Carlisle POV.

Eran las 3:15 de la madrugada, leía un libro sobre medicina avanzada cuando escuche unos que provenían de la habitación de Esme, gritaba "basta Charles, por favor, no lo hagas", en un par de segundos ya me encontraba en su habitación, Esma estaba sudorosa y seguía gritando en sus pesadillas, algo relacionado con ese tal Charles.

-Calma Esme, despierta- le sacudí los hombros para que despertase.

-No por favor- abrió rápidamente los ojos- Carlisle – me abrazo muy fuerte, lloro en mi hombro por un largo tiempo, cuanto estuvo mas tranquila le pregunte, quien era Charles.

-El era mi ex esposo – dijo con amargura.

-Te maltrataba, no es cierto? – no quería insistir mucho en el tema, pero tenia que saber la verdad, al final asintió con la cabeza y enterró la cabeza en mi hombro, como si hubiese nacido para vivir ahí su cabeza encajaba perfecto en mi hombro casi como un puzle.

-No te vallas, Carlisle, por favor- su voz era temblorosa y el sufrimiento también estaba ahí.

-De acuerdo, me quedare- me recosté en la cama ella se acomodo sobre mi pecho, podía sentir como exhalaba sobre mi cuello haciéndome sentir mil cosas a la vez, deseaba protegerla de todo y de todos, pero sobre todo protegerla de mi mismo.

Se durmió en mis brazos mientras le acariciaba la espalda, en todo el resto de la noche contemple su rostro, era la cosa mas bella sobre la faz de la tierra, olí su cabello, miel, sonreí ante este olor, el sol se asomo entre la ventana, tocándome el rostro.

-Carlisle, brillas- la bella durmiente había despertado.

-Si, te lo dije, como te sientes?

-Me siento muy bien, gracias por quedarte, no tenias que hacerlo.

-Descuida, lo hice con mucho gusto- mire sus ojos, estaban inflamados por lo mucho que había llorado, no me gustaba verla así, un ángel no debería llorar, un ángel como ella debería ser libre y feliz, y yo le daría todo aquello, aunque de eso dependiera la mía propia.

Yo no la obligaría a quedarse aquí conmigo, ella podía reacer su vida al lado de un hombre dar lo que ella pudiera llegar a necesitar o querer, como lo son los hijos, una vida en famila normal y sobre todo amor, todo aquello yo no se lo podía dar, excepto una cosa, el amor, eso si se lo podía dar a montones, a pesar del poco tiempo que había estado con ella fue suficiente para quedar enamorado de aquel angel llamado, Esme. Pero ella no sentía lo mismo por mi, estaba seguro, quien podría enamorarse de alguien como yo. Mi destino era siempre permanecer solo.

Habia pasado una semana desde todo aquello, las pesadillas ya no eran un problema, se habían esfumado por si solas y por lo tanto ya no volvi a meterme a la cama de Esme, a tenerla entre mis brazos mientras ella dormía, extrañaría eso.

Ella y yo habíamos remodelado la casa como se lo prometi, el problema era que es muy indesisa, no sabia si poner el sillón por la parte izquierda o la parte derecha, y ahí me tenia moviamdo los muebles por todos los lugares de la casa hasta hallar un lugar indicado que a ellas le gustase .

Despues de eso, llego la hora de pintar la casa, cuando acabamos ella al igual que yo, estaba llena de pintura de la cabeza a los pies, con diferentes colores, se veía tan graciosa que no me pude contener y estalle a carcajadas.

-No es graciosos Carlisle.

-Si lo es.

-Deberias mirarte en el espejo, no estas mejor que yo, creeme.

-En serio?- con una sonrisa en mis labios tome una lata de pintura entre mis manos.

-Ni siquiera lo pienses.

Salio disparada hacia el jardín, la segui con la lata aun en mis manos, la alcanze sin hacer ningún esfuerzo.

-Nooo Carlisle!.

Demasiado tarde había esparcido la pintura amarilla en su cabeza, no pude contener la risa y cai al césped riendo.

-La venganza es dulce- tenia entre sus manos una manguera de agua, no lo dudo mas y me rocio el agua sobre la cabeza, quede completamente empapado, era ahora ella la que no podía parar de reir. Tome sus piernas y la hice caer junto a mi, pero ella fue mas rápida y se coloco a horcajadas sobre mi cintura, la mire sorprendido.

-Como dije antes, la venganza es dulce.

Tomo la pintura que se hayaba en su rostro y la esparcio por el mio, a continuación hice que rodaramos, mientras lo hacíamos, comenzamos a reir, hasta que caimos en un charco de lodo, nos miramos el uno al otro y volvimos a reir pero esta vez mas fuerte, parecíamos dos niños pequeños jugando con pintura, agua y lodo, jamás me había divertido tanto como aquel dia, solo ella podía hacer que mi vida pareciera perfecta.

Regresamos a la casa sucios.

-No pensaras poner un pie en el piso, lo ensuciaras- me dijo con una sonrisa.

-Que quieres que haga entonces- le respondi con otra.

-Toma, con esto quedaras limpiecito- me tendio la manguera con la que hace unos minutos me estaba empapando.

-Esta bien, pero tu también necesitaras quedar limpiecita.

-Lo se.

-En ese caso- rocie el agua sobre ella, a lo que solo pudo aceptar los chorros de agua, traia una blusa blanca, por lo que su ropa interior se veía a través de la prenda mojada, trague saliva, mis instintos dormidos habían despertado, nunca había deseado a una mujer como ahora deseaba a Esme, pero no debería, ella era tan frágil, tendría que controlarme.

-Ahora es mi turno- le extendi la manguera.

-Si, es cierto- la tomo y voliva a empaparme, esta situación era algo incomoda, me sentía demasiado extraño.

Esme POV.

Carlisle se veía tan bien mojado, su camisa se le pegaba al torso, haciendo resaltar sus dejar de pensar asi de el, no era propio de mi pensar de esa manera, además entre le y yo jamás podría pasar nada, eramos diferentes, seguro que el preferiría estar con una como el, pensar de esa forma me ponía muy triste, Carlisle lo era todo para mi, el me había salvado de una muerte segura, si no el no existía, yo tampoco lo haría.

-Bueno eso es todo, has quedado limpio.

-Ahora ya podemos entrar?.

-No, aun no, estamos mojados, si entramos ahora empaparíamos toda la casa- resoplo.

-Entonces, que hacemos?.

-Correr.

-Que?.

Comenze a correr, lo único que deseaba era no pensar en el, pero eso era imposible, el siempre estaba ahí, cerca de mi.

Cuando por fin quedamos secos eran las 7 de la noche, Carlisle pronto tendría que irse a trabajar al dirigi hacia mi habitación, a ducharme, al salir tal vez Carlisle ya se habría ido, asi que deje que el agua caliente resbalara por mi cuerpo llevando consigo todas las penas y angustias que embargaban.

Al cerrar los ojos la única imagen que mi mente vei eran los ojos de Carlisle, esos ojos dorados y penetrantes como el dolor mismo.

Al salir de la ducha, me tape apenas con una toalla, no me preocupe de Carlisle, supuse que ya se habría ido. Me dirigí hacia la cocina mi estomago pedia a gritos por algo de comida, pero grande fue mi sorpresa al encontrar a Carlisle sentado en el sillón frente a al chimenea, leyendo un libro, en cuanto sus ojos se posaron en mi, no los pudo apartar de nuevo, era como si me deborara con ellos, note que entreabrió sus labios poco a poco, solo para pasar su lengua por ellos.

-Carlisle, que haces aquí?- pregunte tímidamente, me miraba de una forma indescriptible.

No me respondió, solo me miraba, sus ojos habían cambiado pequeñamente de color, pasaron del amarillo oro, al rojo sangre.

-Carlisle?- pregunte de nuevo, un poco mas fuerte, pestañeo varias veces y me miro confundido.

-Que sucede, Esme?-me pregunto aun mirándome intensamente.

-Por que no has ido al hospital?

-Es que me dieron el dia libre, no te lo había dicho?

-No, no me lo habías dicho, pero que te sucede a ti?- pregunte bajando la cabeza, mirarlo era demasiado.

-De que hablas?.

-Tus ojos han cambiado de color- suspiro.

-Es que. . . debo alimentarme- dijo bajando la cabeza avergonzado.

-Oooh, entiendo, tienes sed?

-Si, lo siento si te he incomodado, a veces no me controlo.

-No te preocupes.

Que quería decir con que no se controlaba, eso me dio mucho miedo, nunca lo había visto asi.

-Saldre, no me esperes.

Fue lo único que dijo, salió por la puerta dejándome sola en la casa. El hambre había desaparecido, en su lugar un dolor me atormentaba, el mismo dolor que sentía antes de escapar de Charles.

Entre a mi habitación y cerre la puerta con llave, como si eso pudiese protegerme, algo en la mirada de Carlisle me hizo recordarlo a el, a Charles.

No pude dormir en toda la noche, mi cabeza daba vueltas, quería hacerme a la idea de no eran iguales, no lo eran!.

Mire como el sol salía de entre los arboles, con sus colores caracteristicos, alegres y brillentes indicando el comienzo de un nuevo dia.

Me levante y vesti, camine hacia la sala, Carlisle aun no llegaba, es ahí donde siempre solia estar por las mañanas, sentado en ese sillón con el pelo mojado, indicando que acababa de ducharse, leyendo un libro o tan solo viendo el amanecer, siempre que me vei salir de la habitación me regalaba su ya característica sonrisa, y me daba los buenos días, pero hoy no era asi.

Fui a prepararme el desayuno, después de eso, segui sola en la casa, arregalndo un poco, saliendo al jardín para cuidar que no les faltara nada a mis rosas, comiendo cuando mi cuerpo me lo exigia , asi me la pase toda la mañana y parte de la tarde.

Eran las 6:00 pm y Carlisle aun no lregresaba, le habría sucedido algo, claro que no, el es un vampiro, pero aun asi la idea de que algo le hubiese sucedido me atormenteba.

Aun no sale de mi mente lo ocurrido ayer por la tarde, simplemente jamás lo podre olvidar.

La puerta se habre, Carlisle ha llegado, miro el reloj son las 7:14 pm, ya debe irse a trabajar.

-Hola, Carlisle, hoy iras al trabajo?- me miro, sus ojos volvían a ser dorados, aun asi no pude evitar tener escalofríos.

-Hola, eh, hoy si ire a trabajar, me duchare y luego me ire- evitaba mi mirada a toda costa- buenas noches- me dijo y se metió a su habitación, estaba extraño.

Extraño, esa era la palabra para describir el comportamiento de Carlisle durante el mes y medio que he vivido con el. Incluso llego a decirme que si yo no deseaba vivir con el, podría irme si yo lo quería asi, que el lo aceptaría, me ofreció dinero para ayudarme, pero no acepte, le dije que aun deseaba vivir con el, y me quedaría mas tiempo si el lo permitia, me miro y sonrio, acaso deseaba que me fuera de ahí, eso me puso aun mas triste.

A parti de ese momento la comunicación que antes existía entre nosotros desapareció, me evitaba a como de lugar, como si estuviese infectada de la peste o algo similar.

Ya no se queda en la casa, siempre esta en el hospital o cazando, me siento cada vez mas sola, aun puedo ir al pueblo pero no es lo mismo si el no esta, crece en mi la opción de abandonar a Carlisle, el ya no me quiere con el, lo noto, no soy tonta, lo pensare mejor y tomare una decisión.


Perdon por no haber actualizado, es que en la escuela me estan matando ya saben =)

Comenten si les gusto, o no, es gratis je je je.

No jusguen a Carlisle, tiene sus razones para actuar asi. ; )

Diganme si quieren un capitulo nuevo,

o diganme si ya no me quieren vover a ver, :(