La oscuridad

¿Arriba es abajo? ¿La izquierda es la derecha? ¿Dónde es adelante y donde es atrás? En la oscuridad esos aspectos carecen de importancia, pues es una realidad forjada por la propia posibilidad en lo recóndito del propio conciente. Allí alguien se encuentra vagando sin su cuerpo y sin sus recuerdos.

- ¿Estoy…muerto?

No…estas…vivo…Argos

- ¿Quien eres?

Quien soy…carece de importancia…quien fuiste…es lo que importa…

- Que quieres decir

Ya lo sabes…mi señor te ha concedido una…segunda oportunidad…

- ¿Oportunidad? ¿De que?

Ya…lo sabes…solo…lo has…olvidado.

- ¿Qué quieres decir?

Vivirás…de la forma…que puedas… en aquella forma…que merezcas…Harás aquello…que deberás hacer…y cuando el momento llegue…recordarás quien eres…quien fuiste…y una elección se te dará

- ¡¿De que demonios hablas?

De tu castigo…Argos.

Realidad

- ¡Despierta! – gritaba una voz femenina, que le quita de su sueño.

El joven Torchic se encuentra en medio de la playa, empapado, en plena tarde.

- ¿Qué pasó?

- Naufragaste. Tuviste mucha suerte, los riscos pudieron matarte – explicaba una amistosa voz masculina. No lo miró, solo se centró en los riscos que había mencionado.

- Aún mas suerte fue que llegaras donde estábamos nosotros – agregó una tercera voz, mas seria.

- Tienes razón – dijo, dedicandoles una mirada al pikachu, al Squirtle y a la Chikorita que le habían salvado la vida. Volvió la mirada al océano, antes de volver la mirada al Pikachu, al Squirtle y a la Chikorita con los que había estado hablando. Ahora con cara de negación en su rostro.

- ¿Te encuentras bien? – preguntó la Chikorita.

En vez de contestar, cayó inconsciente.

- Creo que no – concluyo.

- ¿Eso crees? Mejor ayudame a llevarlo a la base antes que anochezca, Rosa – decía el pikachu.

La Base del equipo, Más tarde

Se levanta cansado, había tenido un sueño muy real sobre tres pokemons que hablaban, y que…

- ¡Menos mal! – gritó una voz familiar – ya empezaba a preocuparme

Dirigió la mirada a los tres pokemons antes de volver a caer inconsciente.

- Rosa. La próxima vez ¿podrías, por favor, mantener la boca cerrada? – decçia el Pikachu.

La base del equipo, a la mañana siguiente

Se levanta cansado, había tenido un sueño muy real sobre tres pokemons que hablaban. Camina soñoliento buscando agua. Al encontrarla ve el reflejo de un Torchic, SU reflejo, en la misma. Acerca el pico al agua antes de salir de su estado de semi-dormido y dar otro vistazo. Y otro. Para luego gritar:

- ¡Soy un Torchic!

- ¿De verdad? Jamás lo habría adivinado – dijo, una voz sarcastica. Al volverse, se encontró con el pikachu de las dos veces anteriores. Sentado en un taburete y apoyado en una mesa perfectos para alguien de su tamaño.

- Por favor, dime que no vas a volver a desmayarte – Pidió.

- ¡E-e-eres un Pokemon!

- De nuevo, wow, debes ser mas listo que Slowpoke.

- ¡P-p-pero hablas!

- Dime algo que no sepa

- ¿Por qué soy un Torchic?

- ¿Por qué tus papis eran de esa especie? – Se atrevió a argumentar, mitad sarcástico, mitad confundido.

- No entiendes, hasta hace poco ¡yo! ¡Era! ¡Humano! – Soltaba en silabas, intentando aumentar el impacto. Pikachu abrió bien grande los ojos, para luego decir:

- No te ofendas, pero…JAJAJAJA – empezó a llorar de la risa, como si esa hubiera sido la mejor broma que había escuchado jamas.

- ¡Es en serio! – Decía molesto – Mi nombre es Argos y…

- ¿y que? – preguntó, agotado de tanto reír.

- No recuerdo nada – dijo, en shock.

- ¿Qué quieres decir?

- Solo puedo recordar mi nombre y que antes era un humano, además de eso…nada.

- …De acuerdo – Pikachu da un paso para atrás.

- ¡Es en serio, Pikachu! - Argos se empezaba a molestar.

- Mi nombre es Chu, si no te importa.

Argos abrió los ojos bien grande…para luego tirarse al suelo y reír como nunca.

- ¡No te rías! – Chu estaba empezando a irritarse.

- te reíste de mi historia, es justo que me ría de tu nombre.

- Si, pero tu cuerpo no almacena peligrosas cantidades de electricidad y tampoco eres de gatillo fácil – explicaba, soltando un par de chispas de sus mejillas, señalando que no bromeaba. Argos se calló.

- ¿Esta todo bien? – preguntaban preocupados una Chikorita y un Squirtle.

- Pregúntenle al señor "soy humano, no un pokemon"

- ¡Que me llamo Argos!

- si, si, lo que sea.

- ¿Eres humano? – dijeron al unisono

- Pero, convenientemente, perdió la memoria – se burlaba Chu.

- Me llamo Rosa – se presentó Chikorita.

- Yo soy Eron – se presentó Squirtle

- Vaya nombres – les tendió una pata, se adaptaba rápido – ¿verdad, Chu?

- Bomba eléctrica andante – le recordó

- Entonces ¿tú estabas en el barco que se hundió? – Pregunto Eron

- ¿Barco?

- Si, el que se estrelló con los riscos – seguía explicando – creemos que no sobrevivió nadie, ni Pokemon ni humano, excepto tú.

- "¿Creen?"

- Los riscos son demasiado engañosos, las corrientes son demasiado peligrosas y los pokemons alrededor son demasiado…salvajes – Puntualizó Pikachu, rascándose la oreja – Ni siquiera un equipo de rescate experimentado lo intentaría así porque si, la única forma de tocar tierra en esta isla, es como tú y yo hicimos: con mucha suerte.

- ¿eh?

- Chu es, exceptuándote, el único pokemon proveniente del mundo exterior en mucho tiempo, el resto somos pokemons nacidos en la isla, descendientes de un gran grupo de sobreviviente de una flota de barcos de refugiados de la gran guerra y de los Pokemons nativos de la isla antes de su llegada. El pueblo y nuestra cultura y forma de vivir nos fueron legados por ellos – Rosa estaba emocionada de explicarlo.

- Ya me perdí.

- ¿En qué parte? – preguntó

- Desde… pues… desde la parte de "equipo de rescate", por cierto ¿Qué es eso?

Chu se golpeó la cara con la pata.

- por donde empiezo...

- ¡Lo había olvidado! – soltó Eron de repente

- ¿Qué cosa?

- El gran Slow quiere verlo

Pueblo Poké

El pueblo tendría varias decenas de casas, con pokemon de todo tipo. Charmanders, Pidgeys, Kecleons, Butterflys, bulbasaurs, vigoroths, etc. Algunos con sus crias, otros solitarios, algunos parecían acabar de llegar al pueblo, otros varios salían. ultimos eran diferentes, mostraban una mirada mas serie, algunos incluso tenían varias cicatrices. Pero lo cierto era que todos, todos parecían mirarlo a el.

- Solo están nerviosos - explicaba Chu, quien, junto a sus dos amigos, lo escoltaban al tal "Slow"

- ¿Por qué?

- ¿Qué no prestaste atención? Después de mi, eres el primer Pokemon del exterior que pone un pie en la isla en prácticamente un siglo.

- ¡Un siglo!

- Impresionante ¿verdad?

- ¿y tu?

- Yo que

- ¿Recuerdas tu vida antes de llegar a la isla?

Chu se quedó meditando y dijo – Por desgracia, si, yo y mi maestro éramos viajeros durante la guerra. El barco donde estábamos se chocó contra los riscos de la isla…solo yo sobreviví.

- ¿Y no es extraño?

- ¿Qué cosa?

- Pues, que en ambas ocasiones solo uno sobreviviera, mientras que antes hayan sobrevivido un grupo que logro construir este pueblo.

- LOS pueblos.

- ¿Eh?

- En total, son cinco pueblos, mas el templo dedicado a Arceus. Este pueblo es el mas cercano a la playa donde te encontramos, "Pueblo Poké". Luego están "Pueblo Forestia", "Pueblo Magmars" (solo es el nombre) "Pueblo Aqua", "Pueblo Nocturis" y el ya mencionado templo.

- Como sea ¿no es raro que hayan sobrevivido tantos como para crear, aún con los pokemons locales, esos pueblos?

- En ese entonces, no había tantos Pokemons enloquecidos – explicó, con calma.

Hogar del Gran Slow

Un gran estanque, con un sólido camino de roca en medio. Desde que habían entrado, Argos sentía como si todas sus preocupaciones se desvanecían. Los habitantes del pueblo ya los habían dejado.

- Sientes como si todas tus preocupaciones se fueran lejos ¿verdad? – adivinaba Rosa.

- Como…

- Es uno de los poderes del gran Slow.

- ¿Quién es el gran Slow?

- El sabio del pueblo, se encuentra allí – señaló al fondo del camino, donde había un montículo con un Pokemon color violáceo acostado, con los ojos abiertos y la mirada perdida. Un Slowopoke…aunque nunca había visto ninguno de ese color.

- ¿ese?

- aunque usted no lo crea – concordó Chu.

- Gran Slow, le hemos traído al sobreviviente – le avisó Eron.

El gran Slow Se quedó un minuto en su posición, luego parpadeo y empezó a hablar, con una voz calmada y pacifica, sin prisas.

- Si…el humano convertido en pokemon…

Argos miro a sus amigos, que parecían mas sorprendidos de que el gran Slow les hubiera confirmado lo que el les había contado, que el hecho de que lo supiera.

- ¿Como lo supo? – preguntó, ignorando las advertencias de Eron.

El Slowpoke cerró los ojos y los volvió a abrir. Luego, bostezó y volvió a parpadear, antes de continuar.

- …me lo contaron….

- ¿Quién?

- …Una amiga…en un sueño….

- ¿un sueño? ¿De verdad?

Slowpoke se limitó a mover ligeramente la cabeza, de arriba abajo.

- ¿Le dijo porque me convertí en pokemon?

-…si…

Se quedó buen rato esperando que se lo contara, hasta que Chu se cansó de esperar y dijo – ¿Puede contarnos porque Argos se transformó en un Torchic?

- …no…no puedo…no hasta que estes…listo…

- ¿Listo? ¿Para qué? – Ya estaba confundido de esa charla tan extraña.

- …Lo sabrás cuando lo estes…hasta entonces…trata de ser…buen…pokemon…

Slowpoke cerró los ojos y se durmió

- No vas a sacarle nada mas – ya le avisaban.

- ¿Qué voy a hacer? –se pregunto en voz alta, con tristeza.

- Podrías… ¡unirte a nuestro equipo de rescate! – sugirió Rosa.

- ¡¿cuando morí y te deje a cargo? – protestó Chu.

- Pero Chu, no tiene nada que hacer ni a donde ir, esta atrapado como pokemon. Podríamos dejar que se quede en la base y ser parte del equipo.

- Una cabeza mas reduce la parte de cada uno – Le explicaba, tratando que Argos no escuchara – apenas tenemos para vivir con las misiones que hacemos. Si a eso agregamos a nuestro amigo, entonces…

- El es tipo fuego – argumentó Rosa – podría servirnos para ir a lugares mas peligrosos.

- Eso es cierto, pero…

- ¡Entonces decidido! – Declaró Eron, quien camino a Argos y le tendió una pata – Desde ahora formas parte del equipo Iris

- ¿Equipo Iris?

- No preguntes.

- Pero ¿Que es un equipo de rescate?

- Bueno – empezó Chu – debido a una causa desconocida, todos los pokemons que vivían fuera de los pueblos, han enloquecido y empezado a atacar a atacar sin distinción. Nosotros nos encargamos de realizar trabajos que deben realizarse fuera del pueblo, enfrentándonos a dichos pokemons. A cambio el cliente nos paga.

- ¿Paga?

- Si, algún objeto o fruta que valga la búsqueda, o, ya que estamos, poke-dinero

- Un momento ¿tienen un sistema monetario estable?

- No me mires a mí – se defendió – ya estaba cuando llegué.

Cueva en algún lugar de la isla, esa misma noche

- Llegas tarde, Xatu…

- Lo lamento…

- ¿Y bien?

- Hay rumores de que un pokemon fue arrastrado del naufragio e ingresado a pueblo Poké – El pokemon pájaro había entrado a la oscuridad de la cueva. Asustado de lo que le esperaba.

- ¿Rumores? ¿No lo has confirmado?

- Para confirmar tendría que entrar al pueblo, lo cual si sería una locura. Slow me descubriría al instante. ¿Quieres confirmarlo? ¡Envía a alguien que no sea psíquico y que cuya mente no esté corrompida por alguna de esas esferas!

- …muy bien. ¿Y el naufragio?

- Lograr recuperar algo útil podría tardar meses.

- El tiempo no me interesa. ¿Había algo útil?

- Si, pudo ver algunas cosas, pero era demasiado peligroso tratar de sacarlas. Lord Alakazam, si les pedimos ayuda al grupo de Feraligatr, podríamos…

- ¡No necesitamos su ayuda! – Gritó – tu eres nuevo, así que no lo sabe pero tratar con ellos podría terminar con tu espalda apuñalada. Ahora dime ¿hablaste con alguien de esto?

- …No.

- Entonces puedes irte.

Xatu se fue volando. Alakazam se impregnó más en la cueva.

- ¿Le harás caso? – preguntó una sombra en medio de la oscuridad, a sus espaldas.

- …Si quieres puedes ir, Gardevoir.

- No estoy tan loca ¿crees que pueda ser un problema?

- ¿Un pokemon mas? No. Lo que me preocupa es como reaccionarán los demás grupos.

- Lucario no es tan idiota como para hacer alguna tontería. Feraligatr no le interesa nada fuera del agua, aunque eso hubiera escapado de la misma. Arcanine solo se interesará si es un pokemon de fuego. A Weavile no le interesará para nada, para ella, una vida más o una vida menos no importa. Aerodactyl…ya sabes como es. Por ultimo, Torterra y Ariados son pacientes, prefieren esperar y ver.

- ¿Y tu?

- ¿yo que?

- ¿Qué crees?

- ¿Importa?

- No – dijo, con frialdad

- Fu. Yo creo que, dependiendo de lo que haga, Podría terminar muriendo en las garras de algún pokemon enloquecido, podría terminar muriendo por obra nuestra o convertirse en nuestro aliado.

- Como todos los demás…


Mientras sigo trabajando en el sig. capitulo de WMC, les dejo este.