Carlisle POV.
Encontré una casa perfecta, con el clima ideal para mi, nubes tapando grises tapando el sol en todo momento, la casa era de una planta con un enorme bosque como jardín estoy seguro que a Esme le fascinaría esta casa .
Ahora nos dirigíamos hacia donde se encontraba nuestro nuevo hogar, o al menos eso esperaba yo, no me sorprendería si algún día Esme quiere irse, es decir quien quiere vivir con alguien como yo, seamos sinceros, nadie.
Durante el viaje Esme me contaba un poco sobre ella, me había dicho que se había casado, al decirme eso me produjo un extraño dolor en abdomen y eso que soy vampiro y no siento dolor alguno pero eso que me dijo si me lo causo, pero rectifico que se había separado de el por algunos problemas le pregunte cuales eran pero no me los quiso decir, debían ser personales así que no me preocupe, en cuanto dijo que se había separado, sentí alivio, de una forma extraña.
Si lo pienso bien, yo nunca he tenido alguien en mi vida y tal vez nunca la tendría, o si, voltee a ver a Esme, admiraba la naturaleza que la rodea con una enorme y hermosa sonrisa, si tuviera que escoger a alguien para vivir con ella la eternidad, sin duda alguna escogería a veía tan hermosa…
Basta Carlisle! deja de mirarla así, me dije a mi mismo, no debería tener pensamientos así y mucho menos con ella, que es una humana, una relación de ese tipo nunca funcionaria.
Pero pronto la convertirás en una como tu, una vocecilla me hablaba, no yo haría eso, no condenaría a una persona a vivir el infierno que yo vivo, solo porque una vocecilla irracional en mi cabeza me lo decía.
Mi cabeza estaba a punto de explotar, pero es que no podía dejar de pensar en ella.
-En que piensas Carlisle?- me había sacado de mis ensoñaciones.
-Porque lo dices?- al menos tendría que disimular, no?
-Tu cara es todo un poema- que le diría.
-Pensaba en si te agradara la casa, eso es todo- cada vez me iba convirtiendo en un buen mentiroso, eso serviría?
-De seguro que si- que había dicho, acaso lee los pensamientos y yo ni cuenta me he dado?-si me gustara la casa, no te preocupes-menos mal, si Edward estuviese aquí y leyera mis pensamientos seguro que me delataría, y yo simplemente me moriría de la vergüenza.
Por cierto, Edward me había comentado que pronto dejaría a los Volturis, para venir a vivir conmigo.
Llegamos a la casa, como dije a Esme la fascino el jardín, me dijo que plantaría arboles por aquí y por allá, para que quería mas arboles, acaso el bosque no le bastaba?, pero no me importo si ella era feliz yo también lo era.
Al entrar a la casa, le dije a Esme que fuese a escoger una habitación.
-Podría dormir en mi propia habitación?-acaso me pedía permiso para dormir sola en su habitación, porque lo hacia?
-Por supuesto, a menos que quieras compañía, yo podría, pues ya sabes. . .yo no duermo- me miro con los ojos bien abiertos, pero que cosas decía.
-Eh, no, esta bien, dormiré sola- estaba apenada y por lo tanto sus mejillas se volvieron rosas.
-Te dejare sola, para que te acomodes, te puedes dar una ducha el baño esta por ahí-le indique donde se encontraba el baño-yo regresare en seguida, iré al pueblo por comida.
-Creí que tu no comías-me dijo extrañada.
-No, yo no como, la comida es para ti- Salí de su habitación y me dirija al pueblo.
Mientras caminaba pensaba en que Esme podría estudiar, para algún día ser alguien importante, se lo merecía, pero eso era decisión suya.
Al regresar encontré a Esme dormida sobre el sillón de la sala, junto a la chimenea, traía puesta mi camisa, una azul de botones y mangas largas, traía también algo corto en la parte inferior pero no pude distinguir que era, mi mirada solo se concentraba en sus piernas descubiertas, desee poder rozar mis dedos en ellas, sentir el calor de su piel contrastando con la mía, pero en vez de eso pase mis dedos por su tersa mejilla, desearía nunca poder apartarlos pero tuve que hacerlo porque ella despertó, debió ser por mi tacto frio.
-Lo siento, te he despertado- me aparte de ella.
-Descuida.
-He notado que usas mi camisa- no pude evitarlo, tenia que preguntar.
-Perdón, es que al terminar de ducharme no encontré ropa limpia y tuve que usar la tuya, lo siento no volverá a suceder- dijo asustada, como si yo fuese a hacerle daño.
-No te preocupes por eso, iremos a comprarte mas ropa y todo lo que te haga falta, esta bien?
-Pero ya has hecho demasiado por mi.
-Eso no cuenta, además yo también necesito ropa y que mejor opinión que la tuya, aceptas?- puse una carita de perro abandonado, nunca antes había hecho eso, pero ella lo valía.
-Esta bien, vayamos.
Esme POV.
Habíamos salido de la casa a comprar ropa, ya que yo la necesitaba.
Carlisle era muy amable conmigo, nunca antes había conocido a un hombre así.
Llevaba puesto el vestido que el me había comprado en aquel horrible lugar, donde jamás quisiera regresar.
-Segura que quieres caminar? – me pregunto mientras nos acercábamos al camino que da a la carretera.
-Que quieres decir, hay otro medio de transporte?
-Si, lo hay- en sus brillaba la picardía.
-Quiero verlo-exigí.
-Lo tienes justo a tu lado.
-Lo único que esta a mi lado eres tu- rio con ganas mostrando sus dientes blancos.
Me cargo en su espalda y dijo algo como "sujétate bien" y corrió entre los arboles verde y frondosos, me sujete lo fuerte que pude a sus hombros, la rapidez en la que iba me hizo reír.
Pronto llegamos al pueblo, caminamos hacia la tienda mas cercana.
Estaba segura de que las personas que nos mirasen nos harían pasar por una pareja joven de recién casados.
Mire a Carlisle seguro pensaba lo mismo que yo, y por lo tanto extendió su brazo, lo acepte gustosa, que importa lo que pensaran las personas, me sonrió y luego dirigió su mirada al frente como todo un caballero.
Entramos a una tienda donde había tanto ropa de mujeres como de hombres. Compramos cuanta ropa nos parecía, el me preguntaba si ese pantalón o ese traje le quedaban, todo le iba perfecto, note que las mujeres se la quedaban viendo mucho rato, como si antes no hubiesen visto a un hombre guapo como el, no es que estuviese celosa, solo me molestaba que lo miraran así, eso era todo.
-Como me queda este, Esme?
-Te queda muy bien, lo llevaras también?
-Bueno, pues si me queda, porque no?-entro de nuevo al probador, para cambiarse de ropa.
Ahora era mi turno de escoger, Carlisle me miraba atentamente con cada vestido que me probaba, siempre sonriendo cuando le gustaba el vestido para mi y refunfuñando cuando no.
Escogimos algunas prendas mas y nos dirigimos a la casa, me había comentado si quería estudiar en alguna escuela que el se encargaría de los gastos, le dije que lo pensaría, no estaba muy convencida de que el viera por mi en todo momento, necesitaba hacer cosas por mi misma.
Le hice prometer que yo me encargaría de remodelar la casa.
Al llegar me dispuse a cenar el se ofreció para acompañarme en la mesa, no me podía negar a eso.
-Te ha dicho que me han aceptado en el hospital en el turno de la noche, empiezo la próxima semana.
-Valla, pues no, pero felicidades- dije un poco triste.
-Gracias.
-Es decir que me quedare sola todas las noches?-me miro con fijeza.
-Que? Tienes miedo?- se estaba burlando de mi.
-No es eso, es que . . . –trate de aclarar pero el me interrumpió.
-Nada, tienes miedo- comenzó a carcajearse, lo mire molesta, deje los trastes en su sitio y me fui a mi habitación, estaba demasiado molesta para desearle buenas noches, no estaba dispuesta a escuchar mas burlas.
-Esme a donde vas, espera, no te enfades, era broma- estampe la puerta en su rostro, toco la puerta- Puedo pasar?
-No!-le rugí.
-Entrare de todos modos- cumplió sus palabras, entró, yo estaba debajo de las sabanas, se sentó al borde de la cama.
-Esme, lo siento, no creí que te enfadarías, no lo volveré a hacer- como vio que no le respondía, comenzó a hacerme cosquillas.
-Basta Carlisle!-reí como cuando era una niña.
-Esta bien, me perdonas?-me miro a los ojos, de verdad estaba arrepentido.
-Si, te perdono.
-Gracias, ahora tienes que descansar- me arropo como a una niña pequeña.
-Buenas noches, Esme.
-Buenas noches, Carlisle.
Me beso la frente y salió por la puerta.
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