Hi!

Los personajes no son míos, pero la historia si.

Buena lectura!


Aprobada o reprobada

Inhalé. Exhalé. Repetí tales actos a lo mucho quince veces. Volví a posar la mirada frente al espejo. Ahí estaba yo, con los ojos medio hinchados y unas apenas nacientes ojeras, que oscurecían los bordes de mis párpados.

Lucía realmente cansada y fastidiada. Hoy era el día. Hoy definiría si habían servido de algo esas asesorías que me dieron tanto Mei como Shaoran.

Un nudo se formó en mi pecho. Había decidido reprimir los pensamientos que tuvieran que ver con él, pero no podía. Me aclaré la garganta evitando que las lágrimas comenzaran a escurrirse por mi rostro.

Tomé el cepillo y comencé a peinarme. Me lavé los dientes. Me vestí. Alisté mi mochila.

Fui bajando las escaleras. Vi a kero sentado en el primer peldaño. Me miraba con ojillos tristes, sabía que yo tenía algo. No movió su rabo, ni me ladro dándome los buenos días, solo atinó a acercarse y pegarme la cabeza en la pierna. Le sonreí y lo acaricié.

Terminé de bajar, y me dirigí a la puerta. Preparándome para dar mi 'grito' de salida.

-Touya, ya me voy- dije en tono apagado.

No sé cómo fue el camino de mi casa a la preparatoria. No era consciente de las calles que atravesé, ni de las personas con las que me topé.

Al llegar me senté en mi banco. Apenas había unos cuantos alumnos repartidos por todo el salón.

Primera hora. Matemáticas. Examen. Única razón mía para llegar a tiempo.

-Sakura- voltee hacia atrás, clavándole la mirada a sus ojos ámbar.

-Dime, Li- dije sin despegarle la mirada.

-Buena suerte- sonrió aunque pude notar que la felicidad no le llegaba a los ojos.

Cabe destacar que me preocupé. Desde hacía dos meses él no era tan gruñón conmigo. Sonreía más a menudo y eran unas en las que en verdad se veía contento.

-Gracias- me giré y preparé para enfrentarme a la batalla más dura que me había tocado. Salir viva de este examen.

Cinco minutos más tarde y ya habían todos llegado al salón, posicionándose en sus respectivos asientos.

Cuando me entregaron la hoja de papel tamaño oficio dejé de respirar. Cerré los ojos y comencé de nuevo con mis ejercicios de respiración. Inhala, exhala, inhala, exhala.

Suspiré y levanté el párpado derecho mirando de reojo las preguntas. Exhalé fuertemente al percatarme que recordaba cómo hacer todo aquello.

Escribí mi nombre y todos los datos personales que el dichoso documento requería.

Comencé a contestar todo pausadamente, convenciéndome que en realidad las respuestas estaban correctas. Eran solo veinte reactivos. Fácil. En el número diecinueve me detuve. No recordaba cómo transformar eso. Pero no me rendí continué, hasta el final.

Después de que tocó el timbre, que daba pauta al fin de nuestro examen, todos se levantaron a dejar el papel sobre el escritorio de la maestra.

Salí a refrescarme un poco. Caminé a la cafetería deseando olvidar por un momento tantas fórmulas y ecuaciones.

Shaoran POV's

Patee el balón, sin dejar de pensar en eso que me estaba rondando en la cabeza desde hace algunos meses. Exactamente desde que comencé a enseñarle matemáticas a Sakura. Esa chica me estaba volviendo loco en todos los sentidos. Al fin me había decidido y le dije lo que sentía por ella y me golpeo.

-Oye Shaoran- escuché que gritaban en el otro extremo de la cancha, voltee- No seas tacaño y pasa el balón- gritó el pelinegro nuevamente, mostrando una sonrisa. Gruñí por lo bajo y después de quitarme de encima a varios defensas le pasé el esférico a Eriol, quien se lució y metió un tremendo gol.

Como me era costumbre después del partido me dirigí a los bebederos. Me incliné sobre uno y comencé a beberme toda el agua que me fuera capaz retener, estaba exhausto y tremendamente fastidiado, el examen de matemáticas había estado sencillo, cosa que me aburrió.

-Romeo, al fin te encuentro- escuché esa molesta voz tras de mí. Sentí un golpe en la espalda, atragantándome de inmediato con el líquido que tomaba. Después de escupir y dejar todos mis pulmones en el suelo me dediqué a mirar al pelinegro, con una larga e intensa mirada de odio puro.

-Vamos Shaoran, no te pongas así- sonrió, como si yo fuera miembro de su club de fans, creyéndose que me convencería con esa estúpida mueca. Me giré dispuesto a largarme de ahí, estando seguro que Eriol comenzaría nuevamente con ese absurdo discurso. Di unos cuantos pasos, y cuando estaba a punto de sonreír por haberme librado de tan molesto inglés sentí su ruidoso caminar a mi lado.

-¿Cómo piensas solucionar tu problema?- preguntó agarrándome del hombro. Creo que casi se me desencaja la mandíbula al escucharlo decir aquello. Voltee a verlo fulminándolo con la mirada. Este tipo en vez de hablar de futbol quería tratar con tonterías- ¿Ya tienes el plan B?- insistió.

-¿Desde cuándo te importa?- dije molesto, zafándome de su agarre. Por mí, este loco al que suelo llamar amigo, no se hubiera enterado de nada, solo que por llámenlo casualidad, destino o suerte de mierda había visto el remate que me dio Sakura.

-Shaoran, somos hombres- alcé una ceja- Debemos apoyarnos en lo que se refiere a chicas- sonrió y yo no pude contener una carcajada- Sabes que es cierto- dijo serio. Creo que el momento decisivo se acercaba.

Eriol tenía una extraña forma de ser, la mayoría del tiempo se divertía confundiéndome más, pero de vez en cuando me ayudaba a ir por el buen camino, según él. Traté de contener el aliento, dejándolo escapar segundos después.

-¿Y bien?- dije deteniéndome, quedando frente a él. Ambos teníamos la misma altura así que nuestras miradas iban en línea recta. Esperé unos minutos, que me parecieron eternos. Ahora parecía que no quería hablar- Joder, dime de una vez que tienes en esa cabeza- grité molesto.

-Maldición que desesperado eres- se burló de mí.

Contraje el rostro en una mueca que llevaba desde angustia, enojo y rabia, sobre todo rabia e ira contenida. Esto solo hizo que mi compinche se carcajeara más. Que suerte la mía, me había convertido en el bufón de un cuatrojos.

-Me largo- fruncí el ceño y emprendí camino a mi departamento.

-No seas aguafiestas- me retuvo.

-No necesito ayuda Eriol- vi su cara de confusión que cambió de pronto a otra de algo que no supe identificar- Ya no hablaremos más- miré hacia el frente- Pasará el examen y no será necesario que siga siendo su tutor- me sinceré, al fin y al cabo no tenía ningún fin ocultarle esto a él.

-¿Y eso importa?- lo vi sin entender- Yo creí que eras más…- le urgí la palabra con la mirada- Perseverante- meneó la cabeza y comenzó a caminar.

-Hey, espera- grité yendo tras él, ahora sí que se habían girado los papeles, casi podía sentir la mirada arrogante y risueña de Eriol, queriendo que me arrodillara a pedirle consejos. Cosa que no pensaba hacer, ni en un millón de años.

Sakura POV's

Las clases por fin habían concluido haciendo que me sintiera un poco feliz

Llegué a mi casa pensando que había sido un día normal, exceptuando la parte del examen. Me tiré sobre el sofá cerrando los ojos al instante. Quería relajarme y dejar de estresarme pensando en Shaoran. Debo admitir que sentí pequeñas mariposas revolotear en mi estómago cuando me deseo suerte en el examen.

Estaba pensando en disculparlo y seguir como siempre, pero recordé su mala jugada y fruncí el ceño inflando las mejillas de paso. ¿Quién se creía para jugar con mis sentimientos?

-¿Ensayando para hacer la obra del Super Monstruo?- preguntó Touya recargado contra la pared.

-¡Hermano!- grité enfurecida sacando humo por los oídos.

-Monstruo no practiques tanto- gruñí- No lo necesitas- medio cerró sus afilados ojos mostrando una tenue sonrisa.

-¡Touya!- volví a gritar.

Decidí dejar la pelea a un lado y me fui hecha una furia a mi habitación, seguida de la bola de pelos que fue más rápido y entró antes de que diera el portazo. Me tiré literalmente sobre la cama, enterrando la cara en la almohada. No tenía ganas de pensar en nada, solo quedarme en blanco… al fin y al cabo no tenía mucho de qué preocuparme, seguramente aprobaría el examen, o eso esperaba.

Fui rindiéndome al cansancio acumulado en mi cuerpo y mente, hasta que creo me quede profundamente dormida.

-Sakura, ¿ya escuchaste los rumores?- me susurró Tomoyo al oído.

-¿Sobre qué?- pregunté confundida, era cierto que había escuchado ciertos chismes, pero no sabía a cuál se refería.

-Es sobre Li- abrí los ojos al instante. Fruncí el ceño y desvié la mirada hacia el otro lado.

-Vamos Tomoyo, no quiero saber nada sobre él- solté desdeñosamente.

-¿Segura que no quieres oírlo?- dijo risueña. Había algo en su tono de voz que hacía me sintiera atraída por tal noticia. De qué iría la cosa.

-N-No- traté de decirlo lo más firme que podía, pero caso contrario era como decirle a mi mejor amiga 'Vamos una insistencia más y me dejaras picada suplicando que me digas'. Inflé las mejillas, no me quería rebajar a tal cosa, ultimadamente Li y yo ya no éramos amigos, aunque no por eso me había dejado de importar.

De pronto, antes de que las dos dijéramos algo, se abrió la puerta del salón dejándonos ver a un par de estudiantes. Una chica y un chico. Levanté la vista para verles las caras. No pude evitar sentir como mi pecho era oprimido por algo, y ese algo era capaz de aplastarme completamente si no dejaba de mirar.

Era Shaoran con una chica, iban tomados de la mano. Desvié la vista rápidamente, topándome con los ojos de Tomoyo, quién al ver mi reacción sonrió con pena, ella no sabía lo que pasó entre Shaoran y yo… entonces, ¿por qué? Vi como meneaba la cabeza y me tomaba de la mano.

-Sakura- dijo en un susurro apenas audible- Li tienen novia- creo que los laditos de mi corazón cesaron en ese preciso momento. Mi pulso se vino abajo al igual que toda la sangre que recorría mi cuerpo. Me sentí débil e inútil.

-Kinomoto- dijo Shaoran, no me había dado cuenta que estaban frente a mi banco- ¿Podrías dejarle el asiento a mi novia?- abrí los ojos desmesuradamente.

-N-No- arrastré molesta.

-Cómo quieras- rodo los ojos y sonrió- Por cierto- se acercó bastante hasta mi rostro- No besas bien-.

-Idiota- grité.

Empecé a reaccionar, había sido solo un sueño, uno muy hiriente y malvado, vaya que sí, pero tuve un mal presentimiento. Tomé el teléfono y marqué a casa de Tomoyo.

-Residencia Daudoji, ¿con quién tengo el gusto?- contestaron del otro lado del auricular.

-Sakura, busco a Tomoyo- dije sonrojándome al instante por no haber saludado, odiaba hacer llamadas telefónicas.

-Permítame señorita Sakura- espere lo que conté aproximadamente como sesenta segundos.

-¿Sakurita, estás bien?- pregunto algo aturdida la amatista.

-S-Sí…- dudé un instante, ni yo me lo creía- En realidad, necesito desahogarme- confesé ya sin fuerzas.

-¿Qué sucedió?- tanteó Tomoyo.

-S-Shaoran y yo nos… b-besamos- dije ruborizandome hasta la punta de los cabellos.

-¿Al fin lo aceptaron?- dijo con un tonito alegre.

-Tomoyo- comencé a sollozar- Él está jugando conmigo- hipé.

-¿Por qué lo dices?- cuestionó tranquila.

-Me dijo que le gustaba, pero…- recordé cuando me le di la cachetada- No le creí- me agaché.

-Sakurtia, piensa bien las cosas, no debes actuar así de impulsiva, ¿cómo puedes saber si Li te mentía?- pensé por un instante. No sabía cómo adivinarlo, fue solo un impulso.

-Gracias Tomoyo- dije más calmada- Nos vemos mañana- y corté la llamada sin esperar su respuesta.

Me tiré de nuevo en el colchón, esta vez mirando hacia arriba. ¿Y si no mentía? Mi corazón latió aprisa. Comencé a sentir mariposas en el estómago. Me llevé las manos al rostro sintiendo como este se calentaba por la sangre acumulada en mis mejillas.

-No Sakura- di pequeñas palmadas en mis pómulos- No pienses cosas que no son-.


Bueno aquí otro capítulo... Dejen sus reviews :)

tuchy: Muchas gracias por los consejos :), espero te esté llendo de lo mejor y que concluyas tus estudios exitosamente... con respecto a Sakura, si tal vez es menopausica xD

kilalaselene: Al fin nos narró un poquito Shaoran xD, ahi está, imagino que el prox. tiene que salir un poco más, no es así?

Rub: claro, no te desanimes nos irá de lujo en la universidad, solo es cuestión de echarle todas las ganas :)... que bien que te haya gustado el capítulo :).

Princessmalfoy-10: Toda la razón, ahora tiene que ganarsela, todo por ser tan tosco y frío... no todo es miel sobre hojuelas, pero vaya que a Shaoran todo se le perdona xD.

jannettcita: jaja sí, al fin hubo besitos xD... que bien que te haya gustado.

moonlight-Li: jeje, oee me sigues sorprendiendo xD, le atinaste, Eriol 'huyo' porque alguien lo veía como con odio, quién sería? jaja, que bueno que sigas leyendo :), cuidate mucho.

JenLi-Chiba92: gracias por tu comentario :)... espero sigas al pendiente y sobre todo te siga gustando la historia, nos leemos luego.

Disculpen si las respuestas estuvieron pequeñas, pero ando corta de tiempo xD... nos vemos a la próxima.

Dann-fuera.