Hola, hola!, como les va?... Ya es fin de semana, hay que ser felices :D, divago xD...

Los personajes son de Clamp no me pertenecen, solamente la historia ;)

Buena lectura!


Nuevo reto

-¡!...- grité contra mi almohada, no había descargado toda mi frustración desde que me enteré que Li Shaoran sería mi tutor temporal.

Seguía sin entender cómo iba a explicarme un simple problema si ni siquiera podíamos hablar bien por más de cinco minutos. Y esto no era culpa mía, él siempre se las arreglaba para crear un ambiente de enemistad entre los dos.

-Estoy totalmente perdida- susurré contra la cobija. Definitivamente tendría que regresar a tutorías y pedir cambio. Por más que estimara a Mei no iba a arriesgarme a perder todo el avance que había logrado, no por ese amargado.

-Si tan solo fuera más amable- bufé.

Well I tripped, I fell down naked

Well I scratched my knees, they bled

Sew up my eyes, need to more

In our game there is no score…

Tomé mi celular y procedí a contestar la llamada.

-¿Hola?- pregunté desganada.

-Sakurita, llamaba para decirte que… ¡Tengo una cita con Eriol!- el grito de mi amiga me dejó casi sorda.

-Me alegro mucho por ti Tomoyo- dije en el mismo tono de antes.

-Si yo sé, me siento tan feliz, pero…- dudó unos momentos- ¿Te sientes bien?- preguntó totalmente alarmada.

-Yo, lamento arruinar tu felicidad Tomoyo, pero ha ocurrido una desgracia- solté ya sin mucho esfuerzo por contenerme.

-No importa, dime ¿qué ocurrió?- su tono demostraba que estaba realmente preocupada por mí, lo que me hizo sentir completamente egoísta.

-Li, será mi tutor- suspiré al recordar la mirada que me había dedicado al escuchar las palabras de su hermana.

La risa de Tomoyo se desplazó por el auricular.

-¿Podrías contarme el chiste?, porque hasta ahora no me han dado ganas de reír- fruncí el ceño y maldije a mi mejor 'amiga'.

-Hay Sakurita, disculpa mi sentido del humor, pero es increíble que sigan así los dos- ¿ahora de que rayos me hablaba?

-Más te vale que te expliques Daidouji- amenacé mordazmente.

-¡Oh!, lo lamento Sakura, debo cortar, chao-.

-No te atrevas…-.

-Me las pagarás Tomoyo Daidouji- maldije por lo bajo y volví a cubrirme el rostro con la almohada.

La noche transcurrió lenta y amenazadora. Predicaba que mañana no sería un buen día.

Me la pasé dando vueltas en la cama, dándole la espalda a la ventana, luego al retrato de mi madre y así hasta que caí en los brazos de Morfeo.

El infinito se habría paso frente a mí. Todo quedaba cubierto por las penumbras, limitándose a ser un cuerpo más, que tarde o temprano sería absorbido a la inmensidad del espacio. Divisé un bulto varios metros por delante de mí. Me acerqué tranquilamente hacia aquella protuberancia que salía del suelo y la toqué.

-¿Quién eres?- me asusté cuando escuché que eso me estaba hablando.

-S-Sakura- contesté aún temerosa.

-Eres tú- el bulto emergió de entre la tierra y se paró.

Pude ver como el barro iba descendiendo de ese ahora cuerpo que iba tornándose humanoide. Primero pude ver sus brazos y después su torso desnudo.

Me sonrojé, aquel ser parecía ir al natural.

Después de varios segundos pude ver una desordenada melena castaña junto a unos penetrantes ojos ámbar, que me miraban fijamente.

-¿Li, q-qué haces aquí?- le pregunté evitando bajar la vista, sabía que no llevaba nada puesto y por consiguiente no me atrevía a mirar.

-Shhh- colocó el índice sobre sus labios- Nadie debe saber que estamos juntos-.

-¿De qué hablas?- lo miré totalmente confundida.

-Tú y yo, es un secreto, ¿recuerdas?- seguía sin saber de qué iba eso.

-No te comprendo, ¿a que te refieres con 'secreto'?-.

-Tú eres Sakura, deberías saberlo- y dicho esto el chico que antes estuvo cubierto de barro desapareció.

La alarma sonó esplendorosa, inundando toda mi habitación con su incesante Ring…ring. Tome mi almohada y me cubrí la cabeza.

-¡Cállate!- grité golpeando al desdichado aparatito, si seguía así debería irme consiguiendo otra alarma despertadora, porque está ya estaba lista para ser lanzada al bote de basura.

Hice todo lo normal que hace una chica de mi edad para antes de ir a la escuela. Me bañé, me vestí lentamente, baje y desayune. Y tomé mi mochila para encaminarme a la preparatoria.

-Sakurita- gritó Tomoyo desde el otro lado de la acera- Ven rápido-.

Caminé, corrección, arrastre los pies hasta llegar a donde mi amiga y puse cara de pocos amigos.

-Vaya, aún no te juntas con Li y ya hasta tienes sus modos- me estremecí ante el comentario y sonreí socarronamente.

-Lo siento Tomoyo, no tuve una buena noche- dije tallándome el puente de la nariz.

-Lo sé, tienes unas ojeras terribles- dijo cubriéndose el rostro- Vamos a remediarlas-.

Y así fue como me llevo a rastras hacia el baño, donde yo en estado zombi solo fui consciente de las luces que me golpeaban en la cara. Sentía algo que me acariciaba las mejillas y luego las pestañas. ¿Qué rayos le pasaba a Tomoyo?

-Dime de una vez por todas, ¿para qué me disfrazas de payaso?- solté.

-No Sakurita, no es de payaso, es de chica linda y tierna, además te cubrí esas espantosas ojeras, te hacían lucir muy cansada- sonrío mientras guardaba el maquillaje en su bolista.

-Gracias Tomoyo- le dediqué una sonrisa ladina.

Salimos del baño y fuimos directo al salón de clases, los demás compañeros aún no llegaban, solo estaban al final de las filas Li y Eriol, los cuales parecían entablar una conversación amena.

Esperen, ¿Li riendo? Wow, me perdí de algo y grande, muy, muy grande.

-Buenos días chicos- saludó Tomoyo y fue correspondida casi al instante por el par de gafas elegantes.

Me reí ante tal acto y me dispuse a sentar, pero sentí una mirada posarse en mí.

-B-buenos días Li- susurré mientras tomaba asiento, y luego saludaba con la cabeza a Eriol.

Todas las siguientes horas no dejé de sentir la mirada del cubo de hielo sobre mi nuca, la cual sentía incendiarse con cada rocé ocular por parte de castaño.

Al fin mis suplicas se hicieron realidad y el timbre anunció la salida. Tomé mi mochila con cuidado y me levanté del asiento.

-Sakura- me llamó Tomoyo, la miré fijamente esperando que me dijera- Hoy no podré acompañarte porque… bueno- se sonrojó y bajo la mirada.

-Iremos al cine- interrumpió Eriol.

Sonreí y asentí levemente, viéndolos desaparecer entre las filas. Me levanté de mi asiento y comencé a caminar.

-Espera Kinomoto- y ahí estaba, la razón por la que casi no había prestado atención a la clase. Alguien debería decirle que sus miradas se sienten a través de la piel, y arden como los mil demonios.

Me giré sobre mis talones y lo enfrenté. Estaba irritada y molesta, con él y solo con él, porque por su culpa no había podido dormir. Por su culpa tendría que ir a tutorías a pedir cambio, por su culpa había sentido un vacío en el estómago cuando me gritó aquellas cosas, y también era su culpa que no pudiera sonreír.

-Mira Li- usé un tono que solía guardar para Touya cuando había agotado hasta la última gota de mi paciencia- No habrá problemas, ya tengo la solución para librarte de está tortuosa misión- me miró sin entender, abrió la boca como para hablar pero se calló de inmediato- Decidí ir a pedir un nuevo tutor, así que no tendrás que molestarte con enseñarle matemáticas a está patosa- me señale con el dedo índice.

Sin más comencé a caminar hacia el aula de tutorías para realizar el anterior trámite. El cual requería de inmediato pues el examen era en tan solo dos semanas y necesitaba estudiar.

Llegué hasta la puerta principal de aquel salón y lo que vi me dejó pálida como a una hoja de papel.

"Si no viniste a tiempo tus oportunidades se han acabado, todos los tutores fueron asignados a diferentes estudiantes. Pero no te desanimes, puedes conseguir un tutor por fuera."

Comencé a hiperventilar al leer aquel asqueroso cartelón. ¿No te desanimes? mis…

Me dejé caer al suelo y comencé a sollozar, estaba perdida. No tenía más que dos opciones, y ninguna me agradaba para nada. La primera: irme a Italia y comenzar una vida como gánster profesional, aniquilar rivales y planear redadas o la segunda, y no por lo tanto más agradable: buscar a Li y rogarle que me enseñara matemáticas, aún después de haberle hablado de aquella manera.

Definitivamente no tendría otra salida. Caminé por los rincones de Tomoeda esperando encontrar algún consuelo, y fue cuando lo vi. El enorme oso color rosado que me habían prometido seguía ahí en el aparador, mi padre ni Touya se molestaron en ir a separarlo porque intuían que no pasaría el semestre. Aunque ni después de las tutorías fueron a hacerlo, tal vez…

Entré al local haciendo sonar una de esas campanitas que anuncian la entrada de un nuevo cliente. Me desplacé hasta el lugar donde se encontraba el oso de felpa como si estuviera hipnotizada.

-¿Cuánto cuesta?- le pregunté entusiasmada a la chica tras el mostrador.

-Lo siento pequeña- giré deprisa al escuchar su tono de pena, creí sentir a mis ojos humedecerse- Ya está separado-.

¡No puede ser! Quería ir a estampar mi rostro contra la primera pared que estuviera afuera. Una no rayada con grafiti. Solo para dejar la huella en la cual todos puedan percibir el mensaje de: Estúpida adolescente marca pared con sangre de su frente para demostrar que su vida es un total desastre.

-Gracias- susurré dolida mientras me disponía a salir de la pequeña tiende de regalos.

Al llegar a mi casa sentía que llevaba arrastrándome varios kilómetros. Seguí la sombra de Touya y al llegar hasta donde estaba lo miré. Me le quedé viendo lo que fue el minuto más largo de mi existencia.

-¿Qué es lo que quieres ahora Monstruo?- cuestionó sin detener su afanosa tarea de preparar la comida.

-¿Los gánster tienen buena vida?, tu sabes un sueldo base y oportunidades de crecer- mi hermano volteo a verme, por su rostro me di cuenta que pensó me había drogado.

-¿Te drogaste?- me reí ante su comentario.

-No, solo quería saber- me deslicé hacia el sofá y me recosté sobre esté. Y fue así que no supe más de mí hasta que sentí un constante movimiento alzarme hacia los lados.

-¿Qué?- pregunté soñolienta a quien estuviera osando interrumpir mis clases de cocina aérea. Debería dejar de ver esos programas de cable que solo dañan la mente.

-Sakura te llama una tal Mei- ¿Mei?, Mei… Mei… ¡Feimei!- me desperecé lo más rápido que pude y tomé el teléfono.

-¿Hola?, Mei, ¿pasó algo?- pregunté dejando escapar un bostezo.

-Si- tragué pesado, sonaba molesta- ¿Cómo está que no quieres a Shaoran de tutor?- rayos, formuló la pregunta equivocada en el tiempo equivocado.

-Mei, ahora él es mi última alternativa- sonreí con pesadez, creyendo escuchar su tenue risa.

-Bueno pues no pierdas tiempo que él te está esperando en la biblioteca central- dijo esto de una manera apresurada mientras se despedía.

Ni siquiera mencionó el clima de China. Algún día me las pagarás Mei. Y eso me hizo recordar la larga lista de personas en espera que tenía dando vueltas en mi cabeza, todas aquellas que me las iban a pagar de alguna manera u otra.

Me apresuré a comer y luego pasé a vestirme. Me coloqué una falda blanca que quedaba a 8 dedos de la rodilla, pues estaba haciendo mucho calor. Con una blusa de tirantes gruesos color gris claro. Tomé las zapatillas grises y me dispuse a salir al encuentro de mi nuevo tutor.

Busqué por todas partes pero no lograba ver nada. Y por fin después de tanta búsqueda vi una melena color chocolate inclinada sobre un libro de ¿algebra avanzada?

-L-Li- dije tímidamente.

-Dime Kinomoto- pidió sin despegar la vista del libro.

-Y-yo…- y empezaba a tartamudear frente a él, vaya que quería ganarme el premio a la más tonta- Necesito de tu ayuda- terminé por decir, atropelladamente.

-¿No ibas a conseguir otro tutor?- preguntó sarcásticamente mientras deslizaba sus ojos ámbar hacia mí.

Me senté en la silla que se encontraba frente a él. La mesa nos separaba, pero él podía verme perfectamente. No pensé nunca en llegar al extremo de tener que andarme exhibiendo para poder obtener algo de alguien a quien ni siquiera le agradaba.

Me incliné sobre la mesa y tomé el libro por el borde, bajándolo lentamente. En realidad no podría ver nada pues mi blusa no era escotada, pero el solo acto hizo que el cubo de hielo tragara saliva.

-Por favor- supliqué con cara de perrito triste.

-S-suelta e-el libro Kinomoto- dijo en tono de amenaza, la cual no llegó a surtir efecto pues no moduló su voz al timbre adecuado.

-¿Me enseñarás matemáticas?- ronronee inocentemente.

Eso sí era nuevo, intentando seducir a tu enemigo para pasar una asignatura. Bravo Sakura, bravo.

-S-suelta el libro- se sonrojaba a más no poder. Y eso que solo había usado una voz más dulce y aterciopelada. ¿Qué sucedería si…?

Le tomé la mano derecha, la que se encontraba a punto de desgajar algunas páginas del titular que leía. No pude evitar disfrutar la sensación eléctrica que recorrió desde la punta de mis dedos hasta mis pies. Me sonrojé sobremanera al percibir ese efecto, al que él no pareció ajeno. ¿Habría sentido lo mismo que yo?

-S-si m-me dejas en p-paz- solté su mano y fui deslizando la propia hasta mi regazo- Saca tu libreta y terminemos con esto de una vez- suspiró como siendo liberado de una muy horrible tortura.

Los siguientes treinta minutos me di cuenta que si Mei explicaba grandiosamente, Li era igual de perfecto que ella para las matemáticas. No podía evitar pensar en lo que sentí cuando toqué su mano. Fue algo completamente extraño.

-Li- dije bajito, solo como para que el me escuchara.

-¿Qué, no entendiste?- sonrió socarronamente.

-No es eso- fruncí el ceño- ¿Por qué no podemos ser amigos?- alzó una ceja y se echó a reír.

-¿Has escuchado sobre el experimento del agua y el aceite?- rodé los ojos, sabía a donde se dirigía.

-Si Li, he escuchado sobre el agua y el aceite- dije molesta- Y tal vez no puedan mezclarse ni mantenerse unidos, pero se quedan en el mismo recipiente- sonreí triunfante al ver la cara que ponía, mi razonamiento le había parecido lógico.

-Tienes razón- aceptó despacio- Pero, no te prometo nada Kinomoto-.

-¿Podemos empezar por ahí?- arrugó la nariz.

-¿Por dónde?- preguntó sin muchas pistas de la respuesta.

-Deja de llamarme por mi apellido, conoces mi nombre, es…- y deje espacio para que lo pronunciara.

-Sa-ku-ra- me estremecí al escuchar que era pronunciarlo por primera vez de su boca, ¿así sonaba siempre, o con él era distinto?

-¿Puedo llamarte Shaoran?- asintió levemente mientras tomaba el libro y lo cerraba.

-Muy bien Sakura, ¿tendré que reprimir mis ganas de odiarte?- preguntó medio molesto.

-Claro que no Shaoran- le sonreí levantándome de mi asiento.


Well, aquí otro cap. más... no comentaré sobre el porque simplemente me caigo de sueño... son las 6:41 a.m., se preguntaran (o no) que hace aquí esta loca?, bien, no podía dormir... otra cosa, aun no estudio para mi examen de Filosofía y por ello subo temprano para de rato repasar un poco... bueno, en fin, a quién le importa eso xD, a lo que vamos... Comento reviews:

tuchy: Oh, muchas gracias!, me gustó ver tu comentario en verdad :D... bueno con respecto a Tomoyo y Eriol pues en realidad no sé que pueda ser de ellos, es conforme vaya avanzando la historia... tal vez en un principio los consideré pareja, pero todo puede suceder, que no? :), saludos y buen fin de semana!

moonlight-Li: De nada, ya sabes, la inteligencia debe premiarse :D... si, pobrecitos de los dos, pero sorpresas vendran, y como dices, Feimei podrá ser el referi de este encuentro, uy, será algo salvaje já xD, un abrazo ;)

jannettcita: Hey, que bueno que te siga gustando esta historia, y si, de ratillo sale un poco más Eriol, nadamás hay que buscarle un buen propósito (que aún no está claro) xD... cuidate mucho, hasta luego.

VaaleePuki: Como bien lo has dicho, 'que te odie', veremos como se van dando las cosas, y el porque del 'odio' de Shaoran, que no es tan injustificado después de todo jeje, hasta pronto.

Ari: Aww, muchas gracias ;), no te preocupes, que si mi imaginación no me falla y me quedan capítulos, los tendrán cada viernes, además cuando acaben los examenes, tal vez, se puede acortar el tiempo, cuidate mucho.

Princessmalfoy10: Claro, imagina si no hubiera tocado Shaoran de su tutor, no habría trama que contar :( ... sigue al pendiente n.n, nos estamos leyendo :D

JenLi-Chiba92: xD, muchas gracias!, ah y por lo de el 'odio' no te angusties, sabemos como es Shaoran, tal vez solo disimula otra cosa... jeje, bueno no digo más, aunque es algo más que obvio xD... gracias por seguir leyendo :D, cuidate mucho, hasta luego.

kilalaselene: Sí, pronto... pronto se sabrá que es lo que hay en la cabeza dura y fría de Shaoran... y claro, Eriol tiene que meterse, al igual que Tomoyo, veamos que traman esos dos, take care!

O.K., hasta aquí el 6to capítulo si no me equivoco... me alegra bastante que les guste la trama y todo eso... sigan leyendo y dejando sus reviews que me hacen super feliz ;)... quienes leen y no comentan, haganlo, no cuesta nada, please, sus comentarios son valiosos, me ayudan a ver mis errores y o aciertos, en todo caso, un simple... no me gusta ó está linda, sería suficiente :D... tomenlo en cuenta, si?

Ah, la canción del celular de Sakura es de Billy Talent 'Try Honesty'...

Hasta el próximo viernes!

Dann- fuera.