BUSCANDO A OLIVIA

4

Tras su reunión con Broyles, Olivia regresa a su apartamento y se prepara una copa. Ha decidido no tomar la medicación para el dolor de cabeza, no quiere depender de unas pastillas. Allá donde va no podrá conseguirlas, tiene que adaptarse al dolor y lo cierto es que el whisky lo acalla durante un rato. De pronto, alguien llama a la puerta. Extrañada acude a abrir y se encuentra a Peter

- ¿Puedo pasar?

- Claro… por supuesto… ¿ocurre algo?

- Creo que te debo una disculpa… por todo lo que ha pasado desde que Bell se fue

- No importa Peter, todo está bien

- No es cierto, he estado ocupado buscando respuestas y creerás que he olvidado lo nuestro, pero no es así Olivia

- Peter, comprendo por lo que estás pasando… no te preocupes

- No quiero que sientas que te he apartado de mi lado, no quiero eso – asegura mientras le acaricia la mejilla – no me he parado a pensar por lo que debes estar pasando tú – Olivia le mira fijamente, no cree que sepa lo que ocurre de verdad, de todas formas no se lo dirá

- Yo estoy bien… No hay ningún problema

- Pero no hemos hablado de cómo te sientes por todo lo que te hizo Bell, ni de lo que está pasando ahora.

- No tienes que pensar en lo que yo crea o deje de creer, tienes todo mi apoyo, estoy a tu lado… en todo.

- No quiero que pienses que vuelvo por ella

- No lo hago Peter, se que quieres proteger a tu hijo y también se que quieres ayudarla. Y te aseguro que lo comprendo

- sólo se trata de eso, quiero que lo entiendas. Tú significas todo para mí, no quisiera perderte por un malentendido – comenta Peter

- Eso no ocurrirá – asegura Olivia esbozando una sonrisa. Peter sonríe a su vez y la besa. Ella le abraza con fuerza, era lo que necesitaba - Quédate aquí esta noche – logra decir mientras sigue besándole

- Lo haré, pero me limitaré a dormir a tu lado, no quiero que mañana estés cansada

- ¿Crees que no podré ayudarte a cruzar? – pregunta indignada Olivia

- No quiero que te perjudique más de lo que estarás. Walter me contó lo que ocurrió con los demás cuando cruzasteis la última vez y no quiero que te pase a ti

- Esta bien – responde resignada ella – me conformaré con tenerte a mi lado – termina diciendo. Por fin siente que su ánimo mejora, aunque el dolor de cabeza permanece, y piensa que quizás se calme si Peter está a su lado.

Al día siguiente se reúnen con Walter y Broyles, que les lleva en su propio coche hasta el lago Reiden.

- No debemos escoger el mismo lugar donde se produjo el primer cruce, seguramente en el Otro Lado estará…

- En cuarentena – termina diciendo Olivia

- Aparte de que es en medio del lago, y que no estará helado, no creo que sea buena idea hacerlo mientras nos ahogamos - bromea Walter

- Creo que este mismo sitio donde estamos es buen lugar – responde Peter

- A mi me parece bien – contesta Walter – por favor, Olivia ¿Puedes descubrirte el brazo? Quisiera aplicarte el Cortexiphan ya.

- ¿Estas seguro que no le hará daño? – Pregunta Peter preocupado

- "No más del que me ha hecho ya" – Piensa Olivia mostrando su brazo a Walter que comienza a inyectarle una serie de dosis del compuesto

- ¿Y como harán para volver? – pregunta Broyles

- Llevo en mi mochila otras tantas dosis de Cortexiphan, más otra cantidad similar de reserva

- ¿Y donde les espero? – pregunta Broyles

- Será mejor que no lo haga, no creo que podamos establecer un punto fijo de regreso – Afirma Peter – le llamaremos… y Broyles, por favor, no le diga a nadie, ni siquiera a Astrid donde estamos.

Mientras Peter habla, Olivia nota como su mano comienza a temblar, siente que el dolor de cabeza aumenta por momentos y una extraña sensación de ahogo le oprime el pecho

- Creo… creo que está pasando –logra decir Oliva

- ¡Rápido Peter! ¡Tómale de la mano! Tranquila Olivia todo va bien – Dice Walter intentando calmar a la agente. Ella le mira con desesperación. "no, nada va bien" piensa angustiada, todo da vueltas a su alrededor, apenas puede ver a Peter, que está a su lado, no siente su mano de pronto todo comienza desvanecerse a su alrededor y no puede evitar desmayarse.