Carlisle POV.

Los días pasaban muy lentos a mi parecer. Esme, mi Esme no regresaría nunca más por una estupidez mía. Ir al trabajo ya no era una opción para mi, deje de ir hace ya varias semanas tampoco me apetecía caminar por el pueblo tenia miedo de que la gente preguntara por mi "esposa" y yo sin saber que responderles me echaría a sollozar en sus caras, simplemente no podría; la sed que me consumía hasta casi hacerme gritar no era saciada por el simple hecho de que no quería moverme de donde me encontraba, en mi cálido y reconfortante rincón. . . .

Destrocé todos y cada uno de los objetos que algún día hicieron ver hermosa esta casa pero que en su lugar solo dejaron dolor y sufrimiento. La soledad era lo único reconfortante que pude encontrar en mi mismo, lo único que me hacia sentir bien. Hasta que un día sin previo aviso, Edward, un chico que veía como a un hermano de sangre, me encontró en el peor momento y sin pedírselo me ayudo a salir de esta, yo a cambio le abrí las puertas para que se quedase cuanto el quisiera y así lo hizo.

Muchas veces cuando me veía decaído me decía con voz reconfortante que no tenía mas caso sufrir por algo que no puede remediarse y que debía olvidarla. Cumplí lo primero, ya no me lamentaba a cada segundo incluso regrese a mi trabajo pero no dure demasiado, pues nos mudamos para que Edward y Bella se casaran por fin, nunca había visto a Edward tan feliz, sin duda Bella era una chica con suerte y muy afortunada debo agregar.

Pero lo que jamás cumpliría era olvidar que alguna vez existió Esme en mi vida, nunca en toda la eternidad que me esperara la olvidaría.

Edward queriendo ayudarme me presento a algunas de sus amigas solteras pero ninguna llego a impresionarme tanto como para salir con ella más de una vez, así que le dije muy seriamente que si quería ayudarme en verdad dejara de hacerlo y se ocupara de su propia esposa.

-Esta bien, Carlisle, dejare de hacerlo- me había dicho.

Edward había sido una bendición en mi vida una persona en la que yo podía confiar y había llegado cuando mas necesitaba a alguien. . . .

-Ya basta, deja de alabarme- me dijo desde su piano hasta el sillón donde yo me encontraba leyendo. Pero a veces resultaba ser muy irritante con su don.

-Ahora me insultas.

Reí por lo bajo mientras me dirigía a mi despacho para poder leer con calma ya que Bella se había acercado a Edward y. . . . . simplemente no quería interrumpir el momento.

Esme POV.

Ha pasado ya un año desde que soy maestra, y por obras de mi trabajo he logrado ya cambiarme de casa ahora tengo una casa con un enrome jardín como a mi me gusta.

Aun regresa a mi la imagen de Carlisle mientras duermo, su bello rostro me sonríe, se que no volveré a verlo por lo que trato de olvidarlo sin éxito. Como se puede olvidar a la única persona que te brindo protección cuando mas lo necesitabas, no lo se, tal vez con el tiempo.

He de admitir que los pretendientes no me faltan pero no desearía repetir la misma historia que viví con Charles, a si que por el momento soy soltera.

Mi turno de clases ha terminado por el día de hoy, mis queridos alumnos se despiden con un "Hasta mañana Srta. Esme". Camino sin prisas por la acera, observando como las nubes se mueven a mi compas. De la nada siento un golpe contra mi cuerpo. .poco a poco mis ojos se nublan, a mis costados personas parlotean sin que yo llegue a escucharles. Me encuentra tendida en el piso la consciencia va y viene a su antojo, el pavimento y mi ropa se encuentran empapados de sangre, sangre que brota de mi cabeza.

Mis parpados caen pesadamente sobre mis ojos a causa del cansancio que me embarga.

Ha pasado mucho tiempo en el que la oscuridad es lo único que veo ya que mis ojos aun permanecen cerrados. Aun siento el cuerpo muy adolorido y no puedo moverlo, mis extremidades no responden a lo que les ordeno.

-Oh Dios mío, su corazón, aun late- escucho a alguien decir con mucho asombro-lo hare pero no en este sitio, tengo que llevármela.

¿Llevarme a donde? Siento a alguien cargarme entre sus brazos pero los ojos aun no puedo abrirlos. Siento mi cuerpo volver a la posición vertical, me han recostado sobre algo blando una cama quizás.

-Lo siento, lo siento mucho- susurran muy cerca de mi oreja pude sentir su aliento.

Ese mismo aliento se desliza por mi cuello y seguido de eso dos filosos dientes se clavan en mi garganta, mi cuerpo se agita aun sin moverse del puro dolor. Los labios y dientes se apartan de mi garganta para dejar en su lugar un líquido que recorre todo mi cuerpo quemándolo todo a su paso.

Unos gritos desgarradores son lo único que puedo escuchar, esos gritos, son los míos, salen de mi garganta por el ardor que ciento, es simplemente insoportable.

El dolor aun no cesa a pesar de que ha pasado un buen tiempo, no sabría decir cuanto tiempo ha pasado solo se que es mucho.

Una mano atrapa la mía, mientras me da palabras de consuelo que por ahora no sirven de nada. El dolo ha aumentado mas en mi corazón este lucha por seguir latiendo pero falla la batalla dándose por vencido con unos últimos tres golpes.

Ya no siento dolor, ¿es así como se siente estar muerta? Los sonidos son más fuertes, tanto que puedo escuchar como el agua fluye en la lejanía.

Una sed quema mi garganta, es diferente a cualquiera que hubiera sentido antes. Los olores son más deliciosos pero ciento un olor distintos a todos, uno muy cerca de mí.

Abro los ojos lentamente, en realidad, no tengo la mas mínima idea de si sigo con vida o no, mi mano aun sigue aferrada entre un cálido agarre. Levanto un poco la cabeza para mirar quien es el que aun no suelta mi mano. Un gemido sale de mi garganta sin que yo lo controlara.

-Tranquila, no te hare daño.

No puedo emitir sonido alguno, Carlisle me mira asustado, solo que tiene el cabello castaño y no rubio, se lo abría teñido? Y su voz. . . . es otra, acaso es Carlisle?

Con curiosidad mi mano se desliza por su pálida mejilla, su piel es cálida, sus ojos ámbar están completamente abiertos.

Aparto mis manos para mirarlas mejor, están blancas, como el, acaso es que soy. . . .

-Lo siento te he asustado- me dice sin mirarme a los ojos.

-Que ha pasado, quien eres tu, estoy muerta?- la sorpresa y el miedo se agolpaban en mi cabeza.

-Me llamo Peter Gray, y temo decirte que tu vida no volverá a ser como la conocías- sabia lo que significaban sus palabras y no tendría miedo ante lo que ahora era- ahora eres un vampiro como yo.


Espero y no me maten por haberme tardado mil años en subir el cap,

pero en fin, ya esta aqui... je je

comenten si les gusta(es gratis)

proximo cap?