N/A: Inuyasha NO me pertenece, sólo la historia narrada me pertenece.

Y este capítulo tiene escenas subidas de tono…



El Guerrero

-Enciérrenla en la sexta habitación y que nadie la moleste excepto para llevarle alimento y atender sus necesidades fisiológicas- anunció Inuyasha- Y de paso enseñarle como sirve cada cosa y darle ropa nueva, atenderla como si fuera una princesa, pero sobretodo vigilarla no quiero que huya antes de haberla probado- finalizó Inuyasha arrogantemente.

-Y tú- dijo Inuyasha mirándome- Luego mas tarde terminaremos lo de hace un momento- dijo con una mirada sensual y arrogante.

Yo me quedé paralizada y comencé a temer de verdad por mi y mi virginidad.

-Capítulo 3-

Cuando Inuyasha se fue con Kouga entre otros guerreros que estaban por allí, me dejaron en manos de unas esclavas, que a mi ver estaban demasiado desaliñadas, y "demasiado embarazadas" cada vez tenía más ganas de salir de ese sitio tan extraño, añoraba a mi amiga Sango y a mi familia.

-Ven querida, te mostraremos tú habitación- dijo una mujer anciana que debía tener al menos los ochenta años bien cumplidos.

Yo asentí la cabeza, no quería meterme en problemas, sabía que tenía que huir de allí, pero no sé, es muy extraño que alguien pueda viajar al tiempo ¿no?, si he viajado hasta aquí es por algo, no creo que la gente tenga el privilegio de ir atrás en el tiempo todos los días.

Me mostraron la habitación, era muy espaciosa, y tenia mucha claridad, en esta habitación se podía ser feliz, ya que te podías quedar embelesada mirando por la pequeña ventana que había allí y todos los objetos antiguos que había, bueno, antiguos a mí ver para ellos serian los objetos de lo más en ése momento.

-¿Te gusta?- me preguntó una niña de unos ocho años, tenía el rostro muy sonriente y unos hoyuelitos preciosos en sus rosadas mejillas.

-Me encanta- le respondí devolviéndole la sonrisa, se notaba que la niña era muy tierna.

-Kira, vuelve a tu habitación tú madre te ha prohibido que vengas a molestar a nuestra "invitada"- comentó la anciana con cierta amargura en la voz.

-¿Invitada?- pensé yo irónicamente, pero tuve que forzarme a no decirlo en voz alta, ya que la podría disgustar seriamente, y esa mujer ya daba bastante miedo así por fuera como para querer verla enfadada.

Kikyo apareció por allí con un vestido largo de seda color rojo vino que llamaba la atención en sus senos, que por cierto, eran bastante abultados.

-¿Te sientes cómoda?- me preguntó Kikyo fríamente.

-Sí- asentí con la cabeza ya que tenía un poco de miedo, me daba un no sé que al verla así tan…no sé, no había palabras para describirla, la verdad es que sentía un poco de envidia.

-Quiero advertirte de una cosa- continuó ella con su tono frío.

Yo la miré detenidamente sin saber que hacer, sabía más o menos lo que me iba a decir, lo presentía, pero eso era algo que no sé si podría cumplir ya que la atracción sexual que había sentido por Inuyasha era muy fuerte aunque no lo quisiera admitir.

-Quiero que dejes en paz a mi marido, no lo mires, no lo busques y sobretodo no le hables, no quiero que te entrometas en mi familia que bastante felices estamos como para que venga una niñata a robarme al hombre al que amo- finalizó ella fríamente, yo sentí que mis mejillas se volvían muy calientes así que imaginé que debía parecer un tomate en aquellos momentos.

Yo simplemente dirigí mi mirada al suelo, intentando calmar los alocados latidos de mi corazón al ver pasar por allí a Inuyasha con Kouga, que por cierto aparecieron antes de tiempo ya que la cara de Kikyo en ese momento parecía una obra de Picasso.

-¿Me he perdido algo?.-preguntó Inuyasha mientras con su mirada me calentaba, sentía que mi vientre se volvía liquido con una simple mirada de él.

-No- se apresuró a contestar Kikyo, Kouga miraba la escena en silencio.

La mirada de Inuyasha se posó en mí ahora con más intensidad que antes, ignorando la mirada rencorosa de Kikyo.

Yo sentía que el calor de mis mejillas no bajaba y que el liquido que bajaba de mi vientre me estaba calentando aún más…por Dios, esto jamás me había sucedido y justo me pasaba ahora y con un hombre casado y de la época de Dios sabes cuando.

Lo que no pasó muy desapercibido fue que Inuyasha inspiró el aroma que había en aquella sala, para luego sonreír seductoramente mientras me comía con los ojos.

-Kikyo, vete con Kouga, tengo importantes temas que tratar con nuestra "invitada"- dijo Inuyasha.

-Y dale con "invitada" que no soy una invitada, soy una desgraciada aunque en estos momentos soy una desgraciada muy caliente- pensé yo con mucho calor en el cuerpo.

Kikyo iba a protestar pero Kouga la calló con la mirada y se la llevó fuera de nuestro alcance.

-¿Estás excitada Kagome?- me preguntó él sin rodeos mientras yo de la vergüenza no sabía donde esconderme.

Al no contestarle el pasó sus manos por debajo de mi minifalda escolar y tocó mis partes intimas que en ese preciso momento estaban muy mojadas.

-Ya veo que sí- dijo él arrogantemente.

Yo intenté escapar de allí pero me dejó atrapada contra la pared mientras sus brazos a cada lado de mi cuerpo hacían de barrera.

Inuyasha volvió a inspirar mi aroma y bajo su cabeza para besarme con pasión, una pasión que me dejó sin aliento mientras él introducía su lengua en mi boca, haciendo que mi lengua bailara con la suya, mientras Inuyasha apretaba sus partes en mi vientre y comenzaba a frotarse, en ese momento no pude reprimir un jadeo haciendo que él se entusiasmara más.

Me agarro por la cintura y me tiró a la cama mientras él se apresuró en cerrar la puerta para que nadie nos interrumpiera.

-Ya estamos solos gatita, nadie en este mundo será capaz de salvarte de mis garras- dijo mientras se reía roncamente, era una risa muy sensual y que te ponía el vello de punta.

Se quitó las botas y los pantalones, dejando su virilidad al aire mientras esta apuntaba al cielo, yo me sonrojé ya que nunca había visto una tan…¿grande?.

Él se la cogió y se acarició de arriba abajo mientras una gota liquida del liquido pre-seminal asomaba por la punta, y él gimió roncamente haciendo que yo aun me pusiera mas caliente que nunca, estaba que iba a alcanzar un orgasmo si él no hacía algo al respecto, pero de repente me entró miedo y todo el calentón que había sentido desapareció en aquel momento, comencé a sentir un miedo atroz.

-No quiero esto- murmuré con la cabeza gacha.

Él me miró arqueando la ceja izquierda de una forma muy graciosa.

-¿No puedes o no te atreves?.-dijo él retándome.

-No deseo esto.-dije mientras unas pequeñas lagrimas aparecian, la cosa era muy fácil de entender.

No podía acostarme con nadie tan rápidamente me sentía como si fuera una puta, sentía el deseo este que me quemaba pero no estaba preparada para este dilema.

Sentía ganas de llorar por el deseo que sentía pero a la vez sentía un miedo aún mayor que el deseo que me carcomía, sencillamente no podía.

Él pareció ver en mi ese dilema.

-Eres mi cautiva y quiero que me dejes follarte en este mismo momento o sino te ataré en la cama e introduciré mi misil en tu culo ¿Qué prefieres?-

Yo me quedé pálida, me sentía desfallecer, una cosa era hacerlo por tu propia voluntad y otra muy diferente que te quitaran la elección de las manos y a más te quisieran dejar entre la espada y la pared.

Lo vi tan seguro de si mismo que no dude en levantarme de la cama y acercarme a él para murmurarle al oído.

-Ni lo sueñes, no me tocarás.- inmediatamente de haberle dicho esto, le pegué un rodillazo en la entrepierna y salí corriendo de allí mientras él se apoyaba en el suelo sintiendo las ganas de vomitar.

Conseguí quitar el cerrojo que el había echado y salir disparada de allí, pese a que estaba Kouga allí él no hubiera podido hacer nada ya que el miedo me impulsaba a correr como una liebre.

Salí del castillo y me sumergí en las profundidades del bosque y seguí corriendo sin mirar atrás.

CONTINUARÁ



Me he sorprendido mucho de la cantidad de rw que he recibido,

Sinceramente no me lo esperaba,

Por eso mismo quiero agradecer a las lectoras/es que se molestaron en hacerlo n.n

***ryomahellsing**

***yeray***

***athena_s***

***HEYLIN***

***Nadja-chan***

***shopie***

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Y a los que leyeron también les agradezco.

Espero que este capítulo os haya gustado

Besos

LilyanAllen