EDWARD
La noche paso muy rápido sentada junto a Jake en la sala mientras él sostenía mi mano entre las suyas, no sé quien anoto y quien no, o siquiera que equipos jugaban, pase toda el tiempo observando el moreno y precioso rostro de Jake y sus gestos mientras observaba al televisor, actividad que solo interrumpía algunos segundos para sonreírme tenuemente consciente de que estaba observándolo y el leve rubor en mis mejillas.
Cuando el partido acabo Charlie apago al televisor y le dijo a Jake que era mejor que se marchara antes que fuera más tarde, puesto que Billy ya debería estar preocupado, a lo que mi novio dio una sonrisa enigmática, pero hizo caso y se despidió de él con un apretón de manos, antes de que yo lo acompañara a la puerta.
El me tomo el rostro suavemente y apoyo su frente en la mía mirándome con un enorme cariño en los ojos. - Te quiero – dijo con ternura dándome un pequeño beso de despedida - Y yo a ti- conteste aferrándolo de la camisa que vestía reticente a dejarlo ir – debo irme- tomo mis manos y las llevo a sus labios dulcemente y luego puso un mechón de cabello detrás de mi oreja en la más tierna de las caricias - además tus amigos deben estar esperando a que me retire - miro a hacia arriba y suspiro resignado –llámame cualquier cosa, estaré cerca hasta que se vayan, te veo mañana – beso mi nariz y dio la vuelta para irse caminado despacio mientras yo lo observaba hasta que su figura se perdía en la oscuridad.
Cerré la puerta tras de mí, y vi a Charlie sonreírme tenuemente, ambos subimos las escaleras en silencio y cuando llego frente a la puerta de su cuarto me dio un suave "buenas noches".
Aunque dude un poco, ya que en este momento, lejos de la protección de Jake, me ataco la ansiedad, decidí que lo mejor era hacerlo de una vez por aquello de "al mal paso darle prisa", así que tome el tomo de mi puerta para entrar a la habitación, aunque no encontré a nadie ahí, estuve esperando por cerca de media hora hasta que me quede dormida que alguien apareciese pero no fue así.
Los dos días siguientes fueron días normales, tan normales como si la visita de los cullens no hubiese sucedido, fui al instituto como siempre, y las tardes las pase con Jake en la push arreglando unas motos viejas que Paul y Embry habían encontrado en un basurero.
La noche del segundo día sin embargo represento un cambio, cuando subí a mi habitación a dormir temprano ya que jake y los demás estaban patrullando, me encontré allí con dos figuras esperándome en la oscuridad en sentido opuesto a la luz de la luna por lo que no podía observar sus rostros.
Así que… ¿Jacob Black es tu novio?- pregunto la voz cantarina y seria de Alice
Asentí, mientras me sentaba en la cama, y encendía la lámpara de la mesa de noche, solo para llevarme la sorpresa de que la segunda figura no era la de Carlise si no la Edward quien estaba sentada en la mecedora, "su mecedora", tenía la cabeza gacha y la mirada perdida como si el suelo fuera lo más importante del mundo.
¿Te comieron la lengua los lobos? – siguió preguntando Alice con urgencia, mientras caminaba ansiosa por la habitación.
¿Qué están haciendo aquí?- pregunte en un susurro, ignorando la pregunta y el tono con que fue hecha, sin dejar de mirar a Edward y tratar de desenredar lo que había en mi interior y los sentimientos encontrados que luchaban en mi estomago, dándome cuenta que a pesar de la distancia una parte de mi lo había extrañado mucho, pero también siendo muy consciente que su presencia ya no tenía el mismo efecto en mi que solía tener, mi corazón ya no palpito como loco en mi pecho ni mi respiración se acelero, solo sentí un poco de nostalgia por el tiempo que pasamos juntos en el pasado. Alice, sin embargo, ignoro mi pregunta y siguió reclamándome animadamente.
Eres imposible, Bella, nunca conocí a otra persona con tal talento para ponerse a sí mismo en peligro, los hombre lobos son muy peligrosos, irracionales, imprudentes… ¿acaso no lo sabes?- lanzo un sonoro suspiro de frustración
Jake nunca me haría daño- conteste en voz baja pero firme y tranquila, habiéndome recuperado de la sorpresa anterior, ya no sentía nada, lo único que quería era irme a dormir y acabar con esto.
Tal vez no intencionalmente, acaso no sabes que no son conscientes de lo que hacen cuando se transforman podría herirte – rebatió mirándome exaltada, cosa que logro enfadarme, ella no conocía a mi novio, no sabía nada de él, no sabía nada de mí, ya no era mi mejor amiga, cuando los Cullen se fueron, esa amistad que había entre nosotras murió, que le importaba ¿acaso ella me había apoyado esos primeros meses de dolor cuando no sabía que hacer? O había contestado mis correos, donde solo quería saber un poco de ella. La respuesta era no.
claro que no, no lo conoces, no sabes nada de el, además quien te crees tú para venir a hacerme estos absurdos reclamos…. – me interrumpí abruptamente al mirar el dolor que expresaban sus ojos avellanas y su rostro de granito, respire tratando de tranquilizarme – no sé que buscaban viniendo hasta aquí, o que esperaban de esta visita, pero está claro que han perdido su tiempo- el ambiente entonces se lleno de un intenso e incomodo silencio en el que Alice y yo solo nos mirábamos ella con tristeza y yo con recelo.
Bella…. – pronuncio por fin la voz de Edward que sonó apagada haciendo que toda mi atención se concentrara en el –siento mucho nuestra interferencia y faltar a la promesa que había hecho, pero Alice tuvo una visión de Laurent atacándote y después de eso… todo tu futuro se hacía borroso, por eso temimos lo peor, y pensamos que podrías haber muerto – su rostro y ojos me mostraban la preocupación que había pasado por mi… aunque no lo entendí ¿Por qué habría el de estar preocupado por mi?
Pensamos que te había atacado es decir el lo planeo, o tal vez no paso… no estarás pensando visitar sola el bosque verdad?- intervino Alice con una mirada acusadora, a la que Edward respondió.
Tal vez solo lo pensó… y tú entendiste mal la visión…
o tal vez lo hice…. – dije en voz baja haciendo que la atención de ambos se dirigiera a mi, por lo que empecé a morder mi labio mientras veía como las emociones pasaban por el rostro de Edward en una forma que nunca creí posible rabia, frustración, tristeza y dolor- no miren, estaba con Jacob y el fue a traerme algo del auto cuando apareció Laurent… pero Jake y los demás lo detuvieron antes incluso de que se me acercara….
Lo siento tanto Bella… pensé que al irme ellos perderían el interés en ti… pero creo que me he equivocado… - dijo con una profunda voz arrepentimiento mientras trataba de acercarse, pero le hice una seña para que se detuviera – pero no tienes nada de qué preocuparte gracias a la pista que dejo Laurent Emmet y Japer dieron con victoria y se encargaron de ella- me encogí suavemente de hombros.
Ya no importa, bueno chicos mañana es día de escuela- dije mientras un gran bostezo salía de mi boca- y yo si debo dormir, les agradezco su visita… - vi como Edward le dirigía una mirada a su hermana para que nos dejara solos, y ella la comprendió de inmediato se acerco a mi, me abrazo y se despidió, saliendo rápidamente de la ventana.
Bella yo… quisiera explicarte como y porque-
no te preocupes lei la carta y lo entendí todo, solo querías protegerme y hacer lo que era correcto y tal vez en tu lugar yo habría hecho lo mismo.
Si… pero…. Estos meses han sido tan difíciles sin ti, me has hecho tanta falta, yo solo quería protegerte, y estuve a punto de volver tantas veces, porque te extrañaba y te amaba tanto, y ese día que creí que habías muerto estaba completamente fuera de mi mismo yo no puedo existir en un mundo donde no estés tu, ojala me dieras otra oportunidad para estar a tu lado.
mira Edward yo quiero ser muy sincera contigo, cuando tú te fuiste sentí que una parte de mi había muerto y que se abría en mi pecho un vacio que dolía tan profundamente que nada en el mundo lo llenaría, sentía como si viviera en una noche absoluta, las noches de sueño eran escasas, y cuando las había estaban llenas de pesadillas, toda mi vida no era más que días de lluvia y tormenta… hasta que llego EL, cuando menos pensé salió el sol, y me di cuenta que la vida continuaba, que era como un fénix que renacía, sentí otra vez alegría, ese día fue como si viera a Jacob por primera vez y lo que sentí fue como una fuerza más fuerte que el amor a primera vista, como si los hilos que me unían con otras personas quedaran cortados y millones de cuerdas de acero me unieran a él sin poder escapar.
hola como estan?
tiempo sin dar señales de vida no? jeje
bueno yo solo pasaba por aquí para dejarles este capi prometo este fin de semana ponerme en la tarea de escribir un abrazo enorme a todas bye
