Plan 2: El viaje (pt. 2)

POV Hermione Granger

Sentí su respiración muy cerca de la mía, me atreví a acercarme un poco más oliendo su loción, era la primera vez que lo hacía y en ese momento creía imposible olvidarla.

-Chicos, creo que ya es hora del desayuno…- entró Cho a la habitación. Inmediatamente cuando nos vio puso una mueca entre disgusto y enojo que no alcancé a distinguir en sus ojos… ¡entiéndanme yo a todos los chinos los veo iguales de los ojos!, supuse que era porque seguía enamorada de Harry.

-Tienes razón, Cho, te apuras Harry- le ordené zafándome de sus fuertes brazos a pesar de no quererlo.

-Herms, estás pálida ¿estás bien?- me preguntó Neville viéndome como un bicho extraño de esos que descubría con Luna.

-Sí, no te preocupes lo estoy- le tranquilicé.

Mi desayuno solo fue de unas cuantas frutas gracias a que algo se me cerró en el estomago impidiendo que la comida pasara. Me sorprendí al no querer irme de los brazos de Harry ¡y mucho más al querer besarlo!... supuse que era porque pues sin lugar a dudas era muy guapo y mi cuerpo lo resentía… o sea que la carne llama, pero al salir del hotel y ver su sonrisa iluminarme realmente me preocupé.

-¡Hay que ir a la Torre Eiffel!- exclamó Cho emocionada.

-No, dicen que es mejor subir en la noche porque se admira mejor París desde arriba- sugirió Pansy.

-Mejor vamos al Arco del Triunfo- propuso Neville leyendo una guía turística.

Caminamos hacia allá para admirar un poco más de la arquitectura del lugar como fue la idea de Pansy, las calles lucían antiguas y hermosas, me hacían recordar a algunas de Londres pero algo las hacía especiales, tal vez era la compañía.

-¿Alguna vez habías pensado en viajar hasta acá?- preguntó Harry admirando el paisaje del Jardín de las Tulileries y sus esculturas, que acabábamos de atravesar.

-Pues no, la verdad es que solo había viajado a pequeños pueblos cercanos a Lyon, pero de haber sabido que sería así le hubiera dicho a mis padres que viniéramos- expliqué yo con una sonrisa, sabía que él nunca había viajado hasta después de Hogwarts a sus misiones de auror.

-A mí los Dursley nunca me llevaron a sus viajes… pero era mejor quedarme solo a estar con ellos- sonrió él-, ahora sé lo que es viajar por placer y creo que lo haré más seguido.

Me tomó de la cintura y la felicidad creció inmensamente como nunca, mi cerebro se nubló y me costó regresar a la realidad.

Llegamos a aquél lugar y admiré las inscripciones del pie del arco, eran de batallas y la Tumba del Soldado desconocido, era realmente antiguo. Sentí una mirada hacia mí y no hacia el Arco lo que me hizo pensar que era Harry, me volteé viendo que desviaba su vista hacia arriba, me sonrojé maravillada.

-Subamos- nos condujo Luna por unas escaleras.

-¡Es hermoso!- admiré París.

-Sí que lo es- concordó la rubia mientras Ron la agarraba de la cintura viendo su sonrisa con gran amor.

A veces envidiaba –de la buena envidia- el amor con el que Ron veía a Luna, deseaba inmensamente que alguien hiciera lo mismo conmigo. Sentí que Harry me agarraba una vez más de la cintura y me pegaba a él.

-Sé lo que piensas Herms- me dijo mientras miraba el paisaje- recuerda lo que hablamos en el elevador.

Le propagué un pequeño abrazo y di por terminada la aventura en el Arco. Comenzamos a caminar hasta el museo del Louvre tranquilamente. Reí porque parecía que todos llevábamos pareja: Ginny y Draco se carcajeaban por misteriosas razones, Neville y Pansy conversaban sobre la arquitectura de París, Luna como buena novia de Ron lo iba divirtiendo mientras que raramente los gemelos y Cho iban entrentenidos.

POV Pansy Parkinson

Entramos al gran triángulo que era el museo, y supuse que esto no lo íbamos a recorrer en una hora, calculé que solo íbamos a poder ver lo más importante en lo que restaba del día.

-¡Órale!- exclamó Ron moviéndose de arriba hacia abajo.

-¿Qué te sucede, Ron?- preguntó su hermana.

-Es que dicen que si ves a la Monalisa de ángulos diferentes se ve triste y feliz, triste y feliz- sonrió el pelirrojo haciendo el movimiento de antes graciosamente mientras hacía las muecas.

-Ay, Ron- se lamentó Ginny.

Caminamos más y admiramos la Gioconda de Leonardo Da Vinci entre otras más de su obra, la Venus de Milo, la Victoria de Samotroacia, entre otras muchas pinturas de varios países muy famosas, algunas sabía que eran de muggles y otras más como las de Da Vinci eran mágicas aunque no parecían serlo.

-Tengo hambre- se quejó Ron a eso de las 6:00 de la tarde… por centésima vez.

-Ya, Ron, que vamos por la mitad- lo calmó Luna.

-Yo digo que ya nos vayamos, al fin hemos visto lo más importante- propuso George- mañana seguiremos con otros lugares.

-Por cierto- dijo Fred con un montón de suvenires del museo que todos le habían encargado- ten Ron tu Monalisa que si sonríe y se pone triste- le entregó una tarjeta de esas muggles que las mueves y cambian, provocando las risas de todos.

-Muy gracioso- le contestó irritado.

Salimos del museo viendo el atardecer. Nos dirigimos a un café muy cerca de ahí gracias a que nuestros pies nos mataban a todos… ¿a quién se le había ocurrido esa idea?... no me respondan.

-Aún nos faltan: la Montmartrela, la Basílica del Sacré Coeur y el Cementerio de Montmartre; cerca de allí, el Moulin Rouge, la Basílica de Notre Dame, las Galerías Lafayette, la Basílica de Saint Denis -donde están las tumbas de los reyes de Francia-, el Teatro de la Opera, el Panteón, y el Barrio Latino- anunció el inteligente Neville, pero de solo oírlo los pies me volvieron a punzar.

-Mañana… ¿verdad?- preguntó un preocupado Draco.

-Sí, obviamente- respondió riendo.

La cena transcurrió en total paz, ya que todos estábamos muy hambrientos nadie hablaba, supongo que era por eso.

-Hay que ir ya a la torre Eiffel- propuso Hermione emocionada.

-Vale- dijo Ginny al tiempo que nos levantábamos todos.

Un poco más descansados caminamos hacia la gran construcción de la revolución.

-…entonces la iban a demoler en 1990 pero decidieron que no porque…- le explicaba Hermione a Harry, sabía que Harry la veía a ella pero en realidad no la escuchaba demasiado… lo que no sabía era que pensaba al hacerlo.

-Herms, me encanta que seas tan inteligente- soltó Harry, Neville y yo nos miramos sorprendidos y a la vez maravillados, e inmediatamente que vi sus castaños ojos olvidé por qué lo miraba perdiéndome en ellos.

Neville se había comportado como todo un caballero en todo el día, su inocencia y su dulzura siempre me sacaban una sonrisa que muchos no conseguían, nadie me había tratado nunca como él, los hombres siempre se fijaban en mi físico y estaba acostumbrada a esas miradas pervertidas que me lanzaban para luego yo lanzar una mirada asesina, en realidad había olvidado otra mirada que no fuera esa y al Neville ser el único que me miraba tiernamente yo no sabía cómo responderle, simplemente sonreía al notarlo.

Subimos a la torre Eiffel, mis músculos se tensaron totalmente al recordarlo, yo le tenía un profundo miedo a las alturas, todos se metieron y yo también haciendo uso de toda mi fuerza de voluntad, temía verme débil ante los demás.

Comenzó a subir el pequeño elevador y yo cerré los ojos tan tensa que creía que me iba a convertir en una de las estatuas del museo de Louvre, hasta que sentí una aventurera mano tocar la mía.

Era de Neville. El tacto era cálido y me transfirió la confianza que necesitaba. Me aventuré a acercarme más a él hasta abrazarme totalmente y cubrir mi cabeza con su pecho, por un momento creí que estábamos solos, en un lugar perfectamente romántico.

Me aventuré a ver hacia abajo y París se alzaba ante mí, ya era de noche y las luces me deslumbraban iluminando mis ojos verdes.

De repente sentí un valor impresionante, me volteé y besé a Neville tiernamente.

Él parecía tenso y nervioso pero luego de algunos segundos me correspondió bastante gustoso, sentí que tocaba el cielo al besarlo, sus labios sabían dulce y sabía que de ahora en adelante serían mi adicción.

-Pansy ¿quieres ser mi novia?- me preguntó llenándome de felicidad. Al fin pude ver a alguien por primera vez con ojos de amor y ternura, se llenaron incluso de lágrimas- ¿por qué lloras?

-Sí, Neville, si quiero ser tú novia- le respondí feliz.

-¡Aaaaaaw!- se escuchó al unísono. Todos nuestros amigos habían admirado la escena y al salir de la torre profirieron felicitaciones hacia mí y hacia Neville.

POV Hermione Granger

Al llegar al hotel todos nos reunimos en la sala de la suite, felices de tener otra pareja en el grupo.

Me sorprendí al ver la escena porque Neville y Pansy eran tan opuestos, supuse que eso los había ayudado porque se perfeccionaban por así decirlo el uno al otro.

-Tienes que ir a dormir, Harry- declaré yo de repente, viendo las miradas de mis amigos puestas en mí.

-No tengo sueño, Herms- me dijo él sonriendo.

-Entonces ve y conversa con, Draco- le ordené.

-¿Por qué?- preguntó desconcertado.

-¡Váyanse!- exclamé autoritaria, aún tenía el toque. Se levantaron rápidamente de sus lugares y corrieron hacia su habitación mirándome asustados.

-¿Se puede saber por qué hiciste eso?- me preguntó un divertido Ron abrazando a Luna por los hombros.

-Es que quería planear la fiesta de mañana por el cumpleaños de Harry- expliqué.

-¡Es verdad!- recordó Luna.

-¡Lo había olvidado!- se lamentó Pansy.

-Hay que hacerla en la terraza, solo para nosotros- propuso Fred.

-Sí, Luna y yo compraremos las cosas zafándonos de ustedes una hora antes de que regresen- se alegró Ginny.

-¿Y los regalos?- preguntó George.

-Pues no sé… que Hermione lo distraiga mientras los compramos- lo despreocupó Ron.

Todos nos fuimos a nuestras habitaciones cansados como para pensar en otra cosa, bueno en realidad yo fui la excepción ya que en toda la noche no dejé de pensar en qué le gustaría al pelinegro.

Me levanté temprano y luego de darme una ducha me vestí rápidamente, rara vez me ponía vestido y una de las ocasiones en el año eran los cumpleaños de Harry. Ésta vez me coloqué un mini vestido sin tirantes, la parte de arriba era blnaca con algunos detalles en azul y lo de abajo estaba compuesto por varios holanes del mismo color azul que los adornos y el moño a la cintura, unos flats cafés y el cabello totalmente suelto.

Nadie estaba despierto aún así que caminé sigilosamente hacia el cuarto que ocupaban Draco y Harry. Al abrir encontré a Draco en una de las camas dormido con la cabeza hacia la pared mientras que en la otra Harry estaba destapado –y en bóxers- plácidamente dormido mirando hacia arriba… ¿Hacía calor o era yo?

-¡Feliz cumpleaños!- exclamé colocándome en la orilla de la cama antes de abalanzarme sobre mi amigo.

-Gracias, Herms- me dijo Harry cruzando sus brazos hacia atrás de su cabeza sin tener pudor alguno para cubrirse. ¡¿Acaso hacía eso a propósito?

-Sí, Harry, feliz cumpleaños- lo felicitó igualmente Draco levantándose de la cama, él en cambio traía su pijama azul perfectamente combinado, ojalá Harry pudiera seguir su ejemplo antes de que me quemara de calor.

-¿Qué quieres de regalo?- pregunté mientras Draco se metía en el baño para vestirse.

-No sé ¿qué crees conveniente además de tu presencia?- preguntó dulcemente –no sé qué sería de mi cumpleaños sin mi mejor amiga.

POV Cho Chang

-Plan 3: la fiesta- anunció Luna recargándose en la mesa del desayunador seria.

-Que se va a desarrollar durante el plan 2- razonó Fred.

-¿Entonces sería plan 3 d. 2?- preguntó un confundido Ron.

-Sí, si la "d." es de durante… pero ¡¿eso qué tiene que ver?- se cuestionó Ginn.

-Bien, dejando aparte eso de la d. tendremos que juntar a Harry y Herms ahí a como dé lugar- se propuso un seguro Neville, al parecer ser nuevo novio de Pansy también le había dado la seguridad que tanto necesitaba… ¿me dará inteligencia ser novia de George?

-Eso va a ser fácil ¿recuerdas lo que oímos?- preguntó Pansy.

-Ah, sí… Harry dijo que le encantaba su inteligencia, por cierto han estado muy pegados en este viaje- reconoció el pelinegro.

-De hecho la otra vez entré al cuarto de Harry y Draco ya estaba aquí entonces los vi a punto de besarse pero por accidente los interrumpí- confesé arrepentida.

-¡¿Qué?- exclamaron todos al unísono.

-¡¿Por qué no lo habías dicho?- preguntó Ron.

-Ash, no es tan importante- le resté importancia.

-Sí que lo es… cada vez está más cerca el amooooor- me dijo Fred, quién no se despegaba de George y ya me estaba hartando aquello.

-¿Qué tal si Ginny y yo fingimos algo así como una relación amorosa en la noche para que Harry y Hermione tengan nuestra habitación para ellos solos mientras que la pelirroja y yo ocupamos la de Herms y ella?- propuso Draco.

-¡Sí, definitivamente es buena idea!- exclamó Luna.

-Aparte de que Hermione se va a vestir hermosa para la cena- agregó Ginny.

El plan estaba hecho, Harry y Hermione con suerte se juntarían esta noche.

N/A: ¡No me maten por no poner lo de los adelantos! eso irá en el próximo capítulo así que no era del todo falso… este capítulo salió más romántico que humorístico por cierto me encantó escribir la parte de Neville y Pansy… aunque para muchos no ¡para mí son la pareja perfecta! xD

Les recordaré los adelantos:

-Se ve preciosa- pensó Harry viéndola bajar de las escaleras- ésta es la noche.

-No… no puedo sentir eso por Harry si él jamás lo sentiría por mí- caviló Hermione.

-¿Recuerdas la noche en la que me dijiste que no querías quedarte sola?- preguntó Harry-…

-Eso no puede pasar…

-¡Te amo, Draco!- exclamó Ginny corriendo hacia él.

-Hay que dejarlos solos- ordenó Hermione con una sonrisa jalándolo.

Saludos y comenten para que me dé más tiempo y más ganas de escribir porque no podía por estudiar para mi examen de admisión ¡a la secundaria! pero en otra escuela para segundo que bobada… upps creo que me extendí