SIETE CIELOS
-¡Rindete, Demon!-exclamó Daisuke-¡Conocemos tu malvado plan!
-Pues no habéis hecho mucho por evitarlo, porque lo he cumplido.-se jactó Demon.
Era cierto. Demon había regresado del Mar Oscuro, y junto a él estaba el encadenado Dragomon. Ante la indecisión de sus compañeros, fue nuevamente Daisuke quien habló.
-¿Y de que te sirve?Las Semillas de Oscuridad han desaparecido, y si no recuerdo mal, eran lo único que te interesaba de este mundo.
-Eso es cierto, pero también lo es que cuando generosamente os ofrecí dejar en paz este mundo a cambio de esas Semillas me encerrasteis traicioneramente en el Mar Oscuro, lo cuál ha alterado mis prioridades. Liberarme del poder de la Oscuridad no es la única razón de que os forzara a activar el poder de vuestros emblemas.
-¿Qué dices?-se sorprendió Koushiro-¿Cuáles son tus intenciones?
-Simplemente mataros. Y quería que fueseis más poderosos cuando lo hiciera, para que cuando os destruya, seáis conscientes de que ni toda vuestra fuerza fue suficiente.
-¿Estás seguro de que es eso lo que deseas?-preguntó Ken. Aún le quedaba una baza por jugar, aunque no sabía si realmente existía-¿Y si te dijera que aún puedes conseguir una Semilla de Oscuridad?
-¡Ken!-se sorprendió Wormmon-¿De qué estás hablando?
Demon se rió con malicia.
-Eres un necio. Puedo sentir las Semillas de Oscuridad, y tú no tienes ninguna ya. Tu emblema liquidó todo lo que quedara de ella. Y, como veis, tengo un nuevo aliado que me ayudará a controlar el poder de la Oscuridad.
Todos se fijaron en Dragomon. Realmente sabían poco de él, salvo que gobernaba el Mar Oscuro y había tratado de secuestrar a Hikari. En aquellos momentos estaba inconsciente y sujeto por una aparentemrnte simple cadena metálica.
-Así que quieres vengarte.-empezó a hablar Taichi-¿Y luego qué?Me he enfrentado a suficientes tarados como para creer que luego no planeas nada.
-No estás equivocado, pero no os importará cuando os liquide.¡Llamas del Infierno!
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-Se llama Profecía Oscura.-le decía Darkdramon a Miyako y Aquilamon- En ella aparecen las Seis Crisis del Digimundo y el modo de afrontarlas. Solo una vez superadas el digimundo encontrara la paz. Cinco de ellas han sucedido:el Origen del Digimundo, la Venida del Ser de Otra Dimensión, la aparición de los Digimons Ancestrales, la Guerra Infinita y el Auge y Caída de los Amos Oscuros.
-Conozco la última.-interrumpió Miyako-Taichi y los demás les derrotaron hace hoy cuatro años.
-Imposible. Yo estaba ahí cuando sucedió, y fue hace eones, lo que en tu mundo serían casi 2000 años. Participó el primer niño elegido. Los tipos que combatieron tus amigos debían ser imitadores que trataban de provocar la Sexta Crisis, la más terrible de todas.
-Háblanos de ella.-pidió Miyako.
-Según la Profecía Oscura, un ente corrompido por la Oscuridad cruzara el umbral entre realidades, como antaño hizo el Ser de Otra Dimensión. Este ente pondrá en jaque el destino de la existencia.
-Cruzar realidades. Como Demon. Pero creía que Demon era un digimon ancestral, no un digimon oscuro.
-Efectivamente. Eso nos lleva al segundo requisito del ente. Al igual que el Ser de Otra Dimensión, debe ser capaz de controlar a las sombras digitales.
-¿Qué es eso?
-Son digimons muertos resucitados mediante la combinación del poder de la Oscuridad y el poder de los digimons ancestrales. Por ello la mayoría de los digimons ancestrales cayeron en la Osuridad, como Demon, y los digimons oscuros ambicionamos el poder ancestral.
-Pero eso significaría...que nosotros lo hemos provocado. Fuimos nosotros quienes le forzamos a atravesar realidades, y le enviamos al lugar perfecto para dominar la Oscuridad. Y las Bestias Sagradas no nos dijeron nada...-se percató Aquilamon.
-Cierto. Pero poneros en su lugar. Cuanto antes pase la Sexta Crisis, antes se libraran de ella.
-¿Pero por qué no nos dijeron nada?-insistía Miyako.
-Tal vez se sintiesen incómodos ante la tesitura de contaros el tercer y más importante requisito.
-¿Cuál es?
-Matar a los niños elegidos y sus digimons.
-¿Qué?¡Pero si Demon solo quería las Semillas de Oscuridad!
-Por supuesto, pensaba a largo plazo y no querría atraer hacia sí la atención de las Bestias Sagradas, o incluso de otros competidores. Vosotros acelerasteis la stuación.
-¿Competidores?¿Es qué tal vez Demon no sea el causante de la Sexta Crisis?
-No necesariamente. Yo mismo seguramente lo intente llegado el momento. Pero tranquila, aún falta mucho tiempo para ello.-añadió Darkdramon al ver la expresión de Miyako- Otros posibles candidatos serían el Ser de Otra Dimensión o el rey no-muerto de los digimons.
-¿El rey no-muerto de los digimons?¿Te refieres a Myotismon?-quiso saber Miyako.
-Sí.¿Le conoces?-se sorprendió Darkdramon.
-Le destruimos no hace mucho.-explicó la pelilila.
-¿Cuántas veces?
-¿Perdón?
-¿Cuántas veces?-repitió el digimon dragón, mientras Miyako recordaba.
-Tres. Una Angewomon, otra WarGreymon y MetalGarurumon, y otra todos los niños elegidos del mundo.
-Entonces no os preocupéis de él, ya no regresará más. Era un digimon peculiar porque era al mismo tiempo digimon y sombra digital. Era un cobarde, pero un cobarde astuto.
-Bien, volviendo a Demon.¿Cómo le derrotamos?
-Depende. La Profecía Oscura es muy contradictoria en ese punto. Dice que las sombras digitales serán vencidas por el niño elegido de la Oscuridad y su digimon, y solo una vez derrotadas estas, el ente de destrucción será vulnerable.
-¡Aaah!¡Eso no me sirve de nada!¡Los chicos están peleando justo en este momento!¿Y qué
pinta el entrenador legendario en este lío?
-En principio nada. El entrenador legendario es el único capaz de apaciguar al inmortal Ser de Otra Dimensión.
-Nos estamos poniendo en lo peor. Ni siquiera sabemos si Demon puede crear sombras digitales.-dijo Aquilamon.
-En eso te equivocas. El digimon que me liberó, Barbamon, era un antiguo compañero de armas caído durante la Guerra Infinita. Por aquel entonces no existía la Ciudad del Comienzo, de modo que su resurrección solo es explicable si es una sombra digital. Pero no lo controlaba. Al menos, no como lo hacían los digimons ancestrales que combatimos en la Guerra Infinita. Aquellas sombras digitales dependían completamente de sus amos. Por ello, el que Demon no fuese el causante de la Sexta Crisis sería aún peor.
-¿Y eso por qué?
-Porque es muy posible que haya creado multitud de sombras digitales en el Mar Oscuro que no pueda controlar, con la esperanza de poder hacerlo en cuanto os mate. Pero si no lo consigue, las sombras digitales permanecerán allí, aguardando a que alguien los controle.
-¿Tú qué opinas, Miyako?-preguntó Aquilamon-¿Nos fiamos de lo que nos ha dicho?
-Mmmm. La verdad es que eso explicaría muchas cosas. Pero algo no me termina de encajar. Tú afirmas ser un simple digimon oscuro sin relación con todas estas cosas¿No es así?
-Cierto.
-¿Entonces cómo es que conoces la Profecía Oscura?
-Ah, eso, jeje. Ocurrió poco después de la muerte de los Amos Oscuros originales. Yo estaba escondido esperando acontecimientos y escuché al primer niño elegido hablar de ella con su digimon, diciendo donde se encontraba. La robé, la leí, y la destruí. Precisamente por eso las Bestias Sagradas se enfadaron conmigo y me encerraron.
-Ya veo.-comentó Miyako-¿Y qué vas a hacer ahora?
-En principio confiar en que vuestros amigos derroten a Demon. Si lo consiguen trataré de llegar al Mar Oscuro a evaluar la situación. Espero que hagas buen uso de esta información, salvo si es contra mí, claro. Adiós.-se despidió el digimon, y desapareció en la negra noche de Odaiba.
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-¡Escudo Feroz!
WarGreymon protegió a sus amigos de las Llamas del Infierno. No le fue nada fácil, pues se trataba de un ataque increíblemente poderoso. De hecho, fue capaz de derretir el Escudo Feroz. Cuando ceso el ataque, WarGreymon se quedó mirando atónito la masa amorfa en la que se había convertido. Aquello no le serviría para volar.
-Ahora estáis indefen...
Pero nuevamente una luz proveniente del móvil de la única y fenomenal interrumpió su discurso. La portadora de la inocencia, precavida por su anterior experiencia, apartó la pantalla de sí misma y la orientó hacia un lugar despejado. Pero Jyou no pudo resistirse a mirar y le cayeron encima Hikari, Iori, el abuelo de Iori, ClavisAngemon, Magnadramon y los inconscientes Takeru y Patamon.
-¡¿Pero que es todo esto?-protestó el portador de la sinceridad.
-¿Y que les ha pasado a Takeru y Patamon?-se preocupó Yamato.
-¿Y por qué ha ultradigievolucionado Gatomon?-inquirió Taichi.
-Yo estoy bien.-dijo Iori, respondiendo a una pregunta que nadie había hecho.
Hikari se puso en pie y comenzó a explicar todo lo sucedido, pero Demon debía tener un pavo en el horno o algo así, porque les atacó de inmediato sin perder ni un segundo.
-¡Llamas del Infierno!
Esta vez Magnadramon se adelantó al resto.
-¡Escudo de Dragón Santo!
El digimon de la luz formó un circulo con su cuerpo, en el que se materializó un escudo de metal rosa con el símbolo de la Luz grabado. El ataque de Demon fue inútil contra él, al menos en su primera acometida.
-No te molestes. No hay ningún ser capaz de afectar al poderoso Escudo del Dragón Santo.
-Conozco ese Escudo. Y sé que para mantener intacto su poder debe ser portado por un digimon guerrero. ¡Llamas del Infierno!
Esta vez el Escudo del Dragón Santo no sería suficiente, pero de entre las filas de los niños y digimons posados sobre Whamon emergió un digimon que se colocó el Escudo del Dragón Santo a tiempo de bloquear el ataque de Demon.
-¿Quién carajo es ese tipo?-preguntó Taichi.
-Es ClavisAngemon. Es el cerrajero del digimundo.-explicó el abuelo de Iori.
-¿Ah, sí?-dijo Sora, teniendo una idea. Habló a gritos con ClavisAngemon-¿Puedes liberar a Dragomon?
-¡Sora!-se sorprendió Yamato-¡No sabemos si es nuestro enemigo!
-Pero desde luego es enemigo de Demon.-le replicó Sora.
Mientras, ClavisAngemon resistía la ofensiva de Demon protegido por el Escudo del Dragón Santo. Cuando cesó, apuntó con la Llave de Luz y Oscuridad al inconsciente Dragomon, y disparó un destello blanco, que no tuvo efecto alguno.
-¡Imposible!¡Mi Llave puede abrir cualquier cosa creada por Luz u Oscuridad. A no ser...
-Efectivamente, lacayo de las Bestias Sagradas. Esas cadenas son fruto de mi poder de digimon ancestral. Por supuesto, aún puedes destruirlas, pero los dos sabemos que eso implicaría perder la Llave de Luz y Oscuridad para siempre.-se jactó Demon.
-¡Pero todavía puedo usarla para atacarte!¡Relámpago de San Pedro!
De la punta de la Llave surgió un rayo blanco que alcanzó a Demon en el pecho. Sin embargo, en vez de debilitarle, pareció agrandar a a Demon.
-¡No hagas eso!-gritó Koushiro-¡El poder de la Luz le permite recobrar fuerzas!
-Pero entonces...¿Qué hacemos?-preguntó Magnadramon. Ella tampoco podía atacar sin usar el poder de la Luz.
-No podemos usar la Luz porque le libera del poder de la Oscuridad. Tampoco, aunque fueramos capaces de ello, una Oscuridad ajena a la que le limita, pues en su anterior invasión parecía ser capaz de controlarla.-reflexionó Koushiro- La única alternativa posible es que nuestros digimons ultradigievolucionen bajo la protección de ClavisAngemon y Magnadramon.
-¿Usar nuestros emblemas no le ayudaría a él?-preguntó Sora.
-No estoy seguro. Tal vez activarlos una segunda vez no sea peligroso. Al menos, no tanto. Tú decides, Taichi.¿Qué dices?
El portador del valor estaba era el más adelantado de todos, y junto a WarGreymon contemplaba en silencio como ClavisAngemon y Magnadramon soportaban los ataques de Demon.
-Digo...¡Qué mandemos a ese Diablo de vuelta a su agujero con el rabo entre las piernas!
-¡Bien dicho!-le apoyó Yamato-¡Adelante!
-Gabumon ultradigievoluciona en...¡MetalGarurumon!¡Aliento Congelante!
-Biyomon ultradigievoluciona en...¡Phoenixmon!¡Llamarada Milenaria!
-Gomamon ultradigievoluciona en...¡Vikemon!¡Viento Ártico!
-Tentomon ultradigevoluciona en...¡HérculesKabuterimon!¡GigaGarra de Tijera!
-Tanemon digievolucona en...¡Palmon!Palmon ultradigievoluciona en...¡Rosemon!¡Espina de Rosa!
-Wormmon digievoluciona en...¡Stingmon!
-V-Mon digievoluciona en...¡XV-Mon!XV-Mon...
-Stingmon...
-...ADNdigievolucionan en...¡Paildramon!Paildramon ultradigievoluciona en...¡Imperialdramon!Imperialdramon se transforma en...¡Modo Guerrero!¡Láser Positrónico!
-¡Fuerza de Gea!
-¡Vamos, Whamon!-exclamaba Jenson-¡Con el espíritu de Dunkerque!
-¡Acua Jet!-atacó el digimon marino, resistiendo la tentación de explicarle a su compañero que Dunkerque fue más una cagada alemana que una hazaña inglesa.
Demon recibió todos esos potentes ataques de lleno, lo que provocó una explosión.
-¡Ya está!-celebró Daisuke.
-No estéis tan seguros.-alertó ClavisAngemon.
En medio de la humareda se escuchó claramente la risa de Demon y al disiparse la humareda descubrieron que no había recibido ningún daño aparente.
-¡Maldición, es realmente fuerte!-reconoció Yamato-¡Taichi!¡ADNdigievolución!
-Sí...-aceptó este echándole una furtiva mirada a Sora.
-WarGreymon...
-MetalGarurumon...
-...ADNdigievolucionan en...¿Eh?
Por algún extraño motivo WarGreymon y MetalGarurumon no lograron realizar la ADNdigievolución. Los dos digimon se intercambiaron una mirada, y luego observaron a sus compañeros. Yamato estaba visiblemente enojado, mientras que Taichi estaba cabizbajo. Hacia él se dirigió el rubio.
-¡Taichi!¡No se que te ha pasado antes de reunirnos, pero superalo de una vez o estamos perdidos!
-No es tan fácil...
Hikari comprendía a la perfección a su hermano, pues había atraavesado lo mismo hace escasos instantes. Pero no estaba preocupada por eso, sabía que lo superaría enseguida. Siempre lo hacía. No, aquello no era lo que inquietaba a Hikari. La razón de su preocupación estaba tendida inconsciente sobre Whamon y se llamaba Takeru Takaishi. Si había alguna esperanza, era él. Pero tardaba demasiado en despertarse. Tal vez hubiera gastado toda su energía en protegerla. Tal vez no volviese a despertar. No, despertaría y les salvaría a todos. Era el mejor en ello. La portadora de la luz se agachó frente al rubio y le tomó la mano. Una sombra de preocupación cubrió su rostro. Cuando Barbamon fue destruido nada la hizo pensar que aquello no fuera un desmayo momentaneo.
Ella solía tenerlos de vez en cuando. Pero al tomarle la mano se percató de algo. Takeru no tenía pulso.
-¡Golpe Permafrost!
El ataque de Vikemon congeló la parte inferior del cuerpo de Demon, circunstancia que aprovechó Phoenixmon.
-¡Llamarada milenaria!
El ataque ígneo sobre una superficie congelada era doblemente eficaz. Esa era una de las razones por las que WarGreymon y MetalGarurumon trabajaban tan bien en equipo. Pero con Demon todos los intentos eran inútiles.
-¡Láser Positrónico!
Demon paró el ataque de Imperialdramon únicamente con la palma de la mano.
-Sin la luz de Azulongmon de tu parte no eres nada.¡Llamas del Infierno!
-¡Tras de mí!-bramó ClavisAngemon, interponiéndose entre el ataque de Demon y los niños elegidos con la protección del Escudo del Dragón Santo. El Escudo resistió, pero el cedía terreno.
-Magnadramon, la resistencia de tu escudo es digna de elogio, pero sin un portador a la altura del que extraer su poder, pronto será un triste trozo de metal.
-Tiene razón.-admitió ClavisAngemon-Mi fuerza vital está ya agotada. Si me mantengo en esta forma es únicamente porque el poder que me otorga la Llave de Luz y Oscuridad compensa el que me extrae el Escudo del Dragón Santo. Pero pronto involucionaré y no os seré útil.
-Tiene que haber algo que podamos hacer. No hemos alcanzado el nivel hípercampeón para caer aquí.-dijo Rosemon.
-Necesitemos a Omnimon. Lo único que podemos hacer hasta entonces solo es ganar tiempo.-dijo Vikemon
-Pues hágamos que este tipo no se cnfíe demasiado- pidió HérculesKabuterimon- Tengo una idea. Phoenixmon, cúbreme.
-¡Llamarada Milenaria!
Un chorro de fuego se dirigió hacia Demon, que se rió ante tal necedad.
-¡Llamas del Infierno!
Las dos llamaradas chocaron en el aire, y la de Demon fue ganando progresivamente a la de Phoenixmon. Pero HérculesKabuterimon aprovechó aquellos instantes para situarse en un ángulo desde el que poder atacar a Demon directamente a su cubierto rostro sin ser visto.
-¡GigaGarra de Tijera!
Sin que Demon se percatase hasta el último momento, el digimon del conocimiento formó cinco esferas luminosas en sus garras y su cornamenta, que fusionó en una impresionante ráfaga de energía que alcanzó a Demon entre los ojos.
-¡Lo logró!-soltó Imperialdramon.
-Te equivocas.¡Mira!-indicó Rosemon.
Pese al ataque de HérculesKabuterimon, el fuego de Demon había seguido avanzando, y hubiera consumido al digimon del amor si una tercera llamarada no hubiese intervenido. Magnadramon había unido su Aliento de Dragón Santo a la Llamarada Milenaria de Phoenixmon, y si bien no había conseguido vencer a las Llamas del Infierno, las había retrasado lo suficiente para que la compañera de Sora se apartase por muy poco de la trayectoria del ataque de Demon.
-Taichi, tienes que lograrlo.-le suplicó Sora al portador del valor.
-Yo...no sé si podré.-balbuceó Taichi, recibiendo una sonora bofetada de Yamato.
-¡No digas eso!¡Eres Taichi Yagami!¡Puedes hacer cualquier cosa que te propongas!-le gritó a su amigo entre lágrimas-No puedes fallarnos ahora...porque si tú tienes miedo...¿Qué podemos hacer nosotros?
-No creas que temo a Demon.-dijo Taichi- Te temo a ti. A todos vosotros.
-¡Eso es una idiotez y lo sabes!No me tengas miedo, porque soy tu amigo. Todos lo somos.-declaró Yamato mientras una luz azul manaba de su corazón.
-¿Idiota yo?¡Te vas a enterar!-amenazó Taichi con una sonrisa y un destello naranja de su corazón. Ambas luces se fundieron provocando un cegador destello.
-WarGreymon...
-MetalGarurumon...
-...ADNdigievolucionan en...¡Omnimon!
-La. Has. Liado.-amenazó Taichi a Demon.
Ajena a todo eso Hikari Yagami contemplaba a Takeru. Él había sido el único que se atrevió a contarle, solo a ella, lo vivido en el Señuelo de la Muerte de Barbamon. Ella, centrada en su propio dilema, no le había dado importancia. Ahora, tras haber escuchado lo que tal vez hubieran sido sus últimas palabras, se daba cuenta de lo que había sufrido. Lo que siempre había sufrido. Se preguntó que le hubiera dicho a Takeru si este la hubiese contado sus sentimientos. ¿Habría aceptado llevar su relación más allá?Seguramente no. Para ella, Takeru siempre sería el niño que conoció hace cuatro años. Pero habían crecido. Tanto él como ella. No sé imaginaba crecer sin Takeru a su lado. Tal vez en eso consistía el amor.
Patamon abrió los ojos. Lo primero que vio fue a Hikari llorando sobre el cuerpo de Takeru. ¿Qué significaba aquello?¿Acaso Takeru le había abandonado...definitivamente?
-¡ClavisAngemon, dame el Escudo!-ordenó Omnimon.
-Encantado de hacerlo.-dijo el digimon ángel, que estaba a punto de involucionar.
Omnimon tomó el Escudo del Dragón Santo en su brazo izquierdo(WarGreymon), y este brilló con renovado esplendor. Acto seguido se dirigió a la cabeza de Demon.
-¡Llamas del Infierno!
Omnimon bloqueó el ataque con el Escudo y no cejó en su avance. Tras un descomunal esfuerzo que pocos digimons podrían soportar, se posicionó justo en el punto previamente atacado por HérculesKabuterimon.
-Saluda a mi amiguito.-dijo sacando un enorme cañón de la boca de MetalGarurumon, el digimon de la amistad(N/A:que sutil, jeje)-¡Cañón Supremo!
Omnimon disparó hasta diez veces entre los ojos de Demon, antes de retirarse junto a sus compañeros. De la capucha de Demon salió una humareda, e incluso pareció perder el equilibrio.
-Asombroso.-reconoció un anonadado ClavisAngemon.
-Espectacular.-replicó Omnimon.
Sin embargo, nuevamente se escuchó la risa de Demon.
-Eres el digimon más poderoso que he visto en milenios. Veamos como superas esto.
Demon alzó sus dos manos, y de ellas salieron sus Llamas del Infierno. Pero mientras una llamarada se dirigía hacia Omnimon y el grupo de los digimons, la otra iba hacia Whamon y los desprotegidos niños. La fusión de los digimons del valor y la amistad tuvo claro lo que debía hacer y arrojó el Escudo del Dragón Santo hacia Whamon y gritó:
-¡HérculesKabuterimon!¡Corre!
El digimon del conocimiento comprendió las intenciones de su amigo y haciendo usó de su extraordinaria velocidad agarró el Escudo del Dragón Santo justo a tiempo de bloquear el ataque de Demon. Pero no era un digimon guerrero y el impacto le impulsó a las profundidades del mar, junto al Escudo.
Mientras, Omnimon, para horror de sus amigos se colocaba de espaldas al ataque de Demon. La llamarada impactó en él pero no fue capaz de atravesarle y los digimons quedaron a salvo.
-¿Pero qué?- se sorprendió ClavisAngemon.
-Capa de cromo digizoide.-explicó Omnimon- Se ha fundido, pero al menos ha soportado este ataque.
-¡No vuelvas a darnos esos sustos!-le regañó Rosemon.
-Escuchad. Yo me enfrentaré a él. Vosotros tratad de liberar a Dragomon.-ordenó Omnimon.
-Yo voy contigo.-le replicó Imperialdramon.
-Ni hablar. Si caemos los dos, todo estará perdido. Si caigo solo yo, tú aún podrías usar la Espada Omega para transformarte en tu modo Paladín. ¡Hacedlo, ya!
Tras esto, Omnimon se arrojó directamente contra Demon.
-¿Qué pretendes, insensato?-se sorprendió Demon.
-¡Espada Trascendental!
Con la espada que emergió de la cabeza de WarGreymon, Omnimon rajó a su adversario de abajo arriba en su totalidad. Demon soltó un aullido de dolor. Pero tras eso soltó una carcajada.
-Crees que puedes conmigo. Con un digimon ancestral. Está bien. Te demostraré la diferencia de nivel.¡Sed de Mal!
En ese momento, del Remolino de Oscuridad bajo Demon emergió una gran cantidad de Oscuridad, que aumentó el tamaño de Demon.
-No lo entiendo. Creía que la Oscuridad te aprisionaba.-dijo Omnimon.
-Así es. Pero eso no significa que no pueda servirme de ella para aumentar mi propia fuerza. Si te das cuenta, aunque sea tremendamente poderoso, no puedo moverme de aquí hasta que se active el último emblema y me liberé. Pero si no lo hace tampoco habrá mucha diferencia, puedo destruir este mundo desde aquí. Lo único será que no revelaré mi verdadera forma.
-¿Verdadera forma?¿A qué te refieres?
-¡Basta de charla!¡Llamas del Infierno!
Omnimon se cubrió con su Espada Trascendental. Aquel ataque era diez veces más fuerte que el anterior. Otro como ese e incluso su espada se fundiría. Pero hasta ese momento, lucharía.
-¡Espina de Rosa!
Del látigo de Rosemon salió un rayo rosa contra las cadenas que retenían al aún inconsciente Dragomon.
-Así no conseguirás nada.-la disuadió ClavisAngemon.
-¡Aaaah!¿No puedes usar esa llavecita tuya?-preguntó el digimon de la inocencia.
-Podría. Pero usarla contra un objeto ancestral anularía su propio poder ancestral y se volvería inútil para futuras emergencias del digimundo.
-¡No habrá futuro si no detenemos a Demon ahora!-indicó Magnadramon.
-Siento contradecirte, pero esto no es el digimundo, sino el mundo humano.
-¡¿Qué has dicho?-bramó el digimon de la luz, más que dispuesto a abalanzarse sobre aquel personaje si Imperialdramon no la hubiese sujetado.
-Calmémonos un poco.-pidió Phoenixmon- No nos sobra el tiempo para discutir precisamente. Vikemon, intenta congelar las cadenas.
-¡Golpe Permafrost!
Las cadenas quedaron cubiertas bajo un anillo de hielo.
-No funcionará.-predijo ClavisAngemon, para molestia de todos.
-Ya veremos.¡Estrellas de Luz de Explosión!
Al aletear, de Phoenixmon cayeron unos polvos dorados que se adhirieron al anillo de hielo, derritiendolo. Sin embargo, al desaparecer el hielo las cadenas seguían impertérritas.
-Se acabó.-declaró Magnadramon- No me gusta este ser, pero si puede sacarnos de este lío, le liberaré. Aunque para ello tenga que enfrentarme a ti, ClavisAngemon.
-Olvídalo. Solo yo puedo activar los poderes ocultos de la Llave de Luz y Oscuridad, y no lo haré si no lo ordenan las Bestias Sagradas. Yo en vuestro lugar abandonaría a los humanos a su suerte.
-¡Cañón Supremo!
Nuevamente Omnimon disparaba contra Demon y nuevamente este apenas era dañado.
-¡Uña de Cuchillada!
Eso no lo vio venir. El ataque había sido tan rápido y tan fuerte que las garras de Demon habían quedado marcadas en su armadura. Omnimon se distrajo un solo instante contemplándolo, pero ese instante fue su perdición, pues recibió de lleno las Llamas del Infierno de Demon. Apenas consciente, cayó hacia el mar.
-¡Te tengo, jefe!
Por fortuna para Omnimon, HérculesKabuterimon había aparecido justo a tiempo para ayudarle.
-¿Conservas el Escudo del Dragón Santo?
-Sí...-respondió el compañero de Koushiro mostrándoselo.
-¡Trae acá!-lo tomó Omnimon.
-¡Espera!¿No irás a combatir así?
-Por supuesto. Yo...-Omnimon interrumpió sus palabras porque del lomo de Whamon manaba un resplandor amarillo.
Patamon se acercó a Hikari y Takeru. El resto de los niños estaban contemplando el combate, y no se percataban del estado del portador de la esperanza, ni del llanto de la menor de los Yagami.
-¿Está...?-preguntó Patamon, sin atreverse a completar la frase.
-No lo sé, Patamon. No lo sé.
Patamon contemplo a su compañero. ¿Era así como terminaba su amistad?¿Con Takeru tendido en mitad de ninguna parte?Era imposible. Para Patamon, su compañero, aparte de su mejor amigo, era
su modelo a seguir. La promesa de un futuro mejor. Vivirían juntos, o morirían juntos. Pero no así. No por la mano de un digimon oscuro, sino por el simple paso del tiempo y con la satisfacción de haber vivido una vida plena. ¿Había sido plena la vida de Takeru?Los últimos meses demostraban a Patamon que a su amigo aún le faltaba algo. No había sido capaz de verlo antes, pero ahora todo tenía sentido. Hikari. El digimon la miró, y supo que afrontaba lo mismo que él. Ambos se habían resistido a dejar de ser los infantes que jugaban en la Ciudad del Comienzo. Takeru no. Él mismo le forzó a madurar antes de tiempo tras sacrificarse ante Devimon. Pero aún así Takeru siempre había conservado a aquel niño inocente dentro de sí. Había crecido, y no renunció nunca a su identidad. Por él. No. Por ella.
-¡VIVE!-le gritó Patamon a su compañero, provocando que todos se volviesen a ver que pasaba.
-Takeru...-dijo Sora apenada, y recordó como juró proteger a Hikari de Piedmon pese a su corta edad.
-¡Takeru!-dijo Taichi, recordando como cuidó de su hermana en las alcantarillas de Machinedramon.
-Takeru.-dijo Mimi, recordando lo feliz que estaba al visitarla junto a Hikari.
-Takeru.-dijo Jyou, recordando su sorpresa cuando tras salvar a Wizardmon, descubrió que Taichi tenía una hermana.
-Takeru...-dijo Koushiro, recordando la alegría de Hikari cuando Takeru escapó de Puppetmon.
-Takeru.-dijo Iori recordando las palabras de Azulongmon:la esperanza protege a la luz.
-¡Takeru!-dijo Daisuke, recordando la felicidad de Takeru e Hikari al reencontrarse en su clase.
-Takeru- dijo Ken, recordando como, cuando el abrió la puerta al Mar Oscuro, Takeru puso sus manos sobre las de Hikari.
-¡TAKERU!-gritó Yamato, recordando lo mucho que su hermano quería a Hikari y nunca se atrevió a animarle, como él le animo a hablar con Sora.
-Takeru...-dijo Hikari, derramando una lágrima sobre el corazón de Takeru. De esa lágrima manó un resplandor amarillo, y Takeru abrió los ojos. De algún lugar sonó el siempre acojonante Concierto de Aranjuez(versión digimon por supuesto).
-Patamon ultradigievoluciona en...¡Seraphimon!
Seraphimon se alzó con sus diez alas doradas hasta quedar a la altura de la cabeza de Demon. Todos los digimons se paralizaron al contemplar su solemne majestad, pero Demon se reía como un loco.
-¡Libre!¡Completamente libre!Y eso significa que puedo revelar mi verdadero yo.
Demon aumentó de tamaño a tal punto que rompió su túnica, mostrando su horrible y demoniaco aspecto.
-¡Hos*** p***!¡¿Qué coj***** es ese cab***?-exclamó Jenson, olvidando su discreción inglesa.
-Ahora, como tú me has liberado, te lo agradeceré matándote en primer lugar.¡Llamas del Infierno!
La llamarada iba directa al inmóvil Seraphimon, pero alguien se interpuso. Seraphimon recogió al agonizante digimon.
-¿Quién eres?-preguntó el digimon de la esperanza.
-Mi nombre no importa ahora.-dijo ClavisAngemon- Solo debes saber que...toda mi vida...lo único que deseé...fue morir junto a mi Rey...y lo he conseguido.
Tras decir esas palabras, ClavisAngemon expiró.
-No morirás hoy, desconocido.-dijo Seraphimon- Aún no ha llegado tu hora¡Resurrección Angélical!
El cuerpo de ClavisAngemon se iluminó, y de repente este desperto de un sueño que él creía sería eterno.
-En verdad eres Rey de Reyes.
-Márchate.-ordenó seraphimon- Y tú, Demon, que crees estar por encima de bien y mal. Tus crímenes exigen castigo. Arrepiéntete y regresa a tu prisión marina, o me veré obligado a ejecutarte.
-No reconozco tu autoridad. No puedes destruirme.
-Lo sé. ¡A mí, Excalibur!-de su antebrazo derecho emergió la legendaria espada-¡Relámpago Celestial!
Un rayo salió de la punta de Excalibur y atacó a Demon. Este, dolorido, no parecía preocupado.
-Pica. Este es el día de tu muerte.
-Eso es algo que ya sabía.-Seraphimon retrajo a Excalibur y un brillo amarillo cubrió su cuerpo-¡Dadme vuestro poder, amigos míos!
-No, otra vez no...-decía Takeru, que contemplaba la escena apoyado en su hermano y en Hikari.
-Te doy la fuerza del Caballero.-dijo Omnimon con lágrimas en los ojos, involucionando en Agumon y Gabumon. Una esfera amarilla apareció ante Seraphimon.
-Te doy la el poder del Rey de los Insectos.-declaró un triste HérculesKabuterimon- Estás magnífico, Seraphimon.-añadió antes de involucionar en Tentomon. Una segunda esfera apareció.
-Te doy la majestad del Pájaro de Fuego.-anunció compungida Phoenixmon, que involucionó en Biyomon. Surgió una tercera esfera.
-Te doy el vigor del Pirata Vikingo.-se unió Vikemon, al borde del llanto. Involucionó en Gomamon, y se formo una cuarta esfera.
-Te doy...sniff, sniff...te doy el candor de la Doncella de las Flores.-apoyó Rosemon, que, ya involucionada en Palmon, se echó a llorar. Ya eran cinco las esferas de luz frente a Seraphimon.
-Te doy la potencia del Dragón Imperial-dijo Imperialdramon apenado, y se dividió en V-Mon y Wormmon. Seis esferas.
En ese momento se empezó a escuchar Kanashimi.
-¿Por qué?-preguntó Takeru-¿Por qué nuevamente me dejas solo?
-Volveremos a vernos. Por siempre reíremos juntos, y lloraremos juntos. Pero no estarás solo.-Seraphimon volvió la cabeza- Hikari, prometeme amarle como él te ama.
-Lo haré.-Hikari y Takeru se miraron- Siempre estuvimos juntos, y siempre lo estaremos.
-¡Magnadramon!-llamó Seraphimon.
-¡No lo permitiré!-protestaba el digimon de la luz-¡Estamos en el mundo real, aquí no rigen las leyes de la Ciudad del Comienzo!Ya perdí a Wizardmon así, no pienso perderte a ti.
-Sería feliz a tu lado, pero nuestra felicidad ahora implicaría la tristeza de muchos. Algún día, tal vez no muy lejano, seremos felices juntos.
-Prometelo.
-Sobre la Luz eterna que eres, y sobre la Oscuridad eterna que simboliza Dragomon, te juró que pasará.
-Te doy la santidad del Dragón de la Luz.-cedió, involucionando en Salamon. En el centro de las seis esferas surgió una séptima.
Demon habló a Seraphimon.
-Ahora lo veo. Un día fui como tú. No recuerdo cuándo cambié. Me cegó la ira. Por los digimons, que destruyeron a los míos. No supe ver que eran los actos de una minoría asustada. Nuestra hora ha llegado. Antes de que lo hagas, liberó a Dragomon, al que un día llamé amigo, para que guarde eternamente el Mar de Oscuridad. Pero os avisó, niños elegidos, de que en mi locura creé un ejército de seres desesperados, que me sobrevivirán a mí. Mi destino está sellado. Será un orgullo ir al más allá a tu lado.
-¡Siete Cielos!
.
Luz. Oscuridad. Ambas se unieron en aquel momento, en aquel lugar, en una gran explosión. Esa explosión se llevó consigo a dos de los seres más poderosos que jamás existieron. Quienes allí estuvieron recuerdan un heroico sacrificio, y un arrepentimiento sincero.
Los digimons nadaron hasta subirse en Whamon. Todos lloraban la pérdida del noble Patamon. Todos menos uno. Takeru Takaishi.
-Te esperaré, amigo mío. No importa lo que tardes. Aquí estaré. Estaremos.-rectificó cuando Hikari y Gatomon se colocaron a su lado.
Gabumon observaba a Agumon. Al fusionarse con él había descubierto algo.
-¿Qué piensas hacer?
-Lo que haga falta.
El digimon del valor se acercó a ClavisAngemon y le dijo algo. El digimon ángel le tomó en brazos y, junto a Dragomon y ante la sorpresa de todos los presentes, salvo Gabumon y Chikara Hida, se internaron por el Remolino de Oscuridad rumbo al Mar Oscuro.
DIGIMON ANALYZER
¿Qué?¿Qué soy un capullo asesino de digimons?No lo voy a negar, pero tampoco a confirmar. No hace mucho mandé un review a Marin-Ishida en el que votaba por Patamon por una frase que sería algo así."Los digimons de la esperanza siempre volvemos"La dije que no podía decir porque, cuando lea esto supongo lo sabrá.
¿Y ahora qué?En mi perfil están mis intenciones de futuro, pero a continuación os cuento las dos más inminentes.
-Un domingo cualquiera:al domingo siguiente de estos sucesos, los digidestinados se reunen en honor a Patamon, y podréis comprobar como quedan sus relaciones interpersonales tras la tragedia.
-Mi tan cacareado fic secreto¿Preparados?Ahí va:
-Marea Negra. La Balada de BlackWarGreymon: aunque Demon haya sido derrotado, sus sombras digitales pululan por todo el Mar Oscuro, y alguien debe limpiarlas. Trataría de darle misterio, pero creo que el título me delata. Back to Black.
Eso es todo. Ah, no, las frases. Ahí van.
5-"...estuviste con Kaka Deluxe, pero no te oí cantar"Es la última frase de la canción "Divina" de Radio Futura(mejor grupo de la historia de España). La canción va de Alaska, que era el mito de la Movida, y que tocaba la guitarra(pero no contaba) en un grupo llamado Kaka Deluxe.
6-"Ante la duda, folla"Esta se la dice el coronel Slade a su gato antes de ir a New York. ¿Qué quién el coronel Slade?Es el papel interpretado por el siempre genial Al Pacino en Esencia de Mujer(el ciego del Ferrari). Personaje cargado de frases memorables, por cierto.
7-"No soy un pirata gay, practico el sexo con mi loro constantemente"Esto lo dice Marshall Eriksen(Jason Segel) disfrazado de Jack Sparrow, mientras que Lily Aldrin(Alyson Hannigan) va disfrazada de loro. Todo ello en Cómo Conocí a Vuestra Madre.
8-"Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite"Frase épica. La dice Henry Jekyll, probablemente porque Mr. Hyde es un cabrón de la vieja escuela. No revelo más porque no quiero dar Spoilers(¿De El Doctor Jekyll y Mister Hyde?¿Y por qué no del Sexto Sentido?Pues porque yo lo leí muy, muy joven y sin saber la trama, y el efecto sorpresa que me dio aún me deja los pelos de punta al acordarme)
9-"La justicia, como el rayo..."Lema de los Thunderbolts. Tampoco quiero fastidiar el acojonante efecto sorpresa, por lo que solo diré que es un supergrupo de Marvel, que en su origen sustituyó a los Vengadores cuando la cagada del Heroes Reborn´en los 90, que posteriormente se reinvento varias veces, entre ellas como supergrupo de Colorado en La Iniciativa, y que Pájaro Cantor aka Melissa Gold es la inspiración más directa de Gwen Langley.
Eso es todo, estimados lectores.
Créditos/Disclaimer
Digimon no me pertenece, solo empecé a pensar en lagunas argumentales y mi imaginación las rellenó con complejas tramas envueltas en subtramas.
EL RETORNO DEL DIABLO
Por blutgang-gungnir
