Espero no haberme pasado del tiempo que acorde =D …. Este capi tampoco esta beteado… asi que hay errores ortográficos por doquier….. tampoco es uno de los mejores capis….pero venga ¿Edward tocando el piano? Creo que a todos nos gusta eso =D

Eternamente agradecida por cada review, alert, favorito que recibo en mi bandeja de entrada... estoy tan feliz con ello que hasta le tomo una foto y la puse en mi perfil de ff! ls amoooo con locura!¡GRACIASS!

ACTUALIZADO: ya esta beteado =D... no quise quitar la nota de arriba =DD

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, son de Stephanie Meyer. La historia es de Enthralled que me dio su autorización para traducir esta hermosa historia. Y este fantástico fic es Beteado por la fantástica DiAnItA LiNdA que tiene mis supremos y máximos agradecimientos. Sin ti, la historia no sería nada. Mil gracias.

Disfruten el capi… Nos vemos abajo


Capitulo 11:

Tour

Bella POV

.

Me quedé allí por unos minutos, sin saber qué hacer o qué decir, mis brazos colgaban a mis lados. Cada individuo en la sala quedó en silencio; estoy segura que estaban sorprendidos por lo que veían frente a ellos. Pude ver a Emmett en mi línea de visión y él me miraba asombrado, positivamente. En todo el tiempo que había pasado con Rose, ella nunca me había dicho demasiado. Incluso si añadías cada palabra que ella me había dicho, no creo que eso ascendiera al torrente de palabras que ella dijo hace unos minutos.

Finalmente, la abracé, aún insegura de qué hacer. Por fin me soltó, mirándome a los ojos con un rayo de dolor, uno que también tenía tristeza y una nueva comprensión. Le sonreí, sintiendo que finalmente habíamos encontrado ese puente que nos había separado durante tanto tiempo.

Carlisle habló en ese momento; — Creo que deberíamos tomarnos un descanso. Estoy seguro de que a Bella podría serle útil, igual que al resto de nosotros. Bella, ¿eso estaría bien contigo? — me miró, con su brillante sonrisa, luciendo como si lo que acababa de presenciar fuera algo parecido a un milagro de navidad.

— Un descanso estaría bien, Carlisle. — Me complació que alguien más rompiera el obvio silencio que se había hecho cargo de la sala de los Cullen. Me volví hacia la encantadora esposa de Carlisle. — Esme, me encantaría conocer la casa, estaría bien ahora, — le dirigí una mirada de gusto, en busca de romper la tensión del lugar.

— Eso seria genial, querida. Ven, sígueme, — me indicó, mientras comenzó a salir de la sala.

— Bella, ¿puedo unirme contigo y con Esme? — preguntó Alice, apareciendo al instante a mi lado.

Al no tener mucho contacto con nuestra especie, la velocidad de su movimiento me desconcertó. Ser tan parte del mundo humano como yo, hacía que rara vez usara mis capacidades de vampiro. Con el fin de encajar y pasar desapercibida, era importante usar esas habilidades sólo cuando fuera estrictamente necesario y sólo cuando estaba segura de que nadie me veía.

Le sonreí con gusto. — Me encantaría que te unieras a nosotros. Vamos. Esme está esperando, — le dije mientras caminaba por la dirección que Esme acababa de dejar segundos antes.

— Bella, ¿puedo hacerte una pregunta? ¿O debo esperar hasta que empecemos de nuevo? — ella me miró, con el salvaje entusiasmo en sus ojos, tomando mi mano para detenerme. Me volví hacia ella.

— Vamos. ¿Qué hay en tu mente?

— Dijiste que llamaste a tu hija Grace Alice. ¿Por qué Alice? — murmuró, sus ojos se habían desplazado al suelo mientras hablaba, su voz era suave y vacilante.

No pude evitar mi sonrisa. — Tú debes saber la respuesta de esa pregunta. Cuando ella nació, nosotros realmente pensábamos que íbamos a tener un niño y había un montón de nombres de niño apropiados para él. Cuando surgió como una niña, pensamos en su primer nombre juntos, y tu nombre fue sólo una especie de adjunto al nombre. Jacob quería hacerme feliz, así que rápidamente lo aprobó y eso es todo, — la miré, sonriendo con gusto. Su sonrisa hizo que mi corazón creciera cuando se dio cuenta de la verdad de la decisión que tome y eso la golpeó.

— ¿La nombraste por mí? Pero, ¿Por qué?

— Bueno, ella tiene el pelo negro, igual que tú. Y ella es alguien que me importa mucho, igual que tú, — le dije con una pequeña risa, preparándome a mí misma antes de que ella se abalanzara sobre mí o me abrazara imprudentemente.

En su lugar, me sorprendió su respuesta. Ella se quedó en silencio, con los ojos llenos de emociones que me fueron difíciles descifrar. En un momento se miraba sorprendida; solemne al siguiente. Las emociones continuaron pasando a través de sus ojos tan rápido, que no pude mantenerles el ritmo. Me conformé con ser paciente y esperar a que ella respondiera. Al parecer, ella estaba tratando de procesar lo que acababa de decir. Parecía realmente fascinada por el giro de los acontecimientos.

— Pero, Bella, sé que te lastime cuando… cuando nos fuimos. ¿Cómo puedes estar herida de esa forma y aún así llamar a tu hija como yo? — preguntó, regresando su mirada al suelo.

Con eso, puse mis manos en sus hombros, y con un movimiento suave la obligué a que me mirara. No estaba dispuesta a dejar que mi amiga sufriera más por algo que pasó hace años. Su dolor era intolerable y, por mi parte, no la dejaría sufrir más. Aún seguía sin entender lo que pasó hace tantos años, pero yo no estaba dispuesta a aferrarme a eso con tanta resolución. Ya no tenía ningún sentido.

— Alice, por favor, deja de culparte a ti misma. Supongo que una de las principales razones de ponerle a Grace tu nombre era aferrarme a ti de alguna manera. Tú y Jasper hicieron tanto para ayudarme, para protegerme. Fuiste la primera en aceptarme en tu familia, después de… Edward; — Traté de no hacer una mueca de dolor, pero fue en vano, aún así continué, — y siempre me trataste como una amiga. También me usaste como tu propia muñeca tamaño real durante el baile de graduación, pero no voy a poner eso en tu contra.

Las dos nos reímos antes de seguir. — Por favor, deja eso a un lado. Lo único que importa es el aquí y ahora. ¿Podemos simplemente empezar de nuevo? — Empecé y después me di cuenta de que podría haberme adelantado a los hechos. — Quiero decir, si eso es… lo que quieres. Si esto es una cosa de una sola vez lo entiendo perfectamente, — y mi corazón empezó a doler pensando en que esta noche podría ser así, — pero, por favor, detén ya la culpa. Créeme, no vale la pena. — Le sonreí, dispuesta a entender.

Como si fuera el momento justo, Alice me abrazó con fuerza y me besó ambas mejillas. Su sonrisa era brillante y justo en ese momento sentí una oleada de alegría en el ambiente. Volteé a ver a Jasper, había una extraña sonrisa en sus labios mientras miraba con cariño a su esposa. El descanso estaba haciéndole a cada uno un mundo mejor. Medité esos pensamientos cuando me di cuenta de que tenía a Esme esperándome mientras ella trataba de enseñarme la casa.

— Oh, Bella, — me llamó la voz musical de Alice, — esto no va a ser cosa de una sola vez. Tengo a mi mejor amiga de regreso y no tengo ninguna intención de dejarla ir esta vez. No me importa lo que cualquier otro diga o haga.

Alice y yo dejamos las escaleras, encontramos a Esme esperando pacientemente por nosotras en la cima. — Pensé que ustedes dos necesitaban un momento a solas. Espero que no te parezca grosero Bella, — comenzó con una gran sonrisa en su cara, — pero no pude evitar escuchar la conversación entre tú y Alice sobre tu hija. Fue muy dulce de tu parte ponerle Alice. ¿Tienes alguna foto? — terminó con sus ojos aún agradables y brillantes.

Entonces fruncí el ceño. Nunca llevaba las imágenes de Grace conmigo. Después de lo que había sucedido, pensé que era demasiado peligroso. Y además, todo lo que necesitaba era cerrar mis ojos y ver su brillante sonrisa, escuchar su musical risa, ver la mirada en su pequeño y precioso rostro.

— Esme, no tengo fotos conmigo. Por razones que puedo explicar más adelante, no tengo ninguna fotografía actual de ella. Se los explicaré pronto, lo prometo.

— Bueno, querida, ¿Cómo luce? Debe ser hermosa, al igual que su madre, — respondió Esme, con un poco de confusión en sus ojos.

— Bueno, ella es del color de Jacob. Una piel rojiza hermosa, el cabello negro y brillante, recto como una flecha. Pero, todo el mundo dice que se ve igual a mí. También tiene mis ojos marrones, lo cual fue una sorpresa. Charlie se sorprendió la primera vez que la vio, — recordé, volviendo a ese maravilloso día en el que ella nació.

Bella, ella luce igual a ti cuando eras bebe. Por supuesto, no es albina, pero con toda esa sangre Quileute corriendo por sus venas, es natural que tomara el color de Jake. ¡Pero mírala! Es tu viva imagen. ¡Espera a que Reneé la vea!

Me desconcentré de nuevo, sintiéndome un poco nostálgica. Cuando los recuerdos corrían a través de mí, a veces se volvían un poco abrumadores. Pero este recuerdo era maravilloso. Todavía podía ver la gran sonrisa de Charlie mientras sostenía a su único nieto en brazos, la cara de pura felicidad abarcó todos los rincones de su rostro que mostraban su edad, haciéndolo lucir joven de nuevo.

— ¿Qué edad tiene? — preguntó Alice, trayéndome de vuelta a la realidad.

— Cumplió seis el mes pasado, — le respondí en voz baja, con el nudo de mi garganta comenzando a crecer.

Alice debe haberse dado cuenta de que estaba a punto de romperme de nuevo y se apresuró a iniciar el recorrido por la casa, lo que me distrajo de los pensamientos e imágenes que estaban empezando a llenar a mi mente.

Esme comenzó la gira de su hogar con el estudio de Carlisle. Se parecía mucho al que había en Forks, las paredes cubiertas de libros y un escritorio de un aspecto impresionante en el centro. Podía verlo allí, leyendo los inmensos volúmenes de revistas médicas, llenándose de nueva información, continuamente añadiéndola a su ya vasto volumen de conocimientos.

Esme me mostró rápidamente la suite que compartían. Estaba junto al estudio de Carlisle y era enorme, ya que ocupaba la mitad del segundo piso de la masiva casa.

Continuamos con el recorrido, cuando apareció Rosalie. Ella me sonrió tímidamente, le regresé la expresión. Me señaló la habitación que compartía con Emmett antes de dirigirse a mí directamente.

— ¿Quieres ver nuestra habitación, Bella? Sé que a Emmett no le importará, — me preguntó alegremente.

— Eso sería realmente genial, Rosalie, siempre y cuando estés segura de que a Emmett no le importa. No quiero entrometerme, — terminé antes de escuchar un vozarrón desde la primera planta.

— ¡Adelante, Bella! Pero, Rose dejó todo ese desorden, ¡no yo! — terminó la voz de Emmett, seguida de una estruendosa risa.

— Emmett, no digas esas cosas. No podía decidir qué ropa usar, — le respondió.

— Rosalie, no te preocupes por cualquier desorden. Deberías ver mi oficina. Eso sí que es puro caos, — intervine, tratando de mantener encendido el estado de ánimo.

Ella me indicó su habitación y la de su marido, que estaba al otro lado de la suite de Esme y Carlisle. Abrió la puerta y me dio la bienvenida al interior. Las enormes ventanas cubrían toda una pared, cubiertas por bellas cortinas de seda color rojo profundo. Una enorme chimenea de piedra oscura, al igual que las ventanas, ocupaba la mayor parte de otra pared.

Una gran cama de cuatro postes estaba en el centro de la habitación, con una hermosa gasa de color marfil extendiéndose desde las cuatro esquinas, algo común con los pisos de madera es que estaban cubiertos por una alfombra del mismo color, similar a la del primer piso. Las enormes almohadas claras y ricas en color marfil cubrían la cama con su mullido atractivo. La cama debía ser King size, estaba segura de que nada más aguantaría a Emmett. Y hablando del hombre que vivía en la habitación, me di cuenta del enorme televisor de pantalla plana que colgaba de la pared, una adición que debe haber sido su idea. Varios grandes espejos estaban por todo el lugar, sin duda, para el uso de Rosalie.

Había un enorme sofá al extremo de la cama que coordinaba con los colores de la habitación. Una gran pila de ropa de diseño exquisito, toda de mujer, estaba acomodada en una enorme pila, parecía haber sido abandonada allí en la noche. Rosalie agarró de forma rápida y con gracia la ropa antes de depositarla en una cómoda del inmenso guardarropa, el cual estaba lleno de ropa impresionantemente cara, con la intención de mejorar la inconmensurable belleza que estaba a mi lado. Ella me mostró el hermoso cuarto de baño contiguo a la habitación, tenía una gran ducha, modernizada con difusores por todos los ángulos posibles en un espacio que podría haber tenido a toda la familia a la vez, por supuesto, no que supusiera que pasara.

Alrededor de toda la habitación, había fotos de Emmett y Rosalie esparcidas, en mesas, cajones y paredes, las cuales mostraban una pareja muy enamorada. Me dolió un poco mirarlas, pero la adoración y la lealtad que se veía a través de ellas era imposible de perder. Me concentré más en ellas y me di cuenta de que varias eran de sus bodas, las innumerables ocasiones durante todos los años que habían estado juntos en que decidieron casarse. Todas se desprendían de diferentes épocas, los vestuarios y los peinados de la familia cambiaban en cada fotografía. Una gran familia feliz… el agujero de mi pecho comenzó a doler de nuevo.

Teniendo en cuenta los avances que había tenido esta noche, no iba a echarlo a perder. — Rosalie, su habitación es simplemente hermosa. Tan romántica. Tú y Emmett deben estar muy cómodos aquí, — comencé antes de que otra voz llegara desde abajo.

— ¡Bella, no tienes idea de lo cómodos que estuvimos allí! ¡Justo esta misma mañana! — comenzó antes de que Rosalie lo interrumpiera.

— Emmett, estás en muchos problemas, — replicó Rose, antes de darme una sonrisa de disculpa y corriera para "corregir" a su marido.

Alice, Esme y yo dejamos su cuarto y continuamos con el recorrido, acercándonos a la habitación de Alice. Alice y Jasper compartían una habitación, ya que estaban casados, pero todo mundo se refería a su habitación como propia, sin compañía. Pronto me di cuenta de porque…

Alice abrió la puerta de su habitación, brillante y acogedora. "Su" habitación era de la misma configuración de la de Rosalie y Emmett, aunque a la inversa. Las mismas ventanas, chimenea, vestidor y cuarto de baño; pero allí es donde las similitudes terminaban.

En el centro de la habitación también había una cama extra grande, pero estaba cubierta de ropa de cama de un hermoso color lavanda, seda de la más cara se vislumbraba por allí. Las grandes ventanas cubrían una pared entera, tal como en la habitación de Rose y Emmett, pero las cortinas que las cubrían eran de una hermosa tela de gasa, que coincidía con el color pálido de la ropa de cama.

Lo que era tan intensa e increíblemente impresionante sobre la habitación de Alice era que cada centímetro cuadrado del espacio en la pared estaba cubierto por dibujos, páginas arrancadas de revistas, listas de inconmensurables ideas para cada cosa imaginable… bueno, cualquier cosa. La cantidad de libros y papel dispersos por el gran espacio era realmente abrumador, pero mostraba a la verdadera Alice. Lo más impresionante era que parecía tener un orden para la enorme cantidad de parafernalia que cubría cada centímetro cuadrado del lugar, salvo la cama.

Alice tomó mi mano y me mostró el hermoso vestidor que estaba lleno de hermosa ropa, mucha de ella aún con las etiquetas. Era obvio que ella controlaba mucho más el armario de Jasper, lo cual no me sorprendió. Era obvio que Jasper haría cualquier cosa por hacer feliz a Alice, incluso vivir en la trampa de fuego de un dormitorio.

Su cuarto de baño era muy parecido al de Emmett y Rosalie, a pesar de que el tema de la lavanda también estaba allí. Esta suite entera gritaba Alice, lo que me puso una sonrisa en los labios.

— ¿Exactamente por qué sonríes? — susurró mi amiga, sus ojos brillaban de emoción.

— Bueno, pensé que mi oficina en casa era un desastre, ¡pero definitivamente no puedo compararlo con esto! — le respondí, riendo entre dientes.

— Bueno, hay una razón para todo esto. Tengo que estar preparada para todo, ¿no? — respondió.

Me reí de mi amiga. Esta noche, la risa había estado en gran parte de las cosas, la cual había estado fuera de mí en los últimos tiempos. Claro, me reía con los estudiantes. Pero reír con los que realmente conocía, con los que eran como yo ahora… bueno, eso nunca sucedió. Al darme cuenta de lo bien que se sentía, las preguntas comenzaron. ¿Y ahora qué? Alice dijo que no me dejaría ir, pero, ¿Qué hay sobre los demás? ¿Dónde íbamos a parar esta noche? Sabía que quería estar en contacto para poder verlos, pero no iba a obligar a nadie. ¿Cómo iba esto tan siquiera a funcionar? Y, entonces mezclar a Edward en esto… no sabia que esperar. Tendría que tratar de arreglar todo esto cuando estuviera sola, más adelante.

Alice y Esme salieron de la habitación y seguí sus pasos al descender las escaleras, antes de que Esme hablara de nuevo. — El tercer piso es de Edward. El sótano es donde tenemos la sala familiar, así como almacenamiento adicional. Jasper tiene su propio estudio allí también. ¿Quieres verlo?

De la nada, apareció Edward. Por primera vez desde que comenzó la tarde, brilló con esa perfecta sonrisa torcida hacia nosotras tres, su atención se fijó en mí antes de hablar. — Esme, estoy seguro de que a Bella le gustaría ver toda la casa. — Hablo con su "madre", antes de mirarme de nuevo y continuar, — Bella, ¿te gustaría ver mi cuarto? Estas casas viejas utilizaban la tercera planta para tener un salón de baile y entretenimiento. Fui lo suficientemente afortunado de que mis hermanos me dejaran tenerlo. ¿Quieres verlo antes de continuar?

Pasó. Estaba casi tan cerca de mí como lo había estado cuando me tenía. Definitivamente me gustaría imaginarme eso, ¡cuando tuviera un minuto! El olor de su aliento me golpeó con tal intensidad que me deslumbró por completo. No podía pensar, y mucho menos juntar una oración coherente y responder. ¿Tienes que estar bromeando? ¿Por qué tiene que pasar esto ahora? ¿Cómo le hacía para mantener ese efecto en mí? ¿Con quién estaba jugando? Él siempre tendría ese efecto en mí. Genial, otra cosa más que añadir a la lista de cosas embarazosas de Bella…

La sonrisa de Edward comenzó a desaparecer, antes de que se apresurara a añadir con un tono forzoso; — Bueno, eso está bien. Podemos volver abajo, donde el resto de la familia está esperando, — dijo antes de detenerse.

— Edward, lo siento. Me gustaría mucho ver… tu habitación, no estaba tratando de ser ruda ni nada. No quise quedarme callada, pero mi mente está hasta el tope esta noche, — le respondí, antes de que me diera cuenta de que Esme y Alice se alejaban. Oh no. No hay manera de que vaya allí y esté a solas con Edward.

Extendí la mano y me agarré del brazo de Alice, deteniéndola en seco, antes de dirigirme a ella. — Alice, ¿Por qué no vienes con nosotros?

Alice lució un poco sorprendida y miró a su hermano antes de volverse hacía mí. — Bella, tengo que ir a hablar con Jasper por sólo un minuto. Puedo regresar y unirme a ustedes dos cuando haya acabado.

— Jasper puede esperar durante unos minutos más. Además, lo ves todos los días. Sin duda, puedes quedarte conmigo por tan sólo unos minutos, ¿no? — le supliqué, buscando desesperadamente el no ser abandonada y quedarme a solas con su hermano.

— Alice, si eso es lo que Bella quiere, entonces únete a nosotros, — Edward miró a su hermana, con sus ojos cálidos, pero cautelosos.

— Bueno, supongo que tienes razón; ambos la tienen. Te seguimos Edward. — respondió ella, luciendo un poco cautelosa.

La máscara de piedra de Edward había regresado, aunque me pareció ver un poco de molestia alrededor de su ojos por un segundo antes de que hubiera desaparecido. El dirigió el camino hasta el último conjunto de escalones, antes de salir y encontrarse con la puerta de su habitación, pintada del mismo color tranquilizador que el resto de la casa. La abrió, dejando salir un poco la luz antes de volver y señalarme que entrara primero. Di un paso a través del marco de la puerta y tomé nota de su habitación.

Era muy parecida a la de Forks, y, sin embargo, muy diferente. El techo alto se elevaba en diferentes ángulos, para seguir el flujo natural de la línea del techo. Los mismos claros marfiles y blancos pintados en las superficies de yeso. Dos grandes chimeneas, hechas con piedra natural como la de los otros pisos, flanqueadas por una enorme pared, que parecía tener un montón de usos.

Los hermosos pisos de madera pulidos estaban cubiertos en diferentes aéreas con hermosas alfombras de color azul oscuro, gruesas y lujosas, similares a las que había en su habitación en Forks. Él tenía un gran sofá de cuero marrón en el centro de la sala, a través del cual había libros esparcidos, así como almohadas azules oscuro que hacían juego con las alfombras esparcidas a lo largo del sofá.

A lo largo del muro oriental, estaba su famosa colección de CD, organizada en hermosos estantes, junto con un equipo de música moderno. Altavoces pequeños y discretos fueron colocados alrededor de la habitación, que estoy segura que le daba a la persona que lo escuchaba la idea de que estaba en un concierto, con música en vivo.

No había cama, así como no la había habido en Forks. Me fijé en las ventanas que cubrían tres de las cuatro paredes, tenían enormes persianas de madera que funcionaban también como cubiertas. Sin embargo, el foco de la habitación era el enorme piano de cola, con un acabado de caoba oscura que ocupaba toda una esquina de la habitación. El piano estaba cerrado, a diferencia del de Forks, que parecía siempre estar abierto

— ¿Qué te parece? — preguntó, mientras su voz me traía de nuevo al ahora.

— Bueno, ciertamente parece cómoda. Creo que la habitación es más grande que toda mi casa, — añadí con una sonrisa. ¡El lugar era enorme!

Su mirada no salía de mi cara, comenzaba a sentirme incómoda. Por que razón, ni idea, pero antes de que pudiera pasar más tiempo navegando en mis pensamientos, se dirigió hacia el piano, levantó la tapa y se sentó en el banco. Alice me agarró la mano y me condujo hasta el hermoso instrumento con una amplia sonrisa.

Edward se quedo mirando las teclas por un momento, antes de cerrar los ojos, y mover los dedos para comenzar a tocar. Los hilos que seguía la hermosa música volaban por toda la habitación, tan preciosos, tan reconfortantes. Inmediatamente reconocí la canción que Edward había escrito para Esme, tan dulce e inspiradora. Los ojos de Edward nunca se abrieron mientras él seguía tocando. Terminó, luego abrió los ojos, mientras los tres nos dábamos cuenta de que ya no estábamos solos en la habitación.

— Edward, eso fue hermoso. Gracias. ¡Muchas gracias! — exclamó Esme, la expresión de su rostro era casi ilegible. Llegué a la cuenta de que era alegría y… ¿confusión? El resto de la familia parecía un poco sorprendida, mientras se acomodaba al lado de Esme, que caminaba al interior de la habitación. Esta noche seguía estando llena de confusión, pero lo atribuí al nivel de estrés.

Edward comenzó a tocar de nuevo, esta vez una pieza diferente, una que no conocía. Las inquietantes notas hacían que mi frío corazón se agitara y me acordé de todas las veces que había tocado su música para mí. Mis pensamientos volaron de nuevo a la noche de mi cumpleaños, cuando Edward y Alice me habían dado un CD de Edward tocando el piano, incluyendo mi nana. Nunca me permití escuchar esa música en mi mente. Nunca. Primeramente cuando se fueron, no podía soportar escuchar ningún tipo de música, pero Jake me había ayudado lentamente a resolver eso conmigo misma. Ahora, casi siempre estaba escuchando música, mientras hacía cualquier cosa. Pero, evitaba cuidadosamente cualquier tipo de piezas que sabía me traerían recuerdos dolorosos, que podrían pesar en la actualidad, al parecer, el agujero doloroso de mi pecho estaba cada vez más presente.

Edward terminó y nos miró a todos, antes de establecer su mirada en mí. — ¿Te gustaría escuchar otra cosa? — preguntó, sus cejas se alzaron junto con esa hermosa sonrisa torcida.

— Bueno, me encantaría escuchar más pero tal vez deberíamos volver a nuestro tema inicial. Mi tiempo, desafortunadamente no es ilimitado. — No fue divertido ser la aguafiestas, pero aún había mucho que discutir y aún tenía trabajo por la mañana.

Carlisle estuvo de acuerdo. — Deberíamos volver abajo. Bella está siendo muy amable al compartir estas cosas con nosotros y tenemos que tomar conciencia de sus limitaciones de tiempo.

Y con eso, nos dirigimos de nuevo a la planta principal de la casa.


¿Qué tal he?

Plis reviews…. Nos vemos después del 10 de diciembre…. Habre tenido mi examen de admisión y pasare mas seguido a actualizar además ¡mi beta estará de vacaciones!

Ciao babys!