Perdón por la demora! (Haría seppuku pero luego no podría terminar esto) Quería escribir más, pero ya no me aguantaba las ganas de publicar un segundo capítulo, y estoy muy bloqueada al escribir por asuntos personales, así que quedo cortito y... Trataré de terminarlo lo antes posible! .3.

Por cierto, las LETRAS CURSIVAS creo que ya notaron que son los pensamientos de Gakupo y Kaito xD Me gusta usarlos, así que aquí se ven mucho~

[Agradecimientos especiales -reviews- al final~]

Sin más, aquí está~


-No me gusta esta corbata, Gakupo.

-Yo creo que está bien, ¿Qué tiene de malo?

-Es demasiado… morada.

-¿Tienes algún problema con ese color? –Ante la mirada asesina que el más alto le dirigió, no pudo replicar.

-¡Jeje, ninguno! ¡Es un gran color! –Terminó de acomodar el nudo en su cuello y se miró al espejo por última vez –Creo que mi corbata con conos de helado se hubiese visto mejor.

-Vamos a una cita en un restaurante elegante, Kaito. No a hacer clases a un parvulario.

-¡Pero esa me da buena suerte!

-Olvídalo ya, yo estoy usando una de tus corbatas azules y no me quejo.

-Creo que combinamos demasiado –Se miró a si mismo y luego al samurai –Pero… ya sabes, entre nosotros.

-Está bien así, será como la firma de nuestro pacto. Podrás sentir que yo estoy ahí dándote apoyo, o algo así.

-Si tú lo dices…

-Mira –Le mostró en su reloj de pulsera –Ya va siendo la hora, debes ir a encontrarte con Meiko-dono.

-Si… aunque estoy algo nervioso… -Ambos se dirigieron a la puerta –Además, Mei-chan está terminando una entrevista ahora, y después se irá al restaurante… ¿Y si la entrevista salió mal? ¿Si está enfadada? ¡Se va a desquitar conmigo!

-Ya deja de pensar estupideces, todo saldrá bien –Le dio una palmada reconfortante en el hombro -¡Demuéstrale lo hombre que eres!

-¡Si! –Dicho esto, Kaito partió al elegante restaurante Gracco.

-Ahora, llamaré un taxi –Dicho y hecho. Luego se quedó esperando en el sillón, repasando las cosas que podría hacer o decir.

Kaito caminaba nervioso por la calle, y el hecho de que su elegante apariencia lo hiciese más vistoso aún, especialmente entre sus fans, no le ayudaba demasiado.

-¡Mira, mira! –Susurró una chica a otra -¿No es ese Kaito-kun?

-¡Si, es él! –Contestó cómplice.

-Se ve muy bien vestido así, luce más maduro.

-¡Pero sigue siendo tan lindo! –Sus risitas llegaron claras hasta los oídos del aludido -¿Lo viste en su último video?

-¡Por supuesto! Y cantó maravillosamente, como siempre.

-Ahh… -Suspiró Kaito. Había decidido irse caminando para despejarse con el aire fresco, pero en sus veinticinco minutos de viaje no había dejado de escuchar comentarios como esos. Y no es que no le gustaran, quería mucho a sus fans, pero no era el momento adecuado, ni la situación adecuada, ni el estado anímico adecuado.

Decidió voltear levemente la cabeza y saludarlas con la mano, mostrando una sonrisa amable. La nerviosa respuesta por parte de las dos jóvenes vino acompañado de una voz que le habló desde atrás.

-¿Haciéndote el lindo durante nuestra cita? Que falta de tacto…

-¡Me-Mei-chan! ¡No…! ¡No es eso!

-¡Jajaja! ¡Vamos, estaba bromeando!

-…oh, claro… jeje, por supuesto… -Bajó la mirada intentando esconder el suave rubor en sus mejillas.

-Este lugar es muy lindo –Dijo ella mirando la entrada -Escogiste bien, Kaito-kun.

-Ehh… -Debo recordar lo que Gakupo me dijo que dijera… -Me alegra que te guste, Meiko-chan. Esta noche será sólo lo mejor para ti.

-¡Kaito-kun! –Exclamó sorprendida y ahogando una carcajada -¡Nunca creí que tú dirías algo como eso! Parece que al fin estás creciendo.

-Bueno… es que tú mereces salir con un hombre, no con un niño.

-¡Jajaja, entremos ya! –Kaito se apresuró en abrirle la puerta -¡Me estás matando!

-Ja… -¿Eso es bueno o malo…?

-.-.-. Treinta minutos después, en la gran casa de la compañía Vocaloid .-.-.-

-Luka-dono, el taxi llegó –Avisó Gakupo a su habitación y se dirigió a la puerta principal.

-Ya era hora –La puerta de su cuarto se abrió, enseguida se escucharon pasos impacientes acercándose a él.

-Tenemos toda la noche aún, no es necesaria tanta… -Sus palabras fueron interrumpidas al ver la perfecta apariencia de su cita –tanta… prisa…

-¿Gakupo?

-Tanta…

-¿Gakupo, estás bien?

-…belleza…

-Oh, ¿Te gusta? –Dijo sonriendo y mirándose a si misma. Su vestido era largo, de un suave tono amarillo y un corte en la pierna derecha, acompañado de guantes largos y un collar color crema. Y, por supuesto, un gran escote.

-Luka-dono… -Luego de unos segundos consiguió salir de su trance -Te ves realmente hermosa –Idiota, concéntrate.

-Muchas gracias –Atravesó la puerta principal y subió al taxi con la ayuda de Gakupo.

-No hay de qué, esta es tu noche –Bien dicho, un caballero como yo debe recordar sus tres principios: "Conciencia, rectitud y gracia"… ¡Pero ese escote me está matando! ¿Y no podría haber usado algo menos ajustado…?

-¿Gakupo…? –Desde que había subido al automóvil parecía en otro mundo.

-¡Luka-dono! –Le sonrió de la forma más cálida que pudo –Espero que te guste el lugar al que vamos. Tiene las mejores comidas, un salón de baile y una barra de bar.

-He escuchado buenos comentarios sobre él –Dijo correspondiendo esa encantadora sonrisa –Realmente me alegra poder ir, y… contigo…

-También me hace muy feliz… -Se acercó a ella y le habló casi en un susurro –Debemos aprovechar la noche… Hemos llegado -Rápidamente se bajó del taxi para abrirle la puerta, y notó que sus mejillas continuaban sonrojadas debido a sus últimas palabras. O mejor dicho, la forma en que se las había dicho.

Ambos entraron en ese gran restaurante, Gakupo buscó la mesa apropiada con la mirada y se encabezó a ella. "Un rincón iluminado por velas, lejos de miradas molestas, y de Kaito y Meiko-dono… ¡Perfecto!"

La velada no podía ir mejor. Comenzando con un par de copas de buen vino, seguido de un plato de Pulpo a la Granadina y otro de Berenjenas a la Parmesana. La música resonando suavemente alrededor, el fuego bailando sobre las velas en brillantes candelabros de plata. Todo era perfecto, excepto un pequeño detalle…

No había un minuto en que el "caballeroso samurai" no se distrajera de alguna forma mirando a la mujer sentada frente a él. Ya sea por sus claros ojos azules, su cabello largo y suave, su tez blanca y tersa, su cuello tan delgado, sus hombros finos… su pecho, con ese par de ¡Qué estoy pensando!

-¿…no crees que sea así? –La voz de Luka comenzó de poco a retomar su volumen en la mente de Gakupo.

-Absolutamente, estoy de acuerdo contigo -¿Su cintura siempre fue así de estrecha? Y sus dedos largos tomando su copa de vino… ¡La está llevando a sus labios…! Se ve tan hermosa tomando vino… Hmm, vino, ¿Quizás podría…? ¡No, no, Gakupo! ¡Towaie masen*!

-.-.-. En otro salón, en una mesa alejada .-.-.-

-¿Qué te pareció la comida, Meiko-chan?

-El Filete Mignon estuvo magnífico, Kaito-kun, muchas gracias.

-No me agradezcas, ha sido el chef… Aunque podría intentar cocinarte algo, pero ya sabes que no me va muy bien, y, bueno…

-¡Oh! ¿Sabes? La entrevista a la que fui hoy, era para una revista, y me preguntaron con que cantante de la compañía me llevaba mejor.

-¿En serio?

-Si, pensé en mencionar a Miku-chan, o a Rin-chan.

-Te llevas muy bien con ellas, realmente no me extraña –Ahhh~… ¿Por qué me siento deprimido? –Y… ¿A quién escogiste?

-Bueno… Iba a inclinarme por Miku, cuando recordé que pasaría esta linda velada contigo, ¡Así que les dije "Kaito-kun"!

-¿En… en serio? -¡Yay~!

-Claro que si, e hice una buena elección –Sonrió ampliamente -¿Qué te parece si vamos a beber algo y bailamos?

-Buena idea –La cena marchó perfectamente, ahora… ¿Qué fue lo otro que Gakupo me dijo…? Algo de dejar de ser un cachorrito, y convertirme en lobo… ¡Seré un lobo esta noche!

Ambos se pusieron de pie, y por primera vez en toda la noche, el inocente Kaito notó el vestido que su acompañante llevaba. Rojo intenso, largo, un corte en la pierna izquierda, y un muy poco disimulado escote justo al centro de su pecho. Y claro, unos guantes largos negros, un collar que hacía juego, pero luego de notar el escote qué importaban los accesorios.

-Caperucita roja… -Estaba tan absorto que no notó sus balbuceos.

-¿Hmm? ¿Dijiste algo?

-No, no… nada –Suavemente posó una mano en la espalda de Meiko -¿Vamos? -Soy un lobo, un lobo hambriento… Es tan difícil resistirse… ¡Ah! ¡Towaie masen*!


*Towaie masen: En varias parte de la canción, cantan esto. Al inglés sería como "That's what I can't tell", lo que al español quedaría más o menos un "Ni pensarlo" (Al menos a mi me suena así). Pero sonaba más lindo en japo, así que lo dejé tal cual :D

ShinigamiSofi96: Muchas gracias! Pensé en una forma de incluir a los demás (Miku y los gemelos) no será mucho creo, pero al menos para que te rias :D

Anónimo: Me gustaría al menos saber tu nombre D: Y MUCHAS GRACIAS por tu comentario, el mismo día en que publiqué ya tenía tu review, y no sabes cuanto me alegró la buena energía y sobre todo saber que consegui hacerte reir :D!

Izumi~: Te amo y lo sabes :3 eres mi iluminación yaoística cuando me escuchas/lees.

A todo el que lea mis fics: GRACIAS! You're awesome! :D