314 Lucky Stiff (2º parte)
Kate se sorprendió cuando lo vio parado frente a ella. Él le había dicho que estaría ocupado y que estaba cansado esa noche…
Y cuando comenzó a hablar sobre lo que ella YA había pensado que podría hacer si ganara la lotería, honrar la memoria y el trabajo de su madre, Kate sintió que no podía respirar. Claro, para él quizás había sido un juego, el poder de alguna manera adivinar, conociéndola como la conocía, cual sería su elección… pero Kate sintió como si él estuviera dentro de su mente, debajo de su piel… y de repente, tuvo miedo… no de él por supuesto… sino de cómo él la conocía… la leía… como si ella fuera parte suya…
Y cuando él hizo su proposición de ayudarla, ella no supo que contestar… al principio solo se sintió confusa… él estaba tan animado con la idea… y ella solo pensaba en cuanto debía amarla él para hacerle ese ofrecimiento…
Sintió un nudo en la garganta, no sabía que decir… lo miró esperando secretamente no tener que contestarle, pero cuando vio en sus ojos todo el amor que él tenía… se olvidó de todas sus dudas.
-No puedes mantenerte alejado de mi vida personal no?- le dijo irónicamente, ambos sabían que nunca había podido hacerlo.
Él pareció sorprendido ante el comentario.
-Gracias… es muy dulce…- agregó ella sonriendo.
El continuó hablándole y ella apenas lo escuchaba, al parecer tenía todo resuelto. Se sentó frente a la mesa del comedor y le explicó sus planes. Ella lo miraba y sonreía. Las dudas se habían evaporado.
Y él estaba tan enfrascado en la conversación que se sobresaltó un poco cuando ella apoyó su mano sobre la de él, tenía los ojos mojados, algunas lágrimas se habían hecho paso y corrían por sus mejillas libremente.
-Kate… estás bien?- le dijo él preocupado.
-Muy bien… - le dijo y apretó su mano.
-Entonces?- le preguntó tratando de comprender su estado.
-Es solo que… me hubiera gustado que la conocieras… me hubiera gustado compartir con ella tantas cosas… - dijo aspirando hondo con pesar.
Lo se… créeme que a mi también me hubiera gustado conocerla… no se porque, pero creo que hubiera sido más fácil llegar a tu corazón… - le dijo y le guiñó el ojo.
-No creas…- se sinceró ella y él la miró expectante- estuviste aquí- dijo señalándose el corazón- casi desde el principio…- terminó y se sonrojó.
-Lo sabía!- dijo él con alegría y besó sus labios, inclinándose sobre ella un poco.
-Mmm…- dijo ella y sonrió- quieres tomar algo? Estaba tomando un poco de ese vino que me regalaste…
-Si… está bien…- dijo él y ella se levantó para buscarle una copa.
-De verdad, Rick… gracias… no hacía falta que hicieras nada…
-No es una molestia para mi… y si te hace feliz… es todo lo que necesito saber…- le dijo y aceptó la copa.
Kate no dijo nada… tomaron el vino en silencio. Ella leyó algo de lo que él había escrito sobre la fundación. El la observó en silencio. Amaba esos ratos en que se reunían con un motivo que no fuera laboral. Amaba sentirse cerca de ella, en fin, la amaba a ella…
En su observación, Castle notó que ella se tocaba el hombro y hacía un gesto de molestia.
Sin pensarlo dos veces, deslizó las manos y comenzó a masajearla. Ella se tensó al principio, pero luego se fue aflojando y terminó suspirando, con los ojos cerrados.
-Gracias…- murmuró en su oído él y ella lo miró de costado, sin girar su torso- gracias por permitirme estar contigo…
-Gracias a ti… por la paciencia que me tienes… se que soy difícil…
-Esa es una de las cosas que amo de ti…- le dijo él y la abrazó, reuniendo sus manos con las de ella sobre su abdomen.
Se quedaron un momento así, sin hablar, abrazados. Un rato más tarde, él la escuchó bostezar. Y muy a su pesar, la soltó.
-Vamos a dormir?- le dijo ella mientras se levantaba y lo miraba con ojos entornados.
-A… dormir?- le preguntó él asombrado.
-La verdad es que estoy cansada… pero puedo hacer un esfuerzo… con la debida estimulación- sonrió ella seductora.
-No me refería a eso… realmente me estás invitando a dormir?- le dijo él.
-Acaso dije otra cosa?- preguntó ella sin comprender.
-Es que… quieres que me quede?
-Sino por qué te invitaría?- frunció la nariz ella.
-Kate… soy tu amante…- le dijo él como si ella realmente no comprendiera nada- se supone que me cuelo por la ventana cuando nadie me ve… que hacemos el amor a escondidas… que me voy cuando tu marido llega…
-Castle… punto uno: no estoy casada… punto dos: mis ventanas son demasiado altas… punto tres: relájate, no eres un amante normal…
-Ah no? preguntó él sonriendo seductor.
-Escucha… esta es una situación rara, distinta… tarde o temprano, tendré que tomar una decisión… y…
-Y qué?- preguntó él interesado.
-No esperaré a tener hijos contigo para tomar una decisión…- dijo con seriedad.
-Hijos? Quieres tener pequeños Castlecitos conmigo?
-No dije eso, Castle… basta…
-Pero… a mi me encantaría…- dijo él con una sonrisa.
-Dios! Para qué hablé!- dijo revoleando los ojos.
-Me encantaría…- repitió él en su mundo.
-Me voy a dormir, vienes o no?- le dijo ella cansada.
-Si… si…- dijo caminando a su lado mientras la tomaba de los hombros- podríamos practicar un poco ahora no?
-Castle!-le advirtió ella y luego sonrió, era imposible enojarse con esa mirada…
