La base del equipo
- ¡Buenos días! – gritó Rosa, al dormido Argos.
Argos se despierta de forma atolondrada, confundido, hasta que recordó el día anterior.
Ahora era un Torchic viviendo en un pueblo repleto de Pokémon parlantes, trabajando con un peculiar grupo haciendo misiones en el exterior.
- ¿Tienes que gritar así?
- Chu dijo que era una costumbre huma…
- Ahem – interrumpió Chu – Como sea, necesitamos ver las capacidades de Argos antes de atrevernos a ir a cualquier parte – explicó – Ahora, si pudieras seguirme...
Argos camino en la dirección a la que se dirigía Chu. Le dolía la espalda, aún no se había acostumbrado a dormir en un nido.
- ¿Estas bien? – preguntó Rosa.
- Si, gracias…
Parte trasera de la base del equipo
Chu les llevó hasta detrás de la base, donde Eron les esperaba.
El lugar era un extenso campo de tierra sólida, con tres columnas, de al menos 20 metros cada una, dibujada en el piso con algo blanco. También había tres postes con paja atada clavados en el piso, una banqueta y un contenedor de madera con tiras de tela amarradas a este.
- Bien, Eron, tú y Argos van a correr, pónganse al comienzo de la pista.
Eron, caminó a un extremo del recorrido trazado, Argos le imitó y se paró a su lado. Rosa se colocó al otro extremo y, con su látigo cepa, hizo de meta.
- Cuando de la señal, empieza la carrera. Tienen que llegar al otro extremo. Si llegan muy parejos, Rosa decidirá el ganador ¿Listos?
Ambos Pokémon asintieron.
- Entonces… ¡Fuera!
Torchic consiguió reaccionar primero, pero Eron no tardó en alcanzarle. Trató de acelerar, pero no parecía lograr alargar la distancia entre los dos.
Ya por la mitad del recorrido, Eron le había pasado, y aunque trataba de seguir, le costaba, ya se sentía cansado y dar pasos era difícil.
Llegaron a la meta, con Eron como el claro ganador. Ambos Pokémon se tumbaron en el suelo, respirando agitadamente. Eron era en verdad rápido, no pudo ni acercársele.
- Eres bueno – dijo, impresionado.
Chu camino a ellos, con una mirada un tanto decepcionada.
- Pésimo, Argos - dijo, con severidad.
- ¿Qué quieres decir? – Argos se levantó al escuchar esas palabras.
- No es por ofender a Eron, pero el es el más lento de nosotros tres, el que perdieras contra el significas que tu velocidad es pésima.
- Discúlpame, por tener patas como esta – le mostró una de sus patas.
- Los demás Torchics tienen patas como esas, también, y aún así son capaces de ir mucho más rápido que Eron. Como mínimo, deberías ser capaz de empatar en velocidad.
- No soy un Torchic, soy un humano.
- No – negó Chu – eras humano, ahora eres un Torchic (uno pésimo, debo agregar), por lo que deberías poder hacer lo que un Torchic promedio puede – sentenció, para agregar luego – además, un humano también debería de poder ganarle a Eron.
Argos trató de atacarle con las garras de su pata, pero Chu se limitó a moverse ligeramente para atrás, esquivando su ataque.
Al fallar, perdió el equilibrio y el pobre Torchic cayó al suelo, con mitad del rostro en la tierra.
- Poco equilibrio y mala técnica, debo añadir.
- ¡Basta, Chu! – Exigió Eron – sabes que esto no es fácil para el.
Chu se rascó una oreja, antes de decir con frialdad – no es mi culpa si no sabe, siquiera, dar un paso – se dirigió a Rosa – Rosa, tu y yo nos vamos a hacer la misión de reconocimiento.
- Pero... – empezó, mirando a los otros dos Pokémon.
- El entrenamiento concluye por hoy – dijo, cortante. A continuación, caminó en dirección de la parte delantera de la base.
Rosa se limitó a seguirle, mientras Eron se quedaba con Argos, aún en el suelo.
Parte delantera de la base
- ¿No crees que te pasaste? – dijo Rosa, molesta.
Chu no contestó.
- Podrías tratar de ser amable, el no eligió ser un Torchic.
- No puedo hacer nada si el no quiere entender.
- ¿Entender que?
- Que el ahora es un Torchic, le guste o no.
Parte trasera de la base/lugar de entrenamiento
Argos seguía en el suelo.
Eron le ofreció una pata, pero Argos lo rechazó, prefiriendo tratar de levantarse solo. No sabía si Chu estaba mirando o no, pero no quería darle el gusto de que verle incapaz de levantarse solo.
Al primer intento falló, pero al segundo lo consiguió.
- Tienes…tienes tierra ¿quieres que te la quite?
- Estoy bien – contestó, sin moverse de donde estaba, con la cabeza agachada.
Eron se rasca la cabeza, sin saber que decir.
- sabes…a mi también me iba fatal al principio, no podía ni llegar a un cuarto del recorrido y Chu ya me hacía morder el polvo.
Argos no responde.
- Luego Rosa…con ella podía ir más parejo, pero no había caso, no podía ni acercarme una vez que me pasaba. Hoy día, ella me sigue ganando, pero por poco.
Argos se sentó.
Eron se da la vuelta y se golpea la cabeza.
"Idiota" se dijo a si mismo "no le harás sentir mejor diciendo cosas como esa".
Argos abre el pico.
- ¿Crees…que podré hacerlo?
Eron volvió la mirada en su dirección.
- ¿Disculpa?
- Crees que podré... ¿crees que podré con esto de ser un Torchic?
Eron se quedó en silencio, sin ser capaz de contestar. "¿Que diría el Gran Slow?" se preguntó, para imaginar al Gran Slow…dando un gran bostezo "Eso no me ayuda" pensó.
Eron decide sentarse a su lado.
- sabes…cuando yo y Rosa conocimos a Chu, me preguntaba si yo podría ser capaz de hacer algo en el grupo. En ese entonces, yo apenas podía correr unos metros antes de tropezarme, no podía controlar mi pistola de agua y me escondía dentro del caparazón cada vez que había peligro – empezaba a relatar – De hecho, fue más o menos por eso que conocí a Rosa la primera vez…pero me desvío. Cuando empecé, era incluso peor que tú. Pero cuando Chu empezó a entrenarnos, mejoré más de lo que me pude creer, ahora soy el Squirtle mas rápido que encontraras por los alrededores – dijo, con un tono presumido - Con el tiempo, tú también mejoraras y no tendrás problemas venciéndome en las carreras.
Argos sonrió.
"Vaya, soy mejor en esto de lo que creía" pensó Eron, antes de pararse y darle señales de que le siguiera.
- Vamos a empezar.
- ¿Que cosa?
- A solucionar el problema – le explicó, con una sonrisa.
Afueras de Pueblo Poké
- ¿Cuanto mas vas a estar enfadada? – preguntó Chu, en la entrada del pueblo.
Rosa ni le dirigió la mirada.
Chu suspiró.
Entraron al bosque. El bosque estaba en silencio, nunca era algo bueno.
- No se si lo recuerdas, pero nuestro trabajo no es fácil, de nada nos sirve si no puede… - sin inmutarse, se mueve a un lado, esquivando los picotazos venenosos de los Weedles – hacer algo tan básico.
Rosa seguía caminando cuando ambos látigos cepa golpearon a los Weedles ocultos en los árboles, en un abrir y cerrar de ojo.
- Eso no es excusa para tratarle así.
Beedrills furiosos aparecieron y cargaron contra Chu.
- También lo fui con ustedes – su cuerpo desprende electricidad suficiente para noquear a los Beedrills antes de que le tocaran – y miren ahora.
- Nosotros no estábamos confundidos y asustados.
Chu se paró y la miró.
- Corrección, tú no lo estabas.
Lugar de entrenamiento
- y un, dos, un, dos, un, dos – decía Eron, mientras Argos trataba de andar como Eron le había indicado…para terminar cayéndose.
- Vas mejorando.
- Si, ya aprendí la forma correcta de caer al piso.
- Vamos, no estas tan mal.
- ¿Por qué tengo que caminar de esa forma tan rara, en todo caso? – preguntó Argos, molesto.
Eron suspira.
- Porque esa es la manera que los Torchics usan para caminar o correr.
- Pero yo no…
- Si, no eres un Torchic, lo sé, pero hasta que vuelvas a la normalidad, necesitas aprender a actuar como uno. La forma en que caminas (aunque sirve para andar) no es adecuada para un Torchic, te da un pésimo equilibrio y gastar mucha energía corriendo.
- Pareces saber mucho del tema.
Eron se rasco la cabeza, rojo como un tomate.
- Fue algo que aprendí de la vez que fuimos a Magmars – explicaba.
Una voz se escucha, proveniente de la parte delantera.
Eron va a ver que ocurre.
Argos le sigue.
Interior de la base
Dentro de la base, una Butterfree hembra estaba moviéndose angustiada por la vacía sala.
Eron ingresa.
- ¿Sra. Lite? ¿Ocurre algo?
- Eron ¡Es terrible! ¡Mi pequeño se ha extraviado en la cueva Zut!
Eron abrió grande los ojos.
- Ya veo, iré de inmediato, traeré de vuelta a…
- ¿Cueva Zut? – preguntó Argos.
- Argos, te presento a la Sra. Lite Beauty, una vieja amiga. Sra. Lite, este es Argos unió al equipo ayer.
- Si…lo recuerdo – ella había estado presente cuando habían ido a ver al Gran Slow. Parecía mirarle raro.
- Porque…
- ¡OH! No es nada, solo…solo camina así por el entrenamiento que hicimos hoy.
- …De acuerdo. ¿Donde están Chu y Rosa?
- Hoy tenían que hacer el reconocimiento del área, pero Argos y yo nos encargaremos.
Beauty asiente.
- Vamos, Argos.
Playa
Argos seguía a Eron, mientras no evitaba encontrar el lugar extrañamente familiar.
- ¿Sabes donde estamos? – preguntó Eron, leyéndole el pensamiento.
Argos negó con la cabeza.
- En la playa donde te encontramos.
- ¿De verdad?
- Si, te encontrabas…por…por ahí – indicó – cuando te despertaste, te desmayaste.
Argos rió.
- Ya llegamos.
Frente a ellos, estaba la entrada a una cueva oscura y profunda.
- La cueva Zut es profunda y confusa, no te desprendas de mí – le indicó Eron.
Argos asintió y ambos entraron en la cueva, sin que Argos sospechara lo que ocurriría.
Hola a todos, finalmente me digno a subir algo. Para los que quieran saber, hay una razon a porque Chu esta actuando de esa forma. Despues, la butterfly es una referencia al juego original, donde la primera misión es encontrar un Caterpie extraviado. siguiente, a pesar de los Pokémon enloquecidos, los pokémon normales no estan "atrapados" dentro de los pueblos, aún pueden ir y venir del bosque al pueblo/cueva/loquesea sin problema. De hecho, algunos siguen viviendo allí, el problema es cuando uno se adentra demasiado. allí es cuando hay pokémon enloquecidos.
