EL GUERRERO

Capítulo 7

¿Quién soy yo?...No lo sé pero para ser sinceros tampoco me importa mucho…

Desperté en una cama mullida y bastante cómoda. A los pies de la cama un Inuyasha pensativo me observaba.

-Por fin despertaste mujer.-

Le miré a los ojos y tuve el flash de lo que sucedió en el momento en que perdí el conocimiento…él había preguntado quien era yo, en su rostro pude ver algo parecido a la incertidumbre.

Al intentar moverme, vi que tenía las manos atadas al cabecero de la cama y estaba desnuda, un interrogante apareció en mi cara, y un escalofrío recorrió mi cuerpo, síntoma de que aquella situación no era para nada buena.

-Antes de dejar que te levantes, quiero respuestas mujer, ¿Quién te envía? ¿Eres una espía del país enemigo?.- Inuyasha tenía cara de enfadado, por primera vez desde que le conocí él no poseía esa arrogancia tan característica en él.

Al ver que no tenía salida, le expliqué todo.

-Me llamo Kagome Higurashi, tengo dieciocho años y vengo de Japón. Estudio en la Universidad Shikon.- vi que Inuyasha me miraba expectante, así que proseguí.- La ultima vez que fui, fue cuando llegué aquí por error. Estaba visitando el museo que la universidad tiene y de repente me llamó la atención un baúl específico que tenía frases en un idioma que no comprendía, abrí el baúl y dentro del baúl había como una especie de carta egipcia e intenté leerla. De pronto una luz blanca apareció y yo aparecí aquí, esa es toda la historia.

Miré la cara de Inuyasha, y tenía cara de no creerse lo que le decía, normal, a cualquiera que se lo dijese pensaría que estoy chiflada.

Intenté quitarme las esposas, tirando de ellas con todas mis fuerzas, odiaba estar encerrada y eso era lo más parecido a un encierro.

Ese intento no paso desapercibido por Inuyasha, que inmediatamente su mirada cambió a la de lujuria.

Otro escalofrío más

-¿Sabes?.- su sonrisa felina hizo que mi vientre se convulsionara de placer.- Las mujeres mentirosas merecen un gran castigo.

De repente todo el placer que había tenido hace un momento desapareció. Al acercarse más pude notar en él el olor a alcohol, incluso vi que se tambaleaba de un lado a otro.

Se subió encima de mi, y empezó a besarme el cuello, despacio, su aliento olía a whisky del fuerte.

Las sensaciones eran deliciosas pero…dentro de mi se cocía una contradicción tras otra, yo deseaba sexualmente a Inuyasha, eso era innegable…pero ¿Qué clase de mujer seria si cediera? Él tenía esposa e hija.

Eso sin contar que me tomaba por una mentirosa, y quién sabe que más cosas.

Intenté resistirme y él lo noto, pero eso parecía excitarlo mucho más.

-No podrás resistir mucho más, al fin y al cabo sólo eres una mujer.-dijo mientras miraba con deseo mi pecho.

Sin más miramiento me penetró.

Mis ojos se abrieron muy grandes y de mi boca salia un grito de dolor, no me había dado cuenta de que Inuyasha se había bajado los pantalones y había conseguido colocarse lo suficiente cerca como para penetrarme.

La siguiente embestida fue mucho peor que la primera y así sucesivamente, Inuyasha estaba sudoso y jadeante mientras me penetraba rudamente. Al final el derramó su semilla en mi interior.

De mis ojos caían lágrimas, de mi vagina salía semen y algo de sangre, de mi corazón solo salía vergüenza y porque no decirlo…asco, me sentía sucia.

Me había violado, había roto la barrera de mi virginidad sin una pizca de delicadeza, no había habido ternura solo…sexo.

-Deberías estarme agradecida mujer.- dijo él con orgullo masculino mientras su sonrisa felina seguía ahí, a pesar de lo sudoroso que estaba.

-Vete al infierno.-fue la vergüenza y el resentimiento lo que me hizo hablarle así.

Él me miro con odio, mientras se acariciaba su miembro y solo emitió un gemido de placer…algo que yo no había disfrutado en su continuo maltrato a mi cuerpo.

Se volvió a correr y estaba vez se corrió en mi cara, después se aseo, me quito las esposas y se fue de la habitación.

Mientras yo estaba desnuda, a rebosar de su semilla tanto en mi vagina como en mi cara, me ponía en posición fetal.

Sentía asco y vergüenza hacia mi persona, ¿Cómo era posible que me hubiera sentido atraída sexualmente hacía él? Era un tirano, un violador, un machista un estúpido cerdo que se merecía la hoguera más que nadie.

Me tiré dos días así, llorando sin parar, sintiéndome sucia e impura.

Inuyasha…no se acercó a la habitación en el transcurso de esos dos días, ni siquiera para disculparse.

Al tercer día se acerco Kaede, quién me miró con lástima.

-Kagome…¿Cómo te encuentras?.-sus ojos brillaban en dolor, mientras sus manos callosas me acariciaban la cabeza, ese gesto me desarmó y me abalance encima de ella mientras lloraba sin cesar.

Kaede continuó acariciándome y dándome cariño y apoyo, al atardecer ella trajo una bañera grande con unos trozos de jabón.

Me ayudó a bañarme y a lavarme el pelo, mientras luego me secaba el cuerpo y me ayudaba a colocarme la ropa.

-Muchas gracias por todo.-le susurré.

Ella me miró con ternura, la primera impresión que tuve de ella estaba errónea, ella era una maravillosa persona que se había preocupado por mi y me había ayudado en todo lo que podía.

-No hay de que.- dijo mientras una sonrisa dulce en su anciano rostro aparecía.

De la puerta apareció Inuyasha, mirándome a los ojos sin pestañear, como si esperara algo de mí, y eso tengo que reconocer que me enfadó.

Kaede al verlo me miró, yo le agarré las manos fuertemente, temiendo que mi único apoyo se fuera de aquí.

-Kaede, permíteme unos momentos con ella.- su voz fue suave.

-¡No!.-exclamé con autentico pavor.

-Señor, permítame quedarme…ella esta muy asustada.-

.-No.-la voz de Inuyasha decía claramente que lo obedeciera sin chistar.

-Lo siento mi niña…- dijo mientras se quitaba mi agarre como podía, ya que la tenía bien sujeta.

De mis ojos empezaron a aparecer lágrimas.

-No por favor, no por favor no te vayas…-empecé a suplicar mientras empezaba a llorar.

A Inuyasha se le encogió el corazón, Kaede estaba sufriendo mucho también.

-Es mejor que lo hable con ella a sola, si no te importa.- Kaede se fue a prisa.

Me quedé sola con él.

Empezó a acercarse, y yo a retroceder gritando: ¡No te me acerques!.

Él paro en seco al escuchar temor en mis palabras.

-He venido a arreglar lo de la ultima vez…- tenía mirada arrepentida.

-¡Ni se te ocurra!.-grité con furia, mi voz le dio fuerzas para acercarse, agarrarme y besarme dulcemente.

Empezó a penetrar mi boca con su lengua, esta vez no había rastro de alcohol.

Y yo sentí que mis músculos se contraían y se relajaban al mismo tiempo.

Él me agarró con delicadeza mientras me levantaba en volandas y me dejaba suavemente en la cama.

Inuyasha empezó a desvestirse lentamente mientras me miraba sin pestañear queriendo comprobar todas mis reacciones.

Yo noté calor en mi vientre y no dejaba de preguntarme: ¿Cómo es posible que me sienta excitada después de todo?

Cuando terminó de desvestirse, se acerco a mí, y empezó a desvestirme contando con mi aprobación, ya que me quedé muda.

Se subió encima mío y el contacto de piel contra piel fue algo electrizante.

Con sus manos separó mis piernas, colocándolas cada una al lado de su cadera, teniendo asi su miembro en la entrada de mi vagina.

Empezó a restregarlo contra la entrada, haciendo que pequeños quejidos de placer salieran de mi boca, y un líquido fuera saliendo de mi entrada.

Sólo con ese contacto constante consiguió llevarme al éxtasis y me movía involuntariamente buscando una penetración.

Inuyasha tuvo cuidado de no lastimarme esta vez, y así fue, no me dolió simplemente sentía incomodidad ya que para mi esa era como la primera vez, la ultima vez no contaba.

Él empezó a moverse con lentitud esperando que me acostumbrara, el ritmo fue subiendo, mis caderas también se movían con las suyas al compás, haciendo que la penetración fuera maravillosa, mientras cada vez más llegábamos a la cima, más y más alto, hasta que nuestras caderas ya seguían un ritmo frenético hasta la cumbre.

Él éxtasis fue impresionante, pude notar cada convulsión de Inuyasha mientras depositaba en mi la semilla.

Terminamos jadeantes y muy complacidos, y seguimos una y otra vez hasta que nuestros cuerpos no pudieron más. Al final nos quedamos dormidos abrazados.

CONTINUARÁ

Siento el retraso, y bueno…espero que les haya gustado el capítulo ^^

Quiero agradecer a todas estas personas que con sus RW me han ayudado mucho a tirar adelante:

.:virginia260:.

.:Blackspotmaggie:.

.:Skuld Dark:.

.:misaoshinomir:.

.:MeliLove010:.

.:D.D.C. y Nina:.

.:marce:.

Y también gracias a los que leéis n.n .

Besos a todos!