EL GUERRERO
*Este capítulo contiene algo de violencia*
CAPÍTULO 8
Definitivamente amo a ése hombre...¿Pero por cuanto tiempo más?- pensé con el corazón encogiéndose.
De la última vez que nos unimos pasaron siete días en los que no supe nada de él, mi conciencia carcomiéndome y mi cuerpo anhelándole…patético, esta situación era patética.
Kira se había vuelto una amiga inseparable junto con Kaede, siempre nos reíamos juntas y me relataban historias y novedades que ocurrían en el castillo, puesto que estaba aislada completamente del mundo exterior.
-Tengo ganas de salir Kaede, me siento como un pájaro en una jaula, me volveré loca si no salgo de aquí.- le dije suplicante y con ojos llorosos.
Kaede me miró con tristeza, realmente ella sabía como me sentía puesto que ella en su tiempo se sintió así y fue esclava durante mucho mucho tiempo, hacía pocos años que gozaba de libertad suficiente para ir por aquí y por allí.
-Inuyasha parece que últimamente no está de muy buen humor Kagome, hemos intentado hablar con él y ha estado a punto de darme con el látigo en más de una ocasión.- dijo Kaede con temor al recordar esos momentos.
Me quedé incrédula y me sentí muy enfurecida…
¡¿Cómo se atrevía Inuyasha a comportarse de ésa manera?
Mi cuerpo empezó a convulsionarse de la rabia, en un momento de ésos pensé que explotaría por la ira que empezaba a recorrer mis venas
Kira al verme se sintió bastante asustada y Kaede también.
Me puse de pie temblando de rabia y salí por la puerta a buscar a Inuyasha, mientras Kaede y Kira intentaban evitarlo a toda costa, pues vieron que la manera en que reaccioné yo era muy violenta, y si encontraba a Inuyasha, -que lo encontraría-…lo mataría con mis propias manos.
Por desgracias del destino me tope con la persona menos indicado en ese momento, Kikyo, que al verme me agarró bruscamente y me tiró al suelo con tanta fuerza que el golpe que me dí en la cabeza y en toda la parte de la espalda y trasero, complicó las cosas demasiado, el sólo hecho de lo que hizo, provoco que me enfureciera más…y al ver sus sonrisa de satisfacción me levante del suelo y le pegué un cabezazo, yo no sabía lo que hacía, simplemente tenía que vengarme de la persona que estaba haciendo que mí vida fuera un infierno en ése lugar cuando menos me lo merecía, al ver que se le salían las lágrimas me provocó mucha satisfacción por fin podría hacerle tanto daño como el que ella había hecho a todo el mundo, incluido su pobre hija pequeña Kira que con sólo ocho años de edad había sufrido tirones de pelo, pellizcos, puñetazos y la había tirado por las escaleras en más de una ocasión, sin pensarlo ni un momento -cosa que en ése momento yo ya no podía ni pensar, solo actuar- volví a arremeter contra ella pegándole puñetazos y arañazos en la cara. Al ver como le salía sangre y le dejaba mis marcas eso hacia que mí bestia interior siguiera sonriendo con satisfacción, sé que quizás era muy cruel de mi parte, pero yo ya había llegado a mi límite con ella, no estaba dispuesta a tolerarla a ella ni a nadie más. Si querían enfadarme y provocarme a tal extremo, debían considerar los resultados que tendrían en repercusión y a mí…me daba igual lo que le pudiera suceder a ella.
Kaede llegó hasta mí y me intento separar-grave error, porque éso hacia que sacara más fuerzas y furia para poder seguir peleando-.
Le pegué un bocado a Kikyo en la oreja, tanto que termine arrancándosela, provocando en Kikyo gritos desgarradores de dolor y lágrimas que animaban a seguir haciendo de su vida…un infiero.
Kikyo perdió el conocimiento y yo estaba sedienta de sangre, había vencido a la persona que más me había provocado en mis años de vida.
Nunca reaccionaba con ira, pero ya estaba harta…en los últimos siete días Kikyo me estuvo pegando, escupiendo, insultándome a mí y a mi familia, me estuvo tirando cosas a la cabeza y me provocó varias contusiones y mí orgullo por los suelos, por no decir mí estado de ánimos…
Termine soltándome de Kikyo y fui a los aposentos de Inuyasha, al cual me encontré fornicando con una bonita pelirroja pechugona.
Él al verme se quedo paralizado, y mi única reacción fue seguir hacia donde estaban ellos, la pelirroja estuvo a punto de replicarme pero al ver mi rostro, se callo.
-Fuera.-dije con un susurro amenazador, haciendo que la bonita pelirroja huyera sin decir nada, muy asustada y desnuda como estaba, salió de la habitación despavorida y aterrada.
Inuyasha me miró a los ojos intentando pensar una manera de calmarme, pero mi rostro de marfil y mi mueca seria no le dio muchas pistas.
-Kagome no es lo que parece.- dijo intentando mantener una apariencia tranquila y aparentando solemnidad y fidelidad, cosa que yo no me creí.
-Cállate.-le dije con voz dura y perfectamente entendible.
Kira entro por la puerta gritando: A mamá le falta una oreja!
Inuyasha desvió la mirada a Kira.
-¿Qué es lo que le ha pasado?.-preguntó serio mientras volvía la vista hacia mí, mis ojos en ése momento brillaban de puro gozo, me había cansado de ser pisoteada.
En más de una docena de millones de veces me había quejado de Kikyo, nadie se hizo cargo, avise de que como me enfadara el mundo temblaría.
Como en ese preciso momento, el mundo tembló y todos tuvieron que sujetarse a algo, menos yo, yo ya no me arrodillaba ante nadie.
Había perdido la virginidad de una manera brutal, había sido tratada con desprecio, humillada, insultada y maltratada físicamente, yo no tenía porqué tolerar eso, cuando siempre había tratado a todo el mundo con cariño amor y respeto, incluso cuando ésas personas no lo merecían.
El temblor cesó.
Me acerqué a Kira, ella no tenía miedo de mí, eso era muy bueno.
La cogí y la abracé con ternura, ella también me abrazó con mucha ternura y muchísimo amor.
-Te quiero, ojalá no hubiera pasado nada de esto.- le susurré dándole un beso con mucha ternura.
Ella me miró a los ojos con amor de niño.
-Tenía que pasar, mamá te ha tratado muy mal desde siempre, ella se merecía eso, y ojalá tu fueses mi mamá.- me dijo esto último cayéndole unos lagrimones que hicieron que mí corazón se encogiera.
Kira era una niña que necesitaba atención, que la quisieran, que la acariciaran que la abrazaran, ese amor que se le da a los niños.
Pero Kikyo estaba siempre mas pendiente de encontrar hombres con los que acostarse e Inuyasha siempre estaba ocupado siendo el rey del castillo y acostándose con mujeres.
Me dieron mucho asco, yo en cierta parte crecí así hasta que mí madre se divorcio de mí padre y a partir de ahí, mí madre me empezó a dar el amor que cualquier niño de cualquier edad incluso personas adultas necesitan.
-Ve con Kaede, después jugaremos a algo ¿vale?.-le dije con una sonrisa, haciendo que la niña riera mucho y asintiera, ella era feliz y yo también era feliz por hacerle feliz a ella.
Kira salió de la habitación danzando con mucha alegría, Inuyasha miro la escena sorprendido, él jamás había visto a su hija danzar y mucho menos reír con ésa alegría o mostrar esas sonrisas que a mí me dedicaba.
-Hay que zanjar este asunto y no tomaré un no como respuesta, ¿queda claro?.-le dije amenazadoramente, esperando una negativa por su parte para poder utilizar toda la armadura que tenía al alcance.
Él me miró con seriedad incluso con sorna.
-Esta bien princesita.- escupió con ironía.
-Me he hartado de estar presa, quiero mi libertad.- le dije como una chiquilla mimada y malcriada.
Él sonrió burlonamente, aunque una gran parte de él se ablandó con mis palabras.
-Bésame.- Inuyasha cerré los ojos y hizo el gesto de besar.
-Muérdeme.- le dije con rabia, al hacerlo Inuyasha abrió los ojos y se acerco a mí.
Empezó a besar mi cuello y a depositar pequeños mordiscos.
Mi piel se puso de gallina pero igualmente, no me rendiría ante él y menos después de haber visto a la pelirroja ésa debajo de él jadeando como una zorra mientras él disfrutaba mucho…demasiado para mí gusto.
Y no es que estuviera siendo celosa…¿o si?...esa idea me preocupó de sobremanera, porque si eso fuera así, significaría que yo siento por él algo más de lo que creo.
Él al notar mi cuerpo tan tenso, sonrió para si mismo, y empezó a meter la mano derecha bajo mi camiseta, al toparse con el sujetador, hizo una mueca de disgusto.
Yo me reí para mis adentros, nada me hacía más gracia que sentir su insatisfacción.
Eso no paso desapercibido para él, me agarro por los hombros con la mirada centelleando rabia, me beso….aunque mas que un beso fue un ataque frontal.
En ningún momento le correspondí el beso, sentía que estaba harta de toda la situación, siempre que nos encontrábamos era la mismo, me besaba y hacíamos…¿el amor? Nah yo ahora eso lo considero sexo sin escrúpulos.
Al final me cansé de hacerme la frígida, y le besé con pasión, haciendo que su cuerpo reaccionara mucho más de lo que ya había reaccionado.
Pasé mis brazos por la nuca mientras le acariciaba y me acerque lo suficiente como para poder notar su virilidad que estaba más dura de lo que nunca la pude sentir.
Él empezó a gemir y a ponerse pasional, entonces, frené dejándole con las ganas.
En sus ojos ví la mirada animal de la que tanto hablan las historias de amor o eróticas…y jamás pensé que me divertiría tanto ver una.
Inuyasha parecía un león en celo, su respiración se había acelerado y los latidos de su corazón también, en sus ojos ví que él no pensaba quedarse con las ganas.
Pero yo no le dejaría que me tomara…o eso procuraría.
Estaba cansada de sentirme como una puta, porque era así como me sentía. Cuando él quería sexo conmigo, venia hacia mi como si fuera un caballero y me tomaba.
¡Pues no señor!
Así que lo único que hice fue, salir corriendo de la habitación, sin darle tiempo a cogerme, y salí disparada del castillo.
Kouga que estaba en el camino me paro, agarrándome del pelo, produciéndome un dolor instantáneo, lo maldije en voz baja, sin que él se enterará de lo que dijera.
Kouga me miró con el ceño fruncido y los labios apretados, volviéndose blancos por la fuerza que hacia para cerrarlos.
Yo le mordí en el brazo como recompensa por haberme tirado del pelo.
-¿Has sido tú quien le ha arrancado la oreja a Kikyo?.-me miró fijamente a los ojos sin pestañear.
-Si, ¿Qué pasa? ¿Quieres que te la arranque a ti también?.-dije teniendo una explosión de rabia.
Haciendo reír a Kouga y a los demás hombres que estaban por allí.
Kouga cambio su mirada con el ceño fruncido y pasó a una de divertida y bromista, realmente parecía encantado con el hecho de que le hubiera arrancado la oreja a Kikyo, y los otros hombres también.
-Bien hecho muchacha, jamás pensé que llegarías tan lejos con ella.-dijo dándome golpecitos amigables en la espalda, como si fuera su camarada.
Eso me provocó a mí una gran incertidumbre, pero felicidad también porque por fin se portaba algo bien conmigo en comparación desde la primera que vez que llegué aquí.
Inuyasha llegó corriendo hasta dónde yo me encontraba y tenía el comportamiento de un toro bravo que en ése momento estuviera viendo su objetivo rojo, es decir…yo.
Kouga se puso delante de mí para evitarme cualquier posible disputa, pero eso de poco serviría para la guerra que acababa de comenzar.
De repente me dio por pensar de nuevo en el pergamino, sin darme cuenta me había acostumbrado a estar aquí.
Yo no era de aquí, mi siglo era el veintiuno, este no, mi madre, Sango…
Inuyasha había hecho que me olvidara de regresar a mí hogar o mejor dicho de hacerme encontrar la manera de volver, pero ahora mismo él tenia ganas de matarme…
-Kagome.-dijo con voz grave.- Tenemos que hablar.
Eso me saco de mis crudos pensamientos.
-Yo tengo que encontrar la manera de volver a mí casa, guerrero.- dije con solemnidad, haciendo que Inuyasha levantara la ceja.
-¿Guerrero? ¿Desde cuando me llamas así , mujer?.-
-Desde ahora, mira, lamento mucho haberte hecho perder la paciencia, hacer que tú mujer pierda la oreja y demás…pero todo esto te lo has buscado tu solito y tu mujer, tengo que regresar a mi mundo, con mi madre y mis amigos.
A Inuyasha se le pusieron los ojos como platos cuando mencioné que le había arrancado la oreja a su mujer.
Kouga no pudo apenas contener una carcajada y se llevo la fulminante mirada de Inuyasha.
En ése momento, me sentí sola ante el peligro inminente que me acechaba.
CONTINUARÁ
Quiero pedir perdón por la tardanza y agradecer a :
.- fullmoo898-.
.- kira christopher
.- -.
.- virginia260-.
.- Juliex19-.
.- inuykag4ever-.
.- samany-.
.- Paulaa D-.
.- aome Lincony-.
.- Lady Itati Zuu-.
.- Nina y Daniela-.
.- Marcee-.
.- meylin-.
.- Kagome2598-.
Lo de la tardanza no lo hago premeditadamente, se me juntan cosas y después me bloqueo…así que hasta coger el ritmo…
En fin muchos besos y gracias por la espera ^^
