9º capítulo: Shadow VS Red.

Un gorrión le pasó fugazmente por delante de sus ojos y Silver regresó a la realidad después de estar sumido en sus pensamientos. Un poco confuso, el erizo tuvo que mirar a su alrededor para recordar dónde estaba. Se encontraba, literalmente, entre nubes blancas, en el cielo. Estaba sentado en un asiento de cuero artificial negro, amarrado con sólo un par de cinturones de seguridad. Miró a sus lados, justamente en donde se situaban unas alas blancas que mantenían en el aire una majestuosa avioneta, apodada Windbreaker. Silver suspiró y se relajó en su asiento pasando sus delgados brazos por detrás de su cabeza. Echó un vistazo al monitor que Mach manipulaba de vez en cuando. Un eje de coordenadas lideraba el centro del panel y a su alrededor numerosos botones y palancas reposaban esperando a ser pulsados. El plateado ni siquiera pudo imaginarse la función de cada uno de ellos. Se encogió de hombros y a continuación dirigió su mirada hacia atrás, al sitio de Blaze. La felina estaba acurrucada, con sus brazos rodeando unas temblorosas piernas. Los dedos de sus manos se clavaban fuertemente en sus rodillas y la cabeza se encontraba escondida bajo sus antebrazos. Además, su pelaje color lila había empalidecido ligeramente.

-¿Blaze?- dijo Silver con una sonrisa, creyendo intuir lo que le ocurría a la piroquinética- ¿Pasa algo?

-Déjame en paz- respondió brusca e instantáneamente.

-Pero…

-He dicho que no me hables- le interrumpió, elevando aún más su tono de voz.

El erizo abandonó su sonrisa y chasqueó la lengua a la vez que se ponía en posición correcta sobre su asiento. Se cruzó de brazos y miró a sus lados en un gesto de aburrimiento.

-¿Mach? ¿Adónde vamos?- preguntó, desconociendo el rumbo que estaban siguiendo a bordo del Windbreaker.

-¿Eh? Se supone que me indicarías cuándo parar- se excusó el zorro piloto.

Silver se dio con la palma de la mano en la frente. Había olvidado que eran él y Blaze los que escapaban de Red. Mach sólo era un cómplice de su huída.

-Claro…Tú continúa lo más lejos que puedas- ordenó- ¿Estamos fuera de Alpha City?

-Desde hace una hora, mi señor- se burló, imitando a un soldado frente a su superior.

Asintió, satisfecho con esa respuesta. Una hora más, quizá, y Mach ya no sería necesario. Cuanto más alejados estuviesen de la ciudad, más tarde los alcanzaría Red. Pero…Silver sacó de su espalda la Chaos Emerald dorada y la observó profundamente. Brillaba con aquel halo divino que había fascinado a Silver desde el primer momento. Frunció el ceño. Pero…¿y Shadow? Shadow…tenía una apariencia tan oscura. Aunque él pretendía ocultarlo, Silver sabía que aquel erizo negro conocía varios detalles sobre Red y su banda. Todo indicaba a que no era más que un enemigo que pretendía guiarlos a algún tipo de trampa. Sin embargo, allí estaban ellos: Silver y Blaze, obedeciendo las órdenes que Shadow les había dictado. Habían huido de Alpha City, tal como él quiso ¿por qué no se daban cuenta de que todo era una miserable trampa para conseguir esa esmeralda? Había algo, una llamita casi imperceptible, en lo más hondo de la esperanza del erizo plateado. Una llamita que le decía que Shadow no era lo que aparentaba. No obstante ¿hablaba en verdad una llamita de fe, o un deseo?

Un brusco temblor sacudió el Windbreaker en el momento en que Silver abandonaba en su cabeza sus pensamientos. En un acto instintivo, el psíquico acomodó la espalda en su respaldo correspondiente y agarró fuertemente los cinturones que le tenían amarrados los hombros. No fue él el que lanzó el chillido agudo de terror, sino la última persona a la que hubiese podido imaginar emitiendo esa clase de ruido: Blaze the Cat.

-¡Demonios! ¡Mach, zorro pulgoso, controla este trasto!- la voz de Blaze no sonaba peligrosa a pesar del tono. Más bien, sonaba asustada.

-¡No…no soy capaz!- hizo una breve pausa- ¡Son turbulencias pero no entiendo por qué surgieron así de repente!

Silver apretó los dientes y las turbulencias aumentaron de intensidad. El avión se inclinaba peligrosamente hacia ambos lados una y otra vez. Corrían el riesgo de que el Windbreaker quedase volcado en el aire y sus pasajeros boca abajo. El erizo gimió al verse sometido brutalmente a esas sacudidas. No podía aguantar más. Tenía que hacer algo. Inconscientemente, palpó su antebrazo herido. Lo que iba a hacer podría costarle un gran sufrimiento. Sabía de sobra que la herida no estaba curada del todo pero quizás su telequinesis fuese el único método para salvar la situación. Silver suspiró y sin meditarlo un segundo más, se concentró en enviar su poder a la descontrolada avioneta.

-Venga, aguanta, Silver- se animó a sí mismo.

Con dificultad debido a la obvia inestabilidad del Windbreaker, Silver soltó sus manos de los cinturones de seguridad y las llevó a los lados del avión. Cerró con fuerza los ojos y comenzó a invocar su energía psíquica. Bajo los guantes del erizo, una luz azul-verdosa se manifestó procedente de los dibujos grabados en la tela. A continuación, su cuerpo se tornó del mismo color. El Windbreaker también empezaba a cambiar de color. Silver lanzó un grito involuntario. Un escozor ardiente surgió de su brazo herido. Un escozor que le taladraba los nervios y los sentidos. Se mordió la lengua, intentando ignorar el dolor. Sin embargo, estaba ahí, atacando ferozmente su piel.

Cuando sintió que había invadido todo el vehículo con sus poderes, Silver abrió los ojos y con la mente trató de sostenerlo. Sus esfuerzos poco a poco dieron resultados. El Windbreaker comenzaba estabilizarse. Pero el erizo no estaba eliminando las turbulencias. Simplemente peleaba con ellas por lo que a medida que el avión se recuperaba más fuerte era su lucha. El erizo lanzó un gruñido lastimero justo cuando había reducido tanto las vibraciones que apenas se apreciaban. No obstante, las fuerzas le abandonaron en el momento en que una oleada de turbulencias mayores atacó contra su barrera psíquica. Silver exclamó un grito de sumo dolor y soltó su conexión con sus poderes. El Windbreaker retomó sus sacudidas y, esta vez, mucho más violentas.

-¡Esto es imposible!- gritó Mach en el asiento del piloto- ¡No hay ningún indicio que pueda provocar algo semejante!

-¡Socorro! ¡Que alguien me ayude, por favor!- los aullidos de auxilio de Blaze hicieron recobrar la compostura a Silver. Aún quedaba una cosa por intentar.

Tembloroso por el esfuerzo y aturdido por el dolor punzante de su brazo, Silver llevó su mano a su espalda y sacó la Chaos Emerald. La observó por un momento. Algo no andaba bien con ella. Si antes brillaba tenue y uniformemente, ahora lo hacía con destellos muy luminosos e intermitentes. Dejando a un lado ese detalle, la rodeó con ambas manos y se la llevó a la frente. Pretendería sacar provecho de su divina energía, tal y como había hecho Blaze. Deseaba poder controlarlo.

Con un rugido, Silver traspasó la barrera que había entre su ser y el poder de la Chaos Emerald y accedió a ella. Sin embargo, le fue imposible mantenerse unido a la joya. Con un brutal impulso, la Emerald lo rechazó y lo obligó a romper la unión. Al erizo se le cortó la respiración y quedó en shock por tres segundos. La esmeralda estaba totalmente fuera de control. Recuperando algo de conciencia, Silver miró atónito a la piedra dorada. Su brillo intermitente se hacía más repetitivo a cada segundo.

-¿Qué está pasando aquí?- murmuró muy en bajo.

Tuvo que apartar la vista porque la Esmeralda del Caos dejó su titileo irregular y resplandeció fuerte y cegadoramente. Las turbulencias eran ahora insoportables.

-¿¡Pero qué demonios pasa!- exclamó frustrado el telequinético.

Sumido en la oscuridad de sus párpados, Silver escuchó un extraño zumbido que se aproximaba y se vio obligado a levantarlos. Justo en el instante en que la luz del sol deslumbró sus pupilas, un borrón negro pasó fugazmente por delante de su cara. Las turbulencias, como si aquello tuviese algo que ver, empezaron a amainar y el Windbreaker comenzó a estabilizarse. El erizo trató de comprender lo que había pasado pero le era imposible encontrar una solución lógica. Con la respiración entrecortada, miró, fascinado, la ahora en calma Chaos Emerald ¿Pudo…pudo ser la causante de todo? Se esperaba cualquier cosa de esa piedra.

Relajando los músculos, el plateado siguió con la vista la trayectoria de aquel borrón negro hasta más allá de la parte inferior del Windbreaker. El estómago se le encogió en el instante en que percibió, muy débilmente, al mismísimo Shadow the Hedgehog cayendo con una velocidad vertiginosa junto al mismísimo Red the Hedgehog. A Silver casi ni le da tiempo de reconocerlo.

-¡Shadow!- exclamó, levantándose del asiento- ¡Necesita ayuda! ¡Mach aterriza, deprisa!

-Está bien, Silver- respondió, con un atisbo de miedo en su joven voz.

Cuando la avioneta aterrizó pesadamente en el suelo arenoso de la pequeña llanura, tanto Silver como Mach y Blaze pudieron ver claramente a dos erizos, uno frente a otro, con expresiones de guerra en sus peludos rostros. Como si se encontrase dividida, Blaze miró a ambos sujetos con semblante perdido. Sus manos temblaban sobre el frío metal del Windbreaker y su boca pronunciaba sutiles sollozos. Silver se acercó a ella desde su asiento y le colocó una mano en la espalda. Se sorprendió al encontrarla completamente tensa, como si esperara una sesión de tortura.

Desvió su atención de su amiga justo cuando los dos sujetos con púas rugieron a la vez. Iban a pelear, seguro. En el campo de batalla, formado por las limitaciones que sus combatientes quisieran, Shadow se permitió una sonrisa confiada. Red, en respuesta, levantó una de sus garras hasta la altura de su mentón.

-Has visto como vencí a tus hermanos- rompió el hielo la criatura negra- Te dejo marchar, por esta vez. No me apetece masacrarte.

El rojizo gruñó y retrocedió. Sin duda, se había sentido intimidado.

-Se recuperarán. Son fuertes, al igual que yo. No nos subestimes, Shadow, podría ser tu final.

-¿Eso crees?- lanzó una risotada al aire- Es sumamente difícil acabar conmigo. Pocas veces he estado realmente al borde la muerte, y en todas me he salvado.

-Siempre hay excepciones ¿no?- Red mostró unos colmillos afilados como estacas.

-Oh ¿de verdad piensas matarme tú, Red?- Shadow rió muy por lo bajo pero lo suficiente para que el pequeño erizo le escuchara- Vaya, pues, si en serio lo quieres, te doy el placer de intentarlo.

No fue necesaria otra palabra más. Red tomó innegablemente la propuesta del erizo oponente y se lanzó, veloz, hacia él, garra estirada. Con un rápido movimiento de brazo, propinó un arañazo a Shadow. Pero Shadow ya no estaba ahí. En menos de medio segundo, se había desplazado pocos centímetros hasta quedar justo al lado del rojizo. Red, sin esperarse para nada esa acción, giró rápidamente la cabeza para encararle pero el oscuro fue notoriamente más rápido y, con un puño cerrado, golpeó fuertemente su hombro. Rodando por los suelos, cayó tres metros más alejado de Shadow. Sin embargo, aquello todavía había empezado. Red se puso en pie de un salto y volvió a aproximarse a Shadow. Tal y como se esperaba, su enemigo se desvaneció fugazmente otra vez. Pero ahora, cambió de táctica y en lugar de dejarse llevar por el miedo, estiró ambas garras y dio un potente giro en el aire. Sus uñas cortantes llegaron a rajar medio párpado y media sien de Shadow, quien se arrodilló en la tierra a causa del imprevisto ataque.

-Muy bueno- se incorporó sónicamente…- Pero no te emociones- …y con otro golpe de puño, en esta ocasión exactamente debajo de la barbilla, hizo volar a Red con un agudo chillido.

Por segunda vez, cayó lejos del erizo negro.

-¡Te he dicho que no me subestimes!- casi tan instantáneamente como los movimientos de Shadow, Red se colocó en frente de él. Levantó una pierna y con un gesto semicircular pateó la mejilla izquierda de su contrincante con el zapato.

-Y yo que no es tan fácil acabar conmigo- continuó sin levantar el tono. Como por arte de magia, Shadow desenfundó su Chaos Emerald roja. A Silver le dio un vuelco el corazón al verla reposando en su mano- ¡Chaos Spear!

Apoyando la piedra del color de la sangre en el pecho de Red, tres flechas brillantes y amarillas surgieron de la Emerald e impactaron sin compasión en él. Fue llevado mucho más lejos que las veces anteriores. En esta ocasión, se levantó con dificultad mas regresó a la carga y lanzó estocadas súbitas con sus garras. El erizo negro fue retrocediendo al tiempo que el rojizo avanzaba fuera de control, atizando zarpazos a diestro y siniestro. Ninguno llegó a alcanzarle y Red acabó encogido, doblado sobre sí mismo, jadeando débilmente. Shadow se le acercó con paso tranquilo, flexionó las rodillas y se puso a su altura. La Chaos Emerald todavía se exhibía entre sus delgados y largos dedos. Brillaba como si ella misma disfrutara de todo ese espectáculo.

-Se acabó, pequeño- le susurró. A continuación le colocó la Emerald delante de los ojos- Chaos Spear.

Las flechas doradas aparecieron de nuevo y otra vez magullaron brutalmente a Red. En tierra, se detuvo después de dar cinco volteretas fatales. En esta ocasión, quedó completamente inmóvil, tumbado sobre el suelo.

A Silver, ese final le recordó a como había quedado el joven Red en su batalla con Blaze. El chico sufrió quemaduras terribles pero aún tenía fuerzas para moverse. Ahora, apenas respiraba y el plateado dudaba de que estuviese inconsciente. Perplejo, miró a un sonriente y tranquilo Shadow que se aproximaba hacia el grupo ¿cómo era posible que mantuviera esa calma en el cuerpo después de haber aplastado a un pobre niño? Es cierto que Red podía llegar a ser bastante peligroso pero en el fondo sólo era eso, un niño ¿de qué podía ser capaz Shadow? Más temores hacia él le inundaron la mente.

A un lado, Mach titubeaba, desconcertado, a lo que acababa de pasar. Y no era para menos. Él, que seguramente hubiese sido un ciudadano pacífico y normal desde su existencia, había presenciado ni más ni menos que, quizás, su primer acto de violencia extrema. El zorro miraba a Shadow como si se tratase de un demonio. Silver sintió algo de pena por él. Al fin y al cabo, sólo se ofreció a ayudar…

Y al otro lado, Blaze profirió un chillido agudo y se desplomó pesadamente al suelo, poniendo los ojos en blanco. Silver se agachó instantáneamente junto a ella y la cogió por la cintura. Había perdido toda su coloración rosácea y ahora lucía un enfermizo pelaje blanco. El erizo la cargó delicadamente en sus brazos. Sus labios rozaron la mejilla derecha de la felina inconsciente. Se recuperaría pero debía cuidar de ella, como varias veces había hecho desde que empezó aquello…

-Vámonos- saltó el negro de repente.

-¿Cómo que vámonos?- Silver frunció el ceño- ¿Qué pretendes? Mira como está Blaze, y Mach tiene que regresar a Alpha City. No podemos irnos- le explicó con tranquilidad.

-Blaze es suficientemente fuerte para viajar en esas condiciones y, lo siento, pero Mach- sus ojos se clavaron en el zorro mudo y tembloroso- tendrá que venirse con nosotros.

El psicoquinético rebotó de ira.

-¡No involucres a Mach en esto, Shadow! ¡Él no tiene nada que ver! ¡Es un inocente!

Shadow negó con la cabeza y sonrió.

-Yo no lo he involucrado. Se ha involucrado él solito al ayudaros a huir. Ahora Red le ha visto y puede servirle como rehén o algo parecido si lo dejamos en la ciudad. Me temo que ya nada se puede hacer.

Para sorpresa de las dos personas cuerdas que quedaban en esa llanura, Mach respondió:

-Es…Está bien. Iré con vosotros…

El erizo oscuro arrugó el ceño y asintió satisfactoriamente con la cabeza.

-Muy bien. Entonces, vayámonos antes de que Red se despierte.


¡Hola a todos! ¿Qué tal estáis? Yo bastante bien aunque un poco aburrida porque estos días no he salido mucho con mis amigos pero bueno...En fin, Agosto...Se acerca Septiembre y con ella la vuelta al cole. Yuju...(nótese caída de ánimo). Pero bueno, el regreso de las clases tiene cosas positivas...creédme. O por lo menos para mí. En fin, dejemos ésto para pasar a los agradecimientos:

Master the Hedgehog: Muchas gracias, Master, por tu review. Aunque ya te felicité en su momento...¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MASTER! Ojalá lo hayas pasado bien, colega. En fin, me alegro de que te haya gustado el cap ¡Y menuda sorpresa! ¡Scourge aparecerá en The Doom Tournament! Joe, qué notición. Ya tengo ganas de leerlo. Pero ¿por qué no lo continuáis? Lo habéis dejado en el principio de todo.

Tifon the Hedgehog: Gracias, Tifon. Sí, jeje, Mach parece amistoso...¿Tails? Jaja, bien pensado pero...no sé yo...Sí, tenías razón en cuanto a lo del erizo verde pistacho, jeje. Y me sigue gustando el nombre de Khalei. El dragoncito todavía se llama así.

BLOOM BLAZE THE CAT DEL FUEGO: Muchas gracias, Bloom. Te agradezco que no estés enfadada y que ahora tampoco lo estés por tardar tanto. Bueno, si le pides perdón a Darkness seguro que lo entiende. Es normal que te gusten sus fanfics, escribe realmente bien. Me halaga mucho de que te esté gustando el fic. Muchos besos a ti también.

The Princess Blaze the Cat: Gracias por tu review, Princess. No, jeje, no puede ser Tails porque no creo que se cuide tan bien como para vivir 200 años, jeje. Ya me gustaría a mí vivir tanto. Pero lo del caso de Shadow, por ejemplo, es distinto. Él es la Ultimate Lifeform y no envejece. Y a mí también se me pasan volando las vacas, Princess, es un rollo pero no puedo hacer nada (desgraciadamente). Jajaja, "La Tortura Final", jaja, magnífico nombre para los exámenes finales. En fin, espero que tus vacaciones estén siendo buenas. Ah, por cierto, me pediste un programa para hacer fanfics ¿No tienes el Microsoft Office Word, por ejemplo? Es un programa muy comun y facilísimo de usar. El Open Office creo que también vale pero ése yo no lo tengo. Me parece que ese programa se puede descargar en esta misma web, en la pantalla principal. Espero haberte ayudado.

Caataa 8D: Muchas gracias, Caataa. Sí, jeje, hubo momento de Silver y Blaze. Espero que no te haya importado que aquí no hubiese mucho. Te prometo que en el siguiente cap habrá BASTANTE momento Silver/Blaze. Ojalá lo actualice pronto...

Rukia the Lynx: Muchas gracias, Rukii, por el review. Y gracias, además, por decir que está genial la historia. La verdad es que tampoco tuve mucha inspiración, jeje, pero bueno ¡Ay, Mach-Ine y Tails otra vez, jaja! ¿Por qué relacionáis a Mach-Ine con Tails? ¡Sólo es un zorro de UNA cola que monta una avioneta! ¿No puede ser un simple tributo al dulce y tierno cánido de dos colas? Jajaja, pero lo del nombre tienes razón, Rukii. Proviene de la palabra "machine" (máquina en Inglés). En fin, estamos en contacto.

Bueno, chicos y chicas, esto se acaba. Espero que hayáis disfrutado de la lectura y como le dije a Caataa 8D, en el próximo capítulo habrá bastante de Silblaze. Muchos besitos a todos. Espero que vuestras vacaciones sean estupendas y que aún os queden muchas semanas por delante.

Wings-Dragon