpe de Gato!
El digimon felino se abalanzó sobre Barbamon, pero antes de rozarle un fuerte golpe del Cetro de la Calavera la arrojó junto a Takeru y Patamon.
-Gatomon...-susurró Hikari, cayendo de rodillas y empezado a llorar. Iban a morir todos allí, porque ella había sido demasiado débil.
-Tranquila, niña.-dijo Barbamon adivinandosus pensamientos-Tú serás la primera en morir.¡Pandemonio Perdido!
La llamarada oscura se dirigía directa a Hikarki, pero no llegó a su destino, porque se formó un escudo de luz amarilla.
-Takeru...
El portador de la esperanza se había interpuesto entre el ataque de Barbamon y su víctima. Sin saber exactamente lo que hacía, había alzado su D3 y de él había emergido el escudo de luz amarilla que bloqueaba el Pandemonio Perdido.
-Esto es realmente sorprendente.-confesó Barbamon- Pero inútil, ese escudo ya está cediendo y encima está consumiendo tu propia fuerza vital.
Takeru estaba sudando del esfuerzo físico y psíquico que le costaba aquel escudo de esperanza. Esfuerzo que no impedía que el Pandemonio Perdido fuese ganando centímetros, y en breves instantes les consumiese a ambos.
-¡Vete Takeru!¡No merece la pena!-gritaba Hikari- Ya no soy capaz de controlar el poder de la Luz, no tiene sentido que muráis protegiéndome.
-¡Eres una estúpida!-gritó Takeru, cayendo de rodillas, pero manteniendo en alto su D3 con el debilitado escudo de esperanza.
-¿Qué...?-se sorprendió Hikari.
-¡Estúpida!¡Estúpida!¡Me da igual lo que pase!¡No me importa si el mundo es el más dulce de los paraísos o el más negro de los infiernos!¡No me interesa si portas la Luz, o la Oscurida!¡Lo único que me importa eres tú!¡Te quiero, Hikari!¡Y por eso...por ti...no cederé jamás!
Hikari miró a Takeru. Él, la persona que estuvo a su lado cuando estuvo enferma en las alcantarillas de Machinedramon. Quien la obligó a ser fuerte para escalar aquella cuerda en el circo de Piedmon. Aquel cuyo amor pudo abrir una puerta al Mar Oscuro. Su amor no por la Luz, sino por ella. Por Hikari Yagami.
Del corazón de Hikari manó una luz rosa, y Gatomon se levantó de nuevo, mientras de algún lugar se escuchaba Ansoku.
-Gatomon ultradigievoluciona en...¡Magnadramon!
Cuando Takeru cayó inconsciente y cesó el escudo de esperanza, fue el recién digievolucionado dragón rosado quien se interpuso, pero las llamas negras, en lugar de consumir a Magnadramon, simplemente cesaron.
-¿Qué...qué ocurre?-preguntó un muy sorprendido Barbamon.
-Las almas de los digimons muertos en el Área Oscura, que tú habías encerrado vilmente en tu Cetro de la Calavera, han encontrado por fin su eterno descanso. Y tú pronto te unirás a ellos.¡Flechas del Dragón Santo!
La Flecha del Cielo de Angewomon se formó junto al cuerpo de Magnadramon, junto a otras once flechas sagradas. Las doce se dirigieron hacia Barbamon, al que atravesaron. Sin embargo, no desapareció.
-Sigo vivo...has fracasado.
-No realmente.-dijo Magnadramon con calma-mira tu cetro.
Barbamon lo hizo, y observo que una de las flechas se había clavado en la esfera roja, que se agrietaba cada vez más y más, y estaba a punto de romperse.
-¿Cómo?Esta triste flecha no puede destruir mi cetro.-entonces un escalofrío recorrió su cuerpo y miró con terror al inconsciente Patamon- Ha sido MagnaAngemon.
-Exacto.-reconoció Magnadramon- El choque con Excalibur, y también el traicionero impacto con su casco sagrado, han desgastado tu cetro. Adiós, Barbamon.
La esfera se rompió totalmente y se generó una explosión de luz carmesí, en la que Barbamon fue destruido.
-Todo ha terminado, Hikari.-dijo Magnadramon.
-No.-dijo su compañera mientras abrazaba al inconsciente Takeru- Hemos activado el poder de nuestro emblema, el más poderoso, y eso pone a nuestros amigos en peligro.
-¡Hikari!-se escuchó una voz. Ambas miraron quien hablaba y vieron como se acercaba Iori junto a su abuelo, Armadillomon y un digimon ángel que portaba una gran llave.
.
En ese momento, desde el Remolino de Oscuridad del mundo real emergió una poderosa oscuridad, a la que siguió un gigantesco y diabólico digimon encapuchado, pero no venía solo. Sujeto por una cadena metálica, también había aparecido Dragomon, el monarca del Mar Oscuro. Al observar a los niños elegidos, Demon habló.
-Me alegra ver que me dáis la bienvenida.¡De esta manera tardaré menos en ejecutar mi venganza!
Y Sora no pudo evitar decir:
-Lo sabía.
DIGIMON ANALYZER
Vale, algunas piezas comienzan a encajar, pero ya os doy yo nuevas ara liaros un poco.¿Profecía Oscura?¿Trío Real?¿Guerra Infinita?y mi favorita¿Niño elegido de la Oscuridad?¿Tiene eso relación con lo demás o me lo invento?TODO está perfectamente interrelacionado, estimados lectores.
Habéis asistido a la pasividad del poder establecido(4 Bestias Sagradas a través de Gennai y Piximon)ante una crisis que deja solos a nuestros atribulados protagonistas. Dichos protagonistas empiezan a dividirse en dos corrientes de pensamiento: ¿Son marionetas de las Bestias Sagradas, como cree Miyako, o son sus amigos, como cree Daisuke?Reflexionad sobre ello, lectores, porque esto nunca me quedó claro viendo el anime.
No tengo mucho más que decir del argumento, creo que ya las cartas están sobre la mesa.
Ansoku es la música que suena cuando WarGreymon, en una escena memorable, se cruspe a Machinedramon, que previamente se había cruspido a los Numemons, que se sacrificaron por la más luminosa que nunca Hikari. Creo que es perfecto para la ocasión.
Me despido, espero que os haya gustado. Estaría encantado de recibir un review, y si en él se dice donde puedo encontrar Saint Seiya Hades(Infierno y Elíseos) subtitulado, no me quejaré, jeje.(¡Shaka, eres el p*** amo!)
"La justicia, como el rayo..."
