Pirata
Capítulo 2
Encarcelada
¡Dios mío! ¿Cuánto tiempo llevaban allí? Lily ya estaba mareada y tenía una sed terrible, pero prefería morirse de sed antes de pedirle algo precisamente a él.
Scorpius se puso en pie, la elegancia que despedía la asombró, así que se preguntó si estaba sobreactuando un poco su papel de pirata degenerado. Suspiró. ¿Hasta cuándo duraría aquello?
Él se acercó al bar y se sirvió un vaso de wisky, Lily aspiró el aroma que le trajo tantos recuerdos con placer. Scorpius tomó el elixir pensativo mientras se paseaba por la estancia decorada a la antigua con muebles de cuero, baúles y otros instrumentos de navegación. Finalmente se detuvo frente a la amplia ventana. La tormenta había cesado y la luna llena brillaba libremente en el cielo, bañando a Scorpius con su cálido resplandor.
-Al parecer no has cambiado nada en todos estos años.
-Si pretendías que me echara a tus pies como una moza en busca de su príncipe azul, lamento desilusionarte, haberme encontrado contigo no es precisamente lo que estaba buscando. – Scropius se giró con una sonrisa bailándole en la comisura de sus labios sonrosados. Se acercó a ella y la estudió de cerca.
-Estás algo regordeta...- se burló dándole un suave pellizco a su mejilla, la pelirroja alejó el rostro furiosa.
-¿Qué diantres quieres Malfoy?- Lily se sorprendió al escuchar su tosco acento escocés escapársele, se mordió los labios con fuerza y pretendió disimular la situación, sin embargo Scorpius no era tan tonto, lo había escuchado perfectamente porque mostró un amplia y cegadora sonrisa. Él volvió a acomodarse en la silla mirándola claramente divertido, cosa que la hacía enfadarse aún más.
-Tu padre me dijo que sería difícil encontrarte, y créeme, ha sido difícil, te he buscado durante cinco malditos años, y hace algunos meses finalmente uno de mis espías logró encontrarte. No podía creer mi buena suerte y zarpé inmediatamente sabiendo que no podía perder tiempo. Y ahora estás aquí, delante de mí.
Lily soltó una carcajada y lo miró con lástima.
-¡Qué lindo Malfoy! Recorriendo el mundo para encontrar a esta escurridiza amiga del pasado. Parece que por más que te has esforzado aún no logras olvidarme. ¿No es así? – él no pareció ofendido, sino todo lo contrario, sonrió perezosamente mientras Lily se retorcía por dentro de rabia.
-Te equivocas. No siento nada por ti.- indicó con voz calmada.
-Tienes razón, imagino que solo estuviste cinco años buscándome porque estabas aburrido. – el sarcasmo de la chica hizo sonreír al pirata que la miraba con sus ojos brillantes y llenos de emoción, aunque Lily no sabía qué clase de emoción era exactamente, no sabía leer a este nuevo Scorpius.
-Quizás tienes razón, si tengo sentimientos por ti. – Lily encogió el hombro izquierdo.
-Eso es más que obvio.
-Te odio, te desprecio con todo mí ser. No sólo me humillaste al frente de todo el pueblo y de mi familia, sino que heriste mi orgullo, y si te estuve buscando todo este tiempo pequeña desgraciada es porque quiero que sufras.- sus ojos ya no estaban tranquilos como antes, se habían transformado en una capa de frialdad y odio que la habían dejado sin palabras – con grandes zancadas, Scorpius se inclinó a la altura de la chica apoyando sus manos en los apoyabrazos. Lily sintió el perfume a libertad que emanaba Scorpius y se sintió embriagada por él. Los ojos del rubio martilleaban los suyos con un fuerte sentimiento. –…quiero que sufras lo mismo que yo sufrí ese condenado día en que casi fuiste mi esposa. Regresaremos a Escocia, le demostraré a todos que no eres tan ágil después de todo, porque te tengo, eres mía y por más que trates de escapar no lo harás. Yo me encargaré de ello. - Y con un brusco movimiento, alzó la silla en vilo y salió de la habitación.
-¿¡Qué estás haciendo rematado idiota! – gritó la chica forcejeando inútilmente. Los marineros se quedaron de piedra al ver al capitán transportar a la chica en la silla hacia los sucios calabozos. Lily gritaba y luchaba en vano, Scorpius la ignoraba y nadie era tan suicida como para acudir en su ayuda.
Finalmente, llegaron a las mazmorras, Scorpius caminó hasta el fin del pasillo dirigiéndose a una celda mínima en dónde difícilmente cabían dos personas y la lanzó al piso sin clemencia. Lily cayó de espaldas al suelo en una incómoda posición gritando improperios a toda voz.
Verla allí, tirada en un sucio calabozo, atada en una silla e impotente fue el cielo. Una sensación cálida se extendió por su cuerpo llenándolo de una infinita paz. Ella se retorcía con todas sus fuerzas y gritaba tratando de liberarse, pero no podría, las cuerdas estaban muy bien atadas. Caminó hacia el rostro de la chica y se inclinó hacia ella, la tomó con fuerza del rostro y la obligó a mirarlo.
El rostro de Lily estaba cubierto por una fina capa de sudor por todo el forcejeo que había realizado, sus mejillas estaban coloradas y su pecho subía y bajaba en una respiración agitada. Su cabello rojo estaba esparcido por el suelo y él no la pudo encontrar más hermosa, aún cuando la ferocidad de su rostro iba dirigida hacia él.
-¿Sientes?...- inquirió con placer - ¡Ah! – suspiró – es reconfortante, no encuentro palabras para describir esta sensación…- Lily encontró acciones para describirla, porque sin esperar demasiado lo escupió en la mejilla. Scorpius soltó una risita la tomó fuertemente de las mejillas, se acercó a ella y la besó. No fue un beso casto, tampoco fue dulce ni mucho menos considerado. Fue un beso salvaje, una clara demostración del dominio que él ejercía sobre ella ahora. Lily se estremecía, pero él la tenía bien sujeta, así que continuó invadiendo su boca con rudeza, capturó su labio inferior y lo mordió con más fuerza de la necesitada, observó con placer el pequeño hilito de sangre.
-Maldito. ¡Mil veces maldito! – rugió la chica, Scorpius se puso en pie, observándola por última vez y asegurándose de que nunca olvidaría ese día ni mucho menos esa escena.
-Espero que la estancia sea de tu agrado colorada. La diseñé perfectamente para ti. Después de todo, mierda es feliz con mierda. Disfrútala, le estás robando la virginidad…- y picándole un ojo, salió de la celda cerrándola con llave para después irse de allí silbando de muy buen humor, dejándola sola con la oscuridad, el olor a mierda y el espacio reducido. No tuvo más remedio que echarse a llorar.
Sí, después de todo nuestra pelirroja no es tan fría.
Algo cruel no creen… Supongo que los hombres son algo delicados con esa cuestión del orgullo, y no es para menos. Es decir, la pelirroja lo había dejado en el altar a los 19 años del chico, declarando a toda voz en plena iglesia al frente de todos los invitados que nunca se casaría como alguien tan inútil como él, y por si fuera poco, se llevó todos los regalos de compromiso que él le había dado. Los hermosos vestidos de seda francesa, los collares de perlas, los abanicos traídos de España, las pinturas, los libros… ¡Todo! Y después de ese terrible día en la iglesia, la chica desapareció dejándolo como la burla del pueblo. Fue entonces cuando juró que se vengaría de ella. ¡Oh sí que lo haría! Y no sólo eso, disfrutaría haciéndolo.
Subió a cubierta y observó en el horizonte que el sol estaba saliendo. La tripulación lo miraba con evidente interés en saber qué rayos iba a pasar ahora con la chica. Él subió las escaleras y alcanzó el timón, Logan, el conductor se hizo a un lado para que el capitán dirigiera la nave, sabía que eso lo relajaba.
Steves se acercó algo temeroso, conocía muy bien a su señor para saber que no estaba tan relajado como aparentaba.
-¿Y? ¿Cómo ha ido todo? Deduzco por los insultos de la chica que se alegra de volver a verlo. – Scorpius hizo una mueca.
-Su alegría fue tal que como muestra de agradecimiento me escupió.- Steves soltó una risita.
-Puedo preguntar… ¿Cuánto tiempo pasará nuestra invitada en el cuarto de huéspedes?
-El suficiente como para que piense que se va a morir allí. – gruñó el hombre frunciendo el ceño.
-Imagino que no le ha dado la noticia de su padre…
-No, ni una sola palabra. Quiero que sienta que todo va de mal en peor.
-Muy bien…- asintió Steves. – Sólo recuerde capitán que estos juegos son algo peligrosos. Ya sabe lo que dice el refrán, no juegues con fuego, te puedes quemar.
-Lo sé, también sé que el agua es capaz de apagar a la más furiosa llamarada, y por si no te has dado cuenta, nos encontramos en pleno océano…
CONTINUARÁ
¡Chicas! Feliz día, ya está listo el capitulo dos, espero que les haya gustado. Como dije al principio no sé como saldrá esta historia porque no tengo un plan específico, sólo sé que Lily será una arpía! Jajaja… Y Scorp, será Scorp!^^
Decidí hacerlos escoceses y bueno, no sé qué demonios haré después. Sólo puedo decirles que me gusta Escocia!U_U
La idea de una Lily no con una figura convencional o moderna la saqué ésta vez con razones fundamentadas. Dicen que las mujeres escocesas eran robustas y fuertes, por lo tanto no podía hacer a Lily como una delicada flor inglesa (que era mi idea principal). De todos modos si tienen dudas vean Cómo entrenar a tu dragón!x-D Jajajaja, me encantó la peli y los libros también!^^
¡Un beso chicas y gracias por leerme! ¡Son tan bellas! Y para las que quieran el mapa de la fuente de la juventud, sólo deben darle al botón de review, y con gusto se los mandaré!:D
Att: Criis
