2º capítulo: La tormenta de fuego.

Silver alzó la esmeralda amarilla a la altura de sus ojos, a una distancia lo suficientemente larga para que el brillo que emitía la joya no le molestase en ellos. Realmente, era un objeto poco común. Al igual que Blaze, él jamás vio una esmeralda igual. Además ¿no eran todas las esmeraldas de color verde y poco lustrosas? Aquella era amarilla y, sin duda, tenía mucha belleza. A lo mejor era una especie de mutación o variedad del mineral original. Fuera lo que fuese era un buen tesoro y…una buena ganancia si lo vendían. Silver se incorporó sobre la hierba que crecía a la orilla de un lago calmo y azul, en el que nadaban una pareja de zorros, y le devolvió la esmeralda a Blaze, quien se encontraba sentada a su lado observando el paisaje con aparente entrego.

-¿Tienes idea de lo que se puede tratar esto?- preguntó la gata piroquinética, en el momento en que la esmeralda cayó suavemente sobre sus manos.

-No pero- Silver sonrió con algo de malicia- podemos ganar un buen pellizco de dinero si la vendemos.

-¡Ni lo sueñes!- Blaze se levantó inesperadamente y empezó a alejarse del lugar.

El erizo, obviamente sorprendido por esa brusca reacción, fue tras ella pero ésta no desistía en parar ¿por qué se había enfadado tanto? ¿Acaso dijo algo que pudiera ofenderla? Silver aceleró el paso para alcanzarla pero ella estaba echando a correr ¡quería escapar de él!

-¡Blaze, detente!- el erizo plateado optó por la manera más fácil e hizo parar a la gata con su habilidad psíquica. Su cuerpo se quedó inmóvil mágicamente, como si hubiese obedecido a la orden de su amigo pero la verdad era que la mente de Silver hacía el trabajo- ¿por qué te has puesto así?

-No la vendas. No debemos deshacernos de ella- pronunció, con voz ronca.

-¿Por qué? ¿Qué importancia tiene esa joya?- dejó de invocar sus poderes. Blaze relajó el cuerpo y lo miró de reojo.

-¿Es que todavía no te has dado cuenta de la cantidad de energía que irradia? Si cae en malas manos puede que ocurra un desastre inimaginable- sus dedos se cerraron fuertemente alrededor de la esmeralda- Algo me dice que debo protegerla de los malos objetivos. Quizás sea la piedra, o quizás no, en realidad no lo sé, pero me da igual.

-¿Protegerla? Blaze ¿de qué hablas?

En el momento en que Silver pronunció la última frase, un dolor agudo en el torso lo empujó contra el suelo y lo dejó tumbado retorciéndose de dolor. Blaze tampoco pudo reaccionar y ella recibió la misma suerte. Adolorido, pero ansioso de buscar al responsable, el erizo se irguió y conectó con su energía telequinética, preparado para usarla en cualquier ocasión. La felina lo imitó, sin embargo, ella rodeó sus manos de puro fuego ardiente. Estaban en guardia, girando sobre ellos mismos a la vez que buscaban al culpable. Ambos lucían una herida sangrante en sus pechos. No era mucho pero escocía olímpicamente.

-No es buena idea que me ataquéis- dijo alguien a sus espaldas. Erizo y gata voltearon instantáneamente, preparados para defenderse.

Un joven erizo de pelaje rojo y de tamaño mediano, les observaba sentado desde una roca. Su rostro reflejaba su temprana edad. No debía tener más de seis años. No portaba ropajes, sólo unos guantes de los que sobresalían unas pequeñas pero afiladas uñas y unas deportivas color amarillo con una raya blanca horizontal que las dividía en dos zonas.

-¡Tú! ¿Por qué hiciste eso?- exclamó Silver, cubriéndose dolorosamente su herida que sangraba en su pecho.

-Tengo mis motivos- contestó el jovenzuelo al mismo tiempo en que se frotaba sus puntiagudas uñas sobre su brazo derecho- Si colaboráis no tendré que mataros ¿vale?

Silver retrocedió, alarmado por la última frase pronunciada ¿a qué se refería con "mataros"? ¿Se refería al significado literal o había alguna trampita por medio? No, imposible, aquel chaval sólo era un crío. Debía de tratarse de un friki de las películas de terror y ciencia ficción. Silver decidió que le seguiría el juego para que les dejase en paz. Sin embargo, aquel muchacho les había atacado y hecho un tajo sangrante. A lo mejor no era cuento…Miró a Blaze. Estaba impasible, más bien indiferente, como si le importase un pimiento lo que hubiese dicho aquel renacuajo.

-Entregadme eso- el erizo señaló la esmeralda que Blaze portaba en su mano derecha-Dámela, gatita.

-Ni en sueños, asqueroso- huy, Blaze se estaba calentando y literalmente. Y cuando la enfadan es mejor no estar presente.

-Escucha, gatita- el rojizo se levantó de la roca y caminó lenta y calmamente hacia la felina, quien continuaba fría y seria- No estás en condiciones de retarme. Créeme, aunque no lo parezca soy más fuerte que tú. Entrégame la esmeralda que llevas.

-¿Dices que eres más fuerte que yo, enano? Probemos.

Silver cogió a la gata del antebrazo y la zarandeó en señal de que se estaba pasando con las palabras.

-Blaze, oye, relájate ¿quieres? Sólo es un niño- la alertó, susurrándole al oído.

Ella simplemente se zafó del erizo plateado, ignorando rotundamente su señal de alerta. Como signo de desafío, Blaze dio dos pasos adelante y encendió literalmente sus manos. Sus ojos dorados se iluminaron, como si a través de ellos se activaran sus poderes de fuego.

-¡Venga!- simulando un disparo de pistola, la gata lanzó una pequeña bola llameante al aire. Ésta explotó en el cielo más sonoramente de lo esperado- ¡Si tan fuerte eres enfréntate a mí!

La única respuesta que recibió Blaze por parte del erizo rojo fue un instantáneo, casi invisible, pero intenso golpe en el costado, el cual la arrastró orilla abajo hasta por poco caer al lago. Silver corrió en su ayuda, con la cara cubierta de horror. Demonios, Blaze siempre tan tacaña ¿por qué no dejaría de lado su orgullo de una vez?

-¡Ni se te ocurra acercarte!- le gritó, magullada mas se estaba levantando rápidamente.

-¡Blaze, deja de hacer el imbécil! ¡Entrégale la esmeralda y vámonos de aquí!- le ordenó tajantemente, sin detenerse.

-¡¡Ni un paso más, "pelo pincho", o te fulmino!!- Blaze se incorporó del todo y le señaló amenazantemente con la mano en la que portaba la extraña joya amarilla.

Silver apretó los dientes y se resignó a detenerse, no tenía más remedio. La gata lavanda era y decía de todo pero cada fonema que salía de su boquita felina lo cumplía. No le convenía provocarla. Ya estaba demasiado cabreada.

Blaze se sintió satisfecha al ver como el chico de pelaje blanco paraba de caminar y se limitaba a cruzarse de brazos. Le divertía ser tan manipuladora con él. Lo fue desde que eran pequeños y, como se podía ver, aquello no había cambiado en nada. Pero, la gata frunció el ceño y apretó la esmeralda en su mano, no era momento de pensar en el pasado ¿dónde estaba el joven erizo rojo? Como si le hubiese leído los pensamientos, el niño la aludió desde su lado izquierdo.

-¿Me buscabas, gatita?

La felina, rebosante de rabia, le contestó invocando un cohete de fuego creado sin previo aviso y que fue lo suficientemente rápido y directo para impactar en su objetivo. El erizo cayó unos metros más atrás, sin quemaduras, pero sí es verdad que el ataque de Blaze había hecho algo de daño en él. Por lo menos, se había recuperado tambaleando.

-Vaya, vaya- canturreó, pasándose la muñeca por los labios- No está mal, chica. Al fin y al cabo, pocos logran alcanzar a Red the Hedgehog.

-¿Red the Hedgehog?

-Sí, ese soy yo- Red flexionó las rodillas y enseñó sus afiladas garras a su oponente- ¿Por dónde íbamos?

A Blaze ni siquiera le dio tiempo a reaccionar. Tan veloz fue el arañazo que le propinó Red en la mejilla como su parpadear. La gata retrocedió un paso y con un gemido lastimero se cubrió tres surcos que sangraban profusamente a través de su suave pelaje lavanda. Sin embargo, el refugio de Blaze en su dolor solamente duró medio segundo. Consciente de que Red iba a atacarla por detrás aprovechando su clara ventaja, la gata piroquinética se envolvió en un remolino de fuego. Los hilos de luz y combustión que salían de su cuerpo danzaban alrededor de ella libremente y sin temor. Sorprendentemente, dentro de aquel vórtice infernal, Blaze no sufría ningún tipo de daño.

-¡Ay, joder!- Red cayó en su trampa y se topó frente a frente con el remolino. Las llamas sí actuaron en él y el joven erizo rojo tuvo que alejarse inmediatamente para no ser calcinado pobremente- Muy buena, gatita. Realmente, sabes pelear ¿eh?

-Estás equivocado si piensas que por ser del género pijo soy una enclenque- Blaze se liberó del tornado llameante con sólo agitar las manos. Todo su ser estaba intacto.

-Oh, no preciosa- el enemigo se puso en pie y volvió a mostrar sus armas más usadas- Las mujeres podéis llegar a ser unas auténticas bestias si os lo proponéis.

La gata entrecerró los ojos y apretó sus puños.

-¿Es un reto?

-Tómalo como tú quieras. Yo sólo voy por la esmeralda ¡Entrégamela o muere!

Blaze se sobresaltó y, sabiendo lo que venía a continuación, trató de apartarse de la acción ofensiva. Un estallido de dolor en el antebrazo izquierdo le indicó que no logró evadirla. La sangre pronto brotó de la nueva herida formada a través del vestido de color lila con detalles rojos que Blaze portaba. El líquido vital descendió lentamente por su miembro. Estaba caliente. La felina se aguantó el demostrar el ardiente escozor y lo único que hizo fue limpiarse el fluido escarlata que seguía bajando, ahora, por su brazo y muñeca. Lo hizo con el dedo índice de la mano contraria, a la vez que agarraba la esmeralda.

-Vas a pagarme la tintorería, enano- se dijo a sí misma. Fue en ese entonces cuando una gota de sangre fue derramada del dedo de Blaze a la esmeralda que portaba. Sin que ella se diese cuenta, ésta empezó a brillar fuertemente. No obstante, tanto Red como Silver (éste último alejado de la batalla) se percataron de ese fenómeno- ¡Nunca te daré la esmeralda!- llena completamente de una ira desconocida, Blaze se encaró a Red y extendió sus brazos, mostrando la esmeralda iluminada- ¡Chaos Storm!

Lo que ocurrió después de que la joven pronunciara esas palabras fue bastante impactante para Silver. Primero, la joya amarilla resplandeció más que nunca sobre la mano de Blaze. Semejaba que la gata estaba agarrando una estrella. Después, el fuego que había en el interior de la felina bailó alrededor de la piedra dorada. Entonces algo, quizás la esmeralda, intensificó las llamas casi el doble. Silver no podía moverse de la impresión ¿qué clase de objeto habían encontrado?

Blaze apoyó la otra mano en la parte inferior de la esmeralda, un rugido salió desde sus cuerdas vocales y, en respuesta, el fuego que circulaba alrededor de la joya se acumuló en un punto para después ser disparado en forma de cañón ardiente. Un sonido atronador resonó en todo el lago. Fue entonces cuando todo se volvió confuso…

En el momento en que Silver recuperó el sentido de la audición y la visión lo primero que percibió fue una línea gruesa que marcaba la trayectoria del ataque formado por Blaze. Una línea de destrucción. Al final de dicha línea se encontraba Red, tumbado boca abajo. Su pelaje ya no era rojo sino gris, gris ceniza. Sí, el pequeño erizo estaba totalmente chamuscado. Por suerte, su espalda se movía al son de su respiración, sinónimo de que estaba vivo. Sí, lo estaba, porque comenzaba a levantarse pesadamente. Se puso de pie pero apenas se podía sostener. Se tambaleaba hacia los lados como una peonza que estaba a punto de dejar de girar. No tenía buena pinta. Aparte de que Red estaba totalmente chamuscado, millones de graves heridas cortaban seriamente su cuerpo. Terriblemente, no aguantaría mucho más…El joven erizo le dio la espalda a Silver cuando se percató de que lo miraba. Sus ojos marrones perdían vida a cada segundo. El chico plateado quiso ayudarle pero Red echó a correr velozmente un segundo después. En su sitio lo único que quedaba era un charco de sangre.

En el otro extremo, yacía de rodillas y jadeando una gata de color lavanda. Su mirada estaba oculta bajo su testa gacha. Su cuerpo temblaba frenéticamente y una palidez fantasmal se estaba apoderando de ella. Blaze estaba completamente ausente. Su alma, si es que todavía la tenía, ya no ardía en llamas frenéticas y llenas de vitalidad como lo hacían habitualmente. Un pesado bloque de hielo había apagado su esencia. El erizo blanquecino se temió lo peor y fue con ella. La felina ni siquiera se dio cuenta de que su amigo se había puesto a su lado y trataba de despertarla de su terrorífico letargo. Silver colocó sus manos en los hombros de la chica. Tanto sus ropas como su piel estaban heladas. Si…si él no hacía nada cabía la posibilidad de que Blaze…muriera. Sin detenerse a pensar lo que haría, Silver agarró a Blaze por la cadera y la cargó a su espalda. La gata pesaba menos de lo que esperaba. Genial, eso le ahorraría tiempo. Pasando de caminar, el telequinético invocó sus poderes psíquicos y se hizo levitar. Iría a la callbike volando. Así llegaría antes a su casa…y podría salvar antes a Blaze. La gata, inerte sobre la espalda de su compañero, todavía agarraba la esmeralda dorada en la mano derecha. Ésta brillaba con el mismo fulgor que antes. En la única parte activa de su cerebro, Blaze sólo pensaba en que no debía soltar la joya. La luz que irradiaba era demasiado poderosa para deshacerse de ella.


Es tarde así que paso directamente a los agradecimientos:

Alicia the Hedgehog: Gracias, mi gran amiga. Qué bien que me volvieses a comentar. No, Mephiles no estará en esta historia. En el juego de Sonic the Hedgehog 2006, Elise apaga la Llama de los Desastres por lo tanto, todo lo relacionado con el proyecto Solaris (incluídos Iblis y Mephiles) nunca ocurrió. En cuanto a las consolas chulas en el futuro...quién sabe. De momento, me conformo con mi Wii y mi DS Lite, jajaja ¿Y las columnas de las Chaos Emeralds estaban destruídas? No sabía eso pero gracias por informarme.

Master Shadow the Hedgehog: Gracias, amor. Me alegro de que te haya gustado el comienzo ¡pero me alegra más el haberte devuelto la inspiración! Ojalá continúes pronto tus fanfics ¡y ojalá continúes pronto The Chaos Tournament! ¡Qué se quedó en un momento muy emocionante, cielo!

Caaatitaa: Hola, Caaatitaa. Agradezco mucho el review que me dejaste. Me alegro de que te haya gustado el primer cap. Y espero que te haya gustado este. Blaze ha sido la que más participación ha tenido en él.

Flan: Jajaja ¡no te preocupes! ¡Aquí, Wings-Dragon te hará feliz con este fanfic! No pienso dejarlo sin terminar. Yo acabo todo lo que empiezo (aunque a veces me cuesta)

NessA: Gracias por ese corto pero muy motivador review.

-Jombo-: Uy, no creo que sea para tanto ¿no? Jajajaja. Me has halagado mucho con tu comentario. Te digo lo mismo que a Caaatitaa: espero que te haya gustado este cap en el que, prácticamente, Blaze es la protagonista.

Kira-writer: ¡Hola, Kira! ¡Cuánto tiempo sin verte, amiga! ¿Qué tal todo? ¡Te eché mucho de menos! ¡De la de fanfics que comentabas hasta que un día dejaste de aparecer! ¡Me diste un alegrón cuando te volví a ver, en serio! Jejejeje, muchas gracias por pasarte a comentarme. Debes de estar muy ocupada. Espero con toda mi alma que todo te vaya muy bien ¿qué tal todo por allí? ¿Tienes nuevos amigos? Porque me dijiste que te habías mudado, como yo. Yo si he hecho algunas amistades muy divertidas. Y en el cole todo me ha ido muy bien. Ojalá a ti también, amiga. Bueno, supongo que ya nos leeremos.

Random Dude: Deduzco que por tu forma de comentar eres Roy_Renard. Vaya, Roy (o Random), no sé si leerás este mensaje porque ya he visto la terrible noticia de que dejas Fanfiction. Bueno, terrible para mí. Aún así, te deseo lo mejor y que tus propósitos en la vida se vean cumplidos a la perfección. Ve con la idea de que tú eres una persona genial con unos grandes potenciales. Roy, me has emocionado con este review que puede que sea el último que reciba de tu parte. Me da pena. No el perderte como comentador, no, sino porque no podré volver a disfrutar de tus historias ¿o sí? Quizás no sea un adiós para siempre ¿no? Si tu deseo es publicar un libro, ten por seguro que aquí, una servidora llamada Ana lo comprará. Amigo, Roy, pido a todos los dioses existentes que veas tus propósitos cumplidos algún día. Que seas feliz a tu manera y que todo te vaya bien. Ha sido un placer conocerte, maestro.

TIO GIL DJ: Bueno, Gil, ya no hay permiso que darte. Ya has colgado tu fanfic de Silver y Blaze. Ojalá te vaya muy bien con él. Suerte con tu historia.

Ftcano: Muchas gracias por tu review. Me ha halagado mucho. La verdad es que en este cap no ha habido mucho Silblaze pero aún así, espero que te haya gustado. Eso sí, algo más largo ha sio ¿no? Jajajaja. Y ha actuado más Blaze que Silver, jejeje.

Darkblue24: Hola, Dark. A ti conozco mucho de verte comentando fanfics y también por tu historia de "Mi Primer Beso". Me ha alegrado mucho recibir un review tuyo. De momento no puedo decir nada de la historia de Shadow y Knuckles porque todavía no la he pensado pero cuando tenga algo no dudes en que haré mención sobre ello. Espero leernos por Fanfiction más a menudo.

BanBi: Gracias por tu comentario. No te preocupes. Este fanfic será largo, ya lo verás, jejeje. Pero dame tiempo, que ando poco inspirada, jajaja.

Bueno, chicos, os dejo que es muy tarde y ando de canguro de mi hermanito pequeño. Tengo que prepararle la cena. En fic, a hacer de mamá, jajajaja.

Wings-Dragon

PD: Qué paséis una grandiosa semana y unas grandes y felices vacaciones de Navidad. Si para este 25 de Diciembre no he colgado cap nuevo ¡¡¡OS DESEO A TODO FANFICTION FELIZ NAVIDAD!!!

PD2: Si en Youtube ponéis en el buscador "Silver movie spanish" (sin las comillas) aparecerá la historia de Sonic the Hedgehog 2006 en diferentes partes ¡y 100% español! Su autor es x0xSONICx0x. A mi me gustaron mucho sus vídeos. Muy útiles y entretenidos para los que no han jugado al Sonic Next Gen. Ali, espero que te sirvan y te gusten.