Hi!, well aquí otro chapter...
Los personajes no son mios, ya saben, chicas Clamp, bla bla...
Buena lectura!
Fuera luces
Los primeros diez minutos y yo ya estaba sin cabellos, o era como me sentía. Cada que el escenario comenzaba a verse oscuro y tenebroso yo solo atinaba a jalarme un poco más uno que otro mechón.
Me cubría los oídos con las manos, apretaba los ojos todo lo humanamente posible e intentaba imaginar estar en un lugar con nubes y cosas tiernas, pero me era imposible teniendo a cada lado poderosas bocinas que hacían la experiencia más vívida.
Maldito Shaoran y sus ganas por ver películas de miedo, maldito y mil veces maldito.
Giré un poco mi cabeza en su dirección, abriendo solo un ojo. Y el muy desgraciado se estaba riendo, se estaba burlando.
-¿De qué te ríes?- medio grité, pues los gemidos de pánico no dejaban de invadir la sala.
El aludido volteo y me vio medio confuso.
-La trama- señaló la pantalla- Es buena, pero- meneo la cabeza- No da miedo- sonrió y se giró de nuevo hacia enfrente.
¿Qué no daba miedo? ¿Qué no daba miedo? Debía darle clases a Shaoran Li de lo que era el miedo. ¿Cómo no le iba a dar miedo ver como una chica se retorcía frente a ti, y hablaba con distintas voces a la vez, girando su cabeza completamente?, Definitivamente estaba demente.
-Shaoran- volví a gritar, él alzó una ceja sin voltear- ¡Shaoran!- y un grito desgarrador se dejó escapar de las bocinas del cine. No pude evitar voltear a la pantalla y ver una imagen horrorosa. Mis ojos debieron abrirse demasiado, tanto que podía notar muchísimos más colores de los que ya conocía. Sentí la garganta seca después de soltar un grito similar al de la chica poseída.
Me sentía colapsar, volví a gritar igual de fuerte, con el corazón bombeando a todo lo que daba. Odiaba las matemáticas, odiaba las películas de terror, pero lo que más odiaba era a Shaoran Li.
Sentí algo caliente deslizarse por una de mis mejillas. No sabía porque había aceptado ver esa película, ¿porque?, ah sí, por él. Ese idiota que ahora se mofaba de mí, de mis gritos y mi llanto.
O eso era lo que yo pensaba hasta que sentí como era arrastrada hasta algún lugar.
-Maldición- escuché una voz cerca de mí.
Los gritos ya no se escuchaban, ni ningún otro ruido parecido al de hacía unos momentos. Abrí los ojos despacio y lo primero que vi fue la cara de Shaoran. Estaba enojado. Sentía pequeñas sacudidas por todo mi cuerpo. ¿Qué me pasaba?
-S-Shaoran- susurré.
-Estás temblando- miré mi mano y comprobé lo que él decía, estaba temblando- Joder- comenzó a revolverse el cabello.
-S-Shaoran- ¿era tonta o qué?, parecía que ahora solo sabía decir su nombre.
Vi sus ojos. Aún tenía miedo y necesitaba aferrarme a algo real, y que mejor que mirar sus hermosos ojos color ámbar. Me perdí en ellos y creo que hundí hasta el fondo. Comencé a ver todo negro.
-Sakura- me tomó por los hombros- ¿Estás bien?- me sacudió levemente.
-N-no- entrecerré los ojos- Tengo sueño- y lo último que supe fue que caí.
-Sakura deja de correr- oí su agitada voz tras de mí. No lo dejaría atraparme tan fácilmente.
-No- sonreí- Debes alcanzarme- grité entusiasmada.
Sentí sus pasos acelerarse más y más hasta que terminó por agarrarme por la cintura. Me giró rápidamente, dejándome frente a su cara.
Me acerqué lento y uní nuestros labios en un beso.
-Un beso- susurré- Shaoran- volví a decir.
-¿Eso quieres?- abrí los ojos al escuchar su voz.
-¿Querer que?- pregunté tallándome el puente de la nariz.
-Un beso- comencé a toser, la saliva se me había atorado en la garganta.
-¿Pero de qué hablas?- dije sonrojándome.
-Tu- se me acercó, tanto que nuestras narices se alcanzaban a rozar- Dijiste un beso y luego Shaoran- sonrió, ¿me estaba seduciendo?- Soñabas conmigo y que yo te besaba- su aliento choco contra mi rostro. Me pegué un poco más contra el respaldo, alejándome de él. ¿Dónde rayos estaba? No podía volverme porque con un simple movimiento podía ocurrir un 'accidente'.
-S-Shaoran, ¿qué estás haciendo?- pregunté nerviosa.
-¿No quieres que te bese?- dijo alzando una ceja.
Abrí los ojos horrorizada. ¿Qué si quería? Claro que quería, pero ¿por qué?
-N-no- mentí tapándome la boca con una mano, mis mejillas me ardían.
-¿Por qué no?- dijo quitando un mechón de cabello que me tapaba el ojo.
-N-no quiero- en realidad era por otra cosa- N-no, no se besar- susurré, me sonrojé todo lo que fue posible.
-Por eso no te preocupes- se acercó más.
Cómo no me iba a preocupar, si mis latidos estaban más acelerados que cuando veíamos la película, si mis labios rogaban ser tocados de una vez por todas.
-Hazlo ya- pensé desesperada, ó... Lo oí reírse, lo había gritado. Me apené más.
-Como gustes- y dejé de respirar.
Justo en el momento en el que unió sus labios a los míos pude sentir una corriente eléctrica esparcirse por todo mi cuerpo. Fue un simple roce. Una simple caricia que me dejó volando. Estaba en las nubes. Tocaba el cielo, en aquéllos momentos olvidé el miedo, olvidé la maldita película y también olvidé el hecho de que odiaba a Shaoran.
Se separó lentamente. El, estaba sonrojado. Abrí los ojos aún más.
-¿P-por qué lo hiciste?- pregunté tratando de tranquilizar mi respiración.
-Porque por mi culpa tuviste miedo- frunció el ceño.
-Gracias- le sonreí viendo cómo se sonrojaba aún más.
Después de todo no éramos tan distintos, ambos nos sonrojábamos.
Suspiré sonoramente mientras me quedaba embobada por la visión de sus ojos.
-No me digas- dijo ahora que estaba sentado a mí lado- Que te estás enamorando de mí- alcé una ceja y giré la cabeza aún incrédula de lo que acababa de escuchar.
-¿Por qué piensas eso?- bufé.
-Porque- se volvió a acercar y mis cachetes no hicieron más que encenderse- Cuando me acerco te sonrojas- inflé las mejillas y fruncí el ceño.
-Pues tu- acorté más las distancias, notando como su rostro comenzaba a teñirse de rojo- También te sonrojas- sonreí apuntándole con el índice la cara.
-¿A sí?- dijo en tono molesto.
-Si- me acerqué más- Yo te gusto- sentí como latía mi corazón.
-¿Quién lo dice?- sonrió mientras levantaba una ceja.
-Yo- y lo besé.
Si eso no hubiera sido cierto, él se habría separado, ¿cierto? La respuesta a esa pregunta no me importó demasiado, ahora solo quería hacer bien mi trabajo.
Coloqué una mano sobre su mejilla y creí guiarlo, aunque no tenía ni idea de lo que hacía. Pero supe que él era quien dirigía aquella situación cuando posó ambas manos sobre mi cara y me empujó lentamente hacia atrás.
Nos separamos solo unos instantes para volver a empezar.
-Shaoran- dije jadeando- Esto no está bien- terminé aún con los ojos cerrados.
-Es cierto- se separó abruptamente- Tu no me gustas- soltó con voz ronca y ahí mi corazón se rompió, pero no debía demostrárselo, ¿verdad?
-Ni tú a mí- dije en un hilo de voz.
Lo miré enojada, estaba realmente furiosa. Me levanté aun con los nervios a flor de piel y comencé a caminar. Ni siquiera me despedí, no lo miré, ni giré mi rostro para nada, aún y cuando estaba a punto de cruzar la puerta de salida.
Vi como Touya desde su empleo me veía. Hizo varias señas que no alcancé a entender. No tenía ganas de darle explicaciones. No quería ver a nadie. Mis ojos me ardían. Me sentía estúpida.
Corrí por las calles de Tomoeda. Corrí no por prisa, sino por libertad. Quería sentir el viento golpearme en la cara, la brisa humedecer mi piel.
No supe en que momento había empezado a llorar, y tampoco me era necesario saberlo. ¿Por qué me afectaba tanto el saber que yo no le gustaba a Li? ¿Por qué? Iba tan sumida en mis pensamientos que no atine que algo me había detenido, o mejor dicho alguien.
-Sakura, ¿estás bien?- me preguntó amablemente.
-Yo…- no sabía que decir, si decía no, era obvio que mentía pues mis lágrimas delataban que era falso y si decía que sí, pues, diría la verdad pero quedaría como una tonta llorona.
Sin esperar demasiado tiempo a mi respuesta, el pelinegro me abrazó. Por unos instantes me quedé aturdida, pero segundos después le correspondí.
Nunca, y repito, nunca había llorado como lo estaba haciendo ahora. Ni siquiera cuando supe que estaba a punto de dejar matemáticas. Un nudo en mi garganta comenzaba a asfixiarme.
Sentí como palmeaba mi espalda tratando de que me tranquilizara. Y yo sin poder detenerme. Seguí y seguí desahogando todo lo que llevaba dentro.
-¿Ya estás mejor?- preguntó separándome de su abrazo.
-Gracias- le di una sonrisa que sé no fue del todo cierta más, sí sincera.
-¿Es algo de lo que quieras hablar?- cuestionó serio.
-En realidad no estoy segura sobre eso- confesé algo apenada.
-No te preocupes, estoy seguro que todo se arreglará- dijo con una enorme sonrisa en los labios- Pero, creo que será mejor que me vaya- dijo mirando por detrás de mí- O tendré problemas- se mofó.
-No hay problema, nos vemos- me despedí agitando la mano derecha.
El tramo restante no lo hice corriendo como había esperado, o como lo planee en un principio. Me fui caminando, con paso tranquilo. Tenía mi pensamiento en blanco.
Miré el semáforo sin mirarlo, aún estaba ausente. No distinguí si el color era verde o rojo. Di un paso al frente y justo cuando iba a dar el segundo un autobús pasó a toda velocidad frente a mí.
El viento cortó por unos instantes mi visión. Mi corazón no hacía más que bombear sangre a todo lo que daba. Quedé con las sentaderas posadas en el suelo, deteniéndome el pecho con las dos manos.
-Serás idiota- escuché que me decía quién me ayudaba a ponerme de pie.
Sus cejas estaban tan unidas, como la vez que lo vi en la cafetería. Aún me sostenía por el brazo derecho, presionándolo.
-¿Te quieres morir?- dijo totalmente molesto.
No podía responder. Sabía que estaba frente a mí, pero la impresión me había dejado sin habla.
-¿Te comieron la lengua los ratones?- soltó con el mismo humor.
-No- dije en el tono más frío que pude. Mi voz parecía la de otra persona, no hubiera estado segura que era la mía, sino hasta que vi su expresión medio turbada- ¿Podrías soltarme, Li?- pregunté igual de mordaz.
-No- dijo seriamente.
-Suéltame- levanté una ceja.
-¿Por qué?- me miraba fijamente.
-Déjame ir- espeté, tirando mi brazo hacia mi cuerpo.
Como era de esperarse, y sabiendo que él era hombre, al momento de jalarme me sentí como una mísera hoja de papel, débil.
Llegamos hasta el parque pingüino. Después de varios minutos de llevarme arrastrando, terminé por rendirme y comencé a caminar tras de él. Claro, me llevaba sujeta del brazo.
-Li, ya puedo llegar sola a mi casa, sana y salva, no tienes por qué seguir cuidándome- dije fastidiada.
-Sakura- me tenía frente a él, su voz era distinta. Estaba sonrojado y fruncía el ceño.
-Dime Shaoran- suspiré, no podía estar enojada por no gustarle, ¿verdad?
-T-tú me g-gustas- abrí los ojos totalmente sorprendida. Se mofaba de mí, eso podía verlo.
El sonido llegó al mismo tiempo del acto. Mi mano quedó pintada en su mejilla. La estruendosa cachetada era evidencia de mi enojo.
-No te burles de mí- y salí corriendo, nuevamente.
Todo en mi palpitaba. Aun escuchaba sus palabras. Me ardían. Quería golpearlo nuevamente.
-Maldito Shaoran- grité cuando hube llegado a mi casa.
Pueden matarme si quieren... no, xD, no se lo tomen tan literal... Bueno pues sobre el cap. que nunca comento ahora si lo haré... no me gustó, y sí, sé que no es largo... de hecho es de los más cortos... pido disculpas... no sé si luego lo cambie o si así se quede :(...
Díganme que onda, así está bien?... Yo sé que mis excusas son inválidas pero de todas formas las diré... Estoy a punto de entrar a la Universidad, sí eso te pone los nervios de punta, me dejan tareas a montones y como mi naturaleza es la de una criatura totalmente floja pues... lo dejo todo a último momento xD... mal hábito, bueno eso es lo que hay.
Aparte que soy bipolar... les comento esto por lo siguiente: no cambiaré el capítulo já, si que estoy mal de la cabeza xD...
Well ahora contesto reviews.. aaa Dejen sus reviews :D
jannettcita: Sí Shaoran se traía algo entre manos, pero la pobre asustadiza de Sakura pues ya ves... como ha terminado todo. Si hay que buscarnos un Shaoran que nos explique mate, aunque terminemos sin entenderla menos... chao!
Princessmalfoy10: Que bien que continues leyendo :D, espero no te decepcione mucho esté cap u.u, cuidate byee!
moonlight-Li: Buee, primeramente ojala y si te haya ido bien en los exámenes, luego... no hubo mucha inspiración y pues esto fue lo que salió, no me gusto para nada pero que le hago xD, tu grita todo lo que quieras hay que tener emociones :), yo ya dejé de preocuparme por si piensan que estoy loca, al fin y al cabo así somos felices, que no?, jeje... cuidate mucho, nos estamos leyendo :)
tuchy: Gracias por dejar el comentario :), bueno pues en materia de todo esto... si Shaoran pues solo quería no ser visto tan sonrojado, pero mira como le ha salido todo, se le fue de las manos, Sakura es demasiado temperamental, creo que hasta algo bipolar, pobre chica!, xD... Sii y eso de las mates, pues a estudiar, que más se le hace jeje... take care, y deja aunque sea un comentario malo que yo se me es merecido xD.
Annalice: Já, si es que los puntitos estos '...' son tan geniales, yo tampoco puedo vivir sin ellos... aw que bueno que te tomaste tu tiempo y dejaste el comentario :D, y gracias por haberlo disfrutado, para eso es :D... pero mira lo que ha hecho nuestra Sakura, rayos ahora que Shaoran se había 'descongelado' a ella se le ocurre cachetearlo u.u, sobre Meiling, claro que vendrá, tiene que haber la manzana de la discordia :) ... bueno adios, cuidatee mucho.
u.u
Dann- 'super' fuera
